sábado, 31 de mayo de 2014

Capitulo 185



Contenta con tu sándwich recién hecho te levantaste para poner un poco de agua fresca en tu vaso, pero cuando volviste, te encontraste con Lola y tu sándwich… Y tu instinto asesino se calmó cuando ella te sonrió tiernamente para que vos bufes y ella termine riendo. No quedo otra que hacerte de nuevo el  sándwich, pero al parecer medio mundo estaba en contra tuyo, o en realidad tus hijas, ya que Oli se despertó de su siesta mañanera, y tuviste que ir, porque si, tenías hambre… pero primero tu gorda.
Al alzarla ella se calmó y enseguida busco con su boquita su lugar preferido: el que la alimentaba, gordita feliz.
Este sábado se levantaron temprano, o en realidad fue Olivia quien los despertó temprano, entonces, con Pepe estuvieron de acuerdo en ir a pasar el día a casa de tus abuelos, lástima que tus nonos no estaban, y por esto, le pidieron permiso para ir igualmente a su casa; Oli necesita sus siestitas, y aunque el día este hermoso, mucho no te convence sacarla afuera, con apenas sus tres meses de vida.
– ¡Llego la comida! – Anuncio el hombre de la familia, de tu familia, y lo viste con su look de parrillero mal: una bermuda de jean con una remera que estaba para el crimen perfecto.
– ¡Iuju! –Dijo Loli feliz.
– Ay, banca gordo… Justo se despertó Oli, termino y estoy, ¿sí?
– Obvio que banco, todo por la alimentación de mi chanchita –se acercó a ustedes y le hablaba a su hija que tomaba la teta y miraba de reojo a su papá- ¿Te estas alimentando gordita? Está muy, muy bien.
– Igual, podría aflojar un poquito, mira los bracitos –Dijiste divertida.
– Tiene que tomar mucha leche para que después juegue conmigo y no se canse –Llego su hermana, y ustedes, sus papás, sonrieron.
Lola tomo su papel de hermana mayor a la perfección, enseguida colaboro muchísimo con ustedes, y la verdad, fue un alivio enorme, el tener el apoyo de una nena de tres años (casi cuatro) que tome muy bien, el hecho de que ahora no era solo ella, si no que había llegado su hermanita que era mucho más chiquita que ella, y que simplemente necesitaba más atención que ella, aunque, obviamente, a veces tenía muchas ganas de llamar la atención, y creo que a todo hermano mayor le paso, o le pasa todavía.
Despues de que Oli se quedó muy cómoda en cochecito a un lado tuyo y del otro de Moro, quien ahora se encarga de cuidar a la beba, como a su otra debilidad, Loli, es una debilidad mutua, porque Lola también cuida de él, y estas segura que Oli cuando sea un poquito más grande va a también, cuidar de él, y arrancarle sus hermosas y grandotas orejas.
– Mami, ¿jugamos unas escondidas? –Llegas al patio después de cambiar a Olivia y acostarla de nuevo en el cochecito, termino dormida agarrada a su peluche que le regalo su abuelo, tu papá.
– Dale. ¿Quién cuenta? –Preguntaste, divertida.
– ¡Yo! –Dijo ella y enseguida se fue a un árbol, y de espalda, se puso a contar hasta 100 – Uno, dos, tres, cuatro, cinco, ocho, nueve, diez, once, veinticinco… ¡Cien! Listo o no, allí voy –Canturrio y vos reíste un poquito desde tu escondite. Podías verla buscar por todas partes, hasta que encontró a su papá que estaba escondido debajo de la mesa, y salieron corriendo los dos para librar. Unos dos minutos después te encontró a vos, y te dejaste librar, divertida.
– ¡Sí! Los encontré a los dos –Dijo feliz – Ahora tiene que contar papa.
Despues de unas divertidas escondidas, ella salió a jugar con Moro y una pelota, mientras vos, junto a Pepe y Olivia, quien se había despertado, estaban al solcito en una manta, ella al medio sentada en su huevito, adormilada y con su sonrisita, jugando con sus manitos, mientras su papá, le cantaba…
–  Saco una manito, la hago bailar, la cierro, la abro, y la vuelvo a guardar –Mientras guardaba hacia mímica con su mano – Saco la otra manito, la hago bailar, la cierro, la abro, y la vuelvo a guardar –Ella trataba de imitar a su papá- Saco las dos manitos… -Ahora te sumaste vos.
Te sentías tan bien, tan feliz viviendo el ahora, y sin dudas, ellos son los que te hacen feliz, Pedro cantándole a su hija, Oli que lo mira con un amor inmenso y que trata de imitarlo, Lola que ríe mientras juega a la pelota con Moro y que de vez en cuando se acerca a ustedes a dejar un beso a cada uno, y decirle lo cuanto que los ama, porque necesita que ustedes sepan que los ama.
– Hey, ¿en qué pensabas?  Oli necesita atención de su mamá –Dijo Pepe, después de dejarte un beso en la mejilla. Sonreíste y la viste a Olivia mirándote.
– Hola mi amor –Le dijiste - ¿Qué estás haciendo? ¿Estabas jugando con papá? –Y ella te sonrió, chupando uno de sus deditos - ¡Pero que hermosa sonrisota tiene ella! –Y fue inevitable, la llenaste de besos.
– Que hermosas que son –Te dijo él y vos sonreíste.
– Solo tuyas –Lo besaste dulcemente – Pensaba en lo lindo que la estoy pasando… Y en los miles de momentos así que nos esperan vivir ¿no?
– Obvio… No hay nada más lindo que pasar un día así, con ustedes, mi familia, disfruto tanto – Sonreíste.
– ¡Papi!  Moro no me devuelve la pelota, y no se la puedo tirar –Llego Loli, un poco enojada. Ustedes sonrieron.
– Ya te la va a dar amor, veni un ratito con nosotros –Entonces, ella se sentó a upa de su papá
– Pero yo quería seguir jugando.
– A ver el pucherito –Dijiste vos divertida – Ay, pero que fea que quedas enojada Loli, mira cómo te mira Olivia… -Y se rieron ustedes dos, cuando Oli quiso llamar la atención de su hermana y lo logro.
– Jajajaja que loca que es –Dijo y le sonrió a su hermanita, para que al darle un dedito a su hermana ella se adueñe de este, y que no lo suelte nunca más.
Y que no sea solamente con su dedo, de por vida ellas se van a tener la una para la otra, das por hecho que se van a cuidar, defender, y amar como a nadie. Porque por eso son hermanas: para estar siempre juntas.

Continuara…
Últimos quince capítulos. Más que nunca necesito su apoyo y comentarios.
¡Gracias por leer!
JusPauliter

martes, 20 de mayo de 2014

Capitulo 184




• Dos meses después •

‒ Esta perfecta, está creciendo normalmente, sus pulmoncitos poco a poco se van reforzando, como es normal… no hay nada porque preocuparse, solo tomar las medidas adecuadas básicas, como que no tome frio, vos tampoco, para evitar complicaciones ¿sí? – Concluyo Agostina con su sonrisa linda, mientras vos cambiabas nuevamente a tu bebe. Agostina es la pediatra de Olivia, y cada mes, la espera junto a su mamá, vos, para ver cómo va creciendo. Claro que a ella, a la paciente no le gusta ni medio que la revisen, mucho menos que le toquen el cordón umbilical
Hoy, nueve de octubre de 2014. Cumpleaños de Pedro y lo empezaron juntos, con un desayuno en la cama que vos preparaste para él, pero claro, estas con el post-parto y seguís con los antojos, repito, post-parto. Aunque, tu suegra, Anita, quien vale aclarar te está ayudando mucho con la maternidad, sin agobiarte y dejándote libre, para que aprendas, estas feliz de que no sea de esas pesadas, que te hacen la vida imposible, nada que ver, Ana es muy buena con vos, por eso es que charlan muchísimo, y te conto que cuando te llega el post-parto, las neuronas revolucionan nuevamente, por amamantar, y tener esa necesidad de entregarte completa a tu hija, ella es quien te necesita más que nadie, ella tiene que ser protegida y cuidada como toda madre lo hace con su hijo.
Saliste del consultorio con una sonrisa inmensa, no hay nada más lindo que te digan que tu hija está en perfecciones, y que al mirarla, ella te lo confirme, amas que sea sanita.
Estamos en Octubre, hace unos días llego la primavera, y de a poquito se va sintiendo los lindos días que nos regala esta estación tan linda, la llegada de la primavera hace paso al cumpleaños de Pedro, que por cierto, mañana cumplirá sus treinta y cuatro años, y vos con tus veintinueve recién cumplidos, que solamente te dedicaste a tu hija, obvio cebar mate, el día de tu cumpleaños no se lo negaste a nadie, le preparabas un regalo para él, como él te lo preparo a vos.
Por eso te paseabas por las vidrieras, junto a Olivia quien no dejaba de mirarte apoyada en tu pecho, y vos, de vez en cuando le sonreías y dejabas besitos en su cabecita.
Pero la idea de pasar un lindo momento con tu hija, en busca de un regalo para su papá, fue arruinado cuando, te diste cuenta que te estaban persiguiendo fotógrafos en un auto. Te enfureciste, y trataste de que no se te note mucho, no querías pasar por grosera, ni nada por el estilo, todos saben cómo es el mundo mediático.
Y la verdad, que te salió del alma, como cuando tocan a los cachorros de una leona, sentiste que la estabas desprotegiendo y, no te importo nada, te paraste como todo peatón en la esquina y chiflaste al taxista que parara.
Olvidándote de todo, de que eras reconocida por la mayoría, de que eras bailarina, y de que podrías llegar a salir en alguna tapa de revista, de las más conocidas.
Pero protegiste a tu hija, y eso es lo que más te preocupaba: Olivia.
Cuando llegaste a tu casa, tu cara no era de las mejores, por eso Pedro y Lola que estaban desayunando, al verte la cara, se le borraron las sonrisa y la buena onda.
‒ Hola mi amor, ¿Cómo les fue? –Pedro.
Vos dejaste un beso en la mejilla de Loli y otro en los labios de Pepe.
‒ Estoy re caliente –Sin más. Tratabas de sacar a Oli sin que se despierte, con el moviendo del taxi termino dormida.
‒ ¿Qué paso? ¿Paso algo en el pediatra?
‒ No, no… A salida, iba caminando y un flaco tomando fotos, no sé, me re molesto, ¿con que necesidad? Me hace asustar, porque al principio no sabes que pasa, y después, que este sacando fotos, sin permiso, me da bronca.  
‒ ¿Decís que le saco fotos a Olivia?
‒ Creo que esa fue su idea, espero que no… Y que si haya sacado, que no sea tan forro en no pixelear la cara.
‒ Bueno, tranquila mi amor, relaja… Y vemos que pasa más adelante –Vos asentiste con una sonrisa – Bueno, ahora sí, contame, ¿Cómo les fue?
Y vos después de acostar a Olivia en su cunita le contaste todo detalladamente, cocinaron juntos, y Despues te llamaron a almorzar, mientras vos amamantabas a Oli. Ayudaste a peinar a Loli y después se despidieron, para que ella junto a su papá se vayan a su jardín.

Cuatro y cuarto de la tarde y hablas despacito porque la gordita duerme en el pecho de su papa, y no queres que se despierten, entonces te levantas, y te preparas un té de frutos rojos acompañado de masitas de agua para sentarte en el living, mientras hablas por teléfono con Eve.
‒ ¡Me estas jodiendo que eso fue hoy! Amiga, ya salieron las fotos…
‒ Eve, no me jodas, por favor
‒ Boluda te juro, no te jodo… Salieron en la revista Caras, y en algunos portales.
‒ Me quiero matar… ¿La cara de Oli salió?
‒ La verdad que no vi todas, pero solo vi una que estas chiflando vos, no te dije nada antes porque pensé que ya sabias…
‒ ¿Chiflando? No pueden ser tan hijos de…
‒ La verdad que se pasaron, mal.
‒ Ay que bronca, dios. Ahí voy a ver… ¿Dale que te llamo después negri?
‒ Tranquila gorda… Dale, después hablamos.

‒ No es nada grave Pau, solo, bueno… esta –La que estas chiflando- Es cómica –Dijo divertido y vos tenes ganas de asesinarlo.
‒ No es cómica Pedro, no queda bien que te saquen esta foto, y que para colmo, sea tapa de una revista, ¿Por qué mierda no piden permiso? ¿Por qué no se encargan de otra cosa? ¡Dios!
‒ Porque si se encargarían de otra cosa no habría de que hablar, ¿entendes?
‒ ¡Pero yo no quiero que hablen de mí! Yo solamente quiero pasear por Palermo con mi hija y que no me moleste nadie, ¿tan complicado como eso?
‒ Esta bien, te entiendo, ¿pero qué vas a hacer ahora? No podes hacer más nada, las fotos ya salieron y lamentablemente no hay vuelta atrás.
‒ Ya sé que no hay vuelta atrás, ¡Pero con qué necesidad!
Y te fuiste, sin más.
Entraste a tu cuarto y alzaste a Olivia para apoyarla en tu pecho y que se acuesten las dos. Sabías que no había vuelta atrás, no hacía falta que te lo remarque tantas veces,  por eso sentiste una gran angustia porque ni tu futuro marido te entendía, solo querías cuidar a tu hija.
Te quedaste mirándola por minutos eternos, y sentías que no había nada más lindo que verla dormir, sus fracciones relajadas con sus latiditos chocando contra tu cuerpo, amabas eso, amabas estas así con ella, ¿acaso hay amor más grande que el de una madre a su hija?
‒ Amor – Escuchaste a Pedro quien se asomó al marco de la puerta - ¿Estas bien? ¿Se te paso? –Entonces ahora se acercó a ustedes.
‒ Un poquito –Sonreíste.
‒ Sabes que trato de entenderte, pero me es tan complicado… Sera porque soy bastante relajado en estas cosas. Perdón ¿sí? Pero tenes que estar tranquila, porque te va a ser mal, y a Oli, que nota que estás angustiada y se pone mal también –Y sonreíste, era verdad… Se había despertado varias veces llorando.
‒ Si –Murmuraste – Gracias.
‒ Bueno, voy a buscar a Loli –Acariciaba la mejillita de Olivia - ¿Precisas algo?
‒ Un beso no más.
Y él te regalo muchos no más. Porque tenías miles guardados para vos.

Continuara…
Hola!!! He aparecido!

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JusPauliter