Para mi, mi hermano es muy importante en mi vida.
Si bien, como todo hermano tiene sus peleas, porque somos
HERMANOS, lo quiero muchísimo, y verlo feliz, me hace feliz a mi también.
Rompe bola, peleador, chusma, pero es el que siempre esta,
el que cuando estas por bajar los brazos te da un consejo, el que hace de papa,
cuando no lo esta, el que hace muchas veces de mejor amigo
El que siempre se alegra por tus triunfos, el que dice que
no te quiere, que no te banca, el que te hace la vida imposible, pero en el
fondo te ama, y se muere si te pasa algo.
Hermano menor, que aveces, la mayoría de las veces hacia de
mayor.
FlashBack-
Aveces, cuando todo es oscuro,
cuando no tenes motivos porque sobrevivir, porque sonreír, porque amar, la
persona con la que te llevas pésimo, es la que esta ahí
Para tenderte una mano cuando mas
lo precisas, cuando estas triste, te saca una sonrisa haciendo una gran
estupidez, cuando sentís que todo es inútil él te da una palabra de aliento,
cuando te sentís sola, él te dice una y mil veces “Estoy con vos”
Estoy con vos.
Una promesa fuerte, un compromiso,
un deber, o un placer.
Lo que sea, el cumplió.
Mareada, sin fuerza, triste, sin
ganas de vivir.
¿Para que?
Me pregunte miles y miles de
veces.
Esta mañana me había enterado la
peor noticia que hubiera podido oír.
Despues de todos estos meses
encerrada en una pieza de 4 X 4 cumpliendo con esta horrible medicación, para
que supuestamente este mejor,
Y ¿Cómo lo iba a hacer?
Mientras hacia la rutina que me
había indicado el señor López, mi neurológico.
Papa estaba en su casa, Gonzalo se
había ofrecido a ayudarme, el era mi supuesto hermano, no habíamos hablado
mucho.
Lo veía siempre serio, silencioso.
Trataba de dar pasos por los
pasillos, el me sostenía del costado por si me caía.
El silencio y lo torpe que era me
frustraba.
Me caí en medio del pasillo y mis lágrimas
no tardaron en salir.
Me sentía inútil, cansada de la situación
Como de un día para el otro te
cambia la vida ¡eh!
Gonzalo se quedo mirándome parado,
sin decir nada.
Se agacho y me abrazo fuertemente.
Eso es lo que precisaba, un
abrazo.
Gon: Tranquila chiquita, vas a
salir de esta, no estas sola ¿Si? Estamos nosotros, estoy yo.
Levante la mirada, sus ojos reflejaban
angustia, pero a la vez fortaleza.
Sabía que toda mi familia estaba
triste por todo lo que había pasado.
Gon: Todos estamos con vos, para
ayudarte… Nunca hay que bajar los brazos, siempre adelante, aunque cueste,
aunque duela, aunque te den ganas de renunciar todo, siempre, siempre hay que
seguir adelante.
Despues de todo lo malo llega algo
bueno ¿No? Ahora, ¡Arriba! Vamos, ponete de pie, vos podes Paula.
Lo mire con asombro, mis lagrimas
no cedían y las de él comenzaron a aparecer.
Gon: Yo sé que esto es difícil,
pero tenes que levantarte y seguir… Por vos, y por mama.
Fin FlashBack –
Malos, buenos momentos, siempre
estuvimos el uno para el otro.
Hoy, como siempre, al lado de el.
Festejando su esperada cena
festejando que al fin, se puso recibir de arquitecto.
Todos estábamos en casa, la cena
era sorpresa, él estaba con uno de sus
amigos en la casa, esperando a que nosotros le demos la autorización para que
vengan.
Cuando todos estábamos en
nuestros respectivos escondites, apagamos las luces.
Gonza había llegado.
Cuando escuchamos que la puerta
se había abierto…
Gonza: Que raro que no hay nadie acá,
esta abierta la puerta.
Mati: Si che, que raro.
Gon prendió la luz y todos
gritamos “Sorpresa” como grandes estúpidos, pero estábamos felices.
Felices estúpidos, por Gonza.
Gon: Ah, no
Mati: Ah si, ¿Pensaste que solo
quedaba en los huevos de hoy a la tarde, que te tiramos?
Gon: Sos un gil, bien armado lo tenían
eh
Pau: Deja de renegar, y abrázame
queres – me acerque a él y lo abrace – Felicidades nene.
Gonza: Gracias Pau, gracias por
todo. Sos la que me dijo que no tenía que bajar los brazos.
Pau: Vos una vez me lo dijiste
¿Te acordas? Siempre tengo presente esa frase.
Él sonrió – Te quiero mucho Pauli
Pau: Yo también, ahora mas vale
que me regales una casita
Gonza: ¿A, si? Mira vos..
Despues de saludar a todos, nos
ubicamos en la mesa, papa había hecho un riquísimo asado.
Risas, anécdotas, consejos (de
parte de la abuela), chismerío…
¿Cómo para no pasarse rápido?
Habíamos acabado de cenar, yo me
encargaba de juntar todo de la mesa, para que después le de paso a Gonza, que
tocaba la guitarra.
Gonza: Em bueno, masvale que me
acompañen cantando eh.
Miguel: Dale, vamos todos.
Detrás de las paredes
que ayer te han levantado
te ruego que respires todavía.
que ayer te han levantado
te ruego que respires todavía.
Una lágrima se asomaba a mi
meguilla cuando lo escuche cantar esa estrofa.
Recuerdo perfectamente, que
cuando estaba inconsciente él se pasaba cantándome, una de ella, era “Rasguña
las piedras”
Apoyo mis espaldas y espero que me abraces
atravesando el muro de mis días.
atravesando el muro de mis días.
Fue la primera persona que me
abrazo al despertar, fue la primera que me puso su hombro y estalle en lágrima,
cuando sentía que no podía hablar, ni caminar.
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
Y rasguña las piedras hasta mí.
y rasguña las piedras.
Y rasguña las piedras hasta mí.
Vos, rasguñaste las piedras hacia mi, vos con tu
canto, salvaste mi vida.
Y escarbo hasta abrazarte
y me sangran las manos
pero qué libres vamos a crecer
y me sangran las manos
pero qué libres vamos a crecer
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
Y rasguña las piedras hasta mí.
y rasguña las piedras.
Y rasguña las piedras hasta mí.
Desde ese momento, nunca nos separamos.
Nos convertimos devuelta en hermanos, en amigos.
Emocionada, fui a abrazarlo.
No podía tener un hermano tan genial como el,
siempre estaba, siempre lograba sacarme una sonrisa.
Pau: Sos un tarado, me haces llorar.
Gon: Vos sos la flojita.
Pau: Jajaja, sos el mejor.
Gon: Vos Pau, gracias enserio.
Pau: Mama debe estar orgullosa por vos ¿Sabes?
El asintió con su cabeza – Daria todo porque este
acá, con nosotros.
Pau: Yo también, te juro. Sé que desde algún lado
no esta mirando, con esa sonrisa que siempre tenia.
Gon: Te brota fortaleza en la sangre eh. No
conozco a nadie más fuerte que vos.
Sonreí – Basta, no quiero llorar más.
Nos abrazamos nuevamente.
Continuara…

ay me encanto,subi más genia...que se pongan ya de novios pepe y pau porfa!!!
ResponderEliminar