(No se si tiene algo que ver la foto esta, pero no encontré ninguna para este capitulo que me gustara)
Volvía con Lola del salón donde íbamos a festejar su
cumpleaños.
Cuando llegamos, deje a Lola en el corralito con juguetes y
yo me puse a ordenar las cosas que había comprado.
Yendo a buscar unas cajas, sonó el timbre. Pispié por la
ventana, pero no había ningún auto.
Entonces entre abrí la puerta y quede en shock.
Pepe: ¿Vos? – Logre decir.
- Em…
Pepe: ¿Qué haces acá? – Dije ya un poco más firme.
Despues de un año… Se le ocurre aparecer. ¡No entendía que
mierda estaba haciendo acá! ¿Con que derecho se ponía otra vez en nuestro
camino? Despues de desaparecer todo este tiempo, de abandonar a su propia hija
y al hombre que supuestamente ella decía, amaba.
Pepe: ¿Qué mierda estás haciendo acá? – Volví a preguntar, dejado
de un lado el shock al verla después de tanto tiempo y de haber hecho lo que había
hecho.
- Solo… No sé. Ayer llegue de España y quería pasar. No sé
porque.
Pepe: Entonces ya te podes ir.
- Déjame verla aunque sea. Por favor. No pido nada más, no
tengo derecho a pedir nada… Solo verla – Dijo con la voz quebrado y los ojos
cristalizados.
Pepe: Vos perdiste todo los derechos que tenías como madre.
¿Despues de un año se te ocurre volver? ¡Te dije que te vayas!
Lola empezó a llorar, pidiendo por mí, como hace ya dos
meses lo hacía diciendo “pá”
Dolores largo unas lágrimas al escucharla, y Lola que no
dejaba de llorar. No me quedo otra que decirle que pase.
Pepe: Pasa. – Seco.
Alce a mi hija que se calmó al acto.
Pepe: Tranquila mi amor – Bese su mejilla.
Lola volteo para Dolores y esta última le sonrió.
Dolores: Es… Es hermosa.
Otra vez timbre ¿Quién carajo es ahora? Lo único que faltaba
es que caiga mi vieja. ¡Chiste! Malo…
Pero esta vez era Pau, no sé si era peor que caiga Paula,
que caiga mi vieja.
Pepe: Pau – Dije sorprendido - ¿Qué haces por acá?
Ella entro toda acelerada, con las mejillas rojas del calor
y sus infaltables lentes de sol.
Pau: Vine porque necesitaba hablar con vos. Pero creo que
llegue en un mal momento – Dijo la última oración cuando por fin vio a Dolores
que la miraba expectante.
Pepe: Ella… Ella es Dolores Pau.
Dolores: Un gusto.
Sonrío a medias.
Pau: Em bueno… Vuelvo más tarde ¿sí? –Dejo un beso en la
mejilla de Loli quien le sonrió.
Pepe: ¡Quédate! Ella ya se iba.
Dolores: Si… Perdón por no avisarte Pedro, ya te dije…
Llegue y lo primero que le pregunte a mi vieja si sabía que seguías viviendo
acá.
La mama de Dolores creo que era la persona más chusma que
conocía.
Pepe: Bueno.
Dolores: Me gustaría… Si queres y podes hablar, no es para
pedirte nada, porque no me lo merezco, lo sé. Pero… Al menos si estás de
acuerdo, te dejo mi número de teléfono – Me entrego una tarjeta.
Asentí, con amabilidad.
Dolores: Y gracias por dejarme pasar. Esta hermosa y enorme.
Pepe: Hace ocho meses que no la vez, no te va a esperar a
vos para que la veas crecer.
Sentí que Paula me acaricio el hombro, lo cual me hizo
relajar un poco.
Dolores: Bueno, me voy. Un gusto Paula.
Ella le asintió – Lo mismo digo.
Le abrí la puerta y la vi marcharse. La cerré y me apoye en
la misma, con los ojos cerrados, los abrí fuertemente para despertarme de esa
pesadilla, pero al abrirlos me encontré con la misma angustia con Lola
mirándome expectante y Paula detrás.
Suspire profundamente, deje a Lola de paso en el piso con
algunos juguetes y fui a la cocina por un vaso de agua.
Sentí unas manos apoyadas en mis hombros.
Nuevamente suspire profundamente y unas lágrimas sin permiso
alguno se escaparon.
Ella me giro para que la vea, también emocionada y me
abrace, nos abracemos.
Necesitaba eso.
Verla entrar me había hecho sentir un alivio, sentia que si
me quebraba a pesar que este último día no habían estado nada bien las cosas
entre nosotros la iba a tener. Y no sé porque había venido pero estaba
eternamente agradecido.
Mis lágrimas cayeron en su hombro y sentí que me abrazaba
más fuerte. Empezó a acariciar mi espalda, para que me tranquilice, pero no había
forma.
Me separe, no mucho – Gracias por venir, no sé porque lo
hiciste, pero gracias – Le dije.
Ella me sonrió y secándome las lágrimas – Vine para pedirte
perdón. Pero ese es otro tema, me alegro de haber venido.
La abrace nuevamente, la necesitaba.
Pepe: Tengo miedo – Le confesé en el oído.
Pau: ¿De qué? – Me dijo, después de que nos separemos
nuevamente.
Pepe: No sé… Mira si contrata un asistente social y…
Pau: No lo va a hacer. Además si lo hace pierde tiempo, Lola
está muy bien con vos, no la necesita. Y tampoco tiene derecho a reclamar
cuando fue ella quien los dejo abandonado.
Pepe: ¿Y si me sacan la
tenencia? Soy padre soltero.
Pau: Si no lo hicieron
antes, no lo van a hacer ahora gordo. Tranquilo – Dejo un beso en mi nariz.
Pepe: Me muero si me la
sacan.
Pau: No pienses eso ¿sí?
No va a pasar nada. No dramatices, ella misma te dijo que no quería nada, solo
verla.
Pepe: Me dijo de hablar,
vos también estabas.
Pau: Tranquilízate – Dijo
suave dejando dulces besos en mi mejilla y nariz.
Nos sonreímos.
Pepe: Em, voy a darme una
ducha ¿sí?
Pau: Anda tranquilo,
mientras juego con Lola que se va a enojar que la dejamos solita.
Pepe: Jajajaja. Pau
Ella paro el paso, yendo
al living.
Me miro, como esperando a
que hable.
Pepe: Gracias.
Me sonrió – No tenes que
agradecer nada bobo – Me acaricio mi mejilla.
Siempre digo que la ducha
ayuda a relajar, y otra vez lo digo: te relaja.
Sali a los quince minutos ya
cambiado y al ir al living me las encontré muy entretenidas jugando con unos
bloques de juguete.
Me senté al lado de Paula sin
decir nada y bese su mejilla.
Ella me miro sonriente y a
los pocos segundos dijo - ¿Mejor?
Pepe: Si, aunque no del
todo – Dije un poco canchero. Si las cosas con ella no estaban bien del todo no
podía estar completo. Como varias oportunidades dije, ella me completaba.
Pau: Te enroscas solo
Pepe. – Dijo levantándose del suelo – Ya te dije que tenes que relajarte, ahora
te tenes que ocupar del cumple de tu hija, y porque no también de mi – Dijo divertida.
Sonrei y me levante siguiéndola
hasta la cocina.
Pepe: O sea que me estoy
enroscando solo… - Le dije al oído, mientras ella tomaba un vaso de agua.
Ella dejo enseguida el
vaso en la mesada y giro para verme.
Pau: Vine para arreglar
las cosas. Fui dura con vos, y todo lo que dije fue en caliente, estaba
enojada.
Pepe: Ya lo sé, y no es
para menos. Pude darme cuenta lo que te estaba pasando, y aunque sigo pensando
que es una pavada, te entiendo, y te pido perdón.
La vi sonreír - ¿Te diste
cuenta no? No podemos estar separados ni un día. Yo también te pido perdón.
Pepe: No podemos estar
separados porque nos amamos y creo que somos incondicional el uno para el otro.
Pau: Lo somos – Nuestros dedos
se entrelazaron – Te amo mucho ¿sabes? Nunca lo dudes.
Pepe: Vos tampoco dudes de
mi amor, sos el amor de mi vida.
Pau: Y vos el mío –
nuestros labios se unieron para formar un beso lleno de amor.
Sentí unas manos que me
agarraban del pantalón y al instante unos gritos en forma de reproche de mi
hija se escucharon. Nos separamos sonriente y fijamos la vista a la pequeña.
Pepe: Ey hija – Ella me
estiro los brazos para que la alce.
Pau: Ella también quiere
besos ¿no?
Yo de un lado y Pau del
otro, llenamos de besos sus mejillas y Lola sonreía a causa de las cosquillas
que le daban los besos.
Terminamos echados en mi
cama con Lola en el medio que no dejaba de moverse de acá para allá. Hacia
payasadas para que con Pau juguemos con ella, pero nosotros estábamos muy
relajados acostados mirándola, sin ganas de nada.
Despues de unos minutos,
Lola se rindió y se recostó en mi panza, mientras yo le acariciaba su suave
cabello y miraba a Paula que me miraba con dulzura, me decía todo, sin decirme
nada.
Se acercó un poco más a
nosotros.
Pau: Creo que tendríamos que
activar, si no los tres nos vamos a quedar dormidos.
Yo después de esa ducha me
había relajado totalmente, Paula también tenía en su cara una paz que se notaba
desde lejos y Lola, con mis caricias se había quedado quietita, seguro estaba a
punto de dormirse.
Pepe: Me da fiaca. – Confesé,
ella me sonrió y me acaricio una de mis mejillas. La extrañaba tanto, quería tenerla
cerca, de esa forma.
Pau: Vamos a terminar
dormidos los tres – susurro.
Pepe: ¿Y si dormimos un
ratito? Despues nos levantamos y hacemos el almuerzo. ¿Te quedas no?
Asintió – No quiero
arruinar nada, pero…
Pepe: No lo hagas
entonces.
Pau: Es que si no te lo
digo va a ser peor. Igual, no es nada grave – me sonrió.
Pepe: ¿Qué es entonces?
Pau: Mañana después de
almorzar me voy a San Luis, donde vive la gente del sueño que tenemos con
Peter. No invitaron y nos quedamos dos días allá.
Pepe: ¿Dos?
Pau: Si, bueno… Es que el
primer día es pasar una tarde con los chiquitos del sueño, por la noche creo
que se hace una cena en agradecimiento y al otro día con Peter nos citaron para
hacer unas notas. Igual, salimos de vuelta a la tarde.
Pepe: Esta bien – sonreí –
Es por una buena causa igual.
Ella me sonrió y luego
beso mi nariz – Te voy a extrañar mucho.
Pepe: Yo también amor… ¿Se
durmió? – Dije refiriéndome a Lola.
Pau: Esta planchadita.
Me levante con cuidado y
la acomode entre medio nuestro.
Pepe: No se vos, pero yo
muero de sueño.
Pau: Yo no sé si muero
pero un poquito tengo.
Pepe: ¿Dormimos un ratito?
Pau: ¿Me abrazas?
Lola estaba entre medio
nuestro así que, la abrace a la altura de su cintura y me acerque a ella para
besarle la frente.
Entonces, entrecerré los ojos
y a los pocos minutos quede dormido.
…
Continuara…
Bueno, primero de los
primeros no puedo creer que haya llegado a los 100 capitulooooooooooos.
Estoy feliz de haberlo
hecho. Sé que estas últimas semanas no estoy subiendo muy seguido, y también sé
que prometí que cuando tenga un poquito de tiempo subía.
Y acá estoy cumpliendo. Yo
avise que estos diez últimos capítulos se venían con todo!
Para finalizar y que no se
aburran, creo que ya lo dije mil quinientas veces pero GRACIAS de corazón por
leer siempre, por bancarme (cuando no podía subir), enojarse cuando las dejaba
con intriga o estaban las famosas peleas (amaba leer sus comentario enojadas,
me causa mucha risa), cuando me contaban que se morían de amor, con la ternura
de los personajes. En fin, por leer.
No sé si escribo bien o
mal, no sé si le gusta la historia o no, pero amo escribir esta historia,
porque sin pensarlo, lo veo reflejado en la vida real, en unos pocos años,
cuando veamos a Pau y a Pepe caminar con una bebe (porque yo pienso que es
nena) y nada… Me encanta soñarlo J
Una vez más, gracias! Y en
especial a las lectoras incondicionales y a las chicas que me tiran ideas,
ellas saben quiénes son.
P.D: Dolores te cabe.
Abazo de macho, con besos
de Pepe en la pancita dsbnkajsbdns.
JusPauliter.
[Dedicado a Agus, que me
lo pidió hace mucho y siempre cuelgo. Te adoro, gracias por leer siempre]
Otra cosita, pongan MG
para ayudar
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10151454919384887&set=a.10151449661889887.503564.33218569886&type=3&src=http%3A%2F%2Fsphotos-e.ak.fbcdn.net%2Fhphotos-ak-snc6%2F188339_10151454919384887_652553074_n.jpg&size=436%2C434

Felicitaciones por los 100 caps, y en todo caso yo te agradezco que se hayan reconciliado aunque dure nada al menos un cap de amor jajaja subí mas que me gusta mucho la nove
ResponderEliminarque lindo,hermosa nove...ya es como la tercera vez que la leo desde el comienzo y no me canso...
ResponderEliminarescribís increíble no lo dejes de hacer!!!
Muchas felicitaciones por esto 100 maravillosos capitulo! Lo mejor para lo que viene!
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