Mes de diciembre, un mes movidito.
Pero el último de un año increíble.
Me daba un poco de melancolía que se esté por acabar este año hermoso, único.
En realidad, estaba negada a que esto
sucediera, no quería dejar este 2012.
Pero dicen que cuando algo termina es
porque se acerca algo aún mejor.
Había vivido tantas cosas y las mayoría
habían sido genial.
El mes anterior había sido con mucho,
mucho trabajo: ensayos de la academia, ensayo del bailando, notas que me
titulaban “La bailarina del año” y más, mucho más.
Por lo personal, había pasado el
casamiento de mi amiga Melina, donde nos reunió a todos, estaban todos mis
amigos de la secundaria. Pasamos una gran velada juntos y también, la mayoría de
los temas lo baile con Pedro, quien aparentaba uno más de nosotros, se llevaba
tan bien con mis amigos.
¡Lola me decía Pau! Si, al fin la
escuche. Se hizo rogar un poco la peque eh.
También decía “papa” y no sé de donde
saco la palabra “mama”, a Pedro lo movilizo un poco, un poco bastante digamos.
Pero él estaba feliz, su pequeña crecía
a pasos agigantados y ya faltaba muy poquito para su primer año.
La última semana de noviembre, como había
prometido a la abuela, pase por su casa a charlar, me quede con ella todo el sábado
hasta la mañana del domingo, donde los tres, con el abuelo nos fuimos para casa
de papa, donde nos estaba esperando con un asado.
Ese almuerzo fue por el hecho que debía
llevar a Pedro, dudo un poco, pero al fin acepto y pasamos un lindo almuerzo
junto a él con Lola.
En el teatro debutando con Maxi en
Buenos Aires, la rompimos, habíamos pegado mucha onda entre todos y a la hora
de bailar con Bautista fuimos aplaudidos por todos. Estaba feliz de estar de
vuelta en un escenario, y esta vez me habían podido ver todos mis seres queridos.
¿En el bailando?
¡Estaba más que nerviosa!
Mañana era la gran final ¿Y adivinen qué?
Despues de eliminar a la pareja de Matías Ale nosotros habíamos pasado a la
final con Silvina Escudero.
Silvina, que tenía un aguante increíble
y que bailaba como los dioses se enfrentaba a nosotros.
Obviamente que nos teníamos fe, Peter
también tenía mucho apoyo.
Esta vez no soportaría volver a casa
como “cebollita”
No otra vez.
Me encontraba en casa, con Lolita
almorzando.
Me ofrecí a cuidarla mientras su papa
trabajaba, y como lo hacía hasta las 16.00 tenía tiempo para estar lista e ir a
ensayar para mañana.
Las chicas, Sofí y Eve habían quedado
en venir a tomar mate a casa, hacia bastante que no nos juntábamos.
Mientras terminábamos de almorzar
note que Lola empezó a bostezar.
- Mmm ¿Tenemos sueñito? – Dije mientras le
alcanzaba su mamadera con jugo de manzana para que ella solita se la empine y
tome – Ahora Pau te va a preparar la mema así dormimos un ratito ¿Si mi amor?
Ella mi miraba concentrada en su
mamadera con los ojos achinados.
Terminamos de almorzar y dejando todo
en la mesa, fui a prepararle la mamadera, si lo hacía después de terminar de
lavar empezaría a llorar.
Con su dormilón que tenia de chiquita
la lleve al cuarto mientras le daba su mamadera.
Pensaba en el momento en que me toque
a mi ser mama: creo que había nacido para ser mama, amaba a los bebes.
¿Por algo había elegido mi profesión
no?
Pero creo que todavía no era el
momento, disfrutaba de lo que estaba viviendo, y por ahora me conformaba con la
hijita de mi novio, Lola.
Ella se durmió al instante que
termino su mamadera, la acosté en el altillo donde estaba la cama con barreras
y baje para ahora sí, terminar de limpiar lo de hoy al mediodía.
Despues de hacerlo entre al baño y me
duche, una ducha refrescante.
El calor en Buenos Aires era
infernal.
Cuando salí subí al altillo para ver
si Lola seguía durmiendo, claramente estaba cansada: seguía con su sueño
profundo.
Entonces me senté en el sillón a
esperar a las chicas, que supuestamente estarían por…
¡Timbre!
Eran ellas.
Eve: ¡Hola negri! No sabes el calor
que hace afuera. – Dijo como queriendo que se entere todo el mundo.
Pau: Sshh cállate – dije en tono más
bajo – Lola duerme en el altillo.
Eve: Uh, perdón.
Sonrei - ¡Hace muchísimo calor! Pero acá
dentro no, después de renegar con el técnico que no venía y Pedro que no sabía
ni como conectarlo llego mi aire.
Sofí: ¡Pobre Pedro! Es fotógrafo, no técnico
gorda.
Eve: Lo quiere como un multi – uso.
Esa es la idea de ella.
Pau: Jajajajajaja tarada. Siéntense, ahí
traigo el mate.
Mientras tomábamos mate y comíamos galletitas…
Eve: Entonces le dije que sí, que
aceptaba que venga a casa. Con una condición.
Pau: ¡Pobre! No tenes cara… Le pones
condiciones a una nena de once años.
Eve: Vos no sabes lo que es Paula… Es
insufrible.
Sofí: ¡Sos la tía nena!
Eve: La adoro, pero al ser hija única,
le dan todos los gustos… Y es muy insufrible.
Pau: Le vas a tener que decir a tu
hermana que le haga un hermanito.
Eve: Es lo mejor que podrían hacer… Además,
son jóvenes, están enamorados… No sé por qué no aprovechan.
Sofí: Cambiando de tema… ¿Salimos el
31?
Pau: Yo creo que no voy a estar…
Eve: ¿Dónde te vas?
Pau: En realidad a ningún lado… La
pasamos en lo de mis abuelos y después de las doce, saldré a saludar a mi
familia, y planeaba a ustedes. Es que quede con Pedro, me invito a un campo a
pasar la noche ahí con Lola. Antes tendría que haberles preguntado… Pero, pensé
que iban a hacer lo mismo que yo.
Eve: ¿A un campo?
Pau: Tiene la llaves de un campo… ¡No
saben lo que es eso chicas! Es enorme, hermoso. En realidad el dueño es un
amigo que hace años se fue a Europa y le dejo la llave para que lo cuide, a
cambio de que podría usarlo las veces que quiera. Y me invito… Pero si salen
salimos, Pedro no creo que lo haga, se le complica con la nena.
Eve: No Pau… Si quedaste con él, por
mi parte está bien. Además, siempre para año nuevo es un descontrol Prefiero
que nos juntemos en una casa con alcohol y buena música.
Sofí: Yo solamente decía… Como la
paso separados. Pero el primero podemos juntarnos a la tarde.
Eve: Se vienen a casa, la pileta la
limpiamos hace una semana… Para el 31 esta hermosa el agua.
Pau: ¡Genial!
Mientras hablábamos Lola empezó a
llorar.
Eve: Se despertó la peque.
Pau: Durmió bastante… - Subiendo las
escaleras – Hola hermosa ¡buenas tardes! – La alce, ella se calmó – Pau tiene
visitas, dos locas que conoces ¿te acordas de ellas? – dije ya abajo mientras
mis amigas miraban a Loli.
Eve: Hola hermosa, ¿te despertaron
las risas?
Pau: Yo creo que fue eso… ¿Vas con
Eve? Así te hago la mamadera, seguro tenes hambre – Me acerque a mi amiga para
que ella vaya, pero largo un llorisqueo y volvió a abrazarme.
Sofí: Me parece que no – Dijo sonriendo.
Eve: ¿Se la hago yo queres?
Pau: No… Más tarde se la hago,
gracias igual.
Volví a sentarme con Lola a upa, ella
estaba recostada en mi pecho jugando con sus manos, seguía con fiaca.
Mientras yo cambiaba los pañales a
Lola, tocaron el timbre
Sofí: ¿Abro gorda? – Grito para que
la escuche.
Pau: Dale. – Le respondí de la misma manera.
Al escuchar la voz de su papa, Lola empezó
a inquietarse y a decir “papa” miles de veces seguida.
Pau: ¡Llego papa! – Le dije – Ahí vamos
gordita… Terminamos de ponernos el short y… ¡Vamos!
La volví a alzar y fuimos las dos
hacia donde estaba el resto.
Pau: Hola, hola – Sonrei al verlo.
Pepe: Buenas… ¿Cómo andan? – deposito
un beso en mi comisura y alzo a su hija.
Pau: Bien ¿mucho trabajo?
Pepe: ¡Bastante! ¿Cómo andan ustedes?
– Les dijo a las chicas – Hacia bastante no las veía, mas a vos Eve.
Eve: La verdad que si che… Es que
ando a las corridas con el trabajo.
Pau: Siéntense… Preparo devuelta
mate.
Eve: ¿No tenes que ensayar ahora
gorda?
Pau: Ahora a las 17.00 – Me fije la
hora, marcaba 16.15 – Pongo el agua mientras me cambio.
Sofí: Pero no hagas gorda, si cuando
te vas nosotros también nos vamos.
Pau: Como quieran… Bueno, en la heladera
hay para tomar el que quiera.
Pepe: Yo paso al baño ¿sí?
Pau: Dale – le sonreí y me fui para
mi cuarto a cambiarme.
Cuando me estaba armando un rodete
aparece el.
Le sonreí - ¿Qué paso?
Pepe: Nada… ¿Cómo se portó Lola? – Se
acercó.
Pau: Conmigo siempre se porta bien…
Prepare la comida, mientras ella jugaba con sus chiches y después almorzamos
las dos juntas, le agarro sueñito, entonces le prepare su leche y cuando se la
termino se quedó dormidita. Y hará media hora se despertó, andaba con fiaca así
que se quedó en mi falda escuchando lo que hablábamos con las chicas. Y cuando
llegaste empezó a nombrarte seguidas veces, al parecer te había extrañado.
Pepe: Yo también las extrañe – Me agarro
de la cintura.
Sonrei - ¿Se te hizo largo amor?
Pepe: Cada vez más pensando que falta
poco para las vacaciones.
Sonrei y lo bese dulcemente - ¿Vamos?
– le susurre.
Pepe: Si
Volvió a besarme y salimos donde
estaba Sofí que tenía a upa Lola y Eve que jugaba con ella.
Pau: Ya tenes niñeras amor.
Pepe: ¿Vos decís que son confiables?
Eve: ¡Basura! Mira que yo anoto todo en
un cuaderno de quejas eh.
Pepe: Jajajaja boba.
Pau: Lamento informarles que me tendría
que ir yendo…
Sofí: Si, vamos… Vas a llegar tarde
por nuestra culpa.
Eve: Si, mañana si no nos vemos antes,
te veo en ideas ¿sí? Seguro vas a andar a las corridas así que te veo allá.
Sofí: Yo también te veo allá.
Pau: Gracias – Sonrei – Bajamos todos
juntos ¿sí? – Le dije a Pedro.
Pepe: Si gorda, vamos.
Me despedí de las chicas con un
abrazo y luego de Pedro y Lola.
Pepe: ¿Me llamas cuando termines?
Asentí, lo tome de su nuca y le di un
beso sentido – Nos vemos después.
Pepe: ¡Éxitos! Te amo.
Pau: Yo a vos – deje un beso en la
mejilla de Lola y subí al auto.
Continuara…
Les mando quinientos Pepe's bailando el caño.
JusPauliter.

que lindo,no hay dudas lola, pau y pepe forman una hermosa familia...pau es la mama perfecta para lola...
ResponderEliminar