jueves, 14 de febrero de 2013

Capitulo 99



Pedro dejo la habitación y yo me quede arrodillada en la cama, con un poco de angustia. En realidad, no quería que se enoje, pero pienso que no daba. Además, me daba cosa que estando en casa de su amigo estemos juntos en su cama… No daba.
Además, seguramente se había acostado también con Dolores, y eso no me gustaba para nada.
Me cambie lentamente y fui al baño para lavarme la cara y hacer un rodete.
Baje a la planta baja y escuche a Pedro con Lola hablar en la cocina, me quede en el living escuchando.
Al ratito volvieron los dos riendo.
Pepe al verme cambio la cara y Lola me estiro los brazos para que la alce.
Pau: Buen día pichona – Bese su mejilla - ¿Esta rica la mema?
Pepe: ¿Mate? – me paso el mismo y se lo acepte.
Pau: Pepe…
Pepe: Esta bien, te entiendo. No quiero hablar de eso, está todo bien enserio.
Pau: ¿Enserio? – sonreí.
Pepe: Si, obvio… Todas las mujeres tienen sus días, hay que respetarlo ¿no?
Pau: ¿Vos pensas que yo…? –El asintió – No es eso… Nada que ver – sonreí.
Pepe: ¿Entonces? Ahora sí que no te entiendo. ¿No querías estar conmigo?
Pau: No es eso amor. Obvio que quiero estar con vos, pero creo que no daba.
Pepe: ¿Por qué no? Paula estábamos solos.
Pau: Es que… Es la cama de un amigo tuyo, para mí un desconocido, y me da cosa… Además, seguro también dormiste con Dolores ahí, y no se…
Pepe: Es una excusa Paula. Si no querías estar conmigo me lo hubieras dicho y listo.
Pau: Para vos puede sonar una pavada pero a mí no me gusta Pedro, entende.
Pepe: ¡Es imposible entenderte a vos! Es solo un caprichito.
Pau: Pensa lo que quieras – Deje a Lola cuidadosamente en sus brazos y me fui para la puerta.
Pepe: ¿A dónde vas?
Pau: Por ahí… No puedo ir muy lejos igual eh.
Pepe: ¡No vez que sos una caprichosa!
Pau: ¡Y vos un controlador! Seguro por eso la cansaste a Dolores. ¿Por qué queres saber todo? – Dije furiosa y deje la casa de un portazo.
Mis lágrimas no tardaron en llegar, al apoyarme en un tronco de un árbol enorme me di cuenta lo que le había dicho. Había sido muy dura, y admito que un poco me molestaba que quiera saber todo, pero no debería haberle dicho eso de su ex mujer, sé que es un tema delicado para él… Y por ser delicado y complicado no se mucho de este.
La situación me había superado: primero la peleíta del porque no había querido estar con él esta mañana, cosa que me había molestado mucho que no acepte mis decisiones, que me daba “cosa”, pudor o no sé qué estar con él en una cama que no fuera la de él o la mía. Y no es que no estoy con una persona si no es en mi cama o en la suya, es que el problema es estar en una cama de un desconocido para mí, un amigo de Pedro que no conozco y ¿A quién le gustaría que le usen la cama de esa manera de usar? Creo que a nadie, al menos a mí no me gustaría.
Y después cuando estalle y le dije que era muy controlador, que quería saber todo y por eso seguramente lo había dejado Dolores.
No había sido a propósito, no sé porque se lo dije, estaba muy enojada de que no lograra entenderme, y estalle.
- Paula – Me dijo una voz masculina a la cual reconocía de acá a la China.
Levante la mirada, secándome las lágrimas.
Pepe: Ya nos volvemos para Capital. Vos tenes que buscar tu auto y yo en una hora y media ya tengo que estar en lo de Matías.
Pau: Bueno, vamos… Pero antes. ¿Podemos hablar?
Negó – Ahora no ¿sí? No tengo ganas.
Me levante del piso – Esta bien. Vamos.
El viaje fue en silencio, ya que Lola estaba dormida y nosotros no nos dirigíamos la palabra solo fue un “Déjame en casa, no tengo ganas que me pregunten nada” de mi parte, a lo cual el me respondió mirándome y asintiendo.
Cuando llegamos a mi casa…
Pau: Gracias… Por traerme.
Pepe: Tampoco te iba a dejar sola en el campo.
Sonrei a medias – Em, Pepe yo…
Pepe: No quiero pelear Pau… Enserio, está todo bien. Sé que soy un pesado, y creo que voy a tener que cambiar un poco.
Pau: No fue… No fue mi intención decirte eso.
Pepe: En barias oportunidades me diste a entender que soy un pesado. Está bien, enserio. Baja dale.
Pau: Me decís todo esto pero sé que estás enojado.
Pepe: Pau, dale… Más tarde hablamos.
Asentí, bese su comisura y baje del auto.
Ducha rápida, para despejar.
Luego llame al delivery del mc pidiendo un doble cuarto con fritas.
A eso de las 14.00 prepare mi bolso y me puse me traje de baño para después pedir un taxi y que me lleve a lo de Eve. Sabía que iba más de media hora antes, pero necesitaba hablar con ella.
Al llegar me atendió Guille, su novio.
Guille: Ey Pau – Dijo sonriente.
Pau: ¿Cómo estas Guille? – Sonrei.
Guille: Muy bien ¿Vos? Parece que te paso un camión por encima – Dijo entre risas.
En ese momento apareció Eve.
Eve: Hola Pauli – me sonrió y abrazo - ¿Todo bien?
Pau: Si, bien. Perdón que vine media hora antes es que…
Eve: ¿Qué paso? ¿Lloraste?
Guille: Con Moro nos vamos a aprovechar la pileta antes que vengan los otros y no podamos ¿no chancho?
Sonrei.
Eve: Son unos nenes. ¡Pórtense bien eh!
Ellos se fueron y Eve me llevo al living, ahí nos sentamos.
Entonces le empecé a contar desde el minuto uno y unas lágrimas se me cayeron.
Eve: ¡Paula! No podes decirle eso.
Pau: Ya se, se lo dije en caliente… Yo nunca le hubiera dicho eso.
Eve: Primero, lo de la cama… Armaste quilombo al pedo.
Pau: ¿Vos no harías lo mismo?
Eve: Gorda estuviste en la cama de Pedro barias oportunidades me quiero imaginar ¿no?
Pau: ¿Y eso que tiene que ver?
Eve: ¿Vos pensas que Pedro cambio la cama en la que dormía con Dolores por vos?
Pau: Pero es distinto…
Eve: ¡Es prácticamente lo mismo!
Pau: No… No es lo mismo, porque una cosa es que este en su cama y otra que este en la cama de un amigo de él que para mí es totalmente desconocido.
Eve: ¿No te dijo que hace años no vive el amigo ahí? No jodas.
Pau: Pensé que me ibas a apoyar en esta…
Eve: En esta y en todas te apoyo Pau. Pero no le podes hacer ese planteo estúpido… Aparte, ni que nunca cambiaran las sabanas – Dijo divertida.
Pau: No es solamente las sabanas. Estábamos en la misma cama donde estuvo con Dolores nena.
Eve: Y hoy estaba con vos. Pau, Pedro sufrió mucho por esa mujer, creo que vos lo sabes muy bien. Ya la supero hace rato y por eso esta con vos, y te ama como vos a él.
Pau: No sé si me sigue queriendo. Soy una complicada y vueltera de mierda. Complico siempre las cosas.
Eve: Al menos lo admitís… Tarada ¡Te estoy jodiendo! Sos un poquito complicada, pero como complicada que sos también sos un amor y te apuesto lo que quieras que hoy a la noche se reconcilian.
Pau: Imposible. Está en lo de un amigo hasta la cena… Me invito antes de que nos peleáramos.
Eve: ¿No vas a ir?
Pau: No me habla Eve. Solo me dijo que estaba bien, que me entendía. Pero sé que sigue enojado.
Eve: Entonces anda a su casa y hablan. Punto.
Pau: ¿Me das un abrazo?
Ella me sonrió y me hizo caso.
Eve: Sos una taradita.
Pau: Vos también –Reímos – Gracias por bancarme siempre.
Al ratito empezaron a llegar los chicos, pasamos una tarde muy divertida, como siempre que nos juntábamos. Estuvimos la mayoría de la tarde en la pileta y tomando sol. Despues se armó una ronda de mate con torta que había hecho Flor.
A la tardecita, nos fuimos todos para nuestras casas.
Me duche para sacarme el cloro y llame a papa para ver si estaba en la casa para buscar el auto.
El me respondió que me esperaba.
Entonces, en taxi llegue a casa.
Gonza: Ey Pau – me sonrió.
Sonrei - ¿Qué haces nene?
Gonza: Pasa… Estábamos con el viejo haciendo previa.
Pau: ¿Previa?
Miguel: No le des bola… Hola Pau – me saludo –
Pau: ¿Cómo andas?
Miguel: Bien ¿vos? Te esperábamos más temprano.
Pau: Es que salimos tarde del campo y yo tenía que estar a las 15.00 en lo de Eve.
Gonza: ¿Y Pepe?
Pau: En lo de un amigo, supongo.
Miguel: ¿Supongo?
Pau: Desde temprano no hablamos… Ustedes ¿Qué hacían?
Miguel: Prepare una picada, para esperar la cena ¿te quedas?
Pau: Ya que me insistís… No tengo algo más interesante que cenar con mis dos hombres – Sonrei.
Papa había hecho unos riquísimos canelones con salsa blanca. Cenamos entre risas como siempre y alrededor de las 23.30 decidí volverme.
Miguel: Mándame un mensaje cuando llegues.
Pau: Siempre lo hago pá. Igual, no es necesario.
El me sonrió y me despedí de ambos. Sali para casa.
Antes de llegar, pare en un kiosco, tenía abstinencia de chocolate, así que pare por uno de los block, esos nuevos. Mi perdición.
Ya sé que era verano, y debería mantenerme en forma, pero uno, solo uno no me hace nada.
¿O sí?
Da igual, volví con mi chocolate al auto y seguí camino a casa.
Llegue y me recosté en el sillón, prendí la tele y me puse a comer mi chocolate.
Cualquiera que me viera juraría que estaba depresiva. Pero nada que ver, un poco triste, porque Pedro no me había contestado ninguno de los mensajes que le envié por la tarde, me quería convencer que por ahí tenia mala señal. Pero yo sabía y todos saben que no quiere hablarme, aunque me dijo que no pasa nada, que está todo bien.
A la hora me acosté, vencida por el sueño y el aburrimiento. No había nada en la tele y ver el programa ese de que tenes que encontrar la palabra sí que me deprimía.

Me desperté alrededor de las 9.00 con un humor increíblemente bueno.
Sali de la cama sonriente, decidida a hablar con Pedro, a pedirle perdón una vez más. Y que sea lo que Dios quiera. 

3 comentarios:

  1. Pensé que había reconciliación por ser san valentín, no la hagas larga las peleas, las odio jajajaj hoy es un día para el amor, subí otro y que se amiguen

    ResponderEliminar
  2. que triste,ojala todo se solucione y se reconcilien!!!

    ResponderEliminar
  3. que bueno que hayas vuelto a subir!! pero que se reconcilien por favor!! me mata que estén peleados:(

    ResponderEliminar