Almuerzo de hermanos con Lu y también mis sobrinitos. Hacía
mucho no lo hacíamos, hacía mucho no escuchaba esos consejos que siempre tenía.
A pedido de los chiquitos estaban comiendo helado en el
living, mientras nosotros terminábamos de limpiar y mientras lo hacíamos le
contaba que había llamado a Dolores.
Lu: Me parece bien Pepe…
¿Y qué te dijo?
Pepe: Quedamos en vernos hoy a la tarde en una confitería,
para tomar un café y hablar.
Lu: Pero, hablar… ¿De la que ella se mandó o qué?
Pepe: Obvio Lu, ¿de qué entonces? Le aclare que quería saber
por qué todo esto… Y ella acepto, diciéndome que lo que más quería era aclarar
las cosas.
Lu: ¿Y no la quiere ver?
Pepe: El otro día que vino de sorpresa ya la vio… Suena
egoísta, pero...
Lu: No es de egoísta, estas cuidando a tu hija y vos mismo…
Si no queres que la vea, no la ve y punto.
Pepe: Si… Pero si pensamos le estoy sacando derecho a Lola
por ver a su mama.
Lu: Lola es una bebe Pepe, no entiende nada…
Pepe: Ajam… Y ¿Me la vas a poder cuidar?
Lu: Obviamente, nos vamos al shopping a gastar un poco y
después volvemos – sonrío.
Pepe: Sos terrible eh.
Camino al lugar pactado con Dolores voy escuchando música,
no estaba nervioso… En realidad yo iba para ver lo que me tenía que decir, pero
la situación era rara, confusa y te daba un poco de nervios… Sin tener en
cuenta lo ansioso que estaba por ver qué era lo que tenía que decir.
Me propuse estar tranquilo, sin demostrar nerviosismo.
Al llegar a la confitería todavía Dolores no había llegado,
así que reserve una mesa.
- Señor – Una tímida voz se escuchó de atrás, y fije la
mirada a la moza que me miraba expectante- ¿Qué va a pedir, le dejo la carta?
Pepe: En realidad… Estoy esperando a alguien.
- Ah, claro – sonrío a medias – Bueno, entonces vuelvo
después o ¿Ya quiere pedir?
Pepe: Espero, ya está por venir – Sonrei.
- Bien, permiso – Y la vi irse.
Si antes de llegar estaba ansioso, ahora imagínense, creo
que ya iban cinco veces mirando mi reloj.
Luego de cinco minutos la vi entrar, siempre que entraba
algún lugar todos se daban vuelta, es que siempre lucia bien, siempre se ponía
una gran cantidad de perfume.
Se acercó a mi mesa y me saludo con un beso en la mejilla.
- ¿Todo bien? – Dijo con una sonrisa.
Pepe: Si, bien. ¿Vos?
Dolores: Bien… Perdón que me atrase, el taxi tardo en llegar
y ahí un tránsito terrible.
Pepe: Esta bien – Asentí y cuando estaba por hablar la
muchacha que trabaja de moza se acercó nuevamente.
- Bueno… Permiso ¿Les dejo la carta o ya saben que van a
tomar?
Dolores: Yo un té, ¿Puede ser?
- Claro… ¿Y usted señor?
Pepe: Un café batido, negro.
- Muy bien… Enseguida se los
traigo.
Dolores: ¡Gracias!
Silencio incomodo si los había… No
sabía cómo encarar la situación, que por cierto insisto que es muy incómoda y
rara. Nunca en estos meses me imagine tener esta charla con Dolores, estaba
negado en volverla a ver y también convencido en que nunca lo volvaria a hacer.
Y me gustaría decir que conozco
mucho a Dolores, pero esta vez la tenía como una desconocida, hacía mucho no la
veía –como sabrán- y creo que había cambiado mucho… O eso aparentaba.
Fijo la mirada en ella y me la
encuentro mirándome, y al instante intenta decir algo, pero es interrumpida por
mi celular que justo había entrado una llamada.
Pepe: Perdón – Ella asintió con
una sonrisa – Hola amor – Dije sonriente al escuchar esa voz que me daba tanta
tranquilidad.
Pau: ¡No sabes lo que es el
aeropuerto! – Se podía escuchar miles de voces – Hola amor.
Pepe: Jajajaja me imagino… ¿Todo
bien? ¿Ya están por volver?
Pau: Si, exactamente en menos de
dos horas te tengo al lado mío llenándome de besos ¡Te extraño!
Pepe: Yo también, mucho… -Justo en
ese momento trajeron los pedidos – Em, amor ¿No te molesta que te deje? Estoy
un poco… Ocupado.
Pau: ¿Trabajo?
Pepe: Em no, estoy teniendo una
charla con Dolores.
Pau: Ah… Em, bueno, no sabía nada…
¿Te llamo cuando este allá?
Pepe: Dale amor… Despues hablamos.
Pau: Si, chau, besitos.
Dolores: Es muy buena ¿no?
Levante la mirada, ¿Ah que se
refería?
Dolores: Paula, es muy buena ¿no?
Si yo le dijo a mi pareja que estoy con mi ex tomando un café, se pone como
loco.
Pepe: Es diferente igual… Vinimos
a aclarar las cosas no más, tenemos una hija en común y si le pesaría a Paula
la entendería, pero todo lo contrario. Ella estuvo desde el minuto cero conmigo
y Lola.
Dolores: Cosa que yo no hice –
Murmuro, pero logre escucharla – Yo Pedro… Sabes que el papel de víctima no me
cae y lo que menos quiero es hacerlo. –Empezó, sin rodeos – Se todo lo que
habrás vivido, se lo que habrás sufrido pero yo…
Pepe: No… Vos no sabes nada –Dije
sereno, o eso trataba – Vos no tenes idea lo mal que la pase los primeros
meses, no tenía idea como cambiarla, ni como darle la mamadera, ni calmarla
cuando lloraba. Y a mí tampoco me cae el papel de víctima, pero no digas que
sabes lo que sufrimos cuando en realidad no sabes nada.
Dolores: Esta bien… Perdón. Me
imagino que fue muy difícil y por eso quiero pedirte disculpas, a vos y a Lola,
sé que con esto no soluciono nada, pero lo siento necesario… Quería pedirte
disculpas Pedro.
Pepe: Esta bien…Yo, si está bien.
Dolores: Em… Cuando quede
embarazada, bueno, vos ya sabes… Intente muchas veces no tener a esa bebe,
porque sabía que no iba a poder. Pero sabía que estaba siendo egoísta, porque
no tenía derecho dejarte sin hija y a la pobre criatura, que no tenía culpa de
mis estupideces, sacarle la vida… Pedro, vos más bien que todos sabes que
siempre fui liberal, que nunca quise tener un hijo y cuando me entere me quería
matar, y bueno…
Pepe: Estaba muy enojado con vos,
en algún punto te entendía, sabía que no querías ser madre, pero me daba mucha
bronca que reacciones así. Hay muchas mujeres que desean muchísimo tener un
hijo… Y por eso, aquella vez te dije cosas horribles.
Dolores: Pero esas palabras que me
dijiste me abrieron la mente, no podía ser tan cerrada… Además, ya iba por el
quinto mes, él bebe ya estaba formado y ya no podía hacer nada…. Despues que
cumplió los dos meses, ya harta de esa situación de que siempre tenía que estar
a cargo yo de la bebe, porque vos siempre trabajabas y yo que no daba más, que
quería irme a toda costa.
Pepe: Si no trabaja nos quedábamos
sin plata – Me defendí, a la factura que me había tirado recién.
Dolores: Ya lo sé… Pero yo en ese
momento me quería ir, ya. Por eso esa decisión apresurada… Mientras vos trabajabas
yo me arme un bolso, lo deje en la despensa para que no sospeches y bueno… A la
mañana siguiente me había tomado un vuelo a España.
Pepe: Pero… ¿Por qué no me dijiste
nada? Si hubiésemos hablado seguro las cosas hubieran sido muy diferentes. Las
cosas entre nosotros iban mal en peor, pero al menos… Lola merecía tener una
mama presente.
Dolores: Lo se… Y es lo que no me
perdono. Fue rápida la decisión, ya te dije estaba harta de la situación, no
quería saber nada en ser mama y por otro lado… Miraba a esa bebe tan chiquita y
frágil que me negaba a dejarla. Fui muy egoísta.
Asentí, estaba totalmente en que
había sido una egoísta.
Pepe: ¿Por qué la carta? Creo que
teníamos confianza ¿No?… Ya te dije, si me lo hubieras dicho hubiese sido todo
diferente.
Esta vez ella asintió – Tenía
miedo a como reaccionarias, no se… Te juro que si lo pensaba dos veces me iba a
arrepentir y estaba segura en dejar todo, sabía que no iba a ser una buena mama,
no quería sufrir encariñándome con la bebe.
Suspire – No… No entiendo cómo
pudiste ser tan cerrada.
Dolores: Si… No tengo otra cosa
más que decir que perdón. A los pocos días me sentia muy mal, pero a la vez
conforme con la decisión que había tomado y supuse que vos tenías un muy buen
apoyo, por parte de tu familia y ahora sé que por tu novia. Y en verdad, de
todo corazón me alegro que sean felices, porque… Va a sonar raro que te lo diga
yo quien los hizo sufrir, pero se merecen ser felices Pedro… Y sé que no tengo
derecho a reclamar, y tampoco lo quiero hacer pero… No sé, si precisan algo,
cualquier cosa, hacemelo saber ¿sí? Todos estos meses les falte por egoísta y
cerrada y ahora… Quiero que sepas que tenes mi apoyo.
Asentí – Gracias… Veo que
cambiaste muchísimo de actitud y me alegra.
Dolores: Hace meses voy a un
psicólogo… Eso me ayudó mucho, y además mi pareja Lucas, que me apoya mucho y
me escucha en los bajones que tengo.
Sonrei a medias – Me alegro
Dolores, enserio.
Dolores: Veo que ambos estamos muy
bien…
Asentí – Por suerte, en mi caso
sí.
En eso suena el celular de ella, y
después de pedirme permio atiende, por lo que escuche la llamaban por un
trabajo o algo así. Cuando corto me dijo:
Dolores: Me tengo que ir… Aparentemente
me aceptaron en un trabajo – Dijo sonriente.
¿Ahora trabajaba?
Pepe: Que bueno, felicitaciones –
Dije, amable – Así que… Pensas quedarte por mucho tiempo.
Dolores: Si… Es que mi madre se quedó
sola y no me gusta para nada. Me quedare mitad de año acá para convencerla que
venga conmigo.
Pepe: Que bueno… Entonces, pidamos
la cuenta.
Ya fuera de la confitería…
Pepe: Bueno… Me alegro de haber
tenido esta charla – Sonrei.
Dolores: A mí también… Y gracias
por escucharme, es muy importante.
Pepe: Para mí también era
importante… Bueno, nos vemos – Me despedí.
Dolores: Si, hasta luego.
Y si, había terminado esa charla.
Por suerte fue tranquila y yo me pude controlar. Trate de entenderla lo más
posible, pero creo que era imposible entender lo que había hecho. Pero tampoco
iba a hacer quilombo, porque ya había pasado mucho tiempo y ya estaba… Lola se había
criado sin una madre y creo que ella estaba muy bien conmigo, trataba de ser un
padre bueno, y creo que lo lograba. Al menos ponía todo lo que tenía para darle
y necesitaba.
Continuara...
Comenteeeeeeeen!
JusPauliter.

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