sábado, 16 de noviembre de 2013

Capitulo 148

Miércoles y te levantaste con toda las pilas. Te duchaste, desayunaste y cuando te estabas por ir, le avisaste a Pedro y te tomaste el taxi.
Ensayo toda la mañana y te sentiste tan bien. Un break para que almuerces en tu casa sola, porque Lola se quedó con Nilda ya que Pedro trabajaba. Te dormiste con Moro en tu cama cuando te acostaste a mirar televisión. Al ratito de que tomes tres mates saliste para el baño. Y como odiabas que no podías tomar un mate. Te relajaste porque esta noche tenías que estar relajada. Entonces te tomaste un té, y cuando estabas saliendo te sorprendieron Pedro y Lola que justo llegaban.
- Hey, hola –Sonreíste al verlos.
- ¡Paupi! –La más chiquita te abrazo y vos dejaste un beso en su mejilla.
- ¿Cómo estas hermosa?  ¿Cómo te fue?
- Bien –Dijo feliz.
- ¿Cómo estas amor? –Pedro se acercó a saludarte con un beso tierno.
- Muy bien, ¿vos?
- Bien –Sonrió.
- Justo me estaba yendo para los últimos ensayos.
- ¿Podemos ir con ella, pa?
- Pero si vamos ahora no va a ser sorpresa –Dijo.
- Ufa, pero falta mucho.
- No amor… Mientras nos preparamos ya se hace la hora.
- Bueno –Sonreíste- Los espero ¿sí?
- Obvio, allá vamos a estar. – Sonreíste.
- Chau Loli –Dejaste un beso en su cachete y ella te abrazo – Chau –Sonreíste y lo besaste.
- Chau amor, cualquier cosa… Ya sabes –Sonreíste.
- Te amo. Los amo.
- Nosotros también –Dijo él para que Loli te tire un beso en el aire y entren al departamento. Vos bajes por el ascensor para que el taxi que conseguiste en la esquina te lleve al teatro.
Llegaste y ya estaba Bauti estirando para empezar con todo los últimos ensayos. Al ratito llego su couch para empezar con todo. Y que estén felices porque salía increíble. Tres pasadas más y que siendo las seis y media te metas en bambalinas para que charles y pases tiempo con tus otras compañeras que queres tanto.
Una hora después estés con los nervios a full, ya  vestida con tu primer cambio en sala de maquillaje con Sochi y Celes aquellas chicas que te hacen relajar, y que también queres.
Media hora después y ambos con tu compañero están listos, relajados y felices.
- Esto me hace acordar tanto a la obra –Dijiste recordando.
- Ay si, a mi también –Dijo con una sonrisa – Era increíble.
- Como lo disfrutábamos… Aunque terminábamos hechos pelotas –Dijiste riendo.
- Hoy también vamos a disfrutarlo, dale. ¡Con todas las ganas eh!
- Si, obvio –Sonreíste.
El bullicio de la gente que los estaban esperando a vos y a todos tus compañeros se sentia increíble.
Siendo ya las nueve, Maxi les anuncio a todos los bailarines que estaba todo listo, entonces al instante el conductor de la noche se hizo presente para iniciar con unas palabras y que después de presentar a todos los bailarines suene la pista que les tocaba abrir a todos para que en posiciones salgan y brillen.
Lo que te gustaba ver en primera y segunda fila a todos tus familiares. Le sonreíste en toda la noche y les dedicaste cada baile a ellos, porque los querías con el alma. Brillaste, disfrutaste de cada pasito que dabas, con aquella sonrisa tatuada.
El gran final lo cerraste vos con tu bailarín para que después se cierre el cortinado y que junto a todos tus compañeros saluden al público. Fue ahí cuando viste a Lola emocionada queriendo que tu atención vaya a ella, entonces le tiraste un beso y le guiñaste un ojo.
Maxi fue quien agradeció y dijo unas palabras para que después se cierre nuevamente el cortinado y que atrás de bambalinas se abracen con todos, felices del gran trabajo que habían hecho. Te cambiaste y cuando saliste de tu camarín te atajaron unos periodista quienes básicamente te preguntaron de tu bailes, nada personal (y les agradeciste en tu interior). Al final del pasillo te encontraste con tu papa quien te abrazo cuando llegaste a él.
- Orgullosísimo de vos mi amor, la rompiste.
- Muchas gracias. Me encanto verte ahí, en primer fila –Dijiste feliz – Te quiero pa.
- Paupi –Lola corrió a vos y vos con una sonrisa la alzaste y dejaste miles de besos – Yo también quiero bailar como vos, sos una princesa con ese vestido.
- Gracias amor. ¿Te gusto?
- Siii. Aunque papa estaba celoso porque casi le das un beso a Bauti.
- Tu papa es un tonto.
- Epa, ¿y eso? –Sonreíste al verlo y bajaste a la nena para abrazarlo – Felicitaciones hermosa, sos increíble.
- Gracias… Te amo.
- Yo también amor, mucho –Sonreíste y lo besaste nuevamente.
Invitaste a tu papa, hermano y a Horacio a cenar con ustedes. Entonces fueron todos a un restaurant para pasar una linda cena con risas y más felicitaciones de parte de ellos.
Llegaste a tu casa cansada y lo primero que hiciste fuiste entrarte a duchar para después despedirte con un beso a Lola para acostarte. Pedro no tardó mucho en llegar y cuando se acostó a tu lado te abrazo para dejarte un beso en tu espalda. Que te acomodes más a tu cuerpo y que cuando él te abrace tocándote tu pancita sonrías un poquito emocionada y cierres tus ojos para seguir durmiendo.
Te despertaste sola en la cama y te levantaste para ver qué pasaba, donde había ido Pedro. Pero cuando te levantaste un mareo te hizo que te sientes otra vez en la cama y que respires hondo para que pase y entre Pedro.
- Amor… ¿Estas bien?  -Asentiste.
- ¿Dónde estabas? –Y el sonrió a medias para arrodillarse a tus pies.
- Fui a preparar el desayuno… Estas pálida. ¿Te mareaste?
- Si… Es que me levante apurada, no me di cuenta…
- Bueno. ¿Queres que desayunemos en la cama?
- ¡Dale! –Sonreíste.
Tenías el día libre y lo ibas a aprovechar para organizar todo para el sábado a la noche, el casamiento de tu amiga Lali te esperaba y no querías dejar todo a último momento. Pedro trabajara, Lola estará en el jardín y aprovecharías que te ibas a quedar sola para organizarte.
- ¿Almorzamos juntos? – Preguntaste cuando ya estaban los dos en la cama desayunando. Y que inconscientemente pienses en las comidas.
- Dale, justo tengo un break y después aprovecho a llevar a Lola al jardín así vos no salís.
- Tampoco estoy enferma
- Ya sé, pero por ahí queres descansar anoche nos acostamos tarde y hoy madrugamos. No lo dije de mala manera.
- Esta bien… Yo creo que voy a salir a buscar el vestido para el sábado, ¿vos ya tenes todo listo?
- Si, todavía me anda el esmoquin que use para los quince de Delfi, así que…
- Mmm, bueno. Loli tiene el vestidito floreado.
- Si, prácticamente no lo uso, así que bien.
- Bueno amor. Me voy que voy a llegar tarde.
- Dale, te espero para almorzar.
- Te amo –Te beso dulcemente, se sonrieron y el salió para el trabajo.

Despues de terminar de desayunar te volviste a dormir un ratito hasta que sentiste que Lola estaba despierta: Moro ladraba y ella reía. Con una sonrisa subiste a su pieza para encontrártela a ella con Moro en la cama, el cachorro quería jugar, pero ella quería seguir durmiendo.
- Buenos días –Sonreíste al entrar. Moro bajo rápido de la cama para saludarte - ¿Moro no te deja dormir?
- Me chupo toda la cara con baba –E hizo una expresión de asco que a vos te hizo reír.
- ¿Qué te parece si desayunas, nos cambiamos y salimos a pasearlo? Seguro es porque esta aburrido.
- ¡Sí! –Dijo feliz.
Entonces después de que le prepares su desayuno, te cambies y la cambies a ella, salieron con Moro a pasear unas cuadras.
- ¿Qué le vas a pedir a Papa Noel? Mira que falta poquito.
- ¿Cuánto poquito?
- Pocas semanas –Sonreíste.
- Yo quiero una muñeca y una de esas casitas que sale en la peli ¿te acordas? – Porque ella se había prendido en la película “Vacaciones” con ustedes dos y vio la especie de carpa que habían hecho dos personajes de la película – Así somos los tres mosqueteros. –Y sonreís
- Pero eso si queres lo podemos hacer nosotras
- ¿Y podemos hacerlo ahora?
- Si me acompañas a comprar unas cositas si, la podemos armar en tu cuarto, ¿queres?
- Si, si, si –Dijo feliz dando saltitos.
Entonces fueron a comprar una tela blanca para volver al departamento y que pongan manos a la obra. Con ayuda de ella armaron la chocita, poniendo unas frazadas dentro y sobre las telas colocaron las lucecitas del arbolito.
Una vez ya listo todo entraron felices.
- Quedo re lindo –Dijo ella feliz- Despues podemos invitar a papi ¿no?
- Obvio amor. –Besaste su mejilla – Me ducho rapidito así después hacemos algo para comer, ¿dale?
- Sii, ¿Moro se puede quedar conmigo?
- Claro, pórtense bien eh… Dame un abrazo grande, grande – Y ella te hizo caso abrazándote y dejando un beso enorme en tu mejilla. Te quiere tanto, tanto.

Almorzaste con tu familia y cuando ellos se fueron te acostaste un ratito, el desgasto físico que tenia se notaba muchísimo. Te despertaste a eso de las tres y medias y te entraste a duchar. Cuando saliste te mareaste un poquito, por eso es que te sentaste en la cama. Organizaste todo tu vestuario para el sábado a la noche y saliste a buscar el vestido que el diseñador te había hecho especialmente para vos.
Caminabas con tu bolsa y fue cuando viste a Luciana, tu cuñada, la hermana de Pedro hablando con una señora algo conocida en vos.

Continuara…
JusPauliter

Capitulo 147

Martes ocho de la mañana y la alarma sonó para que vos la apagues y no quieras salir de la cama, habías dormido tan lindo, tan cómoda que pensar que en una hora tenías que llegar para ensayar te daban muchas más ganas de quedarte en la cama y más si estabas acompañada por ellos dos. Aquella noche Loli insistió en dormir con ustedes y aunque Pedro hubiera preferido compartir la cama solamente con vos para abrazar tu pancita chata ambas lo convencieron, igualmente no les costó mucho, se sentia el hombre más afortunado por tenerlas a ustedes y esperaba ansioso aquel hijo o hija que estabas formando. 
Sonreíste cuando te diste vuelta y Lola te abrazo con sus piernas y brazos. Dejaste un beso chiquito en su frente y no sé como pero lograste desprenderte de ella. Entraste a ducharte y para después de vestirte vayas por tu desayuno y te encuentres con Pedro preparándotelo.
- Buen día –Y tu sonrisa. 
- Buen día hermosa –Y se acercaron el uno al otro para fundirse en un beso - ¿Cómo dormiste?
- Muy bien, me hubiera quedado en la cama un ratito más igual –Sonreíste- ¿Vos? ¿Cómo dormiste? 
- Bien, muy bien.
- Me alegro –Y quedaron un ratito abrazados- Que rico eso –Sonreíste.
- Me levante solamente para prepararte un buen desayuno.
- Entonces lo comparto con vos –Sonreíste. Y claro que lo hicieron.
- ¿Qué te dijo Yanina ayer?
- Primero en principal que tenía esa hormona HCG
- Te juro que cuando me preguntaste eso yo ni idea. Despues caí que sí, que era una hormona que solamente aparecía cuando estas embarazada 
- Me pareció original decírtelo así – Dijiste divertida- Te amo.
- Yo a vos mi amor –Y te beso una, dos, tres veces- Escúchame ¿y sobre el baile, que te dijo?
- Por ahora que haga lo que pueda, lo que me permitan los síntomas ¿no? –Asintió feliz. Es que todavía no caía completamente -  Y bueno, más adelante veremos. Pero yo solamente quiero disfrutar… Obvio que hasta cuando mi cuerpo me lo permita voy a bailar, después quiero concentrarme en nuestro bebe –Sonreíste. 
- Hay que conseguir un lugar más grande… Una casa, en un barrio tranquilo. 
- Nos quedan nueve meses todavía –Y sonrieron para después besarse mucho, con mucho amor. 
- Ya quiero ver esa pancita creciendo… 
- Basta eu… Dame tiempo –Reíste y él se contagió. 
- Llévate el auto, yo no salgo hasta las dos que tengo que llevar a Lola al jardín, después me voy en taxi a trabajar.
- Yo tengo la tarde libre. Me tome la semana en la escuelita, por las dudas, viste.
- Menos mal entonces. 
- Si –Sonreíste- Te puedo llevar y después te busco si queres. 
- Como quieras amor. Nos vemos en el almuerzo.
- Si –Sonreíste- Chau amor.
- Chau, cuídate, mucho. Cualquier cosa me llamas.
- Te amo –Lo besaste y saliste para la academia con Moro.
Al llegar Romí te recibió con un abrazo y un beso en la mejilla para que juntas esperen a Bautista y que empiecen a trabajar. 
Estuviste bien en todo el ensayo, y creo que el desayuno te ayudo mucho. A eso de las once y media cuando ya terminaron el ensayo te despediste de tus compañeros y volviste camino a casa para que te encuentres a un Pedro y una Lola cocinando los dos una tarta de jamón y queso con tomate. 
- Hola hermosos – Llegaste con una sonrisa y ellos se contagiaron al verte.
- Paupi – Y que la chiquita se baje con cuidado de la silla que estaba arrodillada para que te abrace y vos llenes de besos su cachete. 
- ¿Cómo estas mi amor? 
- Bien. Mira cocinamos con papa una tarta de jamón y queso con tomatito.
- Mmm, que rico. Hola amor –Besaste a tu amor.
- ¿Cómo te fue?
- Muy bien –Sonreíste- Ya casi que estamos. Mañana ensayamos en el cine 
- ¿Puedo ir a ver papi?
- Vamos a ir a verla el miércoles amor. Van a ir todos.
- ¿Delfi también?
- También. Él abuelos, los tíos, Delfi y Fran…
- Y Miguel también. 
- Si, con Gonza e Iri –Dijiste vos.
- Gonza me va a pelear.
- Para eso está papa –Dijo él y vos reíste. 
- Me doy una duchita, ¿alcanzo?
- Si, falta –Sonreíste y los abandonaste para buscarte algo fresquito y entrarte a duchar. Cuando saliste de la ducha ya casi que estaba su almuerzo entonces con la ayuda de Lola pusieron la mesa y quedaron las dos sentadas en el sillón viendo unos dibujitos para que después Pedro avise que ya este la comida y almuercen los tres juntos. 
- Papi 
- ¿Qué pasa amor?
- Paupi me dijo que si vos estas de novio con ella pueden darme un hermanito –Y el enseguida te miro y vos sonreíste.
- ¿Eso te dijo? –Ella asintió.
- ¿Y por qué todavía no tengo? 
- ¿Vos queres un hermano? –Y ella asintió- Mira que después tenes que compartir, cuidarlo y jugar con él. 
- Yo quiero una hermanita para después jugar a las muñecas porque vos y Paupi se aburren rápido-Y rieron, amaban a esa pequeña.  
- Bueno, porque ya somos un poco grandes.
- Por eso quiero una hermanita. Por fis, por fis. 
- Yo te dije que todo puede pasar –Comentaste- Puede que llegue ya un hermanito o como no.
- Pero yo lo quiero ya. Por fis papi.
- Bueno mi amor, uno nunca sabe… Mientras tanto podes jugar con nosotros, con Moro o con tus compañeritas del jardín.
- Claro, hay tiempo 
- Ojala mi hermanito llegue ahora –Sonreíste muerta de amor, un poco emocionada.
- ¿Gelatina? – Dijiste vos para que ella feliz diga que sí. 
La peinaste y le pusiste su guardapolvo para que Pepe la lleve al jardín y vos mientras te quedes a limpiar.
“Hola amiga!! Te extraño. ¿Cómo anda Juanita? ¿Estas libre hoy?” Vos a Eve y que no tarde nada en responderte.
“Pau, amiga. Todo bien. La gorda en lo de su abuela que la invito a almorzar. Yo recién salgo de hacer unas fotos, por llegar a casa y almorzar con Guille. ¿Vos? ¿Todo bien?”
“De diez, muy bien. A la tarde no queres venir a casa? Voy a estar sola, podemos llamar a Meli y Sofí”
“Si, obvio! Busco a Juani en casa de mi suegra y nos vamos las dos… Yo le aviso a Meli, ¿le avisas a la otra loca?”
“Si, obvio. A eso de las cuatro, así duermo un rato. Las espero, te quieroooo” 
Te despertaste con unas tremendas ganas de un baño con burbujas bien relajador. Entonces siendo las tres (tenías tiempo) preparaste todo para relajarte. 
Como te encantaba el silencio a veces. Te encontrabas llena de paz, en tu mundo, imaginándote lo que cuando te enteraste que estás embarazada quedo en tu cabeza: ser feliz toda la vida. Ya lo eras. Pero aquel bebe que estaba por llegar, aquel hijo completaba tu expectativa. 
Aprovechaste de tu tranquilidad y tu relajación. Menos diez saliste de la bañera para cambiarte y esperar a las chicas con el mate. ¿Qué si se lo ibas a contar? Yo creo que como sos vos, toda ansiosa, se lo vas a contar. Qué se yo.
El timbre toco y siendo las tres y cuarto recibiste a dos de tus amigas con un abrazo: Eve y Meli.
- Hola –Dijiste feliz de verlas.
- ¿Cómo estas Pocha? –Meli quien te abrazaba de costado.
- Todo bien, ¿vos?
- ¿Estamos solas?  - Pregunto Eve y vos asentiste – Que suerte, boluda desde que salí de casa se me metió la bombacha y en culo – Y Meli con vos rieron – Estaba sufriendo.
- Jajajajaja sos una tarada.
Y en eso llega Sofí quien feliz por verte te abrazo, fuerte.
- Ay hola Pochi
- ¿Cómo estas hermosa?
- Todo bien –Sonreíste- Siéntense  
Ronda de mates con tus amigas y como te hacía tiempo reírte con ellas, porque claro, cuando se juntaban eran todo risa. 
Tema de tu salud no se tocó y menos mal, porque si no preguntaban vos no ibas a contar, pero bueno. A eso de las cinco cuando ustedes estaban en el cuarto mostrándole tu ropa a Sofí que tenía un cumpleaños llegaron Pedro y Lola. 
- Buenas –El entro al cuarto y rio cuando Eve y Meli estaban acostadas en la cama mirando como vos ayudabas a Sofí. – Que vida eh.
- Genial. ¿La tuya? –Dijo Eve.
- La mejor –Y sonrió para que vos sonrías.
- ¡Tía! – Lola entro a la pieza para saltar a los brazos de Eve y que después salude a Meli a Sofí y por ultimo a vos. 
- ¿Cómo te fue Loli? ¿Jugaste mucho? –Pregunto Sofí mientras Lola se subía a su falda.
Ahora estaban todos en el comedor. Pedro y Lola merendando y vos con tus amigas charlando. 
- Siii. Y vamos a hacer una obra de teatro con papa  - Ustedes cuatro miraron a Pedro y su cara de sufrimiento y rieron, mucho. 
- Jajajajaja me muero. ¡Buenísimo! –Dijiste. 
- No te rías tanto, vos también estás invitada –Dijo Pedro. 
- ¿Vas a ir, no? –Dijo Lola.
- Obvio –Le sonreíste y ella dejo un beso en tu mejilla.
Las chicas se fueron y vos las acompañaste hasta el ascensor. Cuando volviste Pedro dijo que te había llegado una llamada de Lali, entonces la llamaste vos devuelta. 
- ¡Pau! 
- ¿Cómo anda la futura mujer de Lanzani? –Dijiste divertida.
- Con muchos, muchos nervios –Sonreíste- Pero feliz. ¿Vos, todo bien? 
- Muy bien, ansiosa por verte. 
- Y yo a ustedes. Te quería preguntar…
- Sí.
- Este jueves… A la tarde ¿estas ocupada?
- Esta semana estoy libre a la tarde. ¿Por?
- ¿No me acompañarías a ver unos últimos detalles en el salón? 
- ¿Yo? Obvio –Dijiste feliz – Si, dale. 
- Buenísimo. Peter está un poco complicado por eso… Si no te molesta.
- Obvio que no tarada. ¿Me avisas bien?
- Si dale, gracias Pochi.
- No, de nada. Nos vemos.
- Dale, saludos a Pepe y Loli.
- Otros para Peter.
La hora de la cena llego y que coman unos ricos bifes con ensalada de zanahoria para que después se queden un ratito en el living mirando televisión y cuando Lola no de más del sueño su papa la acueste y que vos hagas lo mismo: irte a tu  pieza para ponerte tu pijama.
- Hola amor – Llego el para que se desvista y se acueste a tu lado.
- Hola lindo.
- ¿Cansada?
- Un poquito – Te abrazaste a él para que el bese tu frente. - ¿Vos? ¿Cansado?
- Bastante… - Acariciaba tu pancita dejándote besos en tu hombro – Te extrañe toda la tarde.
- Yo también… Bueno, en realidad hasta que llegaron las chicas – Y enredaste tu mano con la de él apoyada en tu panza.
- ¡Qué bien eh!
- Jajajaja. Me acosté a dormir un ratito y se sintió tan raro, estoy tan acostumbrada a vos. 
- Me pasa lo mismo… Tenemos que estar todo el tiempo juntos –Dijo abrazándote más a él para que vos rías - ¿Dormimos?
- Mmm, bueno.
- Pau… -Dijo después de varios segundos.
- ¿Qué?
- ¿Me podes soltar un poquito?
- ¿Eh?
- Que si…
- Me dijiste que tenemos que estar siempre juntos, Pedro. –Pero lo dijiste divertida – Me lo tome enserio.
- Es verdad… Pero estoy un poco incómodo. Si queres te presto mi pecho de almohada.
- ¿Seguro?
- Obvio.
- Te amo – Lo besaste dulcemente.
- Yo también mi amor. 
Sonreíste y cerraste los ojos. 

Continuara…
JusPauliter.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Capitulo 146



Solamente atinaste a irte. 
Uno: porque estabas llorando.
Dos: no querías hacer un escándalo. ¿Para qué? 
Tres: te ahorrabas una situación incómoda.
Solo querías estar sola y procesar.
Entonces saliste para cualquier lado, pero no hiciste una cuadra que estabas volviendo a la confitería. Más tranquila, decidiste volver para hacer frente. Vos, él y todos saben que Dolores es cosa del pasado (pisado), que vos sos a la que ama, la que elige y bien claro te lo había dejado la última vez. Así que entraste como si nada habría pasado y sonreíste al verlos, a ellos dos, claro.
- Hola –Sonreíste.
- Hola –Te saludo ella con un beso en la mejilla.
- ¿Todo bien? 
- Hola Paupi – Sonreíste y te acercaste a la pequeña para dejarle un beso en su mejilla.
- Hola hermosa. Hola –Dejaste un pequeño beso en los labios de Pedro.
- Esperaba a que me llamaras –Te comento mientras te abrazaba.
- Me atajaron unos periodistas en la puerta, así que decidí venir.
- Están a full los periodistas, más en esta zona –Comento Dolores – Bueno me voy, gracias-Le dijo a Pedro, el solo asintió- Chau pequeña- Dejo un beso en la mejilla de Lola
- Chau –Y le sonrió.
- Nos vemos –Por ultimo te saludo a vos y se retiró de la confitería. 
Esperaste a que Lola terminara de merendar para que después vuelvan los tres para casa. Una vez allá vos ayudaste a bañar a Lola y ahora ella estaba arriba mientras vos tomabas un jugo exprimido de naranja, y Pedro miraba televisión. 
- Podemos… ¿hablar? – Preguntaste.
- Si es por Dolores, estaba en la confitería y vino a saludarnos, Lola le pidió que se quede y bueno… 
- No es eso.
- ¿Por lo de hoy? Olvídate, perdón si te trate mal. 
- Pedro.
- Enserio… Perdóname. Me voy a bañar.
Bufaste y lo dejaste ir. 
Estabas muy de buen humor como para amargarte. Y acostúmbrense a estos cambios de humor así de la nada, está embarazada. 
Lo dejaste ir, que se duche, subiste las escaleras al cuarto de Lola para que veas que estaba dormida y aprovechaste, que estaba dormida, y que estabas de buen humor para entrar al baño, por suerte él estaba metido ya en la ducha, entonces te desvestiste y entraste con él. 
- ¿Qué haces? 
Y sonreíste a mas no poder- ¿Sabías que la hormona HCG aparece cuando estas embarazada?
- Eh… Sí. ¿Por? 
- En mis estudios de sangre estaba la hormona esa.
- ¿Qué?
- Que estoy embarazada… 
Pedro quedo congelado y vos reíste divertida.
- Vamos a ser papás amor. 
- ¿No me estas jodiendo, no?  -Negaste con una sonrisita- Pero… ¿Cómo? 
- ¿Queres que te explique cómo quede embarazada? –Tu humor llegaba al cielo, y a él le sacaba, porque no entendía nada.  
- ¿Enserio? O sea… ¿Posta?
-Si amor, enserio, posta…Estoy embarazada, estoy esperando un hijo tuyo, vamos a ser papas. –Y te sonrió a más no poder.
- Me muero –Sonrieron y se les llenaron los ojos de lágrimas a los dos, entonces se abrazaron fuerte, por un largo tiempo- Ay te amo, te amo mi amor. No lo puedo creer.
- Yo tampoco, es una locura linda… Hermosa. Gracias, me haces inmensamente feliz, te amo, para siempre.
- Te amo –Y te lleno de besos por toda tu cara – Te juro que no te va a faltar nada, a vos ni a ese bebe. Te amo, te juro soy feliz.
- Vos me haces feliz, siempre. ¿Para toda la vida?
- Eso no se pregunta. Para toda, toda, toda la vida mi amor.
- Te amo. –Acaricio tu pancita chata y miles de lágrimas se te cayeron- Los amo –Y lo abrazaste nuevamente fuerte, para estar un ratito así, sin decir nada, pero diciéndolo todo con el silencio. Ambos no podían más de felicidad, y vos que tenías miedo de que él te abandone, ¡cualquiera! Te ama a mas no poder y es el hombre más feliz del planeta (junto a vos) por ese bebe que se está por formar en tu vientre. 
Caricias y besos que se hicieron más intensos a menudo que pasaba el tiempo. Sonrisas y lágrimas de felicidad entre besos que lo decían todo: son felices, su proyecto de vida comenzó y no hay quien los para. Se aman, eternamente y no son nadie el uno sin el otro. 
Salieron de la ducha, para secarse un poco y entre besos, vos alzada a su cuerpo, que te lleve al cuarto para que te deje en la cama y te llene de besos en todo el cuerpo. Finalizando en volverse uno para amarse no solamente en cuerpo sino en alma, demostrándose que son el uno para el otro, que se aman, porque lo sienten, se siente en el aire. 
- Te amo como a nadie – Le susurraste para finalizar con un beso dulce y que vos te apoyes en su pecho.
- Yo también mi amor, como a nadie… ¡Vamos a ser papas!  – Te dijo feliz con una gran sonrisa para que se abracen nuevamente.
Sonreíste y te quedaste en su pecho, porque ahí te sentís en paz, porque ese es tu lugar.
Varios minutos después y te despertaste abrazada a él y él abrazada a vos, sonreíste y levantaste la mirada para encontrártelo dormido y con una sonrisita en sus labios.
Te levantaste un poquito para dejar un besito en sus labios y que él se queje, vos largues una carcajada y el termine de despertarse.
- Mmm, nos dormimos.
- Si –Sonreíste y lo abrazaste. 
- Mmm hola 
- Deja de decir “mmm” 
- Mmm bueno –Lo miraste con cara asesina para que el ría y te bese mucho.
- ¿Lola dormirá?
- No se siente al menos…
- Estaba pensando en que por ahí… Podemos esperar un poquito para contarle ¿no? Digo, ojala que no, pero puede pasar cualquier cosa, estoy solo de una semana.
- No va a pasarle nada, ni a vos ni a él o a ella –Sonreíste- Pero es mejor si, esperar un poquito. Le va a contar a todo el mundo… Esperemos –Asentiste y te beso- Ay te amo, mucho, mucho –Reíste.
- Yo también, muchísimo –Lo reventaste de un abrazo. 
- Son las ocho… ¿Nos levantamos? Yo cocino algo. 
- Sos el mejor. –Sonreíste.
- Soy Pedro, obvio.
- Boe. 
Reíste cuando te robo un beso y se fue a cambiar, vos también hiciste lo mismo. Él se quedó mirando tele, vos subiste para despertar a Lola, que si seguía durmiendo iba a dormirse a eso de las dos de la mañana. 
Cenaron juntos una rica pizza hecha por Pepe y después de juntar todo, los tres (o cuatro) se acostaron en la cama grande para ver una película. Y no podías sentir tanto amor, tanta felicidad. 

Continuara…

Bueno, espero que les guste estos dos capítulos, gracias por los comentarios, enserio!! 
Y los espero otra vez para que me cuenten que les parece estos dos capitulos. 
GRACIAS!!
JusPauliter. 

Capitulo 145



Cinco y cuarto y llegaste al consultorio.
- ¿Bajamos con vos? –Te pregunto Pedro.
- No… Enseguida vuelvo –Sonreíste y bajaste del auto.
Llegaste y la secretaria te sonrió al verte, vos pediste disculpas por tu llegada tarde y te aliviaste cuando te dijo que todavía seguía atendiendo a la paciente del turno anterior. 
Te sentaste y típico: la revista vieja de todos los consultorios, para quemar el tiempo.
Quince minutos después te llega un mensaje de Pedro: “Pau, llevo a Lola a merendar en la confitería de acá a la vuelta, o te esperamos, como quieras”
“Si quieren vayan, están atrasados los turnos. Cuando salgo voy para allá.” 
“Ok. Cualquier cosa avísame. Suerte.”
“Gracias, amor.” ¿Qué te importaba si casi se matan hace unos minutos atrás? Lo amas. Punto.
La  mujer que estaba dentro no tardo en salir y al instante te llamo Yani para que entres.
- ¿Cómo estas Pau? –Te pregunto mientras te saludaba y vos entrabas a su consultorio.
- Todo bien, ¿vos?
- Muy bien. Sentate. –Te pidió mientras ella hacia lo mismo- Tengo tus estudios.
- Ajam ¿y, qué onda?
- Bueno, veamos. –Te sonrió – Azúcar bien, glóbulos rojos, glóbulos blancos, bien. 
- Todo bien.
- Si… Mira. –Te mostro el estudio- Acá, como podes ver bien aparece em…
- hCG. ¿Qué es eso? ¿Tengo alguna enfermedad? –Y entrabas en pánico.
- No. Es una hormona, que se llama la gonadotropina crónica humana.
- ¿Y? No me metas mucha biología, yo solo quiero saber si lo que tengo es grave o no.
- Bueno, no sé si un embarazo es grave para vos o no. 
- ¿Eh? – Habías escuchado… No habías entendido. 
¿Qué si era una joda? No, Pau, yo, la narradora, la autora te lo confirma: No es  una joda. 
- Tenes un embarazo de apenas una semana, por eso en la ecografía no se notó. –Ella esperaba a que caigas y al menos digas algo, pero como no hiciste nada, estabas como shockeada siguió.- ¡Felicitaciones mamá! 
Una lágrima se te cayó tan rápido como cuando empezaste a llorar con todas las ganas. Te sentiste la mujer más feliz del mundo, aunque mucho no caíste. Cero royo del futuro, cero royo de baile, cero preocupaciones. 
Una opresión en el pecho y que te abraces fuertemente a Yanina quien se sentía feliz por vos, te abrazaba y te decía que te tranquilices un poco porque no sabía si llorabas de emoción o porque te querías matar. Obviamente estabas feliz con tu embarazo. ¡Paula! ¡Cae! ¡Estas embarazada! ¡Tenes una semillita dentro de tu panza! Y no es la de planta de naranja como cuando creías que tragándote las semillas de las naranjas te iba a crecer una plantita. Y hoy, podemos afirmar que te va a crecer una plantita, un fruto, un hijo, tuyo, de Pedro, porque claro, es de Pedro también. 
Y eso te hacia mucho más feliz. Un hijo con él, con el amor de tu vida, con el que amas con todo tu ser, con el que planeaste hace días atrás tener una familia numerosa y vos sin dudar le habías dicho que querías empezar ya formando la familia, como si lo supieses, como si lo hubieras intuido. 
- No sé qué hacer, si quedarme a llorar acá, o ir y correr a contarle a Pedro. No lo puedo creer Yani, -Te sacaste las lágrimas, tu voz estaba quebrada- No entiendo todavía… ¿Cómo la ecografía dio que estaba todo normal?
- Estas a penas de una semana Pau, es todo muy reciente. 
- Y… ¿Voy a poder bailar?
- Mmm bueno, eso lo vamos a ver, según como te sentís.  –Asentiste.
- Quiero cuidarme, no me importa nada más que mi hijo –Y amo cuando te sale la mama de adentro, acaban de decirte que estas embaraza y desde el punto cero ya estas cuidando a esa semillita. 
- Muy bien –Te dijo feliz - ¡Felicitaciones! –Y se volvieron a abrazar. Porque ella era tu doctora, pero hace años (muchos) que se conocen y prácticamente te conoce de pe a pa y te quiere, como vos a ella.
- ¿Y ahora? 
- Bueno ahora después de aquel baile que tenes el miércoles, que solo si te sentís bien, si no tenes mareos ni nauseas lo vas a hacer, vamos a tener que hacer una vida mucho más tranquila ¿sí? Menos baile, más relajación. Te voy a dar el numero de Mariela, una nutricionista para que cuando lo sientas necesario empieces, y también vas a sacar un turno en un ginecólogo o ginecóloga, como más guste.  Tengo una amiga, Camila que es muy buena ginecóloga, te la recomiendo –Asentiste.
-De todos modos no conozco a nadie, así que suerte me recomiendas gente –Seguías con tu emoción y tus lágrimas salían sin parar.
- Muy bien –Sonrió- Te cuidas, mucho –Asentiste, obvio que lo ibas a hacer- Y disfruta, que enserio, no hay estado más lindo.
- Gracias –Y se abrazaron nuevamente. 
- Te quiero Pochi, y me encanta que seas feliz y que poco a poco estés armando esa familia que tanto te mereces. –La abrazaste y que te diga todas esas cosas lindas te hacían lagrimear. 
- Te quiero, gracias por todo.
Saliste de su consultorio con ella para que al ver por la ventana se quieran pegar un tiro ambas. Miles de periodistas en la puerta del consultorio.
- La puta madre –Expresaste.
- Tranquila, tomate tu tiempo –Dijo Yani. 
- Es que ni en pedo se van a ir. ¿Me puedo lavar la cara?
- Obvio –Te sonrió. 
Fuiste al baño, te despejaste lavándote la cara y te maquillaste un poquito. Ya estabas como nueva.
- Bueno ahora sí.
- Que te sea leve –Te cargo. 
- Yo no sé cómo se enteran de todo.
- Jajajaja chau Pau –Se abrazaron- Y nos estamos viendo eh.
- Obvio. Chau. ¡Gracias!
Saliste a la calle con tus anteojos de sol y con una sonrisa, disimulando que era un placer que todos los periodistas te estén esperando a vos.
- Hola. Buenas tarde –Saludaste con una sonrisa mientras caminabas.
- ¿Cómo estas Pau? ¿Por algo en especial sale del consultorio de la doctora?
- Hace varios días no se la ve por la academia de Guerra ¿A pasado algo con tu salud?
- ¿Hay posibilidades de embarazo? Se la ve muy bien con su novio.
Entonces frenaste para responder e irte.
- Vine a hacerme un control como todos los años, y es verdad que hace días no iba a la academia, pero solo por problemas personales. Y sí, estoy muy bien con mi novio, gracias.  
- ¿Se puede hablar de un embarazo? Llegaron rumores que el jueves pasado te desmallaste.
- Hubo un desmayo en un ensayo para este miércoles que hacemos una exposición, solo una baja de presión. Los esperamos a todos este miércoles, gracias.
- Gracias por su tiempo Paula. 
- Nos vemos.

Y como odiaste este momento, pero ahora ibas tranquila y feliz para encontrarte con Pedro, el papa de tu hijo (o hija) y a Loli la hermana de tu hijo (o hija también).
Cuando llegaste te encontraste a Pedro, Lola y Dolores. Si, los tres en una mesita charlando, Lola hablando, ellos dos riendo.
Y volviste a sentirte mal, porque obvio que te hiciste la cabeza, y como para que no. Ellos tres riendo de quien sabe que, y vos ahí… Viéndolos, después de que te den la noticia de que estas embarazada, que estas esperando un hijo de Pedro, aquel que ríe junto a su ex, que por cierto, comparten hija, que también está riendo con ellos dos. 


Continuara…

viernes, 1 de noviembre de 2013

Capitulo 144


Te despertaste de buen humor, porque una nueva semana empezaba, y faltaba nada para tus vacaciones, las de Pedro y claro, las de Loli.
De duchaste, te cambiaste para los ensayos y desayunaste el té con leche y las tostadas con queso que te preparo Pepe. Desayunaron los dos, juntos planeando el día que les venía. Vos ensayo toda la mañana. Almorzabas con tu papa y Lola, él trabajaba toda la tarde. Vos a las cinco tenías que ir a la escuelita, pero como tenías que ir al doctor a esa misma hora, después de buscar a Lola al jardín con Pedro ellos te llevarían al doctor.
Entonces, quedaron que a eso de las cuatro volvías a tu casa para ducharte y a las cinco salir a buscar a Lola y luego a lo de Yani.
Fue así que te despediste de el para tomarte un taxi en la esquina y que te lleve a destino.
Llegaste y te cruzaste con Maxi, quien con alegría te saludo.
- Pau, que bueno verte. ¿Cómo estás?
- Hola Maxi, todo bien, ¿vos?
- Bien, con demasiado trabajo. ¿Cómo te sentís? ¿Qué era al final?
- En realidad hoy a la tardecita me terminan de decir que es lo que es. Hasta ahora no sé, no me dijeron nada. Pero me siento bien, estos días estuve tranquila y no tuve ni un solo mareo.
- Que bueno entonces, a full para el miércoles.
- Así es, por suerte estábamos bien con los ensayos.
- Genial Pau. Bueno negri, te dejo ¿sí? Vaya a ensayar.
- Dale, nos vemos –Sonreíste y dejaste un beso en su mejilla.
Cuando llegaste a la sala de ensayo estaban ellos dos: tus compañeros y amigos. Sonreíste y te recibieron con una de sus sonrisas y un abrazo gigante. ¡Como los querías!
Unas palabras lindas de los tres, porque los tres se quieren, se bancan, para después empezar con todo el ensayo y recuperar ese tiempo perdido.
Tuviste miedo de que los mareos vuelvan, pero no fue así, y disfrutaste de tus ensayos, hasta once y media que el ensayo finalizo y después de despedirte de tus compañeros saliste para tu casa y al llegar que te invada Moro con sus saltitos, feliz de que habías vuelto, y al fondo veas a Lola con su pijama divertida.
- Hola Paupi- Te dijo sonriente para que gire y salga corriendo a tu cama. Que estalle en risa con su papa y entender todo: Ella se tiraba encima de su papa jugando. Y pensaste que no podían ser tan lindos juntos.
- Que bonito eh –Te apoyaste en el marco de la puerta de tu dormitorio viéndolos a los dos divertida- ¿No se piensan levantar? Esta re lindo el día.
- Veni, danos unos besos, después nos levantamos –Dijo Pedro.
Te mordiste el labio para acercarte a ellos y llenar el cachete de Lola a besos para que después beses a Pedro.
Y que Moro también se sume a ustedes en la cama y que quiera jugar con ustedes. Y amas a tu chancho.
Te duchaste y junto a Lola salieron a casa de tu papa quien las recibió con una gran sonrisa.
- Abuelito – Dijo Lola, ella amaba molestarlo. Tu papa se sentia un pendejo y odiaba que le diga “abuelo” pero en el fondo, amaba a esa pequeña y un poquito sentia que era su nieta.
- Te voy a dar abuelo a vos, chiquita peleadora –Dijo para que la alce y le haga cosquillitas en su pansa, obvio, que ella ría.
- ¿Y yo? Que me parta un rayo.
- Jajajajaja Paula, no podes –Y te abrazo para dejarte un beso la mejilla. Te ama, ama tus ocurrencias.
- ¿Gon? – Pregunto Lola.
- Trabajando, pero viene a comer con nosotros –Le respondió tu papa.
- ¿Todo bien pa?
- Si, todo tranquilo.
- Me alegro. Che, ya les di las entradas a Gonza la otra vez. ¿Te las dio?
- Si… ¡Gracias! –Te sonrió y vos también le sonreíste.
Cuando llego tu hermano almorzaron los cuatro. Lola, amada por los tres fue el centro de la atención con sus ocurrencias y sus preguntas por todo.
Una y media y se despidieron de tu papa y hermano, Lola debía llegar a las dos al jardín, así que prometieron encontrarse el miércoles a la noche en tu exposición.
- Vos y Gonza ¿Qué son? Porque el abuelo Miguel es tu papa ¿no? –Te pregunto en el viaje.
- Gonza también es hijo de Miguel. Y nosotros somos hermanos.
- ¿Cómo hermanos?
- Mmm, por ejemplo Delfi y Fran son hijos de la tía Lu ¿no?
- Si
- Entonces son hermanos, porque comparten una mama y un papa. ¿Por qué preguntas Lo?
- ¿Y mi hermano cuál es? ¿Gonza?
- Mmm, no. No tenes hermano
- ¿Por?
- Bueno… Porque tú papa, no tiene más hijos.
- Porque mi mama no está con mi papa ¿no?- Y no entendías como entendía todo con apenas dos años. – Igual a mí me gusta que vos seas mi mama. Mi amiguita Cami no tiene mama, yo tengo dos…En realidad vos sos mama porque mi otra mama no la veo nunca.
- Pero podes verla, cuando quieras hermosa.
- ¿Y si papa también la ve, voy a tener un hermano?
- Eh no. Porque papa está conmigo de novio, no con tu mama.
- ¿Vos me podes dar un hermano? Porque como también sos mi mama. –Sonreíste.
- Todo es posible hermosa, vamos que llegamos.
Bajaste para abrirle la puerta y alzarla para alcanzarla a la puerta de su jardín.
- Te buscamos después con papa ¿dale?
- Te amo Paupi.
- Yo también mi amor, mucho. Pórtate bien ¿sí? –Ella asintió, dejaste un beso en su mejilla y saliste nuevamente a tu casa.
Cuando llegaste te acostaste a mirar una peli linda que encontraste, Moro te hizo compañía y se sentia bien. Terminaron dormidos los dos  en tu cama para que después de un largo rato sientas un beso en tu mejilla, y sonrías. Que te invada su perfume y te sientas horrible. Que tu cara lo demuestre y que quieras salir corriendo al baño. Y lo hiciste. Pero nada.
Y ahora te sentías peor.
1)     No sabias que te pasaba.
2)     Pero si te sentías toda sensible, cansada y con nauseas (los mareos se habían ido)
3)     Amabas el perfume de Pedro, y recién te dio asco.
-Amor… ¿Estas bien?
- Si… No sé qué me paso – Te dignaste a salir del baño – perdón – Te sentís horrible- Hola.
- No hay problema mi amor… Hola –Y te dio un beso chiquito, vos te separaste enseguida-¿Todo bien?
- Si –Sonreíste- No sé por qué pero… Tu perfume, me hizo mal.
- ¿El que tengo puesto? Qué raro… -Asentiste- Pau, ¿pasa algo? Digo… Mareos, desmayos, vómitos y ahora te da asco mi perfume.
- Me desmaye una sola vez, no exageres –Y te alteraste de la nada.
- ¿Y los mareos constante?
- Si supiera te diría Pedro, pero se lo mismo que vos, entende.
- Te estoy hablando bien
- Yo también.
- No, no lo estás haciendo.
- Pero me preguntas por todo, proyectas cualquier cosa, solo por unos mareos y que me dio asco tu perfume. Eso no dice nada.
- Súmale tus cambios de humor.
- ¿Qué queres que te diga? Cualquiera puede tener un mal día.
- Hace días que venís así Paula, no es solamente hoy. Yo me hago el boludo pero no lo soy eh.
- Ya lo sé. Pero ¿Qué queres que te diga? Todas las veinticuatros horas del día me siento mal, duermo mal y después estoy todo el día cansada. Capaz es solo que es fin de año y estoy acelerada.
- ¿Por esos los vómitos?
- Pedro, no me jodas ¿dale? Me voy a dar una ducha.
- Yo no te jodo, pero vos no te hagas la boluda.
Lo dejaste solo en el pasillo del para que entres al baño dando un portazo. Te ponía de mal humor, te sacaba que sea así, que no te entienda… Bueno ¡Como para hacerlo!  Ni vos lograbas entenderte el cien por ciento.
Sabías que lo que intuía Pedro era un supuesto embarazo, y estabas tranquila, porque sabias que no era así. La ecografía te lo había afirmado, y confiabas plenamente en ella, aunque también reconoces que estos últimos días te son un poco movilizados en todos los sentidos. 
Una ducha relajadora para que salgas y te vistas acorde para después ir al consultorio. Pedro te vio salir del baño, él estaba en el living mirando televisión, partido y bien sabias que no tenías que molestarlo, tampoco lo ibas a hacer, estas enojada con el, te hizo sentir mal, te da bronca…
Entonces te quedaste en el cuarto tratando de leer aunque sea una hoja de aquel libro que empezaste la semana pasada y quedaste en la mitad de la historia. Pero no estabas concentrada, y de más mal humor te pusiste. Bufaste y fuiste a la cocina por algo para tomar.
Un vaso de jugo, unas galletitas y siendo las cuatro y media Pedro a secas te aviso que salía a buscar a Lola, entonces vos ya lista saliste con él, porque después te tenía que dejar en lo de Yanina, tu doctora.


Continuara…
Se vienen cosas lindas. Os juro! (?)  No enserio... Paciencia, todo llega. Mañana uno nuevo.
JusPauliter.