lunes, 20 de agosto de 2012

Capitulo 32


Sentado en el sofá, esperaba que Paula salga del año, mientras que mis pensamientos empezaban a frotar.
Sin querer esta chica, Paula, mi amiga, mis sonrisas, mis pensamientos; me estaba volviendo loca, a pensar que era una amiga (Bueno ahora con derecho) era una mujer, y por mas de todas las circunstancia era inevitable mirarla, su cuerpo era largo, un paraíso… Donde todo hombre quisiera estar en este.
Como aquel hombre degenerado que hace horas atrás intento de abusarla, y por eso yo no le iba a faltar el respeto, por hermosa y deseada que era, era una mujer y a todas las mujeres había que respetarla.
Ella salió del baño y con una sonrisa me miro fijo.
Pau: Me mando un mensaje Eve que estaba con Tomas… Recién salen del boliche.
Peter: ¿Vas a ir?
Pau: Se va a lo de Tomi a dormir… Por eso me aviso.
Peter: No le contaste ¿No?
Pau: Prefiero hablarlo personalmente… ¿Tenes sueño?
Asentí- Un poco..
Pau: Anda, acóstate… En mi pieza, yo ahora voy.
Peter: No Pau, duermo acá.
Pau: No seas ridículo… Dale, no muerdo.
Peter: Ya lo se, pero no quiero… Prefiero dormir acá.
Pau: ¿Me estas hablando enserio?
Peter: Si Pau, enserio
Pau: ¿Por qué?
Peter: Porque creo que va a ser mejor – le sonreí, tratando de sonar convencido –
¿Qué estabas haciendo Pedro, ella quería dormir con vos, y vos… Se lo negabas?
Pau: Ok… Voy a buscar algunas frazadas.
Simplemente le sonreí.
El reloj marcaba las 6.30 yo a las 13.00 tendría que estar en lo de mi hermana que me esperaban a almorzar.
Debería dormir aunque sea unas dos horas para poder viajar despabilado.
Paula vino con unas cuantas frazadas y con mi ayuda armamos una especie de cama en el sofá.
Pau: Bueno… Te dejo dormir tranquilo, buenas noches.
Sabia que le había molestado que haya rechazado su invitación, pero si no lo hacia no iba a resistirme dormir pegada a ella, abrazándola, pegando mi cuerpo con el suyo.
Me acerque a ella y tomándola de la cintura, le dije:
Peter: ¿No te enojaste verdad?
Pau: ¿Qué? No… ¿Tendría que estarlo?
Peter: No… Va, no se, porque te vi así, rara, como distante cuando te dije…
Pau: Viste mal Pedro… Me soltas, yo también quiero dormir.
Peter: Si, pero antes, quiero un beso.
Pau: No Pedro… Basta, ¿No te parece suficiente?
Peter: ¿Suficiente? De tu parte, nunca.
Pau: Bue… Pedro, enserio, soltame.
Peter: Y si no ¿Qué?
Pau: Y si no, voy a gritar nuevamente…
Peter: ¿Ah si? No te tengo miedo ¿Sabes?
Pau: Yo menos.
Tomo aire abriendo su boca preparándose para gritar, pero en ese preciso instante uní mi labio con el suyo, besándola suavemente, con ternura… Con amor.
Ella subió sus manos a mi cuello pegándome más a su cuerpo.
Nuestras lenguas jugaban tocándose, enredadas.
Por mi interior sentí un escalofrió que me recorría todo el cuerpo, un escalofrió placentero.
Nuestros pulmones pedían aire, nuestras mentes que ese beso no acabara jamás.
Y estaba dispuesto a hacerle caso a mis pensamientos.
Fue ella quien había decidido hacerle caso a sus pulmones, una opción muy acertada, pero difícil, para mí por lo menos.
Pau: Buenas noches – me susurro en mi oído, después de darnos un abrazo –
La vi marcharse para su cuarto, en ese momento había dudado si en realidad el haberme quedado en el living era bueno… Para mi mente definitivamente no.
Pero, quería respetarla…
Apague la lámpara del living y me acosté en el sofá.
No se si iba a lograr dormir.
Ahora que estaba todo en silencio logre escuchar el zumbido de todo el barullo y la música que había estado en el boliche.
Todo en completo silencio, Paula seguramente ya estaría durmiendo y yo… Aunque me moría e sueño, no podía pegar un ojo.
Ni hablar de callar mis pensamientos.
 Y como si nada, deje de escuchar esa voz y mis ojos se cerraron esperando a mi sueño, que no estaba muy lejos.
Un bostezo deje escapar, me acomode mejor y deje que mi cuerpo aflojara así hundirme en mis profundos sueños.



Sentí unos pasos, pero mi sueño era más grande que mis tactos y no le di importancia, me acomode para seguir durmiendo, pero sentí que se sentaban en el sofá.
Entre abro los ojos y la veo a Paula.
Peter: Pau ¿Qué haces acá?
Pau: Haceme un lugarcito.
Yo sonreí y aunque no era tan grande el sofá ella se recostó adelante mio.
Peter: ¿No me vas a responder la pregunta?
Ella giro para verme – Deberías haber dado te cuenta que no te ibas a salir con la tuya.
Peter: ¿Siempre sos así?
Pau: ¿Impulsiva?
Peter: De tener la ultima palabra – le mire los labios.. No podía estar muy cerca de ella, no sin besarla-
Pau: Todas tenemos la última palabra Alfonso.
Peter: Tenes razón…
Pau: No me vas a echar ¿no?
Peter: Ahora que te tengo tan cerquita mio no me lo permitiera – sonreí, y deje un beso en su frente - ¿Qué hora es?
Pau: Van a hacer las 9.00 ¿Dormimos un ratito?
Peter: Si dale.
Me acomode nuevamente, ella giro, dándome la espalda.
Pau: ¿Me abrazas?
Y sin decirle nada pose mis manos en su abdomen, ella con una de sus manos agarro las mía y entrelazo nuestros dedos.
Con una sonrisa plasmada, me dormí…


Mire el reloj en mi celular, este marcaba las 12.00.
Pau al parecer seguía durmiendo, solté mi mano que todavía seguía entrelazada con la suya y en un intento de pasar por encima de su cuerpo ella me agarro de mi cintura y nos caímos ambos al suelo.
Explotamos de carcajadas.
Peter: Jajajajajaa ¿Estas bien?
Pau: Si Jajajaja ¿Vos?
Yo asentí – Te estabas haciendo la dormida picarona.
Pau: No quería que te levantes tonto.
Peter: Lamento infórmate que en una hora tengo que estar con mi hija…
Pau: ¿La extrañas mucho?
Peter: Muchísimo – me levante de arriba de ella y le estire la mano para que ella se pare –
Ella empujo para levantarse y cuando lo hizo nuestros cuerpos volvieron a chocarse.
Pau: Buen día – me sonrió –
Sonreí – Buenos días Pau… ¿Cómo dormiste? – deje caer mis manos al aire –
Pau: Muy bien – sonrió – ¿Vos?
Peter: Digamos que bien…
Pau: ¡Ni te quejes porque no es mi culpa! Sos un tarado
Peter: Jajajaja mira como te pones… ¿Tantas ganas de que duerma con vos tenias?
Pau: Puf, no sabes… No quería que duermas incomodo.
Peter: Y querías dormir conmigo, por algún motivo hoy temprano te viniste conmigo ¿no?
Pau: Claro… Claro que hay un motivo, yo… Yo tenia miedo y te iba a llamar pero no me escuchaste y…
Peter: ¿Miedo?
Pau: Si Pedro, miedo.
Peter: ¿Miedo a que?
Pau: ¿Tomas mate? – Marchándose para la cocina-
Peter: Gracias, pero me tengo que ir.
Pau: Cierto, bueno… Nos vemos ¿No?
Peter: Si vos queres
Pau: ¿Qué, vos no queres?
Peter: Obvio que si… Por lo menos lo admito, no como vos que decís que tenías miedo.
Pau: Tenia miedo Pedro.
Peter: No pretendas que te crea
Pau: Con lo que me importa.
Peter: ¿No te importo?
Pau: Yo no dije eso… Dale, anda que Lola te esta esperando
Peter: ¿Estas enojada? – dije con una sonrisa divertida –
Pau: Era la idea ¿no?
Peter: Idea tuya seguro, la mía, todo lo contrario.
Pau: Basta, enserio
Peter: No puedo creer que te hayas enojado Paula…
Pau: Bueno créelo, porque es así Pedro, chau.
Peter: No me voy nada antes que admitas que morías por dormir conmigo.
Pau: Lo lamento por vos, porque no es así.
Peter: Sigo sin creerte.
Pau: No me creas te dije… Chau, ándate.
Le sonreí, agarre mi campera y cuando me estaba por ir le dije:
- Yo si quería dormir con vos
Pau: No se noto.
Peter: Nunca me vas a entender…
Pau: No, quédate tranquilo que no.
La tome inesperadamente de sus meguillas y la bese suavemente – Nos vemos.
Logre dejarla perpleja.
Sonreí y luego sali del departamento para el ascensor.
Después de pasar por casa, ducharme y preparar un bolso para Loli, partí para Mármol, casa de papa, ahí comeríamos un asado de los típicos domingos.

Continuara…
Que tul?
Una vez mas, gracias por la buena onda de siempre, por los comentarios!
Esta buenísimo que les guste J
Cualquier duda a @JusPauliter
Mañana seguro maraton... Si no me dedico a dormir :o jajajaja

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