martes, 23 de octubre de 2012

Capitulo 75

Capitulo un tanto hot. 
Aviso para el que no le gusta estos capítulos :)



Mi lavarropa iba a explotar.
Terminaba de lavar, ponía más ropa…
Y así, mínimo… Cinco veces.
Eh si… Tenía para lavar.
¿Lo peor? Despues planchar… ¡Que embole!
Domingo 13.10 de la tarde.
El sol rajaba la tierra…
Ya se estaba sintiendo la primavera.
Primavera… Amor.
Amor… ¡Amor!
Estaba Pedro, mi amor, detrás de la puerta.
Recién acababa de tocar timbre.
Sonrei y deje la remera que estaba tendiendo, en el canasto de la ropa.
Sali corriendo hasta la puerta, con una sonrisa oreja a oreja.
Al abrir él me tomo desprevenida por la cintura y me beso dulcemente.
El beso siguió a la perfección, con una intensidad que se hizo notar.
Nos separamos suavemente.
Pepe: Hola hermosa – Dejo un beso en mis labios.
Pau: Hola – Sonrei – Que lindo que hayas venido. ¿Y Loli?
Pepe: Se quedo con Luciana. Los chicos hacia rato que querían pasar una tarde con ella, y como iban a ir al shopping la invitaron
Pau: Esta a full eh – Sonrei – Estas muy lindo mi amor.
Pepe: Vos también – Me beso suavemente – Como extrañaba esto, estar solitos…
Pau: Yo también, no sabes cuanto… ¿Todo bien?
Pepe: Muy bien, ahora mejor que estoy con vos. ¿Vos?
Pau: Igual, muy bien – Sonrei.
Pepe: ¿Qué estabas haciendo mi amor?
Pau: Terminando de colgar la ropa… ¿Me bancas? Ya termino.
Pepe: Vamos, te ayudo – Sonreímos.
Fuimos a la terraza y empezamos a colgar la ropa.
Pepe: ¿Llevaste esto? – Me mostro una “tanga” –
Pau: Jajajaja ¿No podía?
Pepe: Si, pero… ¿Era necesario?
Pau: La uso frecuentemente…
Pepe: ¿Ah, si?
Asentí.
Pepe: ¿Y en la pileta climatizada que había en el hotel también usabas bikini con tanga?
Pau: Algo así – Sonrei.
Pepe: Mira vos…
Sonrei y me acerque a él.
Lo tome de las meguillas y lo bese suavemente.
Pau: ¿Sabes algo? Me encanta que me celes.
Él sonrió – A mi también me gusta que me celes, no zarpándote – Sonreímos.
Pau: En algún punto es una demostración que te quiero solamente para mi, que sos solo mio.
Pepe: Soy solo tuyo, siempre – Me susurro antes de comenzar ese beso dulce.
Pau: Te amo mi amor
Pepe: Yo a vos, mucho.
Rodee su cuello con mis brazos y nos volvimos a besar nuevamente, formando un beso con amor, pero a la vez, con mucha pasión.
El me abrazo por la cintura, haciendo que nuestros cuerpos se choquen completamente, que me estremezca de pies a cabezas, que mis piernas se aflojen cuando nuestras lenguas se enredaron.
El beso era tranquilo y pausado, tratábamos de disfrutar, de explorar nuestras bocas.
Sentí un suspiro de parte de él dentro de nuestras bocas, lo cual me hizo estremecer nuevamente y que el deseo empiece a aparecer.
Sin dejar de besarnos, caminamos hacia adentro del departamento.
Pasamos por la cocina y sin darnos cuentas nos chocamos con la puerta de esta misma.
Él quedo contra esta.
Y nuevamente, largo otro suspiro.
Sonrei al acto y deje su boca para envolver su cuello con delicados y dulces besos.
Peter: Te extrañe tanto, tanto mi amor – Suspiro mientras bajaba y subía sus manos por mi espalda – Quiero sentirte, olerte, besarte… Hasta cansarme.
Sonrei haciendo que una punzada estremezca todo mi cuerpo.
Volví a su boca, mis manos bajaron a su pecho y tanteando, por suerte encontré el primer botón de su camisa.
Él profundizo el beso formando uno mas apasionado.
Por fin logre desabotonar su camisa, me ayudo a sacársela.
Me levanto de la cintura, y con una de sus manos abrió la puerta, yo hundí mi cara en uno de sus huecos del cuello besándolo, saboreándolo.
Suspiro.
Mis pies tocaron el piso y al instante el me abrazo subiendo mi remera, acariciándome con sus manos cálidas.
Camino al cuarto, él termino de sacarme la remera, cruzamos nuestras miradas y sonreímos.
Estábamos felices.
Juntos.
Me apoyo en una puerta de mi guardarropa, subiéndome, haciendo que mis piernas rodeen su cintura.
Nuestros cuerpos se chocaron y al instante el bajo su cabeza a mis hombros dejando besos cálidos, dejando dulces marcas en mi piel.
No se como, y digamos que mucho no me interesaba, desprendió mi sostén haciendo que caiga al piso.
Mis pechos erizados, por el hecho de quedar desnudos.
Pau: Espere tanto este momento – le susurre al oído cuando empezó a dejar besos sobre mi cuello bajando a mis pezones.
El sonrió y luego lamio el comienzo de uno de mis pechos.
Se sentia tan bien.
Largue un largo suspiro de placer al sentir el contacto de su lengua con mi pezón derecho.
Una descarga eléctrica placentera me hizo saltar.
Pau: Mmm, no pares – Dije un tanto desesperada.
Succiono aun mas el pezón, mordisqueándolo suavemente, haciendo que el deseo crezca cada vez un poco mas.
El deseo me estaba volviendo loca, él que estaba entretenido, ahora, succionando el otro pezón.
Sentia su deseo ante mi, el sentir su miembro (ya que mis piernas rodeaban su cintura) mi excitación crecía cada vez mas.
Ya no aguantaba más.
Moví mi cabeza hacia un lado y el otro, dándole a entender, que avance, ya que sino, iba a enloquecer.
El subió su cabeza y me miro sonriente.
Camino hasta la cama y él se sentó, yo seguía en su falda.
Esta vez, fui yo quien bajo con besos a su rígido abdomen, acariciando con mis manos su espalda.
Él bajo sus manos hacia mi cola, la acaricio barias veces, haciendo que ahogue un suspiro mientras dejaba besos en su cuello.
Mis manos bajaron a sus pantalones, queriendo desprender su botón. Torpemente, sin querer, roce su miembro haciendo que el largue un gemido.
Pepe: Mmm
Sonrei, dejando un beso profundo y fugaz.
Pau: Te deseo – Le susurre en su oído.
Me tomo de la cintura, y se recostó en mi cama, quedando yo arriba de él.
Dejando besos desde su cuello hacia debajo de su ombligo, baje un poco el bóxer.
Entonces el me agarro mis manos y me sonrió.
Pepe: Tenemos tiempo amor.
Me susurro muy cerca de mis labios.
Desprendió los botones de mi jean, y volvió a sentarse.
Entonces, saco mi jean, mientras nuestros labios iban al compas con nuestras lenguas.
Giro, y me dejo apoyada en la cama, bajo él.
Nuestras lenguas volvieron a enredarse mientras que una de sus manos acariciaba mi meguilla y la otra pellizcaba uno de mis pezones.
Largue un suspiro ahogado por ese beso profundo y apasionado.
La mano que estaba colocada en mi meguilla bajo un poco mas del ombligo.
____Traspasando mi bombacha, en mí profundo interior.
Sentirlo me estremeció, me hizo temblar.
Largue un suspiro placentero al sentir los movimientos de sus dedos.
Ya no podía mas, ya me quedaba poco tiempo para aguantar.
El volvió hacia mí y me beso apasionadamente, mordiendo dulcemente mi labio inferior.
Una oleada de calor y placer me invadió nuevamente.
El auto control por querer que se hunda en mí, por querer sentirlo, era increíble.
Hubiera gritado, si tendría oxigeno para hacerlo, cuando el empezó a mover mas rápido sus dedos.
Pau: No pares – Desesperada – No pares mi amor.
Él me sonrió pícaro.
Peter: Te amo – Me susurro antes de besarme.
 Un fuego liquido, ardiente y abrazador fluyo por mis venas, mientras agonizaba de placer, largando suspiros desgarradores que no podía evitarlos.
Ya había perdido la razón.
Pedro se impuso nuevamente en mí, intensificando aquel torbellino de placer hasta un nivel que ya no podía soportar.
Un roce, una caricia que me hizo balancearme ante el abismo, pero sin volar.
Llamas liquidas que lamian mi cuerpo, haciendo que mis venas hiervan.
Pau: Pedro – Clave mis uñas en las sabanas y empuje mis caderas hacia él.
Lo necesitaba, una y otra vez… Tanto lo necesitaba.
Pepe: Solo un momento – Susurro.
Sentia que me moría, ya no podía aguantar más.
Pau: Ahora – Grite suplicándole.
Peter: Todavía no…
Sin duda quería que muera de tanto deseo.
Mi vientre estaba increíblemente tenso y mi sexo palpitaba ante el inminente orgasmo.
Creo que si no me corro, muero.
Necesita la liberación con tanto desespero, que la agonía de esperar hacia que me cubra una capa de sudor.
No puedo soportarlo más, no puedo resistir ni un minuto más.
Mis músculos de volvieron rígidos, se me agarrotaron los tendones y mi espalda se arqueo mientras un gemido abandonaba mis labios y mi cuerpo empezaba a estremecerme violentamente a causa del brutal orgasmo que se apodero de mi cuerpo.
El placer fue tan intenso que tuve la impresión de que el sol invadía mi interior.
Ardientes llamadas cada vez más violenta arrasaron mis sentidos, haciéndome flotar en una sensación pura e intensa que no parecía tener límites.
Sin previo aviso, el abrió mis muslos con una de sus rodillas, y posicionándose entre mis piernas se deslizo entre mis pliegues húmedos y calientes con un gruñido que parecía de satisfacción.
Mi interior se cerró en torno a su miembro como un suave puño y a Pedro se le nublo la vista.
Alce las manos para tomar su rostro, atrayéndolo hacia mí, lo bese. Sus labios se abrieron y nuestras lenguas se entrelazaron en una danza frenética a imitación de la que el cuerpo de él había iniciado entrando y saliendo de mi cuerpo.
Sin embargo en un momento Peter despego sus labios de los míos y sin dejar de moverse se miro en mis ojos, hundiéndose en mis profundidades mientras mis manos subían y bajaban por su espalda.
Con un gemido, levante las piernas, y empuje las caderas, moviéndome al compa de él, y cuando los dos empezamos a estremecernos Peter bajo la cabeza y me beso al tiempo que volábamos juntos.
Él atino a separarse de mí cuando noto que me estaba aplastando
Pau: No – Le dije rodeándolo con los brazos y atrayéndolo mas hacia mi – No te muevas.
Pedro se rio y su cálido aliento soplo contra mi cuello – Te estoy aplastando.
Pau: No soy tan frágil como parezco – Le asegure cerrando los ojos para disfrutar mejor de las sensaciones de su miembro moviéndose dentro mio.
Se apoyó con los codos y me miro a la cara.
Peter: Sos increíble mi amor – Dijo con una media sonrisa.
Pau: Mmm…- murmure, empujando las caderas contra las de él. Cuando lo oí aspirar por la boca, mis labios se curvaron en una sonrisa – Vos también, te amo.
Peter: Te amo – repitió el dándome un beso largo y lento que culmino tirando de mi labio inferior entre los suyos.
Pau: Lo de antes ha sido increíble, Peter – murmure cuando pude hablar de nuevo – Increíble de verdad.
Peter: Si, creo que esa definición se ajusta bastante  - Asintió.
Pau: ¿Crees que podamos repetirlo?
Peter sonrió.
Peter: ¿Me estas desafiando?
Pau: ¿Es necesario que te desafié para volver hacerlo?  - Pregunte, a la vez moviendo las caderas –
Peter aspiro un poco de aire y empujo las caderas hacia las mías.
Peter: No.
Entonces, sin previo aviso, rodó conmigo, y a pesar del brusco movimiento logro mantenerse en mi interior.
Quede a horcajadas de él, y sus manos, esas manos hábiles y experimentadas comenzaron a acariciar nuevamente mis senos.
Me erguí y arquee la espalda al tiempo que tomaba más de él dentro mio, y al oírlo gemir abrí los ojos y lo observe sintiéndome poderosa mientras me movía sobre el, balanceándome hacia delante y hacia atrás, y luego rotando las caderas.
Peter se arqueo ante mí, como si quisiera llegar aun más dentro de mi cuerpo.
Peter: Pau – Jadeo tirándome suavemente los pezones.
Subí las manos y cubrí con ellas la de él, apretándola contra mis pechos.
Intento moverse, para nuevamente rodar otra vez conmigo hacia un lado para colocarse de nuevo sobre mi y marcar el ritmo, levante los brazos por encima de su cabeza y seguí subiendo y bajando.
Pau: Déjame a mi esta vez, Peter…  Déjame.
Peter: Me estas matando Paula – Jadeo sin aliento.
Sonrei, y seguí cabalgando sobre el, tomándolo en mi interior y liberándolo a un ritmo lento que estaba llevándonos al borde de la desesperación. Mi cuerpo se tenso, al sentir que estaba llegando al límite y disfrute de las deliciosas sensaciones que estaban estallando en mi interior.
Me tumbe hacia atrás, arqueándome hasta que el miembro de Peter estuvo en la posición que quería para presionar justo en el punto que sabía que dispararía a lo más alto.
Pau: Peter – Susurre sin aminorar el ritmo – Peter, creo que estoy a punto de…
Peter: Yo también – Murmuro.
Peter busco con su mano la unión de nuestros cuerpos, y lo acaricio. Paso sus dedos una y otra vez hasta que empecé a temblar, ansiando alcanzar la cima que sabia que estaba unos escasos pasos.
Jadié, luchando por respirar, luchando por prolongar el placer que estaba experimentando. Quería llegar al clímax, pero también quería que ese instante con acabe jamás.
Hubiera querido poder detener el tiempo, quedarme por toda la eternidad en este momento, pero el cuerpo de Pedro seguía moviéndose debajo del mio, y finalmente exploto. Lo oí gritar mi nombre, pero no dejo de acariciarme, y pronto comencé a ver fuegos artificiales a través  de mis parpados cerrados y sentí que me olvidaba de todo lo que nos rodeaba.

Continuara...
Bueeeeeeeeeeno, espero que les cope.
Antes de irme les quiero dejar un link :B 
NUEVA NOVELA :) 
El nombre es "No hay tal Crisis" Una historia de adolescentes.
Bueno, no les cuento mas, ya se encontraran con la historia.
Algo mas...
Ah si, el link (?)
Comeeeeenten. 
JusPauliter.

2 comentarios: