jueves, 30 de enero de 2014

Capitulo 163



Martes por la mañana y te despertaste con un dolor en la espalda horrible, por eso decidiste pararte, pero fue peor, el mareo que te agarro fue horrible. Entonces te volviste a sentar. Suspiraste y cuando se te paso el mareo volviste a pararte. Por suerte pudiste caminar, y enseguida fuiste a la cocina, porque tenías hambre, y supusiste que los mareos eran por lo mismo. Pero el dolor de espalda no cedía y era cada vez peor, porque te rodeaba todo tu estómago y hasta lo sentías donde estaba Olivia. Por eso llamaste a Yani.
- Pau –Despues de que hables con su secretaria y esperar unos pocos minutos ella te atendió - ¿Cómo va?
- Hola Yani, bien, un poco preocupada.
- ¿Qué anda pasando?
- No se Yani. Me levante con un dolor tremendo en la espalda, y como que se me esparce en el estómago, y también algunos mareos.
- Mmm ¿estuviste haciendo fuerza?
- No, no. Ayer solamente alce, pero nada, a Lola… Solamente eso.
- Pau, sabes que no podes hacer fuerza, un mal esfuerzo, sea pequeño te surge dolores y corre peligro tu bebe.
- Te juro que en el momento no me di cuenta – Tu voz se quebró- ¿Decís que paso algo, grave?
- No Pau, no lo creo, pero si te sentís más segura pásate a hacer un control. Demás está decir que tenes reposo absoluto. Tenes que empezar a cuidarte mucho más Pau, él bebe crece y si no tenes los cuidados suficientes puede pasar cualquier cosa.
- Si, ya lo sé. Es que no sé qué se me paso por la cabeza, últimamente hago cualquier cosa. –Y casi que llorabas.
- Bueno Pau, tenes que estar tranquila ¿sí? Si podes no te expongas saliendo, y menos ahora que hace mucho frió, trata de no estar en lugares con mucha gente, el resto ya lo sabes: muy buena alimentación, me imagino que Julia te debe tener cortita- Reíste, Julia es tu nutricionista- y si no logras estar tranquila, háblalo con Micaela –Tu profesora de yoga.
- Si, este viernes tengo, así que por ahí hablo con ella. Gracias Yani, ¿Y de los mareos?
- Es normal en los embarazos Pau, trata de hacerle caso a Julia con todo lo que te da ¿sí?
- Si, eso es lo que estoy haciendo.
- Perfecto… Nosotras nos vemos en unas semanas. Cualquier cosa me llamas Pau eh, y trata de no salir de casa.
- Sí. Gracias Yani, nos estamos viendo.
- Besitos Pau. –Sonreíste.
Y ahora te sentías peor, después de lo que te dijo Yani entraste en razón. No fue ni un minuto que tuviste alzada a Loli, jamás habías pensado en que tanto podría causar hacer una fuerza mínima. Y claro que no fue tu culpa, en el momento no pensaste, aunque Loli te lo había dicho: “estamos aplastando a mi hermanita”, pero jamás pensaste que iba afectar tanto.
Mientras vos te maquinabas Pedro apareció con una sonrisa de oreja a oreja, la espera de una segunda hija lo sienta muy bien. Las ansias que tiene de conocerla son impresionantes.
- Buen día, ¿madrugaste? –Pregunta para acercarse a vos y besarte dulcemente.
- Hace un ratito me levante –Sonreíste- Me había empezado a doler a espalda.
- ¿Ya pesa la gorda?-Dijo mientra acariciaba tu pansa.
- Algo… Pero no era un dolor muscular. Eran como puntadas… Y llame a Yani.
- ¿Qué te dijo?
- Que era normal si yo estaba haciendo fuerzas, me reto y me dijo que tengo que estar en reposo.
- ¿Hiciste fuerza? –Y asentiste tímida - ¡Pau!
- Es que no me di cuenta, perdón –Te sentiste la peor- Ayer, sin darme cuenta la alce un poquito a Lola… No me di cuenta en el momento.
- Gorda, sabes que no podes hacer nada de fuerza.
- Si, ya se. No era mi intención poner en riesgo a nuestra hija, perdóname. –Y ya llorabas.
- No llores mi amor. Solo te digo que tenes que tener un poco de conciencia de todo lo que haces, no solamente te tenes que cuidar vos, sino a nuestra bebe ¿sí?-Y asentiste para que el sonría y te bese dulcemente – Y ahora que te lo dijo Yani, y entraste en razón, solamente vas a salir para las eco, ir a la nutricionista y a yoga. El que quiera visitarte que venga a casa, son recibidos –Y sonreíste- Cuídate mi amor.
- Me siento re mal, juro que no era mi intención, perdón.
- Hey, ya está… Fue solo una advertencia, hasta de la pansa te hacen aprender, ¿viste? –Y sonreíste- Te amo –Te beso dulcemente.
- Yo a vos mi amor.
- ¿Queres acostarte? Así descansas. Desayuno con vos. Y después hago algo de comer, hoy no te moves de la cama, esta ideal con el frio que hace.
- Bueno, pero si me das algunos besos –Sonreíste y claro que te dio un adelanto, para después seguir en la cama mimándose.

Es cerca del mediodía y vos estas mirando una película de Disney junto a Lola que esta acostada abrazada a vos. La paz que sentís estando tan tranquila es inmensa, estar junto a Loli, la cual amas como una hijita, y sentir a tu bebe, a ella, que te da tanta paz sentir sus pataditas de amor. Amas estar embarazada, a pesar de todo: cambios de humor, dolores, y estar como una pelota. No te importa nada.
- Loli – Acaricias su cabeza.
- ¿Qué pasa mami? –Sonreís.
- Dame una manito.
Y ella te hizo caso y vos la apoyaste en tu pansa, justo donde sentías que tu hija se movía.
- ¿Da pataditas? –Pregunto ella feliz, cuando la sintió.
- Si –Sonreíste.
- ¿Y te duele?
- No, no duele –Sonreíste.
- ¿Por qué? Porque cuando yo doy una patada si duele –Y que rías un poquito.
- Porque el piecito de Oli es muy, muy chiquito. Además da pataditas de amor, para hacerse sentir, para llamar la atención.
- ¿Qué, esta aburrida? Papá dice que siempre hago llamar la atención cuando estoy aburrida.
- Si, puede ser que este aburrida.
- ¿Y si le contamos chiste?
- Jajajajaja yo creo que si le hablas ya no va a estar tan aburrida.
- ¿Y de que le hablo?
- De lo que más quieras –Sonreíste.
- Ay, ya se. Ayer en el jardín hicimos un dibujo con temperas –Dijo divertida- Y la seño nos dijo que dibujemos lo que más queramos. Entonces dibuje tu pancita y a Oli chupándose el dedito –Dijo riendo - ¿Se chupara el dedito?
- La próxima vez que vayamos a la doctora le preguntamos ¿queres? –Ella asintió- ¿Y el dibujito donde quedo?
- Se lo quedo la seño –Dijo triste- Pero es para la carpetita – La que siempre le entregan a fin de año con todos sus dibujos
- Cuando te la entreguen vamos a verlo ya con Oli con nosotros –Dijiste y ella salto de la felicidad para que vos rías.
- ¿Por qué tan divertidas y sin mí? –Apareció Pepe apoyado en el marco de la puerta.
- Le contábamos a Oli que la dibuje ayer en el jardín –Dijo ella ya abrazando a su papá.
- ¿Ah sí?  -Dejo un beso en su mejilla.
- Sip, pero quedo para la carpetita, y dice Pau que vamos a verla juntos, con Oli –Y te sonrieron los dos, lo cual te hizo sonreír a vos.
- Es verdad –Dijo el – Ya está la comida, ¿te la traigo amor?
- No, no quiero almorzar sola. Como allá y después me acuesto otra vez.
Despues de comer vos la peinaste a Loli y la ayudaste a ponerse su guardapolvo para que se vaya junto a su papá al jardín, pero antes, le pediste tus golosinas, obvio.


Continuara…
Comenten por fis!!
JusPauliter.

miércoles, 29 de enero de 2014

Capitulo 162


Llegaste a casa, te descalzaste los suecos bajos que llevas este día. Pasas por la cocina y bebes de la botella agua fresca. Juntas las camperas que habían dejado Lola y Pedro en el sillón para llevarla al perchero. Seguida por Moro llegas a tu cuarto, te pones tu pijama (para estar mucho más cómoda) y ya acostada junto a Moro le mandas un mensaje a tu amor. Lo extrañas y necesitas saber algo de él.
“Hola amor, ¿Cómo va tu día? Acabo de dejar a Loli en el jardín, ahora estoy en casa. Te extraño”
Prendes la tele, para no dormirte mientras esperabas aquel mensaje. Sonreís cuando Moro se termina de acomodar, apoyando su cabeza en tu pansa, Olivia da tanta paz, hasta al perro.
“Hola mi amor, yo estoy acá, con Herni, haciendo un break, justo te estaba por mandar un mensajito. No tengo para mucho, llego para darle unos besos a las dos.”
Sonreíste. Claro que ahora los mimos no eran solamente para vos, sino para su segunda princesa que tanto se hace querer por su padre.
“Me acosté un ratito porque tengo sueño, pero cuando llegues despertarme, exigimos mimos.”
“No te voy a despertar, me acuesto un ratito con vos. ¿Llevo algo?” Te conoce, más que a nadie, y sabe que algo le vas a pedir. Es que junto a Olivia no pueden ser tan antojadizas.
“Caramelos de la selva, por fis. Ah, y gomitas. Te amo mucho mi amor, gracias”
“Lo que vos digas. En un ratito estoy allá, descansa gordita. Te amo”

Lo notaste raro, como seco, como sin ganas de hablar con vos, y por eso te empezaste a hacer la cabeza, empezaste a pensar que habías hecho, o si habías dicho algo mal. En fin, tu cabeza va a mil por horas, y mucho más ahora, estando embarazada, que mil cosas por la cabeza se te pasan en muy pocos minutos, que cambias de humor a cada ratito, que no sabes bien lo que queres. En fin, como toda embarazada, es normal hacerse la cabeza por cualquier cosa.
Por eso ahora estas llorando desconsoladamente, no sabiendo muy bien porque, porque después de unos minutos ya no lo sabias, pero igualmente no podías parar de llorar. Abrazabas a Moro mientras el dejaba algún que otro beso en tu brazo y lloraba porque te escuchaba llorar.
Escuchaste la cerradura de la puerta, y al instante se abrió la puerta. Sentiste unos pasos al cuarto, y después de unos pocos segundos alguien se sentaba en la cama y una mano recorrió una de tus mejillas. Lo reconociste, era él.
-Hey –Te sonrió cuando vos abriste tus ojos – Hola hermosa.
Y vos lo primero que hiciste fue abrazarlo.
- Mi amor, ¿Qué pasa? –Él te abrazo.
- Pensé que no ibas a venir.  –tu voz se quebró enseguida.
- Pero te dije que venía mi amor. ¿Estabas llorando? –Y asentiste.
- Es que te sentí raro cuando hablábamos por mensaje, como cortado… Y pensé que te habías enojado por algo. –Y él sonrió – Perdón.
- Estaba un poco ocupado mi amor, pero no estoy enojado, por nada.
- Es que cuando yo te escribí que te amaba mucho vos me pusiste te amo, pero así, seco –Y el sonrió.
- No podes ser tan linda mi amor. Sabes lo cuanto que te amo
- Mmm
- Te amo muchísimo, muchísimo. Soy el hombre más feliz a tu lado –Y sonreíste.
- Vos me lo decís para que no me sienta mal. –Lo abrazaste por su cuello.
- No tonta –Dejo un beso en tus labios – Te amo enserio, mucho. Y la idea de que en unos meses vamos a tener con nosotras nuestra bebe, que nos vamos a casar, y vamos a ser felices siempre, siempre, juntos –Sonrieron – me llena de felicidad.
- ¿Seguro?
- Muy, vos ¿estás segura?
- Muy, también. Perdón que sea así, es que no se… Se me pasaron un montón de cosas por la cabeza y, bueno.
- Te amo ¿sí? –Asentiste sonriente y lo besaste- Les traje sus caramelos, y su gomitas –Sonreíste mientras el acariciaba tu pansa- ¿Cómo se está portando mi bebe?
- Hace un ratito estaba inquita, supongo que te extrañaba –Sonreíste.
- ¿Cómo supongo? Obvio que me extrañaba –Y reíste para que el deje miles de besos en tu pansa- Las amo, tanto, tanto –Reíste.
- Nosotras a vos mi amor. Y mucho más si nos entregas los caramelos.
- Que chantas que son eh –Dijo divertido para que te entregue la bolsa llena de tus caramelos y gomitas - ¿Dormiste? –Negaste.
- No podía –Sonreíste.
- Me das tanta ternura –Te beso.
- Vos sos el tarado que tardas tanto –Dijiste divertida – Te extrañábamos, mucho.
- Ay, mi vida –Te lleno de besos la cara – Perdón, es que no terminábamos más.
- Con unos besos te perdono –Y te sonrió- Tenes mucha ventaja con los caramelos –Y el rio para que te bese dulcemente por un largo rato, y que después vos te recuestes en su pecho.
Vos al ratito después de quedar los dos en silencio te quedaste en silencio, y el salió un rato antes de las cinco para ir a buscar a Loli, no sin antes murmurarte que se iba a buscar a su hija.
Te despertaste cerca de las siete y media escuchando las risas de Pedro y Loli que venían desde el comedor. Vos sonreíste y te acercaste hasta el marco de la puerta y los viste.
Ambos estaban sentados en el piso, con unas tasitas y unas muñecas que los acompañaban. Pepe llevaba un sombrero enorme de mujer y una carterita, al igual que Lola. Ambos tenían una charla como si fueran dos señoras grandes. Y no podían evitar reírse a lo que vos te contagiabas.
- ¡Mami! –Lola te descubrió, y que te llame así, lo sorprendió a Pedro. Claro que te lo dijo varias veces, pero hacia bastante no lo hacía.
- Hola hermosa –Dejaste un beso en su mejilla.
- ¿Cómo está mi hermanita?
- Muy bien, tranquilita –Sonreíste.
- ¿Queres jugar? Con papá jugábamos a tomar el té.
- Veo –Y Pedro rio para que vos te contagies – Que lindo estas amor.
- Soy Norma –Dijo el extendiendo su mano.
- Un gusto Norma
- Y yo soy Josefina. ¿Vos queres ser Bianca? –Dijo Loli.
-Dale –Sonreíste. Y enseguida ella te trajo una peluca y te hizo pintar los labios.
Y asi estuvieron el resto de la tarde, disfrutando de Lola y su locura, riendo, y pasándola bien.
Amas estar con ellos. Y sin dudas, son fundamental en tu vida, son todo.

Continuara…
Bueno, cumplí. 
Dedicado a Patty (espero que te gusten ambos) Te quieroooo<3
Comenten :)
JusPauliter.



Capitulo 161


Es lunes al mediodía y volves a casa después de una mañana con fotos y una nota, muy, pero muy linda para la revista Caras. Moro te acompaño, como siempre, y por eso salió con vos en las fotos.  Estas cansada y con ganas de comer ensalada de lechuga, así solita, por eso le dijiste a tu papa que te prepare para vos una ensalada. La idea es ir a almorzar allá con él, pero primero tenes que buscar a Lola quien había quedado con Nilda en tu casa, a Pepe le toco también ir a trabajar.
Cuando llegaste a casa, Lola ya estaba lista, con su mochilita y Nilda tenía el guardapolvo, después de almorzar en casa de tu papa la ibas a llevar a su jardín, en el cual ya iba a su segunda salita de las cuatro. Se despidieron de Nilda, la cual alcanzaste hasta su casa, y ustedes dos siguieron camino para casa de tu papa.
- ¿Moro también hizo las fotos? –Vos le ibas contando, pero ella no lo pudo creer.
- Sii. Va a salir en la revista el chancho. –Y ella rio.
- ¿Despues te puedo acompañar yo para también salir?
- Obvio mi amor, en la próxima… Hay que preguntarle a papá igual. – Con Pedro cero chance.
- Seguro no me va a dejar, dice que soy muy chiquita.
- Tiene razón, pero lo podemos convencer –Dijiste divertida. Y ella te amo.
- Pau –Dijo algo tímida.
- ¿Qué pasa hermosa?
- Viste que falta poquito para que llegue mi hermanita –Y vos sonreíste.
- Si, pero falta igual mi amor.
- Pero cuando llegue
- ¿Qué pasa?
- ¿Te voy a poder seguir diciendo “mamá”? Porque yo  no te digo mamá ahora porque ella si va a ser tu hijita en verdad y yo no, soy tu hijita pero en mentira.
- Mi amor, aunque yo no te haya llevado en la pansa como lo hago con Olivia vos siempre vas a hacer mi hija, desde bebe que me adoptaste como mamá y yo ya te adopte como mi hijita.
- ¿Cómo adoptar? –Y que le cueste decir esa palabra.
- Claro, como vos y yo. Yo no te lleve en la pansa, sino tu mamá, Dolores. Pero como yo pase mucho tiempo con vos, vos sentiste que soy tu mamá, y yo sentí que eras mi hija. Soy como… Como una mamá de corazón.
- ¿Y yo tu hija de corazón?
- Exacto –Sonreíste.
- ¿Y ser hija de corazón es bueno o malo? –La amas.
- No deja de ser bueno por no ser tu mamá de verdad. A veces, como a vos te paso, es mucho más lindo tener una mamá de corazón.
- A mí me gustaría que vos y papá también tengan una mamá de corazón –Y sonreíste.
- Gracias mi amor, ojala todos tengamos la suerte de tener una mamá de corazón como vos.
- La mamá de papá lo abandono como mi mamá a mí. ¿A vos también te abandono tu mamá? – Y esas preguntas te movilizaban muchísimo. Sonreíste y suspiraste.
- Mmm no, no me abandono.
- ¿Y por qué no está con vos?
- Porque ella está en una nubecita, cuidándome desde ahí –Sonreíste.
- ¿Por?
- Ella falleció unos años atrás Loli.
- ¿Enserio?  -Y ella asintió- ¿Y no la extrañas? –Sonreíste.
- Claro que si, por eso es que siempre está conmigo en mi corazoncito. –Y ella quedo en silencio, pensando.
- Mami –Te dijo y moriste de amor.
- ¿Qué pasa mi amor?
- Cuando vos extrañes mucho a tu mamá, ¿me decís? Así yo te abrazo mucho, mucho y no la extrañas tanto.
- Haceme acordar que cuando lleguemos a casa del abuelo Miguel te exprima de un abrazo ¿sí? –Y ella rio asintiendo- Te amo hermosa, gracias.
El silencio las invadió, y ustedes llegaron a casa de tu papa, donde ayudaste a Loli a bajar y la alzaste para abrazarla.
- Estamos aplastando a mi hermanita –Dijo ella dulce y sonreíste.
- Te dije que te iba abrazar, fuerte, fuerte –Y ella rio.
- Te quiero mucho Pauli –Y sonreíste.
Al levantar la vista se encontraron con un Miguel sonriente y cruzados de brazos.
- ¿Por qué tanto amor delante de mi casa? – Lola rio para ir corriendo a los brazos de su ya abuelo- Hola pequeña –Y que el la llene de besos - ¿Cómo te has portado?
- Muy bien –Dijo sonriente- ¿Qué vamos a comer?
- Iri es la que se está encargando de la comida hoy, ¿queres ir a saludar? –Y ella claro que dijo que si, para que el la baje y salga para dentro- Hola Pauli –Y te abrazo - ¿Cómo andan?
- Muy bien –Sonreíste. En verdad se te ve muy bien- Con hambre –Y rieron.
- Bueno, tienen suerte, Iri está haciendo algo riquísimo, por el olor que viene de la cocina –Sonrieron- Que grande esta mi nietita –Te toco la pansa y vos sonreíste.
- ¿Viste? Yo no sé cuánto más va a crecer, me quedan unos cuatro meses todavía – Tu pancita no era tan grande, pero más de lo que esperabas con recién dieciocho semanas. Bueno “recién”.
- Estás hermosa mi amor –Te dijo mientras pasaban adentro.
- Cada vez más gorda –Reíste.  - ¿Qué pasa? – Lola llego a vos corriendo y se pudo detrás de ti utilizándote como escudo.
- Gonza me quiere hacer cosquillas –Y lo viste a tu hermano que estaba buscando a Lola.
- Hey Pochi –Dijo con alegría y se acercó a vos, Lola salió a los brazos de tu papá - ¿Cómo están?
- Muy bien, ¿vos?
- Bien… Buscando a una pequeña que se hace la viva –Dijo divertido para que vos rías - ¡Ahí está!
Que Lola salga corriendo y el detrás de ella. Para que la veas a tu cuñada acercarse a vos mordiéndose los labios.
- Es un nene eh –Se quejó antes de saludarte- ¿Cómo estas Pau? ¡Que linda pancita!
- Gracias Iri, todo bien –Sonrieron- ¿Vos?
- Bien, cocinando un poco
- ¿Te agarraron de cocinera hoy?
- Así parece, pero me encanta cocinar, así que ningún problema.
Estuvieron charlando en el comedor, hasta que Irina les aviso que todo ya estaba listo para almorzar. Así que sin dar muchas vueltas pusieron la mesa entre todos, e Iri les sirvió los ricos ñoquis con salsa.
- ¿Ya te dieron fecha Pau? –Iri.
- La semana que viene tengo la ecografía, así que seguro me dirán en esta –Sonreíste- Igualmente me dijo Yani que a mediados de agosto seria la fecha.
- ¿Falta mucho para mediados de agosto? –Pregunto Loli sin entender mucho a lo que ustedes sonrieron.
- Mmm no mucho, pero falta –Le sonreíste.
- Cuando quieras acordar ya tenes a tu hermanita –Dijo Iri.
- Papá me dijo que antes nos teníamos que mudar de casa, armar el cuarto de Oli y un montón de cosas más para que ella llegue.
- Pero no falta mucho mi amor –Vos.
- Che Pau ¿Y cuándo se mudan?  ¿Ya tienen casa? –Gonza.
- Justo esta semana Pepe iba a ir para fijar precio y ver la casa… Si todo sale bien, supongo que para fin de mes estaríamos mudándonos.
- Obvio que no podes hacer ninguna fuerza. Más adelante lo voy a llamar a Pepe para que me llame si precisa ayuda –Dijo tu papa.
- Ayuda seguro va a necesitar –Sonreíste – Pero creo que estaba por hablar con Fede y alguno de los chicos para que vayan a ayudarlos.
- ¿Y nosotras que vamos a hacer? –Te pregunto Loli.
- Supongo que iremos a algún shopping –Y ella sonrió feliz.
- Mucho no les cuesta –Dijo Gon.
La charla siguió para que alrededor de las doce y media salgas junto a Lola para su jardín.
- Bueno, después pasamos con papá a buscarte ¿sí? –Estas en la puerta de su jardín.
- Sii –Dijo feliz, te dio un beso en la mejilla y salió para adentro. Con una sonrisa saludaste a su maestra y volviste al auto, para volver a tu casa.
Una linda siesta te esperaba.


Continuara…
1/2
Perdon el faltaso... Se me cae la cara de vergüenza, pero comenten :) 
JusPauliter

sábado, 18 de enero de 2014

Capitulo 160


La semana pasada subí un nuevo capitulo, pero estaba sin la lista. Para los que no leyeron c:

Reíste fuerte para que él se contagie y que sonrías con un poco de vergüenza.
Tomaste una de sus manos y la besaste para que el sonría también y deje un beso en tu frente.
Están frente a frente. Disfrutas de él y del vientito fresco que corre.
Es domingo, del mes abril y aunque en este mes empieza a hacer un poco de frio, esté es un lindo día para compartir con tu novio (futuro esposo) en un parque.
Están sentados en una lonita que vos te encargaste de poner en una mochila. Vos comes caramelos sugus (nuevo antojo) mientras él toma de su agua viéndote divertido, porque el embarazo te pone divertida, de buen humor. Y eso a él le encanta.
- ¿Por qué me decís así? – Pregunto él con una sonrisa y vos reíste de nuevo.
- Porque es verdad… Por poco nos ponemos a bailar los dos –Y que ría para que vos también lo hagas.
- Me la re jugué eh. Y lo hice delante de Miguel eh –Y que sonrías.
- Sos el mejor novio… Y futuro marido que me puede haber tocado – Se sonrieron – Ahora, te tenes que acordar que el anillo se renueva a cada año.
- ¿Qué?  ¿Cómo es eso? –Y reíste por su cara.
- Y si, el anillo es como un símbolo de nuestro amor, de compromiso… Hay que comprometerse en que nos vamos a amar siempre.
- Ah claro, y el anillo nos va ayudar a comprometernos. Puro chamuyo –Dijo divertido para que rían los dos.
- Te juro Pedro… Le podes preguntar a cualquier mujer comprometida, vas a ver –Y el mordió su labio inferior sobrándote, porque no te creía nada. Pero acordate, te va a hacer caso. Te ama demasiado.
- Con un ramo de flores, y muchos besos alcanza. ¿No? –Y levantaste una de tus cejas – Ok, entendí.
- Soy tu mujer, me tenes que mimar por el resto de tu vida –Te acercaste a él, para sentarte en su falda y que él te abrace rodeando sus brazos por tu cuello.
- Lo que me espera si nuestra hija es igual a vos.
- Yo la voy a convencer para que te vuelva loco.
- Mmm, me parece que no va a ser falta –Y que se sonrían a punto de besarse. Y que claro que se besen, dulce y tierno. Sin duda están en su mejor momento.
Lo abrazaste para cerrar los ojos y que la paz te invada, sonreíste cuando el bajo sus manos a tu pansa que cada vez se hacía notar más y que suspiren. El también siente una paz enorme cuando esta con vos y con su hijita dentro tuyo.
- Amor –Murmuraste y el hizo un ruido con la boca, señal de que te escuchaba- Ayer  averigüe por la casa – Porque pensaban mudarse a una casa en Palermo, mucho más grande que tu departamento.
- ¿Ah, sí? ¿Y qué te dijeron? – Pregunto interesado, ambos ansiaban estar en una nueva casa, para poder armar el cuarto de Olivia y también relajarse un poco.
Estuvieron comentando un largo tiempo el tema de la nueva casa, la cual la semana que viene, podrían ir a verla, y si todo salía bien, ya podrían comprarla.
Cuando llegaron a casa, una llamada de Zai a Pedro hizo que ambos se pongan lindos y que a las nueve se encuentren en un restaurant con Lola y Zaira, las cuales habían pasado un día juntas.
Sonreíste y la abrazaste cuando ella se acercó a vos, contenta de verte con su futura hermanita.
- ¿Cómo esta Oli? –Pregunto ella toda pizpireta para que los tres mayores sonrían.
- Muy bien mi amor, se está portando de diez. –Y ella sonrió ampliamente.
- Hola bella –Te dijo Zaira dejando un beso en tu mejilla - ¿Cómo andan?
- Bien, con hambre –Y que rían para que sin dar más vueltas se sienten en una mesita de cuatro.
Despues de pedir cada uno el menú que iban a cenar, Pepe pregunto cómo habían pasado el día. Y fue Lola quien con mucho entusiasmo comenzó contar.
- Fuimos a una placita con la tía, me hamaco y después fuimos al tobogán, y nos tiramos las dos –Dijo divertida para que Zai ría- Despues comimos pochoclos, nos subimos a la calesita y después volvimos a la casa de la tía me bañe con burbujas… ¿Papi podemos comprar burbujas? –Y que el asienta con una sonrisa- ¡Wii! Y después dibujamos… Y vinimos a cenar con mis papis lindos –Dijo ella y ustedes sonrieron.
- ¡Qué lindo todo! –Dijiste vos
- ¿Y ustedes donde fueron? – Pregunto ella.
- También fuimos a un parque con mucho pasto… Así Moro se divertía un poco –Dijo su papá.
- ¿Cómo va el trabajo Zai? –Preguntaste vos.
- Mucho más tranquilo –Dijo ella con una sonrisa- La semana que viene tengo dos días de fotos… Despues reuniones con nuevos proyectos, pero hasta ahora nada confirmado –Explico y vos sonreíste.
- Yo tengo una entrevista para la revista Caras, con todo esto del embarazo…
- Claro. Siempre son lindas esas notas –Y vos asentiste con una sonrisa.
Siguieron charlando toda la cena, riendo de las pavadas que hacia Lola para llamar su atención, y de cómo se prepara Pedro para que cuando nazca Olivia lo vuelvan loco entre las tres.
Y ya está sufriendo…
Salieron para casa pasadas las doce, Lola dormía en el asiento trasero y vos estabas callada, pensando en que mañana tenías que levantarte temprano, y como te iba a costar, después de meses sin levantarte después de las nueve. Pepe está concentrado en el camino y en tararear una de las canciones de Los Decadentes que justo está en la radio.
Llegan a casa y lo primero que haces es descalzarte de esos suecos, los cuales son divinamente cómodos, pero vos no soportas ninguno. Hinchazón de pies y en momentos te pone de tan mal humor.
No tenes sueño, por eso te quedas en el living, junto a Moro que decidió hacerte compañía, porque él tampoco tiene sueño, y eso es raro.
Pepe baja las escaleras y al verte te sonríe, divertido.
- Pensé que ya estabas durmiendo.
Le sonreíste mientras acariciabas la cabeza de Moro quien se acomodó en tus piernas, fue el quien se sentó a tu lado.
- En realidad, no tengo ni un poquito de sueño.
El levanto una de sus cejas, porque si, es raro que no tengas sueño. Últimamente estas con mucho sueño.
- Bueno, hagamos algo. Yo no tengo mucho sueño que digamos tampoco… Y aunque nos tenemos que levantar temprano…
- ¿Qué sugerís? –Dijiste divertida.
Te dijo algo en el oído que te hizo reír para que al instante lo beses dulcemente, y que Moro entienda que este de mas ahora, entonces que lo vean subir lentamente las escaleras para hacerle compañía a Lola. Que rían y vuelvan a aquel beso que siguió dulce, y pausado. Están dispuestos a disfrutarlo.
Sin darse cuenta ya están en la puerta del cuarto de ustedes, vos sin tu camperita de hilo, y el con unos botones de la camisa ya desprendido.
Sus besos bajaron a tu cuello y un cosquilleo se presentó en todo tu cuerpo que te hizo reír un poquito, seguiste desprendiéndole los botones de su camisa, para que después se la saques despacio, mientras el seguía divertido en tu cuello. Rogaste que no pares con sus besos, y claro que no iba a parar, porque a él también le hace bien besarte.
Tu abdomen quedo al descubierto y el bajo sus manos a tu pancita para acariciarla, mientras sus ojos no dejaban de mirar los tuyos y viceversa, una emoción te invadió y no pudiste controlar tus lágrimas. El sentir el amor que te tiene al mirarte, al tocar tu pansa, donde ahí se encuentra la hija de ambos… Te llena de emoción que el padre de tu hija te demuestre todo lo que te ama.
Sonreíste cuando el beso toda tu cara para dejar un beso profundo, lleno de amor en tus labios, y que vos también lo beses. Ya acostados el bajo con sus besos por tus pechos para llegar a tu pansa y besarla, acariciarla y murmurarte lo cuanto que te ama:
- Te amo mi amor –Te murmuro, mientras subía a tu rostro para unir sus labios con los tuyos.
- Te juro que me llenas de amor, de paz… Te amo muchísimo. –Y que él te sonría para unir nuevamente sus labios.
- Ustedes me hacen felices… Y no sabes lo que doy para que nuestra bebe ya esté con nosotros –Mordiste tu labio inferior muerta de amor para que lo beses.
Y entre besos y caricias, palabras lindas y miradas que lo dicen todos se amaron de una manera diferente, despacio, disfrutando de su amor, de las caricias y besos del otro… Del uno al otro.
Tu mirada al techo, la de el a vos, mientras una de sus manos se apoyaba en tu vientre y se enredaba con una tuya.
- ¿Decís que falta mucho para que se haga sentir? –Te pregunto.
- No sé –Murmuraste – Pero si le hablas, seguro se hace notar –Sonreíste mirándolo y él también te sonrió.
- Entonces déjame a mí –Y reíste un poquito para besarlo una cuantas veces y que baje a tu pansa.
La beso tiernamente unas… ¿cinco veces? (está enamorado de está) y apoyo de nuevo su mano suavemente.
- Oli –Carraspeo- Olivia… Soy tu papá. Perdón que no te haya hablado antes, es que no sabes todo lo que vivo al saber que estás ahí, dentro de mamá, son muchas emociones juntas y son pequeños detalles los que me olvido. Hace cuatro meses que estas con mama, y te haces amar mucho, muchísimo. Tenes una hermanita… Lola, si, ella es la que te canta y te habla seguido –Vos sonreíste, Lola ama hablar con tu pansa- Esta tan feliz como nosotros, y ya quiere que este acá, jugando con ella –Te miro y se encontró con tu sonrisa y unas lágrimas en tus mejillas- Solo… Solo te quiero pedir que te portes bien con mamá, para que no tenga ninguna complicación, así todo sale bien. Y si no es mucha molestia, no tardes mucho, tu papa quiere conocerte ya, y aunque me da un poquito de miedo alzarte de tan chiquita, quiero tenerte ya en mis brazos. –Mordiste tu labio inferior y cerraste tus ojos para que las lágrimas que asomaban se deslicen por tus mejillas- Te amamos mi amor –Murmuro y beso tu pansa para quedarse un ratito apoyando su oído.
Que saltes del susto cuando algo dentro de ti se movió y que Pedro levante la mirada para que se sonrían y que al instante se abracen.
- Mi amor –Murmuraste en sus hombro – Se movió, por primera vez –Lo agarraste de las mejillas y él te beso dulcemente.
- Las amo, las amo tanto, tanto –Dijo mientras no paraba de besarte.
- Te amo mi amor. Me haces muy feliz ¿sabes?
- Y vos a mí, que me des otra hija es impagable. Gracias.
Otra vez acostados, vos apoyada en tu pecho y el con una mano en tu pansa. El silencio los invade acompañado de una emoción inexplicable.
- Gordo… -Cortaste el silencio.
- ¿Qué pasa amor? –Dijo con pesadez, de seguro ya se estaba durmiendo.
- Quiero un alfajor de maicena.
Estuvo unos segundo sin reaccionar hasta que se levantó.
Claro que después de una media hora comiste tu alfajor de maicena.

Continuara…
Espero sus comentarios.
JusPauliter.

viernes, 10 de enero de 2014

Capitulo 159


Lunes Ocho de la mañana y desvelada. Remolaste un gran rato en la cama, pero no había caso.
Con toda tu pereza, y bronca porque claro, querías seguir en tu cama, te levantaste y preparaste un rico desayuno para vos y tu bebe (aquel que con apenas cuatro meses tuyo lo amas  con todo tu todo). Un jugo de naranja exprimido acompañado de unas tostadas con queso crema y mermelada de frutilla (tu preferida). Y que prendas la radio, pero que la pongas bajita, porque Pepe y Loli seguían durmiendo.
Sonreíste al acordarte que tenías las fotos reveladas de aquel viaje de vacaciones que hicieron los tres juntos, y por eso los buscaste, junto a unos retratos para poner algunas de las fotos que más te guste y decorar el living, y porque no la pieza de ustedes y de Lola.
Después de desayunar, te pusiste a verlas, porque no querías estropear ninguna (prolijidad ante todo).
Sonreíste al ver una tuya con Lola mientras ella te dejaba un beso en la mejilla, y otra más cuando besaba esta vez tu pancita, presentías que se iba a llevar muy bien con tu hijo, a pesar de que seguramente se presenten celos, sabias que iba a ser una muy buena hermana.
Otra de Pepe con ella, y que sonrías. Se aman tanto, te aman tanto. Vos no te das cuenta, pero no sabes lo importante que sos para Lola, ama tenerte como mamá, y él ama que vos seas la mamá de su hija. Te ama a vos, que fuiste (y sos) capaz de amarlo con una hija a ¿cuesta? Y lo que él no entiende es que vos lo amas completamente, y que desde el minuto en que empezaron a tirarse onda, que empezaste a enamorarte de él, no te importo en absoluto la presencia de su hija, porque amas a los nenes, pero a ella aún más.
Después de poner aquella foto en un portarretrato apareció una tuya con él. Con sus gorros con orejas de Mickey, y de fondo aquel castillo que les saco más de una sonrisa a los tres.
Hacía ya tres años que están juntos, que se conocen, que se necesitan, que se eligen, que por eso son novios, por eso él te propuso casamiento, por eso viven juntos, y por eso están esperando un hijo juntos. Tres años que se aman como nadie.
Y agradeces todos los días que viviste con él, los buenos, y no tan buenos, las risas juntos, sus sonrisas, su amor, y hasta las peleas, que después terminan en una reconciliación y al poco tiempo se encuentran recordándolas con risas. Es que son tan lindos, hasta peleando.
Levantas la mirada para encontrarte una Lola con su pijama y mordiendo una de las orejas de su peluche. Que sonrías y que mueras de amor.
- Buen día, hermosa mía.
- Hola –Su voz ronca, y tu sonrisa. Que ella se acerque a vos para que la alces.
- ¿Cómo dormiste? – Anoche la pequeña quiso dormir con ustedes, y no les costó mucho decidir.
- Bien –Que te abrace y hunda su cabeza en tu pecho. Fiaca y mimosa.
- ¿Si? –Y ella asintió para que vos dejes miles de besos en su cara para que ella ría y ponga sus manitos en la tuya a intento a que pares.
- ¿Hoy vamos a conocer a mi hermanito o hermanita? – Ella desayunaba y vos estabas concentrada con los portarretratos mirando una foto tuya con Pepe la cual estaban los dos en la playa y él dejaba un beso en tu pancita.
- Si mi amor. ¿Estás contenta?  -Y ella asintió con una sonrisa, la cual te contagio a vos- ¿Qué te parece si terminas de desayunar, nos vestimos y vamos con Moro a comprar algo para almorzar?
- ¡Sí! Dale.
Y así lo hicieron, después de que ella termine de desayunar, que la cambies y después vos lo hagas, salieron con Moro no antes de ponerle su collar.
Compraron unos capelettis, acompañados de unas milanesas, y de postre ha pedido de Lola un pote de helado.
Cuando volvieron Pepe se encontraba con su malla y su pecho descubierto,  mirando aquellos portarretratos que seguían en la mesa, porque faltaban poner algunas fotos.
- Buenas, buenas –Dijiste con una sonrisa a lo que él te la devolvió.
- Hola ¿Dónde estaban? Tan lindas y sin mí –Y Loli rio para que lo abrace.
- Fuimos a comprar para comer –Explico ella ya trepada al cuerpo de su papa mientras el dejaba besos en su mejilla.
- ¿Ah sí? ¿Qué compraron?
- Comida – Le respondió para que baje de la falda de su papa y ustedes rían.
- Le voy a dar “comida” –Dijo él y que vos sonrías – Hola hermosa… - Porque ni se habían saludado.
- Hola amor –Lo besaste, para que él te atrape en sus brazos.  - ¿Todo bien?
- Si… -Y no le creíste nada.
- ¿Qué paso?
- No, nada… Que llamo Sonia. Quiere verme –Y vos lo miraste raro –No Sonia, sino…
- ¿Cuál es el problema?
Hacía más de dos semanas que Anna, tu suegra, madre de Pedro se había puesto en contacto con su familia, y de la nada quiso ver a sus hijos y hacer como si nada. Sonia y Luciana habían ido a verla, para que hablen, y se ve que habían quedado “reconciliadas” En cambio Caro no quiso saber nada, como Federico que no quería ni verla. Pepe estaba un poco confundido. Por un lado quiso que esto pase hace unos años atrás, había extrañado a su mama muchísimos, la había necesitado como a nadie, y ella no estuvo. Y ahora aparece, de la nada… Sin decir nada,  te llama porque quiere verte, quiere reencontrarse con su familia e intentar sanar todo el mal que les hizo a sus cinco hijos y a Horacio. Aunque claro, él tampoco quería verla, todo lo que sufrió cuando ella se fue dejándolo con cinco hijos, todos chiquitos, no se lo iba a olvidar jamás, aunque intentaba entender todo.
- Que no se si soy capaz de encarar la situación… Siento que si la veo me puedo largar a llorar o no sé, putearla de arriba abajo, por todo lo que hizo sufrir a mi viejo, y a nosotros.  – Lo habías llevado a la cocina para hablar más tranquilo. Lola pintaba en el comedor, mientras Moro la molestaba.
- Sí que vas a poder amor. Es tu mamá. ¿Cuántas veces me dijiste que necesitabas de tu mamá? ¿Cuántas veces me dijiste que la extrañabas? Aprovecha que apareció, que esta con vos y deja todo orgullo, vas a ver que cuando la abraces se acaba todo –Le sonreíste.
- No sé si puedo… Pasaron tantos años, no me creo posible perdonarla. Se todo lo que vivió mi viejo, todo lo que viví yo, mis hermanos….
- Eso quedo en el pasado, ya está. Enfócate en que apareció.  –El asintió.
- ¿Y si se enoja mi viejo? Porque me conto Sonia que no quiere ni que la nombremos.
- Él tiene que entender que es tu mamá Pepe… ¿Te acordas aquel día que apareció Dolores? Vos no querías saber nada con que Lola tuviese contacto con ella, y a los pocos meses lo entendiste. Él lo va a entender tarde o temprano.
- Si, puede ser… Ahora solo me quiero enfocar en ustedes –Y sonreíste cuando el te abrazo con una mano y con la otra acariciaba tu pancita. Te beso dulcemente, se besaron – Gracias… Por estar, siempre.
- En eso se estar juntos, en las buenas, y en las malas –Y se sonrieron – Te amo mi amor – Y lo besaste, mucho.
- Yo también te amo, mucho, mucho –Y que sonrías.
- ¿Cocinamos? Una chanchita se nos va a morir de hambre – Lola toda la vuelta a casa te dijo todo el hambre que tenía.
- ¿Vos?
- Estúpido, Lola. – Y el rio – Igual, tengo un poco de hambre.
- Jajajajaja tonta.


Pisabas la semana dieciocho de tu embarazo y te sentías tan, tan, tan, pero tan bien.  Bueno, tan, tan, tan, pero tan bien, solamente de ánimo. Algunos mareos, y nauseas invadían tu cuerpo, pero estas tan feliz de estar así.
Son las cuatro de la tarde cuando los cuatro (Moro también los acompaña) salen para tu doctora. Ninguno quiso quedarse en casa, ni el perro.
- ¿Y cómo van a saber si es nena o nene?  ¿Y si te mienten? – Lola, pleno viaje y no dejaba de preguntar. Al parecer había despertada de su siesta curiosa.
- Porque ellos saben –Explico su papá – En la pantalla que se ve el cuerpito del bebe ellos pueden ver si es nena o nene.
- Guau… Y si la doctora está embarazada, no necesita ir a otro doctor para que le digan si es nene o nena ¿no? –Dijo ella.
- Jajajaja seguramente que no  - Le explicaste vos.
- Papi, ¿cuándo yo sea grande puedo ser doctora así no tengo que ir a otro doctor?
- Poder ser lo que vos quieras mi amor. Evitemos que cuando tengas un bebe en la pansa sean a los treinta y cinco, cuarenta años –Dijo él.
- Jajajajajaja ¡Pedro!
- ¿Pau, vos tenes treinta y cinco o cuarenta años?
Y rieron los dos para que vos le pegues en su pierna.
- No vez las preguntas que después hace, Pedro.
- Están re loquitos –Dijo Lola mientras hablándole a Moro, y el mojo su mejilla.
Que entren a l consultorio y que delante de ustedes este otra mujer a punto de entrar. Las ansias de Lola sorprendentemente superaban las tuyas, y ya querías entrar.
Ya, ya, ya.
Media hora después y Yani salía acompañada de la mujer que hacia un ratito había entrado. Fue cuando la secretaria le informo que te tocaba a vos el turno.
- Chaves –Yani y su sonrisa – Y compañía –Dijo al ver a Pepe con Lola. Moro había quedado durmiendo en el asiento trasero del auto – Pasen… Hola hermosa –Beso la mejilla de Loli – Papa, adelante –Dejo un beso en la mejilla de Pepe – Pau –Y te abrazo - ¿Cómo estás?  ¿Cómo están?
- Muy bien –Dijiste- Un poco ansiosa.
- Si vos no sos ansiosa… -Y que rían. Bien te conocía Yanina. – Muy bien ¿hacemos primero la ecografía o primero me contas como te fue este mes?
- ¡La ecografía! –Dijeron a coro con Pepe para que rían.
- Bueno, estamos todos ansiosos me parece. Adelante… -Te hizo seña para que te recuestes en aquella camilla. – La pequeña ¿Qué dice, hermanito o hermanita?
- Hermanita, así jugamos las dos –Y su papa tiene unas ganas de morfarla.
- ¿Y el papá? –Le pregunto a Pepe mientras te ponía el gel en tu vientre.
- Me da igual, pero un nene sería un gol.
- Para llevarlo a la cancha, me imagino –Y que rías un poco nerviosa - ¿Vos Pau, que decís?
-  Estoy con Loli, una nena. No sé, pero tengo esa sensación.
- Espero que no falle el instinto maternal. –Dijo Yani.
- ¿Qué es eso? –Dijo Loli apuntando su dedo a la pantalla.
- Este es el cuerpito de tu hermanito o hermanita que va creciendo de a poquito.
- ¿Está todo bien? –Preguntaste vos.
- Todo muy bien… ¿Quieren escuchar su corazoncito?
- ¡Sí! –Loli y que ustedes sonrían, de acuerdo.
La sorpresa de Lola al escuchar, y la emoción de ustedes dos.  No podías más de la felicidad.
Que Pepe te bese tu mano que estaba entrelazada con la de él y que se miren sonriente, para que después el deje un pequeño beso en tus labios.
- Acá están sus piecitos…
- Que chiquitito –Dijo Loli. – Mas chiquito que los de Moro –Y que rían.
- ¿Viste, gorda? –Su papá.
- Las manitos… Su naricita –Y la sonrisa de los cuatro, incluso la de Yani – Su boquita…
- Sin vueltas Yani –Pedro.
- Bueno, bueno… Veamos si es Alfonsita o Alfonsito –Y que rían, de la ansiedad, de los nervios.
- ¡Ayy, dale! –Vos
- Mira como levanta el dedito –Y que rían, emocionados – A ver si se deja ver…. –Aprestaste más la mano de Pepe para que sonrían – Es niña… Una Alfonsita.
- ¡Wii! –Lola y que festeje saltando.
- Felicitaciones chicos.
Vos te sentaste para abrazar a Pepe y que él te bese la mejilla.
- Te amo, te amo –Te dijo.
- Yo a vos –Otro beso.
- Bueno… Vas a tener que sacar el arma Pepe, sabes que, tres mujeres, cuidado –Dijo Yani, una vez que estábamos sentados en su mostrador.
- Ya la estoy sacando –Y que rías, para dejarle un beso en su mejilla.
- Ahora sí, contame, cuéntenme.
Estuvieron más o menos una media hora hablando  con Yani, la cual después de contarle más o menos todo lo que te había pasado este mes, te dio el numero de una nutricionista y de una chica la cual hacia Yoga para embarazadas.
Amas saber que dentro tuyo tenes a una beba, la cual va a ser mimada y amada por todos tus familiares, y mucho más por su hermana, su papa y por vos, que sentirla ya te hace amarla como a nadie.  Amas tenerla dentro y contas los meses para que ya este junto a vos, junto a Pedro.
Creo que para definir cómo te sentís se puede decir que “En el mejor momento de tu vida”

Continuara…
JusPauliter
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jueves, 2 de enero de 2014

Capitulo 158

Enero de dos mil catorce y con el llego el cumpleaños número tres de Lola,  el cual fue en casa de Horacio, aprovechando un lindo día de pileta y familia, risas y mucha alegría, porque ella es alegría, ella es paz, ella es risa, ella es todo.
Fue el veinte que tomaron un avión los tres (o cuatro) para Miami y hacer escala en Orlando, ahí pasaron unas muy lindas vacaciones, disfrutaron la lejanía de todo y de todos para poder estar un poco solos, en paz.
Disfrutaron de las playas, de los shopping (Pepe no tanto), del paisaje, y cuando fueron a Disney… Todo fue una locura para los tres, porque ustedes no conocían, y estaban emocionados al igual que Loli.
Vos, disfrutaste mucho el calor se pasaron los días en la playa, también aprovechaste de llevar muchos regalos y comprar ropita para él o la bebe que esperas, algunas cosas electrónicas (porque las amas), Pepe aprovecho a averiguar cámaras para su trabajo y Loli compro ropa y algún que otro juguete.
Simplemente disfrutaron de sus merecidas vacaciones, esos quince días que se fueron los disfrutaron al cien por cien, porque no sabían cuando ibas a tener de nuevo vacaciones, no por el trabajo, porque después de terminar unos compromisos que te esperaban en la Argentina querías dedicarte solamente a tu pansa, a tu hijo.
Y te acordaste de aquella mañana en la playa. Una sonrisa tuya y que Pepe te mire raro para que rías.

Flashback…

Ese esfuerzo de levantarse temprano, desayunar e ir a la playa valió la pena. 
Posaste la mirada en aquel mar con su agua cristalina, y sentiste paz. 
Unas gaviotas que volaban por encima del agua para ver si podían encontrar su desayuno… Y que pienses lo linda que es la naturaleza, como es la ley de la vida. Siempre uno muere para que el otro se alimente. Y aunque sea un poco… Crudo… Es la realidad.
Amaste la idea de estar parando frente a la playa, y eso es lo que te permitía ir a cualquier hora a la playa, donde estabas. 
Enterraste tus pies en la arena seca, un poco tibia y cerraste los ojos. Te sentís en paz. 
Tu pancita ocupa tus pensamientos y te emocionas, porque queres que aquel hijo este ya presente con ustedes, sentís que en este último tiempo ese ser que ocupa tu cuerpo, y tu alma cada vez lo sentís mas importante en tu vida, y claro que caes en cuenta que es tu hijo, tu propio hijo, y por eso matas a alguien si le pasa algo a él (o ella). Es que a pesar de que hace dos meses tenes presente a tu hijo te agarran esos ataques animal, que no te importa nada, queres proteger a tu cachorro.
- Paupi – Sentís por detrás y que sonrías. - ¿Por qué te fuiste sola?
- Hola mi amor. Estaban durmiendo y no quise despertarlos.  –Sonreíste y dejaste un beso en su mejilla
- Hola vida –Pepe y su ternura, y su beso dulce - ¿Todo bien?
- Si, vine a disfrutar un poco el mar –Y él te sonrió-  ¿Cómo durmieron?
- Bien... ¿Moro cómo debe estar? – Pregunto la más chiquita.
- Extrañando seguro, pero con el abuelo Miguel –Dijo su papa.
- Yo también lo extraño… ¿Papi, puedo jugar con la arena?
- ¿Por qué no vas a poder? –Y beso su mejilla para después ayudarla a sacarse el vestidito y que quede solo en mayita para que queden solos, porque ella se alejó un poquito de ustedes. 
Que se acerque a vos por un costado para que queden bien juntos.
- ¿Vos como dormiste? – Te pregunto él. 
- Bien –Sonreíste- Con un poco de molestia, pero bien. – Lo miraste para que se sonrían. 
- ¿Sabes que estaba pensando? – Y le dijiste divertida.
- ¿En qué pensabas? 
- Jajajaja ¿te acordas cuando fuimos al boliche?  Bueno, en realidad yo había ido con los chicos y vos con Herni y los demás. 
- Uh si Jajajajaja. Que estabas en pedo y me encaraste ¡atrevida! –Y que rian los dos.
- No estaba en pedo
- No te habían marear las luces no más – Y reíste porque aquella noche habías puesto esa excusa. 
- Jajajajaja me re acuerdo que me pediste que seamos amigos con derecho… Re novela –Y que rian- No, y que después pase lo del chorro ¿te acordas?
- Ay si, que tuve que salir para tu casa… Fue la primera vez que dormimos juntos. –Y que sonrían. 
- Que no querías dormir conmigo, entonces tuve que ir yo después a la mañana a dormir con vos en el sillón. 
- Jajajajaja me acuerdo… Re caballero, y vos, una zarpada.
- ¡Tarado! –Dijiste divertida- Si no me encarabas nene. 
- Jajajajaja te amo hermosa –Y te beso – Y ahora, esperando nuestro bebe –Y que sonrían para que el deje un beso en tu pansa. 
- Paso muchísimo estos dos años… Bueno, casi tres –Y que se sonrían.
- Y vamos por muchos más – Dijo el con una sonrisa para que vos lo tomes de sus mejillas para besarlo dulcemente
- Te amo feíto –Le sonreíste mientras acariciaba su cara con tus manos.
- Vos no te das una idea lo que te amo yo a vos. Sos lo mejor que tengo
- Vos también sos lo mejor que tengo, lo mejor de lo mejorcito –Y que sonrían para unirse de nuevo a un beso tierno, intenso, lleno de amor.
Este momento que estás viviendo, es el mejor que estás viviendo, te sentís muy querida, muy mimada, muy feliz… Esa felicidad que es compartida por toda tu familia. Amas estarlo viviendo junto a Pedro, y juras que nunca amaste a una persona como lo haces con él, es la persona que más te llena, que te completa, que te enamora día a día, y queres que sea así para toda la vida, hacerlo feliz a él, y él a vos. 

Fin Flashback…

- ¿Qué pasa? – Su voz suave, y un brazo de él que rodeo tu hombro para que vos sonrías.
- Que te amo – Su sonrisa, y tu felicidad.
- Yo te amo a vos mi amor – Y te beso para que unas lágrimas caigan en tus mejillas – Hey –Y su sonrisa, la tuya
- Amo estar acá con ustedes… Y no sé, seguro que es porque falta poquito para que volvamos, y… no se –Que el sonría – Me puse sensible.
- Ay, veni que te abrazo un poquito –Y que vos sonrías para acomodarte en su pecho y que el deje un beso en tu cabeza.
Es viernes, día trece de sus vacaciones. Y solo quedan dos para volver.
Por eso tu sensibilidad, y las ganas de vivir acá, con ellos dos, solos. Por eso su ternura, su abrazo, su amor ante vos, porque sabe que estas un poco sensible, y no es la primera vez en las vacaciones que te agarran estos ataques (lindos) que el disfruta para acompañarte, entenderte y abrazarte. Te ama. Siempre lo va a hacer.
Es de tardecita y decidieron ir con Lola al agua, porque en un ratito volvían al hotel para ducharse y disfrutar de aquella noche hermosa.
Pedro es más chiquilín que Lola, entonces se encargó que ella salte las olas y que vos no te quedes atrás, para que rian los tres, y que disfruten otro día como los anteriores.
A la noche se ducharon los tres para después ir a cenar a un restaurant que vos elegiste y que después salgan a recorrer aquellas calles tan lindas, que te gustan tanto, y que Pedro aproveche para sacar algunas fotografías, porque no puede con su genio.
Y que se disfruten tanto los tres.

Continuara…
¡Feliz 2014!
Sería muy lindo comenzar este año con muchos comentarios… No sé, digo.
JusPauliter.