sábado, 18 de enero de 2014

Capitulo 160


La semana pasada subí un nuevo capitulo, pero estaba sin la lista. Para los que no leyeron c:

Reíste fuerte para que él se contagie y que sonrías con un poco de vergüenza.
Tomaste una de sus manos y la besaste para que el sonría también y deje un beso en tu frente.
Están frente a frente. Disfrutas de él y del vientito fresco que corre.
Es domingo, del mes abril y aunque en este mes empieza a hacer un poco de frio, esté es un lindo día para compartir con tu novio (futuro esposo) en un parque.
Están sentados en una lonita que vos te encargaste de poner en una mochila. Vos comes caramelos sugus (nuevo antojo) mientras él toma de su agua viéndote divertido, porque el embarazo te pone divertida, de buen humor. Y eso a él le encanta.
- ¿Por qué me decís así? – Pregunto él con una sonrisa y vos reíste de nuevo.
- Porque es verdad… Por poco nos ponemos a bailar los dos –Y que ría para que vos también lo hagas.
- Me la re jugué eh. Y lo hice delante de Miguel eh –Y que sonrías.
- Sos el mejor novio… Y futuro marido que me puede haber tocado – Se sonrieron – Ahora, te tenes que acordar que el anillo se renueva a cada año.
- ¿Qué?  ¿Cómo es eso? –Y reíste por su cara.
- Y si, el anillo es como un símbolo de nuestro amor, de compromiso… Hay que comprometerse en que nos vamos a amar siempre.
- Ah claro, y el anillo nos va ayudar a comprometernos. Puro chamuyo –Dijo divertido para que rían los dos.
- Te juro Pedro… Le podes preguntar a cualquier mujer comprometida, vas a ver –Y el mordió su labio inferior sobrándote, porque no te creía nada. Pero acordate, te va a hacer caso. Te ama demasiado.
- Con un ramo de flores, y muchos besos alcanza. ¿No? –Y levantaste una de tus cejas – Ok, entendí.
- Soy tu mujer, me tenes que mimar por el resto de tu vida –Te acercaste a él, para sentarte en su falda y que él te abrace rodeando sus brazos por tu cuello.
- Lo que me espera si nuestra hija es igual a vos.
- Yo la voy a convencer para que te vuelva loco.
- Mmm, me parece que no va a ser falta –Y que se sonrían a punto de besarse. Y que claro que se besen, dulce y tierno. Sin duda están en su mejor momento.
Lo abrazaste para cerrar los ojos y que la paz te invada, sonreíste cuando el bajo sus manos a tu pansa que cada vez se hacía notar más y que suspiren. El también siente una paz enorme cuando esta con vos y con su hijita dentro tuyo.
- Amor –Murmuraste y el hizo un ruido con la boca, señal de que te escuchaba- Ayer  averigüe por la casa – Porque pensaban mudarse a una casa en Palermo, mucho más grande que tu departamento.
- ¿Ah, sí? ¿Y qué te dijeron? – Pregunto interesado, ambos ansiaban estar en una nueva casa, para poder armar el cuarto de Olivia y también relajarse un poco.
Estuvieron comentando un largo tiempo el tema de la nueva casa, la cual la semana que viene, podrían ir a verla, y si todo salía bien, ya podrían comprarla.
Cuando llegaron a casa, una llamada de Zai a Pedro hizo que ambos se pongan lindos y que a las nueve se encuentren en un restaurant con Lola y Zaira, las cuales habían pasado un día juntas.
Sonreíste y la abrazaste cuando ella se acercó a vos, contenta de verte con su futura hermanita.
- ¿Cómo esta Oli? –Pregunto ella toda pizpireta para que los tres mayores sonrían.
- Muy bien mi amor, se está portando de diez. –Y ella sonrió ampliamente.
- Hola bella –Te dijo Zaira dejando un beso en tu mejilla - ¿Cómo andan?
- Bien, con hambre –Y que rían para que sin dar más vueltas se sienten en una mesita de cuatro.
Despues de pedir cada uno el menú que iban a cenar, Pepe pregunto cómo habían pasado el día. Y fue Lola quien con mucho entusiasmo comenzó contar.
- Fuimos a una placita con la tía, me hamaco y después fuimos al tobogán, y nos tiramos las dos –Dijo divertida para que Zai ría- Despues comimos pochoclos, nos subimos a la calesita y después volvimos a la casa de la tía me bañe con burbujas… ¿Papi podemos comprar burbujas? –Y que el asienta con una sonrisa- ¡Wii! Y después dibujamos… Y vinimos a cenar con mis papis lindos –Dijo ella y ustedes sonrieron.
- ¡Qué lindo todo! –Dijiste vos
- ¿Y ustedes donde fueron? – Pregunto ella.
- También fuimos a un parque con mucho pasto… Así Moro se divertía un poco –Dijo su papá.
- ¿Cómo va el trabajo Zai? –Preguntaste vos.
- Mucho más tranquilo –Dijo ella con una sonrisa- La semana que viene tengo dos días de fotos… Despues reuniones con nuevos proyectos, pero hasta ahora nada confirmado –Explico y vos sonreíste.
- Yo tengo una entrevista para la revista Caras, con todo esto del embarazo…
- Claro. Siempre son lindas esas notas –Y vos asentiste con una sonrisa.
Siguieron charlando toda la cena, riendo de las pavadas que hacia Lola para llamar su atención, y de cómo se prepara Pedro para que cuando nazca Olivia lo vuelvan loco entre las tres.
Y ya está sufriendo…
Salieron para casa pasadas las doce, Lola dormía en el asiento trasero y vos estabas callada, pensando en que mañana tenías que levantarte temprano, y como te iba a costar, después de meses sin levantarte después de las nueve. Pepe está concentrado en el camino y en tararear una de las canciones de Los Decadentes que justo está en la radio.
Llegan a casa y lo primero que haces es descalzarte de esos suecos, los cuales son divinamente cómodos, pero vos no soportas ninguno. Hinchazón de pies y en momentos te pone de tan mal humor.
No tenes sueño, por eso te quedas en el living, junto a Moro que decidió hacerte compañía, porque él tampoco tiene sueño, y eso es raro.
Pepe baja las escaleras y al verte te sonríe, divertido.
- Pensé que ya estabas durmiendo.
Le sonreíste mientras acariciabas la cabeza de Moro quien se acomodó en tus piernas, fue el quien se sentó a tu lado.
- En realidad, no tengo ni un poquito de sueño.
El levanto una de sus cejas, porque si, es raro que no tengas sueño. Últimamente estas con mucho sueño.
- Bueno, hagamos algo. Yo no tengo mucho sueño que digamos tampoco… Y aunque nos tenemos que levantar temprano…
- ¿Qué sugerís? –Dijiste divertida.
Te dijo algo en el oído que te hizo reír para que al instante lo beses dulcemente, y que Moro entienda que este de mas ahora, entonces que lo vean subir lentamente las escaleras para hacerle compañía a Lola. Que rían y vuelvan a aquel beso que siguió dulce, y pausado. Están dispuestos a disfrutarlo.
Sin darse cuenta ya están en la puerta del cuarto de ustedes, vos sin tu camperita de hilo, y el con unos botones de la camisa ya desprendido.
Sus besos bajaron a tu cuello y un cosquilleo se presentó en todo tu cuerpo que te hizo reír un poquito, seguiste desprendiéndole los botones de su camisa, para que después se la saques despacio, mientras el seguía divertido en tu cuello. Rogaste que no pares con sus besos, y claro que no iba a parar, porque a él también le hace bien besarte.
Tu abdomen quedo al descubierto y el bajo sus manos a tu pancita para acariciarla, mientras sus ojos no dejaban de mirar los tuyos y viceversa, una emoción te invadió y no pudiste controlar tus lágrimas. El sentir el amor que te tiene al mirarte, al tocar tu pansa, donde ahí se encuentra la hija de ambos… Te llena de emoción que el padre de tu hija te demuestre todo lo que te ama.
Sonreíste cuando el beso toda tu cara para dejar un beso profundo, lleno de amor en tus labios, y que vos también lo beses. Ya acostados el bajo con sus besos por tus pechos para llegar a tu pansa y besarla, acariciarla y murmurarte lo cuanto que te ama:
- Te amo mi amor –Te murmuro, mientras subía a tu rostro para unir sus labios con los tuyos.
- Te juro que me llenas de amor, de paz… Te amo muchísimo. –Y que él te sonría para unir nuevamente sus labios.
- Ustedes me hacen felices… Y no sabes lo que doy para que nuestra bebe ya esté con nosotros –Mordiste tu labio inferior muerta de amor para que lo beses.
Y entre besos y caricias, palabras lindas y miradas que lo dicen todos se amaron de una manera diferente, despacio, disfrutando de su amor, de las caricias y besos del otro… Del uno al otro.
Tu mirada al techo, la de el a vos, mientras una de sus manos se apoyaba en tu vientre y se enredaba con una tuya.
- ¿Decís que falta mucho para que se haga sentir? –Te pregunto.
- No sé –Murmuraste – Pero si le hablas, seguro se hace notar –Sonreíste mirándolo y él también te sonrió.
- Entonces déjame a mí –Y reíste un poquito para besarlo una cuantas veces y que baje a tu pansa.
La beso tiernamente unas… ¿cinco veces? (está enamorado de está) y apoyo de nuevo su mano suavemente.
- Oli –Carraspeo- Olivia… Soy tu papá. Perdón que no te haya hablado antes, es que no sabes todo lo que vivo al saber que estás ahí, dentro de mamá, son muchas emociones juntas y son pequeños detalles los que me olvido. Hace cuatro meses que estas con mama, y te haces amar mucho, muchísimo. Tenes una hermanita… Lola, si, ella es la que te canta y te habla seguido –Vos sonreíste, Lola ama hablar con tu pansa- Esta tan feliz como nosotros, y ya quiere que este acá, jugando con ella –Te miro y se encontró con tu sonrisa y unas lágrimas en tus mejillas- Solo… Solo te quiero pedir que te portes bien con mamá, para que no tenga ninguna complicación, así todo sale bien. Y si no es mucha molestia, no tardes mucho, tu papa quiere conocerte ya, y aunque me da un poquito de miedo alzarte de tan chiquita, quiero tenerte ya en mis brazos. –Mordiste tu labio inferior y cerraste tus ojos para que las lágrimas que asomaban se deslicen por tus mejillas- Te amamos mi amor –Murmuro y beso tu pansa para quedarse un ratito apoyando su oído.
Que saltes del susto cuando algo dentro de ti se movió y que Pedro levante la mirada para que se sonrían y que al instante se abracen.
- Mi amor –Murmuraste en sus hombro – Se movió, por primera vez –Lo agarraste de las mejillas y él te beso dulcemente.
- Las amo, las amo tanto, tanto –Dijo mientras no paraba de besarte.
- Te amo mi amor. Me haces muy feliz ¿sabes?
- Y vos a mí, que me des otra hija es impagable. Gracias.
Otra vez acostados, vos apoyada en tu pecho y el con una mano en tu pansa. El silencio los invade acompañado de una emoción inexplicable.
- Gordo… -Cortaste el silencio.
- ¿Qué pasa amor? –Dijo con pesadez, de seguro ya se estaba durmiendo.
- Quiero un alfajor de maicena.
Estuvo unos segundo sin reaccionar hasta que se levantó.
Claro que después de una media hora comiste tu alfajor de maicena.

Continuara…
Espero sus comentarios.
JusPauliter.

3 comentarios:

  1. que lindo capítulo,me encanto!!!

    ResponderEliminar
  2. me encanto que lindo cap besos me emocione

    ResponderEliminar
  3. tu novela me encanta es hermosa, pero yo lo que corregiría o cambiaría seria que lola le diga pau mamá en ves de paupi, pq igual dolores no la ve nunca a su hija, pau vendría a ser como su madre pq es la que la esta ayudando a criarse junto pepe el papá lola, ademas quedaría re tierno que le empiece a decir mamá. a pau le encantaría, no se eso es lo que digo yo si lo arias me encantaría mucho y creo que a los demás lectores también.. besitos :)

    ResponderEliminar