•Cuenta Pedro•
‒ Para tu amor lo tengo todo, desde mi sangre hasta la esencia de mi ser…
- Tarareaste suave y bajito, mientras sus ojos claritos te miraban
concentrada en vos, en tu voz, y en tus fracciones – Y para tu amor que es mi tesoro, tengo mi vida toda entera a tus pies
– Juanes por arte de magia empezó a cantar esta canción que amas, y que se
la dedicas con todo tu ser, por eso se la cantas, mientras la tenes en tus
brazos, ella tan chiquita y que este tan despierta.
La llegada de Olivia a tu vida fue
algo… increíble. Si bien, la llegada de tu primera hija, Lola, fue algo…
tremendamente hermoso, fue como un amor a primera vista con ella, con Olivia,
te paso parecido. Desde el minuto cero en el que la escuchaste llorar, creíste
que no había un sonido tan hermoso como esté, el saber que tu hija nació
sanita, sin ninguna complicación, con un peso promedio, y que, al tenerla en
brazos por primera vez y te mire a los ojos, te enamores completamente.
Y que sepas que junto a Lola va a
ser tu gran debilidad, y que en un par de años, vas a ir al muere. Pero te
encanta la idea de darles todos, o casi todos los gustos a tus hijas.
Hoy, hace dos días que estas con
ella, aprendiendo, conociéndose, y aunque vos no podes aportar mucho en estos
primeros meses, ya que, ella solo necesita a su mamá, vos, te ofreces, al menos
a cambiarla, y porque no, a dormirle, y a cantarle, como te gusto siempre
hacer.
‒ Y tengo también, un corazón, que se muere por dar amor, y que no
conoce el fin, un corazón que late por vos… -Tu sonrisa y la de ella, su
primer sonrisa adormilada, y que mueras de amor, que te consagres el hombre más
feliz del mundo.
Una vez que logres dormirla,
besaste suavemente su cabecita, para que salgas al living, y que te encuentres
con toda tu familia, la tuya y la de Paula.
‒ Llego el papá –Dijo tu cuñado y
vos sonreíste - ¡Felicitaciones Pepe!
‒ Gracias Gonza –Sonreíste y lo
abrazaste. Para que después te acerques a saludar a cada uno de tu familia,
agradeciendo sus felicitaciones por la llegada de Olivia.
‒ ¿Quedo dormida? –Te pregunto
Pau.
‒ Si –Sonreíste- Y adivina que…
‒ ¿Qué? –Y todas las miradas
fueron para vos.
‒ Me sonrió –Y tu felicidad –
Viste que sonaba la canción de Juanes, y me cope cantándola… Y en una de esas
me sonrió.
‒ ¿En serio? –Dijo Paula y vos
asentiste, con una sonrisa.
‒ Para mí que miente… -Dijo Fede –
No, mentira. ¡Qué lindo, negro! –Y te dio unas palmadas, para que vos la veas a
Paula con una sonrisa y te abrace.
Hoy, están todos reunidos, y no es
por simplemente pasar un almuerzo juntos, si no, hoy, festejan la llegada de
Olivia, por eso el clima es de festejo, de sonrisas, de regalos para la pequeña… y para su mamá. Y
un regalo inmenso para vos, para Pau, que estén todos ellos acá, con ustedes, compartiendo
esto tan importante para ustedes dos como la llegada de un hijo, la buena
vibra, la compañía, que dejen los roces o rencores de lado, en especial tus dos
papás, que pudieron llegar a un acuerdo (antes de que llegue Olivia) para
compartir este, y que brinde la paz que tanto generaba esta pequeña.
Ayudaste a tu suegro con la carne,
y que una vez que la mesa este lista, todos ubicados, ustedes lleguen con las
bandejas, que te sientes al lado de Paula, y que compartan este almuerzo tan
familiar, tan lindo.
‒ Un brindis por Olivia – Dijo Horacio
– Y por la familia. – Y que después de las palabras de tu papá, todos choquen
sus copas, entre sonrisas, y abrazos.
‒ ¿Ya tienen padrinos? –Dijo Lu,
picara, para que vos junto a Pau rían.
‒ Por ahora no –Dijiste a unísono
con Pau.
‒ Igualmente, tenemos idea de que
van a ser dos amigos – Dijo Pau – Para que no haya pelea –Rieron.
‒ Pepe, ¿ya tienen fecha para el
casamiento? –Tu mamá.
‒ Tenemos una idea no más…
-Comenzaste vos.
‒ Si, como sabíamos que esperábamos
para estas fechas decidimos hacerlo el año que viene, como yo iba a estar como
una vaca –Rieron – Así que más o menos en Octubre-Noviembre del año que viene,
Oli ya va a tener su añito… Y va a poder llevar los anillos con Loli, ¿no? –Le acaricio
una mejilla y ella sonrió.
‒ ¿Ya va a caminar Oli? –Le pregunto.
‒ Esperemos que sí.
‒ Si, seguramente… Las nenas se
largan a caminar mucho más fácil que los nenes –Luciana – Delfi empezó a
caminar a los diez meses, y Fran… Hasta el año no camino.
‒ Bueno, Loli creo que empezó un
mes antes de cumplir el año –Vos.
La charla fue interrumpida por
Olivia, quien se despertó con su llanto, reclamando a su mamá, quien se levantó
para después de cambiarle su pañal, traerla con el resto de la familia, y que
el centro de la atención fuera ella, y su carita angelical, con su fiaquita, su
bostezo y sus manitos en los ojos, haciendo que les saque más de una sonrisa a
todos, tu hija es una muñeca, esos ojitos, esa naricita, es igual a su madre, según
vos.
Alrededor de las dos, la familia
se fue, Olivia se había logrado dormir después de estar en los brazos de tíos,
abuelos y primos, para que termine agotada, y quiera solamente los brazos de su
mama, quien la hizo dormir y al ratito volvió a donde estabas vos junto con
Loli; en el living jugando al Ludo.
‒ Al fin… ¿Jugaban al Ludo? –Pregunto
sonriente.
‒ Sii, ¿jugas Paupi?
‒ No mi amor, voy a ver si puedo
dormir un ratito antes de que se despierte Oli ¿sí? –Y ella asintió, vos sonreíste
mientras Pau dejaba un beso en su mejilla, para después besarte - ¿Vas a salir
amor?
‒ No amor, nos quedamos acá,
jugando –Y ella sonrió- Anda a dormir un ratito.
‒ Si, si en dos horas se despierta…
voy a tratar de dormir algo –Modulo un “los amo” para que se pierda en el
pasillo, y que después escuches cerrar suavemente la puerta del cuarto.
‒ Tenes que mover cinco veces…-
Dijiste vos. Amas jugar con tu hija, y que a la vez este aprendiendo, como por
ejemplo ahora, los números, con apenas tres años y medios ella ya sabía contar
hasta diez, y se te llena el pecho de orgullo.
‒ Uno…dos, tres…cuatro… ¡Cinco! –Y
festejaron los dos.
‒ Muy bien, me estas ganando,
enana –Y ella rio.
‒ Y soy más chiquita que vos, sos
un burrito papá –Tu O de indignación y su risita tan linda.
‒ Ya vas a ver vos eh –Besaste su
mejilla seguidas veces - ¿Estas contenta de que ya este Oli con nosotros? –Preguntaste
mientras movías seis casilleros.
‒ Si –Y su sonrisa – Aunque a la
noche llora mucho y me despierta. ¿Por qué llora?
‒ Bueno, porque necesita a su
mamá, que le dé la teta, o que le cambien el pañal
‒ Y como no sabe hablar, llora…
‒ Jajajaja claro.
‒ Yo pensé que iba a hablar, como
estuvo mucho tiempo en la pansa de mamá, por ahí aprendía
‒ No mi amor, estuvo en la pansa
de mamá para que todo su cuerpito se forme bien, eso ya lo sabes –Ella asintió –
Pero no es que nace hablando… Con el tiempo vas a ver que va creciendo de a
poquito, como cada uno.
‒ Yo ya quiero jugar con ella a la
casita, pero es muy chiquita.
‒ Ya va a llegar el momento, vas a
ver… ¿Seguimos jugando? Así después preparamos una súper merienda para mamá,
Oli y nosotros dos, ¿queres?
‒ ¡Sii! – Sonreíste.
Por eso yo te
quiero
Tanto que no sé
cómo explicar lo que siento
Yo te quiero
Porque tu
dolor es mi dolor
Y no hay
dudas
Yo te quiero
Con el alma y
con el corazón
Te venero
Hoy y
siempre, gracias yo te doy a ti mi amor
Por existir.
Amas
a tus hijas, amas a tu futura mujer, amas a tu familia.
Amas
vivir lo que estás viviendo.
Amas
vivir, sentir, amar.
Continuara…
La última
parte me salió muy Silvina Escudero: Amo bailar, amo a mi hermana… Bueno, no.
Solo
espero que les guste, y por favor, sus comentarios!!! Estamos en la tapa final,
ay carajitos (¿?)
Comenteeeeeeeeeen!!!!
JusPauliter.

