Me desperté de esa mini siesta con su mano en mi panza, su
cuerpo pegado al mío y esa respiración lenta y profunda. Sonrei cayendo en
cuenta donde y con quien estaba.
Trate de salir de sus brazos para levantarme, pero al
parecer él estaba despierto y me beso el cuello dulcemente.
Pepe: No te vayas – Dijo con voz dormida, yo sonreí.
Pau: No me iba muy lejos amor… Iba a cambiarme para después despertarte
e ir a recorrer un poco.
Pepe: Bueno
Acariciaba mi panza delicadamente y yo sonreía. Gire para
besarlo dulcemente, mientras él no me soltaba –tampoco quería-
Pau: Dale amor… Vamos, arriba.
Pude levantarme y él lo hizo después de mí.
Despues de cambiarnos, decidimos armar el bolso de la playa,
ir a comprar fiambre e instalarnos todo el día allá.
Ya en la playa…
Pepe: Esto es increíble… La arena re finita – Dijo como tal
nene sorprendido.
Pau: ¡Y blanca! Parece talco… ¿Te parece alquilar una
sombrilla? porque nos vamos a calcinar.
Pepe: Dale si
Una vez ya instalados nos pusimos protector y nos quedamos
charlando hasta que a Pepe decidió ir al mar y yo lo seguí.
Pepe: ¿Y las cosas gorda?
Pau: No pasa nada amor – Lo tome de la mano y fuimos ambos
para el agua.
Era increíblemente tibia, transparente y las olas eran
tranquilas… Prácticamente un paraíso – A los que le gusta el mar, como a mí-
Estuvimos un rato en el mar, jugando y divirtiéndonos –Eso que
éramos grandes – y volvimos devuelta a la sombra, porque en verdad estaba re
peligroso el sol.
Almorzamos y yo que me había traído un libro, me puse a leer
mientras Pepe sacaba algunas fotos.
Y estuvimos todo el día en la playa, tomando sol, comiendo
ricas ensalada de frutas, bañándonos en el mar, entre algunos besos…
A las 19.00 volvimos para el hotel. Acá teníamos dos horas
de diferencia por lo tanto a partir de las nueve teníamos que ir al comedor.
Entonces entre yo primero a bañarme mientras él hablaba con
su hermana, sobrinos y Lola por Skype luego entro él a ducharse mientras yo me ponía
cremas en el cuerpo y me vestía.
Listos los dos bajamos al restaurant del hotel, y después de
pedir las bebidas nos acercamos a la mesa gigante a elegir el menú –tenedor libre-
Mientras cenábamos…
Pepe: ¿Qué hacemos después?
Pau: Podemos ir a la peatonal… Queda a cinco cuadras me
dijeron. Y si no, si estás muy cansado podemos ir a la pileta –El calor todavía
se hacía notar, y ya era de noche-
Pepe: ¿Vos que decís? – Me sonrió.
Pau: Mmm ¿peatonal? De última si volvemos con mucha calor
nos vamos a la pileta.
Pepe: O a la ducha – Dijo sonriéndome pícaro.
Sonrei sobrándolo – Dale ey.
Pepe: Yo prefería peatonal y después jacuzzi
Pau: Ay si – Dije sonriendo – Listo, hacemos eso.
Y se rio.
Seguimos cenando entre risas, y después de una hora salimos
para la peatonal. Había cosas preciosas en cada locales para comprar, pero no
frene en ninguno porque sabía que Pedro me iba a matar. Más adelante,
obviamente lo llevaría a que me acompañe a comprar.
Nos compramos unas caipiriñas y nos pusimos a ver los show
que hacían ahí mismo.
Estuvimos madia hora mirando y luego salimos a caminar por
la playa de la mano.
Pepe: ¿Sabes que me encanta esto? - Y lo mire para sonreírle – Es otro mundo–
Dijo riendo
Pau: Es muy lindo… Y eso que no conocimos nada. Mañana
temprano podemos averiguar en la peatonal alguna casa de turista para ver las
excursiones que hay
Pepe: Dale si – Me sonrió – Hay playas e islas hermosas.
Asentí sonriendo – Y salen combis todos los días.
Pepe: Ojala no nos toque algún día de lluvia…
Pau: Si, ojala… Pero debe llover seguido. ¿Viste que hay
mucha humedad?
Asintió - ¿Nos sentamos?
Pau: Dale
Y nos sentamos con la vista hacia el mar, mientras yo me
apoyaba en su hombro.
Pau: Sabes que estaba pensando… Que cuando volvamos podríamos
ir un finde o no sé, tres, cuatro días a alguna playita con Loli.
Me separe de el para ver su cara y encontrarme con que me
estaba sonriendo ¿emocionado?
Pepe: Me encantaría mi amor – Y yo sonreí y bese su nariz –
Me pone muy feliz que siempre tengas en cuenta a Lola. Antes pensaba que por ahí…
No sé, iba a ser un peso más que te pongas de novio con un tipo que tiene una
hija bebe ¿entendes? Vos sos mucho más joven que yo y seguro las chicas de tu
edad deben hacer otras cosas.
Pau: Tampoco soy tan pendeja – Dije sonriendo, alargando las
“a” del “tan” – Y ya te dije que amo a tu hija como también te amo a vos. Tengo
un amor por los chiquitos –Dije obvia – y con Lola tengo un amor muy especial…
Ambas nos entendemos, nos queremos y la pasamos muy bien juntas. Y ya te dije,
cuando crezca más te vamos a hacer la vida imposible – Dije riendo – La voy
hacer fanática de comprar y gastar. Te vamos a fundir las dos.
Pepe: Me da miedo cuando me decís esas cosas… Lo peor que me
lo decís tan segura y tan seria que seguro va a ser verdad.
Y yo largue una carcajada – Obvio que sí
Pepe: Ya vas a ver, me la voy a ingeniar solito.
Sonrei y lo bese – O con un hijo varón ¿no?
Y él me miro sorprendido - ¿Qué estas insinuando?
Pau: Jajajaja nada bobo. Solo decía – Sonrei.
El me sonrió para después besarme.
Pau: Creo que estos días voy a ser muy reiterativa pero… Amo
estar acá con vos
Pepe: Yo también amo estar acá con vos – Dijo mientras
dejaba miles de besos en mi cara – Pero más te amo a vos.
Pau: ¡Menos mal! –Y reímos los dos, para después besarnos
dulcemente – Yo también te amo a vos, mucho, mucho – Dije entre besos.
Me sonrió y siguió con el beso que cada vez se volvía más
intenso por eso me separe –no tanto – de el para quedar colgada de sus hombros
mientras lo rodeaba con mis brazos, a pocos milímetros de su boca, nuestras
narices se rozaban.
Pepe: Sos preciosa – Me susurro y yo sonreí – Te miro y no
se… Me encantas – Y yo reí con vergüenza – Enserio… Sos muy linda, me enamoras
todos los días con pequeñas cosas.
Me mordí el labio inferior muerta de amor.
Pau: Vos también sos muy lindo mi amor y no me podes decir
todo esto en un lugar público, si fuera por mí ya te estaría llenando de besos.
Y él me sonrió pícaro a lo que yo reí para después dejar
miles de besos en todo su rostro y por ultimo besarle sus labios fugazmente.
Pau: Te amo – Le di el último beso.
Pepe: Yo también – Me robo otro.
Seguimos besándonos y mimándonos hasta que decidimos volver
al hotel para antes de acostarnos entrar al jacuzzi.
Y así lo hicimos, estuvimos besándonos un rato más, llenándonos
de amor y luego decidimos acostarnos.
Ya en la cama el me abrazaba por la cintura.
Pau: Me encanta que me abraces mientras duermo… Me siento
protegida – Dije con una sonrisa.
Pepe: A mí me encanta abrazarte – Dejo un beso en mi hombro –
Que duermas lindo amor.
Pau: Vos también, te amo – Entrelace sus dedos con los míos.
Cerré los ojos y creo que no me costó mucho dormirme.
El despertador sonó temprano y fui yo quien lo apago para
luego volver a acostarme y verlo dormir plácidamente. Me acerque más a él y
deje un beso dulce en su mejilla y otro en sus labios. Lo vi sonreír y me contagio.
Pau: Hola amor – le susurre mimosa.
Pepe: Mmm no me despiertes.
Yo reí – Dale tonto, ya estas despierto.
Pepe: ¿Ah, no era un sueño?
Pau: Jajajaja no al parecer
Pepe: Que bueno – Al fin abrió los ojos y nos sonreímos –
Buen día mi vida.
Pau: Buen día amor – Nos besamos – Si nos apuramos llegamos
a desayunar.
Pepe: ¿Me tengo que levantar?
Pau: Yo creo que si – Dije divertida – Dale vago
Pepe: Ufa – Dijo como tal nene de cinco años caprichoso y yo
morí de amor.
Pau: Dale gordo – Le deje un beso y me levante para elegir
la ropa que me iba a poner, y entrar al baño por una ducha rápida.
Cuando salí él ya me estaba esperando cambiado así que me
cambie y bajamos a desayunar.
Continuara...
JusPauliter
Si dejan comentarios no me enojo :)

ayyy que lindo,me encanto el capítulo!!!
ResponderEliminarsos una genia escribiendo,seguí haciendolo...
me encanta,me dan mucha ternura!
ResponderEliminarPauli es una dulce y PP mil veces mas dulce!
Gracias Jus por seguirla ;)