lunes, 4 de marzo de 2013

Capitulo 102



Sentí unos besos por mi espalda, lo cual me hizo sonreír.
- Buen día amor – Lo escuche decir con voz suave – Hice el desayuno.
Sonrei – Mmm.
Largo una risita – Dale dormilona… Dijiste que tenías que levantarte temprano para terminar algunas cosas del viaje.
- ¿Qué hora es?
Pepe: Exactamente las ocho en punto.
Pau: Ufa, no quiero levantarme. – Gire para verlo - ¿Nos quedamos un ratito más?
Lo vi sonreír – Esta bien, dale.
Me recosté en su pecho, acariciando su pecho suavemente.
Pepe: Va a sonar estúpido, pero te voy a extrañar estos dos días ¿sabes?
Sonrei y me levante a la altura de su cara para dejar un beso dulce en sus labios.
Pau: Te podes venir conmigo, así no nos extrañamos ambos – Sonrei.
Pepe: Me encantaría amor, pero todavía me quedan miles de cosas para comprar del cumpleaños de Lola.
Pau: Claro – Sonrei – Entonces, yo también te voy a extrañar… Aunque dicen que siempre está bueno extrañar un poco ¿no?
Pepe: Un poquito no más – Me beso – Aunque en vez de estar hablando podemos disfrutar el tiempo para algunos besos ¿no?
Pau: ¿Vos decís? – Dije sonriéndole mientras dejaba dulces besos en su mejilla.
Pepe: Ajam – Y en un movimiento quedo sobre mí y empezaron esos besos llenos de amor y una pisca de pasión que los hacían perfectos.
Besos que te hacían mover la estantería, que llegabas a pensar “¿pueden ser tan perfectos?” “¿Él puede ser tan perfecto?”.
Caricias que te volvían loca, que hacían que te falte un poco el aire, que no querían que acabasen jamás. Esas manos… Esas manos perfectas que ya habían recorrido mi cuerpo miles de veces, porque amaba que me toque, que me acaricie y deje en mi cuerpo ese olor personal que tenía el, que era tan rico, tan dulce.
Entre esos besos y caricias acabamos desnudos, todavía el encima mío, colocándose entre mis piernas y hacer que largue un suspiro cuando sentí que ya éramos uno, que estábamos unidos, como ya hacía varias veces lo habíamos estado.
Vaivenes y más vaivenes.
Nuestras respiraciones ya estaban agitadas hacía ya tiempo, pero ¿Qué importaba? Estábamos juntos, disfrutando del clima excelente que lográbamos siempre.

Acostados, otra vez yo arriba de él abrazándolo, mientras el recorría mi espalda suavemente.
Seguramente se encontraba pensando, porque hacía ya tiempo que estaba en la misma postura.
Pau: ¿En qué pensas? – Pregunte cuando deje un beso en su cuello y subí dejando otro en su barbilla.
Pepe: En vos – Dijo sincero.
Sonrei - ¿Ah, sí?
El asintió – Si, en lo linda que sos.
Sonrei – Una cosa es que estés enamorado y otra que yo sea linda…
Pepe: Jajajaja tonta. Las dos cosas son verdad, que sos muy linda y que estoy enamorado, completamente enamorado de vos.
Me mordí los labios, porque moría de amor, ¿Podía ser tan tierno?
Lo bese dulcemente - ¿Te puedo confesar algo, que antes de estar con vos me pasaba?
Pepe: ¡Miedo! – Dijo imitándome.
Pau: Jajajaja tarado. Antes, era anti cursis, te juro – El largo una carcajada – Y cuando te conocí, no sé qué me paso – Sonrei.
Pepe: Jajajaja y eso que todavía no te cante… Aunque, mejor que no lo haga, ahí sí que me dejas.
Sonrei - ¿Tan mal cantas?
Pepe: Jajaja bueno… No sé.
Pau: ¡Cántame!
Pepe: ¡No!
Pau: Por fis…
El negó con su cabeza y hundió sus labios con los míos.
Pau: Cántame – Dije entre besos.
Pepe: No – me beso - ¿Para qué? Si estamos bien así, yo no canto, todos felices.
Pau: Jajajaja es que yo quiero me que cantes – Típica nena caprichosa - ¿Me vas a cantar?
Pepe: Ahora no… Tengo que calentar mis cuerdas vocales –Dijo divertido – Y muero por un café y medias lunas ¿desayunamos?
Pau: No sé porque me convences tan rápido… Deben ser las medias lunas, pero no hay.
Pepe: De eso me encargo yo – Me beso dulcemente – Voy a alguna panadería.
Pau: Te espero – Sonrei.
Amaba despertarme al lado de él, es lo más lindo abrir los ojos, tomar conciencia y darte cuenta que el sigue al lado tuyo, abrazándote.
Quedarme en la cama ya no quería, estaba totalmente despabilada, así que me levante con mi paso lento de todas las mañanas, me higienice y fui a la cocina para preparar dos café para desayunar con mi novio.
En eso suena el celular… ¿Lali?
Pau: Ey negri – Dije amable, con entusiasmo, porque me encantaba hablar con ella.
Lali: ¡Pero que buen humor! ¿Empezaste con todo no?
Pau: Jajajajaja algo así. ¿Cómo andas?
Lali: Muy bien che, ¿vos?
Pau: Bien, bien – Sonrei.
Lali: Te llamo en papel de novia y asistente, porque el señor todavía no sale de la ducha y después se queja que las mujeres tardan el triple que ellos.
Pau: Jajajajaja ¿no será mina, che?
Lali: ¡Ay, Paula!
Pau: Jajajajaja era una broma, bueno… ¿Entonces?
Lali: Bueno, pregunta a ver si lo podes buscar, porque la novia se lleva el auto y tiene que trabajar justo a esa hora.
Pau: ¡Que jodida la novia! Jajajaja. Decile que sí, que lo buscamos, a mí me lleva Pepe.
Lali: Dale, de ultima lo dejo en tu casa ¿No te molesta? Así no se hacen otro viaje, digo.
Pau: Yo no tengo problema gorda… Ustedes organícense.
Lali: Esta bien, entonces antes de irme para hacer unas campañas lo dejo en tu casa.
Pau: Los esperamos – Sonrei.
Y nos quedamos charlando por un ratito hasta que llego Pepe y colgamos.
Pau: Amor –Dije yendo hasta la cocina.
Y me lo encontré con una flor mirándome, sonreí.
Pau: ¿Y eso?
Pepe: Aparenta una flor… Para vos.
Sonrei y me acerque a él para tomar la flor y rodearle con mis brazos su cuello.
Pau: Vale más si es robada del… - Y me beso dulcemente, yo estalle en risa – Te amo, gracias… Es muy linda.
Pepe: Me alegro que te guste, no sabes el miedo que tenía que me vea en portero.
Pau: Jajajajaja tarado – Lo bese - ¿Desayunamos?
Mientras desayunábamos, sonó el celular de Pepe y al instante Loli empezó a llorar.  
Pau: Yo la alzo – Sonrei.
El me atrajo hacia él y me beso – Gracias – A lo que sonreí.
Busque a Loli que tenía los ojitos enormes e hinchados de recién despertarse.
Pau: Hola mi amor… Buen día – Bese su mejilla.
Bajamos y Pepe todavía seguía hablando, entonces deje a Lola en su falda y fui a hacerle la mamadera.
Una vez que termine, Pepe dejaba besos en la mejilla de su hija.
Pau: Acá tiene la leche – Sonrei.
Pepe: Gracias amor, no te hubieras preocupado, se la hacía yo.
Pau: No me molesta tonto… Voy a terminar de ordenar la valija –Sonrei.
Pepe: Dale.
Y así fue que me fui a ordenar un poco mi bolso y también el cuarto, que todavía no lo había hecho.
Pepe: Gorda ¿vas a comer algo? – Dijo, desde el marco de la puerta.
Pau: ¿Hacemos una tarta de jamón? Si queres la podemos pedir en la rotisería, hay una acá a dos cuadra.
Pepe: Dale, van a ser las once y media… La busco así después esperamos a Peter y vamos ¿sí?
Pau: Dale – Sonrei.
Pepe: Ahora venimos entonces, me la llevo a Lola.
Pau: Los espero – sonreí –
Despues de media hora estábamos comiendo los tres juntos… Como una típica familia, que seguro ya lo éramos, pero sonaba raro… ¿No les suena raro?

A las 13.00 ya estábamos en el aeropuerto y cuando anunciaron que deberíamos acercarnos hacia el avión me despedí de Pepe y Lola.
Pepe: Llámame ¿sí?
Pau: Si mi amor, una vez que este instalada allá te llamo – Lo bese – Pórtense bien, y no me extrañen mucho – Dije divertida.
Pepe: ¡Vos pórtate bien! Nosotros siempre lo hacemos ¿no? – Le dijo a su bebe.
Sonrei – Bueno chau Loli – Bese su mejilla – Chau amor – El me beso.
Pepe: Te amo, cuídate
Pau: Yo también te amo.
Le di otro beso para que me dure por dos días y lo alcance a Peter que me esperaba hablando por teléfono.

Continuara…
Hooooooooooooola, quiero comentarios!! Los espero, eh.
JusPauliter.

3 comentarios:

  1. que lindo,me encanto!!!
    ojala pronto llegue un bebito...jejeje

    ResponderEliminar
  2. ayyy que lindooo! lleno de ternura, me matan de amor ♥ un beso!

    ResponderEliminar
  3. felizzzz de leerte con mas continuidad!
    me encantan tus historias ;)

    que siga la inspiracion!

    ResponderEliminar