jueves, 24 de enero de 2013

Capitulo 96



Nos encontrábamos los dos en la cocina, yo apoyada en la mesada y el frente mío dejando dulces besos en mis labios a los cual respondía sin drama.
Cuando escuchamos que Lola empezó a llorar fuerte, ambos salimos donde estaba ella.
Se encontraba en el piso sentada llorando como si alguien la estuviera matando.
Pedro la alzo y noto que le sangraba el labio.
Se paralizo, empezó a ponerse muy nervioso y yo lo note.
Tome a Lola en mis brazos y fui con ella la baño, ahí abrí el grifo de agua fría del lava manos y empecé a enjuagarle con suavidad su boca.
Pedro apareció, se lo veía pálido.
Lo único que faltaba era que se me desmaye acá no más.
Pau: Tranquilo Pedro, no pasó nada. Se cortó el labio. Está bien, Pedro – Lo vi muy preocupado, pálido – Anda a sentarte que te me vas a desmayar vos – Dije entre risas.
Lola no dejaba de llorar, ya no le sangraba más el labio, pero claro que fue el susto, además del dolor.
La lleve en mis brazos recostada, y busque su chupete para que se tranquilice.
Y me senté al lado de Pedro, que tenía la cabeza mirando hacia abajo y con una de las manos en su cara.
Pau: Amor ¿Estas bien?
Él no me respondió, seguía en la misma postura.
Me pare con Lola que se estaba durmiendo, fui hacia su cuarto, le tararee un poquito para que se duerma y a los cinco minutos ya estaba dormida.
Volví donde estaba Pedro, que seguía en la misma postura.
Pau: Eu – acaricie su espalda – Ya está amor, Lola ya duerme, no le paso nada… Tranquilo.
Pero él ni se movió, ¿Estaba vivo, no?
Me agache en el piso y me acerque a él, corriéndole la mano.
Pau: Mi amor – Deje un beso en su mejilla – No es para tanto.
Logre sacarle la mano de su cabeza, note que sus mejillas estaban húmedas. Rápidamente las seque y bese su nariz.
Pau: Ey – le sonreí.
Pepe: Me siento un estúpido – Otra vez tapando su cara con una de sus manos.
Pau: Tranquilo – Lo abrace – Te entiendo… Ver a tu hija llorando y lastimada debe ser muy fuerte.
Pepe: Ni siquiera pude llevarla al baño, nada… ¿Qué va a pensar? Soy un estúpido, me paralizo con solo ver sangre. Suerte que estabas vos. ¿Mira si está sola conmigo?
Pau: Si está sola con vos vas a tomar coraje y hacer lo que hice yo. Fue el momento amor, es la primera vez que te pasa esto, para la próxima, toco madera – tocándome la cabeza – vas a saber actuar.
Pepe: No sé si voy a poder. No debería haberla dejado sola, ahora que ya se para, mira si en vez de rajarse el labio se rompe la cabeza… ¡No sé qué haría!
Pau: Si sabrías… En el momento sí. Tranquilo mi amor – Me senté en sus piernas y les limpie sus lágrimas.
Pepe: ¿Y si me pasa lo mismo que ahora?
Pau: Shh, no va a pasar – lo bese dulcemente – Me das mucha ternura –Lo bese nuevamente.
Pepe: Gracias, por estar y reaccionar a tiempo – me abrazo y yo deje un beso en su cuello.
Pau: Siempre voy a estar con vos – Lo bese.
Pepe: Te amo, mucho – Dejando un beso dulce, lleno de amor.
Pau: Yo también te amo.
Pepe: ¿Qué hacemos?
Pau: Mmm, ¿Y si nos acostamos un ratito a mirar tele, o una peli?
El me sonrió y sin decirme nada me levanto en sus brazos.  
Pau: ¿Qué haces Pedro? Bájame jajajaja
Pepe: Te llevaba hasta la cama – dijo cuándo me dejo en la misma.
Lo rodee con mis brazos su cuello y comencé a besarlo dulcemente, el siguió el mismo a la perfección, recostándose arriba mío.  
Pepe: Cuando te dije que sos irresistible, es porque en verdad lo sos eh.
Sonrei – Te amo bobito.
Pepe: ¿Sabes qué? Me copa más estos besos que mirar tele…
Pau: A mí también.
Y volví a besarlo, él se puso encima de mí haciendo que el beso sea más profundo.
Bajo una de sus manos a mi estómago, dejando caricias mientas yo acariciaba su espalda.
Bajo la intensidad del beso hasta el punto de dejar mínimos besos, luego deposito uno en mi pera, hasta llegar a mi cuello, dejando besos profundos, los cuales me encantaban.
Pose mis manos debajo de su remera tocando su piel cálida.
El volvió a mis labios, dejando un beso profundo, haciendo que la pasión empiece a crecer.
Levante su remera, necesitaba sacársela, y el aparentemente se dio cuenta.
Se incorporó y saco su remera con ayuda mía, y luego de que su remera caiga, levanto la mía y también la saco.  
Unimos nuestros labios en un beso más apasionado, haciendo que después de varios minutos necesitemos respirar, ya con la voz entrecortada.
Marco un camino de besos hasta mi ombligo y volvió a subir posando sus manos en mis pechos, corrió una de las tiras y decidí sentarme para que de una vez por todas lo saque.
Me volvió loca, en cada rose, en cada pellizco, besos profundos que dejaba en mi cuerpo, haciendo que suspire de placer, porque era placer y amor lo que sentia al estar con él.
Nos terminamos de desvestir con besos interminables, el hizo que vuelva a la lujuria con cada beso que dejaba en mi cuello hasta mis pechos.
- Mmm amor – Sentirlo arriba mío me daba muchas ansias, mucho deseo de por fin, sentirlo mío, solamente mío.
Acaricie su espalda miles de veces, bajando y subiendo mis manos. El dejaba besos en mi cuello profundo, acaricie su mejilla y el me miro a los ojos.
Pepe: Te amo – me susurro.
Lo bese nuevamente con mucha pasión y rodee mis piernas a sus caderas, pegándome nuevamente a él, para que por fin seamos uno.
Largue un suspiro al sentirlo, un suspiro placentero. Y ahí se hicieron notar los vaivenes lentos, acompañados de besos profundos y miles “te amo”.
La situación empezó a empeorar, ambos estábamos invadidos de pasión, y en poco tiempo estallamos contra una pared, haciéndonos llevar a la sima de la locura.
Con la respiración entre cortada, él se posó a un lado mío dejándome besos en mi hombro.
Pepe: Sos increíble – dejo otro beso.
Gire para mirarlo y lo abrace atrayéndolo junto a mí.
Pau: Somos un gran equipo – le dije divertida.
Pepe: Jajajaja te amo – Nos besamos dulcemente.
Pau: Yo también – le susurre antes de volver a besarlo - ¿Dormimos un ratito? Sino, después a la noche no voy a poder hacer ni un paso.
Pepe: Te destroce mi amor – Dijo entre risas –
Pau: ¡Pedrooo! Sos un tarado.
Pepe: Jajajaja tontita – me beso – Dale, durmamos, en un ratito se despierta Lola y vos te tenes que ir.
Pau: Si – lo abrace fuerte – Te amo.
Pepe: Yo más.

¡Miedo!
21.30 hs.
En mi camarín con Delfi, Lali (al fin se conocían), Eve.
Pau: Creo que voy a morir. ¡No puedo quedarme sentada a esperar!
Lali: Uh, esto me hace acordar a cuando estábamos allá.
Sonrei – No la pasaste tan mal.
Eve: ¡Se abra comprado la vida! – Sonreímos.
Lali: No tanto… Una que yo se me supera.
Delfi: Tenemos que volver a ir Pochi.
Yo asentí sonriente – Hay que organizar.
Lali: ¿Te dicen Pochi?
Pau: Ah, si… Desde chiquita, toda mi familia y amigos.
Lali: Mira… No sabía.
Pau: Ahora vengo… Voy por un agua en el bar. ¿Alguien quiere algo?
Eve: ¿Compras una para mí?
Pau: Dale – Sonrei y fui hacia el bar-
Sali para el bar y me cruce con Silvina Escudero quien me paro para saludarme.
Silvina: ¿Cómo estas Pau?
Pau: ¡Muy ansiosa! ¿Vos?
Silvina: ¡Igual! Con muchos de nervios – Dijo gritando.
Pau: Jajaja estamos igual.
Silvina: Bueno Pau nos vemos ¿sí? Si no me van a matar.
Todavía no se había ni cambiado.
Pau: Si, dale. Nos vemos Sil.
Nos despedimos y llegue al bar. Ahí pedí las dos botellas de agua y volví para el camarín.
El pasillo era un mundo de gente, muchos bailarines, productores, deciandome  suerte.
En eso me encontré con Mariano Iudica (conductor de La Cocina del Show y Dale la Tarde).
Mariano: ¡Pau!
Pau: ¿Cómo va?
Mariano: Muy bien ¿vos?
Pau: Bien, con ansias. Quiero estar ya ahí.
Mariano: ¡Qué lindo! Me imagino que vamos a hacer nota ¿verdad?
Pau: Claro, no tengo problema. Mi compañero debe estar en su camarín relajando – Dije entre risas.
Mariano: Me imagino lo nervioso que debe estar ¿no?
Pau: Y claro… Es la primera vez que vive algo así.
Lo vi a Pedro desde lejos mirándome sonriente, a lo cual le sonreí.
Mariano: ¿Qué onda con el fotógrafo? ¿Siguen?
Pau: Estamos de novios – Sonrei.
Mariano: Apa, que suerte que tiene – Sonrió.
Pau: Los dos tenemos suerte. Es muy buena persona.
Mariano: Obvio… Pude cruzar pocas palabras con él, pero muy buena onda.
Sonrei – Te dejo Marian, me están esperando en el camarín.
Mariano: Bueno dale… Si no nos vemos antes de la gala mucha merd. ¡Les tengo fe!
Pau: Gracias – nos abrazamos –
Volví al camarín y agarre mi celular, y marque el número de celular de Pedro.
Eve: Apa… ¿Qué paso?
Lali: Extraña al novio.
Delfi: Si esta acá dando vueltas.
Sonrei – Cállense cotorras.
Pepe: ¿Era necesario salir así con ese look? – Escuche al atenderme la llamada.
Pau: ¿Y era necesario que me veas así?
Pepe: Obvio, sos mi novia.
Sonrei – Pero no daba.
Pepe: ¿El que no daba?
Pau: Que me mires así. Me intimidaste. –Las chicas que escuchaban la conversación se reían y se sorprendían por lo que decía.
Pepe: No tenes cara Paula ¿Intimidarte?
Pau: Jajajaja bueno, déjala ahí.
Pepe: Porque te conviene la dejo ahí.
Pau: Jajaja obvio. ¿No vas a venir?
Pepe: Mmm no sé, recién me viste y te fuiste para allá.
Pau: Bueno, pero te llame.
Pepe: Si ¿Y?
Pau: Eu, mala onda.
Pepe: En un ratito voy… Tengo que sacar unas pocas fotos en el  estudio y voy.
Pau: Te espero entonces. Necesito chocolates.
Pepe: ¿Chocolates?
Pau: Si Pedro, estoy ansiosa.
Pepe: Jajajaja bueno veo que te consigo.
Pau: Gracias – sonreí –
Pepe: Me debes una… Te dejo amor, en un ratito voy.
Pau: Dale gordo, besitos.
Pepe: Besitos, te amo.
Sonrei – Yo más.

Delfi: Mmm ¿Para cuándo el casorio?
Pau: ¡Nena! Falta mucho para eso.
Lali: Bueno negri, yo me voy a dar una vuelta por el camarín de mi novio que debe estar con los pelos parados de los nervios.
Sonrei – Vaya no más. Yo en un ratito voy para allá, me lo cruce a Mariano que quiere hacer unas notas antes de la gala.
Lali: Dale, le digo entonces. Nos vemos chicas – saludo en general.
Eve: Adiós.
Delfi: Chau Lali.
Las chicas se quedaron haciéndome el aguante mientras me maquillaban cuando llego Pedro con el chocolate.
Pepe: Buenas – Sonrió – Permiso…
Pau: ¡Al fin nene!
Pepe: Ey, ¿nervios? – se acercó para besarme.
Pau: Muchos, ¿Mi chocolate?
Pepe: El kiosco estaba cerrado, pero al frente la rotisería está abierta así que te traje un pancho.
Pau: Jajajajaja ¿Un pancho?
Eve: La cosa es que te saques el hambre ¿no? – Dijo sonriendo
Delfi: Igual, si no lo queres dámelo.
Pau: Jajajaja te doy la mitad si queres.

22.30 hs. Empezó el programa.
¡Muerte a los nervios! Pedro me hablo una media hora para que relaje, que disfrute. Y eso es lo que me estaba proponiendo.
Despues de tres ritmos, en los cuales ganamos dos, pasamos al voto telefónico.
Estaba feliz, tenía fe que todo iba a salir bien, en el estudio se respiraba buena onda, había una tribuna genial, donde había miles de carteles y se escuchaba cantitos muy divertidos. La verdad emocionante.

Continuara…
Perdon que tardeeeeeee! 
Hoy a la nochesita subo otro :)
JusPauliter. 

viernes, 18 de enero de 2013

Capitulo 95



Despertarme al lado de ellas me hacía completamente feliz.
Sin duda, eran las dos personas más importantes en mi vida. Con tan solo verlas, me transmitían paz, eran hermosas juntas.
Yo creo que, aunque Pau no quiera aceptarlo, formábamos una gran familia. En realidad ella actuaba con Lola como una mama, la cuidaba, la mimaba, le daba todos los gustos. Y Lola también la quería muchísimo, y seguro que la sentia como algo más cercano que una novia de su papa, como una mama.
Respetaba su opinión, porque la entendía, entendía que no era fácil para ella llevar un título de “mama” cuando hace poco nos conoce a pesar que nos queramos como nos queremos y demás.
Ya iba a llegar el momento, o eso espero.
Se acaba el año, mes diciembre.
Hoy, jueves 18 de diciembre.
Y estaba negado a que termine el año, no quería.
Había pasado cosas inolvidables.
A principio de año nació mi hija: mi todo, mi felicidad.
A los tres, cuatro meses fui abandonado con ella, y después de meses complicados salimos adelante, como la familia que formábamos los dos, y obviamente gracias a mi viejo, hermanas. Siempre habíamos recibido su amor en todos los momentos, y daba gracias a Dios que así haya sido porque para mí, ellos eran todo en mi vida, eran como un soporte.
Volví a encontrarme con amigas de toda la vida como Zaira, a quien le tenía mucho aprecio, por eso mismo la había formado madrina de Lola, porque sabía lo que me quería, sabia como era ella y sabía que iba adorar a mi hija. Y por suerte no me había equivocado.
También me encontré con Eve, una gran compañera, con quien había trabajado años yo como fotógrafo y ella como modelo profesional que es.
Había conocido otra faceta de Hernán, el canchero que todo le resbalaba, se había mostrado como un gran amigo, compañero al bancarme con la gorda, cuando estaba en esos primeros meses, complicado.
También mis demás amigos, Agus, Tincho, Francisco quienes antes de que nazca mi hija me habían repetido barias veces que no me veían como papa cargándome que no iba a soportar cambiarle los pañales, bañarla y demás y ahora… Me felicitan por el gran padre que era.
En realidad, hacia lo que podía. No me consideraba el mejor, porque obviamente no lo era, pero daba lo mejor de mí y día a día crecía y aprendía más.
Y también, conocí a mi amor.
Esa rubia que entraba acelerada a la guardería cuando llegaba tarde, dejaba todo en el mostrador y nos recibía con una sonrisa, la cual te relajaba, te movía el piso. Ella, que cuando estaba pasando los primeros meses como padre soltero me ayudaba, esa que había vivido miles de cosas malas, pero a pesar siempre tenía una sonrisa, ella, que era imposible no quererla, la que te demostraba confianza, la que en menos de un mes se hizo querer formando una gran amistad. Ella, la que al mirarla por completo me encontré con un cuerpo hermoso, irresistible. La que tenía miles de defectos, pero también mil y uno de virtudes.
Paula lo era todo para mí, antes no caía como una persona que conocí por casualidad, en un momento donde no quería conocer a nadie, donde estaba destrozado, donde no confiaba en ninguna mujer, salvo mi hija.
Y ella, poco a poco me conquisto, y como lo hizo conmigo, yo lo hice con ella, porque me di cuenta que al conocerla, encontré a esa persona que me completaba, que necesitaba.
Además de lo personal había tenido un muy buen trabajo, junto a Hernán, como la posibilidad de estar en la empresa de Ideas del Sur, donde estaba lleno de trabajo, pero en verdad, valía la pena.  

Me desperté sabiendo que en minutos tocaba la alarma de Paula y las vi a ellas, durmiendo plácidamente, hermosas hasta durmiendo eran.
Desactive la alarma de Paula, para que sea yo quien la despierte.
Amaba despertarla con besos y un buen desayuno.
Por eso lo hice, me levante despacio para no despertar ni a Lola ni a ella. La noche anterior habíamos decidido dormir los tres juntos, y por lo menos yo, dormí tan bien al lado de ellas.
Una vez que tenía el equipo de mate listo volví al cuarto, esta vez dirigiéndome a Paula, me senté a un lado y le acaricie su hombro suavemente.
Sonrei, seguía durmiendo plácidamente. Entonces me acerque a su cara y deje un beso en su mejilla.
- Amor – le susurre cerca de su oído.
La vi abrir los ojos despacio para después mirarme, todavía dormida.
Me sonrió  y dijo al instante cayendo en la realidad - ¿Me dormí? No sonó la alarma, Pedro ¿Por qué no me llamaste?
Pepe: Tranqui gorda desactive tu alarma para poder despertarte yo. Es temprano todavía, tenemos tiempo para darnos unos besitos mientras desayunamos. – dije sonriendo.
Ella me sonrió un poco más aliviada – Pensé que ya era la hora y me había dormido… ¿Entonces tenemos tiempo? – Asentí – Buen día mi amor – me atrajo poniendo amabas manos en mis mejillas para unir nuestros labios.
Pepe: Buen día – Le sonreí - ¿Cómo dormiste?
Pau: Muy bien… La gordita al parecer también – Miramos como seguía durmiendo y luego nos sonreímos como dos tarados.
Pepe: ¿Te levantas? Así desayunamos.
Ella asintió y yo me pare para que ella se pueda levantar.
Fui hacia la cocina para poner todo en el comedor y ella al rato volvió vestida para ensayar.
Pepe: ¿Cómo amaneciste? ¿Con ansias?
Pau: Mas nervios, pero sí. – Sonrió – Pero que sea lo que dios quiera.
Pepe: Les tengo fe. Va a salir todo bien – Sabía que estaba un poco insegura.
Pau: Ojala así sea amor. Otra vez no me banco el papel de cebollita –Dijo sonriente.
Pepe: Jajajaja, nah… Otra vez no.
Tomamos mate entre risas y algún que otro beso para no perder la costumbre hasta las 9.00 que ella decidió irse, porque como siempre las calles en hora de trabajo convenía salir una hora antes.
Pau: ¿Almorzamos juntos?
Pepe: Te esperamos en casa con el almuerzo – sonreí.
Pau: Buenísimo, yo después a eso de las 16.00 vuelvo al gim hasta las 19.00 que voy a casa a cambiarme para ya ir a Ideas.
Pepe: ¡Que día eh! –Sonrei.
Pau: Lleno de emociones – Me rodo con sus brazos mi cuello y me beso dulcemente – Te amo tanto – me susurro.
Pepe: Veo que lleno de emociones – Sonrei – Yo también te amo mi amor, mucho.
Ella me sonrió – Quería decírtelo.
Volví a besarla dulcemente – Me encanta que me lo digas.
Ella me sonrió – Me voy, nos vemos después.
Pepe: Te espero amor.
Nos volvimos a besar y ella se fue.
Ordene un poco la cocina, y al ver que Lola todavía dormía agarre mi computadora y empecé a adelantar trabajo.
Cinco, seis fotos. Escuche a Lola llorar.
Fui donde estaba ella, la alce y ella se calmó un poco.
- Hola hermosa. –Bese su mejilla – Mmm ¿Andamos con fiaquita? – se recostó en mis brazos.
Fuimos hacia el living y la recosté en el sillón. Mientras ella me hablaba y le seguía la charla, ponele.
Cada vez estaba más grande, más linda.
Por un lado me ponía feliz, porque claro está que no hay nada más lindo que ver a tu hijo crecer sanamente, viendo sus payasadas, su primer dientito, sus primeras palabras.
Pero por otro me movilizaba un poco, ¿nunca quisieron tener a algún primito, un hermanito o un bebe en la familia y que no crezca más?
Ahora que era padre, sentia algo confuso: por un lado amaba verla crecer, por otro lado no quería saber nada en que lo haga. Cuando más grande es, la relaciones cambia, a los veinte años no iba a ser como ahora… Que estaba por cumplir su primer añito.
¿Me entiendo?
Ya sé que falta mucho para que eso pase, mientras tanto la disfruto como nunca.

FlashBack.
Nunca nadie me dio tanta luz, para nadie fui tan importante.
Amaba verte sonreír, hacer pavadas para que me ría, porque sabía que lo de payasa no era sin querer.
Embobada mirabas todos los colores que te rodeaban, en esta ciudad tan colorida. Hacías muecas al escuchar los ruidos de esta ciudad tan movilizada.
Nada, nada nunca nada nos va a separar, somos una llama en el invierno.
Reírme de vos al verte al hablarle a tus juguetes para que hagan lo que vos querías, pretendiendo que te escuchen. Me miraste seria, no te había gustado que lo haga. Pero no me diste importancia y seguiste retando a tus juguetes, si o si querías que hagan lo que vos le decías.
Levantaste tu mirada, todavía enojada, los juguetes te habían sacado de quicio. Te encontraste conmigo, tu papa, sin poder creer la locura que tenías. Gateaste hacia mí y al fin te alzo,  me recostó en el pasto quedando vos en mi pecho. Tu bronca aparentemente había pasado, me acariciaste mi cara y deje un beso en tu manito, tan suave.
Nos incorporamos y volviste a donde estaban tus juguetes, no te ibas a rendir fácilmente.
Le pedí al señor, que me diera un amor, nunca pensé sería tan profundo.
Al fin habías logrado que tus juguetes te hagan caso,  y te quedaste jugando con ellos media hora, yo seguía mirándote, embobado, como tal padre baboso.
Me miraste y otra vez gateaste hacia mí, haciéndome una mueca con tu boquita que tenías hambre.
Cuando llegaste, y te alce, seguías haciendo esa mueca que me causaba tanta risa, y de sorpresa largaste seguiditos: “Papa”
O eso es lo que creía escuchar.
Por favor ¿Me lo podes repetir?
Y como leyendo mi mente volviste a decírmelo, miles de veces.
Gracias hija.

Fin Flashback.

Despues de muchas cosquillas en el sillón decidí alzar a Loli y darle un baño rápido, para después salir a comprar el almuerzo.
Y asi lo hicimos, después de bañarla fuimos caminando hacia el supermercado, compramos unos ricos tallarines y unas milanesas.
Volvimos a casa y ella quedo en el living con sus juguetes. Mientras yo me encargaba de cocinar.
Al ratito tocaron timbre, pude ver por la ventana el auto de Paula, era ella.
Fui a abrirle y ella me recibió con un beso cargado de amor, al cual obviamente respondí.
Estas pequeñas cosas me llenaban el alma.

Continuara…
Buenaaaaas! Mil perdones por colgar tanto.
Desde ayer tenía el capítulo escrito, el cual se me borro por completo.
Tanta bronca tenia, que casi me largo a llorar.
Pero por suerte tengo buena memoria e intente hacerlo algo parecido.
Algo que es obvio: ODIO Word.
Otra cosa que también es obvio: Amo a mi primo. Él fue quien me inspiro.
Les dejo miles de Paula’s con olorcito a NIVEA.
JusPauliter.
(Escuchen la canción “Canción de cuna” de los Piojos y mueran de amor)

lunes, 14 de enero de 2013

Capitulo 94


Mes de diciembre, un mes movidito.
Pero el último de un año increíble.
Me daba un poco de melancolía que  se esté por acabar este año hermoso, único.
En realidad, estaba negada a que esto sucediera, no quería dejar este 2012.
Pero dicen que cuando algo termina es porque se acerca algo aún mejor.
Había vivido tantas cosas y las mayoría habían sido genial.
El mes anterior había sido con mucho, mucho trabajo: ensayos de la academia, ensayo del bailando, notas que me titulaban “La bailarina del año” y más, mucho más.
Por lo personal, había pasado el casamiento de mi amiga Melina, donde nos reunió a todos, estaban todos mis amigos de la secundaria. Pasamos una gran velada juntos y también, la mayoría de los temas lo baile con Pedro, quien aparentaba uno más de nosotros, se llevaba tan bien con mis amigos.
¡Lola me decía Pau! Si, al fin la escuche. Se hizo rogar un poco la peque eh.
También decía “papa” y no sé de donde saco la palabra “mama”, a Pedro lo movilizo un poco, un poco bastante digamos.
Pero él estaba feliz, su pequeña crecía a pasos agigantados y ya faltaba muy poquito para su primer año.
La última semana de noviembre, como había prometido a la abuela, pase por su casa a charlar, me quede con ella todo el sábado hasta la mañana del domingo, donde los tres, con el abuelo nos fuimos para casa de papa, donde nos estaba esperando con un asado.
Ese almuerzo fue por el hecho que debía llevar a Pedro, dudo un poco, pero al fin acepto y pasamos un lindo almuerzo junto a él con Lola.
En el teatro debutando con Maxi en Buenos Aires, la rompimos, habíamos pegado mucha onda entre todos y a la hora de bailar con Bautista fuimos aplaudidos por todos. Estaba feliz de estar de vuelta en un escenario, y esta vez me habían podido ver todos mis seres queridos.
¿En el bailando?
¡Estaba más que nerviosa!
Mañana era la gran final ¿Y adivinen qué? Despues de eliminar a la pareja de Matías Ale nosotros habíamos pasado a la final con Silvina Escudero.
Silvina, que tenía un aguante increíble y que bailaba como los dioses se enfrentaba a nosotros.
Obviamente que nos teníamos fe, Peter también tenía mucho apoyo.
Esta vez no soportaría volver a casa como “cebollita”
No otra vez.
Me encontraba en casa, con Lolita almorzando.
Me ofrecí a cuidarla mientras su papa trabajaba, y como lo hacía hasta las 16.00 tenía tiempo para estar lista e ir a ensayar para mañana.
Las chicas, Sofí y Eve habían quedado en venir a tomar mate a casa, hacia bastante que no nos juntábamos.
Mientras terminábamos de almorzar note que Lola empezó a bostezar.
 - Mmm ¿Tenemos sueñito? – Dije mientras le alcanzaba su mamadera con jugo de manzana para que ella solita se la empine y tome – Ahora Pau te va a preparar la mema así dormimos un ratito ¿Si mi amor?
Ella mi miraba concentrada en su mamadera con los ojos achinados.
Terminamos de almorzar y dejando todo en la mesa, fui a prepararle la mamadera, si lo hacía después de terminar de lavar empezaría a llorar.
Con su dormilón que tenia de chiquita la lleve al cuarto mientras le daba su mamadera.
Pensaba en el momento en que me toque a mi ser mama: creo que había nacido para ser mama, amaba a los bebes.
¿Por algo había elegido mi profesión no?
Pero creo que todavía no era el momento, disfrutaba de lo que estaba viviendo, y por ahora me conformaba con la hijita de mi novio, Lola.
Ella se durmió al instante que termino su mamadera, la acosté en el altillo donde estaba la cama con barreras y baje para ahora sí, terminar de limpiar lo de hoy al mediodía.  
Despues de hacerlo entre al baño y me duche, una ducha refrescante.
El calor en Buenos Aires era infernal.
Cuando salí subí al altillo para ver si Lola seguía durmiendo, claramente estaba cansada: seguía con su sueño profundo.
Entonces me senté en el sillón a esperar a las chicas, que supuestamente estarían por…
¡Timbre!
Eran ellas.
Eve: ¡Hola negri! No sabes el calor que hace afuera. – Dijo como queriendo que se entere todo el mundo.
Pau: Sshh cállate – dije en tono más bajo – Lola duerme en el altillo.
Eve: Uh, perdón.
Sonrei - ¡Hace muchísimo calor! Pero acá dentro no, después de renegar con el técnico que no venía y Pedro que no sabía ni como conectarlo llego mi aire.
Sofí: ¡Pobre Pedro! Es fotógrafo, no técnico gorda.
Eve: Lo quiere como un multi – uso. Esa es la idea de ella.
Pau: Jajajajajaja tarada. Siéntense, ahí traigo el mate.
Mientras tomábamos mate y comíamos galletitas…
Eve: Entonces le dije que sí, que aceptaba que venga a casa. Con una condición.
Pau: ¡Pobre! No tenes cara… Le pones condiciones a una nena de once años.
Eve: Vos no sabes lo que es Paula… Es insufrible.
Sofí: ¡Sos la tía nena!
Eve: La adoro, pero al ser hija única, le dan todos los gustos… Y es muy insufrible.
Pau: Le vas a tener que decir a tu hermana que le haga un hermanito.
Eve: Es lo mejor que podrían hacer… Además, son jóvenes, están enamorados… No sé por qué no aprovechan.
Sofí: Cambiando de tema… ¿Salimos el 31?
Pau: Yo creo que no voy a estar…
Eve: ¿Dónde te vas?
Pau: En realidad a ningún lado… La pasamos en lo de mis abuelos y después de las doce, saldré a saludar a mi familia, y planeaba a ustedes. Es que quede con Pedro, me invito a un campo a pasar la noche ahí con Lola. Antes tendría que haberles preguntado… Pero, pensé que iban a hacer lo mismo que yo.
Eve: ¿A un campo?
Pau: Tiene la llaves de un campo… ¡No saben lo que es eso chicas! Es enorme, hermoso. En realidad el dueño es un amigo que hace años se fue a Europa y le dejo la llave para que lo cuide, a cambio de que podría usarlo las veces que quiera. Y me invito… Pero si salen salimos, Pedro no creo que lo haga, se le complica con la nena.
Eve: No Pau… Si quedaste con él, por mi parte está bien. Además, siempre para año nuevo es un descontrol Prefiero que nos juntemos en una casa con alcohol y buena música.
Sofí: Yo solamente decía… Como la paso separados. Pero el primero podemos juntarnos a la tarde.
Eve: Se vienen a casa, la pileta la limpiamos hace una semana… Para el 31 esta hermosa el agua.
Pau: ¡Genial!
Mientras hablábamos Lola empezó a llorar.                
Eve: Se despertó la peque.
Pau: Durmió bastante… - Subiendo las escaleras – Hola hermosa ¡buenas tardes! – La alce, ella se calmó – Pau tiene visitas, dos locas que conoces ¿te acordas de ellas? – dije ya abajo mientras mis amigas miraban a Loli.
Eve: Hola hermosa, ¿te despertaron las risas?
Pau: Yo creo que fue eso… ¿Vas con Eve? Así te hago la mamadera, seguro tenes hambre – Me acerque a mi amiga para que ella vaya, pero largo un llorisqueo y volvió a abrazarme.
Sofí: Me parece que no – Dijo sonriendo.
Eve: ¿Se la hago yo queres?
Pau: No… Más tarde se la hago, gracias igual.
Volví a sentarme con Lola a upa, ella estaba recostada en mi pecho jugando con sus manos, seguía con fiaca.
Mientras yo cambiaba los pañales a Lola, tocaron el timbre
Sofí: ¿Abro gorda? – Grito para que la escuche.
Pau: Dale.  – Le respondí de la misma manera.
Al escuchar la voz de su papa, Lola empezó a inquietarse y a decir “papa” miles de veces seguida.
Pau: ¡Llego papa! – Le dije – Ahí vamos gordita… Terminamos de ponernos el short y… ¡Vamos!
La volví a alzar y fuimos las dos hacia donde estaba el resto.
Pau: Hola, hola – Sonrei al verlo.
Pepe: Buenas… ¿Cómo andan? – deposito un beso en mi comisura y alzo a su hija.
Pau: Bien ¿mucho trabajo?
Pepe: ¡Bastante! ¿Cómo andan ustedes? – Les dijo a las chicas – Hacia bastante no las veía, mas a vos Eve.
Eve: La verdad que si che… Es que ando a las corridas con el trabajo.
Pau: Siéntense… Preparo devuelta mate.
Eve: ¿No tenes que ensayar ahora gorda?
Pau: Ahora a las 17.00 – Me fije la hora, marcaba 16.15 – Pongo el agua mientras me cambio.
Sofí: Pero no hagas gorda, si cuando te vas nosotros también nos vamos.
Pau: Como quieran… Bueno, en la heladera hay para tomar el que quiera.
Pepe: Yo paso al baño ¿sí?
Pau: Dale – le sonreí y me fui para mi cuarto a cambiarme.
Cuando me estaba armando un rodete aparece el.
Le sonreí - ¿Qué paso?
Pepe: Nada… ¿Cómo se portó Lola? – Se acercó.
Pau: Conmigo siempre se porta bien… Prepare la comida, mientras ella jugaba con sus chiches y después almorzamos las dos juntas, le agarro sueñito, entonces le prepare su leche y cuando se la termino se quedó dormidita. Y hará media hora se despertó, andaba con fiaca así que se quedó en mi falda escuchando lo que hablábamos con las chicas. Y cuando llegaste empezó a nombrarte seguidas veces, al parecer te había extrañado.
Pepe: Yo también las extrañe – Me agarro de la cintura.
Sonrei - ¿Se te hizo largo amor?
Pepe: Cada vez más pensando que falta poco para las vacaciones.
Sonrei y lo bese dulcemente - ¿Vamos? – le susurre.
Pepe: Si
Volvió a besarme y salimos donde estaba Sofí que tenía a upa Lola y Eve que jugaba con ella.
Pau: Ya tenes niñeras amor.
Pepe: ¿Vos decís que son confiables?
Eve: ¡Basura! Mira que yo anoto todo en un cuaderno de quejas eh.
Pepe: Jajajaja boba.
Pau: Lamento informarles que me tendría que ir yendo…
Sofí: Si, vamos… Vas a llegar tarde por nuestra culpa.
Eve: Si, mañana si no nos vemos antes, te veo en ideas ¿sí? Seguro vas a andar a las corridas así que te veo allá.
Sofí: Yo también te veo allá.
Pau: Gracias – Sonrei – Bajamos todos juntos ¿sí? – Le dije a Pedro.
Pepe: Si gorda, vamos.
Me despedí de las chicas con un abrazo y luego de Pedro y Lola.
Pepe: ¿Me llamas cuando termines?
Asentí, lo tome de su nuca y le di un beso sentido – Nos vemos después.
Pepe: ¡Éxitos! Te amo.
Pau: Yo a vos – deje un beso en la mejilla de Lola y subí al auto.

Continuara…
Les mando quinientos Pepe's bailando el caño.
JusPauliter.

viernes, 11 de enero de 2013

Capitulo 93



Si había un ritmo que me gustaba era el cuarteto.
Es un ritmo muy argentino, divertido…
El día estaba pesado, pero  por suerte ya estábamos terminando.
Hoy se me iba a ser larguísimo el día. Despues de acá, me tenía que ir a la academia, doble ensayo, con mi futuro bailarín y después con mis demás compañeras. Además, teníamos que hacer unas  fotos, a pedido de Maxi.
El ensayo con Peter ya había terminado, así que me despedí rapidísimo para irme a la academia.
Al llegar después de saludar a Ludmila fui hacia el salón.
Ahí me encontré con Maxi, Romy y un chico hablando… Parecían preocupados.            
Pau: ¡Buenas!  - Dije sonriente.
Maxi: Pau ¿Cómo estás?
Pau: Bien ¿ustedes? – Salude a Romy y después me acerque al chico – Un gusto, Paula  - Dije sonriente.
- Bautista ¿Futura pareja de baile?
Pau: Si, eso creo ¿no?
Maxi: Así es… Se junta la perfección, así que van a ser una gran dupla.
Pau: Que exagerado jajajaja.
Maxi: Pau, hoy vamos a terminar antes, porque nos quedamos sin fotógrafo y no creo que hagamos las fotos.
Pau: ¿No? Yo conozco a Pepe, es fotógrafo de Ideas del Sur… Supongo que no va a tener problema. Va, si ustedes quieren.
Maxi: ¿Segura? ¿Vos lo podes llamar? ¿Tenes el numero?
Pau: Si, es más… Estamos de novios – sonreí.
Maxi: Ah, buenísimo entonces… Pregúntale a ver si puede. Sino lo dejamos para mañana, sé que tenes gala hoy.
Pau: No creo que lleguemos hoy con las fotos. ¿Mejor mañana no? Y nos dedicamos solamente a las fotos. – Saque mi celular para realizar la llamada.
Romy: Pregúntale a ver si puede mañana…
Pau: Bien… - Me aleje un poco para poder hablar tranquila.
- Comunicación telefónica.
Pepe: ¿Hola?
Pau: Hola amor ¿todo bien?
Pepe: Gorda, bien… Pensé que estabas ensayando.
Pau: ¡Lo estoy! – Sonrei – Te llamaba por trabajo en realidad.
Pepe: ¿Qué paso?
Pau: El fotógrafo de la academia no está en Buenos Aires y necesitamos hacer unas fotos esta semana. ¿Vos podrás venir mañana para sacar algunas? Si queres obviamente.
Pepe: ¡Me encanta la idea! Pero ¿A vos no te molesta? Digo… Por ahí te incómodo.
Pau: No bobo, mira que me vas a incomodar… Escúchame, yo ahora le doy tu número a Maxi para que después te llame y arreglen ¿sí?
Pepe: Dale amor…
Pau: ¿Vos, que hacías?
Pepe: Estaba trabajando en la computadora mientras Hernán me seba mate y cuida de Lola.
Pau: ¡Esta de niñero! Jajajaja. Bueno mi vida, después nos vemos… Gracias.
Pepe: No hay que agradecer nada… Nos vemos en ideas después.
Pau: Te amo, besitos.
Pepe: Besitos mi amor.
- Fin de comunicación.
Pau: No tiene ningún problema – Sonrei – Despues te doy su número así arreglas con él.
Maxi: ¡Perfecto! Gracias Pau.
Romy: Bueno… ¿Empezamos? Con un recalentamiento, después les empiezo a explicar la coreo.
Y así lo hicimos, al principio nos costó conectarnos con Bautista, pero después empezamos a tener más onda, y la pasamos genial.
El día se pasó volando: después del ensayo con Bautista tuve con las demás chicas, pegamos más onda con Liz y además se sumaron sus amigas: Carola y Maia. A las 20.30 llegue a casa, me bañe rápidamente y salí volando para Ideas, ahí me encontré con mi grupo: Vane y Peter donde hicimos una pasada por el estudio y después fuimos a prepararnos para la gala. En el camino me lo cruce a Lali y Pedro.
Pau: Epa, ¿De qué hablan tanto? – Dije sonriente.
Lali: Lo único que falta que te pongas celosa Paula… Estábamos por ir a buscarlos.
Pau: No son celos… Solo curiosidad.
Lali: Se, claro. ¿Cenamos juntos hoy?
Pau: Me olvide de decirte… ¡Perdón! Prácticamente no hablamos hoy.
Pepe: Te lo voy a descontar Paula… No pasa nada boba. ¿En mansión Esposito?
Lali: Compre pizzas.
Pepe: Despues de acá, busco a Lola en lo de Nilda y vamos.
Lali: ¡Perfecto! ¿Vos bailarina?
Pau: Igual… Antes creo que paso por casa, me pego una ducha y voy.
Lali: Buenísimo… Me voy a buscar a mi bailarín, nos vemos después.

Pau: ¿Te tenes que ir?
Pepe: En un rato seguro me llaman – se acercó y me agarro suavemente mi cadera.
Pau: Ufa… Bueno, entonces yo me voy a cambiar y producir para después.
Pepe: Dale… Ah, hable con Maxi, empezamos temprano con las fotos.
Pau: A las siete… Somos muchísimos.
Pepe: Tenemos una excusa para dormir juntos hoy  - me sonrió.
Sonrei - ¿Siempre vamos a poner excusas?
Pepe: No… Pero esta es una buena ocasión.
Pau: Jajajaja bobito – Lo bese – ¿Entonces me pasas a buscar después de ir a lo de Nilda por Lola? Vamos juntos a lo de Lali y después vamos a casa o a la tuya, como le sea más cómodo a Lola.
Pepe: Lola ya se adapta… ¡Lo tiene que hacer! después va a tener que  ir mi hermana a casa para hacerla dormir cuando se quede con ella sino.
Pau: Tenes razón… Bueno, ¿Entonces vienen a casa?
Sonrió – Armamos campamento y después te buscamos.
Pau: Te amo – le susurre antes de besarlo – Me voy, sino me van a matar.
Pepe: Si no nos vemos antes mucha mierda.
Sonrei: Gracias – Nos besamos dulcemente – ¡Vos sos el que me entretenes! Chau.
Pepe: Jajajaja anda.
Empecé a caminar y volví a mirarlo, todavía seguía mirándome sonriente, me mordí los labios y seguí mi camino.
Fui a mi camarín que compartía con Mariana Conci, una de mis colegas quien bailaba con Federico Bal. En todo este año que compartimos camarín pegamos mucha onda, en realidad, la cordobesa era muy buena onda, siempre estaba sonriente y te tiraba la mejor, además que competíamos en el certamen. Con ella, va, creo que con nadie me sentí competitiva, yo no lo soy. Obviamente que uno siempre lo que desea es ganar, pero tampoco soy de esas que si es necesario matan por ganar.
Gracias a las chicas de maquillaje terminamos enseguida de arreglarme.
Una vez lista salí con Mar al pasillo, ahí nos encontramos con los demás colegas y la charla fluyo al instante.
Eran todos buena onda, siempre nos tirábamos la mejor.
Alrededor de las 22.15 hs un productor se nos acercó para avisarnos que vayamos al pasillo, donde generalmente las parejas esperan a que el conductor las llame así salir a bailar.
Peter ya estaba ahí, hoy bailábamos segundos, después de Florencia Peña y Nico Sillama.
Despues de quince minutos aproximadamente, la previa termino y llego el turno de bailar. Con el ritmo a El Potro Rodrigo y “Beso a beso” rompimos la pista y nos llenamos de diez. Salvo el señor Aníbal Pachano que nos puso un siete y Marcelo Polino que siempre tiene algo para decirnos, si no es la previa es el baile, bueno… En fin su nota fue un cinco.
Felices del puntaje que habíamos hecho salimos del estudio y una vez atrás nos abrazamos fuertemente.
Peter: ¡La rompimos Pau!
Pau: ¡Fue lo más! Cada vez más disfruto de bailar con vos, te juro… ¡La rompes Peter!
Vane: Los dos la rompen – nos abrazó por la cintura y se sumó a nuestro festejo.
Peter: Un día de estos tenemos que organizar e ir para cenar los tres… En todo el año ni una cena che.
Pau: ¡Estuvimos flojo eh! Yo esta semana estoy complicada, pero la que viene obvio, organizamos.
Vane: Mi papa mejoro así que la semana que viene no tengo problema.
Su papa había estado muy grave, había estado internado ya hace dos semanas después de superar una operación difícil.
Pau: ¡Me alegro muchísimo que haya mejorado! Pase algo parecido a principio de año…
Vane – Sonrió  - Vos pasaste miles de feas, y ahora… Te mereces todo lo que estás pasando.
Emocionada por sus palabras – Gracias – la abrace.
Peter: Bueno, no me quiebren ahora eh – Sonrió – Me voy a cambiar… Despues nos vemos Pauchis.
Peter: Pedro me pasa a buscar, así que a eso de las 00.00 después de buscar a la gordita vamos.
Peter: Dale… Chau Vane – Se abrazaron – Nos vemos mañana.
Vane me tomo de la cintura y empezamos a caminar.
-  Así que estas muy enamorada ¿Verdad?
Pau: ¿Se nota mucho? – sonreí.
Vane: Con tan solo mirarte se nota, sos tan transparente negri.
Pau: Gracias… Pedro lo es todo, siempre estuvo, y además… Es un amor y tiene una hija preciosa.
Vane: ¿Lola? El otro día la conocí… Es un amor.
Pau: Si… Y gracias a ella nos conocimos, yo cuidaba de ella en la guardería.
Vane: ¿Enserio? Que buena historia eh.
Pau: Jajajaja bueno, la tuya con Rodri es muy linda también.
Seguimos hablando mientras yo me cambiaba, después ella se fue ya que estaba muy cansada. Nos despedimos hasta mañana que a la madrugada nos tocaba empezar a ensayar el aqua – dance.
¡Las ansias que tenía!
Le mande un mensaje a Pedro para avisarle que ya me iba a casa:
“Gordo te espero en casa después ¿sí? Te amo… Ah, ojo con la morocha que está a la derecha tuya, te está mirando mucho”
Llegue a casa, y entre a la ducha, era un placer que las gotas de la ducha cayeran en mi espalda, me relajaba completamente.
Cuando me cambie, vi que Pepe había respondido:
“Hola amor, recién salí de Ideas, busco a Lola y vamos para allá… Tranqui que la morocha estaba muy mimosa con un flaco, igual… ¡Soy todo tuyo! Te amo, en un ratito estamos por allá.”
Sonrei, como una estúpida enamorada.
Termine de retocarme un poco el maquillaje, y prendí la tele mientras los esperaba.
Unos diez minutos y escuche el timbre, por el portero le dije que ya bajaba.
Una vez abajo los salude a ambos y tomando a Lola en mis brazos subimos al auto.
Pau: ¿Estaba llorando? – Le pregunte a Pepe al ver que Loli tenía una carita.
Pepe: Estaba durmiendo y cuando la cargue al auto se despertó… Lloro todo el viaje, hasta que llegamos a tu casa y la alce.
Pau: Mi amor, pobrecita… - Bese su cachete.
Ella acaricio con su manito mi boca y le deje un beso en ella.
Pepe: Ahora cuando llegamos a lo de Lali le doy su mamadera a ver si logra dormirse, pobre.
Pau: Es muy tarde para ella.
Pepe: Si, me da un poco de culpa…
Pau: Tranqui, no es la primera vez que se queda hasta tarde.
Pepe: Si, igual…
Pau: Relaja… ¿Vos vez que te está mirando con odio?
Me sonrió y me acaricio mi rodilla.
Seguimos viaje hasta llegar a lo de Lali.
Obviamente la morocha no tuvo problema de que Pedro pase a la pieza para que haga dormir a la gordita, mientras Peter y yo poníamos la mesa.
Nos sentamos los cuatro a cenar las ricas pizzas que había hecho Lali, charlando de nuestras vacaciones. Nos pusimos de acuerdo ir los cuatro por separado a Brasil y allá, ir a cenar alguna noche o porque no, ir juntos a la playa.

Continuara…
Me lo re veo a Pepe como papa, así como lo narro y mucho mejor. Y a Pau… Va a ser LA mama.
Espero que les guste J
Les mando miles de sonrisitas de Pedro cuando le preguntan “¿Nene o nena?” djbfsjkdbfkd.
FELIZ.
JusPauliter.