jueves, 21 de marzo de 2013

Capitulo 107



Me desperté de esa mini siesta con su mano en mi panza, su cuerpo pegado al mío y esa respiración lenta y profunda. Sonrei cayendo en cuenta donde y con quien estaba.
Trate de salir de sus brazos para levantarme, pero al parecer él estaba despierto y me beso el cuello dulcemente.
Pepe: No te vayas – Dijo con voz dormida, yo sonreí.
Pau: No me iba muy lejos amor… Iba a cambiarme para después despertarte e ir a recorrer un poco.
Pepe: Bueno
Acariciaba mi panza delicadamente y yo sonreía. Gire para besarlo dulcemente, mientras él no me soltaba –tampoco quería-
Pau: Dale amor… Vamos, arriba.
Pude levantarme y él lo hizo después de mí.
Despues de cambiarnos, decidimos armar el bolso de la playa, ir a comprar fiambre e instalarnos todo el día allá.
Ya en la playa…
Pepe: Esto es increíble… La arena re finita – Dijo como tal nene sorprendido.
Pau: ¡Y blanca! Parece talco… ¿Te parece alquilar una sombrilla? porque nos vamos a calcinar.
Pepe: Dale si
Una vez ya instalados nos pusimos protector y nos quedamos charlando hasta que a Pepe decidió ir al mar y yo lo seguí.
Pepe: ¿Y las cosas gorda?
Pau: No pasa nada amor – Lo tome de la mano y fuimos ambos para el agua.
Era increíblemente tibia, transparente y las olas eran tranquilas… Prácticamente un paraíso – A los que le gusta el mar, como a mí-
Estuvimos un rato en el mar, jugando y divirtiéndonos –Eso que éramos grandes – y volvimos devuelta a la sombra, porque en verdad estaba re peligroso el sol.
Almorzamos y yo que me había traído un libro, me puse a leer mientras Pepe sacaba algunas fotos.
Y estuvimos todo el día en la playa, tomando sol, comiendo ricas ensalada de frutas, bañándonos en el mar, entre algunos besos…
A las 19.00 volvimos para el hotel. Acá teníamos dos horas de diferencia por lo tanto a partir de las nueve teníamos que ir al comedor.
Entonces entre yo primero a bañarme mientras él hablaba con su hermana, sobrinos y Lola por Skype luego entro él a ducharse mientras yo me ponía cremas en el cuerpo y me vestía.
Listos los dos bajamos al restaurant del hotel, y después de pedir las bebidas nos acercamos a la mesa gigante a elegir el menú –tenedor libre-
Mientras cenábamos…
Pepe: ¿Qué hacemos después?
Pau: Podemos ir a la peatonal… Queda a cinco cuadras me dijeron. Y si no, si estás muy cansado podemos ir a la pileta –El calor todavía se hacía notar, y ya era de noche-
Pepe: ¿Vos que decís? – Me sonrió.
Pau: Mmm ¿peatonal? De última si volvemos con mucha calor nos vamos a la pileta.
Pepe: O a la ducha – Dijo sonriéndome pícaro.
Sonrei sobrándolo – Dale ey.
Pepe: Yo prefería peatonal y después jacuzzi
Pau: Ay si – Dije sonriendo – Listo, hacemos eso.
Y se rio.
Seguimos cenando entre risas, y después de una hora salimos para la peatonal. Había cosas preciosas en cada locales para comprar, pero no frene en ninguno porque sabía que Pedro me iba a matar. Más adelante, obviamente lo llevaría a que me acompañe a comprar. 
Nos compramos unas caipiriñas y nos pusimos a ver los show que hacían ahí mismo.
Estuvimos madia hora mirando y luego salimos a caminar por la playa de la mano.
Pepe: ¿Sabes que me encanta esto?  - Y lo mire para sonreírle – Es otro mundo– Dijo riendo
Pau: Es muy lindo… Y eso que no conocimos nada. Mañana temprano podemos averiguar en la peatonal alguna casa de turista para ver las excursiones que hay
Pepe: Dale si – Me sonrió – Hay playas e islas hermosas.
Asentí sonriendo – Y salen combis todos los días.
Pepe: Ojala no nos toque algún día de lluvia…
Pau: Si, ojala… Pero debe llover seguido. ¿Viste que hay mucha humedad?
Asintió - ¿Nos sentamos?
Pau: Dale
Y nos sentamos con la vista hacia el mar, mientras yo me apoyaba en su hombro.
Pau: Sabes que estaba pensando… Que cuando volvamos podríamos ir un finde o no sé, tres, cuatro días a alguna playita con Loli.
Me separe de el para ver su cara y encontrarme con que me estaba sonriendo ¿emocionado?
Pepe: Me encantaría mi amor – Y yo sonreí y bese su nariz – Me pone muy feliz que siempre tengas en cuenta a Lola. Antes pensaba que por ahí… No sé, iba a ser un peso más que te pongas de novio con un tipo que tiene una hija bebe ¿entendes? Vos sos mucho más joven que yo y seguro las chicas de tu edad deben hacer otras cosas.
Pau: Tampoco soy tan pendeja – Dije sonriendo, alargando las “a” del “tan” – Y ya te dije que amo a tu hija como también te amo a vos. Tengo un amor por los chiquitos –Dije obvia – y con Lola tengo un amor muy especial… Ambas nos entendemos, nos queremos y la pasamos muy bien juntas. Y ya te dije, cuando crezca más te vamos a hacer la vida imposible – Dije riendo – La voy hacer fanática de comprar y gastar. Te vamos a fundir las dos.
Pepe: Me da miedo cuando me decís esas cosas… Lo peor que me lo decís tan segura y tan seria que seguro va a ser verdad.
Y yo largue una carcajada – Obvio que sí
Pepe: Ya vas a ver, me la voy a ingeniar solito.
Sonrei y lo bese – O con un hijo varón ¿no?
Y él me miro sorprendido - ¿Qué estas insinuando?
Pau: Jajajaja nada bobo. Solo decía – Sonrei.
El me sonrió para después besarme.
Pau: Creo que estos días voy a ser muy reiterativa pero… Amo estar acá con vos
Pepe: Yo también amo estar acá con vos – Dijo mientras dejaba miles de besos en mi cara – Pero más te amo a vos.
Pau: ¡Menos mal! –Y reímos los dos, para después besarnos dulcemente – Yo también te amo a vos, mucho, mucho – Dije entre besos.
Me sonrió y siguió con el beso que cada vez se volvía más intenso por eso me separe –no tanto – de el para quedar colgada de sus hombros mientras lo rodeaba con mis brazos, a pocos milímetros de su boca, nuestras narices se rozaban.
Pepe: Sos preciosa – Me susurro y yo sonreí – Te miro y no se… Me encantas – Y yo reí con vergüenza – Enserio… Sos muy linda, me enamoras todos los días con pequeñas cosas.
Me mordí el labio inferior muerta de amor.
Pau: Vos también sos muy lindo mi amor y no me podes decir todo esto en un lugar público, si fuera por mí ya te estaría llenando de besos.
Y él me sonrió pícaro a lo que yo reí para después dejar miles de besos en todo su rostro y por ultimo besarle sus labios fugazmente.
Pau: Te amo – Le di el último beso.
Pepe: Yo también – Me robo otro.
Seguimos besándonos y mimándonos hasta que decidimos volver al hotel para antes de acostarnos entrar al jacuzzi.
Y así lo hicimos, estuvimos besándonos un rato más, llenándonos de amor y luego decidimos acostarnos.
Ya en la cama el me abrazaba por la cintura.
Pau: Me encanta que me abraces mientras duermo… Me siento protegida – Dije con una sonrisa.
Pepe: A mí me encanta abrazarte – Dejo un beso en mi hombro – Que duermas lindo amor.
Pau: Vos también, te amo – Entrelace sus dedos con los míos.
Cerré los ojos y creo que no me costó mucho dormirme.

El despertador sonó temprano y fui yo quien lo apago para luego volver a acostarme y verlo dormir plácidamente. Me acerque más a él y deje un beso dulce en su mejilla y otro en sus labios. Lo vi sonreír y me contagio.
Pau: Hola amor – le susurre mimosa.
Pepe: Mmm no me despiertes.
Yo reí – Dale tonto, ya estas despierto.
Pepe: ¿Ah, no era un sueño?
Pau: Jajajaja no al parecer
Pepe: Que bueno – Al fin abrió los ojos y nos sonreímos – Buen día mi vida.
Pau: Buen día amor – Nos besamos – Si nos apuramos llegamos a desayunar.
Pepe: ¿Me tengo que levantar?
Pau: Yo creo que si – Dije divertida – Dale vago
Pepe: Ufa – Dijo como tal nene de cinco años caprichoso y yo morí de amor.
Pau: Dale gordo – Le deje un beso y me levante para elegir la ropa que me iba a poner, y entrar al baño por una ducha rápida.
Cuando salí él ya me estaba esperando cambiado así que me cambie y bajamos a desayunar.

Continuara...
JusPauliter
Si dejan comentarios no me enojo :) 

domingo, 17 de marzo de 2013

Capitulo 106




Jueves cinco y media, ya listos esperábamos a Lu que venía a buscar a Lola. También esperábamos a mi viejo, quien se ofreció a llevarnos.  
Y si, ya había llegado el día, el día de nuestro viaje. A ambos se nos notaba felices, Pepe estaba un poco sensible es que lo entiendo, tenía toda una semana lejos de su hijita, y obviamente se iban a extrañar mutuamente. Pero también, creo que le iba a ayudar un poco para ocuparse un poco de él. Además, íbamos a ir juntos, a pasar unos días increíble en esas lindas playas.  
Lola dormía en sus brazos, mientras el la miraba concentrado sentado en el sillón y yo al lado de él, mirando la nada.
Cuando sonó el timbre y yo me levante a atender, era Lu.
Pau: ¡Hola Lu! – Dije en un tono bajo.
Lu: Hola Pauli ¿Todo bien?
Pau: Bien pasa, hace un ratito se durmió la gorda.
Lu: ¡Hola Pepito!
Él le sonrió – Hola Lu ¿todo bien?
Lu: Si, ¡Al fin llego el día! ¿No?
Pepe: Si – Y sonrió – Este es el bolso de Loli, le puse bastante ropa por las dudas, pero vos tenes una llave, lo que precises busca… Lo mismo que la leche, también le metí dos o tres cajas y algunos juguetes porque no entraban muchos, pero bueno… Despues busca más si es necesario. Ah, y el cochecito está en la piecita de atrás, por si también lo quieren llevar.
Y le sonreí, porque cada vez lo amaba más, me lo imaginaba el padre de mis hijos y estaba totalmente convencida que él iba a ser perfecto, y no podía dejar de soñar e imaginármelo con nuestro hijo en brazos…
Lu: Quédate tranquilo Pepe, ella va a estar bien ¿sí? Ahora cuando te subas a esa avión masvale que te olvides de todo, obvio que si llamas para sabes cómo están no nos enojamos, pero disfruta, Lola va a estar muy bien y cualquier cosa te avisamos ¿Si? – Y asintió, se hacía conocer tanto sin decir nada – Y si no lo hace, vos sos la encargada de maltratarlo para que lo haga ¿ok? – Me dijo divertida.
Pau: Jajajaja ¿me das permiso? Estoy segura que lo vamos a pasar lindo, ¿no?
Y él me asintió sonriendo – Dicen que cuesta fortuna llamar de ahí, pero bueno… De algún modo nos vamos a comunicar, igual llevo la compu, podemos hablar por Skype o Facebook chat.
Lu: Dale Pepe… Bueno, nos vamos porque Julián precisa el auto, entra a trabajar a las 6.30
Pepe: Esta bien… Cuídense ¿sí? Y cualquier cosa llamen por favor.
Lu: Lo mismo dijo… Cuídense, disfruten y no gasten mucho.
Sonrei – Gracias Lu, nos vemos a la vuelta.
Pepe dejo miles y miles de besos en la mejilla de su hija, como para que le duren por toda una semana luego saludo a su hermana y las acompañamos hasta afuera, lo abrace de costado.
Lu: Nos vemos… ¡Pórtense bien! Y no nos extrañen mucho.
Pepe: Vamos a intentar – Dijo sonriendo y yo deje un beso en su mejilla.
Lu: Adiós –Y después de tocar tres bocinazos nosotros saludamos con la mano y el auto circulo para después doblar en la siguiente cuadra y desaparecer.
Abrazados volvíamos a la casa cuando vimos a mi papa estacionar frente.
Y nos sonreímos.
Miguel: Buenas –Bajo con una cara de dormido, pero sonriente –
Pau: ¡Hola pá!
Miguel: ¿Todo bien? – Y me saludo con  un beso en la mejilla para después extenderle la mano a Pepe.
Pepe: ¡Todo bien! Ya listos.
Miguel: Bueno… ¿Vamos cargando entonces?
Entre los dos cargaron los bolsos – uno para cada uno – Y después que Pepe cerró la casa nos subimos a la camioneta rumbo al aeropuerto.
En el camino…
Miguel: ¿Y la nena, Lola donde se quedaba?
Pepe: Se queda con mi hermana Luciana, desde un principio de cuando salió la idea del viaje hable con ella… Y ella chocha.
Miguel: ¡Qué bien Pepe! Va a servir mucho esta pequeña distancia, para más adelante.
Pepe: Si, y bueno… También es lindo extrañar un poco. Lo que me preocupaba era la distancia, pero tu hija tiene un buen don para convencer. –Y gire, para sonreírle.
Miguel: Creo que lo hace con todos – Y me acaricio mi pierna, yo reía – Te mira tierna y te puede.
Pau: ¡Ustedes son cholulos! – Me gustaba esa palabra – Igual, me encanta –Sonrei triunfante.
Pepe: Aveces se aprovecha un poco, pero esta bueno igual – Dijo riendo.
Miguel: ¿Ya tienen todo organizado? Digo, el hotel y demás.
Pau: Si, al hotel lo reservamos por internet y bueno tuve que anotarme algunas calles para ubicarme jajajaja.
Miguel: Buenísimo entonces…
Cuando llegamos a Ezeiza papa nos ayudó a bajar las valijas y luego se despidió.
Miguel: Llámame cuando puedas ¿Si? – Asentí – Pásenla hermoso y no gasten mucho.
Pau: Gracias pá, lo veo imposible al no gastar mucho, no te prometo nada.
Miguel: ¡Sos terrible!
Pau: Mándale saludo a Gonza.
Miguel: Le digo… Nos vemos Pepe, cuídense, cuídala.
Pepe: ¡Siempre! –Sonreímos los dos – Nos vemos Miguel.
Abrace nuevamente a papa y nos alejamos de él, ya alcanzando las valijas y esperando a que nos indiquen para subir al avión.
Sentados en unas butacas, yo recostada en su pecho…
Pau: ¿Estas bien amor? Estas un poco… Callado. – Le dije levantando la mirada para mirarlo y el ma acaricio la mejilla, sonriente.
Pepe: Estoy más que bien amor… Solo es como que… Como que tengo algo en el pecho que me da cosita. Como impresión de dejar sola a Lola. Sé que va a estar bien y Luciana la va a cuidar más que nadie, pero me da cosa dejarla sola – Y asentí comprendiéndolo – Y no es que me arrepiento eh, porque estoy seguro de que quiero pasar estos días con vos, y sé que también necesitamos un poco de intimidad ¿no? De nosotros solos, lejos de todos.
Sonrei a medias – Sé que es difícil para vos… Y lo valoro mucho. Pero como decís vos, hay que aprovechar estos días juntos solos, se nos van a pasar enseguida y cuando quieras acordar ya estas con Loli… Relaja ¿sí? Disfrutemos de esto – Le susurre.
Pepe: Te amo – También me susurro para después besarme – Gracias por entenderme.
Y le sonreí - ¿Cómo no te voy a entender amor? Debe ser muy difícil, por eso valoro mucho todo lo que haces por mí y por nuestro noviazgo. Te amo también.
Me beso dulcemente.
Pepe: No te dije nada, pero es la primera vez que voy a viajar en avión y un poquito de miedo le tengo… En realidad mucha.
Y sonreí – Yo también le tenía miedo la primera vez que viaje. Pero va a estar todo bien, al principio cuando levanta vuelo se mueve un poquito, pero después es tranqui… Además, estamos juntos.
Pepe: ¿Vos decís que no queda mal que me estés consolando en la avión si me agarra una crisis?
Pau: Jajajaja obvio que no amor… Igual, no pensemos en crisis.
A la media hora subimos al avión, Pepe estaba algo nervioso, por eso entrelace su mano contra la mía fuerte para darle seguridad.
Despegamos con éxito y una vez ya volando el clima cambio a más tranquilo.
Pau: Viste que no era la gran cosa amor.
Pepe: No claro… Casi muero.
Pau: Jajajaja exagerado.
Mientras charlábamos me agarro un poco se sueño, entonces me recosté en sus brazos y mientras él me acariciaba empecé a dormitarme.
Pensaba en los días hermosos que se iba a venir y sonreía a más o no poder, porque había esperado este momento. Estar con él me hacía increíblemente bien, amaba estar con él.
Y sabía que el viaje era prácticamente corto, después de dos horas anunciaron que nos prendamos nuevamente los cinturones ya que estábamos por aterrizar.

Entrabamos en nuestra habitación, abrazados, sonrientes.
El hotel que habíamos elegido tenia de todo, era muy completo y lo más lindo: estábamos a dos cuadras de la playa.
Feliz.
Dejamos las valijas a un costado y vimos la cama, atinamos a acostarnos –tirarnos de palomita – y reímos, por la coincidencia y porque sí.
Pepe: Que lindo lugar… Me encanta todo.
Pau: A mí también… ¿Viste lo que es el hotel? Pileta climatizada y al aire libre, gimnasio, que lo tengo totalmente descartado – Y reímos – Sauna… Y Jacuzzi privado, quiero verlo ya – Y me levante para ir al baño y encontrarme con un enorme  jacuzzi – Es increíble esto Pepe.
Y me di vuelta para encontrarme con el sonriendo y que me abrace por la cintura atrayéndome a él.
Pepe: Recién llegamos y estoy amando estar acá con vos –Sonreímos para después besarnos – Te amo tanto.
Pau: Y yo a vos – Dije con una gran sonrisa, feliz – Te amo.
Pepe: ¿Qué queres hacer? Es re temprano.
Pau: ¿Y si dormimos un ratito para después ir a comprar algo o almorzar en algún lado e ir a la playa?
Pepe: Me parece bien… Pero primero voy a probar la ducha. ¿Venís conmigo?
Pau: Claro – Sonrei.
Entre muchos besos disfrutamos esa ducha, que fue excelente, era increíble como salía esa agua.
Cuando ya estábamos listos, los besos siguieron con gran intensidad. Sus manos que estaban en mi cintura bajaron a mi cola y yo me pegue más a su cuerpo y los besos se volvieron más locos y apasionados.
Recorrió mi espalda más de cinco veces para después alzarme y que yo lo rodee con mis piernas su cintura.
Solté un suspiro que fue callado por sus labios quienes juntos a los míos formaron un beso lleno de pasión y lujuria. El clima iba aumentando – Y puede que sea afuera, porque hacía un calor que rajaba la tierra, pero creo que éramos nosotros – y nuestros cuerpos ya pedían estar juntos, por completo.
Pepe: Me… Me encanta estar así, acá con vos –Dijo con la voz entrecortada – Sos increíble – Gimió luego dejo un beso en mi cuello camino a mis pechos.
Y sonreí, porque amaba escucharlo así y diciéndome esas palabras.
Pau: Vos también sos increíble amor –Dije de la misma forma que el – Pero dale – Le suplique.
Y él me sonrió divertido.
Entonces, después de besarnos él se unió a mí, disfrutando del momento único, lleno de placer y deseo, haciendo que mi mundo se de vuelta por completo, que se me afloje todo el cuerpo y sea totalmente vulnerable ante él, porque lo amaba, porque amaba estar así con él, en este lugar, solos.

Continuara…
Hoola yo aquí.
Capitulo delicadísimo a Sandri J Gracias por ayudarme tanto ma, sos lo más!
Muchas gracias por sus comentarios e ideas que me dejaron. Prácticamente fueron todas muy parecidas asi que pronto las sorprendo.
También gracias por leer!
JusPauliter

P.D: Juli deja de amenazar que voy a ser yo quien te hackee el twitter en vez de vos a mí. 

sábado, 16 de marzo de 2013

Capitulo 105




Me levante temprano-porque ella se lo merecía – Y salí con su regalo a su casa.
Hoy, 14 de enero hacia un año que había nacido, hacia un año que sin dudas alegro la vida de su padre –y la de todas las personas que la amaban- porque un hijo es una bendición – y no hacía falta que tenga uno- Ella era hermosa, por fuera – porque en verdad era una bebe preciosa, muy parecida a su papa- pero por dentro se notaba que estaba llena de alegría, porque en pocas ocasiones de la veía chinchuda, llorando y hasta ahora, no hacia renegar.
Obviamente que como toda bebe que ya gateaba, y hasta hablaba –pocas palabras pero lo hacía – era muy traviesa. No me quiero imaginar el día que camine, se aproxima un huracán.
La quiero mucho, porque desde bien chiquita la había conocido, la había cuidado como si fuera mi propia hija – y en un punto creo que lo era, lo admito – porque había pasado mucho tiempo con ella y nos habíamos divertido juntas, porque es un amor, muy inteligente y divertida.
Y me encontraba yendo a casa de Pepe, porque anoche volví tarde de lo de Liz –me había invitado a cenar con todas sus amigas, re buena onda todas – y no daba que caiga tarde a la casa de Pedro, seguramente ya estaban los dos dormidos… Además no quería invadir – hacía ya tres días que dormíamos juntos, aunque los dos amamos dormir juntos- Cuando llegue toque timbre y fue Pedro quien me recibió con una sonrisa.
Pau: Hola amor – Lo bese dulcemente.
Pepe: Que linda sorpresa… No te esperábamos tan temprano.
Pau: Ay gordo, son las nueve. ¿Seguían en la cama?  
Pepe: No te voy a mentir… Pasa, Loli sigue mirando dibujitos con su mamadera.
Y sonreí.
Ya en el cuarto.
Pau: Hola hermosa – Me acerque y le deje miles de besos en su mejilla – Feliz cumpleaños mi amor. – Pero ella se encontraba muy entretenida mirando la tele – No me da bola – Hice puchero.
Pepe: Creo que no va a funcionar… Se emboba con la tele.
Pau: Y yo que le traje muchos regalos… - Y le puse en frente a ella. Se sacó la mamadera y me la dio, yo sonreía. Entonces agarro el paquete- Ahora si…
Pepe: Hiciste milagro amor – Y reímos juntos – Gracias decile gorda – Y se sentó con nosotras en la cama.
Pau: Ey linda – Dije cuando me miro sonriente – Feliz primer añito – Deje otro beso en su mejilla.
Y ella empezó a llamar a su papa quejándose para que la ayude a abrir el paquete.
Pepe: A ver… Con fuerza Loli – Dijo, ayudándola a romper el papel.
Y se encontraron con una especie de libro donde adentro había imágenes de animales y a un costado botones en los cuales los apretabas y hacía el sonido del respectivo animal.
Y sin muchas vueltas se puso a jugar, yo sonreí, porque sí.
Pau: Ay otra bolsa más, que si no le anda o no te gusta lo cambias ¿sí?  – Dije sonriente y Pedro me mato con la mirada.
Pepe: ¿Qué necesidad de gastar tanto?
Pau: Shh, vos de celoso… ¿No Loli? – La mire y le entregue la bolsa a Pedro.
El me sonrió – Gracias amor… Pero enserio no era necesario gastar tanto.
Pau: Me encanta hacerlo, y mientras pueda… Lo voy a seguir haciendo.
Pepe: Sos terrible – Dijo sonriéndome a lo que yo le devolví el gesto - ¿Tomaste algo? – Negué mientras le enseñaba a Lola como jugar con el libro.
Pau: No.
Pepe: ¿Tomamos mate?
Y yo asentí. Mientras tomábamos mate yo tenía a upa a Lola que seguía jugando…
Pepe: Anoche a la tardecita me llamo el chico que me alquilaba el salón… Dijo que se le complico porque tuvo un problema personal a lo que afecto alquilar el salón – Y yo lo escuche sorprendida.
Pau: ¿Cómo? ¿Y recién ayer te aviso?
Pepe: Viste como son… Si a ellos no le afecta en nada – Y negué indignada- Para colmo había dejado una seña.
Pau: Que gente aprovechadora… ¿Y piensan devolverte la plata?
Pepe: Si, aparentemente vuelve en tres días. Creo que estaba en el exterior. Me dijeron que bien llegue me devuelve la plata.
Pau: ¿Y ahora?
Pepe: Vamos a hacer algo acá. Mientras Lola dormía hoy temprano me puse a ordenar.
Pau: ¿Cómo no me llamaste gordo? Venia y te ayudaba.
Pepe: Supuse que volviste tarde de anoche y no te iba a llamar para que me ayudes.
Pau: Bueno… Y ¿Falta algo? No sé, para ayudar.
Pepe: No amor, ya está todo. Sonia me trae la torta y mis demás hermanas también.
Pau: Si, y yo hice dos tortas – Y él me hizo una cara de sorpresa – Ey, que no cocine seguido no significa que no sepa hacerlo. – Y largo una carcajada.
Pepe: ¡Te pasas amor! Enserio no es necesario.
Pau: No lo hago por vos, lo hago por Loli – Y le saque la lengua.
El me sonrió – Esta re entusiasmada con tu regalo.
Asentí sonriente- No sabía si le iba a gustar… ¿Cómo amaneció?
Pepe: Como hace un año atrás, llorando por hambre. Pero se calmó enseguida… Le regale un oso, una muñeca que había visto el otro día y también hace sonidos y  una remera.
Pau: ¡Te re portaste amor! – Y el rio – Ella chocha.
Pepe: Fuf… Despues desayunamos en la cama juntos, porque anoche durmió conmigo – Y sonreí, ¿había algo más grande que el amor de un padre a su hijo? – Y nada, después llego una chica muy bonita a seguir desayunando con nosotros ¿No Loli? – Y me mordí el labio, sobrándolo.
Pau: A vos también se te ve muy lindo – Cambiando de tema, porque si – Estas con una sonrisa hermosa.
Pepe: Y sí, tengo a mis dos chicas al lado mío – Sonrei- ¿Cuántos años cumpliste Loli? –Dijo a la bebe y el levanto un dedo a lo que ella hizo lo mismo – Uno
Pau: Jajajaja mi vida
Pepe: Jajajaja ¿Me esperan? Me entro a duchar y vuelvo.
Asentí – Te esperamos.

Alrededor de las 11.00 Lola quedo dormida y la lleve a su cuarto. Volví a donde estaba Pedro ya cocinando nuestro almuerzo.
Pau: Ya se durmió – Dije apoyándome en la mesada al lado de él, deje un beso en su mejilla.
Pepe: Buenísimo, así a la tarde recibe a los invitados despierta – Sonrei y me robo un beso.
Pau: ¿Ayudo en algo?
Pepe: No, ya están – Había cocinado unas pizzas.

Pepe: ¿Cómo la pasaron ayer? – Dijo mientras almorzábamos.
Pau: Muy bien – Y él me sonrió – Nos quedamos hasta tarde charlando, las chicas son muy buena onda
Pepe: Que lindo amor, me alegro.
Yo sonreí – Aunque después quería venirme a dormir con vos – Y me sonrió-  Ya me acostumbre, fue horrible no sentirte.
Pepe: Me hubieras mandando un mensaje Pau. Yo también me acostumbre a dormir con vos.
Pau: Era tarde – Y me levante de la silla para sentarme en su falda y que él me abrace por la cintura.
Pepe: Falta poquito para que estemos por una semana todas las 24 horas del día. – Y sonreí, porque lo amaba tanto.
Pau: No sabes cómo lo espero amor… Quiero estar ahí ya.
Pepe: Ya falta poquito – Dijo dejando un beso en mi nariz y después otro en mis labios.
Pau: Si – Y lo abrace, sonriente y el aprovecho a dejarme besos en mi cuello produciendo cosquillas – Para amor – Dije entre risas.
Pepe: Bueno – Y esta vez me beso mis labios.
Pau: Estas a full-Dije entre besos.
Pepe: Estoy contento.
Pau: ¿Por? – Pregunte, curiosa.
Pepe: Porque sí, porque me encanta estar acá con vos, con Lola y eso… Ustedes son lo más importante que tengo.
Sonrei, simplemente por amarlo cada minuto un poquito más, si es que era posible.
Pau: Sos tan lindo – dije, dejando al descubierto lo enamorada que me tenía – Y vos también sos lo más lindo que tengo – Dije en un tono más bajo, mientras me acercaba a su boca y por fin lo bese dulcemente, con mucho amor.
Pepe: Te amo – Y me derretí de amor.
Pau: Yo también mi amor – Volvimos a besarnos – Sabes, me voy a ir a casa así me cambio para después venir y tomar mate.
Pepe: No, no te vayas – Dijo abrazándome, actuando un nene de cinco años, a lo que yo me reí – Sabia que después de ese “Yo también mi amor” venia algo feo. – Y reí nuevamente.
Pau: ¡Tonto! Mira como estoy… Me tengo que producir para no estar desentonada.
Pepe: Estas preciosa – Dijo mientras volvía a besarme – Quédate un ratito más.
Y yo negué mientras nos besábamos – Vuelvo enseguida.
Pepe: Bueno…
Y sonreí – Te ayudo a limpiar esto – Claro no habíamos juntado la mesa.
Pepe: Ni se te ocurra. ¡Tardas más! – Reí – Anda dale
Pau: Bueno… En un ratito vuelvo – Le sonreí y lo bese nuevamente para luego salir de su casa e ir a mi departamento y ponerme linda para el cumpleaños de la peque.

El cumpleaños fue muy lindo, Lola estaba preciosa y con un humor genial, jugaba y le hacía chiste a todos los presentes. Estaba lleno de familiares y amigos de Pedro, él estaba chocho, se lo podía ver emocionado y contento por su hijita que ya cumplía un año. Hasta se quebró cuando fue la hora de que Lola soplara su primera velita, y junto a ella la soplaron los dos.
La gente empezó a irse alrededor de las 19.00, y yo me estaba por despedir de él en la cocina, a lo que me dijo:
- No te vayas gorda… Compramos unas pizzas y si queres te hospedo esta noche. –Dijo en mi oído abrazándome.
Pau: Mmm… - Estaba cansada y con sueño, pero también me moría por dormir esta noche con él.
Pepe: Dale – Se separó lo suficiente para que se mezclen nuestras respiraciones – Se queda no más mi familia y Zai que es la madrina – Me beso – Quiero dormir con vos hoy.
Sonrei – Bueno, solo porque me tentaron las pizzas.
Pepe: ¡Como que las pizzas no más! – Dijo en tono divertido a lo que yo reí.
Pau: Y porque me encanta dormir con vos y pasarlo junto a tu familia – Y me sonrió, volviéndome a besar.
Pepe: ¿Y entonces? ¿Por qué te ibas?
Pau: Porque estoy cansada y además no quería invadir… Por ahí querías estar con tu familia, que se yo.  
Pepe: Vos ya sos parte de mi familia – Me susurro antes de besarme, mientras yo no podía sacar la sonrisa de tarada/enamorada.
Pau: Bueno, perdón.
Pepe: Me matas de amor gorda – Y sonreí y lo bese con mucho amor, sin importarme nada.
- Ay, ay… ¡El amor! ¿Y así se besan delante de vos gordi?
Nos separamos y le sonreímos a la morocha, a Zaira que tenía a upa a Lola.
Pepe: ¿Qué hacen lindas?
Zai nos sonrió – Venimos por jugo – Mostro la mamadera de Lola - ¿Ustedes? Ni me respondan – Reímos los dos.
Pepe: ¿Te quedas a comer pizzas?
Zai: Bueno, dale… En casa tenia sandwichitos de jamón y queso. ¡Me salvaste!

Quede con Lu ir a comprar las pizzas. Mientras esperábamos…
Lu: ¿Cómo va el tema del viaje?
Sonrei – Yo ya tengo todo más o menos organizado… Me faltan algunas cositas – En cuatro día ya salíamos – Y Pepe creo que también tiene preparado algo.
Lu: Si, a mí ya me empezó a taladrar con Lola.
Pau: Jajajaja. Creo que me estas odiando ¿no?
Lu: No, él es el pesado. Yo encantada de cuidar a Loli, pero bueno…
Pau: Es un poco entendible… Pero una vez que estemos allá, espero que se relaje un poco.
Lu: Seguro, lo tenes loco Pau – Y yo reí – Esta muy enamorado de vos, se la pasa hablando.
Pau: Somos dos – Sonrei – Estamos muy bien.
Lu: Me encanta Pau… Se nota lo cuanto que se quieren.
Y yo asentí sonriendo – Gracias Lu.

Cuando volvimos cenamos entre risas y después del postre por pedido de Delfi y Fran hicimos hacerla soplar a Lola otra vez con ellos.
A las 23.40 se fueron y quedamos nosotros tres. Yo tenía a Lola en mis brazos tomando su leche para dormirse mientras Pepe limpiaba.
Y luego de acostar a Lola y que Pedro termine de limpiar nos acostamos abrazados, cansados a dormir.

Continuara…

Holaaaaaaa!
Necesito su ayuda. Necesito –y quiero – que me tiren ideas para seguir la novela… Algo que quieran su suceda o algo por el estilo. Es para abrir un poco mi mente, porque si bien ahora tengo algo planeado quiero que me ayuden ustedes que son quienes me leen.
Por eso, les dejo mi ask http://ask.fm/JuusCejas donde pueden tirarme ideas. Obviamente que lo pueden hacer acá abajo dejando su comentario y en mi twitter (JusPauliter)
Otra cosa… Empecé las clases, como todos tranqui, pero a medida que pasan los meses hay más responsabilidades (como a todos nos pasa) por eso si desaparezco es por tema escuela.
Para finalizar – los estoy aburriendo – Espero que les haya gustado el capítulo y espero con ansias sus comentario e ideas J GRACIAS.
JusPauliter. 

sábado, 9 de marzo de 2013

Capitulo 104



Llegue a casa y toque timbre para encontrar a Delfi y Lola agarrada de sus manos, parada.
Una gran sonrisa se me escapo.
Pepe: Que lindo recibimiento… Hola gordita – Alce a Lola y deje miles de besos en su mejilla.
Delfi se cruzó de brazos y dijo - ¿Y yo?
Sonrei – Como te quiero – La abrace y también deje besos en su mejilla - ¿Y mama y Fran?
Delfi: En la pieza mirando dibujitos. Nosotras estábamos jugando con los juguetes de Lola, aunque me sacaba todos… Dice mama que le tengo que enseñar a compartir.
Pepe: Tiene razón lo que pasa que es chiquita y no entiende.
Delfi: Si… ¿Dónde habías ido tío? Mama dijo que no sabía.
En eso aparece mi hermana con mi otro sobrino.
Pepe: Tenia una reunión.
Lu: ¡Pepe! Y, ¿Cómo fue?
Pepe: Bien –Sonrei - ¿Ustedes, pasearon mucho?
Fran: Si, y mama paraba en todos los negocios para comprar.
Pepe: Jajajaja ¿Te aburriste mucho enano?
Fran: ¡Mucho!
Lu: Bueno, pero te compre un auto que querías.
Sonrei - ¿Se quedan a tomar mate?
Lu: Dale, si… Pero voy a comprar algunas facturas.
Pepe: Yo voy, si queres anda poniendo la pava.
Lu: Bien.
Delfi: ¿Puedo ir con vos tío?
Ya camino a una panadería con Delfi me suena el celular, veo que es Paula.
Pepe: Del ¿No atendes? Es Pau.
Delfi: Si, ¿Pero qué le digo?
Pepe: Que estoy manejando y no puedo atenderla a ver que precisa.
Y ella atendió y se puso a charlar con mi novia, sonreía con lo que escuchaba decirle. Luego de preguntarme Delfi a ver si podía venir a casa y responderle afirmativo la invito y cortaron la comunicación.
Pepe: ¿Y, que dijo, viene?
Delfi: Si, dijo que dejaba las cosas en su casa y venia para tu casa. Tío…
Pepe: ¿Qué paso?
Delfi: ¿Puedo quedarme a dormir a tu casa? Ahora que es verano y no tengo clase…
Pepe: Claro que sí, hay que preguntarle a mama a ver si te deja.  
Delfi: Yo le pregunte pero me dijo que tenía que preguntarte a vos, entonces como vos me dejaste ella me va a dejar.
Pepe: Buenísimo entonces mi amor. Cuando volvamos a casa hablamos con mama y le preguntamos a Fran si quiere quedarse.
Delfi: Ufa, yo quería quedarme solita con vos y Lola.
Pepe: Jajajaja sos terrible enana eh. Ahora bajemos a elegir las facturas ¿dale?
Delfi: ¡Sí! Como lo hacíamos antes ¿Te acordas?
Sonrei, como amaba a esa pendeja.
Llegamos a casa y justo estacionaba Paula frente a casa, sonreí. La había extrañado.
Bajamos y la espere en la vereda con Delfi, quien cuando cruzo la calle para donde estábamos nosotros, Delfina salió corriendo a recibirla.
Delfi: ¡Paaaaaau! –Dijo alegre y la abrazo.
Pau: ¿Cómo andas preciosa? – Dejo un beso en su mejilla.
Delfi: Bien… Recién volvemos de comprar facturas con el tío Pepe.
Pau: Mmm, que rico – La tomo de la mano para acercarse a mí, que la miraba con una sonrisa.
Nos abrazamos al instante que estuvimos cerca.
Pau: Te extrañe – Me dijo en el oído.
Pepe: Yo también mi amor – nos miramos y sonreímos luego nos abrazamos nuevamente para volvernos a separar y besarnos dulcemente – Entremos
Delfi: Al fin… Son muy asquerosos.
Pau: Jajajaja ¿Cómo estas Delfi? –Caminando abrazada a mí y dándole la mano a Delfi para llegar a la casa.
Delfi: Bien, con hambre. ¿Me vas a hacer una chocolatada tío?
Pepe: Mmm, bueno
Entramos a la casa…
Delfi: Mami, el tío me dejo quedarme –Dijo feliz corriendo a donde estaba su mama.
Lu: ¿Estás loco vos, no? ¡Pau! ¿Cómo estás?
Pau: Jajajaja, bien Lu, ¿Vos?
Lu: Todo bien –sonrío.
Pepe: Bueno… ¿Mate?
Delfi: Yo quiero mi chocolatada.
Pepe: Si, ¿Fran, vos también?
Fran: Si – sonrío.
Pepe: Pau, ¿Tomas mate?
Pau: Si, dale…
Charlamos mientras tomábamos mate los tres, y los chicos miraban dibujitos en el living. Despues de una hora Lu decidió irse.
Lu: Bueno… Entonces ¿Delfi se queda?
Pepe: Yo no tengo problema…
Delfi: Si tío, me quedo. – Dijo ansiosa.
Lu: Bueno, pero te portas bien y no haces renegar eh. Mira que el tío también tiene que cuidar a Loli.
Delfi: Yo lo ayudo
Pau: Esta muy convencida –Dijo sonriente.
Lu: Bueno… Veni a buscar el bolso que quedo en el auto, así te bañas.
Pepe: Ah, ya estaban preparadas –Dije riendo.
Lu: Se tenía mucha fe che.
Salimos todos para afuera, yo abrazado a Pau.
Delfi: Traje hasta mi osito para dormir. ¿Lola también duerme con un osito?
Asentí – Con el que le regalo el abuelo.
Lu: Bueno, dame un beso así me voy, tu papa está por llegar a casa y no tiene llave.
Delfi: Es más bobo. Chau mami – la abrazo y dejo miles de besos en su mejilla.
Lu: ¿Me vas a extrañar?
Delfi: Mmm no.
Pau: Jajajaja va a estar con el tío ¿Cómo va a extrañar?
Lu: ¡Me hubieras mentido al menos, che!
Nos despedimos de Fran y Lu y ellos se fueron… Nosotros entramos a casa.
Delfi: Tío ¿Puedo agarrar algo para dibujar?
Pepe: Si Del, todo está en el escritorio donde tengo la compu… Despues pone todo en su lugar ¿sí?
Delfi: ¡Siiii! Le voy hacer un dibujo para que lo pegues en la heladera ¿Puedo?
Pepe: Obvio que sí.
Mire a Paula y me la encontré mirándome con una sonrisa junto a Lola que estaba en sus brazos, sonreí.
Estaba rodeado de las mujeres más importantes que tenía.
Despues de terminar de armar la cama de Delfi, con Pau nos encontrábamos sentados en la misma.
Pepe: Contame… ¿Cómo te fue allá? –Dije sonriendo.
Pau: Bien… La gente allá es divina, la pasamos muy bien en la fiesta, estuvimos hasta las tres de la mañana bailando y después nos fuimos para el hotel, que era divino – Sonrei mientras me contaba- Al otro día nos levantamos temprano para ir a la radio y a dar algunas notas, volvimos al hotel, almorzamos… Compre regalitos, que el tuyo y el de Loli lo tengo en casa y luego esperamos hasta que se haga la hora de ir al aeropuerto y volver – sonrío.
Sonrei – Me alegro que lo hayas pasado lindo amor… Yo ayer me quede haciendo trabajo toda la tarde, después vino Zai a tomar mate que se quedó a cenar y hoy almorcé con Lu y los nenes, después Luciana me convenció en llamar a Dolores, hablamos y nada… Despues vine a casa y compre unas facturas y me encontré con una rubia hermosa a la que extrañaba muchísimo.
Ella me sonrió y unió sus labios con los míos formando un beso dulce.
Pau: Yo también te extrañe bobito – Dejo otro beso – Y em ¿Cómo te fue en la charla con Dolores?
Pepe: Bien… Me conto por qué había hecho todo, me pidió disculpas y se las acepte… Porque pienso que armar lio a esta altura de la situación no daba, además que no soluciono nada.
Pau: Claro, me parece bien ¿Y qué te dijo?
Pepe: Ella siempre fue liberal, nunca quiso quedar embarazada – Baje el tono de voz – Hasta intento dos o tres veces no tener que dar a luz, eso yo lo sabía e intente miles de veces abrirle la mente… Y cuando sentí que lo había logrado me levanto un día y veo que ya no está. Me dijo que sentia que no iba a ser una buena madre y que no me lo había dicho por miedo a como reaccione. A lo que le dije que termine odiándola al dejarme esa estúpida carta en vez de habérmelo dicho… Me pidió disculpas y dijo que no pretendía nada de mi ni de Lola, pero que si necesitábamos algo que contemos con ella.
La vi sonreír – Al menos lo admitió ¿no? Qué bueno que te haya pedido disculpas, es lo mínimo que te mereces, que se merecen.
Asentí – Me confesó que está haciendo terapia, que la pareja y con ayuda del mismo psicólogo la ayudo a enfrentarme y pedirme disculpas… Y se notó que está más madura y que tiene en claro lo que quiere y hace.
Pau: Me alegro amor, enserio… ¿Y vos, como te sentiste?
Pepe: Mas aliviado… Le dije todo lo que tenía guardado, esa bronca que tenía – Ella me sonrió y acaricio mi mejilla – Me entendió y me pidió devuelta perdón… Creo que lo hizo como cinco veces –Ella largo una pequeña carcajada – Yo estoy bien…
Pau: ¡Eso es lo más importante! Que vos y Loli estén bien… El resto, con el tiempo se va a mejorar.
Asentí y volví a besarla dulcemente - ¿Sabes que te amo?
Sonrio – Mmm me lo habían comentado, pero no estaba segura…
Pepe: Tonta – Sonrei y volví a besarla.
Pau: Yo también te amo mi amor.
Pepe: ¿Te quedas a cenar?
Pau: Me invito Eve… Perdón, me hubiera encantado quedarme.
Pepe: Esta bien gordi –Sonrei - 
Pau: Mañana si queres almorzamos juntos ¿O tenes planes?
Pepe: Ninguno más lindo que el que hiciste… ¿Pollo con fritas?
Pau: Mmm, que rico ¡Si, dale!

Continuara…
Comeeeeeeeeeenten, lo pueden hacer en mi twitter, en el mismo blog o en ask (recién me avivo) http://ask.fm/JuusCejas
JusPauliter

Capitulo 103


Almuerzo de hermanos con Lu y también mis sobrinitos. Hacía mucho no lo hacíamos, hacía mucho no escuchaba esos consejos que siempre tenía.
A pedido de los chiquitos estaban comiendo helado en el living, mientras nosotros terminábamos de limpiar y mientras lo hacíamos le contaba que había llamado a Dolores.
Lu: Me parece bien Pepe… ¿Y qué te dijo?                
Pepe: Quedamos en vernos hoy a la tarde en una confitería, para tomar un café y hablar.
Lu: Pero, hablar… ¿De la que ella se mandó o qué?
Pepe: Obvio Lu, ¿de qué entonces? Le aclare que quería saber por qué todo esto… Y ella acepto, diciéndome que lo que más quería era aclarar las cosas.
Lu: ¿Y no la quiere ver?
Pepe: El otro día que vino de sorpresa ya la vio… Suena egoísta, pero...
Lu: No es de egoísta, estas cuidando a tu hija y vos mismo… Si no queres que la vea, no la ve y punto.
Pepe: Si… Pero si pensamos le estoy sacando derecho a Lola por ver a su mama.
Lu: Lola es una bebe Pepe, no entiende nada…
Pepe: Ajam… Y ¿Me la vas a poder cuidar?
Lu: Obviamente, nos vamos al shopping a gastar un poco y después volvemos – sonrío.
Pepe: Sos terrible eh.
Camino al lugar pactado con Dolores voy escuchando música, no estaba nervioso… En realidad yo iba para ver lo que me tenía que decir, pero la situación era rara, confusa y te daba un poco de nervios… Sin tener en cuenta lo ansioso que estaba por ver qué era lo que tenía que decir.
Me propuse estar tranquilo, sin demostrar nerviosismo.
Al llegar a la confitería todavía Dolores no había llegado, así que reserve una mesa.
- Señor – Una tímida voz se escuchó de atrás, y fije la mirada a la moza que me miraba expectante- ¿Qué va a pedir, le dejo la carta?
Pepe: En realidad… Estoy esperando a alguien.
- Ah, claro – sonrío a medias – Bueno, entonces vuelvo después o ¿Ya quiere pedir?
Pepe: Espero, ya está por venir – Sonrei.
- Bien, permiso – Y la vi irse.
Si antes de llegar estaba ansioso, ahora imagínense, creo que ya iban cinco veces mirando mi reloj.
Luego de cinco minutos la vi entrar, siempre que entraba algún lugar todos se daban vuelta, es que siempre lucia bien, siempre se ponía una gran cantidad de perfume. 
Se acercó a mi mesa y me saludo con un beso en la mejilla.
- ¿Todo bien? – Dijo con una sonrisa.
Pepe: Si, bien. ¿Vos?
Dolores: Bien… Perdón que me atrase, el taxi tardo en llegar y ahí un tránsito terrible.
Pepe: Esta bien – Asentí y cuando estaba por hablar la muchacha que trabaja de moza se acercó nuevamente.
- Bueno… Permiso ¿Les dejo la carta o ya saben que van a tomar?
Dolores: Yo un té, ¿Puede ser?
- Claro… ¿Y usted señor?
Pepe: Un café batido, negro.
- Muy bien… Enseguida se los traigo.
Dolores: ¡Gracias!
Silencio incomodo si los había… No sabía cómo encarar la situación, que por cierto insisto que es muy incómoda y rara. Nunca en estos meses me imagine tener esta charla con Dolores, estaba negado en volverla a ver y también convencido en que nunca lo volvaria a hacer.
Y me gustaría decir que conozco mucho a Dolores, pero esta vez la tenía como una desconocida, hacía mucho no la veía –como sabrán- y creo que había cambiado mucho… O eso aparentaba.
Fijo la mirada en ella y me la encuentro mirándome, y al instante intenta decir algo, pero es interrumpida por mi celular que justo había entrado una llamada.
Pepe: Perdón – Ella asintió con una sonrisa – Hola amor – Dije sonriente al escuchar esa voz que me daba tanta tranquilidad.
Pau: ¡No sabes lo que es el aeropuerto! – Se podía escuchar miles de voces – Hola amor.
Pepe: Jajajaja me imagino… ¿Todo bien? ¿Ya están por volver?
Pau: Si, exactamente en menos de dos horas te tengo al lado mío llenándome de besos ¡Te extraño!
Pepe: Yo también, mucho… -Justo en ese momento trajeron los pedidos – Em, amor ¿No te molesta que te deje? Estoy un poco… Ocupado.
Pau: ¿Trabajo?
Pepe: Em no, estoy teniendo una charla con Dolores.
Pau: Ah… Em, bueno, no sabía nada… ¿Te llamo cuando este allá?
Pepe: Dale amor… Despues hablamos.
Pau: Si, chau, besitos.

Dolores: Es muy buena ¿no?
Levante la mirada, ¿Ah que se refería?
Dolores: Paula, es muy buena ¿no? Si yo le dijo a mi pareja que estoy con mi ex tomando un café, se pone como loco.
Pepe: Es diferente igual… Vinimos a aclarar las cosas no más, tenemos una hija en común y si le pesaría a Paula la entendería, pero todo lo contrario. Ella estuvo desde el minuto cero conmigo y Lola.
Dolores: Cosa que yo no hice – Murmuro, pero logre escucharla – Yo Pedro… Sabes que el papel de víctima no me cae y lo que menos quiero es hacerlo. –Empezó, sin rodeos – Se todo lo que habrás vivido, se lo que habrás sufrido pero yo…
Pepe: No… Vos no sabes nada –Dije sereno, o eso trataba – Vos no tenes idea lo mal que la pase los primeros meses, no tenía idea como cambiarla, ni como darle la mamadera, ni calmarla cuando lloraba. Y a mí tampoco me cae el papel de víctima, pero no digas que sabes lo que sufrimos cuando en realidad no sabes nada.
Dolores: Esta bien… Perdón. Me imagino que fue muy difícil y por eso quiero pedirte disculpas, a vos y a Lola, sé que con esto no soluciono nada, pero lo siento necesario… Quería pedirte disculpas Pedro.
Pepe: Esta bien…Yo, si está bien.
Dolores: Em… Cuando quede embarazada, bueno, vos ya sabes… Intente muchas veces no tener a esa bebe, porque sabía que no iba a poder. Pero sabía que estaba siendo egoísta, porque no tenía derecho dejarte sin hija y a la pobre criatura, que no tenía culpa de mis estupideces, sacarle la vida… Pedro, vos más bien que todos sabes que siempre fui liberal, que nunca quise tener un hijo y cuando me entere me quería matar, y bueno…
Pepe: Estaba muy enojado con vos, en algún punto te entendía, sabía que no querías ser madre, pero me daba mucha bronca que reacciones así. Hay muchas mujeres que desean muchísimo tener un hijo… Y por eso, aquella vez te dije cosas horribles.
Dolores: Pero esas palabras que me dijiste me abrieron la mente, no podía ser tan cerrada… Además, ya iba por el quinto mes, él bebe ya estaba formado y ya no podía hacer nada…. Despues que cumplió los dos meses, ya harta de esa situación de que siempre tenía que estar a cargo yo de la bebe, porque vos siempre trabajabas y yo que no daba más, que quería irme a toda costa.
Pepe: Si no trabaja nos quedábamos sin plata – Me defendí, a la factura que me había tirado recién.
Dolores: Ya lo sé… Pero yo en ese momento me quería ir, ya. Por eso esa decisión apresurada… Mientras vos trabajabas yo me arme un bolso, lo deje en la despensa para que no sospeches y bueno… A la mañana siguiente me había tomado un vuelo a España.
Pepe: Pero… ¿Por qué no me dijiste nada? Si hubiésemos hablado seguro las cosas hubieran sido muy diferentes. Las cosas entre nosotros iban mal en peor, pero al menos… Lola merecía tener una mama presente.
Dolores: Lo se… Y es lo que no me perdono. Fue rápida la decisión, ya te dije estaba harta de la situación, no quería saber nada en ser mama y por otro lado… Miraba a esa bebe tan chiquita y frágil que me negaba a dejarla. Fui muy egoísta.
Asentí, estaba totalmente en que había sido una egoísta.
Pepe: ¿Por qué la carta? Creo que teníamos confianza ¿No?… Ya te dije, si me lo hubieras dicho hubiese sido todo diferente.
Esta vez ella asintió – Tenía miedo a como reaccionarias, no se… Te juro que si lo pensaba dos veces me iba a arrepentir y estaba segura en dejar todo, sabía que no iba a ser una buena mama, no quería sufrir encariñándome con la bebe.
Suspire – No… No entiendo cómo pudiste ser tan cerrada.
Dolores: Si… No tengo otra cosa más que decir que perdón. A los pocos días me sentia muy mal, pero a la vez conforme con la decisión que había tomado y supuse que vos tenías un muy buen apoyo, por parte de tu familia y ahora sé que por tu novia. Y en verdad, de todo corazón me alegro que sean felices, porque… Va a sonar raro que te lo diga yo quien los hizo sufrir, pero se merecen ser felices Pedro… Y sé que no tengo derecho a reclamar, y tampoco lo quiero hacer pero… No sé, si precisan algo, cualquier cosa, hacemelo saber ¿sí? Todos estos meses les falte por egoísta y cerrada y ahora… Quiero que sepas que tenes mi apoyo.
Asentí – Gracias… Veo que cambiaste muchísimo de actitud y me alegra.
Dolores: Hace meses voy a un psicólogo… Eso me ayudó mucho, y además mi pareja Lucas, que me apoya mucho y me escucha en los bajones que tengo.
Sonrei a medias – Me alegro Dolores, enserio.
Dolores: Veo que ambos estamos muy bien…
Asentí – Por suerte, en mi caso sí.
En eso suena el celular de ella, y después de pedirme permio atiende, por lo que escuche la llamaban por un trabajo o algo así. Cuando corto me dijo:
Dolores: Me tengo que ir… Aparentemente me aceptaron en un trabajo – Dijo sonriente.
¿Ahora trabajaba?
Pepe: Que bueno, felicitaciones – Dije, amable – Así que… Pensas quedarte por mucho tiempo.
Dolores: Si… Es que mi madre se quedó sola y no me gusta para nada. Me quedare mitad de año acá para convencerla que venga conmigo.
Pepe: Que bueno… Entonces, pidamos la cuenta.
Ya fuera de la confitería…
Pepe: Bueno… Me alegro de haber tenido esta charla – Sonrei.
Dolores: A mí también… Y gracias por escucharme, es muy importante.
Pepe: Para mí también era importante… Bueno, nos vemos – Me despedí.
Dolores: Si, hasta luego.
Y si, había terminado esa charla. Por suerte fue tranquila y yo me pude controlar. Trate de entenderla lo más posible, pero creo que era imposible entender lo que había hecho. Pero tampoco iba a hacer quilombo, porque ya había pasado mucho tiempo y ya estaba… Lola se había criado sin una madre y creo que ella estaba muy bien conmigo, trataba de ser un padre bueno, y creo que lo lograba. Al menos ponía todo lo que tenía para darle y necesitaba.

Continuara...
Comenteeeeeeeen!
JusPauliter.

lunes, 4 de marzo de 2013

Capitulo 102



Sentí unos besos por mi espalda, lo cual me hizo sonreír.
- Buen día amor – Lo escuche decir con voz suave – Hice el desayuno.
Sonrei – Mmm.
Largo una risita – Dale dormilona… Dijiste que tenías que levantarte temprano para terminar algunas cosas del viaje.
- ¿Qué hora es?
Pepe: Exactamente las ocho en punto.
Pau: Ufa, no quiero levantarme. – Gire para verlo - ¿Nos quedamos un ratito más?
Lo vi sonreír – Esta bien, dale.
Me recosté en su pecho, acariciando su pecho suavemente.
Pepe: Va a sonar estúpido, pero te voy a extrañar estos dos días ¿sabes?
Sonrei y me levante a la altura de su cara para dejar un beso dulce en sus labios.
Pau: Te podes venir conmigo, así no nos extrañamos ambos – Sonrei.
Pepe: Me encantaría amor, pero todavía me quedan miles de cosas para comprar del cumpleaños de Lola.
Pau: Claro – Sonrei – Entonces, yo también te voy a extrañar… Aunque dicen que siempre está bueno extrañar un poco ¿no?
Pepe: Un poquito no más – Me beso – Aunque en vez de estar hablando podemos disfrutar el tiempo para algunos besos ¿no?
Pau: ¿Vos decís? – Dije sonriéndole mientras dejaba dulces besos en su mejilla.
Pepe: Ajam – Y en un movimiento quedo sobre mí y empezaron esos besos llenos de amor y una pisca de pasión que los hacían perfectos.
Besos que te hacían mover la estantería, que llegabas a pensar “¿pueden ser tan perfectos?” “¿Él puede ser tan perfecto?”.
Caricias que te volvían loca, que hacían que te falte un poco el aire, que no querían que acabasen jamás. Esas manos… Esas manos perfectas que ya habían recorrido mi cuerpo miles de veces, porque amaba que me toque, que me acaricie y deje en mi cuerpo ese olor personal que tenía el, que era tan rico, tan dulce.
Entre esos besos y caricias acabamos desnudos, todavía el encima mío, colocándose entre mis piernas y hacer que largue un suspiro cuando sentí que ya éramos uno, que estábamos unidos, como ya hacía varias veces lo habíamos estado.
Vaivenes y más vaivenes.
Nuestras respiraciones ya estaban agitadas hacía ya tiempo, pero ¿Qué importaba? Estábamos juntos, disfrutando del clima excelente que lográbamos siempre.

Acostados, otra vez yo arriba de él abrazándolo, mientras el recorría mi espalda suavemente.
Seguramente se encontraba pensando, porque hacía ya tiempo que estaba en la misma postura.
Pau: ¿En qué pensas? – Pregunte cuando deje un beso en su cuello y subí dejando otro en su barbilla.
Pepe: En vos – Dijo sincero.
Sonrei - ¿Ah, sí?
El asintió – Si, en lo linda que sos.
Sonrei – Una cosa es que estés enamorado y otra que yo sea linda…
Pepe: Jajajaja tonta. Las dos cosas son verdad, que sos muy linda y que estoy enamorado, completamente enamorado de vos.
Me mordí los labios, porque moría de amor, ¿Podía ser tan tierno?
Lo bese dulcemente - ¿Te puedo confesar algo, que antes de estar con vos me pasaba?
Pepe: ¡Miedo! – Dijo imitándome.
Pau: Jajajaja tarado. Antes, era anti cursis, te juro – El largo una carcajada – Y cuando te conocí, no sé qué me paso – Sonrei.
Pepe: Jajajaja y eso que todavía no te cante… Aunque, mejor que no lo haga, ahí sí que me dejas.
Sonrei - ¿Tan mal cantas?
Pepe: Jajaja bueno… No sé.
Pau: ¡Cántame!
Pepe: ¡No!
Pau: Por fis…
El negó con su cabeza y hundió sus labios con los míos.
Pau: Cántame – Dije entre besos.
Pepe: No – me beso - ¿Para qué? Si estamos bien así, yo no canto, todos felices.
Pau: Jajajaja es que yo quiero me que cantes – Típica nena caprichosa - ¿Me vas a cantar?
Pepe: Ahora no… Tengo que calentar mis cuerdas vocales –Dijo divertido – Y muero por un café y medias lunas ¿desayunamos?
Pau: No sé porque me convences tan rápido… Deben ser las medias lunas, pero no hay.
Pepe: De eso me encargo yo – Me beso dulcemente – Voy a alguna panadería.
Pau: Te espero – Sonrei.
Amaba despertarme al lado de él, es lo más lindo abrir los ojos, tomar conciencia y darte cuenta que el sigue al lado tuyo, abrazándote.
Quedarme en la cama ya no quería, estaba totalmente despabilada, así que me levante con mi paso lento de todas las mañanas, me higienice y fui a la cocina para preparar dos café para desayunar con mi novio.
En eso suena el celular… ¿Lali?
Pau: Ey negri – Dije amable, con entusiasmo, porque me encantaba hablar con ella.
Lali: ¡Pero que buen humor! ¿Empezaste con todo no?
Pau: Jajajajaja algo así. ¿Cómo andas?
Lali: Muy bien che, ¿vos?
Pau: Bien, bien – Sonrei.
Lali: Te llamo en papel de novia y asistente, porque el señor todavía no sale de la ducha y después se queja que las mujeres tardan el triple que ellos.
Pau: Jajajajaja ¿no será mina, che?
Lali: ¡Ay, Paula!
Pau: Jajajajaja era una broma, bueno… ¿Entonces?
Lali: Bueno, pregunta a ver si lo podes buscar, porque la novia se lleva el auto y tiene que trabajar justo a esa hora.
Pau: ¡Que jodida la novia! Jajajaja. Decile que sí, que lo buscamos, a mí me lleva Pepe.
Lali: Dale, de ultima lo dejo en tu casa ¿No te molesta? Así no se hacen otro viaje, digo.
Pau: Yo no tengo problema gorda… Ustedes organícense.
Lali: Esta bien, entonces antes de irme para hacer unas campañas lo dejo en tu casa.
Pau: Los esperamos – Sonrei.
Y nos quedamos charlando por un ratito hasta que llego Pepe y colgamos.
Pau: Amor –Dije yendo hasta la cocina.
Y me lo encontré con una flor mirándome, sonreí.
Pau: ¿Y eso?
Pepe: Aparenta una flor… Para vos.
Sonrei y me acerque a él para tomar la flor y rodearle con mis brazos su cuello.
Pau: Vale más si es robada del… - Y me beso dulcemente, yo estalle en risa – Te amo, gracias… Es muy linda.
Pepe: Me alegro que te guste, no sabes el miedo que tenía que me vea en portero.
Pau: Jajajajaja tarado – Lo bese - ¿Desayunamos?
Mientras desayunábamos, sonó el celular de Pepe y al instante Loli empezó a llorar.  
Pau: Yo la alzo – Sonrei.
El me atrajo hacia él y me beso – Gracias – A lo que sonreí.
Busque a Loli que tenía los ojitos enormes e hinchados de recién despertarse.
Pau: Hola mi amor… Buen día – Bese su mejilla.
Bajamos y Pepe todavía seguía hablando, entonces deje a Lola en su falda y fui a hacerle la mamadera.
Una vez que termine, Pepe dejaba besos en la mejilla de su hija.
Pau: Acá tiene la leche – Sonrei.
Pepe: Gracias amor, no te hubieras preocupado, se la hacía yo.
Pau: No me molesta tonto… Voy a terminar de ordenar la valija –Sonrei.
Pepe: Dale.
Y así fue que me fui a ordenar un poco mi bolso y también el cuarto, que todavía no lo había hecho.
Pepe: Gorda ¿vas a comer algo? – Dijo, desde el marco de la puerta.
Pau: ¿Hacemos una tarta de jamón? Si queres la podemos pedir en la rotisería, hay una acá a dos cuadra.
Pepe: Dale, van a ser las once y media… La busco así después esperamos a Peter y vamos ¿sí?
Pau: Dale – Sonrei.
Pepe: Ahora venimos entonces, me la llevo a Lola.
Pau: Los espero – sonreí –
Despues de media hora estábamos comiendo los tres juntos… Como una típica familia, que seguro ya lo éramos, pero sonaba raro… ¿No les suena raro?

A las 13.00 ya estábamos en el aeropuerto y cuando anunciaron que deberíamos acercarnos hacia el avión me despedí de Pepe y Lola.
Pepe: Llámame ¿sí?
Pau: Si mi amor, una vez que este instalada allá te llamo – Lo bese – Pórtense bien, y no me extrañen mucho – Dije divertida.
Pepe: ¡Vos pórtate bien! Nosotros siempre lo hacemos ¿no? – Le dijo a su bebe.
Sonrei – Bueno chau Loli – Bese su mejilla – Chau amor – El me beso.
Pepe: Te amo, cuídate
Pau: Yo también te amo.
Le di otro beso para que me dure por dos días y lo alcance a Peter que me esperaba hablando por teléfono.

Continuara…
Hooooooooooooola, quiero comentarios!! Los espero, eh.
JusPauliter.