viernes, 10 de enero de 2014

Capitulo 159


Lunes Ocho de la mañana y desvelada. Remolaste un gran rato en la cama, pero no había caso.
Con toda tu pereza, y bronca porque claro, querías seguir en tu cama, te levantaste y preparaste un rico desayuno para vos y tu bebe (aquel que con apenas cuatro meses tuyo lo amas  con todo tu todo). Un jugo de naranja exprimido acompañado de unas tostadas con queso crema y mermelada de frutilla (tu preferida). Y que prendas la radio, pero que la pongas bajita, porque Pepe y Loli seguían durmiendo.
Sonreíste al acordarte que tenías las fotos reveladas de aquel viaje de vacaciones que hicieron los tres juntos, y por eso los buscaste, junto a unos retratos para poner algunas de las fotos que más te guste y decorar el living, y porque no la pieza de ustedes y de Lola.
Después de desayunar, te pusiste a verlas, porque no querías estropear ninguna (prolijidad ante todo).
Sonreíste al ver una tuya con Lola mientras ella te dejaba un beso en la mejilla, y otra más cuando besaba esta vez tu pancita, presentías que se iba a llevar muy bien con tu hijo, a pesar de que seguramente se presenten celos, sabias que iba a ser una muy buena hermana.
Otra de Pepe con ella, y que sonrías. Se aman tanto, te aman tanto. Vos no te das cuenta, pero no sabes lo importante que sos para Lola, ama tenerte como mamá, y él ama que vos seas la mamá de su hija. Te ama a vos, que fuiste (y sos) capaz de amarlo con una hija a ¿cuesta? Y lo que él no entiende es que vos lo amas completamente, y que desde el minuto en que empezaron a tirarse onda, que empezaste a enamorarte de él, no te importo en absoluto la presencia de su hija, porque amas a los nenes, pero a ella aún más.
Después de poner aquella foto en un portarretrato apareció una tuya con él. Con sus gorros con orejas de Mickey, y de fondo aquel castillo que les saco más de una sonrisa a los tres.
Hacía ya tres años que están juntos, que se conocen, que se necesitan, que se eligen, que por eso son novios, por eso él te propuso casamiento, por eso viven juntos, y por eso están esperando un hijo juntos. Tres años que se aman como nadie.
Y agradeces todos los días que viviste con él, los buenos, y no tan buenos, las risas juntos, sus sonrisas, su amor, y hasta las peleas, que después terminan en una reconciliación y al poco tiempo se encuentran recordándolas con risas. Es que son tan lindos, hasta peleando.
Levantas la mirada para encontrarte una Lola con su pijama y mordiendo una de las orejas de su peluche. Que sonrías y que mueras de amor.
- Buen día, hermosa mía.
- Hola –Su voz ronca, y tu sonrisa. Que ella se acerque a vos para que la alces.
- ¿Cómo dormiste? – Anoche la pequeña quiso dormir con ustedes, y no les costó mucho decidir.
- Bien –Que te abrace y hunda su cabeza en tu pecho. Fiaca y mimosa.
- ¿Si? –Y ella asintió para que vos dejes miles de besos en su cara para que ella ría y ponga sus manitos en la tuya a intento a que pares.
- ¿Hoy vamos a conocer a mi hermanito o hermanita? – Ella desayunaba y vos estabas concentrada con los portarretratos mirando una foto tuya con Pepe la cual estaban los dos en la playa y él dejaba un beso en tu pancita.
- Si mi amor. ¿Estás contenta?  -Y ella asintió con una sonrisa, la cual te contagio a vos- ¿Qué te parece si terminas de desayunar, nos vestimos y vamos con Moro a comprar algo para almorzar?
- ¡Sí! Dale.
Y así lo hicieron, después de que ella termine de desayunar, que la cambies y después vos lo hagas, salieron con Moro no antes de ponerle su collar.
Compraron unos capelettis, acompañados de unas milanesas, y de postre ha pedido de Lola un pote de helado.
Cuando volvieron Pepe se encontraba con su malla y su pecho descubierto,  mirando aquellos portarretratos que seguían en la mesa, porque faltaban poner algunas fotos.
- Buenas, buenas –Dijiste con una sonrisa a lo que él te la devolvió.
- Hola ¿Dónde estaban? Tan lindas y sin mí –Y Loli rio para que lo abrace.
- Fuimos a comprar para comer –Explico ella ya trepada al cuerpo de su papa mientras el dejaba besos en su mejilla.
- ¿Ah sí? ¿Qué compraron?
- Comida – Le respondió para que baje de la falda de su papa y ustedes rían.
- Le voy a dar “comida” –Dijo él y que vos sonrías – Hola hermosa… - Porque ni se habían saludado.
- Hola amor –Lo besaste, para que él te atrape en sus brazos.  - ¿Todo bien?
- Si… -Y no le creíste nada.
- ¿Qué paso?
- No, nada… Que llamo Sonia. Quiere verme –Y vos lo miraste raro –No Sonia, sino…
- ¿Cuál es el problema?
Hacía más de dos semanas que Anna, tu suegra, madre de Pedro se había puesto en contacto con su familia, y de la nada quiso ver a sus hijos y hacer como si nada. Sonia y Luciana habían ido a verla, para que hablen, y se ve que habían quedado “reconciliadas” En cambio Caro no quiso saber nada, como Federico que no quería ni verla. Pepe estaba un poco confundido. Por un lado quiso que esto pase hace unos años atrás, había extrañado a su mama muchísimos, la había necesitado como a nadie, y ella no estuvo. Y ahora aparece, de la nada… Sin decir nada,  te llama porque quiere verte, quiere reencontrarse con su familia e intentar sanar todo el mal que les hizo a sus cinco hijos y a Horacio. Aunque claro, él tampoco quería verla, todo lo que sufrió cuando ella se fue dejándolo con cinco hijos, todos chiquitos, no se lo iba a olvidar jamás, aunque intentaba entender todo.
- Que no se si soy capaz de encarar la situación… Siento que si la veo me puedo largar a llorar o no sé, putearla de arriba abajo, por todo lo que hizo sufrir a mi viejo, y a nosotros.  – Lo habías llevado a la cocina para hablar más tranquilo. Lola pintaba en el comedor, mientras Moro la molestaba.
- Sí que vas a poder amor. Es tu mamá. ¿Cuántas veces me dijiste que necesitabas de tu mamá? ¿Cuántas veces me dijiste que la extrañabas? Aprovecha que apareció, que esta con vos y deja todo orgullo, vas a ver que cuando la abraces se acaba todo –Le sonreíste.
- No sé si puedo… Pasaron tantos años, no me creo posible perdonarla. Se todo lo que vivió mi viejo, todo lo que viví yo, mis hermanos….
- Eso quedo en el pasado, ya está. Enfócate en que apareció.  –El asintió.
- ¿Y si se enoja mi viejo? Porque me conto Sonia que no quiere ni que la nombremos.
- Él tiene que entender que es tu mamá Pepe… ¿Te acordas aquel día que apareció Dolores? Vos no querías saber nada con que Lola tuviese contacto con ella, y a los pocos meses lo entendiste. Él lo va a entender tarde o temprano.
- Si, puede ser… Ahora solo me quiero enfocar en ustedes –Y sonreíste cuando el te abrazo con una mano y con la otra acariciaba tu pancita. Te beso dulcemente, se besaron – Gracias… Por estar, siempre.
- En eso se estar juntos, en las buenas, y en las malas –Y se sonrieron – Te amo mi amor – Y lo besaste, mucho.
- Yo también te amo, mucho, mucho –Y que sonrías.
- ¿Cocinamos? Una chanchita se nos va a morir de hambre – Lola toda la vuelta a casa te dijo todo el hambre que tenía.
- ¿Vos?
- Estúpido, Lola. – Y el rio – Igual, tengo un poco de hambre.
- Jajajajaja tonta.


Pisabas la semana dieciocho de tu embarazo y te sentías tan, tan, tan, pero tan bien.  Bueno, tan, tan, tan, pero tan bien, solamente de ánimo. Algunos mareos, y nauseas invadían tu cuerpo, pero estas tan feliz de estar así.
Son las cuatro de la tarde cuando los cuatro (Moro también los acompaña) salen para tu doctora. Ninguno quiso quedarse en casa, ni el perro.
- ¿Y cómo van a saber si es nena o nene?  ¿Y si te mienten? – Lola, pleno viaje y no dejaba de preguntar. Al parecer había despertada de su siesta curiosa.
- Porque ellos saben –Explico su papá – En la pantalla que se ve el cuerpito del bebe ellos pueden ver si es nena o nene.
- Guau… Y si la doctora está embarazada, no necesita ir a otro doctor para que le digan si es nene o nena ¿no? –Dijo ella.
- Jajajaja seguramente que no  - Le explicaste vos.
- Papi, ¿cuándo yo sea grande puedo ser doctora así no tengo que ir a otro doctor?
- Poder ser lo que vos quieras mi amor. Evitemos que cuando tengas un bebe en la pansa sean a los treinta y cinco, cuarenta años –Dijo él.
- Jajajajajaja ¡Pedro!
- ¿Pau, vos tenes treinta y cinco o cuarenta años?
Y rieron los dos para que vos le pegues en su pierna.
- No vez las preguntas que después hace, Pedro.
- Están re loquitos –Dijo Lola mientras hablándole a Moro, y el mojo su mejilla.
Que entren a l consultorio y que delante de ustedes este otra mujer a punto de entrar. Las ansias de Lola sorprendentemente superaban las tuyas, y ya querías entrar.
Ya, ya, ya.
Media hora después y Yani salía acompañada de la mujer que hacia un ratito había entrado. Fue cuando la secretaria le informo que te tocaba a vos el turno.
- Chaves –Yani y su sonrisa – Y compañía –Dijo al ver a Pepe con Lola. Moro había quedado durmiendo en el asiento trasero del auto – Pasen… Hola hermosa –Beso la mejilla de Loli – Papa, adelante –Dejo un beso en la mejilla de Pepe – Pau –Y te abrazo - ¿Cómo estás?  ¿Cómo están?
- Muy bien –Dijiste- Un poco ansiosa.
- Si vos no sos ansiosa… -Y que rían. Bien te conocía Yanina. – Muy bien ¿hacemos primero la ecografía o primero me contas como te fue este mes?
- ¡La ecografía! –Dijeron a coro con Pepe para que rían.
- Bueno, estamos todos ansiosos me parece. Adelante… -Te hizo seña para que te recuestes en aquella camilla. – La pequeña ¿Qué dice, hermanito o hermanita?
- Hermanita, así jugamos las dos –Y su papa tiene unas ganas de morfarla.
- ¿Y el papá? –Le pregunto a Pepe mientras te ponía el gel en tu vientre.
- Me da igual, pero un nene sería un gol.
- Para llevarlo a la cancha, me imagino –Y que rías un poco nerviosa - ¿Vos Pau, que decís?
-  Estoy con Loli, una nena. No sé, pero tengo esa sensación.
- Espero que no falle el instinto maternal. –Dijo Yani.
- ¿Qué es eso? –Dijo Loli apuntando su dedo a la pantalla.
- Este es el cuerpito de tu hermanito o hermanita que va creciendo de a poquito.
- ¿Está todo bien? –Preguntaste vos.
- Todo muy bien… ¿Quieren escuchar su corazoncito?
- ¡Sí! –Loli y que ustedes sonrían, de acuerdo.
La sorpresa de Lola al escuchar, y la emoción de ustedes dos.  No podías más de la felicidad.
Que Pepe te bese tu mano que estaba entrelazada con la de él y que se miren sonriente, para que después el deje un pequeño beso en tus labios.
- Acá están sus piecitos…
- Que chiquitito –Dijo Loli. – Mas chiquito que los de Moro –Y que rían.
- ¿Viste, gorda? –Su papá.
- Las manitos… Su naricita –Y la sonrisa de los cuatro, incluso la de Yani – Su boquita…
- Sin vueltas Yani –Pedro.
- Bueno, bueno… Veamos si es Alfonsita o Alfonsito –Y que rían, de la ansiedad, de los nervios.
- ¡Ayy, dale! –Vos
- Mira como levanta el dedito –Y que rían, emocionados – A ver si se deja ver…. –Aprestaste más la mano de Pepe para que sonrían – Es niña… Una Alfonsita.
- ¡Wii! –Lola y que festeje saltando.
- Felicitaciones chicos.
Vos te sentaste para abrazar a Pepe y que él te bese la mejilla.
- Te amo, te amo –Te dijo.
- Yo a vos –Otro beso.
- Bueno… Vas a tener que sacar el arma Pepe, sabes que, tres mujeres, cuidado –Dijo Yani, una vez que estábamos sentados en su mostrador.
- Ya la estoy sacando –Y que rías, para dejarle un beso en su mejilla.
- Ahora sí, contame, cuéntenme.
Estuvieron más o menos una media hora hablando  con Yani, la cual después de contarle más o menos todo lo que te había pasado este mes, te dio el numero de una nutricionista y de una chica la cual hacia Yoga para embarazadas.
Amas saber que dentro tuyo tenes a una beba, la cual va a ser mimada y amada por todos tus familiares, y mucho más por su hermana, su papa y por vos, que sentirla ya te hace amarla como a nadie.  Amas tenerla dentro y contas los meses para que ya este junto a vos, junto a Pedro.
Creo que para definir cómo te sentís se puede decir que “En el mejor momento de tu vida”

Continuara…
JusPauliter
Dejen sus comentarios!!!


3 comentarios:

  1. AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAY QUE LINDO CAPITULO, TE AME JUS♥

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  2. qndejsbjabdnfck que lindo amo este capitulo es muy emocionante me encanto

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  3. ayyy que lindo!!! me encanto!!!

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