domingo, 17 de febrero de 2013

Capitulo 100

(No se si tiene algo que ver la foto esta, pero no encontré ninguna para este capitulo que me gustara)


Volvía con Lola del salón donde íbamos a festejar su cumpleaños.
Cuando llegamos, deje a Lola en el corralito con juguetes y yo me puse a ordenar las cosas que había comprado.
Yendo a buscar unas cajas, sonó el timbre. Pispié por la ventana, pero no había ningún auto.
Entonces entre abrí la puerta y quede en shock.
Pepe: ¿Vos? – Logre decir.
- Em…
Pepe: ¿Qué haces acá? – Dije ya un poco más firme.
Despues de un año… Se le ocurre aparecer. ¡No entendía que mierda estaba haciendo acá! ¿Con que derecho se ponía otra vez en nuestro camino? Despues de desaparecer todo este tiempo, de abandonar a su propia hija y al hombre que supuestamente ella decía, amaba.
Pepe: ¿Qué mierda estás haciendo acá? – Volví a preguntar, dejado de un lado el shock al verla después de tanto tiempo y de haber hecho lo que había hecho.
- Solo… No sé. Ayer llegue de España y quería pasar. No sé porque.
Pepe: Entonces ya te podes ir.
- Déjame verla aunque sea. Por favor. No pido nada más, no tengo derecho a pedir nada… Solo verla – Dijo con la voz quebrado y los ojos cristalizados.
Pepe: Vos perdiste todo los derechos que tenías como madre. ¿Despues de un año se te ocurre volver? ¡Te dije que te vayas!
Lola empezó a llorar, pidiendo por mí, como hace ya dos meses lo hacía diciendo “pá”
Dolores largo unas lágrimas al escucharla, y Lola que no dejaba de llorar. No me quedo otra que decirle que pase.
Pepe: Pasa. – Seco.
Alce a mi hija que se calmó al acto.
Pepe: Tranquila mi amor – Bese su mejilla.
Lola volteo para Dolores y esta última le sonrió.
Dolores: Es… Es hermosa.
Otra vez timbre ¿Quién carajo es ahora? Lo único que faltaba es que caiga mi vieja. ¡Chiste! Malo…
Pero esta vez era Pau, no sé si era peor que caiga Paula, que caiga mi vieja.
Pepe: Pau – Dije sorprendido - ¿Qué haces por acá?
Ella entro toda acelerada, con las mejillas rojas del calor y sus infaltables lentes de sol.
Pau: Vine porque necesitaba hablar con vos. Pero creo que llegue en un mal momento – Dijo la última oración cuando por fin vio a Dolores que la miraba expectante.
Pepe: Ella… Ella es Dolores Pau.
Dolores: Un gusto.
Sonrío a medias.
Pau: Em bueno… Vuelvo más tarde ¿sí? –Dejo un beso en la mejilla de Loli quien le sonrió.
Pepe: ¡Quédate! Ella ya se iba.
Dolores: Si… Perdón por no avisarte Pedro, ya te dije… Llegue y lo primero que le pregunte a mi vieja si sabía que seguías viviendo acá.
La mama de Dolores creo que era la persona más chusma que conocía.
Pepe: Bueno.
Dolores: Me gustaría… Si queres y podes hablar, no es para pedirte nada, porque no me lo merezco, lo sé. Pero… Al menos si estás de acuerdo, te dejo mi número de teléfono – Me entrego una tarjeta.
Asentí, con amabilidad.
Dolores: Y gracias por dejarme pasar. Esta hermosa y enorme.
Pepe: Hace ocho meses que no la vez, no te va a esperar a vos para que la veas crecer.
Sentí que Paula me acaricio el hombro, lo cual me hizo relajar un poco.
Dolores: Bueno, me voy. Un gusto Paula.
Ella le asintió – Lo mismo digo.
Le abrí la puerta y la vi marcharse. La cerré y me apoye en la misma, con los ojos cerrados, los abrí fuertemente para despertarme de esa pesadilla, pero al abrirlos me encontré con la misma angustia con Lola mirándome expectante y Paula detrás.
Suspire profundamente, deje a Lola de paso en el piso con algunos juguetes y fui a la cocina por un vaso de agua.
Sentí unas manos apoyadas en mis hombros.
Nuevamente suspire profundamente y unas lágrimas sin permiso alguno se escaparon.
Ella me giro para que la vea, también emocionada y me abrace, nos abracemos.
Necesitaba eso.
Verla entrar me había hecho sentir un alivio, sentia que si me quebraba a pesar que este último día no habían estado nada bien las cosas entre nosotros la iba a tener. Y no sé porque había venido pero estaba eternamente agradecido.
Mis lágrimas cayeron en su hombro y sentí que me abrazaba más fuerte. Empezó a acariciar mi espalda, para que me tranquilice, pero no había forma.
Me separe, no mucho – Gracias por venir, no sé porque lo hiciste, pero gracias – Le dije.
Ella me sonrió y secándome las lágrimas – Vine para pedirte perdón. Pero ese es otro tema, me alegro de haber venido.
La abrace nuevamente, la necesitaba.
Pepe: Tengo miedo – Le confesé en el oído.
Pau: ¿De qué? – Me dijo, después de que nos separemos nuevamente.
Pepe: No sé… Mira si contrata un asistente social y…
Pau: No lo va a hacer. Además si lo hace pierde tiempo, Lola está muy bien con vos, no la necesita. Y tampoco tiene derecho a reclamar cuando fue ella quien los dejo abandonado.
Pepe: ¿Y si me sacan la tenencia? Soy padre soltero.
Pau: Si no lo hicieron antes, no lo van a hacer ahora gordo. Tranquilo – Dejo un beso en mi nariz.
Pepe: Me muero si me la sacan.
Pau: No pienses eso ¿sí? No va a pasar nada. No dramatices, ella misma te dijo que no quería nada, solo verla.
Pepe: Me dijo de hablar, vos también estabas.
Pau: Tranquilízate – Dijo suave dejando dulces besos en mi mejilla y nariz.
Nos sonreímos.
Pepe: Em, voy a darme una ducha ¿sí?
Pau: Anda tranquilo, mientras juego con Lola que se va a enojar que la dejamos solita.
Pepe: Jajajaja. Pau
Ella paro el paso, yendo al living.
Me miro, como esperando a que hable.
Pepe: Gracias.
Me sonrió – No tenes que agradecer nada bobo – Me acaricio mi mejilla.
Siempre digo que la ducha ayuda a relajar, y otra vez lo digo: te relaja.
Sali a los quince minutos ya cambiado y al ir al living me las encontré muy entretenidas jugando con unos bloques de juguete.
Me senté al lado de Paula sin decir nada y bese su mejilla.
Ella me miro sonriente y a los pocos segundos dijo - ¿Mejor?
Pepe: Si, aunque no del todo – Dije un poco canchero. Si las cosas con ella no estaban bien del todo no podía estar completo. Como varias oportunidades dije, ella me completaba.
Pau: Te enroscas solo Pepe. – Dijo levantándose del suelo – Ya te dije que tenes que relajarte, ahora te tenes que ocupar del cumple de tu hija, y porque no también de mi – Dijo divertida.
Sonrei y me levante siguiéndola hasta la cocina.
Pepe: O sea que me estoy enroscando solo… - Le dije al oído, mientras ella tomaba un vaso de agua.
Ella dejo enseguida el vaso en la mesada y giro para verme.
Pau: Vine para arreglar las cosas. Fui dura con vos, y todo lo que dije fue en caliente, estaba enojada.
Pepe: Ya lo sé, y no es para menos. Pude darme cuenta lo que te estaba pasando, y aunque sigo pensando que es una pavada, te entiendo, y te pido perdón.
La vi sonreír - ¿Te diste cuenta no? No podemos estar separados ni un día. Yo también te pido perdón.
Pepe: No podemos estar separados porque nos amamos y creo que somos incondicional el uno para el otro.
Pau: Lo somos – Nuestros dedos se entrelazaron – Te amo mucho ¿sabes? Nunca lo dudes.
Pepe: Vos tampoco dudes de mi amor, sos el amor de mi vida.
Pau: Y vos el mío – nuestros labios se unieron para formar un beso lleno de amor.
Sentí unas manos que me agarraban del pantalón y al instante unos gritos en forma de reproche de mi hija se escucharon. Nos separamos sonriente y fijamos la vista a la pequeña.
Pepe: Ey hija – Ella me estiro los brazos para que la alce.
Pau: Ella también quiere besos ¿no?
Yo de un lado y Pau del otro, llenamos de besos sus mejillas y Lola sonreía a causa de las cosquillas que le daban los besos.
Terminamos echados en mi cama con Lola en el medio que no dejaba de moverse de acá para allá. Hacia payasadas para que con Pau juguemos con ella, pero nosotros estábamos muy relajados acostados mirándola, sin ganas de nada.
Despues de unos minutos, Lola se rindió y se recostó en mi panza, mientras yo le acariciaba su suave cabello y miraba a Paula que me miraba con dulzura, me decía todo, sin decirme nada.
Se acercó un poco más a nosotros.
Pau: Creo que tendríamos que activar, si no los tres nos vamos a quedar dormidos.
Yo después de esa ducha me había relajado totalmente, Paula también tenía en su cara una paz que se notaba desde lejos y Lola, con mis caricias se había quedado quietita, seguro estaba a punto de dormirse.
Pepe: Me da fiaca. – Confesé, ella me sonrió y me acaricio una de mis mejillas. La extrañaba tanto, quería tenerla cerca, de esa forma.
Pau: Vamos a terminar dormidos los tres – susurro.
Pepe: ¿Y si dormimos un ratito? Despues nos levantamos y hacemos el almuerzo. ¿Te quedas no?
Asintió – No quiero arruinar nada, pero…
Pepe: No lo hagas entonces.
Pau: Es que si no te lo digo va a ser peor. Igual, no es nada grave – me sonrió.
Pepe: ¿Qué es entonces?
Pau: Mañana después de almorzar me voy a San Luis, donde vive la gente del sueño que tenemos con Peter. No invitaron y nos quedamos dos días allá.
Pepe: ¿Dos?
Pau: Si, bueno… Es que el primer día es pasar una tarde con los chiquitos del sueño, por la noche creo que se hace una cena en agradecimiento y al otro día con Peter nos citaron para hacer unas notas. Igual, salimos de vuelta a la tarde.
Pepe: Esta bien – sonreí – Es por una buena causa igual.
Ella me sonrió y luego beso mi nariz – Te voy a extrañar mucho.
Pepe: Yo también amor… ¿Se durmió? – Dije refiriéndome a Lola.
Pau: Esta planchadita.
Me levante con cuidado y la acomode entre medio nuestro.
Pepe: No se vos, pero yo muero de sueño.
Pau: Yo no sé si muero pero un poquito tengo.
Pepe: ¿Dormimos un ratito?
Pau: ¿Me abrazas?
Lola estaba entre medio nuestro así que, la abrace a la altura de su cintura y me acerque a ella para besarle la frente.
Entonces, entrecerré los ojos y a los pocos minutos quede dormido.


Continuara…
Bueno, primero de los primeros no puedo creer que haya llegado a los 100 capitulooooooooooos.
Estoy feliz de haberlo hecho. Sé que estas últimas semanas no estoy subiendo muy seguido, y también sé que prometí que cuando tenga un poquito de tiempo subía.
Y acá estoy cumpliendo. Yo avise que estos diez últimos capítulos se venían con todo!
Para finalizar y que no se aburran, creo que ya lo dije mil quinientas veces pero GRACIAS de corazón por leer siempre, por bancarme (cuando no podía subir), enojarse cuando las dejaba con intriga o estaban las famosas peleas (amaba leer sus comentario enojadas, me causa mucha risa), cuando me contaban que se morían de amor, con la ternura de los personajes. En fin, por leer.
No sé si escribo bien o mal, no sé si le gusta la historia o no, pero amo escribir esta historia, porque sin pensarlo, lo veo reflejado en la vida real, en unos pocos años, cuando veamos a Pau y a Pepe caminar con una bebe (porque yo pienso que es nena) y nada… Me encanta soñarlo J
Una vez más, gracias! Y en especial a las lectoras incondicionales y a las chicas que me tiran ideas, ellas saben quiénes son.
P.D: Dolores te cabe.
Abazo de macho, con besos de Pepe en la pancita dsbnkajsbdns.
JusPauliter.
[Dedicado a Agus, que me lo pidió hace mucho y siempre cuelgo. Te adoro, gracias por leer siempre]
Otra cosita, pongan MG para ayudar
 https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10151454919384887&set=a.10151449661889887.503564.33218569886&type=3&src=http%3A%2F%2Fsphotos-e.ak.fbcdn.net%2Fhphotos-ak-snc6%2F188339_10151454919384887_652553074_n.jpg&size=436%2C434




3 comentarios:

  1. Felicitaciones por los 100 caps, y en todo caso yo te agradezco que se hayan reconciliado aunque dure nada al menos un cap de amor jajaja subí mas que me gusta mucho la nove

    ResponderEliminar
  2. que lindo,hermosa nove...ya es como la tercera vez que la leo desde el comienzo y no me canso...
    escribís increíble no lo dejes de hacer!!!

    ResponderEliminar
  3. Muchas felicitaciones por esto 100 maravillosos capitulo! Lo mejor para lo que viene!

    ResponderEliminar