Jueves cinco y media, ya listos esperábamos a Lu que venía a
buscar a Lola. También esperábamos a mi viejo, quien se ofreció a llevarnos.
Y si, ya había llegado el día, el día de nuestro viaje. A
ambos se nos notaba felices, Pepe estaba un poco sensible es que lo entiendo, tenía
toda una semana lejos de su hijita, y obviamente se iban a extrañar mutuamente.
Pero también, creo que le iba a ayudar un poco para ocuparse un poco de él. Además,
íbamos a ir juntos, a pasar unos días increíble en esas lindas playas.
Lola dormía en sus brazos, mientras el la miraba concentrado
sentado en el sillón y yo al lado de él, mirando la nada.
Cuando sonó el timbre y yo me levante a atender, era Lu.
Pau: ¡Hola Lu! – Dije en un tono bajo.
Lu: Hola Pauli ¿Todo bien?
Pau: Bien pasa, hace un ratito se durmió la gorda.
Lu: ¡Hola Pepito!
Él le sonrió – Hola Lu ¿todo bien?
Lu: Si, ¡Al fin llego el día! ¿No?
Pepe: Si – Y sonrió – Este es el bolso de Loli, le puse
bastante ropa por las dudas, pero vos tenes una llave, lo que precises busca…
Lo mismo que la leche, también le metí dos o tres cajas y algunos juguetes
porque no entraban muchos, pero bueno… Despues busca más si es necesario. Ah, y
el cochecito está en la piecita de atrás, por si también lo quieren llevar.
Y le sonreí, porque cada vez lo amaba más, me lo imaginaba
el padre de mis hijos y estaba totalmente convencida que él iba a ser perfecto,
y no podía dejar de soñar e imaginármelo con nuestro hijo en brazos…
Lu: Quédate tranquilo Pepe, ella va a estar bien ¿sí? Ahora
cuando te subas a esa avión masvale que te olvides de todo, obvio que si llamas
para sabes cómo están no nos enojamos, pero disfruta, Lola va a estar muy bien
y cualquier cosa te avisamos ¿Si? – Y asintió, se hacía conocer tanto sin decir
nada – Y si no lo hace, vos sos la encargada de maltratarlo para que lo haga
¿ok? – Me dijo divertida.
Pau: Jajajaja ¿me das permiso? Estoy segura que lo vamos a
pasar lindo, ¿no?
Y él me asintió sonriendo – Dicen que cuesta fortuna llamar
de ahí, pero bueno… De algún modo nos vamos a comunicar, igual llevo la compu,
podemos hablar por Skype o Facebook chat.
Lu: Dale Pepe… Bueno, nos vamos porque Julián precisa el
auto, entra a trabajar a las 6.30
Pepe: Esta bien… Cuídense ¿sí? Y cualquier cosa llamen por
favor.
Lu: Lo mismo dijo… Cuídense, disfruten y no gasten mucho.
Sonrei – Gracias Lu, nos vemos a la vuelta.
Pepe dejo miles y miles de besos en la mejilla de su hija,
como para que le duren por toda una semana luego saludo a su hermana y las
acompañamos hasta afuera, lo abrace de costado.
Lu: Nos vemos… ¡Pórtense bien! Y no nos extrañen mucho.
Pepe: Vamos a intentar – Dijo sonriendo y yo deje un beso en
su mejilla.
Lu: Adiós –Y después de tocar tres bocinazos nosotros
saludamos con la mano y el auto circulo para después doblar en la siguiente
cuadra y desaparecer.
Abrazados volvíamos a la casa cuando vimos a mi papa
estacionar frente.
Y nos sonreímos.
Miguel: Buenas –Bajo con una cara de dormido, pero sonriente
–
Pau: ¡Hola pá!
Miguel: ¿Todo bien? – Y me saludo con un beso en la mejilla para después extenderle
la mano a Pepe.
Pepe: ¡Todo bien! Ya listos.
Miguel: Bueno… ¿Vamos cargando entonces?
Entre los dos cargaron los bolsos – uno para cada uno – Y después
que Pepe cerró la casa nos subimos a la camioneta rumbo al aeropuerto.
En el camino…
Miguel: ¿Y la nena, Lola donde se quedaba?
Pepe: Se queda con mi hermana Luciana, desde un principio de
cuando salió la idea del viaje hable con ella… Y ella chocha.
Miguel: ¡Qué bien Pepe! Va a servir mucho esta pequeña
distancia, para más adelante.
Pepe: Si, y bueno… También es lindo extrañar un poco. Lo que
me preocupaba era la distancia, pero tu hija tiene un buen don para convencer. –Y
gire, para sonreírle.
Miguel: Creo que lo hace con todos – Y me acaricio mi
pierna, yo reía – Te mira tierna y te puede.
Pau: ¡Ustedes son cholulos! – Me gustaba esa palabra –
Igual, me encanta –Sonrei triunfante.
Pepe: Aveces se aprovecha un poco, pero esta bueno igual –
Dijo riendo.
Miguel: ¿Ya tienen todo organizado? Digo, el hotel y demás.
Pau: Si, al hotel lo reservamos por internet y bueno tuve que
anotarme algunas calles para ubicarme jajajaja.
Miguel: Buenísimo entonces…
Cuando llegamos a Ezeiza papa nos ayudó a bajar las valijas y
luego se despidió.
Miguel: Llámame cuando puedas ¿Si? – Asentí – Pásenla
hermoso y no gasten mucho.
Pau: Gracias pá, lo veo imposible al no gastar mucho, no te
prometo nada.
Miguel: ¡Sos terrible!
Pau: Mándale saludo a Gonza.
Miguel: Le digo… Nos vemos Pepe, cuídense, cuídala.
Pepe: ¡Siempre! –Sonreímos los dos – Nos vemos Miguel.
Abrace nuevamente a papa y nos alejamos de él, ya alcanzando
las valijas y esperando a que nos indiquen para subir al avión.
Sentados en unas butacas, yo recostada en su pecho…
Pau: ¿Estas bien amor? Estas un poco… Callado. – Le dije levantando
la mirada para mirarlo y el ma acaricio la mejilla, sonriente.
Pepe: Estoy más que bien amor… Solo es como que… Como que
tengo algo en el pecho que me da cosita. Como impresión de dejar sola a Lola. Sé
que va a estar bien y Luciana la va a cuidar más que nadie, pero me da cosa
dejarla sola – Y asentí comprendiéndolo – Y no es que me arrepiento eh, porque
estoy seguro de que quiero pasar estos días con vos, y sé que también necesitamos
un poco de intimidad ¿no? De nosotros solos, lejos de todos.
Sonrei a medias – Sé que es difícil para vos… Y lo valoro
mucho. Pero como decís vos, hay que aprovechar estos días juntos solos, se nos
van a pasar enseguida y cuando quieras acordar ya estas con Loli… Relaja ¿sí? Disfrutemos
de esto – Le susurre.
Pepe: Te amo – También me susurro para después besarme – Gracias
por entenderme.
Y le sonreí - ¿Cómo no te voy a entender amor? Debe ser muy difícil,
por eso valoro mucho todo lo que haces por mí y por nuestro noviazgo. Te amo también.
Me beso dulcemente.
Pepe: No te dije nada, pero es la primera vez que voy a
viajar en avión y un poquito de miedo le tengo… En realidad mucha.
Y sonreí – Yo también le tenía miedo la primera vez que viaje.
Pero va a estar todo bien, al principio cuando levanta vuelo se mueve un
poquito, pero después es tranqui… Además, estamos juntos.
Pepe: ¿Vos decís que no queda mal que me estés consolando en
la avión si me agarra una crisis?
Pau: Jajajaja obvio que no amor… Igual, no pensemos en
crisis.
A la media hora subimos al avión, Pepe estaba algo nervioso,
por eso entrelace su mano contra la mía fuerte para darle seguridad.
Despegamos con éxito y una vez ya volando el clima cambio a más
tranquilo.
Pau: Viste que no era la gran cosa amor.
Pepe: No claro… Casi muero.
Pau: Jajajaja exagerado.
Mientras charlábamos me agarro un poco se sueño, entonces me
recosté en sus brazos y mientras él me acariciaba empecé a dormitarme.
Pensaba en los días hermosos que se iba a venir y sonreía a más
o no poder, porque había esperado este momento. Estar con él me hacía increíblemente
bien, amaba estar con él.
Y sabía que el viaje era prácticamente corto, después de dos
horas anunciaron que nos prendamos nuevamente los cinturones ya que estábamos por
aterrizar.
Entrabamos en nuestra habitación, abrazados, sonrientes.
El hotel que habíamos elegido tenia de todo, era muy
completo y lo más lindo: estábamos a dos cuadras de la playa.
Feliz.
Dejamos las valijas a un costado y vimos la cama, atinamos a
acostarnos –tirarnos de palomita – y reímos, por la coincidencia y porque sí.
Pepe: Que lindo lugar… Me encanta todo.
Pau: A mí también… ¿Viste lo que es el hotel? Pileta
climatizada y al aire libre, gimnasio, que lo tengo totalmente descartado – Y reímos
– Sauna… Y Jacuzzi privado, quiero verlo ya – Y me levante para ir al baño y
encontrarme con un enorme jacuzzi – Es increíble
esto Pepe.
Y me di vuelta para encontrarme con el sonriendo y que me
abrace por la cintura atrayéndome a él.
Pepe: Recién llegamos y estoy amando estar acá con vos –Sonreímos
para después besarnos – Te amo tanto.
Pau: Y yo a vos – Dije con una gran sonrisa, feliz – Te amo.
Pepe: ¿Qué queres hacer? Es re temprano.
Pau: ¿Y si dormimos un ratito para después ir a comprar algo
o almorzar en algún lado e ir a la playa?
Pepe: Me parece bien… Pero primero voy a probar la ducha. ¿Venís
conmigo?
Pau: Claro – Sonrei.
Entre muchos besos disfrutamos esa ducha, que fue excelente,
era increíble como salía esa agua.
Cuando ya estábamos listos, los besos siguieron con gran intensidad.
Sus manos que estaban en mi cintura bajaron a mi cola y yo me pegue más a su
cuerpo y los besos se volvieron más locos y apasionados.
Recorrió mi espalda más de cinco veces para después alzarme
y que yo lo rodee con mis piernas su cintura.
Solté un suspiro que fue callado por sus labios quienes
juntos a los míos formaron un beso lleno de pasión y lujuria. El clima iba
aumentando – Y puede que sea afuera, porque hacía un calor que rajaba la
tierra, pero creo que éramos nosotros – y nuestros cuerpos ya pedían estar
juntos, por completo.
Pepe: Me… Me encanta estar así, acá con vos –Dijo con la voz
entrecortada – Sos increíble – Gimió luego dejo un beso en mi cuello camino a
mis pechos.
Y sonreí, porque amaba escucharlo así y diciéndome esas
palabras.
Pau: Vos también sos increíble amor –Dije de la misma forma
que el – Pero dale – Le suplique.
Y él me sonrió divertido.
Entonces, después de besarnos él se unió a mí, disfrutando
del momento único, lleno de placer y deseo, haciendo que mi mundo se de vuelta
por completo, que se me afloje todo el cuerpo y sea totalmente vulnerable ante él,
porque lo amaba, porque amaba estar así con él, en este lugar, solos.
Continuara…
Hoola yo aquí.
Capitulo delicadísimo a Sandri J Gracias por ayudarme tanto
ma, sos lo más!
Muchas gracias por sus comentarios e ideas que me dejaron. Prácticamente
fueron todas muy parecidas asi que pronto las sorprendo.
También gracias por leer!
JusPauliter
P.D: Juli deja de amenazar que voy a ser yo quien te hackee
el twitter en vez de vos a mí.

que lindo,me encanto!!!
ResponderEliminarla llegada de un bebito también seria linda idea ehhh...jejejeje
ayyy que lindo, cuanto amor:) para cuándo se viene un bebe de ambos? ojala que pronto se dé... un beso!
ResponderEliminar