miércoles, 12 de febrero de 2014

Capitulo 164


Sábado por la tarde, mes de mayo, justo en el sexto mes de tu embarazo y sonreís.
Este último periodo la sentís más que nunca, la amas más que nunca. Te hace vivir miles de cosas lindas, y no te cape ninguna duda que es lo más lindo que estás viviendo. Junto al mes de mayo además de frio, y de tu sexto mes de embarazo tienen nuevo hogar. La semana pasada terminaron de mudarse a una casa más grande que tu departamento en la zona de Palermo. La tranquilidad de ese barrio te llena de paz, tener un patio con verde, bastante grande, con dos o tres árboles, y a un costado ya tiene una hamaca que quiso Loli.
El interior de la casa es como todas: un living bastante grande con un juego de sillones color oscuro, acompañado de una mesita ratona de madera oscura, cuadros, y claro, el televisor. Hay un pequeño mueble en donde ya están los cuadros más lindos. La cocina es mucho más pequeña, lo que no les intereso mucho, ninguno de los dos es fanático en la cocina. Justo al lado de la cocina está el comedor, con una mesa de madera, cuadrada, un poco grande, porque aman recibir visitas. Los cuartos son cuatro: el de ustedes (el más grande) con su cama, un placar enorme (lo que más te gusto) a un costado un espejo que te encargaste de comprar, cuadros, y una mesita de luz a cada lado de la cama. El cuarto de Lola prácticamente es igual al que tenía antes en casa de Pedro, claro que ahora duerme en una camita de madera color blanco, su no tan grande placar, una repisa donde tiene sus juguetes y libros favoritos, y un baúl en la punta de la cama, con sus demás cositas. El cuarto de Olivia está a medio hacer, ya está pintado de blanco y en su puerta ya tiene un cartel con “Bienvenida Olivia” que te hizo tu amiga Sofí. Un placar como el de Lola, una silla que compraste pensando en mecerla en ella (porque son esas a las que usaban las abuelas para mecer a sus hijos), unos peluches que compraste y te regalaron, y algún que otro cuadro que viste y te gusto. El otro cuarto no es para nadie en especial, tiene su camita, por si alguien llega a quedarse a dormir, pensas en que cuando nazca Olivia vas a necesitar ayuda, así que por ahí puede quedarse Nilda, o tal vez Alicia que ya te había dicho que te iba a ayudar para lo que quieras.

Te encontras acostada en tu cama junto a Lola que te abraza y abraza a su dormilón, esta entre dormida y vos también. El frio que hace fuera te obliga a quedarte en casa, y la verdad es que con o sin frio no queres moverte de la cama. Tu pansa creció, bastante, y promete seguir creciendo un poquito más, pesa, y te surge dolor de espalda, un motivo más para casi no moverte de la cama.
Pedro está trabajando, si, hoy sábado. Es que hace un mes volvió La Cocina del Show y lo hicieron cargo de las fotos. Igualmente no falta mucho para que vuelva, son las cinco de la tarde y siempre vuelve cinco y media, seis. Un mensaje de Eve te hace saltar del susto, porque vibro, y lo tenías en la mesa de luz.
“Hola Pochita, en un ratito estamos allá con Juanita, prepara un cafecito, hace frioooo”
Hoy a la mañana le habías avisado que venga junto a Juana, porque las extrañas, a pesar de que hablas con ellas todos los días.
Te obligaste a levantarte. Cómo pudiste sacaste el bracito de Lola que te abrazaba sin despertarla, y lo lograste, saliste de la cama despacio y te negaste a pisar el piso, le falta largar vapor de lo helado que esta. Bueno, si… Sos un poco exagerada.
Te abrigaste, con la poca ropa que podías usar, es que Olivia crece y tu ropa queda chica, obvio. Y con el frio que hace, muchas ganas de salir de casa a comprar rompa no tenes, pero no te queda otra.
Pusiste el agua para los cafés y derretiste una barrita de chocolate de taza para Juani, y mientras esperabas llamaste a Pedro, lo extrañas.
- Hola amor –Dijo él.
- Hola –Sonreíste- ¿Estas ocupado?
- En realidad estoy saliendo para allá, ¿paso algo mi amor?
- No, solo que te extrañaba… Igual, ahora viene Eve con Juanita.
- O sea que hasta que las esperas me extrañas.
- Jajajaja algo así. Te extrañaba y me aburría esperando. Lola duerme y bueno.
- No solo soy segunda opción, sino… ¿Tercera?
- Jajajajaja no tonto. Siempre sos la primera, solo te contaba.
- Ah bueno. Escúchame ¿llevo algo para merendar? Ya sé que no voy a estar en esa merienda, pero por ahí queres algo.
- Jajajajaja tonto. Alguna factura… O bizcochitos dulces. Bizcochitos dulces, por fis.
- Bueno, en un ratito estoy con los bizcochitos.
- Te amo, gracias.
- Yo a vos amor. Besitos.
Cortaste y sonreíste. Lo amas, muchísimo.
El timbre sonó y fuiste a atender, te encontraste con ellas dos y la felicidad de verte, y la tuya de verlas.
- ¿Cómo están hermosas? –Vos y después de abrazar a ambas.
- Muy bien ¿vos? ¿Oli, se porta bien? –Tú amiga.
- De diez, salvo que es inquieta, pero re bien.
- ¿Falta mucho para que la conozcamos? –Dijo Juani con un poquito de vergüenza.
- Cada vez menos amor –Sonreíste – Pasen.
Mientras ustedes charlaban, Lola apareció de la pieza y pidió que la alce Eve, bien sabe que tenes que cuidar a su hermana.
- Es mi mami –Pero Juana no quería saber nada en compartir a su mama.
- Amor, la tía Pau no puede hacer fuerza.
- Pero no quiero que le hagas upa, sos mía –Dijo ya llorando.
- ¿Queres que te alce también? Veni.
- No
Y en eso apareció Pedro con una gran sonrisa.
- Buenas, buenas.
- ¡Papi! –Y salió corriendo, para que el la alce.
- Hola hermosa ¿Cómo estás? –Pero ella se enterró en su cuello.
- Está un poco sensible, recién se levanta y Juani no quiso prestarle los brazos de su mamá –Explicaste vos - ¿Cómo te fue amor? –Despues de saludarlas.
- Bien –Sonrió – Te mando un beso enorme Zai –Porque ella seguía como conductora.
- Gracias…  -Sonreíste-
- Bueno, veo que sobro con cuatro mujeres, así que me voy al rincón.
- Jajajajaja anda, seguro te acostas a dormir –Dijo tu amiga.
- En realidad me están esperando para jugar a la play online.
- Lo perdiste gorda –Y que te muerdas el labio. En verdad lo perdiste.
Loa y Juana las abandonaron para ir al cuarto de la primera y escucharlas jugar, se llevan sumamente bien, no más que como todo chico nadie quiere compartir a su mamá. A pesar de que se lleven un año ambas saben cómo divertirse, todo chico sabe cómo divertirse.
- Estoy todo el día encerrada, por mi estaría todo el día en la cama, comiendo, obvio. Me volví una morsa.
- Jajajajaja tarada. Supongo que es normal, a mí también me paso… Despues te sacan a un chanchito en vez de a un bebe.
- Jajajajaja Juani era re rellenita de bebe
- También, vivía comiendo.
- ¿Y yo? Es increíble, enserio. Hasta le pregunte a la doctora si era normal empujarse comida aunque no tengas  hambre… Casi que me mata, pero me dijo que si, que era normal.
- Que se deje de joder, estás embarazada, que no pretenda que hagas dieta –Y reíste. En realidad no ibas al nutricionista para hacer dieta, sino para no pasarte del peso promedio para tu cuerpo.
La charla siguió hasta tarde, fue cuando Guille llamo a Eve para que lo busque que se fueron con Juani, vos, le prometiste que en la semana ibas a tomar coraje para salir de casa y hacer unas compras. Olivia necesitaba una cuna (aunque es obvio que le vas a comprar muchas más cositas), y vos necesitas ropa.

- Que linda vida la de ustedes –Y se te cae la cara, no podes ser más caradura. Él te miro divertido y vos reíste. Están los dos acostados en la cama grande, mirando La Sirenita.
- Veni con nosotros mami –Dijo la pequeña que estaba apoyada en uno de los brazos de su papá. Claro que le hiciste caso.
- Que frio que tengo –Te quejaste y te abrazaste a ellos dos cómo pudiste.
- Hace mucho, mucho frio – Y Pedro aprovecho para acurrucarse más a ustedes.
- ¡Papa! Vamos aplastar a Oli.
- Uh es verdad… Pero hace frio –Y que rías.
Se quedaron un ratito en la cama, lo menos que hicieron fue mirar la película. Pedro se encargó de molestarlas, y bueno, claro que junto a Lola te complotaste para molestarlo a él. Y que después ella se complote con su papá. Y que te la arregles para hacerles la vida imposible. Con cosquillas, claro.
Cerca de las nueve Pedro fue a buscar los Mc’s que habían encargado, para que vos junto a Loli pongan la mesa y que cenen cuando Pepe llegue.
Que te acuestes un ratito con Lola en su cama, después del postre (mouse de frutilla), porque ella ama tus cuentos inventados.
- Había una vez - ¿Cómo si no empezar así una historia? – Una niña llamada Lola, pero todos le decían Loli –Y ella rio- Ella tiene su pelo largo, largo y usa siempre vestidos muy lindos que su mamá Paula le hace.
- Y a su hermanita Olivia también –Y sonreíste.
- Y a su hermanita también. Junto con su papá Pepe, siempre van a un parque enorme, y ahí pasan horas y horas jugando con Moro, su perrito. Pero una vez, el malvado Vicente Verde le hace una trampa a la familia…
- ¿Qué trampa?
- Vicente les dijo con su voz más convincente que él tenía un patio mucho más grande que el de Lola y su familia, había muchos árboles y espacio para poder correr, pajaritos cantarines y hamacas. Entonces Loli con su familia fueron para aquel parque…. Pero cuando llegaron el patio era muy feo. Era chiquito y tenía el pasto lleno de yuyos con muchos sapos, y arañas malas
- ¿Y qué paso?
- El papá de Loli y Olivia, Pepe ahuyento a todos los animales malos, las alzo a las tres y antes de que Vicente destruya su casa con el patio hermoso que tenían llego a la casa y le saco de la mano aquel veneno que estaba por echar… Vicente fue encerrado en su patio feo con algunos animales malos. Lola y su familia siguieron viviendo en su casita con el parque hermoso, disfrutando de estar en familia.
- ¡Viva! ¿Los sapos y arañas se lo comieron a Vicente?
- Le hicieron una  brujería y quedo como sapo, un sapo gordo y feo.
- Jajajajajaja eso le pasa por mentir
- Exacto, no hay que mentir. –Sonreíste.
- Yo no miento
- Así me gusta… Si no te va a crecer la nariz como Pinocho –Sonreíste mientras dejaste un beso en su nariz –Bueno, ahora a dormir ¿sí?
- Bueno… Pero quédate un ratito más, por fis.
- Hola hermosas –Llego Pedro con su pelo mojado su bóxer y una remera manga larga- ¿Qué hacían?
- Estábamos a punto de dormir ¿no? –Vos.
- Sip, mamá me contaba un cuentito y ahora iba a dormir.
- Muy bien, dame un besito antes –Y él se acercó para darle unos besos en toda su carita.
Se quedaron un ratito con ella hasta que quedó dormida, vos la tapaste bien, y fue Pepe quien apago el velador para salir de su dormitorio.
- ¿Cansado? – Iban al dormitorio abrazados, vos le hablabas mientras dejabas besos en su mejilla.
- Mmm, algo. ¿A qué viene esa pregunta?
- Jajajaja no sé.
- Ah, ¿no sabes? –Dijo divertido para que te robe un beso.
- No, no sé. ¿Vos sabes? –Están frente a frente a los pies de la cama, él te abraza por la cintura, vos lo rodeas con tus brazos el cuello. Sus narices chocan y las sonrisas de ambos se hacen presentes.
- Yo sé que tengo una mujer muy, muy picara –Y que rías – Y muy, muy linda.
- Que mentiroso, yo no soy picara.  – Y te zafaste de sus brazos no sin antes querer besarlo, pero que te arrepientas.
- Y muy, muy histérica –Te tenía devuelta abrazada a la cintura. Que rían ambos y que lo beses con mucho amor, con mucha dulzura, con mucha pasión.
- Lo de histeria estuvo de más igual –Que el ría para que te muerda un poquito tu labio inferior y que el beso se vuelva más intenso.
Que comiencen las caricias y que los besos sean en todo el cuerpo. La necesidad de recorrer el cuerpo del otro se haga presente, por eso, él te saco tu remera del pijama, y vos le sacaste aquella remera que usaba para dormir. Sus caricias en tu espalda, acompañados de besos en el cuello, mientras vos no dejabas de pasar tus manos por su espalda, el bajaba sus manos a tu pansa para acariciarla y subir a tus pechos. Tres pasos hacia atrás y que vos quedes en la cama, y no te caíste porque él te atajo de pura casualidad, que rían, que se unan en un beso y que el baje para sacarte la parte de abajo del pijama. Que bese infinitas beses tu pansa y que sonrías, sintiéndote en paz, sentías felicidad, amor. Todo junto.
- ¿Por qué lloras? –Te pregunto al volver a tu cara para unirse en un beso y que note tus mejillas mojadas.
- Me emociono… No sé, me invade una paz cuando besas mi pansa que me hace llorar. –Y que rías, sintiéndote una tonta.
- Te amo mi amor, sos increíble.
- Yo también te amo, muchísimo. –Y que lo beses con ganas. Con ganas de más.
Y entre besos y caricias se unan una vez más, con sonrisas, y “te amo” verdaderos.
Porque se aman, de eso no cabe duda. Pero muchísimo se aman.

Continuara…
JusPauliter

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