Respiraste hondo y cerraste los ojos. Tocaste la puerta y
que te habrá el, para que le sonrías, lo saludes amablemente y entres a tu
casa.
‒ ¿Cómo estas Pepe?
‒ Bien –Y le sonreíste sincero. En verdad estas bien -
¿Usted, Pau? – La costumbre de tutearlo.
‒ Tranquilos, mirábamos tele mientras tomábamos mate –Y que
le sonrías, para que aparezca ella con su pansa y te sonría.
‒ Hola mi amor –Y que se acerque para darte un pequeño beso
y te abrace, ese abrazo que habías
necesitado como nunca hace menos de dos horas - ¿Cómo estás?
‒ Bien, un poco movilizado… ¿Ustedes? Las extrañe –Y que sonría.
‒ Estábamos mimadas por papá que nos llevó el mate a la cama
con unas masitas de agua.
‒ ¿Masitas de agua?
‒ A mí no me mires –Dijo tu suegro – Yo iba por unas madia lunas.
– Y que rías.
‒ Es que solo me hace a mí buscar comida a las tres de la
mañana, por eso –Y que la abraces para dejarle un beso en su mejilla, porque
seguro se ofendía.
‒ Bueno, ahora que llegaste, voy a buscar a Lola –Y miraste
el reloj.
‒ Uh, se me re paso.
‒ No te hagas problema amor, iba a ir papá.
‒ ¿Entonces la buscas vos?
‒ Si, obvio… Capaz que nos desviamos y vamos a visitar a
Gonza.
‒ Bueno, llévale una camperita –Y fuiste por una al cuarto
de tu hija.
Estás acostado de costado, mirándola, mientras ella hace lo
mismo, te mira. Disfrutan del silencio y de estar juntos por un ratito, solos. Por
momentos le dedicas una sonrisa que ella te devuelve, y se acerca más a vos (lo
que la deja su pansa), para que sus narices se acaricien entre ellas, y sientas
una paz inmensa.
‒ Me abrazo –Dijiste. – Mi mamá me abrazo –Y que te sonría
para que vos también lo hagas – me dijo que la perdone, me dijo que me ama –Y que
ya estés llorando. Ella también un poquito que llora - ¿Y sabes que me dijo
más? –Ella negó – Que mil veces quiso comunicarse con nosotros, que nos mandó
miles de cartas… Pero claro, habíamos cambiado de casa, así que perdió el
contacto.
Sentí… Algo tan fuerte cuando la vi. Quería salir corriendo,
no del miedo, quería que estés conmigo, abrazarte… necesitaba tanto un abrazo
tuyo –Y ella se mordió su labio y murmuro un “perdón” – Pero después abrace a
Sonia, con toda mi fuerza, creo que tenía miedo a que me caiga. Y me abrazo
ella. “Perdóname hijo” me dijo –Y que no puedas frenar las lágrimas.
FlashBack.
Jamás te habías imaginado que iba a pasar
esto: volverla a ver. Menos abrazarla. Hubieras apostado a que jamás ibas a
tomarlo de esta forma, estabas seguro en que si la encontrabas, le decías de
todo, pero cuando la tuviste en frente se te aflojo todo el cuerpo, y no
lograste aguantarte las lágrimas, y menos decirle algo. No cuando hace más de
veinte años no la veías, no cuando te acordaste de aquel maldito día en que tu
mamá se fue, y jamás volvió, en todo lo que sufriste vos y tus hermanos, y tu
papá, obvio. En todo lo que la extrañaste, en cuando a la noche, después de
rezarle a Dios, le pedias por favor que te devuelva a tu mamá, que la
necesitabas, porque con tan solo doce años no podías, no sin tu mamá.
Y hoy, después de tanto la tenes ahí, frente
tuyo, pidiéndote que por favor la perdones, que te ama, y que jamás se iba a
alejar de vos. No ahora que te encontró, que los encontró.
‒ Perdóname, perdón hijo, perdón. – Ese “hijo”
te hizo temblar. Hace cuanto no oías esa palabra de ella.
Ella te miro fijo a los ojos para que vos también
lo hagas, y que ella te sonría melancólica.
‒ Pensé que no iba a volverte jamás ¿sabes?
Estoy feliz.
Y cerraste los ojos, para que ella te vuelva
a abrazar. Y que en el abrazo se una Sonia que hasta recién los miraba,
llorando, con una sonrisa enorme. Porque ella vivió todo lo que vos sufriste y
todo lo que ella sufrió.
Cuando te tranquilizaste lograste sonreír. Te
sentís raro, no sabes bien lo que está pasando, solo que no podes creer que estas
frente a tu mamá, que la tenes ahí, frente a vos, es muy loco, pero demasiado
lindo.
‒ Gracias por venir –Te dijo Anna. Estaban en
el comedor, Sonia se encargaba de cebar mate mientras tu mamá te tomaba una
mano y te agradecía – Sé que es muy difícil todo esto para vos, pero necesitaba
verte, sentirte. No sabes cuánto te extrañe.
‒ ¿Despues de tanto seguías extrañándome? –No
entendías mucho. Bueno, en realidad nada - ¿Por qué después de tanto? ¿Por qué no te contactaste con nosotros? ¿Por
qué no nos buscaste? ¿Por qué apareces después de tantos años? –Te invadía la bronca.
‒ Pepe – murmuro tu hermana.
‒ Esta bien, está bien –Le dijo tu mamá a
Sonia, y volvió a vos. – Ya vamos a tener tiempo para hablar ¿sí? Solo quiero que sepas que vine más de dos
veces a buscarlos, les mande miles de cartas, a vos y a tus hermanos… Las tengo
todas en una caja. Al año que yo me fui, o poco menos, tu papá junto a ustedes
cambiaron de domicilio, ahí fui cuando perdí el contacto completamente con
ustedes. No me quisieron dar los datos para comunicarme, ni la familia de tu
papá, ni las empresa, al estar en el interior… Entonces me vine, pero fue en
vano. No tenía ni medio dato. Así que no me quedo otra que adaptarme a mi nueva
vida forzada. Pero jamás me olvide de ustedes, jamás. ¡Son mis hijos!
‒ ¿Y ahora como nos encontraste?
‒ Fue demasiado loco… Fue un día en que Lujan,
la hija de mi marido – porque tu mamá tiene nuevo marido, y eso te dolió, mucho
– viendo algo por internet, me mostro de… de Paula, la bailarina que gano aquel
premio…
‒ ¿Pau? –Y Sonia asintió con una sonrisa.
‒ Habías salido vos en aquel video, creo que
era un homenaje. Y te reconocí enseguida… no lo podía creer, habían pasado
tantos años, y verte ahí, todo un hombre con aquella bebe en brazos… Me puse
como loca, me agarro un ataque de nervios. Fue Lujan quien me ayudo a
contactarlos. Ahora con todo esto del Facebook, los busque… Y encontré a Sonia
y Luciana. A la semana estaba viajando para acá, sabiendo más o menos en que barrió
vivían, me mande. Y bueno… -No lo podías creer – Acá estoy.
Pensaste que chico es el mundo, que redondo
es. Resulta que en el homenaje que Lali le había hecho a tu novia, salió en
todas las páginas web del mundo, por eso aquella Lujan lo encontró, por eso tu
mamá te reconoció, y por eso los busco, y los encontró.
No creías mucho en las casualidades, si no, más
bien en los destinos. Capaz… Era momento en que Diosito te haga caso, y te
devuelva a tu mamá, que se hizo esperar veinte años, pero que al fin había
vuelto, y que sin dudas, después de que hablen, mucho, ibas a disfrutar.
Porque ya no existían rencores, es tu mamá, y
como te dijo ayer Paula “el amor de un hijo a una madre y viceversa es
incomparable a otro” y pensaste que era la pura verdad.
Y lo es.
Fin FlashBack.
Mentiría si dijera que los dos no están llorando como
tontos, y que tratan de consolarse el uno al otro, mentiría si dijera que no
dan ternura, y que no se aman, como a nadie.
Son las personas más lindas que existes, se hacen tan bien
el uno al otro, son uno el para el otro; si uno está feliz, el otro está feliz,
si uno está triste, el otro trata de levantarle el ánimo, si otro esta tarado,
el otro se pone más tarado y se complotan, si uno le dice: “te amo” al otro, el
otro le dice “te amo más”.
Y hoy, después de que le cuentes todo lo sucedido en casa de
tu hermana, ella al verte sensible, mal, también se puso mal, no era su intención,
intentaba sacarte una sonrisa, mimarte, pero con el tema embarazo y que sus hormonas
revolucionan todo el tiempo es imposible que no llore, hasta por lo más mínimo.
‒ No lo puedo creer –Dijo
ella – Que coincidencia, ¿verdad?
‒ Para mí no es coincidencia… Creo en el destino –Y ella sonrió
– Creo que después de tanto tiempo, era hora de que vuelva, de que nos
encuentre.
‒ Y de que se quede –Te acaricio una de tus mejillas – Para que
recibas todo ese amor de madre que te falto durante tantos años.
‒ Tengo pánico a que no sea así.
‒ Lo sé, pero quédate tranquilo que no va a suceder. Cree en
su palabra, en su amor… En aquel abrazo –Sonreíste – En que conozca a sus
nietos, son la perdición los nietos, según papá… Y eso que bueno, la tiene a
Lola, pero espera a que nazca Oli, y ni te digo cuando Gonza le de otro nieto –Y
que rías.
‒ Tengo fe.
‒ Eso es, me parece muy bien –Sonrió para que te bese
dulcemente – Te amo, siempre voy a estar… Mientras que Olivia me lo permita –Te
miro un poco triste – Perdóname mi amor.
‒ Hey, está todo bien gorda, te tenes que cuidar, cuidarla a
ella –Acariciaste su pansa – Las amo, y me muero si les pasa algo.
‒ Sos el más lindo. –Te beso con dulzura – Rogamos mimos de
papá, ¿puede ser?
‒ Yo también quiero mimos de ustedes. ¿Puede ser?
Siguen acostados, vos en su pecho mientras dejas miles de
caricias en su pansa, teniendo la leve esperanza que después de mimar a su
madre, y dejar miles de besos en donde ella está, te de bola, y te regale al
menos una patadita.
‒ Esta bastante tranquila hoy. Un logro –Y que se sonrían.
‒ Pero una patadita para papá hay seguro.
‒ Mmm, no se –Y que se abrace más a vos.
‒ Convéncela – Y que ría para que vos la beses – Dale.
‒ Si me das un beso, capaz.
‒ ¿Decís? –Y que ella asienta para que vos sonrías y la
beses con ganas, con amor, con ternura, mientras bajabas tu mano a su pansa
para que ella ría, y que te contagie.
‒ No vale que me beses solamente así, por Olivia.
‒ ¿Estas celosa? –Dijiste divertido.
‒ Si, porque me besas así solamente para que se mueva
Olivia, lo que no sabes, es que esta complotada conmigo para que no te de bola
‒ ¿Me jodes? –Dijiste divertido.
‒ Hasta que no me beses lindo, no tiene permitido moverse.
‒ Que flojita que es. –Y que rían juntos para que se besen
nuevamente – Te amo mi amor.
‒ Yo a vos mi vida… Las dos te amamos.
‒ Tanto que le vas a decir a Oli que me regale una patadita,
¿no?
‒ Esta bien… No sé si me va a hacer caso – Ella se sentó y
puso su mano arriba de la tuya que estuvo todo el tiempo en su pansa – Oli, acá
tu papá quiere un mimito tuyo… Y pregunta a ver si le podes regalar una
patadita, obviamente de amor –Y que rías para que ella te rete – Shh. Dale
hijita, le va a hacer muy bien –Y que la mires con tanto amor.
Y que la beses dulcemente –Te amo – Le susurraste y en ese
momento tu hija se movió para vos, y que sonrían los dos – Las amo. Me hacen
tan bien.
‒ Nosotras también te amamos, muchísimo. –Y que se besen
nuevamente.
Sin dudas, el uno al otro se hace bien.
Continuara…
¡Comenteeeeeeeeeen!
JusPauliter.

que hermoso capítulo,me encanto!!!
ResponderEliminarescribís increíble ojala no lo dejes de hacer!
hay que lindo cap es hermoso me encanto besos
ResponderEliminar