jueves, 28 de febrero de 2013

Capitulo 101



Sentados en el sillón, yo sobre su falda mientras nos besábamos dulcemente, yo rodeándole el cuello mientras él me abrazaba por la cintura.
Era la hora de la siesta, para la mayoría de la gente que podía hacerlo, y nosotros podíamos… Pero no había ganas, es que ya habíamos dormido toda la mañana.
Pero la peque, Lola si se encontraba durmiendo.
Pau: Amor – susurre entre besos.
Pepe: Mmm – No dejo de besarme.
Sonrei – Mañana… Despues de comer ¿me podrás llevar hasta el aeropuerto?
Pepe: Pensaba hacerlo, sin que me lo preguntes – beso me mejilla.
Pau: Es que… Si lo llamo a Gonza se tiene que cruzar toda la ciudad.
Pepe: Para eso tenes un novio con auto ¿no?
Sonrei - ¡El mejor novio tengo! – Dije imprimiendo besos en toda su cara.
Pepe: Me haces cosquillas – Dijo riendo - ¿Te puedo hacer una pregunta?
Pau: Mmm sí.
Pepe: Si vos estuvieras en mi lugar ¿Llamarías a Dolores para hablar?
Me quede unos segundos pensando- Em, eso depende de vos amor, si vos lo necesitas y queres hablar con ella, llámala y sácate las dudas.
Pepe: Pero… ¿Vos no te enojas?
Sonrei divertida – No gordo, obvio que no. Aunque te pese es la madre de Lola, tu hija, y yo, en ese tema no entro, sos vos el que tenes que elegir. Si vos te sentís seguro en ir y hablar con ella, o simplemente escuchar lo que tiene para decirte, anda amor. Ya te dije, yo en este tema no entro y no me quiero meter, si me meto cuando es necesario para defenderte o en todo caso defender a Lola.
Lo vi sonreír y al instante me beso dulcemente.
Pepe: ¡Es imposible amar tanto a una persona como lo hago con vos!
Pau: Jajajaja bobo – lo bese – Te amo.
Pepe: Yo también… - me beso.
En eso suena el celular de él.
Pepe: Fede – Dijo al mirar la pantalla - ¡Ey Fede! –Dijo cuándo atendió la llamada.
Mientras él hablaba yo despeinaba su pelo y me reía por algunos comentarios que me hacía.
Pepe: Nos invitó a tomar mate en lo de mi viejo… Dice que esta hermosa el agua de la pileta.
Sonrei – Me encanta la idea.
Pepe: ¿Enserio? Entonces ¿vamos?
Pau: Si vos queres – Deje un beso en su nariz.
Pepe: Mmjm, quiero –Dijo mientras me besaba.
Sonrei – Bueno… Voy a organizar un bolso ¿sí?
El asintió – Yo voy a hacer lo mismo – Miro su reloj – Lola se despierta en un ratito, así que cuando estemos te mando un mensaje y te pasamos a buscar ¿dale?
Pau: Perfecto… Nos vemos después entonces – Le sonreí de costado, ya yendo a la puerta.

Ya en casa de Horacio, papa de Pepe, nos encontrábamos tomando mate en la sombra del hermoso patio que tenía.
Se me acerca Delfi – Pau ¿Te metes a la pile conmigo y Lola?
Pau: Eh, si… ¿Me esperas? Termino de tomar el mate, me cambio y nos metemos ¿sí?
Delfi: ¡Si dale! Tío le tenes que poner la mayita a Lola.
Pepe: Mmm no sé, lo voy a pensar. – Dijo cruzándose de brazo, sonreí.
Lu: ¡Amargo!
Delfi: Dale tío, por fi.
Y después de unos abrazos y besos de parte de Delfi a su tío el acepto y fue a ponerle la maya a Lola, yo lo seguí por detrás para cambiarme.
Pau: ¿No te metes gordo?
Pepe: Delfi no me invito.
Me mordí el labio sobrándolo – Pobrecito él.
Me hizo una cara compradora – Sí.
Sonrei – Bueno ¿vamos gordita? –Estire mis brazos para que ella me pida que la alce.
La alce y dije - ¿Te metes? Con nosotras – También hice cara compradora.
Pepe: Mmm
Pau: Hacele ojitos Loli que te sale bien, así lo convencemos – Le susurre a la bebe.
Él se rio y se acercó a nosotras - ¡Las amo!
Pau: Nosotras te amamos si te metes a la pileta con nosotras.
Pepe: Esta bien, vamos – Sonrei y deje un beso en su mejilla.
Pau: ¿Viste Loli? ¡Somos un gran equipo!
Ya en la pileta, Lola estaba con su patito (onda frotador) con su papa riendo mientras yo estaba con Delfi y Fran jugando a adivinar palabras bajo el agua.
Horacio se acercó con su maya puesta - ¿Puedo jugar con ustedes?
Sonrei – Claro.
Delfi: Jajajaja abuelo, no vas a entender.
Fran: No te va a alcanzar el aire.
Horacio: Mmm me parece que arrugaron eh.
Pau: Me parece que sí. – Sonrei.
Pepe: ¿A que juegan? – Dijo acercándose.
Fran: Ah adivinar palabras bajo el agua. ¿Jugas tío?
Pepe: En un ratito.
Empezamos a jugar los cuatro, Fran iba ganando, Hora en segundo lugar.
A la media hora nos cansamos y Horacio salió de la pileta. Yo me acerque a Pepe, colgándome por la espalda, imprimiendo besos en su cuello.
Pau: Hola lindos.
Pepe: Hola hermosa… ¿Cómo la estás pasando?
Pau: Muy bien – Bese su mejilla.
Pepe: Que bueno.
Lu: Segunda ronda de mate – Anuncio en voz alta para que todos la escuchemos.
Pepe: Ahí vamos.
Fran: Yo quiero chocolatada.
Delfi: ¡Yo también mami!
Deje otro beso en la mejilla - ¿Te alcanzo la toalla de Loli?
Pepe: ¿No te molesta?
Pau: ¡Claro que me molesta! Por eso me ofrezco- Dije irónicamente – Sos tonto amor.
Me agarro del brazo atrayéndome a él y me beso dulcemente.
Sonrei y despeine su cabello, lo bese nuevamente y salí de la pileta para buscar la toalla de Lola.
La cubrí con su toalla, y la alce en mi falda.
Entonces me senté con ella en una reposera al sol, para que no tomemos frio.
Horacio: ¿Una masita para las chicas? – Se acercó Horacio con un plato con masitas caseras.
Pau: Mmm que rico, gracias – Le sonreí y le acepte una para mí – Loli tiene sus vainillas en el bolso, vamos a buscarlas.
Horacio: Y si, la pileta da hambre, pobrecita.
Sonrei – ¿La queres tener mientras?
Horacio: Obvio, veni chiquita – La alzo.
Me fui sonriendo para buscar el bolso de Lola.
Ahí me encontré a Pepe hablando con Luciana en tono bajo, había interrumpido una charla… ¿Seria?
Pau: Uh, perdón – Sonrei – Venia a buscar las vainillas de Loli que quedaron en el bolso – Dije un poco nerviosa.
Lu: Tranqui Pau, no hay problema.
Pepe: ¿Le agarro hambre a la gorda?
Pau: ¡Esta para comerse un dinosaurio!
Lu: Jajajaja mi amor, mucha pileta.
Pepe: Ahora le hago la mamadera.
Pau: Dale – sonreí – Bueno, me voy afuera.
Pepe: Ahí vamos amor.
Sonrei y salí para afuera y me acerque a Horacio que estaba rodeado por sus nietos.
Pau: Permiso… Acá tenes gordita – le di una de sus masitas.
Fran: ¿Por qué ella come diferente a nosotros?
Pau: Porque es chiquita y como tiene pocos dientitos…
Delfi: Si, vos también cuando eras bebe mama te daba de esas.
Pau: ¡Todos! Hasta Horacio ¿no?
Horacio: Mmm, no creo que hayan existido esas masitas jajajaja, pero seguramente alguna parecida.
Fran: Abue ¿Jugamos a la pelota?
Horacio: Claro, dale. ¿Loli vas con Pau?
Pau: Veni gordi – La alce.
Delfi: ¿La puedo alzar Pau?
Pau: Dale, sí.
En eso llegan Lu y Pepe.
Pepe: Ey ¡Abandonaron el mate!
Pau: El cebador fue a jugar futbol con su nieto…
Horacio: No le pude decir que no.
Sonrei – Yo cebo.
Lu: ¡Que haces chanchita! – Le dijo a Lola – Esta toda llena de masitas por la cara.
Pepe: Pobre, ella come por todo el cuerpo, no te entienden hija – Dijo mientras la limpiaba.
Pau: Jajajaja que mentiroso.
Seguimos tomando mate y riendo entre todos hasta las 20.30 hs hasta que decidimos volver, ya que yo todavía no había hecho el bolso y mañana después de comer me iría ya para San Luis.
Pau: ¿Se quedan a comer? Podemos pedir alguna tarta…
Pepe: No tengo ningún plan mejor – Me sonrió de costado.
Pau: A Loli le podemos hacer un puré ¿queres?
Me sonrió y me acaricio mi pierna - ¿Te dije que tengo la mejor novia?
Sonrei – No, pero lo sabía.
Pepe: Ay para, humilde.
Pau: Jajajaja tarado.
Cenamos los tres riendo y festejando las pavadas que hacia Lola. Despues de lavar los platos fui donde estaba Pepe sentado en el sillón del living con Lola en brazos semi dormida, me senté al lado de ellos.
Pau: Esta muerta la gordita.
Pepe: La natación la agoto – Sonrió – Vamos a ir, así te dejamos descansar.
Pau: ¿No se quedan? – Dije, un poco decepcionada.
Pepe: No amor, ya es tarde.
Pau: Ufa, dale… Despues no nos vemos por dos días y te voy a extrañar.
Pepe: Pero no le traje ropa a Lola.
Pau: ¿Y? Dale – Hice mi mejor cara para convencerlo.
Pepe: Bueno… Está bien
Sonrei triunfante y le robe un beso.
Pepe: Sos terrible eh.
Pau: Y vos muy flojito – Sonrei – Tengo un bodi que quedo acá después de ensuciarlo con comida, lo lave y me olvide de dárselo.  
Pepe: Bueno… Entonces ¿La cambio en el altillo?
Pau: Si amor, espera que te alcanzo la ropita.
Mientras Pepe hacia dormir a la gordita yo ya lo esperaba acostada, esperando a que llegue para dormirnos juntos.
A los pocos minutos llego…
Pau: ¿Y, se durmió?
Pepe: ¡Enseguida! ¿Vos también tenes sueñito?
Pau: Digamos que la pileta nos maltrató a todos – sonreí.
Pepe: ¿Es mucho pedir masajes en la espalda? – Lo mire divertida ¿me estaba jodiendo? – Digo, si no estás tan cansada.
Pau: ¿Enserio? – el asintió – Pero yo no sé gordo, no soy masajista.
Pepe: Si fueras masajista serias completamente perfecta… Dale amor, no importa, vos me relajas. O al menos intenta.
Pau: Sos muy chamúyero eh. Dale, recostate.
El me hizo caso y yo empecé a hacerle (o intentar) masajes.
A medida que pasaban los minutos veía como el cuerpo de él se relajaba, entonces le pregunte si ya quería dormir.
Pepe: Si amor, durmamos.
Entonces nos acostamos y el me abrazo por la cintura, pegando su cuerpo contra el  mío y dejando delicados besos en mi cuello, los cuales me hacían sonreír.
Sin decir más nada, quedamos completamente dormidos, al menos yo.

Continuara…
JusPauliter. 

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