Pedro al volante, Guille de
copiloto y Eve, Lola y yo en las butacas de atrás.
Lola dormía y yo trataba de hablar
un poco bajo para que no se despierte, pero mi voz era tan fuerte que me era
imposible. Cosa que a los demás le causaba gracias.
Pau: ¡Tarados! Van a despertar a
Lola.
Eve: Podríamos hacer una parada
¿no? –Íbamos tres horas de viaje y todavía no habíamos parado.
Pepe: ¿Ahora? Estamos por llegar
boluda.
Eve: Tenemos el culo cuadrado
nene.
Pepe: Espera un poco más.
Eve: ¡Paula! Decile algo.
Pau: Jajajaja. Gordo…
Guille: Mírala a la Pochi, como
usa estrategias.
Pau: Jajajaja. ¿No paras? Así
vamos al baño y compramos alguna pastilla.
Pepe: Obvio mi amor.
Eve: Ah no… ¡Que pollerudo!
Pau: Jajajajaja gracias amor.
Guille: Amor me pasas la
galletitas.
Eve: Obvio, son solo para vos
lindo –Reímos los cuatro.
Presentía que este fin de semana
iba a ser el mejor.
Cuando llegamos a la ciudad de
Miramar y terminamos de instalarnos en el departamento para cinco personas con
Eve salimos a hacer las compras para después almorzar e irnos a la playa
mientras los chicos con Lola se instalaban y ya se ponían la maya para estar
listos.
Un hermoso día nos tocó.
Pau: ¡Eso es de machista! Que nos
manden a hacer las compras a nosotras, es injusto –Odio hacer esto.
Eve: Mañana les toca a ellos –Dijo
con un poco de gracia- Aunque los dos son un desastre.
Pau: Pensándolo bien no me gusta
para nada que hagan ellos las compras.
Eve: Jajajaja sos una tarada.
Lindo día nos tocó eh.
Pau: Por suerte… Todo el día en la
playa –Dije feliz, amo la playa.
Eve: Podemos comprar algún postre…
Helado, algo.
Pau: ¿Y la dieta?
Eve: Un helado no nos va a hacer
nada.
Pau: Jajajaja golosa, lo
compramos después si queres. Porque en
el camino se nos va a derretir todo.
Llegamos al departamento y los
chicos estaban sentados en el mini living que tenía nuestro (por estos dos
días) departamento.
Eve: ¡Volvimos!
Guille: ¿Cómo les fue? ¿Compraron
mucho? ¿Las miraron algún pervertido? ¿Las tocaron?...
Pau: Jajajajaja que cuida
Guillermo.
Guille: Yo cuido lo que quiero –Le
dijo mimoso a su novia mientras dejaba un beso en su cachete.
Eve: Le compramos unas gomitas a
Lola. –Se las entregó a Pepe – Solo para ella eh.
Pepe: Lola le convida a papa…
Gracias.
Pau: Bueno… ¿Qué hacemos? Vamos a
la playa y almorzamos allá, pedimos algo y comemos acá o los hombres invitan a
un resto.
Guille: A mí me copa comer en la
playa, pero elijan ustedes, por la gordita.
Pepe: Por Lola no hay que
preocuparse chicos… A mí me da igual.
Pau: ¿Entonces vamos a la playa?
Eve: Dale, y llevamos el fiambre
con el pan para unos sandwichitos.
Pepe: Vamos a ponernos la maya
entonces – Alzo a su hija y fue para uno de los cuartos.
Eve y Guille dormían en el cuarto
donde había dos camitas de una plaza y nos dejaron a Pepe y a mí la de dos plazas
para dormir los dos junto a Lola.
Fui al cuarto que compartía con
ellos, ya cambiada y me senté al lado de Lola que estaba siendo cambiada por su
papa.
Pau: Amor, ¿queres cambiarte? Yo
termino de vestirla.
Pepe: ¿Queres? Hay que ponerle el
protector que está en su bolso
Pau: Yo la encremo toda a la
gordita linda – Y le deje miles de besos en su pancita para que ella ría.
Pepe: Ojo eh, que me pongo celoso.
Pau: Anda tarado – Reí y deje un
beso en sus labios.
Mientras le ponía protector a la
gordita yo tarareaba y ella hacia lo mismo y reíamos, porque no había cosa más
linda que reír juntas.
Eve: Veo que se están divirtiendo
–Aparece la morocha sonriéndonos en el marco de la puerta sonriendo con algunas
lágrimas en sus ojos.
Pau: Ey te podes divertir con
nosotras también, no hace falta llorar –Reí, ella se acercó a nosotras
sentándose en la cama.
Eve: Jajajaja tarada. Estoy un
poquito sensible viste –Reí. Siempre fue de llorar por todo, yo igual eh. – Y
nada, las vi a ustedes dos y me encanta verlas juntas y tan unidas.
Pau: Gorda ya te estas pareciendo
a Pedro –Reímos juntas – Gracias, enserio… Pero ¿Posta que no te pasa nada?
Negó sonriendo – Solo que me
encanta verte feliz.
Pau: Ay cosita – La abrazo, porque
no hay nadie como Evelina, porque la quiero como mi hermana-Te quiero tanto
–Deje miles de besos en su mejilla.
Eve: Yo también negrita linda… Y a
vos también reina –Dejo un beso en la mejilla de Lola.
Pepe: Cuanto amor por acá ¿están
bien?
Pau: Jajajaja listas para ir a la
playa.
Eve: Si, voy a ver qué hace el
otro tara…
Guille: ¿El otro qué?
Eve: El hombre más lindo ¿Qué
escuchas?
Reí- ¡Vamos!
Cuando llegamos a la playa era un
mundo de gente obviamente, pero además para Lola era como algo rarísimo y
divertido estar chocando sus piecitos con la arena fría.
Eve: ¡No tiene juegos para la
arena! Pobre bebe.
Pedro: Se entretiene con cualquier
cosa.
Pau: Jajajaja. Hasta que se
aparezca con cualquier cosa desagradable, ahí si le va a comprar.-Todos conocen
las playas Argentinas.
Pepe: ¿Insinúas que soy un rata?
Pau: Eso lo decís vos –Reí.
Eve: ¿Nos damos un chapuzón previo
almuerzo?
Pau: Yo paso… Si quieren vayan yo
me quedo con Loli.
Pepe: Vayan.
Guille: Yo te acompaño gorda,
nadie te acompaña.
Pau: ¿Nos sacamos una foto? –Le
dije con Lola en mis brazos.
Pepe: Dale.
Y gatillo para que la foto salga,
nos las muestres y sonriamos los dos. Que Lola se queje que quiera bajarse de
mis brazos para que se siente en una lona y juegue con la arena húmeda.
Pepe: Una solos –Me abrazo por la
espalda y dejo un beso en mi mejilla para gatillar y nuevamente mostrármela.
Pau: Hacemos linda pareja eh.
Pepe: La mejor –Reímos y lo bese
dulcemente- ¿Pasaba algo hoy? Digo, que la encontré a Eve como emocionada…
Sonrei: No, estaba un poco
sensible. Dijo que estaba feliz de verme tan bien y unida a Lola y le dije que
ya se estaba pareciendo a vos.
Pepe: ¿Ah mí?
Pau: Jajajajaja que siempre me lo
decís, y me encanta eh.
Pepe: Porque es verdad te lo digo.
Pau: Ya se mi amor, y te estoy
diciendo que me encanta que me lo digas.
Le bese los labios para que me
siga el beso.
Pau: Te amo tontito.
Sonrió-Yo a vos.
La tarde, lamentablemente estaba
terminando dando paso a la “tardecita” y que ninguno quiera irse, porque el día
daba para quedarse hasta tarde, es más, con Eve y Loli seguíamos en la orilla
del mar, la chiquita se divertía gritando, riendo y salpicando con sus piecitos
cada vez que las olas llegaban y nosotras reíamos junto a ella y también de
ella.
Pau: Loli ¿volvemos? –Hacía más de
media hora que estábamos en la orilla. Pero ella me ignoro como las mejores
–Papa te espera con una meme para que tomes –Y fue ahí cuando me miro, le
sonreí pero no le dio tanta importancia como a la ola que toco sus piecitos.
Eve: Lo veo complicado eh-Dijo
riendo y yo me mordí el labio inferior.
Pau: Bueno… Yo me voy con papa, si
no venís me tomo la meme yo.
Evelina reía y yo unas ganas de
matarla.
Pau: ¿Te quedas con la tía Eve? –Y
me soltó la mano. Una “o” perfecta se formó. Evelina no dejaba de reírse.
Levante un hombro y me fui
caminando a donde estaban los chicos tomándose una cervecita para no estresarse
tanto.
Pau: Tu hija me ignora
completamente. Esta embobada con las olas.
El rio- La idea fue tuya.
Pau: Pedro, como no la voy a
llevar al agua.
Guille: ¿Y Eve se quedó con ella?
Pau: ¿Corre peligro?
Guille: Jajajaja no. Hay que
sacarle foto – Y se acercó un poco más a ellas con su cámara.
A los quince minutos volvieron los
tres, Lola a upa de Guille riendo con las pavadas que le hacia él.
Guille: Una niña pide por su meme.
– Y se la escucho diciendo “meme” varias veces.
Pau: ¡Ahora queres tu meme!
Vaguita.
Eve: Pobre nena che.
Mientras que Pedro le daba la
mamadera a Lola, Guille propuso ir a ducharnos para después salir a cenar y
pasear un poco por la peatonal.
Obviamente aceptamos todos y
después de juntar todo y de enjuagar las manitos de Loli que estaban llenas de
arena partimos para el departamento que solo estaba a tres cuadras de la playa.
Primero Pepe baño a Lola y después
se metió a ducharse Eve, seguí yo, Guille y por ultimo Pepe.
A las 20.30 salimos caminando
hasta la peatonal para conseguir un restaurant lindo y sentarnos para pedir el
menú.
Y cuando ya estábamos comiendo y
hacia menos de un minuto se había terminado una conversación Eve hablo.
Eve: Chicos… Con Guille le queremos
contar algo.
Y una mezcla de emoción, miedo y
ansiedad me invadió.
Continuara…
JusPauliter.



