lunes, 14 de enero de 2013

Capitulo 94


Mes de diciembre, un mes movidito.
Pero el último de un año increíble.
Me daba un poco de melancolía que  se esté por acabar este año hermoso, único.
En realidad, estaba negada a que esto sucediera, no quería dejar este 2012.
Pero dicen que cuando algo termina es porque se acerca algo aún mejor.
Había vivido tantas cosas y las mayoría habían sido genial.
El mes anterior había sido con mucho, mucho trabajo: ensayos de la academia, ensayo del bailando, notas que me titulaban “La bailarina del año” y más, mucho más.
Por lo personal, había pasado el casamiento de mi amiga Melina, donde nos reunió a todos, estaban todos mis amigos de la secundaria. Pasamos una gran velada juntos y también, la mayoría de los temas lo baile con Pedro, quien aparentaba uno más de nosotros, se llevaba tan bien con mis amigos.
¡Lola me decía Pau! Si, al fin la escuche. Se hizo rogar un poco la peque eh.
También decía “papa” y no sé de donde saco la palabra “mama”, a Pedro lo movilizo un poco, un poco bastante digamos.
Pero él estaba feliz, su pequeña crecía a pasos agigantados y ya faltaba muy poquito para su primer año.
La última semana de noviembre, como había prometido a la abuela, pase por su casa a charlar, me quede con ella todo el sábado hasta la mañana del domingo, donde los tres, con el abuelo nos fuimos para casa de papa, donde nos estaba esperando con un asado.
Ese almuerzo fue por el hecho que debía llevar a Pedro, dudo un poco, pero al fin acepto y pasamos un lindo almuerzo junto a él con Lola.
En el teatro debutando con Maxi en Buenos Aires, la rompimos, habíamos pegado mucha onda entre todos y a la hora de bailar con Bautista fuimos aplaudidos por todos. Estaba feliz de estar de vuelta en un escenario, y esta vez me habían podido ver todos mis seres queridos.
¿En el bailando?
¡Estaba más que nerviosa!
Mañana era la gran final ¿Y adivinen qué? Despues de eliminar a la pareja de Matías Ale nosotros habíamos pasado a la final con Silvina Escudero.
Silvina, que tenía un aguante increíble y que bailaba como los dioses se enfrentaba a nosotros.
Obviamente que nos teníamos fe, Peter también tenía mucho apoyo.
Esta vez no soportaría volver a casa como “cebollita”
No otra vez.
Me encontraba en casa, con Lolita almorzando.
Me ofrecí a cuidarla mientras su papa trabajaba, y como lo hacía hasta las 16.00 tenía tiempo para estar lista e ir a ensayar para mañana.
Las chicas, Sofí y Eve habían quedado en venir a tomar mate a casa, hacia bastante que no nos juntábamos.
Mientras terminábamos de almorzar note que Lola empezó a bostezar.
 - Mmm ¿Tenemos sueñito? – Dije mientras le alcanzaba su mamadera con jugo de manzana para que ella solita se la empine y tome – Ahora Pau te va a preparar la mema así dormimos un ratito ¿Si mi amor?
Ella mi miraba concentrada en su mamadera con los ojos achinados.
Terminamos de almorzar y dejando todo en la mesa, fui a prepararle la mamadera, si lo hacía después de terminar de lavar empezaría a llorar.
Con su dormilón que tenia de chiquita la lleve al cuarto mientras le daba su mamadera.
Pensaba en el momento en que me toque a mi ser mama: creo que había nacido para ser mama, amaba a los bebes.
¿Por algo había elegido mi profesión no?
Pero creo que todavía no era el momento, disfrutaba de lo que estaba viviendo, y por ahora me conformaba con la hijita de mi novio, Lola.
Ella se durmió al instante que termino su mamadera, la acosté en el altillo donde estaba la cama con barreras y baje para ahora sí, terminar de limpiar lo de hoy al mediodía.  
Despues de hacerlo entre al baño y me duche, una ducha refrescante.
El calor en Buenos Aires era infernal.
Cuando salí subí al altillo para ver si Lola seguía durmiendo, claramente estaba cansada: seguía con su sueño profundo.
Entonces me senté en el sillón a esperar a las chicas, que supuestamente estarían por…
¡Timbre!
Eran ellas.
Eve: ¡Hola negri! No sabes el calor que hace afuera. – Dijo como queriendo que se entere todo el mundo.
Pau: Sshh cállate – dije en tono más bajo – Lola duerme en el altillo.
Eve: Uh, perdón.
Sonrei - ¡Hace muchísimo calor! Pero acá dentro no, después de renegar con el técnico que no venía y Pedro que no sabía ni como conectarlo llego mi aire.
Sofí: ¡Pobre Pedro! Es fotógrafo, no técnico gorda.
Eve: Lo quiere como un multi – uso. Esa es la idea de ella.
Pau: Jajajajajaja tarada. Siéntense, ahí traigo el mate.
Mientras tomábamos mate y comíamos galletitas…
Eve: Entonces le dije que sí, que aceptaba que venga a casa. Con una condición.
Pau: ¡Pobre! No tenes cara… Le pones condiciones a una nena de once años.
Eve: Vos no sabes lo que es Paula… Es insufrible.
Sofí: ¡Sos la tía nena!
Eve: La adoro, pero al ser hija única, le dan todos los gustos… Y es muy insufrible.
Pau: Le vas a tener que decir a tu hermana que le haga un hermanito.
Eve: Es lo mejor que podrían hacer… Además, son jóvenes, están enamorados… No sé por qué no aprovechan.
Sofí: Cambiando de tema… ¿Salimos el 31?
Pau: Yo creo que no voy a estar…
Eve: ¿Dónde te vas?
Pau: En realidad a ningún lado… La pasamos en lo de mis abuelos y después de las doce, saldré a saludar a mi familia, y planeaba a ustedes. Es que quede con Pedro, me invito a un campo a pasar la noche ahí con Lola. Antes tendría que haberles preguntado… Pero, pensé que iban a hacer lo mismo que yo.
Eve: ¿A un campo?
Pau: Tiene la llaves de un campo… ¡No saben lo que es eso chicas! Es enorme, hermoso. En realidad el dueño es un amigo que hace años se fue a Europa y le dejo la llave para que lo cuide, a cambio de que podría usarlo las veces que quiera. Y me invito… Pero si salen salimos, Pedro no creo que lo haga, se le complica con la nena.
Eve: No Pau… Si quedaste con él, por mi parte está bien. Además, siempre para año nuevo es un descontrol Prefiero que nos juntemos en una casa con alcohol y buena música.
Sofí: Yo solamente decía… Como la paso separados. Pero el primero podemos juntarnos a la tarde.
Eve: Se vienen a casa, la pileta la limpiamos hace una semana… Para el 31 esta hermosa el agua.
Pau: ¡Genial!
Mientras hablábamos Lola empezó a llorar.                
Eve: Se despertó la peque.
Pau: Durmió bastante… - Subiendo las escaleras – Hola hermosa ¡buenas tardes! – La alce, ella se calmó – Pau tiene visitas, dos locas que conoces ¿te acordas de ellas? – dije ya abajo mientras mis amigas miraban a Loli.
Eve: Hola hermosa, ¿te despertaron las risas?
Pau: Yo creo que fue eso… ¿Vas con Eve? Así te hago la mamadera, seguro tenes hambre – Me acerque a mi amiga para que ella vaya, pero largo un llorisqueo y volvió a abrazarme.
Sofí: Me parece que no – Dijo sonriendo.
Eve: ¿Se la hago yo queres?
Pau: No… Más tarde se la hago, gracias igual.
Volví a sentarme con Lola a upa, ella estaba recostada en mi pecho jugando con sus manos, seguía con fiaca.
Mientras yo cambiaba los pañales a Lola, tocaron el timbre
Sofí: ¿Abro gorda? – Grito para que la escuche.
Pau: Dale.  – Le respondí de la misma manera.
Al escuchar la voz de su papa, Lola empezó a inquietarse y a decir “papa” miles de veces seguida.
Pau: ¡Llego papa! – Le dije – Ahí vamos gordita… Terminamos de ponernos el short y… ¡Vamos!
La volví a alzar y fuimos las dos hacia donde estaba el resto.
Pau: Hola, hola – Sonrei al verlo.
Pepe: Buenas… ¿Cómo andan? – deposito un beso en mi comisura y alzo a su hija.
Pau: Bien ¿mucho trabajo?
Pepe: ¡Bastante! ¿Cómo andan ustedes? – Les dijo a las chicas – Hacia bastante no las veía, mas a vos Eve.
Eve: La verdad que si che… Es que ando a las corridas con el trabajo.
Pau: Siéntense… Preparo devuelta mate.
Eve: ¿No tenes que ensayar ahora gorda?
Pau: Ahora a las 17.00 – Me fije la hora, marcaba 16.15 – Pongo el agua mientras me cambio.
Sofí: Pero no hagas gorda, si cuando te vas nosotros también nos vamos.
Pau: Como quieran… Bueno, en la heladera hay para tomar el que quiera.
Pepe: Yo paso al baño ¿sí?
Pau: Dale – le sonreí y me fui para mi cuarto a cambiarme.
Cuando me estaba armando un rodete aparece el.
Le sonreí - ¿Qué paso?
Pepe: Nada… ¿Cómo se portó Lola? – Se acercó.
Pau: Conmigo siempre se porta bien… Prepare la comida, mientras ella jugaba con sus chiches y después almorzamos las dos juntas, le agarro sueñito, entonces le prepare su leche y cuando se la termino se quedó dormidita. Y hará media hora se despertó, andaba con fiaca así que se quedó en mi falda escuchando lo que hablábamos con las chicas. Y cuando llegaste empezó a nombrarte seguidas veces, al parecer te había extrañado.
Pepe: Yo también las extrañe – Me agarro de la cintura.
Sonrei - ¿Se te hizo largo amor?
Pepe: Cada vez más pensando que falta poco para las vacaciones.
Sonrei y lo bese dulcemente - ¿Vamos? – le susurre.
Pepe: Si
Volvió a besarme y salimos donde estaba Sofí que tenía a upa Lola y Eve que jugaba con ella.
Pau: Ya tenes niñeras amor.
Pepe: ¿Vos decís que son confiables?
Eve: ¡Basura! Mira que yo anoto todo en un cuaderno de quejas eh.
Pepe: Jajajaja boba.
Pau: Lamento informarles que me tendría que ir yendo…
Sofí: Si, vamos… Vas a llegar tarde por nuestra culpa.
Eve: Si, mañana si no nos vemos antes, te veo en ideas ¿sí? Seguro vas a andar a las corridas así que te veo allá.
Sofí: Yo también te veo allá.
Pau: Gracias – Sonrei – Bajamos todos juntos ¿sí? – Le dije a Pedro.
Pepe: Si gorda, vamos.
Me despedí de las chicas con un abrazo y luego de Pedro y Lola.
Pepe: ¿Me llamas cuando termines?
Asentí, lo tome de su nuca y le di un beso sentido – Nos vemos después.
Pepe: ¡Éxitos! Te amo.
Pau: Yo a vos – deje un beso en la mejilla de Lola y subí al auto.

Continuara…
Les mando quinientos Pepe's bailando el caño.
JusPauliter.

1 comentario:

  1. que lindo,no hay dudas lola, pau y pepe forman una hermosa familia...pau es la mama perfecta para lola...

    ResponderEliminar