Nos encontrábamos los dos en la cocina, yo apoyada en la
mesada y el frente mío dejando dulces besos en mis labios a los cual respondía
sin drama.
Cuando escuchamos que Lola empezó a llorar fuerte, ambos
salimos donde estaba ella.
Se encontraba en el piso sentada llorando como si alguien la
estuviera matando.
Pedro la alzo y noto que le sangraba el labio.
Se paralizo, empezó a ponerse muy nervioso y yo lo note.
Tome a Lola en mis brazos y fui con ella la baño, ahí abrí
el grifo de agua fría del lava manos y empecé a enjuagarle con suavidad su
boca.
Pedro apareció, se lo veía pálido.
Lo único que faltaba era que se me desmaye acá no más.
Pau: Tranquilo Pedro, no pasó nada. Se cortó el labio. Está
bien, Pedro – Lo vi muy preocupado, pálido – Anda a sentarte que te me vas a
desmayar vos – Dije entre risas.
Lola no dejaba de llorar, ya no le sangraba más el labio,
pero claro que fue el susto, además del dolor.
La lleve en mis brazos recostada, y busque su chupete para
que se tranquilice.
Y me senté al lado de Pedro, que tenía la cabeza mirando
hacia abajo y con una de las manos en su cara.
Pau: Amor ¿Estas bien?
Él no me respondió, seguía en la misma postura.
Me pare con Lola que se estaba durmiendo, fui hacia su
cuarto, le tararee un poquito para que se duerma y a los cinco minutos ya
estaba dormida.
Volví donde estaba Pedro, que seguía en la misma postura.
Pau: Eu – acaricie su espalda – Ya está amor, Lola ya
duerme, no le paso nada… Tranquilo.
Pero él ni se movió, ¿Estaba vivo, no?
Me agache en el piso y me acerque a él, corriéndole la mano.
Pau: Mi amor – Deje un beso en su mejilla – No es para
tanto.
Logre sacarle la mano de su cabeza, note que sus mejillas
estaban húmedas. Rápidamente las seque y bese su nariz.
Pau: Ey – le sonreí.
Pepe: Me siento un estúpido – Otra vez tapando su cara con
una de sus manos.
Pau: Tranquilo – Lo abrace – Te entiendo… Ver a tu hija
llorando y lastimada debe ser muy fuerte.
Pepe: Ni siquiera pude llevarla al baño, nada… ¿Qué va a
pensar? Soy un estúpido, me paralizo con solo ver sangre. Suerte que estabas
vos. ¿Mira si está sola conmigo?
Pau: Si está sola con vos vas a tomar coraje y hacer lo que
hice yo. Fue el momento amor, es la primera vez que te pasa esto, para la
próxima, toco madera – tocándome la cabeza – vas a saber actuar.
Pepe: No sé si voy a poder. No debería haberla dejado sola,
ahora que ya se para, mira si en vez de rajarse el labio se rompe la cabeza…
¡No sé qué haría!
Pau: Si sabrías… En el momento sí. Tranquilo mi amor – Me
senté en sus piernas y les limpie sus lágrimas.
Pepe: ¿Y si me pasa lo mismo que ahora?
Pau: Shh, no va a pasar – lo bese dulcemente – Me das mucha
ternura –Lo bese nuevamente.
Pepe: Gracias, por estar y reaccionar a tiempo – me abrazo y
yo deje un beso en su cuello.
Pau: Siempre voy a estar con vos – Lo bese.
Pepe: Te amo, mucho – Dejando un beso dulce, lleno de amor.
Pau: Yo también te amo.
Pepe: ¿Qué hacemos?
Pau: Mmm, ¿Y si nos acostamos un ratito a mirar tele, o una
peli?
El me sonrió y sin decirme nada me levanto en sus brazos.
Pau: ¿Qué haces Pedro? Bájame jajajaja
Pepe: Te llevaba hasta la cama – dijo cuándo me dejo en la
misma.
Lo rodee con mis brazos su cuello y comencé a besarlo
dulcemente, el siguió el mismo a la perfección, recostándose arriba mío.
Pepe: Cuando te dije que sos irresistible, es porque en
verdad lo sos eh.
Sonrei – Te amo bobito.
Pepe: ¿Sabes qué? Me copa más estos besos que mirar tele…
Pau: A mí también.
Y volví a besarlo, él se puso encima de mí haciendo que el
beso sea más profundo.
Bajo una de sus manos a mi estómago, dejando caricias
mientas yo acariciaba su espalda.
Bajo la intensidad del beso hasta el punto de dejar mínimos
besos, luego deposito uno en mi pera, hasta llegar a mi cuello, dejando besos
profundos, los cuales me encantaban.
Pose mis manos debajo de su remera tocando su piel cálida.
El volvió a mis labios, dejando un beso profundo, haciendo
que la pasión empiece a crecer.
Levante su remera, necesitaba sacársela, y el aparentemente
se dio cuenta.
Se incorporó y saco su remera con ayuda mía, y luego de que
su remera caiga, levanto la mía y también la saco.
Unimos nuestros labios en un beso más apasionado, haciendo
que después de varios minutos necesitemos respirar, ya con la voz entrecortada.
Marco un camino de besos hasta mi ombligo y volvió a subir
posando sus manos en mis pechos, corrió una de las tiras y decidí sentarme para
que de una vez por todas lo saque.
Me volvió loca, en cada rose, en cada pellizco, besos
profundos que dejaba en mi cuerpo, haciendo que suspire de placer, porque era
placer y amor lo que sentia al estar con él.
Nos terminamos de desvestir con besos interminables, el hizo
que vuelva a la lujuria con cada beso que dejaba en mi cuello hasta mis pechos.
- Mmm amor – Sentirlo arriba mío me daba muchas ansias,
mucho deseo de por fin, sentirlo mío, solamente mío.
Acaricie su espalda miles de veces, bajando y subiendo mis
manos. El dejaba besos en mi cuello profundo, acaricie su mejilla y el me miro
a los ojos.
Pepe: Te amo – me susurro.
Lo bese nuevamente con mucha pasión y rodee mis piernas a
sus caderas, pegándome nuevamente a él, para que por fin seamos uno.
Largue un suspiro al sentirlo, un suspiro placentero. Y ahí
se hicieron notar los vaivenes lentos, acompañados de besos profundos y miles
“te amo”.
La situación empezó a empeorar, ambos estábamos invadidos de
pasión, y en poco tiempo estallamos contra una pared, haciéndonos llevar a la
sima de la locura.
Con la respiración entre cortada, él se posó a un lado mío
dejándome besos en mi hombro.
Pepe: Sos increíble – dejo otro beso.
Gire para mirarlo y lo abrace atrayéndolo junto a mí.
Pau: Somos un gran equipo – le dije divertida.
Pepe: Jajajaja te amo – Nos besamos dulcemente.
Pau: Yo también – le susurre antes de volver a besarlo -
¿Dormimos un ratito? Sino, después a la noche no voy a poder hacer ni un paso.
Pepe: Te destroce mi amor – Dijo entre risas –
Pau: ¡Pedrooo! Sos un tarado.
Pepe: Jajajaja tontita – me beso – Dale, durmamos, en un
ratito se despierta Lola y vos te tenes que ir.
Pau: Si – lo abrace fuerte – Te amo.
Pepe: Yo más.
¡Miedo!
21.30 hs.
En mi camarín con Delfi, Lali (al fin se conocían), Eve.
Pau: Creo que voy a morir. ¡No puedo quedarme sentada a
esperar!
Lali: Uh, esto me hace acordar a cuando estábamos allá.
Sonrei – No la pasaste tan mal.
Eve: ¡Se abra comprado la vida! – Sonreímos.
Lali: No tanto… Una que yo se me supera.
Delfi: Tenemos que volver a ir Pochi.
Yo asentí sonriente – Hay que organizar.
Lali: ¿Te dicen Pochi?
Pau: Ah, si… Desde chiquita, toda mi familia y amigos.
Lali: Mira… No sabía.
Pau: Ahora vengo… Voy por un agua en el bar. ¿Alguien quiere
algo?
Eve: ¿Compras una para mí?
Pau: Dale – Sonrei y fui hacia el bar-
Sali para el bar y me cruce con Silvina Escudero quien me
paro para saludarme.
Silvina: ¿Cómo estas Pau?
Pau: ¡Muy ansiosa! ¿Vos?
Silvina: ¡Igual! Con muchos de nervios – Dijo gritando.
Pau: Jajaja estamos igual.
Silvina: Bueno Pau nos vemos ¿sí? Si no me van a matar.
Todavía no se había ni cambiado.
Pau: Si, dale. Nos vemos Sil.
Nos despedimos y llegue al bar. Ahí pedí las dos botellas de
agua y volví para el camarín.
El pasillo era un mundo de gente, muchos bailarines,
productores, deciandome suerte.
En eso me encontré con Mariano Iudica (conductor de La
Cocina del Show y Dale la Tarde).
Mariano: ¡Pau!
Pau: ¿Cómo va?
Mariano: Muy bien ¿vos?
Pau: Bien, con ansias. Quiero estar ya ahí.
Mariano: ¡Qué lindo! Me imagino que vamos a hacer nota
¿verdad?
Pau: Claro, no tengo problema. Mi compañero debe estar en su
camarín relajando – Dije entre risas.
Mariano: Me imagino lo nervioso que debe estar ¿no?
Pau: Y claro… Es la primera vez que vive algo así.
Lo vi a Pedro desde lejos mirándome sonriente, a lo cual le
sonreí.
Mariano: ¿Qué onda con el fotógrafo? ¿Siguen?
Pau: Estamos de novios – Sonrei.
Mariano: Apa, que suerte que tiene – Sonrió.
Pau: Los dos tenemos suerte. Es muy buena persona.
Mariano: Obvio… Pude cruzar pocas palabras con él, pero muy
buena onda.
Sonrei – Te dejo Marian, me están esperando en el camarín.
Mariano: Bueno dale… Si no nos vemos antes de la gala mucha
merd. ¡Les tengo fe!
Pau: Gracias – nos abrazamos –
Volví al camarín y agarre mi celular, y marque el número de
celular de Pedro.
Eve: Apa… ¿Qué paso?
Lali: Extraña al novio.
Delfi: Si esta acá dando vueltas.
Sonrei – Cállense cotorras.
Pepe: ¿Era necesario salir así con ese look? – Escuche al
atenderme la llamada.
Pau: ¿Y era necesario que me veas así?
Pepe: Obvio, sos mi novia.
Sonrei – Pero no daba.
Pepe: ¿El que no daba?
Pau: Que me mires así. Me intimidaste. –Las chicas que
escuchaban la conversación se reían y se sorprendían por lo que decía.
Pepe: No tenes cara Paula ¿Intimidarte?
Pau: Jajajaja bueno, déjala ahí.
Pepe: Porque te conviene la dejo ahí.
Pau: Jajaja obvio. ¿No vas a venir?
Pepe: Mmm no sé, recién me viste y te fuiste para allá.
Pau: Bueno, pero te llame.
Pepe: Si ¿Y?
Pau: Eu, mala onda.
Pepe: En un ratito voy… Tengo que sacar unas pocas fotos en
el estudio y voy.
Pau: Te espero entonces. Necesito chocolates.
Pepe: ¿Chocolates?
Pau: Si Pedro, estoy ansiosa.
Pepe: Jajajaja bueno veo que te consigo.
Pau: Gracias – sonreí –
Pepe: Me debes una… Te dejo amor, en un ratito voy.
Pau: Dale gordo, besitos.
Pepe: Besitos, te amo.
Sonrei – Yo más.
Delfi: Mmm ¿Para cuándo el casorio?
Pau: ¡Nena! Falta mucho para eso.
Lali: Bueno negri, yo me voy a dar una vuelta por el camarín
de mi novio que debe estar con los pelos parados de los nervios.
Sonrei – Vaya no más. Yo en un ratito voy para allá, me lo
cruce a Mariano que quiere hacer unas notas antes de la gala.
Lali: Dale, le digo entonces. Nos vemos chicas – saludo en
general.
Eve: Adiós.
Delfi: Chau Lali.
Las chicas se quedaron haciéndome el aguante mientras me
maquillaban cuando llego Pedro con el chocolate.
Pepe: Buenas – Sonrió – Permiso…
Pau: ¡Al fin nene!
Pepe: Ey, ¿nervios? – se acercó para besarme.
Pau: Muchos, ¿Mi chocolate?
Pepe: El kiosco estaba cerrado, pero al frente la rotisería
está abierta así que te traje un pancho.
Pau: Jajajajaja ¿Un pancho?
Eve: La cosa es que te saques el hambre ¿no? – Dijo
sonriendo
Delfi: Igual, si no lo queres dámelo.
Pau: Jajajaja te doy la mitad si queres.
22.30 hs. Empezó el programa.
¡Muerte a los nervios! Pedro me hablo una media hora para
que relaje, que disfrute. Y eso es lo que me estaba proponiendo.
Despues de tres ritmos, en los cuales ganamos dos, pasamos
al voto telefónico.
Estaba feliz, tenía fe que todo iba a salir bien, en el
estudio se respiraba buena onda, había una tribuna genial, donde había miles de
carteles y se escuchaba cantitos muy divertidos. La verdad emocionante.
Continuara…
Perdon que tardeeeeeee!
Hoy a la nochesita subo otro :)
JusPauliter.



