miércoles, 26 de febrero de 2014

Capitulo 166



Respiraste hondo y cerraste los ojos. Tocaste la puerta y que te habrá el, para que le sonrías, lo saludes amablemente y entres a tu casa.
‒ ¿Cómo estas Pepe?
‒ Bien –Y le sonreíste sincero. En verdad estas bien - ¿Usted, Pau? – La costumbre de tutearlo.
‒ Tranquilos, mirábamos tele mientras tomábamos mate –Y que le sonrías, para que aparezca ella con su pansa y te sonría.
‒ Hola mi amor –Y que se acerque para darte un pequeño beso y te abrace, ese abrazo que  habías necesitado como nunca hace menos de dos horas - ¿Cómo estás?
‒ Bien, un poco movilizado… ¿Ustedes? Las extrañe –Y que sonría.
‒ Estábamos mimadas por papá que nos llevó el mate a la cama con unas masitas de agua.
‒ ¿Masitas de agua?
‒ A mí no me mires –Dijo tu suegro – Yo iba por unas madia lunas. – Y que rías.
‒ Es que solo me hace a mí buscar comida a las tres de la mañana, por eso –Y que la abraces para dejarle un beso en su mejilla, porque seguro se ofendía.
‒ Bueno, ahora que llegaste, voy a buscar a Lola –Y miraste el reloj.
‒ Uh, se me re paso.
‒ No te hagas problema amor, iba a ir papá.
‒ ¿Entonces la buscas vos?
‒ Si, obvio… Capaz que nos desviamos y vamos a visitar a Gonza.
‒ Bueno, llévale una camperita –Y fuiste por una al cuarto de tu hija.

Estás acostado de costado, mirándola, mientras ella hace lo mismo, te mira. Disfrutan del silencio y de estar juntos por un ratito, solos. Por momentos le dedicas una sonrisa que ella te devuelve, y se acerca más a vos (lo que la deja su pansa), para que sus narices se acaricien entre ellas, y sientas una paz inmensa.
‒ Me abrazo –Dijiste. – Mi mamá me abrazo –Y que te sonría para que vos también lo hagas – me dijo que la perdone, me dijo que me ama –Y que ya estés llorando. Ella también un poquito que llora - ¿Y sabes que me dijo más? –Ella negó – Que mil veces quiso comunicarse con nosotros, que nos mandó miles de cartas… Pero claro, habíamos cambiado de casa, así que perdió el contacto.
Sentí… Algo tan fuerte cuando la vi. Quería salir corriendo, no del miedo, quería que estés conmigo, abrazarte… necesitaba tanto un abrazo tuyo –Y ella se mordió su labio y murmuro un “perdón” – Pero después abrace a Sonia, con toda mi fuerza, creo que tenía miedo a que me caiga. Y me abrazo ella. “Perdóname hijo” me dijo –Y que no puedas frenar las lágrimas.

FlashBack.
Jamás te habías imaginado que iba a pasar esto: volverla a ver. Menos abrazarla. Hubieras apostado a que jamás ibas a tomarlo de esta forma, estabas seguro en que si la encontrabas, le decías de todo, pero cuando la tuviste en frente se te aflojo todo el cuerpo, y no lograste aguantarte las lágrimas, y menos decirle algo. No cuando hace más de veinte años no la veías, no cuando te acordaste de aquel maldito día en que tu mamá se fue, y jamás volvió, en todo lo que sufriste vos y tus hermanos, y tu papá, obvio. En todo lo que la extrañaste, en cuando a la noche, después de rezarle a Dios, le pedias por favor que te devuelva a tu mamá, que la necesitabas, porque con tan solo doce años no podías, no sin tu mamá.
Y hoy, después de tanto la tenes ahí, frente tuyo, pidiéndote que por favor la perdones, que te ama, y que jamás se iba a alejar de vos. No ahora que te encontró, que los encontró.
‒ Perdóname, perdón hijo, perdón. – Ese “hijo” te hizo temblar. Hace cuanto no oías esa palabra de ella.
Ella te miro fijo a los ojos para que vos también lo hagas, y que ella te sonría melancólica.
‒ Pensé que no iba a volverte jamás ¿sabes? Estoy feliz.
Y cerraste los ojos, para que ella te vuelva a abrazar. Y que en el abrazo se una Sonia que hasta recién los miraba, llorando, con una sonrisa enorme. Porque ella vivió todo lo que vos sufriste y todo lo que ella sufrió.
Cuando te tranquilizaste lograste sonreír. Te sentís raro, no sabes bien lo que está pasando, solo que no podes creer que estas frente a tu mamá, que la tenes ahí, frente a vos, es muy loco, pero demasiado lindo.
‒ Gracias por venir –Te dijo Anna. Estaban en el comedor, Sonia se encargaba de cebar mate mientras tu mamá te tomaba una mano y te agradecía – Sé que es muy difícil todo esto para vos, pero necesitaba verte, sentirte. No sabes cuánto te extrañe.
‒ ¿Despues de tanto seguías extrañándome? –No entendías mucho. Bueno, en realidad nada - ¿Por qué después de tanto?  ¿Por qué no te contactaste con nosotros? ¿Por qué no nos buscaste? ¿Por qué apareces después de tantos años? –Te  invadía la bronca.
‒ Pepe – murmuro tu hermana.
‒ Esta bien, está bien –Le dijo tu mamá a Sonia, y volvió a vos. – Ya vamos a tener tiempo para hablar ¿sí?  Solo quiero que sepas que vine más de dos veces a buscarlos, les mande miles de cartas, a vos y a tus hermanos… Las tengo todas en una caja. Al año que yo me fui, o poco menos, tu papá junto a ustedes cambiaron de domicilio, ahí fui cuando perdí el contacto completamente con ustedes. No me quisieron dar los datos para comunicarme, ni la familia de tu papá, ni las empresa, al estar en el interior… Entonces me vine, pero fue en vano. No tenía ni medio dato. Así que no me quedo otra que adaptarme a mi nueva vida forzada. Pero jamás me olvide de ustedes, jamás. ¡Son mis hijos!
‒ ¿Y ahora como nos encontraste?
‒ Fue demasiado loco… Fue un día en que Lujan, la hija de mi marido – porque tu mamá tiene nuevo marido, y eso te dolió, mucho – viendo algo por internet, me mostro de… de Paula, la bailarina que gano aquel premio…
‒ ¿Pau? –Y Sonia asintió con una sonrisa.
‒ Habías salido vos en aquel video, creo que era un homenaje. Y te reconocí enseguida… no lo podía creer, habían pasado tantos años, y verte ahí, todo un hombre con aquella bebe en brazos… Me puse como loca, me agarro un ataque de nervios. Fue Lujan quien me ayudo a contactarlos. Ahora con todo esto del Facebook, los busque… Y encontré a Sonia y Luciana. A la semana estaba viajando para acá, sabiendo más o menos en que barrió vivían, me mande. Y bueno… -No lo podías creer – Acá estoy.
Pensaste que chico es el mundo, que redondo es. Resulta que en el homenaje que Lali le había hecho a tu novia, salió en todas las páginas web del mundo, por eso aquella Lujan lo encontró, por eso tu mamá te reconoció, y por eso los busco, y los encontró.
No creías mucho en las casualidades, si no, más bien en los destinos. Capaz… Era momento en que Diosito te haga caso, y te devuelva a tu mamá, que se hizo esperar veinte años, pero que al fin había vuelto, y que sin dudas, después de que hablen, mucho, ibas a disfrutar.
Porque ya no existían rencores, es tu mamá, y como te dijo ayer Paula “el amor de un hijo a una madre y viceversa es incomparable a otro” y pensaste que era la pura verdad.
Y lo es.
Fin FlashBack.
Mentiría si dijera que los dos no están llorando como tontos, y que tratan de consolarse el uno al otro, mentiría si dijera que no dan ternura, y que no se aman, como a nadie.
Son las personas más lindas que existes, se hacen tan bien el uno al otro, son uno el para el otro; si uno está feliz, el otro está feliz, si uno está triste, el otro trata de levantarle el ánimo, si otro esta tarado, el otro se pone más tarado y se complotan, si uno le dice: “te amo” al otro, el otro le dice “te amo más”.
Y hoy, después de que le cuentes todo lo sucedido en casa de tu hermana, ella al verte sensible, mal, también se puso mal, no era su intención, intentaba sacarte una sonrisa, mimarte, pero con el tema embarazo y que sus hormonas revolucionan todo el tiempo es imposible que no llore, hasta por lo más mínimo.
‒  No lo puedo creer –Dijo ella – Que coincidencia, ¿verdad?
‒ Para mí no es coincidencia… Creo en el destino –Y ella sonrió – Creo que después de tanto tiempo, era hora de que vuelva, de que nos encuentre.
‒ Y de que se quede –Te acaricio una de tus mejillas – Para que recibas todo ese amor de madre que te falto durante tantos años.
‒ Tengo pánico a que no sea así.
‒ Lo sé, pero quédate tranquilo que no va a suceder. Cree en su palabra, en su amor… En aquel abrazo –Sonreíste – En que conozca a sus nietos, son la perdición los nietos, según papá… Y eso que bueno, la tiene a Lola, pero espera a que nazca Oli, y ni te digo cuando Gonza le de otro nieto –Y que rías.
‒ Tengo fe.
‒ Eso es, me parece muy bien –Sonrió para que te bese dulcemente – Te amo, siempre voy a estar… Mientras que Olivia me lo permita –Te miro un poco triste – Perdóname mi amor.
‒ Hey, está todo bien gorda, te tenes que cuidar, cuidarla a ella –Acariciaste su pansa – Las amo, y me muero si les pasa algo.
‒ Sos el más lindo. –Te beso con dulzura – Rogamos mimos de papá, ¿puede ser?
‒ Yo también quiero mimos de ustedes. ¿Puede ser?

Siguen acostados, vos en su pecho mientras dejas miles de caricias en su pansa, teniendo la leve esperanza que después de mimar a su madre, y dejar miles de besos en donde ella está, te de bola, y te regale al menos una patadita.
‒ Esta bastante tranquila hoy. Un logro –Y que se sonrían.
‒ Pero una patadita para papá hay seguro.
‒ Mmm, no se –Y que se abrace más a vos.
‒ Convéncela – Y que ría para que vos la beses – Dale.
‒ Si me das un beso, capaz.
‒ ¿Decís? –Y que ella asienta para que vos sonrías y la beses con ganas, con amor, con ternura, mientras bajabas tu mano a su pansa para que ella ría, y que te contagie.
‒ No vale que me beses solamente así, por Olivia.
‒ ¿Estas celosa? –Dijiste divertido.
‒ Si, porque me besas así solamente para que se mueva Olivia, lo que no sabes, es que esta complotada conmigo para que no te de bola
‒ ¿Me jodes? –Dijiste divertido.
‒ Hasta que no me beses lindo, no tiene permitido moverse.
‒ Que flojita que es. –Y que rían juntos para que se besen nuevamente – Te amo mi amor.
‒ Yo a vos mi vida… Las dos te amamos.
‒ Tanto que le vas a decir a Oli que me regale una patadita, ¿no?
‒ Esta bien… No sé si me va a hacer caso – Ella se sentó y puso su mano arriba de la tuya que estuvo todo el tiempo en su pansa – Oli, acá tu papá quiere un mimito tuyo… Y pregunta a ver si le podes regalar una patadita, obviamente de amor –Y que rías para que ella te rete – Shh. Dale hijita, le va a hacer muy bien –Y que la mires con tanto amor.
Y que la beses dulcemente –Te amo – Le susurraste y en ese momento tu hija se movió para vos, y que sonrían los dos – Las amo. Me hacen tan bien.
‒ Nosotras también te amamos, muchísimo. –Y que se besen nuevamente.
Sin dudas, el uno al otro se hace bien.

Continuara…

¡Comenteeeeeeeeeen!

JusPauliter. 

2 comentarios:

  1. que hermoso capítulo,me encanto!!!
    escribís increíble ojala no lo dejes de hacer!

    ResponderEliminar
  2. hay que lindo cap es hermoso me encanto besos

    ResponderEliminar