lunes, 10 de junio de 2013

Capitulo 117




Eve: Chicos… Con Guille le queremos contar algo.
Y una mezcla de emoción, miedo y ansiedad me invadió.
Pau: ¡Y dale, cuenten!
Guille: Jajajaja yo sabía que iba a saltar enseguida.
Sonreí - ¡Dale loco! No me pueden hacer esto, cuenten.
Eve: ¡Que exagerada! Es que… no sé cómo decirlo. Ayúdame tarado.
Guille: Irrespetuosa. Bueno que con Eve…
Eve: Que estamos… embarazados.
Pau: ¿Eh? ¿Posta?
Ella asintió emocionada.
Pau: ¡Ay Eve! – Los cuatros nos levantamos y yo abrace a mi amiga mientras que Pepe felicitaba con un abrazo a Guille- ¡Vas hacer mama boluda!
Eve: No lo puedo creer todavía. Estoy re shockeada.
Pau: ¿Y cuando se enteraron?
Guille: Hace como dos semanas ¿no?
Eve: Si, pero ya voy seis de embarazo.
Pepe: ¡Felicitaciones gordita! –Abrazo a mi amiga.
Eve: Gracias Pepe
Pau: Y a vos también papa. ¿Te das cuenta lo que hiciste con mi amiga no? Masvale que las cuide ahora a ella y a la bebita.
Eve: Va a ser nene. –Salto- O sea, instinto maternal.
Pau: Jajajaja ay qué lindo –La abrace nuevamente y unas lágrimas se nos escaparon- Me alegro mucho por ustedes y me encanta que sean felices y formen una familia
Eve: Gracias amor… Basta, que no quiero llorar.
Pau: ¿Antojos? –Ya estábamos sentados, comiendo.
Eve: No, lo bueno que por ahora no tengo vómitos,  que puedo comer lo que quiero.
Guille: Lo que sí, llora por todo… Antes lo hacía también, pero ahora mucho más.
Pau: ¿Ya te hiciste ecografías?
Eve: Si, el ginecólogo nos explicaba todas las partes del cuerpo del bebe, obviamente que al ser tan chiquito todavía no se entiende mucho y bueno… Nos mató con los latiditos del corazón.
Pepe: ¿Y Guille, lagrimo también?
Guille: ¡Nada, hombre duro!
Eve: Jajajaja se hacia el duro el que no quería llorar delante del doctor, pero cuando salimos de la clínica se lloró todo.
Pau: Jajajaja. Juro que soy feliz por ustedes.
Guille: Gracias Pochi.
Cenamos entre risas y charlas, obviamente del embarazo de mi amiga se basó la noche y luego salimos a caminar por la peatonal y llevamos un pote de helado para comer en el departamento, más comodidad. Guille y Pepe con Lola se fueron a dormir, mientras con Eve nos quedamos en el balcón tomando aire y charlando.
Eve: Te juro que te sentís tan bien… Sacando las náuseas ¿no? Pero te empezas a sentir distinta. – Me explico, emocionada al igual que yo.
Pau: ¿Y Guille? ¿Lo tomo bien?
Eve: Al principio estaba un poco shockeado como que “¿Es posta?” “¿Es posta que vamos a ser papas?” Pero bien, muy bien –Me sonrió- Me cuida todo el tiempo, es insoportable-Reí- Y lo peor, que solamente estoy de dos meses.
Pau: Jajajaja cuando llegues a los siete, ocho no salís no ahí de tu casa.
Eve: Lo bueno que me va a agarrar en el invierno así que…
Pau: ¡Todo el día en la cama!
Eve: De mas esta decir que cuando el empiece a trabajar te venís a casa eh.
Pau: ¡Obvio! Ay, te juro que no caigo –Reí- ¡Vas a hacer mama boluda! –Nos abrazamos fuertemente y toque su pancita todavía chata.
Eve: No me imagino con pansa igual…
Pau: Jajajaja vas a estar hermosa… Te juro que tengo tantas ganas de saber si es nena o nene.
Eve: En dos semanas tengo que hacerme otra eco, seguramente salta el sexo. Si queres, nos acompañas.
Pau: Pero es algo de ustedes, algo intimo
Eve: Tarada, sos como mi hermana.
Reí- Por ahí le molesta a Guille.
Eve: Guille te adora nena… dale.
Pau: Esta bien… ¡Ay boluda! –La abrace.
Eve: Aprovecha, que después no te va a alcanzar los brazos.
Pau: Jajajajaja tonta –Bese su mejilla.

Al otro día nos levantamos temprano para desayunar e irnos a la peatonal a caminar y comprar algunos regalos.
Pepe: Gorda, nos vamos con Lola a ver unos chiches –Me dijo ya caminando a una juguetería- Pero ustedes sigan, después te llamo así los ubicamos. 
Pau: Dale amor, no gasten mucho – Me acerque a donde estaban ellos para dejarle un beso a Lola y otro a él.
Y con Guille y Eve seguimos caminando, compramos, y recorrimos toda la peatonal. Guille feliz…
Para la hora del mediodía Pepe y Lola ya habían vuelto y con el decidimos invitarlos a los chicos a una pizzería, para después tener un día de playa increíble, el día daba para eso.
Guille: Mierda, como se pasa eh. –Refiriéndose a las “minis vacaciones”
Pau: Mal, digamos que muchos días no nos tomamos eh.
Pepe: Bueno, algo es algo.
Eve: No les quiero sacar la buena onda pero pensaron que mañana hay que madrugar…
Todos la miramos con odio, a lo que ella se quejó riendo. Y era verdad, mañana a la madrugada salíamos para Buenos Aires, para al medio día estar en la ciudad y por mi parte, almorzar e ir a un programa en el que Lali era la conductora, y por ese hecho acepte sin dudarlo, creo que iba a ser más fácil que hacerlo con otra persona que no conozco ni tengo confianza como la que hay con Lali.
Pepe: Y con el tema trabajo ¿Cómo te vas arreglar negri?-Le pregunto a Eve.
Eve: Bueno eso es un tema discutido-Lo miro a su novio, yo reí. Guille era muy cuida- Pero bueno, yo voy a trabajar hasta donde pueda, hasta donde el cuerpo me lo permita y la pansa también. –Sonrei-
Guille: Negociamos a que trabajaba pero obviamente sin esfuerzos ni tantas horas.
Pepe: Hay que cuidar la pancita.
Le sonreí, llena de ternura.
Despues de almorzar volvimos para el departamento para cambiarnos e irnos a la playa, donde nos instalamos en una carpita, ya que el sol picaba bastante para Lola.
Charlamos un largo rato y después con Eve nos pusimos al sol.
Guille: No precisas ponerte al sol Pau, estas morochita eh.
Sonrei- Le di duro en Brasil, pero me encanta.
Eve: El que no le dio tanto es Pepe. Estas amarillo amigo.
Pepe: Jajajaja no me gusta para nada estar una hora echado al sol.
Pau: No, si nos dimos cuenta amor.
Pepe: Yo estoy bien así, amarillito. –Reímos.
Con Eve seguíamos tomando sol mientras los chicos con Lola fueron al mar y se los podía ver de acá a Pedro con la nena que saltaban y reían las olas a la orillita.
Eve: ¿Sabes que  me lo imagino a Guille como un buenísimo padre, presente siempre?
Pau: Guille ama a los nenes. Además, es como que tiene una conectividad especial, lo veo cuando esta con Lola.
Eve: Si. Los veo junto a Lola y me agarra algo en el pecho… No sé.
Pau: ¿Algo lindo? –Asintió- A mí me pasa lo mismo con Pedro, cuando esta con Lola… Y me imagino el día de mañana teniendo un hijo juntos y también, me llena de emoción.
Eve: Pedro es un padre con todas las letras- Asentí.
Seguimos charlando las dos por un largo rato hasta que decidimos irnos al mar con los chicos y Lola que todavía seguían en la orilla.
Pau: Buenas –Nos acercamos a ellos.
Guille: ¡Al fin! Si no salían del sol iban a quedar unas brasileritas –Reí.
Eve: Sos más exagerado.
Pepe: ¿Tomamos unos mates?
Pau: Dale – Lola me agarro de la manito- Yo me voy a dar un chapuzón y voy para allá.
Eve: Te acompaño así saco el calor.
Guille: Bueno, las esperamos allá.
Para cuando volvimos Pedro estaba preparando el mate mientras Guille tenia a upa a Lola y hablaba con un vendedor ambulante para comprar unos churros.
Pau: Mmm, que rico… ¿Lola tomo la leche?
Pepe: No, justo se la iba a preparar. Capaz se duerme un ratito.
Pau: ¿Queres que se la prepare?
Pepe: Como quieras gorda.
Como no me costaba nada, y como me ofrecí le prepare la leche a la gorda que al preguntarle si tomaba su mamadera a upa de Guille ni se movió y no le quedo muchas opciones a Guille para que se quede y la tome junto a él.
Merendamos y reímos, planeando a la noche salir a cenar para despedirnos de Miramar.
A la tardecita Eve y Guille salieron a caminar y nosotros nos quedamos en la carpita, con Lola dormida.
Me senté al lado de él, con la vista al mar y a la multitud, mientras la pequeña se encontraba en una reposera detrás de nosotros.
Pau: ¿La estas pasando bien? –Le dije concentrada limando mis uñas.
Pepe: ¿Acá? Muy bien –Sonrei- Conozco hace mucho a Eve del trabajo, a Guille no lo conocía pero los dos son muy buena onda… Y con vos, y Lola siempre la paso bien. ¿Por qué preguntas?
Pau: Por preguntar –Levante mi mirada- En realidad, lo preguntaba porque a veces tu cara no dice nada, si estás bien o mal… Y por eso.
Pepe: Ah bueno… ¡Ah bueno!
Pau: ¿Qué?-Reí.
Pepe: ¡Mira lo que me decís! Me estás diciendo que no soy demostrativo.
Pau: Yo digo lo que veo –Dije riendo-
Pepe: ¿Ah caso nunca te digo cuanto te amo?
Me mordí el labio - ¡Tarado! No estoy hablando de eso… Digo que por ahí… Viste que hay personas que le decís algo feo, lo haces enojar o no se… Demuestra con la cara lo que le está pasando ¿entendes? Y vos, no muchas veces te pasa eso, por eso preguntaba.
Pepe: Ah –Lo mire, para reírnos- Bueno, pero soy así.
Pau: Ya se mi amor, y no te estoy diciendo para que cambies. A mí me encantas así, nada demostrativo, con caras eh… Porque después me empalagas.
Y Pedro me miro formando una gran O a lo que yo reí fuerte.
Pepe: ¡No vez que nada te viene bien!
Pau: Jajajajaja tonto –Lo llene de besos para que riamos los dos – Te amo bobito.
El solo asintió.
Pau: ¿Pasa algo? ¿No te enojaste, no?
Ahora negó.
Pau: ¡Eu!
Pepe: Me dijiste que te empalago.
Pau: Jajajajaja… Bueno, pero tampoco te lo tomes tan enserio. Me encanta que seas tierno también.
Pepe: Bueno.
Pau: ¿Me podes decir muchas veces que me amas? –Le pregunte al oído.
Pepe: Si después no te quejas…
Pau: Nunca me quejo –El me miro feo – Jajajaja bueno, está bien… No me quejo.
Pepe: ¿Ya? –Reí y asentí un hombro- Te amo mucho, mucho, mucho, muchísimo.  –Sonrei y le deje un beso tierno en sus labios para que él también se acople.
Pau: Yo también te amo muchísimo, muchísimo –Le susurre.
Pepe: Reconoce que vos también empalagas.
Pau: Jajajaja, pero te encanta.


Continuara…
Maraton, a pedido! 

No hay comentarios:

Publicar un comentario