Millones de gotas caían sobre el vidrio del auto, hasta que el limpia vidrios hacia su deber y desaparecían.
Reprocharme miles de veces por qué no salí antes, que siempre dejaba todo para último momento, que era una irresponsable, etc.
Y así empezaba mi sábado.
Nueve de la mañana arriba para ducharme, desayunar e ir a buscar mí vestido para hoy a la noche, ir a casa de papá para almorzar con ellos, después planeaba pasar por casa de Pedro para ir al shopping y buscar juntos el vestidito de Lola que habíamos encargado. Volver a casa para esas cuatros horas que me quedaban encargarme de mi look con ayuda de Sochi quien me iba a maquillar y peinar.
Y me quede en “ir a buscar mi vestido para hoy a la noche”.
Hacia quince minutos estaba ahí, varada en medio Nueve de Julio con un embotellamiento terrible. Para completar, desde hace rato llovía torrencialmente. Genial.
Despues de media hora llegue a la modista quien amablemente me atendió faltando solo quince minutos para que cierre su local.
Volando subí al auto para casa, dejar el vestido e ir a casa de papá.
Ya estar un poco relajada.
Miguel: ¿Qué paso negri? ¡Que carita!
Pau: Últimamente me está saliendo todo mal –Pero se lo dije con una media sonrisa, después de dejar un beso en su mejilla y que me abrace- Anoche salí del teatro que me tenía que buscar Pedro, se durmió, llegue a casa nos peleamos, se fue y dormí sola –Él sonrió- Hoy a la mañana el despertador no sonó y me desperté a eso de las 10.00. Media hora varada en la avenida para buscar el vestido y por suerte, seguía abierto. ¡Todo mal!
Miguel: Bueno, ya está… Por suerte estaba abierto. Pasa, justo estaba preparando una picada. Así que se pelearon con Pedro.
Pau: Si. Te juro que casi lo asesino, encima se da el lujo de decirme ridícula.
Miguel: Jajajajaja. Creo que eso fue lo que más te dolió, que te diga ridícula.
Pau: No… Va, no sé. Pero mira que se va a acostar a dormir a las once, cuando sabía que me tenía que buscar.
Miguel: Bueno amor, pero pensa que por ahí tuvo un día largo.
Pau: Yo también lo tuve ayer… Pero fue, ya está –Le sonreí- ¿Y Gon?
Miguel: Noviando, desde ayer a la noche que salió.
Pau: No para eh. Y ni siquiera la presento.
Miguel: Lo podemos llamar así vienen a comer con nosotros, ¿Qué te parece?
Pau: No sé si estoy preparada –El rio – Bueno, dale… Llámalo.
Miguel: Si queres llama a Pedro, ¿O la pelea fue fuerte?
Pau: No da que lo llame. Él me tiene que pedir perdón. Aunque anoche me mandó un mensaje.
Miguel: No seas orgullosa. Ahora vengo
Para este entonces papa ya había llamado a Gonzalo que sin problema junto a su novia venían a almorzar y yo estaba indecisa en llamar o no llamar a Pedro sentada en uno de los sillones mientras papa iba y venía poniendo la mesa.
- ¡Llámalo o lo llamo yo! –Me dijo serio. Media sonrisa y ya con el celular en la oreja.
“En media hora estoy allá. Llevo postre. Te amo” Sonrei.
Mientras charlaba con papa tocaron timbre y fui a atender. Gonza y una chica agarrados de la mano. Seguro era Irina.
Pau: Buenas –Sonrei amablemente. Trata de ser buena onda Paula, es la primera vez que la vez, capaz te cae bien.
Gonza: Hola Pauli –Mi hermano dejo un beso en mi mejilla –Ella es Irina mi novia –Ay, dolió.
Sonrei de todos modos- Hola, Paula, su hermana.
Irina: Hola –Me sonrió, tenía linda sonrisa. Altura normal, un poco más baja que Gonzalo, castaña con ojos verdes y… Se vestía bien. – Pasen, papa estaba armando una picada –Les sonreí y ellos pasaron. De la mano.
Gonza: ¿Viniste sola Pochi?
Pau: Si, pero está por llegar –Le sonreí.
Miguel: Hey, hola –Es obvio que papa ya la conocía, se dieron un beso en la mejilla y entre cambiaron unas palabras.
Pau: ¿Precisas algo pa? –Me sentia un poco inquieta, quería hacer algo, porque si me quedaba ahí, sentada ya empezaría el cuestionario hacia mi… ¡Mi cuñada! Qué horror.
Miguel: No amor, ya está todo. ¿Pedro venia?
Pau: Por suerte –Le susurre, creo que lo suficiente para que el solamente me escuche y ría a penas. -¿Nos vemos esta noche Gon?
Gonza: Obviamente, no me lo pierdo por nada. ¿Posta que convenciste a los de Casi Ángeles?
Pau: Tengo un compañero de baile muy copado. Si, van a ir –Sonrei- Es lo mínimo que podía hacer.
Irina: Que bueno que va a estar ¿no?
Pau: Hace rato que vienen organizándolo, así que… Se lo merece la enana. –Ella me sonrió. Justo se escuchó el timbre- Debe ser Pepe con Loli. –Sali casi trotando hasta la puerta, y les abrí – Hola –Sonrei.
Pepe: Hola –Me beso dulcemente y al terminar el beso levante una ceja- Ah, ¿no me perdonaste?
Pau: Y… Digamos que sí. Estoy un toque nerviosa.
Gonza: ¡Pepe! –Se acercó mi hermano- Este es el mejor cuñado que tengo. –Y junto a Pedro reímos- Bueno, después de tu hermano –Le comento a su novia.
Pepe: ¡Ah, bien eh! –Se dieron la mano en son de saludo – Un gusto, Pedro.
- Irina –Le sonrió. - ¿Y esta dulzura? –Lola estaba en mis brazos.
Pau: Lola, la hija de Pedro –Sonrei.
Irina: ¡Es hermosa! –Y lo vi a Pedro asentir, totalmente baboso.
Fue ahí que Lola se llevó todas las miradas haciendo sus pavadas logrando que más de uno largue una carcajada. Papa apareció con la comida y todos nos sentamos en la mesa después del saludo de papa con Lola y Pedro.
Gonza: ¿Y cómo te está yendo en el teatro Pau? – Y enseguida Pedro me miro a lo que reímos (no quedaba otra).
Pau: Bien, muy bien… Feliz –Le sonreí- Ya queda poquito para que termine.
Gonza: ¡Quiero ir al cierre!
Pau: Dale, genial cuando tengamos la fecha te mando un mensajito –El me guiño el ojo, reí.
Miguel: ¡Esta muy bueno! ¿No? Ya que no dicen nada, me alago solo. –Todos reímos.
Pepe: ¡Esta muy rico! ¿No Lola? –Ella asintió con la cabeza.
Gonza: Jajajaja ¿Qué onda? Le enseñas truquitos, típico mascota.
Irina: ¡Gonzalo! –Lo reto y yo reí. Estaba de acuerdo con su reto.
Pau: Que pibe desubicado. Está buenísimo pa.
Miguel: Gracias mi amor, ya vas a venir vos. ¡Gracias Lolita! –Acaricio su mejilla.
El almuerzo fue normal, Irina estaba más suelta, pero se notaba que era un poco tímida, porque solo acotaba, no sacaba tema de conversación. Supongo que no era nada lindo su situación.
Cuando me levante a buscar el postre que Pedro había traído Irina se ofreció a ayudarme con las compoteras, pero obvio que Gonzalo ni papa la dejo, así que Pedro me acompaño hasta la cocina para ayudarme el.
Pepe: No se te nota nerviosa –Me sorprendió abrazándome por detrás.
Pau: ¡Soy una buena actriz! –Le sonreí
Pepe: Demasiado. Estas muy linda, ¿Por qué?
Pau: ¿Cómo por qué?
Pepe: Si, digo… Demasiado linda para venir a almorzar en tu casa, ¿no?
Pau: No me jodas. Sali hoy temprano apurada me puse lo primero que encontré.
Pepe: ¿Qué tal Irina? –Hablo después de varios segundos- Buena onda, ¿no?
Levante una ceja- No se… Es la primera vez que la veo. ¿Ya la conocías?
Pepe: No. Pero parece buena onda, que se yo.
Pau: Si, no sé. ¿Me llevas esto? –Las compoteras.
Pepe: No. –Lo mire sin entender.
Pau: ¿Entonces para que te ofreciste a ayudar tarado? –Sali para el comedor con las compoteras.
Pero el me freno y casi que se me cae todo.
Pepe: Dame boba, te estoy cargando –Me quito las compoteras.
Pau: No estoy de humor para que me jodas.
Pepe: ¿Qué paso?
Pau: Nada, vamos dale –Pero me freno otra vez –Dale Pedro.
Pepe: Dame un beso –Me lo pidió dulce, pero fue el quien me beso –Te amo, relájate un poquito
Pau: No puedo –Le susurre.
Pepe: Si que podes. Va a llegar la noche y vas a estar cansada. Relaja un poquito que todo va a salir bien ¿sí? –Negué, pero él me beso dulcemente y esta vez me acople.
Pau: Vos te aprovechas, pero yo sigo enojada, ¿sabes? –El me sonrió- Igual, gracias por venir.
Pepe: Vamos dale.
Despues de un rico helado los hombres por un lado y las mujeres por el otro. Lola quería jugar con Moro afuera así que invite a Irina para que no quede sola.
Irina: Debe ser difícil convivir con dos hombres ¿no?
Pau: Bastante, si –Ella sonrió- Bueno ahora dentro de poco va a hacer tres años que estoy viviendo sola, pero si… Aveces se complicaba un poco –Ella rio asintiendo.
Irina: Tengo tres hermanos hombres. Soy la única mujer, junto a mama claro. Por suerte ahora me mude y la deje sola a mi vieja pobre.
Pau: Jajajaja. Bueno, pero siendo la mujer de la casa los debe tener todos cortitos ¿no? –Ella asintió riendo, nuevamente- ¿Empezaste a trabajar? –Cuestionario que empezaba.
Irina: Hace poco me recibí de diseñadora gráfica –Asentí- Y la semana que viene entro en una empresa, así que nada.
Pau: ¡Ah, buenísimo! Independencia 100 %
Irina: Por suerte –Me sonrió- Hola hermosa –Lola se acercó a ella y balbuceo algo señalando Moro- ¿Qué? El perrito…
Pau: Lo vuelve loco pobre –Reímos - ¿Hace mucho salís con Gonza? No me cuenta mucho que digamos –Ella sonrió.
Irina: De novios hace poquito… Más o menos dos meses, pero nos conocemos hace bastante.
Pau: Que bueno… Nunca presento una novia, así que seguro viene enserio la cosa.
Irina: Si, viste que algunas no le gusta el compromiso, bueno yo soy todo lo contrario. –Reímos- Y a Gonzalo le cuesta un poquito, pero bueno…
Pau: ¿Un poquito? Jajajaja. Hay que ponerse firme.
Continuara…
Holaaaaaaaaaaaa! Bueno, les dejo estos tres capitulos por mi escapada!
Espero les cope, dejen comentarios, porfas.
JusPauliter.
lunes, 12 de agosto de 2013
Capitulo 128
¿Me explican
cómo se puede pasar enseguida una semana? Claro que con la misma rutina:
levantarse, desayunar e ir a la academia para después salir para casa, almorzar
algo liviano y rápido, salir nuevamente al gimnasio para esta vez ensayar para
el bailando, volver nuevamente a casa, ducharme rapidísimo y salir volando para
el teatro, porque siempre llego tarde. Llegar
a casa (siempre con Moro… Había terminado de darle sus vacunas y ahora
aprovechaba) a eso de las 23.00 y que me reciba Pepe con una sonrisa y la
comida echa, Lola que siempre me reciba con una sonrisa pidiendo que me ponga a
jugar con ella un ratito, y lo hacía hasta que Pedro terminaba de lavar los
platos, acostarme al lado de Pedro y dormir, por fin. Amaba la última parte del
día, solamente eso. Bueno, el resto también… Pero cuando volvía a casa me
sentia en paz.
Hoy viernes y
la rutina no había cambiado, claro.
Pedro estaría
por llegar para así ir a casa y cenar para después acostarnos a dormir. Bueno,
cuando salí no estaba, entonces lo llame para ver qué pasaba, pero él seguía
sin responderme. Varias veces insistí pero nada… Entonces ya preocupada volví
dentro del teatro para ver si alguien seguía dentro. Y ahí lo encontré a
Bautista que hablaba con uno de los productores.
Bauti: ¡Pau!
–Se sorprendió al verme – Pensé que ya te habías ido.
Pau: Bueno, esa
era mi idea –Dije divertida, el productor se fue después de saludarnos – Se ve
que Pedro se olvidó de buscarme, o algo por el estilo y bueno… Me dejo a pata,
no responde el celular, le deje como cinco mensajes y lo llame… Diez –El rio.
Bauti: Vamos
que te llevo
Pau: ¿No te
jode? Porque bueno… Me voy en taxi, enserio.
Bauti: ¡Dale
Paula! ¿Cómo me va a molestar? Vamos, el auto está a una cuadra de acá.
Sonrei- Ay
gracias, enserio.
Ya en camino…
Bauti: Que raro
Pepe… Digo, ¿habrá pasado algo?
Pau: ¡Espero
que no! Todos los viernes me busca… Ahí está con la play, juro lo asesino
Bauti:
Jajajajaja… Capaz, le llego gente y se le paso la hora.
Pau: ¡Pero lo
llame miles de veces!
Y el tema quedo
ahí, porque cambiamos de tema: la obra que no paraba de ser un éxito, elegida
por toda la familia, siempre con la sala llena… Y a ambos nos llenaba el alma.
En eso,
mientras hablamos me llega una llamada de Pedro.
Pau: Hola.
Pepe: Gorda,
¿seguís en el teatro?
Pau: ¿Vos me
estas cargando? Obvio que no. Hace media hora me tendrías que haber buscado,
estoy yendo a casa.
Pepe: Perdóname
amor, me quede dormido y… -Bufe.
Pau: Ya está.
Estoy llegando.
Y cortar.
Que Bautista me
sonría a medias, porque sabía que si hablaba iba a disparar contra él, aunque
pobre… Él no tenía nada que ver, fue el quien me salvo de volver en taxi.
Pau: Bueno,
muchas gracias Bauti –Deje un beso en su mejilla. Ya había llegado a casa.
Bauti: ¡No hay
porque! Nos estamos viendo Pau.
Asentí: Chau, y
gracias otra vez –El me sonrió y baje para entrar al edificio. Que me toque
bocina en son de saludo, lo salude y que desaparezca con su auto por la calle.
Respirar hondo
porque necesitaba tranquilizarme para no putearlo de arriba abajo. ¿Cómo se iba
a dormir? ¡Idiota! Dormí la siesta si tenes tanto sueño.
Cuando llegue
entre con mi llave, normalmente tocaba timbre, pero esta vez quería marcar
distancia, rigidez.
Al entrar
estaba todo en silencio, obvio con las luces prendidas. Deje a Moro en el piso
para que vaya directo a mi cuarto.
Tirar mi
campera y cartera en el sillón y caminar solamente tres pasos para que Pedro
salga de la cocina.
Pepe: Pau –Me
sonrió- Perdóname que no te busque, me había re dormido y no sentí…
Pau: ¡Dormí la
siesta si tenes sueño Pedro! Ponete una alarma, algo –Y ya había estallado-
Todos los viernes me buscas, todos ¿y hoy te dormís?
Pepe: Bueno
pero…
Pau: Encima te
llame como diez veces, te mande mensajes ¡Todo! Pensé que te había pasado algo,
no se…
Pepe: Bueno… Me
quede dormido
Pau: Ya me lo
dijiste a eso.
Pepe: ¡Perdón!
A todos nos puede pasar que nos durmamos.
Pau: Son las
once de las noche, no es horario de dormir siesta Pedro.
Pepe: Perdóname
por no saber que había horario para las siestas, ridícula.
Pau: Ah genial,
ridícula ¿ridícula? Sabes, no tengo ganas de pelear.
Pepe: Yo menos,
vos empezaste con todo esto.
Pau: ¡Vos te
olvidaste de buscarme! Y encima me llamas ridícula. Me voy a duchar.
Pepe: ¿Te
duchas después? La cena ya está lista.
Pau: Me quiero
duchar ahora.
Pepe: Hace lo
que quieras, no te banco hoy te juro.
Pau: Sabes
dónde está la puerta.
Pepe: Claro que
se.
Y se fue sin
decirme nada para mi cuarto en busca de Lola, volvió con ella dormida, le puso
la campera y sin decir nada se fue. ¡Se fue!
Despues se hace
el maduro, el padre y el que lo sabe todo. Por favor, si te mandas una cagada
báncatela loco.
Ducha rápida
para salir y ponerme el pijama. Ir a la cocina para ver que había cocinado
Pedro: Tallarines y en la mesada había un pote de crema.
Un vaso de
jugo, bandeja y a la cama con Moro y comida.
Prender la tele
y llamar a Eve, desde el lunes no hablaba con ella.
Eve: ¡Pochita!
–Ella siempre alegre y que me robe una sonrisa.
Pau: ¡Hola
vida! ¿Cómo estás? ¿Cómo está la pancita?
Eve: Hola,
bien, bien… Creciendo, haciéndose notar –Sonrei- ¿Vos? ¡Te extraño! Visítame
loca.
Sonrei- ¡Yo
también te extraño! Quiero verte esa pansa –Ansias, y solo estaba de cuatro
meses- El domingo me instalo en tu casa porque es obvio que no te moves de la
cama, ya.
Eve: Jajajaja
bueno, salir, salgo pero no tanto. Te espero el domingo, le podemos decir a la
loca de Sofí y a Meli para que vengan, necesito de mis amigas.
Pau: Ahí vamos
a estar para mimarlos o mimarlas.
Eve: ¡Ya sé que
es! Pero te lo voy a decir en persona. –El sexo.
Pau: ¡No me
podes haces esto!
Eve: Jajajaja
sí que puedo. Así venís nena, si no.
Pau: ¡Forra!
Hablar hasta
cansarnos, o hasta que lo escuche a Guille gritarnos: “Dejen de hablar
cotorras” reírnos y despedirnos, prometiéndole
que el domingo iba a visitarlos con regalitos para el futuro bebe/a.
Apagar el
televisor y que Moro se acorruque más a mí.
Poner la alarma
temprano, mañana tenía que ir a casa de Delfi para ultimar detalles para la
gran noche de sus quinces. Y que justo cuando este por cerrar los ojos llegue
un mensaje. Pedro.
“Amor,
perdóname… Ya fue”
Sonreír y dejar
el celular en la mesa de luz.
Continuara…
Capitulo 127
Domingo lindo nos había tocado. Nos habíamos levantado temprano para disfrutar con todo el hermoso paisaje, sin ruidos urbanos. Desayunamos el clásico café con leche y unas masitas dulces, mientras Lola seguía durmiendo yo me metí a duchar para que cuando termine Pedro vaya a comprar la carne y yo espere a Lali y Peter que estaban por llegar. Que lleguen y que mientras Peter y Pedro que ya había vuelto preparen el asado, con La y Lola vayamos a caminar por el parque. Que después de almorzar y limpiar los chicos saquen un cuatriciclo para que anden por el parque mientras con La les sacábamos fotos, y que después de que recorran Peter invite a La para andar unas vueltas. Y cuando lleguen Pedro cargue a Loli y que me invite a también subirme con ellos, claro que dar unas vueltas y volver. Y cuando volvimos la pareja nos sonrían y digan al coro “les queremos contar algo” y que rían de sí mismo.
Vuelteros ¿Dónde? Hacía ya cinco minutos que estaban dando vueltas, porque estaban nerviosos, tontos, porque se los veía felices. Y nosotros acá… Esperando a que se decidan decirnos.
Pepe: Bueno, voy a preparar el mate.
Peter: ¡No, para! Contales amor
Reí, porque la morocha lo miro con cara de asesina. Claro, le dejaba todo para ella.
Lali: Bueno… Que nos vamos a casa –Y su sonrisa se amplió tanto, tanto que se nos contagió la misma a nosotros – Todavía no sabemos una fecha específica, pero seguro a fines del año que viene.
Pau: ¡Aaay! Felicitaciones –Y obviamente la abrace feliz, porque amaba la pareja que hacían, porque son mis amigos.
Y todo desde ese momento fue sonrisas, abrazos y emoción. Uno que sabe la historia completa, de pe a pa sabemos que merecían esto: ser felices juntos, desde chicos se conocen, y además de enamorar al público la situación llego detrás de cámara y después de peleas, otros novios, acá están… Juntos, dándonos la noticia que se van a casar. No hay nada más lindo que ver a tus amigos felices, juntos.
Y admito, un poquito de ganas de casarme, de que te hagan esa pregunta (porque, admitamos… ¿Quién no quiere que le propongan casamiento alguna vez? No vale mentir), que me propongan estar juntos, para toda la vida… Es hermoso (al menos si estás enamorada, viste). Imaginar ese momento me llenan de esperanza de que alguna vez Pedro venga todo nervioso y me haga esa pregunta. Gritar para todo el mundo (en especial a él) Que sí, que estoy dispuesta a pasar toda mi vida con él, con su hija, con los hijos que en un futuro, no tan futuro vendrán, que lo amo, por siempre y para siempre. Inevitable volar con esos pensamiento.
Y que este sonriendo como una idiota, y que Lali aparezca frente a mí preguntándome si estaba bien y cuando caí en la realidad ella ría, fuerte.
- ¿En qué pensabas tontita? – Estaba sentada junto a Lola que trataba de sacarse la campera.
Sonrei- Nada importante… Hacemos mates y vamos afuera ¿dale? –Sali caminando para la cocina- ¿Los chicos?
Lali: Afuera, Peter quería ver el parque y no sé qué más. –Reí- ¿Vos estas bien?
Pau: Si –Le sonreí - ¿Por?
Lali: Nada, que se yo –Le sonreí otra vez- Che, ¿Para cuándo Lola caminando sola?
Pau: Esta en mañera… Hace tiempo empezó a hacer pasos agarrada de la mano, ponele que se la soltas, se queda parada unos segundos y se sienta en el piso –Rio ella esta vez.
Lali: Cuando se largue sola, no hay quien la pare eh.
Pau: Le digo lo mismo a Pedro y le viene un miedo, le va a destrozar la casa -Reímos.
Lali: Jajajaja. ¿Y el perrito, donde quedo?
Pau: Se lo deje a papa –Sonrei, pobre- Me dijo el veterinario que no lo podía sacar mucho afuera, así que bueno, ahora cuando volvamos lo tengo que buscar.
Y así lo hice, alrededor de las 20.30 cuando regresamos del campo, pasamos por casa de papa y nos invitó a tomar algo, para después que nos invite a cenar con la excusa que Gonza llegaba en un ratito y así, cenar todos juntos.
Y no sé porque sin problema dije que sí, cuando al llegar Gonzalo, los tres ni lentos, ni perezosos se pusieron a hablar de obviamente: futbol. Y pensar que hace unos meses ni papa ni Gonzalo quería que salga con Pepe, ahora eran íntimos y hasta dejaban de un lado a su chica.
Claro que con Lola nos aburrimos de escucharlos, así que nos fuimos a mi antiguo cuarto quien me invadió de recuerdos al ver fotos pegadas en las pareces: de nosotros cuatro, con amigos (los de siempre), alguna que otra sola con el traje de danza, y las típicas fotos sola de retrato. Posters de bandas que en mi adolescencia y un poco ahora escucho, frases de cabecera que aveces usaba y uso.
Lola sentada en mi cama encontró a uno de mis peluches mientras yo buscaba algún CD de mis favoritos, que me los había olvidado y nunca los lleve para casa, y así escuchar algo que no sea a los tres hombres discutiendo de futbol, porque ni se habían percatado de que con Lola nos habíamos ido.
Razones por las cuales extraño a mama, o quiero una hermana.
Unas de mis bandas preferidas empezó a escuchar y Fix you-Coldplay invadió mis oídos y los de Loli quien al mirarme me entrego el peluche para que lo mire.
Pau: ¿Te gusta amor? –Ella investigaba el peluche – Lo tengo desde chiquita, como vos –Le hablaba como si me diría algo coherente, algo que no sea: Apau, Pa, Tata o Mamá que desde ya, moría cuando me llamaba de una de esas formas (mas con mamá, obvio)
La canción se cambió para que empiece una más movidita y que Lola mueva su cuerpito con el ritmo de la canción, sonreírle y acoplarme a ella. Pararme y que le agarre sus manitos para que ella también lo haga y ahora, estar bailando juntas.
Hasta que papa entro al cuarto y con media sonrisa nos dijo que las pizzas ya estaban, entonces salir de la mano con Lola para el comedor.
Cenar mientras charlábamos (por suerte no se hablaba más de futbol) de lo cotidiano, del cumple de Delfi que se aproximaba, de trabajo, y más trabajo.
Alrededor de las 23.00 hs volvimos a casa de él, porque esta vez me quedaba yo en casa de él.
Loli se había dormido en el viaje así que para que no se despierte le dejamos su enterito para después acostarla en su cunita y que por detrás llegue Moro para acostarse nuevamente al lado del radiador, metros de la cuna de Lola
Pau: ¿queres café amor? –El llego del baño a la cocina, yo me preparaba uno para mí.
Pepe: Dale –Dijo mientras me abrazaba por detrás dejando un beso en mi mejilla.
Pau: La pase muy bien este finde, disfrute un montón.
Pepe: Yo también, creo que siempre la voy a pasar bien con vos y Lola.
Pau: Yo también –Sonrei- ¿Te esperabas la noticia de los chicos?
Pepe: La verdad que no… Cuando nos dijeron que nos tenían que decir algo, te juro que pensé que Lali estaba embarazada –Reí.
Pau: Jajajaja es muy pronto…Pero también era una posibilidad. Me puso muy feliz de que se casen.
Pepe: Cuando sepa Delfi se va a volver loca –Reímos juntos.
Pau: ¡Es verdad! No sabes lo que sufrió. –Sonreímos- ¿Y vos? Digo, casamiento ¿Cero, no? –Reí por su cara.
Pepe: Sin presiones…
Pau: No, obvio que no –Reímos juntos. Mi “obvio” no era tan obvio.
Pepe: Algún día me voy a animar… Vos sabes que me estaba contando después Peter a solas que no se animaba, porque es muy difícil encararla y proponerle, no es cualquier cosa.
Pau: ¡No te justifiques Alfonso! El día que tengamos hijos no lo voy a pensar tanto, y digamos que voy a sufrir mucho más que vos pidiéndome casamiento.
Pepe: Eso es obvio, pero los hombres no tienen ese coraje que tienen ustedes. Yo creo que me muero pariendo –Reí al imaginármelo- Imaginate que cuando nació Lola casi me caigo ahí redondo de la impresión.
Pau: Jajajajajajaja ¡Pedro! Sos muy flojito.
Pepe: Bueno eu.
Pau: Me acuerdo cuando Lola se golpeó la ansia que te bloqueaste mal.
Pepe: Ay sí. Menos mal que estabas vos, te juro que no se… Ni idea que iba a hacer.
Pau: Jajajaja te amo tanto –Lo bese después de decirle aquella verdad, que ya la sabia hace rato, pero me encantaba repetírsela.
Continuara...
JusPauliter.
Capitulo 126
Pepe: Amor –Me susurro.
Pau: Mmm, ¿Por qué tan temprano se despierta?
Pepe: Es de noche todavía, capaz hay que cambiarle el pañal o darle su mamadera –Dejo un beso en mi hombro- Ya vuelvo.
Entonces lo deje ir. Lola no dejaba de llorar, entonces fije la hora en mi celular: 5.00. Mal humor, cansancio.
Me levante con pereza para ver qué pasaba.
Pau: ¿Qué paso?
El levanto sus hombros mientras tenia a Lola en sus brazos que no dejaba de llorar.
Pepe: Creo que tiene fiebre.
Entonces le toque su frente y estaba un poco calentita.
Pau: Mmm, busco un termómetro, capaz que es por el llanto y lo nerviosa que esta… Baja gordo.
Fui para buscar el termómetro para que Pedro lo ponga en la axila de la bebe. A los quince minutos el termómetro marcaba 39°.
Pau: Desvestila así le damos un baño… No tiene mucho pero para que se relaje también. Se debe estar por engripar.
Pepe: ¿Cómo sabes todo esto? –Sonrei-
Pau: Estudie para trabajar con bebes, se supone que lo debo saber. Dale amor, le voy a calentar agua en la bañera.
Bañamos a Lola, que además de que la relaje sabíamos que le encantaba el agua, entonces la iba a despejar. Salió sonriendo y divertida.
Pau: Viste que era un baño no más –Le sonreí al padre, y a ella también - ¿Queres que le prepare una leche así duerme, viste? Digo… Van a ser las seis de la mañana… ¡sábado! –Dije divertida.
Pepe: Jajajajaja perdona amor.
Pau: Te estoy cargando bobo. Ahora vuelvo –Deje un beso a Lola que estaba en brazos de su papa jugando con su barba.
Pepe: ¿Te jode si me acuesto un rato con ella? –Lola estaba dormida hace ya quince minutos.
Pau: Amor, va a estar bien… Mira como está durmiendo.
Pepe: ¿Y si se despierta?
Pau: Te levantas como lo hiciste… -Pero el no dijo nada- Como quieras amor, enserio. Te espero –Le sonreí.
¿Era necesario? No, no lo era. Lola ya dormía plácidamente, y si se despertaba iba a llorar como lo hizo hace más de media hora. No daba que me deje sola en la cama.
Pero no dije nada más, porque quería entenderlo, quería ponerme en su lugar y pensar como una madre.
Así que volví a mi cama, y subí al cachorrito. Estaba negada en dormir sola.
Amanecí extrañada, sentia calor en mi estómago… Entonces saque las frazadas y me lo encontré al perrito echado sobre mi panza. Morí de ternura.
- Tengo que ponerle un nombre ya –Pensé en voz alta.
Las 10.00 de la mañana ¿Pedro ya estará levantado?
Sali de la cama y deje al perrito que seguía durmiendo entre las frazadas. Camine hasta el living para encontrármelo vacío. Seguían durmiendo.
Entonces puse a calentar agua.
Aproveche que todos dormían para fijarme unos correos y mientras lo hacía busque nombre de perros.
También me acorde, que como hoy iba a La Cocina Del Show necesitaba que me peinen y maquillen. Así que le mande un mensaje a Sochi para ver si podía ir a su casa o a la mía, para peinarme y maquillarme. Directamente me llamo para que por favor vaya a su casa, que tenía a su pequeña hija enferma. Obviamente no tuve problema.
Ahora me concentraba en la lista de nombres populares para cachorros.
Y solo me habían gustado tres, pero el que más me gustaba era Moro. Porque los otros dos eran muy comunes: Napo -León.
Así que se llama Moro. Sonrei, me copo mucho el nombre.
A la media hora mientras yo usaba la compu Pedro bajo con Lola en brazos, y les sonreí.
Pau: ¡Buen día lindos!
Pepe: Hola… ¿Te despertaste temprano?
Negué mientras él me besaba. Despues deje un beso en la mejilla de Lola quien quiso ir a upa mía después de ver la computadora.
Pau: Hará media hora –Sonrei- ¿Cómo durmieron?
Pepe: Mas o menos. Lola estuvo inquieta toda la noche, creo que tuvo un poco de temperatura después. Por eso no baje –Explico.
Pau: Y está bien… Ocupo tu lugar Moro –Dije mientras me levantaba para prepararles su desayuno.
Pepe: ¿Moro?
Pau: El perrito –Sonrei- Todavía sigue en la cama desparramado –Dije divertida- ¿La tenes? Así les preparo sus desayunos –El asintió- ¿Te gusta el nombre? –Dije después de varios minutos, él no había dicho nada.
Pepe: Si, es un poco… Raro.
Pau: Es que no daba ponerle de los clásicos, y bueno… Me gusto ese. Estaba entre este, León o Napo.
Pepe: Napo es muy feo gorda.
Pau: Menos mal que no le puse entonces –Sonrei- Escúchame, comemos temprano hoy ¿sí? Porque después tengo que ir a lo de Sochi para que me arregle para hoy el programa –El asintió- Y además todavía tengo que preparar una muda de ropa ¿Siguen en pie lo del campo, no?
Pepe: Si amor… Si queres mientras vos te organizas con la ropa voy a buscar para preparar algo rápido. Así a la tarde ya está todo listo. Voy a aprovechar y la voy a llevar a la guardia a Lola para ver que me dicen
Pau: Mejor prevenir que curar –Le sonreí- Bueno, entonces ¿vos vas al súper?
Pepe: Si. ¿Qué compro?
Pau: Em, y no se… Fíjate que te dan ganas de comer –Dije sonriendo.
Pepe: Jajajaja bueno. Te dejo a Lola ¿sí? –Asentí- Ahora vuelvo.
Mientras el cocinaba yo me entre a duchar para salir en bata y elegir la ropa con la que iba al programa para después armar una mochila con la ropa que iba a llevar para el fin de semana en el campo.
Almorzamos para después despedirme de ellos e ir a casa de Sochi, que llegaba un poco tarde.
Hacia media hora había llegado al programa, y me encontraba hablando con Peter y otros participantes del Bailando.
Cuando fue la hora de presentarnos, nos pusimos en posición…
Mariano: Bueno, es hora de presentarlos.
Zai: ¡Ay sí! Qué alegría. Déjame decir que me la cruce a Paulita y estaba bellísima –Reí-
Mariano: Entonces vamos a presentarlos por separados, así se lucen-Y lo odie, pero nada…Es televisión- Ella, bailarina, una diosa… ¡Paula Chaves! Bienvenida
Entonces salí para el estudio con una gran sonrisa, salude a los dos conductores y al instante (después de alagarme, sonrojarme y sonreír) presentaron a Peter quien fue aplaudido por todo el público, (más que yo, obviamente) saludo a Zai y Mariano.
Zai: ¿Y cómo vivieron el regreso? Me imagino que con mucha emoción.
Pau: Bastante… Es muy emocionante que haya bastantes personas en un estudio haciéndote el aguante.
Peter: Mas que este tu familia apoyándote ahí al costadito –Asentí, totalmente de acuerdo.
Mariano: Tengo bastantes preguntas que hacerles, pero primero veamos cómo vivieron ayer la vuelta al Bailando, la preparación y nos nervios de la cumbia.
Zai: ¡La rompieron!
Peter: A ver…
Habíamos estado hablando del bailando y de lo lindo que fue volver, formamos un lindo clima contando algunas anécdotas del año pasado que nos hicieron reír a todos (incluso detrás de las cámaras la gente se divertía)
Los conductores siguieron el programa presentando otra pareja, en este caso a Vero Perdomo quien conto que estaba muy contenta de estar nuevamente en las pistas, y que además recibía mucho el apoyo de su pareja.
Mariano: Paren, paren, paren –Entonces el conductor se acercó hacia mi abrazándome de costado- ¿Usted le dijo a su novio que está en graves problemas que no vino a cubrir? –Note su tono divertido, como bromeando. Entonces sonreí.
Pau: En realidad –Pensé algo divertido para decir… Estar en televisión al aire, es muy difícil- Él sabía que tenía que venir… Es más, iba a venir, pero como venía yo pensamos que era lo mismo.
Mariano: Obviamente que no es lo mismo, vos sos hermosa, y el bueno… -Reímos.
Pau: Es hermoso. Zaira, defende a tu amigo por favor.
Zai: Creo que me tengo que meter sino no voy a ver a mí ahijada por meses.
Peter: Yo estoy de acuerdo con Marian, es un bicho… Pero lo de buena persona cuenta –Sonrei.
Mariano: De todas maneras no vino… Así que se ponga las pilas.
Sonrei- Hablando enserio tenía que llevar a su hijita al doctor, creo que había hablado con uno de los productores. –Entonces mire a alguno que me haga el “ok” y lo conseguí. Sonrei nuevamente.
Mariano: Se los ven muy bien
Pau: Lo estamos –Sonrei.
Mariano: Yo no sé… Enserio, el pobre tiene cara de nada y conquista a esta mujer hermosa.
Pau: Jajajajaja pobre, es un sol.
Para completar la tarde me hicieron desfilar junto a Zai y después con Peter. Luego, alrededor de las 17.00 nos despidieron del programa, fue cuando después de despedirme de todos y algunas fotos que me pidieron (una locura) fui para afuera a esperar a que Pedro me busque.
Me los encontré a ellos en frente a la puerta, arriba del auto esperándome.
Sonrei.
Pau: ¡Hola! –Sonrei a más no poder para besarlo.
Pepe: Hola amor ¿Todo bien?
Pau: Si, ¿ustedes? ¿Cómo le fue en el medico?
Pepe: Le están saliendo los dientecitos de atrás. Dijo que suele provocar fiebre, y molestias.
Asentí- Seguimos creciendo eh, nadie nos para –Le dije a Loli que me miraba desde su sillita jugando con uno de sus chiches.
Pepe: ¿Y vos, como la pasaste?
Pau: Bien… Divertido. Marian me pregunto por vos al aire, se armó un clima divertido del porque no habías venido a trabajar. Ah, me dijo Zai que después te iba a llamar para ver como andaba la gorda.
Pepe: Dale. ¿Y Peter?
Pau: Peter se reía… Conto que lo estaba esperando La porque hoy tenían cena familiar. Y bueno, viste que es un programa con mucha onda, cero tensión.
El asintió sonriendo- Pensaba en que mañana al mediodía podríamos invitarlos, digo, ellos siempre nos invitan y como que quedamos un poco mal
Pau: No quedamos mal amor, ellos también vienen a casa. Pero me encanta la idea.
Pepe: Podemos comprar alguna tira de asado y después nos quedamos toda la tarde.
Pau: Si dale –Sonrei.
Continuara…
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