lunes, 12 de agosto de 2013
Capitulo 127
Domingo lindo nos había tocado. Nos habíamos levantado temprano para disfrutar con todo el hermoso paisaje, sin ruidos urbanos. Desayunamos el clásico café con leche y unas masitas dulces, mientras Lola seguía durmiendo yo me metí a duchar para que cuando termine Pedro vaya a comprar la carne y yo espere a Lali y Peter que estaban por llegar. Que lleguen y que mientras Peter y Pedro que ya había vuelto preparen el asado, con La y Lola vayamos a caminar por el parque. Que después de almorzar y limpiar los chicos saquen un cuatriciclo para que anden por el parque mientras con La les sacábamos fotos, y que después de que recorran Peter invite a La para andar unas vueltas. Y cuando lleguen Pedro cargue a Loli y que me invite a también subirme con ellos, claro que dar unas vueltas y volver. Y cuando volvimos la pareja nos sonrían y digan al coro “les queremos contar algo” y que rían de sí mismo.
Vuelteros ¿Dónde? Hacía ya cinco minutos que estaban dando vueltas, porque estaban nerviosos, tontos, porque se los veía felices. Y nosotros acá… Esperando a que se decidan decirnos.
Pepe: Bueno, voy a preparar el mate.
Peter: ¡No, para! Contales amor
Reí, porque la morocha lo miro con cara de asesina. Claro, le dejaba todo para ella.
Lali: Bueno… Que nos vamos a casa –Y su sonrisa se amplió tanto, tanto que se nos contagió la misma a nosotros – Todavía no sabemos una fecha específica, pero seguro a fines del año que viene.
Pau: ¡Aaay! Felicitaciones –Y obviamente la abrace feliz, porque amaba la pareja que hacían, porque son mis amigos.
Y todo desde ese momento fue sonrisas, abrazos y emoción. Uno que sabe la historia completa, de pe a pa sabemos que merecían esto: ser felices juntos, desde chicos se conocen, y además de enamorar al público la situación llego detrás de cámara y después de peleas, otros novios, acá están… Juntos, dándonos la noticia que se van a casar. No hay nada más lindo que ver a tus amigos felices, juntos.
Y admito, un poquito de ganas de casarme, de que te hagan esa pregunta (porque, admitamos… ¿Quién no quiere que le propongan casamiento alguna vez? No vale mentir), que me propongan estar juntos, para toda la vida… Es hermoso (al menos si estás enamorada, viste). Imaginar ese momento me llenan de esperanza de que alguna vez Pedro venga todo nervioso y me haga esa pregunta. Gritar para todo el mundo (en especial a él) Que sí, que estoy dispuesta a pasar toda mi vida con él, con su hija, con los hijos que en un futuro, no tan futuro vendrán, que lo amo, por siempre y para siempre. Inevitable volar con esos pensamiento.
Y que este sonriendo como una idiota, y que Lali aparezca frente a mí preguntándome si estaba bien y cuando caí en la realidad ella ría, fuerte.
- ¿En qué pensabas tontita? – Estaba sentada junto a Lola que trataba de sacarse la campera.
Sonrei- Nada importante… Hacemos mates y vamos afuera ¿dale? –Sali caminando para la cocina- ¿Los chicos?
Lali: Afuera, Peter quería ver el parque y no sé qué más. –Reí- ¿Vos estas bien?
Pau: Si –Le sonreí - ¿Por?
Lali: Nada, que se yo –Le sonreí otra vez- Che, ¿Para cuándo Lola caminando sola?
Pau: Esta en mañera… Hace tiempo empezó a hacer pasos agarrada de la mano, ponele que se la soltas, se queda parada unos segundos y se sienta en el piso –Rio ella esta vez.
Lali: Cuando se largue sola, no hay quien la pare eh.
Pau: Le digo lo mismo a Pedro y le viene un miedo, le va a destrozar la casa -Reímos.
Lali: Jajajaja. ¿Y el perrito, donde quedo?
Pau: Se lo deje a papa –Sonrei, pobre- Me dijo el veterinario que no lo podía sacar mucho afuera, así que bueno, ahora cuando volvamos lo tengo que buscar.
Y así lo hice, alrededor de las 20.30 cuando regresamos del campo, pasamos por casa de papa y nos invitó a tomar algo, para después que nos invite a cenar con la excusa que Gonza llegaba en un ratito y así, cenar todos juntos.
Y no sé porque sin problema dije que sí, cuando al llegar Gonzalo, los tres ni lentos, ni perezosos se pusieron a hablar de obviamente: futbol. Y pensar que hace unos meses ni papa ni Gonzalo quería que salga con Pepe, ahora eran íntimos y hasta dejaban de un lado a su chica.
Claro que con Lola nos aburrimos de escucharlos, así que nos fuimos a mi antiguo cuarto quien me invadió de recuerdos al ver fotos pegadas en las pareces: de nosotros cuatro, con amigos (los de siempre), alguna que otra sola con el traje de danza, y las típicas fotos sola de retrato. Posters de bandas que en mi adolescencia y un poco ahora escucho, frases de cabecera que aveces usaba y uso.
Lola sentada en mi cama encontró a uno de mis peluches mientras yo buscaba algún CD de mis favoritos, que me los había olvidado y nunca los lleve para casa, y así escuchar algo que no sea a los tres hombres discutiendo de futbol, porque ni se habían percatado de que con Lola nos habíamos ido.
Razones por las cuales extraño a mama, o quiero una hermana.
Unas de mis bandas preferidas empezó a escuchar y Fix you-Coldplay invadió mis oídos y los de Loli quien al mirarme me entrego el peluche para que lo mire.
Pau: ¿Te gusta amor? –Ella investigaba el peluche – Lo tengo desde chiquita, como vos –Le hablaba como si me diría algo coherente, algo que no sea: Apau, Pa, Tata o Mamá que desde ya, moría cuando me llamaba de una de esas formas (mas con mamá, obvio)
La canción se cambió para que empiece una más movidita y que Lola mueva su cuerpito con el ritmo de la canción, sonreírle y acoplarme a ella. Pararme y que le agarre sus manitos para que ella también lo haga y ahora, estar bailando juntas.
Hasta que papa entro al cuarto y con media sonrisa nos dijo que las pizzas ya estaban, entonces salir de la mano con Lola para el comedor.
Cenar mientras charlábamos (por suerte no se hablaba más de futbol) de lo cotidiano, del cumple de Delfi que se aproximaba, de trabajo, y más trabajo.
Alrededor de las 23.00 hs volvimos a casa de él, porque esta vez me quedaba yo en casa de él.
Loli se había dormido en el viaje así que para que no se despierte le dejamos su enterito para después acostarla en su cunita y que por detrás llegue Moro para acostarse nuevamente al lado del radiador, metros de la cuna de Lola
Pau: ¿queres café amor? –El llego del baño a la cocina, yo me preparaba uno para mí.
Pepe: Dale –Dijo mientras me abrazaba por detrás dejando un beso en mi mejilla.
Pau: La pase muy bien este finde, disfrute un montón.
Pepe: Yo también, creo que siempre la voy a pasar bien con vos y Lola.
Pau: Yo también –Sonrei- ¿Te esperabas la noticia de los chicos?
Pepe: La verdad que no… Cuando nos dijeron que nos tenían que decir algo, te juro que pensé que Lali estaba embarazada –Reí.
Pau: Jajajaja es muy pronto…Pero también era una posibilidad. Me puso muy feliz de que se casen.
Pepe: Cuando sepa Delfi se va a volver loca –Reímos juntos.
Pau: ¡Es verdad! No sabes lo que sufrió. –Sonreímos- ¿Y vos? Digo, casamiento ¿Cero, no? –Reí por su cara.
Pepe: Sin presiones…
Pau: No, obvio que no –Reímos juntos. Mi “obvio” no era tan obvio.
Pepe: Algún día me voy a animar… Vos sabes que me estaba contando después Peter a solas que no se animaba, porque es muy difícil encararla y proponerle, no es cualquier cosa.
Pau: ¡No te justifiques Alfonso! El día que tengamos hijos no lo voy a pensar tanto, y digamos que voy a sufrir mucho más que vos pidiéndome casamiento.
Pepe: Eso es obvio, pero los hombres no tienen ese coraje que tienen ustedes. Yo creo que me muero pariendo –Reí al imaginármelo- Imaginate que cuando nació Lola casi me caigo ahí redondo de la impresión.
Pau: Jajajajajajaja ¡Pedro! Sos muy flojito.
Pepe: Bueno eu.
Pau: Me acuerdo cuando Lola se golpeó la ansia que te bloqueaste mal.
Pepe: Ay sí. Menos mal que estabas vos, te juro que no se… Ni idea que iba a hacer.
Pau: Jajajaja te amo tanto –Lo bese después de decirle aquella verdad, que ya la sabia hace rato, pero me encantaba repetírsela.
Continuara...
JusPauliter.
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