jueves, 25 de julio de 2013

Capitulo 125


Cena con suegros juntos. Y te pones a pensar ¿Por qué lo juntaste? ¿Por qué?
Eran imparables. Y lo bueno es que se llevaban muy bien, pero… Le daban a la charla a full. Y te lo quedabas mirando, con ganas de matarlo, porque no es que hablaban de algo… Cultural, de nosotros, o de Lola. Hablaban de partido, y la mala suerte se duplicaba cuando mi papa se enteró que Horacio era hincha de Boca, al igual que él.
Con Zai no le dábamos mucha importancia, estábamos en la nuestra hablando, pero Pedro que estaba con ellos ya se estaba poniendo de mal humor, porque lo peor es que se la habían agarrado con él, hincha de River. Nosotras los mirábamos desde el sillón mientras cuidábamos a Lola que seguía jugando entretenida y reíamos de Pedro que cada dos por tres se daba vuelta para mirarnos, y yo le respondía:
- Fue tu culpa –Riendo.
Zai: Sirvamos el postre porque en minutos Pedro los echa a los dos.
Pau: Jajajaja dale.

Pau: Bueno, bueno… ¿Helado?
Miguel: Ella viene para que no lo bardemos más.
Pau: Ah ¿Lo estaban bardeando? Qué bonito eh, ¿papa queres que te eche? –Dije divertida.
Miguel: ¿A mí? Soy tu padre –Dije exagerando al hablar.
Pau: Si a vos. Pobrecito mi amor –Deje un beso en la mejilla de Pedro- Bueno cambien de tema eh.
Horacio: Pillo –Le dijo a su hijo y yo me reí. Seguro Pepe había hecho algún gesto.
Ayude a Zai a servir el postre para una vez que todos tengamos sentarnos en la mesa, mientras ahora hablaban del trabajo de papa. Sonrei, porque se llevaban tan bien los tres.
Cuando papa decidió irse Pedro aprovecho para alcanzar a Hora a su casa y Zai también decidió irse, mañana debía madrugar.
Pepe: ¿Te quedas amor? –Me susurro.
Asentí- Te espero… Mientras hago dormir a la gordita ¿te parece?
El me sonrió y me dio un beso, el que me hizo que me robe una sonrisa.
Pau: Chau pa –Deje un beso en su mejilla
Miguel: Chau Pau, nos vemos –Asentí sonriendo.
Horacio: Nos vemos Nuerita preferida –Reí.
Pepe: Es la única que tenes papa –Reímos. Fede todavía seguía soltero.
Horacio: Por eso mismo
Pau: Jajajaja nos vemos Hora.
Horacio: Chau princesita –Saludo a su nieta- A ver cuando papa te trae a casa del abuelo, así lo ayudas a plantar unas plantitas y de paso te llenas un poco de tierra.
Pepe: Vamos pa.
Reí y cerré la puerta para volverme donde esta Lola: Sentada en uno de los sillones semi dormida.
Deje un beso en su frente y reí cuando se asustó ya que no me había sentido.
Pau: Mi amor, te estas durmiendo sentada –La alce- Veni, Pau te va a poner el pijama así dormimos.
Ella me abrazo por mi cuello, entonces cuando llegamos a mi cuarto la cambie y nuevamente la alce para tararearle cualquier canción y que ella quede dormida.
Subí al altillo para acostarla en la cama, ya de ella fijar que estaba dormida completamente y bajar cuidadosamente para no hacer tanto ruido.
Prepare mi pijama y ropa interior para también preparar la bañadera y esperar a Pepe.
A la media hora el toco timbre y fui a atenderlo.
Pau: Hola –Sonrei y lo deje entrar.
El me sonrió para tomarme por la cintura, pegar mi cuerpo con el suyo.
Pepe: Hola amor –Sonrei, mucho sonreí porque él se rio- ¿Lola?
Pau: Duerme. Te estaba esperando para meterme en la bañera… Necesito masajes y mimos de mi novio.
Pepe: ¿Ah sí? Mira vos –Reí- Y si no queda otra, dale.
Pau: ¡Que malo!
Pepe: Tonta, dale… Yo también necesito hacerle mimos a mi novia.
Sonrei feliz y fuimos directo al baño, para meternos a la bañera ya que había preparado el agua hace pocos minutos poniéndole sales.
Pepe: Estabas muy convencida en el sí mío eh.
Pau: Jajajaja si siempre te convenzo amor.
Pepe: Es verdad –Murmuro.
Primero entro Pedro para que yo me siente delante de él.
Pepe: Esto es vida –Reí. Comenzó a acomodarme el pelo y hacer suaves masajes en mi espalda-Despues te toca a vos eh.
Sonrei- Bueno –Dije no tan convencida.
Pepe: ¡Eu!
Pau: Jajajaja recién empezaste Pedro.
Pepe: Bueno. –A su pesar siguió haciéndome masajes.
Sonrei.
Pau: Amor, estaba pensando- Enseguida me toco la frente - ¿Qué te pasa?
Pepe: No, estaba viendo si habías levantado temperatura, digo por pensar… Pero no, es un gran avance, seguí.
Pau: ¡Pedro! Que forro.
Pepe: Jajajajaja –Dejo un beso en mi cuello- Sos muy linda cuando te enojas.
Pau: Es obvio que lo disfrutas, son malísimos tus chistes Pedro.
Pepe: Bueno, seguí ¿Qué me querías contar?
Pau: Ahora no me acuerdo ¡Vez!
Pepe: Jajajajaja ¡Vez, vos! –Reímos.
Pau: Tarado. Ya me acuerdo… Que como mañana tengo que ir al programa de Zai y Mariano, podría ir temprano para a eso de las 17.00 ustedes buscarme e ir al campo ¿no?
Pepe: ¿No te dijeron a qué hora tenías que ir? –Negué sacudiendo la cabeza- Entonces dale –Reí- Avísame cualquier cosa
Pau: Si. Pero mejor que viajemos de día.
Pepe: ¿Miedito?
Pau: No me gusta, me da pánico viajar de noche.
Pepe: Debe ser lógico –Por el accidente lo decía –Viajamos temprano entonces –Dejo un beso en mi mejilla.
Sonrei y me di vuelta para esta vez sentarme arriba suyo, frente con frente.
El me sonrió y me abrazo de la cintura para pegarme a su cuerpo y sentirlo.
Pepe: ¿No más masajes?
Negué- No más masajes –Afirme y deje un beso suave en sus labios.
Lo sentí suspirar, de placer para volverme a besar con más intensidad. Sonrei entre el beso para pegarme más a su cuerpo, acariciar su espalda y escucharlo de nuevo.
Pedro: Sos muy linda – Me susurro mientras recorría mi cuerpo con sus manos haciéndome temblar.
Sonreír para besarlo suavemente rodeando su cuello con mis brazos.
Pau: Vos también sos muy lindo –Reí a penas.
Entonces me beso suavemente para acoplarme enseguida a su beso y que a la vez sea más intenso, más pasional. Y simplemente dejarnos llevar por nosotros, por nuestros cuerpos y que finalmente estemos unidos para siempre, rebalsando de amor y que el mundo se me ponga de patas para arriba, que sienta amor puro, porque solamente eso puedo sentir, amor puro haciendo el amor con él.
Acurrucarme en su pecho para que el me abrace y deje un beso en mi pelo.
Pepe: Amor –Susurro después de varios segundos en silencio.
 Levante mi mirada para verlo y encontrármelo sonriendo a lo que sonreí yo también, muerta de amor.
Pau: Basta de sonreírme así, me vas a matar –Le susurre antes de besarlo
Pepe: Jajajaja vos me pones todo así, sonriente.
Reí para besarlo dulcemente.
Pau: ¿Qué me querías decir?
Pepe: No, nada… Pensé que te habías quedado dormida. Está un poco fría el agua ¿salimos?
Pau: Ufa, no. –El levanto una ceja y se rio- Quiero quedarme así con vos. –Y lo abrace dejando besos en su cuello.
Pepe: Dale amor, nos va a hacer mal, esta helada el agua.
Pau: Si me aceptas un café en la terraza.
Pepe: Con vos, acepto todo –reí para que me bese- Dale.
A mi pesar, me levante para salir de la bañera, tenía razón, el agua estaba helada.
Me puse mi pijama al igual que él y fui a la cocina para preparar los dos cafés.
Pepe: ¿No hace un poco de frio para que salgamos afuera? Y vos así no más, de pijama. –Me reto mientras abrazaba mis caderas.
Pau: No papa, porque tengo un novio que me va abrazar.
Pepe: Jajajajaja. ¿Y el novio? Claro, que se mate.
Pau: Estas re abrigado amor. Tomamos el café adentro, no hay problema.
Pepe: Te estoy jodiendo –Me beso- De paso sacamos al perrito afuera, se despertó –asentí.
Pau: Dale. Mañana podemos hacer eso. Buscarle un nombre al perro.
Pepe: Bueno –Me beso- Estas muy buena.
Pau: Jajajaja ¿enserio?
Pepe: Demasiado.
Pau: Vos también –Le susurre dejando otro beso- ¿Vamos? Si queres lleva las tazas yo llevo al gordito lindo. –Dije mientras me iba a buscar al perro.
Pepe: Si no queda otra –reí
Pau: ¡Que mala onda!

Pepe: ¡Ya sé cómo le podes poner! Digo, si te copa.
Pau: ¿Cómo?
Pepe: Es muy bueno el nombre… Siempre le quise poner a mis perros pero a mi viejo nunca le gusto. Teo.
Pau: ¿Teo?
Pepe: Si, es muy bueno. ¿No te gusta?
Negué- ¡Noo! Es muy malo amor. –Dije entre risas.
Pepe: ¿Enserio es malo?
Pau: Es más para… Para un humano jajajaja. Pero es... Es lindo.
Pepe: Que mala sos eh… ¡Sos mala!
Pau: Jajajajaja mi amor, es horrible ese nombre.
Pepe: No te ayudo nada ahora, suerte con el nombre –Dijo con una media sonrisa, cruzándose de brazos.
Pau: Jajajaja vos también sos muy lindo cuando te haces el enojado –Me senté en su falda para llenarlo de besos mientras lo abrazaba por su cuello y él por mi espalda- Te amo enojón.
Pepe: Yo también te amo igual –Sonreímos.
Pau: ¿Entramos? Ahora si tengo frio
Pepe: Dale, si te enfermas no es mi culpa ¿ok?
Pau: Masvale que va a ser tu culpa, y me vas a tener que cuidar –Alce al perrito- ¿Te parece que le ponga su trapito al lado del calefactor? Por ahí le hace mal.
Pepe: No le va a hacer nada amor.
Pau: ¿Decís?
Pepe: Si gorda
Pau: Ok, ok tranquilo –Reímos.
Cuando logre que el perrito se quede en su trapito fuimos al cuarto para acostarnos.
Pau: Abrázame –Entonces el pego mi cuerpo con el suyo (el típico cucharita)
Pepe: Mañana me abrazas vos –reí- Siempre yo, ¿Y a mí?
Pau: No da que yo te abrace para dormir, vos sos el hombre.
Pepe: Los hombres también merecen ser abrazados
Pau: Jajajaja bueno, entonces mañana te abrazo todo el día, jodete.
Pepe: Mmm bueno. Hasta mañana –Dejo un cálido beso en mi hombro- La amo.
Sonrei- Yo también lo amo, que descanse.


Continuara…

3 comentarios: