• Dos meses después •
‒ Esta perfecta, está creciendo normalmente, sus pulmoncitos
poco a poco se van reforzando, como es normal… no hay nada porque preocuparse,
solo tomar las medidas adecuadas básicas, como que no tome frio, vos tampoco, para
evitar complicaciones ¿sí? – Concluyo Agostina con su sonrisa linda, mientras
vos cambiabas nuevamente a tu bebe. Agostina es la pediatra de Olivia, y cada
mes, la espera junto a su mamá, vos, para ver cómo va creciendo. Claro que a
ella, a la paciente no le gusta ni medio que la revisen, mucho menos que le
toquen el cordón umbilical
Hoy, nueve de octubre de 2014. Cumpleaños de Pedro y lo
empezaron juntos, con un desayuno en la cama que vos preparaste para él, pero
claro, estas con el post-parto y seguís con los antojos, repito, post-parto.
Aunque, tu suegra, Anita, quien vale aclarar te está ayudando mucho con la
maternidad, sin agobiarte y dejándote libre, para que aprendas, estas feliz de
que no sea de esas pesadas, que te hacen la vida imposible, nada que ver, Ana
es muy buena con vos, por eso es que charlan muchísimo, y te conto que cuando
te llega el post-parto, las neuronas revolucionan nuevamente, por amamantar, y
tener esa necesidad de entregarte completa a tu hija, ella es quien te necesita
más que nadie, ella tiene que ser protegida y cuidada como toda madre lo hace
con su hijo.
Saliste del consultorio con una sonrisa inmensa, no hay nada
más lindo que te digan que tu hija está en perfecciones, y que al mirarla, ella
te lo confirme, amas que sea sanita.
Estamos en Octubre, hace unos días llego la primavera, y de a
poquito se va sintiendo los lindos días que nos regala esta estación tan linda,
la llegada de la primavera hace paso al cumpleaños de Pedro, que por cierto,
mañana cumplirá sus treinta y cuatro años, y vos con tus veintinueve recién cumplidos,
que solamente te dedicaste a tu hija, obvio cebar mate, el día de tu cumpleaños
no se lo negaste a nadie, le preparabas un regalo para él, como él te lo
preparo a vos.
Por eso te paseabas por las vidrieras, junto a Olivia quien
no dejaba de mirarte apoyada en tu pecho, y vos, de vez en cuando le sonreías y
dejabas besitos en su cabecita.
Pero la idea de pasar un lindo momento con tu hija, en busca
de un regalo para su papá, fue arruinado cuando, te diste cuenta que te estaban
persiguiendo fotógrafos en un auto. Te enfureciste, y trataste de que no se te
note mucho, no querías pasar por grosera, ni nada por el estilo, todos saben cómo
es el mundo mediático.
Y la verdad, que te salió del alma, como cuando tocan a los
cachorros de una leona, sentiste que la estabas desprotegiendo y, no te importo
nada, te paraste como todo peatón en la esquina y chiflaste al taxista que
parara.
Olvidándote de todo, de que eras reconocida por la mayoría,
de que eras bailarina, y de que podrías llegar a salir en alguna tapa de
revista, de las más conocidas.
Pero protegiste a tu hija, y eso es lo que más te
preocupaba: Olivia.
Cuando llegaste a tu casa, tu cara no era de las mejores,
por eso Pedro y Lola que estaban desayunando, al verte la cara, se le borraron
las sonrisa y la buena onda.
‒ Hola mi amor, ¿Cómo les fue? –Pedro.
Vos dejaste un beso en la mejilla de Loli y otro en los
labios de Pepe.
‒ Estoy re caliente –Sin más. Tratabas de sacar a Oli sin
que se despierte, con el moviendo del taxi termino dormida.
‒ ¿Qué paso? ¿Paso algo en el pediatra?
‒ No, no… A salida, iba caminando y un flaco tomando fotos,
no sé, me re molesto, ¿con que necesidad? Me hace asustar, porque al principio
no sabes que pasa, y después, que este sacando fotos, sin permiso, me da
bronca.
‒ ¿Decís que le saco fotos a Olivia?
‒ Creo que esa fue su idea, espero que no… Y que si haya
sacado, que no sea tan forro en no pixelear la cara.
‒ Bueno, tranquila mi amor, relaja… Y vemos que pasa más
adelante –Vos asentiste con una sonrisa – Bueno, ahora sí, contame, ¿Cómo les
fue?
Y vos después de acostar a Olivia
en su cunita le contaste todo detalladamente, cocinaron juntos, y Despues te
llamaron a almorzar, mientras vos amamantabas a Oli. Ayudaste a peinar a Loli y
después se despidieron, para que ella junto a su papá se vayan a su jardín.
Cuatro y cuarto de la tarde y
hablas despacito porque la gordita duerme en el pecho de su papa, y no queres
que se despierten, entonces te levantas, y te preparas un té de frutos rojos acompañado
de masitas de agua para sentarte en el living, mientras hablas por teléfono con
Eve.
‒ ¡Me estas jodiendo que eso fue
hoy! Amiga, ya salieron las fotos…
‒ Eve, no me jodas, por favor
‒ Boluda te juro, no te jodo…
Salieron en la revista Caras, y en algunos portales.
‒ Me quiero matar… ¿La cara de Oli
salió?
‒ La verdad que no vi todas, pero
solo vi una que estas chiflando vos, no te dije nada antes porque pensé que ya
sabias…
‒ ¿Chiflando? No pueden ser tan
hijos de…
‒ La verdad que se pasaron, mal.
‒ Ay que bronca, dios. Ahí voy a
ver… ¿Dale que te llamo después negri?
‒ Tranquila gorda… Dale, después
hablamos.
‒ No es nada grave Pau, solo,
bueno… esta –La que estas chiflando- Es cómica –Dijo divertido y vos tenes
ganas de asesinarlo.
‒ No es cómica Pedro, no queda
bien que te saquen esta foto, y que para colmo, sea tapa de una revista, ¿Por
qué mierda no piden permiso? ¿Por qué no se encargan de otra cosa? ¡Dios!
‒ Porque si se encargarían de otra
cosa no habría de que hablar, ¿entendes?
‒ ¡Pero yo no quiero que hablen de
mí! Yo solamente quiero pasear por Palermo con mi hija y que no me moleste
nadie, ¿tan complicado como eso?
‒ Esta bien, te entiendo, ¿pero qué
vas a hacer ahora? No podes hacer más nada, las fotos ya salieron y
lamentablemente no hay vuelta atrás.
‒ Ya sé que no hay vuelta atrás,
¡Pero con qué necesidad!
Y te fuiste, sin más.
Entraste a tu cuarto y alzaste a
Olivia para apoyarla en tu pecho y que se acuesten las dos. Sabías que no había
vuelta atrás, no hacía falta que te lo remarque tantas veces, por eso sentiste una gran angustia porque ni tu
futuro marido te entendía, solo querías cuidar a tu hija.
Te quedaste mirándola por minutos
eternos, y sentías que no había nada más lindo que verla dormir, sus fracciones
relajadas con sus latiditos chocando contra tu cuerpo, amabas eso, amabas estas
así con ella, ¿acaso hay amor más grande que el de una madre a su hija?
‒ Amor – Escuchaste a Pedro quien
se asomó al marco de la puerta - ¿Estas bien? ¿Se te paso? –Entonces ahora se acercó
a ustedes.
‒ Un poquito –Sonreíste.
‒ Sabes que trato de entenderte,
pero me es tan complicado… Sera porque soy bastante relajado en estas cosas. Perdón
¿sí? Pero tenes que estar tranquila, porque te va a ser mal, y a Oli, que nota
que estás angustiada y se pone mal también –Y sonreíste, era verdad… Se había
despertado varias veces llorando.
‒ Si –Murmuraste – Gracias.
‒ Bueno, voy a buscar a Loli –Acariciaba
la mejillita de Olivia - ¿Precisas algo?
‒ Un beso no más.
Y él te regalo muchos no más.
Porque tenías miles guardados para vos.
Continuara…
Hola!!! He aparecido!
Solo dejen sus comentarios, GRACIAS.
JusPauliter

muy bueno,seguí subiendo!!! me encanta la nove.
ResponderEliminarmuy bueno, me encanto que volviste estaba esperando que subas besos
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