sábado, 9 de marzo de 2013

Capitulo 103


Almuerzo de hermanos con Lu y también mis sobrinitos. Hacía mucho no lo hacíamos, hacía mucho no escuchaba esos consejos que siempre tenía.
A pedido de los chiquitos estaban comiendo helado en el living, mientras nosotros terminábamos de limpiar y mientras lo hacíamos le contaba que había llamado a Dolores.
Lu: Me parece bien Pepe… ¿Y qué te dijo?                
Pepe: Quedamos en vernos hoy a la tarde en una confitería, para tomar un café y hablar.
Lu: Pero, hablar… ¿De la que ella se mandó o qué?
Pepe: Obvio Lu, ¿de qué entonces? Le aclare que quería saber por qué todo esto… Y ella acepto, diciéndome que lo que más quería era aclarar las cosas.
Lu: ¿Y no la quiere ver?
Pepe: El otro día que vino de sorpresa ya la vio… Suena egoísta, pero...
Lu: No es de egoísta, estas cuidando a tu hija y vos mismo… Si no queres que la vea, no la ve y punto.
Pepe: Si… Pero si pensamos le estoy sacando derecho a Lola por ver a su mama.
Lu: Lola es una bebe Pepe, no entiende nada…
Pepe: Ajam… Y ¿Me la vas a poder cuidar?
Lu: Obviamente, nos vamos al shopping a gastar un poco y después volvemos – sonrío.
Pepe: Sos terrible eh.
Camino al lugar pactado con Dolores voy escuchando música, no estaba nervioso… En realidad yo iba para ver lo que me tenía que decir, pero la situación era rara, confusa y te daba un poco de nervios… Sin tener en cuenta lo ansioso que estaba por ver qué era lo que tenía que decir.
Me propuse estar tranquilo, sin demostrar nerviosismo.
Al llegar a la confitería todavía Dolores no había llegado, así que reserve una mesa.
- Señor – Una tímida voz se escuchó de atrás, y fije la mirada a la moza que me miraba expectante- ¿Qué va a pedir, le dejo la carta?
Pepe: En realidad… Estoy esperando a alguien.
- Ah, claro – sonrío a medias – Bueno, entonces vuelvo después o ¿Ya quiere pedir?
Pepe: Espero, ya está por venir – Sonrei.
- Bien, permiso – Y la vi irse.
Si antes de llegar estaba ansioso, ahora imagínense, creo que ya iban cinco veces mirando mi reloj.
Luego de cinco minutos la vi entrar, siempre que entraba algún lugar todos se daban vuelta, es que siempre lucia bien, siempre se ponía una gran cantidad de perfume. 
Se acercó a mi mesa y me saludo con un beso en la mejilla.
- ¿Todo bien? – Dijo con una sonrisa.
Pepe: Si, bien. ¿Vos?
Dolores: Bien… Perdón que me atrase, el taxi tardo en llegar y ahí un tránsito terrible.
Pepe: Esta bien – Asentí y cuando estaba por hablar la muchacha que trabaja de moza se acercó nuevamente.
- Bueno… Permiso ¿Les dejo la carta o ya saben que van a tomar?
Dolores: Yo un té, ¿Puede ser?
- Claro… ¿Y usted señor?
Pepe: Un café batido, negro.
- Muy bien… Enseguida se los traigo.
Dolores: ¡Gracias!
Silencio incomodo si los había… No sabía cómo encarar la situación, que por cierto insisto que es muy incómoda y rara. Nunca en estos meses me imagine tener esta charla con Dolores, estaba negado en volverla a ver y también convencido en que nunca lo volvaria a hacer.
Y me gustaría decir que conozco mucho a Dolores, pero esta vez la tenía como una desconocida, hacía mucho no la veía –como sabrán- y creo que había cambiado mucho… O eso aparentaba.
Fijo la mirada en ella y me la encuentro mirándome, y al instante intenta decir algo, pero es interrumpida por mi celular que justo había entrado una llamada.
Pepe: Perdón – Ella asintió con una sonrisa – Hola amor – Dije sonriente al escuchar esa voz que me daba tanta tranquilidad.
Pau: ¡No sabes lo que es el aeropuerto! – Se podía escuchar miles de voces – Hola amor.
Pepe: Jajajaja me imagino… ¿Todo bien? ¿Ya están por volver?
Pau: Si, exactamente en menos de dos horas te tengo al lado mío llenándome de besos ¡Te extraño!
Pepe: Yo también, mucho… -Justo en ese momento trajeron los pedidos – Em, amor ¿No te molesta que te deje? Estoy un poco… Ocupado.
Pau: ¿Trabajo?
Pepe: Em no, estoy teniendo una charla con Dolores.
Pau: Ah… Em, bueno, no sabía nada… ¿Te llamo cuando este allá?
Pepe: Dale amor… Despues hablamos.
Pau: Si, chau, besitos.

Dolores: Es muy buena ¿no?
Levante la mirada, ¿Ah que se refería?
Dolores: Paula, es muy buena ¿no? Si yo le dijo a mi pareja que estoy con mi ex tomando un café, se pone como loco.
Pepe: Es diferente igual… Vinimos a aclarar las cosas no más, tenemos una hija en común y si le pesaría a Paula la entendería, pero todo lo contrario. Ella estuvo desde el minuto cero conmigo y Lola.
Dolores: Cosa que yo no hice – Murmuro, pero logre escucharla – Yo Pedro… Sabes que el papel de víctima no me cae y lo que menos quiero es hacerlo. –Empezó, sin rodeos – Se todo lo que habrás vivido, se lo que habrás sufrido pero yo…
Pepe: No… Vos no sabes nada –Dije sereno, o eso trataba – Vos no tenes idea lo mal que la pase los primeros meses, no tenía idea como cambiarla, ni como darle la mamadera, ni calmarla cuando lloraba. Y a mí tampoco me cae el papel de víctima, pero no digas que sabes lo que sufrimos cuando en realidad no sabes nada.
Dolores: Esta bien… Perdón. Me imagino que fue muy difícil y por eso quiero pedirte disculpas, a vos y a Lola, sé que con esto no soluciono nada, pero lo siento necesario… Quería pedirte disculpas Pedro.
Pepe: Esta bien…Yo, si está bien.
Dolores: Em… Cuando quede embarazada, bueno, vos ya sabes… Intente muchas veces no tener a esa bebe, porque sabía que no iba a poder. Pero sabía que estaba siendo egoísta, porque no tenía derecho dejarte sin hija y a la pobre criatura, que no tenía culpa de mis estupideces, sacarle la vida… Pedro, vos más bien que todos sabes que siempre fui liberal, que nunca quise tener un hijo y cuando me entere me quería matar, y bueno…
Pepe: Estaba muy enojado con vos, en algún punto te entendía, sabía que no querías ser madre, pero me daba mucha bronca que reacciones así. Hay muchas mujeres que desean muchísimo tener un hijo… Y por eso, aquella vez te dije cosas horribles.
Dolores: Pero esas palabras que me dijiste me abrieron la mente, no podía ser tan cerrada… Además, ya iba por el quinto mes, él bebe ya estaba formado y ya no podía hacer nada…. Despues que cumplió los dos meses, ya harta de esa situación de que siempre tenía que estar a cargo yo de la bebe, porque vos siempre trabajabas y yo que no daba más, que quería irme a toda costa.
Pepe: Si no trabaja nos quedábamos sin plata – Me defendí, a la factura que me había tirado recién.
Dolores: Ya lo sé… Pero yo en ese momento me quería ir, ya. Por eso esa decisión apresurada… Mientras vos trabajabas yo me arme un bolso, lo deje en la despensa para que no sospeches y bueno… A la mañana siguiente me había tomado un vuelo a España.
Pepe: Pero… ¿Por qué no me dijiste nada? Si hubiésemos hablado seguro las cosas hubieran sido muy diferentes. Las cosas entre nosotros iban mal en peor, pero al menos… Lola merecía tener una mama presente.
Dolores: Lo se… Y es lo que no me perdono. Fue rápida la decisión, ya te dije estaba harta de la situación, no quería saber nada en ser mama y por otro lado… Miraba a esa bebe tan chiquita y frágil que me negaba a dejarla. Fui muy egoísta.
Asentí, estaba totalmente en que había sido una egoísta.
Pepe: ¿Por qué la carta? Creo que teníamos confianza ¿No?… Ya te dije, si me lo hubieras dicho hubiese sido todo diferente.
Esta vez ella asintió – Tenía miedo a como reaccionarias, no se… Te juro que si lo pensaba dos veces me iba a arrepentir y estaba segura en dejar todo, sabía que no iba a ser una buena mama, no quería sufrir encariñándome con la bebe.
Suspire – No… No entiendo cómo pudiste ser tan cerrada.
Dolores: Si… No tengo otra cosa más que decir que perdón. A los pocos días me sentia muy mal, pero a la vez conforme con la decisión que había tomado y supuse que vos tenías un muy buen apoyo, por parte de tu familia y ahora sé que por tu novia. Y en verdad, de todo corazón me alegro que sean felices, porque… Va a sonar raro que te lo diga yo quien los hizo sufrir, pero se merecen ser felices Pedro… Y sé que no tengo derecho a reclamar, y tampoco lo quiero hacer pero… No sé, si precisan algo, cualquier cosa, hacemelo saber ¿sí? Todos estos meses les falte por egoísta y cerrada y ahora… Quiero que sepas que tenes mi apoyo.
Asentí – Gracias… Veo que cambiaste muchísimo de actitud y me alegra.
Dolores: Hace meses voy a un psicólogo… Eso me ayudó mucho, y además mi pareja Lucas, que me apoya mucho y me escucha en los bajones que tengo.
Sonrei a medias – Me alegro Dolores, enserio.
Dolores: Veo que ambos estamos muy bien…
Asentí – Por suerte, en mi caso sí.
En eso suena el celular de ella, y después de pedirme permio atiende, por lo que escuche la llamaban por un trabajo o algo así. Cuando corto me dijo:
Dolores: Me tengo que ir… Aparentemente me aceptaron en un trabajo – Dijo sonriente.
¿Ahora trabajaba?
Pepe: Que bueno, felicitaciones – Dije, amable – Así que… Pensas quedarte por mucho tiempo.
Dolores: Si… Es que mi madre se quedó sola y no me gusta para nada. Me quedare mitad de año acá para convencerla que venga conmigo.
Pepe: Que bueno… Entonces, pidamos la cuenta.
Ya fuera de la confitería…
Pepe: Bueno… Me alegro de haber tenido esta charla – Sonrei.
Dolores: A mí también… Y gracias por escucharme, es muy importante.
Pepe: Para mí también era importante… Bueno, nos vemos – Me despedí.
Dolores: Si, hasta luego.
Y si, había terminado esa charla. Por suerte fue tranquila y yo me pude controlar. Trate de entenderla lo más posible, pero creo que era imposible entender lo que había hecho. Pero tampoco iba a hacer quilombo, porque ya había pasado mucho tiempo y ya estaba… Lola se había criado sin una madre y creo que ella estaba muy bien conmigo, trataba de ser un padre bueno, y creo que lo lograba. Al menos ponía todo lo que tenía para darle y necesitaba.

Continuara...
Comenteeeeeeeen!
JusPauliter.

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