Cena con
suegros juntos. Y te pones a pensar ¿Por qué lo juntaste? ¿Por qué?
Eran
imparables. Y lo bueno es que se llevaban muy bien, pero… Le daban a la charla
a full. Y te lo quedabas mirando, con ganas de matarlo, porque no es que
hablaban de algo… Cultural, de nosotros, o de Lola. Hablaban de partido, y la
mala suerte se duplicaba cuando mi papa se enteró que Horacio era hincha de
Boca, al igual que él.
Con Zai no le
dábamos mucha importancia, estábamos en la nuestra hablando, pero Pedro que
estaba con ellos ya se estaba poniendo de mal humor, porque lo peor es que se
la habían agarrado con él, hincha de River. Nosotras los mirábamos desde el
sillón mientras cuidábamos a Lola que seguía jugando entretenida y reíamos de
Pedro que cada dos por tres se daba vuelta para mirarnos, y yo le respondía:
- Fue tu culpa
–Riendo.
Zai: Sirvamos
el postre porque en minutos Pedro los echa a los dos.
Pau: Jajajaja
dale.
Pau: Bueno,
bueno… ¿Helado?
Miguel: Ella
viene para que no lo bardemos más.
Pau: Ah ¿Lo
estaban bardeando? Qué bonito eh, ¿papa queres que te eche? –Dije divertida.
Miguel: ¿A mí?
Soy tu padre –Dije exagerando al hablar.
Pau: Si a vos.
Pobrecito mi amor –Deje un beso en la mejilla de Pedro- Bueno cambien de tema
eh.
Horacio: Pillo
–Le dijo a su hijo y yo me reí. Seguro Pepe había hecho algún gesto.
Ayude a Zai a
servir el postre para una vez que todos tengamos sentarnos en la mesa, mientras
ahora hablaban del trabajo de papa. Sonrei, porque se llevaban tan bien los
tres.
Cuando papa
decidió irse Pedro aprovecho para alcanzar a Hora a su casa y Zai también
decidió irse, mañana debía madrugar.
Pepe: ¿Te
quedas amor? –Me susurro.
Asentí- Te
espero… Mientras hago dormir a la gordita ¿te parece?
El me sonrió y
me dio un beso, el que me hizo que me robe una sonrisa.
Pau: Chau pa
–Deje un beso en su mejilla
Miguel: Chau
Pau, nos vemos –Asentí sonriendo.
Horacio: Nos
vemos Nuerita preferida –Reí.
Pepe: Es la
única que tenes papa –Reímos. Fede todavía seguía soltero.
Horacio: Por
eso mismo
Pau: Jajajaja
nos vemos Hora.
Horacio: Chau
princesita –Saludo a su nieta- A ver cuando papa te trae a casa del abuelo, así
lo ayudas a plantar unas plantitas y de paso te llenas un poco de tierra.
Pepe: Vamos pa.
Reí y cerré la
puerta para volverme donde esta Lola: Sentada en uno de los sillones semi
dormida.
Deje un beso en
su frente y reí cuando se asustó ya que no me había sentido.
Pau: Mi amor,
te estas durmiendo sentada –La alce- Veni, Pau te va a poner el pijama así
dormimos.
Ella me abrazo
por mi cuello, entonces cuando llegamos a mi cuarto la cambie y nuevamente la
alce para tararearle cualquier canción y que ella quede dormida.
Subí al altillo
para acostarla en la cama, ya de ella fijar que estaba dormida completamente y
bajar cuidadosamente para no hacer tanto ruido.
Prepare mi
pijama y ropa interior para también preparar la bañadera y esperar a Pepe.
A la media hora
el toco timbre y fui a atenderlo.
Pau: Hola
–Sonrei y lo deje entrar.
El me sonrió
para tomarme por la cintura, pegar mi cuerpo con el suyo.
Pepe: Hola amor
–Sonrei, mucho sonreí porque él se rio- ¿Lola?
Pau: Duerme. Te
estaba esperando para meterme en la bañera… Necesito masajes y mimos de mi
novio.
Pepe: ¿Ah sí?
Mira vos –Reí- Y si no queda otra, dale.
Pau: ¡Que malo!
Pepe: Tonta,
dale… Yo también necesito hacerle mimos a mi novia.
Sonrei feliz y
fuimos directo al baño, para meternos a la bañera ya que había preparado el
agua hace pocos minutos poniéndole sales.
Pepe: Estabas
muy convencida en el sí mío eh.
Pau: Jajajaja
si siempre te convenzo amor.
Pepe: Es verdad
–Murmuro.
Primero entro
Pedro para que yo me siente delante de él.
Pepe: Esto es
vida –Reí. Comenzó a acomodarme el pelo y hacer suaves masajes en mi
espalda-Despues te toca a vos eh.
Sonrei- Bueno
–Dije no tan convencida.
Pepe: ¡Eu!
Pau: Jajajaja
recién empezaste Pedro.
Pepe: Bueno. –A
su pesar siguió haciéndome masajes.
Sonrei.
Pau: Amor,
estaba pensando- Enseguida me toco la frente - ¿Qué te pasa?
Pepe: No,
estaba viendo si habías levantado temperatura, digo por pensar… Pero no, es un
gran avance, seguí.
Pau: ¡Pedro!
Que forro.
Pepe:
Jajajajaja –Dejo un beso en mi cuello- Sos muy linda cuando te enojas.
Pau: Es obvio
que lo disfrutas, son malísimos tus chistes Pedro.
Pepe: Bueno,
seguí ¿Qué me querías contar?
Pau: Ahora no
me acuerdo ¡Vez!
Pepe:
Jajajajaja ¡Vez, vos! –Reímos.
Pau: Tarado. Ya
me acuerdo… Que como mañana tengo que ir al programa de Zai y Mariano, podría
ir temprano para a eso de las 17.00 ustedes buscarme e ir al campo ¿no?
Pepe: ¿No te
dijeron a qué hora tenías que ir? –Negué sacudiendo la cabeza- Entonces dale
–Reí- Avísame cualquier cosa
Pau: Si. Pero
mejor que viajemos de día.
Pepe: ¿Miedito?
Pau: No me
gusta, me da pánico viajar de noche.
Pepe: Debe ser
lógico –Por el accidente lo decía –Viajamos temprano entonces –Dejo un beso en
mi mejilla.
Sonrei y me di
vuelta para esta vez sentarme arriba suyo, frente con frente.
El me sonrió y
me abrazo de la cintura para pegarme a su cuerpo y sentirlo.
Pepe: ¿No más
masajes?
Negué- No más
masajes –Afirme y deje un beso suave en sus labios.
Lo sentí
suspirar, de placer para volverme a besar con más intensidad. Sonrei entre el
beso para pegarme más a su cuerpo, acariciar su espalda y escucharlo de nuevo.
Pedro: Sos muy
linda – Me susurro mientras recorría mi cuerpo con sus manos haciéndome
temblar.
Sonreír para
besarlo suavemente rodeando su cuello con mis brazos.
Pau: Vos
también sos muy lindo –Reí a penas.
Entonces me
beso suavemente para acoplarme enseguida a su beso y que a la vez sea más
intenso, más pasional. Y simplemente dejarnos llevar por nosotros, por nuestros
cuerpos y que finalmente estemos unidos para siempre, rebalsando de amor y que
el mundo se me ponga de patas para arriba, que sienta amor puro, porque
solamente eso puedo sentir, amor puro haciendo el amor con él.
Acurrucarme en
su pecho para que el me abrace y deje un beso en mi pelo.
Pepe: Amor
–Susurro después de varios segundos en silencio.
Levante mi mirada para verlo y encontrármelo
sonriendo a lo que sonreí yo también, muerta de amor.
Pau: Basta de
sonreírme así, me vas a matar –Le susurre antes de besarlo
Pepe: Jajajaja
vos me pones todo así, sonriente.
Reí para
besarlo dulcemente.
Pau: ¿Qué me
querías decir?
Pepe: No, nada…
Pensé que te habías quedado dormida. Está un poco fría el agua ¿salimos?
Pau: Ufa, no.
–El levanto una ceja y se rio- Quiero quedarme así con vos. –Y lo abrace
dejando besos en su cuello.
Pepe: Dale
amor, nos va a hacer mal, esta helada el agua.
Pau: Si me
aceptas un café en la terraza.
Pepe: Con vos,
acepto todo –reí para que me bese- Dale.
A mi pesar, me
levante para salir de la bañera, tenía razón, el agua estaba helada.
Me puse mi
pijama al igual que él y fui a la cocina para preparar los dos cafés.
Pepe: ¿No hace
un poco de frio para que salgamos afuera? Y vos así no más, de pijama. –Me reto
mientras abrazaba mis caderas.
Pau: No papa,
porque tengo un novio que me va abrazar.
Pepe:
Jajajajaja. ¿Y el novio? Claro, que se mate.
Pau: Estas re
abrigado amor. Tomamos el café adentro, no hay problema.
Pepe: Te estoy
jodiendo –Me beso- De paso sacamos al perrito afuera, se despertó –asentí.
Pau: Dale.
Mañana podemos hacer eso. Buscarle un nombre al perro.
Pepe: Bueno –Me
beso- Estas muy buena.
Pau: Jajajaja
¿enserio?
Pepe:
Demasiado.
Pau: Vos también
–Le susurre dejando otro beso- ¿Vamos? Si queres lleva las tazas yo llevo al
gordito lindo. –Dije mientras me iba a buscar al perro.
Pepe: Si no
queda otra –reí
Pau: ¡Que mala
onda!
Pepe: ¡Ya sé
cómo le podes poner! Digo, si te copa.
Pau: ¿Cómo?
Pepe: Es muy
bueno el nombre… Siempre le quise poner a mis perros pero a mi viejo nunca le
gusto. Teo.
Pau: ¿Teo?
Pepe: Si, es
muy bueno. ¿No te gusta?
Negué- ¡Noo! Es
muy malo amor. –Dije entre risas.
Pepe: ¿Enserio
es malo?
Pau: Es más
para… Para un humano jajajaja. Pero es... Es lindo.
Pepe: Que mala
sos eh… ¡Sos mala!
Pau: Jajajajaja
mi amor, es horrible ese nombre.
Pepe: No te
ayudo nada ahora, suerte con el nombre –Dijo con una media sonrisa, cruzándose
de brazos.
Pau: Jajajaja
vos también sos muy lindo cuando te haces el enojado –Me senté en su falda para
llenarlo de besos mientras lo abrazaba por su cuello y él por mi espalda- Te
amo enojón.
Pepe: Yo
también te amo igual –Sonreímos.
Pau: ¿Entramos?
Ahora si tengo frio
Pepe: Dale, si
te enfermas no es mi culpa ¿ok?
Pau: Masvale
que va a ser tu culpa, y me vas a tener que cuidar –Alce al perrito- ¿Te parece
que le ponga su trapito al lado del calefactor? Por ahí le hace mal.
Pepe: No le va
a hacer nada amor.
Pau: ¿Decís?
Pepe: Si gorda
Pau: Ok, ok
tranquilo –Reímos.
Cuando logre
que el perrito se quede en su trapito fuimos al cuarto para acostarnos.
Pau: Abrázame
–Entonces el pego mi cuerpo con el suyo (el típico cucharita)
Pepe: Mañana me
abrazas vos –reí- Siempre yo, ¿Y a mí?
Pau: No da que
yo te abrace para dormir, vos sos el hombre.
Pepe: Los
hombres también merecen ser abrazados
Pau: Jajajaja
bueno, entonces mañana te abrazo todo el día, jodete.
Pepe: Mmm
bueno. Hasta mañana –Dejo un cálido beso en mi hombro- La amo.
Sonrei- Yo
también lo amo, que descanse.
Continuara…

ayyy que lindo!!! me encanto!!!
ResponderEliminarque lindo
ResponderEliminarmuy linda tu novela subi mas capitulos
ResponderEliminar