domingo, 29 de septiembre de 2013

Capitulo 135


Te despertaron unos besos por tu cuello y sonreíste al sentir que esos brazos y esos besos eran de él. Sin ganas de moverte te apoyaste más en su cuerpo para volver a cerrar los ojos.
- Buen día mi amor. –Claro que él no quería volver a dormir. Hiciste un sonido con tu boca insinuando que no querías hablar, sino dormir. Entonces el rio- Dormilona, dame bola- Y pensaste que era un pesado, pero giraste para encontrarte con un Pedro ya totalmente despierto, sonriéndote.
- Quiero dormir – Le susurraste mientras lo abrazabas, y él también te abrazo.
- ¿Enserio? ¿Te vas a perder a este bombón?
- Sí.
- ¿Cómo es eso? – Entonces empezó a dejarte miles de besos en tu cuello, a lo que a vos te hizo dar cosquillas entonces reíste, y claro que él se contagió.
- Pedro –Alargaste la O- Una vez que puedo dormir.
- Lo siento señorita, yo me estoy por ir y después no te veo en todo el día, así que masvale que dejes tu sueño para llenarme de besos.
- Son las ocho de la mañana… ¿Vos queres que te mate, verdad?
- A besos, capaz. –Y no te quedo otra, igual digamos que no te negaste mucho.
Besos van, besos vienen una horita paso y él se tuvo que ir a trabajar.
- No te vayas- Y esa eras vos, colgada de su cuello.
- Shh que no me quiero ir –Dijo mientras te besaba- ¿Entonces podes llevarla a la gorda?
- Si, obvio. Pero buscarla después no voy a poder. Hoy tengo ensayo hasta tarde.
- Para esa hora voy a estar libre- Te beso dulcemente, otra vez- Te amo, que tengas un lindo día.
- Te amo, vos también que tengas lindo día –Te sonrió y robo otro beso para después perderse en el pasillo. Vos sonreír, largar un suspiro de enamorada, porque lo estabas completamente.
Prepararte un café con leche y unas tostadas con membrillo para desayunar y después entrar a la ducha, salir y arreglar un poco la casa. Y cuando te queres acordar ya son las diez y Lola se despierta llorando, porque se despertó sola y eso nunca le gusto.
- Buen día mi amor- Habías subido para alzarla en tus brazos y que ella se calme- ¿Dormiste bien? –Ella asintió.
- ¿Papa?
- Se tuvo que ir a trabajar temprano. Pero hoy te busca al jardín así meriendan juntos ¿queres?
- ¿Y vos?
- Tengo que bailar hasta tarde hoy –Y ella hizo una trompita chiquita. Vos dejaste un beso en su mejilla- Vamos, así desayunas y después vamos al súper así compramos algo para comer ¿sí?
Este mediodía vos preparaste unas ricas milanesas acompañada de puré. Y a eso de las una Loli ya con su guardapolvo y su mochilita, vos con tu mochila y vestida para unas tres horas de ensayos, Moro que siempre te acompaña, salieron en auto. Pedro decidió ir a pie y dejarte el auto a vos.
- ¿Morito va con vos?
- Si –Sonreíste.
- ¿Y por qué él no va a un jardín?
- Porque no hay un jardín para perritos
- ¿Y por qué no?
- Porque es un animal y los animales no van al jardín para jugar y aprender.
- ¿Y dónde hacen amiguitos y aprenden?
- Los amiguitos de Moro somos nosotros, su familia, y aprenden de nosotros.
- ¿Yo le enseño a Moro? –Sonreíste y asentiste con tu cabeza- ¿Pero no soy chiquita?
- Claro que sos chiquita, pero no hay edad para enseñar. Como vos aprendes de papa, de mí, o de la seño Ampi también nosotros aprendemos de vos. – Y te miro sorprendida. Vos reíste.
- ¿Y qué enseñas de mí?
- Aprendo- Le corregiste- Aprendo de vos, em por ejemplo a divertirme sanamente.
- ¿Las personas grandes no saben divertirse sanamente?
- Sí, claro que saben. Pero a veces se olvidan.
- Yo no me voy a olvidar- Sonreíste.
- Ojala que no amor. Bueno llegamos.
La acompañaste hasta la puerta del jardín donde la esperaba su maestra.
- Pórtate bien ¿sí? Despues te busca papa.
- Te quiero mucho –Te dijo después de dejar un beso en tu mejilla.
- Yo también hermosa- Dejaste un beso grande en su mejilla y después salió corriendo para dentro, con sus compañeritos. Te despediste de su maestra y volviste al auto con Moro.
Cuando llegaste a la academia Vane, quien seguía siendo tu couch te recibió con alegría. Tu compañero de baile: Bauti, el mismo de siempre, te recibió con un abrazo gigante, habían formado una linda amistad, y no era para menos, después de todos estos años de bailar juntos y además compartir cenas y tardes de mates junto a Liz y a las demás chicas.
Cuatro horas de ensayo profundo, dejando tiempo para solo dos descanso de diez minutos y seguir.
Al finalizar tomaste una botella de agua y junto a Moro salieron para la escuelita. Te esperaban otras dos horas de bailes.
Justo cuando entrabas a la escuelita recibiste un llamado de Eve.
- Hola amiga –Contestaste la llamada con una sonrisa.
- Hola Pau ¿todo bien?
- Si, entrando a la escuelita para dar las clases. ¿Ustedes? ¿La gordita?
- Todo bien, Juana duerme, y yo iba a aprovechar que estoy sola para dormir también… Pero se me fue todo el sueño- Reíste- Che negri
- Decime
- ¿Este viernes estas muy ocupada?
- Mmm, supongo que lo normal. Ensayo y clases. ¿Por?
- Uh, no. Porque con Guille queríamos ir a cenar, y bueno, había pensado en que la gorda se podía quedar con vos. Pero la dejo con mi vieja.
- Boluda, que venga. Yo termino a eso de las siete. Con solo darme una ducha y tomar un café estoy como nueva- Ella rio.
- ¿Enserio no te jode? Por ahí quieren estar los tres solos, o tienen planes.
- A ver si te queda claro, Juana no molesta para nada. Si me decís que venís vos a quedarte a dormir, bueno ahí tendríamos que pensarlo –Alargaste la E
- ¡Forra!
- Jajajajaja. Hablamos en la semana… Aunque un almuerzo con mi amiga no me molesta, eh.
- ¡Vos sos la que vivís ocupada! Yo estoy las veinticuatro horas al pedo- Y era verdad, porque tu amiga no trabajaba desde unos pocos meses antes que nazca tu ahijada.  Aunque cuidar de tu hija no creo que sea estar al “pedo”.
- Bueno… Mañana nos vamos con Loli a almorzar con ustedes.
- Las esperamos –Y sonreíste
- Te tengo que dejar negri, mañana nos vemos.
- Dale, éxitos… Y gracias.
Sonreíste y cortaste para saludar a las chicas, y entrar al salón para sacar tus medias puntas y esperar a las pequeñas para comenzar la clase.

Terminaste de dar las clases a las siete de las tarde, esperabas a que las mamás de Uschi (tu amiga) y Fiore lleguen para volver a tu casa, al fin.
Flor llego y te saludo con un abrazo, como siempre, te reprocho que tenían que quedar en cenar y vos estuviste de acuerdo, así que quedaron que este fin de semana salían a cenar con Vanesa y Julia tus otras dos amigas que el tiempo las unió nuevamente.
Al ratito llego la mama de Fiorella y vos diste a gracias a Dios que tu día laboral había terminado. Te despediste de las chicas que ya se estaban yendo también y saliste para casa.

- ¡Paupi! –Un abrazo, un beso en su mejilla y que te robe miles de sonrisas.
- Hola hermosa – Y que también lo reciba a Morito y que se pongan a jugar.  Preguntar por su papa y que el aparezca. Y también te robe miles de sonrisas – Hola –Lo abrazaste.
- Hola mi amor –Miles de besos. Y estos recibimientos te volvían plena.
- Te extrañe mucho.
- Y yo a vos –Otros besos- ¿Cómo te fue? –Salieron para la cocina. El cocinaba pollo con papas al horno.
- Bien… Normal, cansador. –Él sonrió- Me dijo Maxi que ya están en venta las entradas.
- Nosotros queremos en primer fila –Sonreís y él te roba un beso dulce- Mi viejo seguro va y Delfi ya me dijo que quería ir a verte.
- ¿Les preguntas? Así ya encargo para todos. Papa y Gon con Irina seguro también van.
- Mañana les pregunto – Y lo besaste.
- ¿Y vos? ¿Cómo te fue?
- Bien, también cansador. Ya quiero vacaciones, lejos, así no nos molesta nadie – Y sonreíste, porque estabas de acuerdo – Fotos y publicidades hasta que busque a Loli. Despues volvimos a casa y vino Herni a tomar unos mates. Nos duchamos, jugué un rato con la gorda hasta que bueno, me puse a cocinar. Ah, me llamo Lali para ir a cenar este jueves.
- Dale –Sonreíste – Hace muchísimo no la veo.
- También me saco en cara eso –Reíste.

La cena estuvo lista así que se sentaron los tres para comer.
- ¿Y cómo te fue en el jardín Loli?
- ¡Bien! La seño nos hizo pintar con pintura y unas esponjitas en las hojas –Sonreíste- Y después jugamos a la mancha y después cantamos con la seño Lore.
- ¡Que divertido! Buenísimo Loli.
- ¿Eso es divertirse sanamente? – Y vos reíste asintiendo. Le tuviste que contar a tu novio sobre la charla que habían tenido hace unas horas antes con Lola y el rio amando a su hija.


- Por suerte se durmió rápido- Pepe volvió del cuarto de Loli, él siempre era el encargado de hacerla dormir. A veces le cantaba, otras le contaba una historia o tenían una pequeña charla.
- Estaba cansada –Le sonreíste ya desde la cama. Vos también lo estas.
- Si, muchas risas. –Sonreíste. Lo viste a Moro salir del cuarto, seguro yendo a la cama de Lola. El siempre cuidaba de sus sueños.
- Todos los días espero este momento. Estar en la cama con vos –Y el ríe- Enserio, cada vez más largo se me pasan los días.
- Ya falta poquito para que tengas esa competencia y estés un poco más liberada. – Él te abrazaba, mientras vos estabas apoyada en su pecho, relajada - ¿Dormís? – Pregunto después de varios segundos.
- No, casi –El rio- Hasta mañana amor –Subiste a sus labios y dejaste tres besos dulces.
- Te amo.

- Yo a vos.

Continuara...
Nuevo look del blog. ¿Que les parece? 
Espero les guste el capitulo. 
JusPauliter.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Capitulo 134

Nueve de la mañana y ya no podes pegar un ojo, te da bronca, pero no te queda otra que levantarte. Lola y Pepe duermen y queres llenarlo de besos. Pensas en prepararle un súper desayuno de cumpleaños a Pepe entonces empezas a prepararlo. Al ratito por sorpresa aparece Loli en la cocina.
- Hey, hola princesa – Te pones a su altura para dejarle un beso en su mejilla - ¿Cómo dormiste? –Te pidió que la alces.
- Bien –Y deja un besito en tu mejilla.
- ¿Vamos a prepararle el desayuno a papa?
- ¿Y le vamos a dar el regalito?
- Claro. Si queres busca el dibujito que le hiciste así se lo entregamos.
- Pero es feo
- A mí me encanta, y seguro que a él también –Entonces un poco conforme con lo que le dijiste salió a buscar su dibujito: dos personitas agarradas de la mano representando a ella y a Pepe, y a pedido de ella vos habías escrito “Feliz cumple papa. Te amo mucho” Luego te había incorporado en el dibujo porque también te amaba, y eras su familia.
Ya con el desayuno listo, Loli agarro las bolsas con el regalo y las dos caminaron para despertar al cumpleañero.
- A la cuenta de tres –Y le mostraste tres dedos tuyos- Le cantamos el feliz cumpleaños ¿si? –Se lo murmuraste para que ella asienta, sonría y se sienta feliz. – Uno… Dos… Tres. Que lo cumplas feliz –Empezaron las dos con muchas ganas. Lo viste saltar de un susto, ustedes rieron y siguieron- que los cumplas feliz –Ahora él estaba sentado en la cama mirándolas con una gran sonrisa- que los cumpla papa, que lo cumpla feliz – Y la enana feliz aplaudió y su padre murió de amor.
- ¡Feliz cumple papi! – Le dijo toda tierna, él la subió a la cama para que se abracen fuerte.
- Gracias mi amor –Y te miro con una sonrisa inmensa, te amaba tanto. Estas pequeñas cosas lo volvían completamente loco, completamente feliz. Dejaste la bandeja en la mesita de luz para tomarlo de las mejillas y besarlo dulcemente.
- Feliz cumpleaños mi amor –Le susurraste sonriendo después de dejas un pequeño beso más.
- Te amo –Y sonreíste mucho.
- Loli, dale sus regalos.
Ella te hizo caso y entrego las dos bolsas.
- ¡Que linda! Me encanta, muchas gracias –Dejo un besito en la mejilla de su hija y un piquito en tus labios.
- El perfume lo eligió Lola.
- Y te hice un dibujito, Pau me ayudo a escribir porque yo no sé. –Y cuando lo vio otra gran sonrisa se les escapo y sin previo aviso agarro a Loli y la atrajo a él para dejarle miles de besos en toda su cara y que ella ría suplicándole que la deje. Y que vos también rías.
- Gracias, son tan lindas –Vos le sonreíste.
- ¿Desayunamos?
Y claro que lo hicieron con mucha risa juntos, se divirtieron. A la hora del almuerzo Pepe las invito a almorzar por la costanera, entonces se vistieron para la ocasión y salieron para allá.

La tarde llegó acompañada de visitas: familiares, amigos y compañero de trabajos que llegaban a saludar a Pedro por su cumpleaños. Vos, te sentaste a una punta junto a Luciana que había venido con su familia para no molestar.
Delfi, Fran y Lola jugaban en el living, mientras su abuelo Horacio les hablaba y ellos reían.
Disfrutaste de ver a Pepe con los suyos, tan contento y suelto, en un momento ustedes dos intercambiaron miradas, se sonrieron y no faltó decir más nada, con las miradas que se habían intercambiado habían dicho todo. Se aman eternamente.
La tardecita asomaba entonces los invitados se iban despidiendo, hasta que quedo Zai y bueno, ustedes dos. Pedro le pidió disculpa a Zai que se metía a duchar ya que tenía una cena, entonces aproveche y la invite a cenar con nosotras.
- ¡Siiii! – Loli dijo con alegría- pero quiero que papa también se quede.
- Sale a comer con unos amigos papa, Loli –Zai.
- ¿Y por qué no se queda con nosotras?
- Porque sus amigos los invitaron a cenar, entonces nosotras nos tenemos que quedar acá en casa.
- ¿Y otro día podemos ir con la tía Zai a cenar? También con papa yo y vos.
- Obvio mi amor, cuando quieras.
- ¡Mañana! –Y ustedes dos rieron.

- Gorda… - Pedro te llamaba desde su cuarto.
- Voy – Gritaste para que te escuche y saliste a donde estaba el. De pasada lo viste a Moro que jugaba con una botella, y pobre, no tenía ni un juguete. Pobre. - ¿Qué pasa amor?
- ¿Cuál? – Dos camisas una más linda que la otra.
- Mmm. ¡Esta!-Señalaste la izquierda.
- Bueno, gracias –Sonreíste y dejaste un pequeño beso en sus labios y volvías al living cuando él te agarro del brazo para atraerte más a él- Gordo… Esta Zai esperándome –Dijiste entre besos.
- Te extraño. Ni un beso me das, nada –Reíste.
- Sos un mentiroso. ¿Quién te despertó con el desayuno y te lleno de besos? Además de Lola. ¿Con quién almorzaste? Lola no cuenta eh –Y rio-
- Te amo, posta que te amo. Mucho.
- Yo también gato, te re amo posta –Y rieron. Entonces lo besaste un ratito- Me voy con Zaira que tu hija la está volviendo loca –Se escuchaba a Zaira reír.

- ¿Por qué se reían? – Lola atenta a todo.
- Tu papa está loco –Dijiste divertida y dejaste un beso en su mejillas - ¿Nosotras que comemos?
- Algo livianito –Zai y su dieta de todo el año.
- ¡Hamburguesas con papas fritas! – Papas fitas. Como le costaba la R. Ustedes rieron.
- Gorda ¿vos queres que la tía se ponga como una vaquita? 
- ¿Despues vas a hacer muh? –Y ustedes dos rieron.
Alrededor de las nueve y veinte Pedro se despidió de ustedes y vos después llamaste al delivery del mc para comprar su combo. Tres cajitas sorpresas y helado para las tres, así lo pidió la más chica. Claro que ustedes no se negaron mucho.
 - Chinchín – Lola y su costumbre, esa que se la pegaste vos.
- Chinchín Pitufina – Su madrina choco su vaso con el de ella.
- Chinchín Paupi.
- Chinchín mi amor.
- ¿Despues podemos ver una peli de princesas? –Sus preferidas.
- Si después de cenar te entras a bañar, si – Vos.
- ¡Siiii!  -Amaba el agua, y quedarse jugando en ella el doble.
Entonces después de ser bañada por su madrina y cambiada se sentaron en el sillón, poniéndose cómodas para ver “Barbie y las doce princesas”. Vos pensaste que esa película no podía ser más aburrida, y agradeciste que la más chica había quedado dormida para mirar a Zaira y ponerse de acuerdo en sacarla.
Dejaste a Loli en su cama tapada y abrazada a Dormilón para bajar.
- ¿Un café negri? –Le ofreciste a Zai.
- Bueno dale. ¿Mañana madrugas?
- Por suerte no. Pero a la tarde estoy a full- Un lunes lleno de baile te esperaba.
- Fuf, yo también. Fotos, y más fotos- Vos sonreíste.
- Ya falta poquito para las vacaciones. ¿Te tomas?
- Seguramente, sí. Hace bastante no me tomo un descanso- Asentiste.
- ¡Te lo mereces!
- ¿Y todo tranqui con Pepe? –Te pregunto. Ya estaban sentadas en el sillón disfrutando de su café.
- Por suerte –Y sonrieron- Hace rato no nos peleamos, no nada. Todo amor y paz- Rieron esta vez.
- Buenísimo –Rieron- Pepe es un santo. ¿Y con la gorda?
- La amo- Sonrieron- Aunque tiene su carácter, viste.
- Jajaja sí. Bueno, Pedro también tiene carácter –Asentiste- Y Dolores, bueno…
- Debe tener bastante.
-   Y… Yo no la conocí mucho, pero te das cuenta.
- Sí.
- ¿Bien con ese tema, no? –Tema Dolores.
- ¿Dolores? –Ella asintió- Si, o sea… Normal. Desde ese día en que Pepe se juntó a hablar con ella no hablamos más. Yo tengo en claro lo que paso y lo que es Dolores para Pedro: la madre de su hija –Ella asintió –Y… Creo que siempre va a estar presente para él, y mucho más para Loli, supongo.
- Tiene el derecho de conocer a su madre, aunque vos sos como una madre para ella. –Sonreíste.
- Si, y ella para mí es como una hija. Pero el día que ella venga y pregunte por su mama ahí va a tener que hablar con su papa seriamente. –Y te dio la razón asintiendo con su cabeza.
Zai se despidió alrededor de las doce y media y vos sin sueño decidiste ponerte el pijama para acostarte y terminar de leer aquel libro que habías dejado aquella vez que Pedro había interrumpido. Claro que preferías a Pedro.
Media hora y apagaste las luces para dignarte a dormir.


Continuara…
JusPauliter.

martes, 10 de septiembre de 2013

Capitulo 133



La mañana los recibe con un grito de Lola.
- ¡Papa! – Lloriqueaba. Y su padre salió a su cuarto.
A los minutos regreso Pedro con Lola en brazos.
- ¿Qué paso Loli?
- Tuve un sueño feo
- Y quiere dormir con nosotros – Sonreíste entonces la nena se acostó entre medio de ustedes y volviste a cerrar los ojos. Era temprano y tenían tiempo de dormirse otra vez.
Esta vez fuiste vos quien saltaste de la cama al ver la hora. Te levantaste apurada, te cambiaste y fuiste a prepararles el desayuno a ellos, quienes dormían abrazados.
Cuando volviste con la bandeja con un café con leche para él y para vos, una mamadera con chocolatada para ella y unas masitas dulces, Pedro se estaba levantando.
- Hey, hola – Y te sonrió al verte.
- Buen día – Lo besaste por un ratito- Acóstate, hay tiempo. –Eran diez y media, planeaban llegar para medio día a José Mármol.
Entonces le apoyas la bandeja en su falda y vas al otro lado de la cama para despertar a Lola.
- Loli –Con voz dulce, él te miraba sonriendo, las amaba- Gordita, despertate… Pau trajo la meme a la cama con las masitas que te gustan. – Y ella entreabrió sus ojitos igualitos a los de su papa- Hola hermosa… Vamos a desayunar así después vamos a casa del abuelo.
- Tengo sueñito – Te dijo.
- Te dormiste tarde ayer gordita. – Besaste su mejilla. Pedro intervino haciéndole cosquillas, ella se movió exageradamente por efecto a las cosquillas.
- Basta papa –No paraba de reírse, esa risa contagiosa.
- Viste que te ibas a despertar- La peleaba – Dame un beso, buen día mi amor.
- Hola –Beso la mejilla de su papa y agarro su mamadera.
- ¿Qué soñaste ayer Loli?
- No se… Algo feo. Con unas arañas gigantes.
- ¡Mira si te convertías en la mujercita araña! – Pedro y su humor matutino.
- ¡Pedro! –Lo retaste.
- ¿Qué es eso papi?
- Una película.
- Que feo, no la quiero ver. – Vos sonreíste.
- No, mejor no.
- ¿Vos la viste? –Te pregunta.
- Sí. Igual, no es fea.
- El chico que se convierte es un superhéroe y rescata a personas.
- ¿Qué es rescatar?
- Las salva, las cuida de un hombre malo. – Le explica su papa.
- Mejor no hablemos más de la peli, se va a traumar. –Ríen ustedes dos. Ella no entiende que significa “traumar” pero no pregunta.
Once y media y ya listos los tres bajan por el ascensor para la cochera, suben al auto de Pedro. Tu auto fue vendido y ahora se manejan con este. Toman camino a José Mármol, ustedes dos charlan mientras Lola escucha el CD del Sapo Pepe.
Al llegar el auto de Miguel, tu papa ya está estacionado en la vereda de Horacio, tu suegro, y al tocar timbre fue Fede quien los atiende y alza a su sobrina quien se enojó porque la pincho con su barba.
Ustedes dos se van al patio y ahí encuentran a sus respectivos padres tomando un vasito de cerveza cada uno y charlando amigablemente.
El resto de los invitados no tarda en llegar, primero llegan Lu con su marido, Delfi y Fran quienes cada vez están más lindos y altos, luego llega tu hermano con tu cuñada Iri (te llevabas sumamente bien) y luego Sonia y Caro llegaron juntas.
Y el clima se vuelve divertido porque siempre que se reúnen se divierten y la conversación nunca se pierde. Luego de almorzar todos en el patio de Hora, los hombres (incluido Horacio y tu papa) juegan a un partidito, y obviamente Lola quiere jugar a patear la pelota, pero dejo de quererlo cuando sin querer la pelota le pega en su espaldita y caiga sentada, obviamente llora y vos la alzas para que se calme, entonces le propones hacerle un dibujito para su papa que mañana es su cumpleaños.
El mate no tarda en llegar y es Iri quien se ofrece a cebar, tus cuñadas también se suman y después que Lola se canse de dibujar sale a jugar con Delfi. Al ratito los hombres también se suman y así están casi toda la tarde, hasta que alrededor de las 20.00 deciden volver a casa, Lola está llorando, por cansancio y proponen que lo mejor es volver a casa para que después de ser bañada se acueste un ratito. Así que se despiden de los que quedan: tu papa, Fede, Lu con su familia y el hombre de la casa, Horacio.
Estás sentada leyendo uno de tus libros favoritos, cuando Pedro baja con una sonrisa: después de tantas vueltas, Lola logro dormirse. Y vos le sonreís, cerras tu libro y lo apoyas en la mesita ratona. Él se sienta al lado tuyo abrazándote de costado.
- Hola lindo – Plantas un beso en su mejilla.
- Hola mi amor – Porque el siempre duplica la apuesta.
- Estaba pensando… ¿Mañana que vas a hacer? Digo, con los chicos. ¿Se juntan acá?
- Organice para ir a cenar a un restaurant, si no te enojas –Negaste con una sonrisa- Así no hacemos quilombo acá, y tampoco te saco de casa. Y a la tarde seguro viene Herni, Matías y alguno de los chicos de la producción… Alejo, El Balita. Y bueno, el viejo, mis hermanos… -Asentiste- No sé quién vendrá, yo viste que no aviso, el que quiera venir, que venga – Vos haces exactamente lo contrario. Te gusta armar todo antes, bien organizado.
- Entonces mañana te ayudo con unas tortas. Hablaba con Sonia hoy y dijo que también te iba a hacer algo.
- Siempre me hace –Sonríe.
- Pobre tus hermanas.
- Ellas se ofrecen –Se defendió.
- Igual pobres –lo besaste- ¿Nos bañamos juntos? – Te sonrió y claro que acepto.
Dejándose llevar por besos, lo menos que hicieron fue bañarse, porque al estar ambos desnudos, los besos se volvieron más intensos, y claro que no pararon, tampoco quisieron y hasta estar los dos unidos, en cuerpo y también en alma, amándose completamente, bajo el agua tibia que chocaba con sus cuerpos, no pararon.
Despues de salir de la ducha se tiraron en la cama, abrazados y relajados, sin hacer nada solamente escuchando la respiración del otro. Hasta que levantaste la mirada para verlo con los ojos cerrado, sonreíste y dejaste un suave beso en sus labios, cuando quisiste levantarte para empezar a preparar la cena él te agarro de un brazo para atraerte a él y volver a besarte. Estuvieron los dos de acuerdo en volver a hacer el amor, esta vez en la cama que compartían.
- Tengo hambre – Despues de un largo silencio, otra vez estaban abrazados, vos apoyada en su pecho. 
- ¿Nos levantamos? Así preparamos algo de cenar. – Vos. Dejaste un beso en su mejilla.
- Ajam. – Pero ni te soltó
- Dale gordo. Tendrías que llamar a Lola, sino después no se duerme hasta las dos de la mañana, y por lo menos yo, ya quisiera estar durmiendo.
- La soportas vos con el mal humor después. –Chiquita y de malhumor. Pero era así.
Vos en la cocina, al ratito apareció Pedro con Lola en sus brazos
- Estaba despierta –Y se sonrieron.
-Buenísimo. ¿Ensalada de arroz y atún?
- Dale – Se viven sonriendo.

- ¿Tenes sueñito Loli? –Ella asintió- Ahora si queres te acostas en la cama grande a ver la tele
- ¿Puedo dormir con ustedes?
- Tenes que dormir en tu cama hija –Le dice su papa.
- ¿Y si sueño feo?
- Tenes a dormilón que duerme con vos, como siempre.
- Pero ayer soñé feo –Y su voz se quiebra.
- Bueno, te quedas con nosotros hasta que te dormís y después te llevo a tu cama.
- ¿Por?
- Un día –Le decís a Pedro.
- Bueno… Pero después se acostumbra.
- No se va a acostumbrar porque mañana duerme con Dormilón, sino la va a extrañar. ¿No Loli?
Ella asiente, un poco inconforme, es que ama dormir entre medio de ustedes.
Acostados los tres Lola mira la tele mientras Pedro esta con su celular, ya recibiendo algunos mensajes y vos estas mirándolos tratando de conciliar el sueño. Son las once y media de la noche y no das más, después de dos veces hacer el amor con Pedro, estar todo el día sin parar ni un segundo, porque no podías, estabas agotada. 
- Buenas noche- Avisaste que ibas a dormir.
- ¿Ya te dormís Pau? –Asentís sonriendo- Que sueñes con los angelitos Paupi –Y te beso miles de beses por toda la cara.
- Gracias mi amor – La amabas tanto – Chau vida – Pedro te sonríe y se acerca para besarte. Lola rezonga porque lo hacen y es ella quien está al medio, le encanta verlos besarse, pero no al medio de ella. Ustedes ríen. – No te voy a decir nada, porque faltan treinta y es mala suerte decirte antes – Tu teoría – Pero te amo.
- Yo también te amo
- Y yo a ustedes –Sonríen y se la comen a besos. Luego te das vuelta para lograr descansar.



Continuara…

sábado, 7 de septiembre de 2013

Capitulo 132

Corrías porque no llegabas, le pediste al taxista que por favor se apure, que no podía llegar tarde. El muchacho malhumorado te dijo no hago milagros señorita, hubieras echo las cosas con tiempo y tu mal humor crecía a pasos agigantados. Tenía razón, y lo sabias, pero no te lo podía decir así. No en ese modo.
Y con tan solo tres cuadras que te faltaban para llegar suspiraste, tratando de relajarte. Te maquinaste que no podías ser más irresponsable, que tenías que hacer las cosas a tiempo, y hoy no lo habías echo. Por fin habías llegado y te sentiste un poco mejor cuando la viste sonriéndote, entonces te acercaste a ella y pidiéndoles permiso a unos nenitos y después de decirle a su maestra fue a abrazarte, obviamente te agachaste para ponerte en su altura y la rodeaste con tus brazos.
- ¡Paupi!- Ese sobrenombre que solamente ella te decía.
- Hola Loli – Besaste su mejilla - ¿Cómo estas hermosa? ¿Cómo te portaste? –Muchas preguntas para una nena de tan solo dos años y medio.
- Bien. ¿Y papi? – Ya se hablaba todo la enana.
- Trabajando –Le comentaste – Por eso quedamos en que te buscaba yo, ¿te acordas? –Y ella asintió- De paso vamos a pasear por el shopping y le compramos algo para su cumple ¿sí? – Siete de octubre, y en tan solo dos días el cumpleaños de tu pareja, novio, o como quieran llamarlo cumplía sus treinta y cuatro años.
- ¿Hoy es el cumple de papi?
- No amor, en solo dos días –Ya estaban arriba de un taxi las dos, esta vez una mujer morocha las llevaba al shopping –Pero por eso vamos a ir con tiempo así elegimos el regalito para papa.
- ¡Sí! – Dijo con tanto entusiasmo que hasta la mujer rio.
Cuando llegaron al lugar pactado para comprarle el regalo al hombre que las unía, las dos estuvieron de acuerdo en regalarle una camisa de esas lindas que usa siempre y les queda tan bien, también Loli eligió un perfume rico para su papa.
- ¿Podemos ir a comer un helado Pau? –Y te lo dijo toda tímida.
- Claro hermosa, ¿por qué no vamos a poder? –Entonces ella te sonrió

- ¿Cómo te fue en el jardín hoy? ¿Jugaste mucho? –Ella iba a la salita maternal, decidieron con Pepe mandarla porque ya se hablaba todo. Aunque claro que le costaba un poquito.
- Si –Dijo feliz, amaba ir al jardín- Aunque una nena no me quiso prestar una muñeca.
- ¿Y no le dijiste a la maestra?
- Si, y le dijo que había que prestar, pero no me la presto- Aunque un poquito le costaba hablar, pero se hacía entender. Y no entendías que con tan solo dos años sean tan egoístas – Yo quiero que vos seas mi maestra –Y te lo dijo un poco triste mientras comía con cuidado su bochita de chocolate. Hace unas semanas atrás te la encontraste mirando una foto tuya con tus compañeras en el jardín – Como antes –Y te mato.
- Bueno, pero Ampi es buena –Su maestra.
- Si, pero yo te quiero a vos – Y le sonreíste enternecida.
- No puede hacer nada Pau, Loli. Y menos ahora que tengo que bailar mucho – Un final te esperaba en dos meses, por suerte no tenías que viajar.
- Yo también quiero bailar, con Uschi- La hija de Flor, un día se encontraron y se hicieron amiguitas.  Es que vos dabas clases a las más chiquitas, y Uschi no había dejado desde que comenzó hace un año atrás. Loli había querido empezar, pero Pedro decía que era muy chiquita. Entonces una vez que fuimos a visitar a Flor con Loli bailamos las tres, mientras mi amiga nos sacaba fotos y grababa.
- Hay que convencerlo a papa –Le sonreíste. Vos eras su eterna aliada. Y ella la tuya.
A eso de las ocho pasaditas llegaron a casa, a la que antes era tuya y ahora son de los tres. Un día decidiste que no podían ir y venir a cada rato de una casa a otra, y se lo planteaste a Pedro sin vueltas: No podemos seguir así, yendo y viniendo de una casa a otra, o me voy yo a tu casa o se vienen ustedes. Elegí. Y él claro estuvo de acuerdo, entonces por comodidad a que tu departamento estaba más cerca del centro decidieron ellos mudarse a tu casa. Y formaron una familia, ustedes tres con Morito, que ahora estaba gigante. Claro que tenías la idea fija de tener un hijo propio, si bien Lola era como tu hija, no había comparación tener tu hijo propio y vivir esa experiencia como madre que Eve (y muchas más) te dijeron que eran inexplicable todo lo que vivís.
Y hablando de Eve, tu amiga venia hoy junto a Juanita tu ahijada a la cual amas eternamente, y Guille a cenar, habían quedado ayer a la tardecita cuando pasaste por su casa a dejar unos regalos para Juani, quien con ya un añito (y no podías creer como se pasaba volando los años) te dijo tía por tercera vez en la vida, y como en la primera, moriste de amor.
Ayudaste a Lola a bañarse y mientras ella dibujaba en la mesa del comedor te entraste vos a bañar. Cuando ya estaba cambiándote escuchas que se abre la puerta y la voz de Pepe se hace oír. Su hija lo saluda con alegría y sonreís, porque en todo este año que paso te demostraron que no existía amor más puro que el de un padre a su hija y viceversa.
Lo escuchas que pregunta por vos, y cuando su hija le dice que estas en el cuarto cambiándote los seguís escuchando hablar a los dos y aparecen en el cuarto. Vos ya estabas con short y una remera, porque el calor que hacía en Buenos Aires era mucho.
- Hola amor – Te dice mientras se acerca a vos y te da un besito en tus labios. Vos sonreís, siempre sonreís con él.
- Hola. ¿Cómo te fue? – Te volviste a sentar en la cama para ponerte unas zapatillas.
- Bien, pesado. Ahora… Hay gente que no respeta el trabajo de los demás eh. ¿Cómo pueden estar más de una hora cambiándose?
- Son modelos, gordo.
- Por lógica tendrían que ser más rápido. ¿No están acostumbrados a cambiarse? –Y sonreíste, el bufo- ¿Y a ustedes como le fue? ¿Qué hicieron en la tarde? Además de extrañarme- Siempre se agrandaba con ustedes.
- No te extrañamos –Dice su hija. Vos reíste.
- ¿Cómo es eso?
-Estaba con Pau, papa. No te extrañe.
- ¡Que feo eso! Soy tu papa, chiquita, siempre me tenes que extrañar – Y vos reíste. Es que el pibe estaba celoso. Si, de vos.
- Bueno, perdóname –Le dice todo tierna, porque es su papa y no puede permitir que su papa se enoje con ella, entonces lo besa seguidas veces en toda su cara.
- Jajajaja mi vida. Te amo, ¿sabes? – Y esas escenas tiernas te mataban, te hacían colgar, mientras sonreías mirándolos.
- Yo también papi, ¿a Pau también la amamos? –Y sonreíste. Amabas a ese personaje tierno.
- Obvio que si –Entonces te involucran en el abrazo. Vos también los amas.
Nueve y diez minutos tocan el timbre mientras vos con Lola pintaban con ceritas. Entonces Pedro, que está mirando el informativo se levanta para recibir a la pequeña familia de tu amiga.
- Buenas –Eve quien entra con una sonrisa. Detrás la sigue Guille con Juana a upa.
- Eve – Lola se levanta la saludarla con un abrazo a tu amiga, quien se adoran mutuamente.
- Hola hermosa- Ellas se abrazan. Vos ya te levantaste para acercarte a Guille y Juana quien pide tus brazos. Claro que no se los negas.
- Hola cosita hermosa.
- Y pueden seguir así, miles de horas –Pedro le comentaba a Guille, porque vos estabas abrazada a Juana y Evelina charlaba con Loli sobre su dibujo- Vamos Guille, preparemos unas cervezas.
- ¡Que cerveza! Las pizas chicos. – Tú amiga atenta a todo.
- Ah bueno. –Tu novio.
- Nosotras entretenemos a Lola y Juana, lo menos que pueden hacer es cocinar –Tu amiga otra vez. Vos reías con Juani, estabas en otra.
Y no les quedo otra. De todos modos no la pasaban mal, mientras preparaban las pizas ellos charlaban con un vaso de cerveza en la mano. Y ustedes, las chicas estaban en el living. Tu ahijada jugando con los chiches de Lola, a quien no le gustó nada.
- Préstaselo Loli, ¿no te acordas lo que me contaste hoy que le dijo Amparo a tu compañerita? Que había que compartir.
- Si, pero lo chupa – Y con tu amiga rieron.
- No le va a pasar nada amor, le tenes que enseñar cómo se juega –Eve con su tono dulce de madre.
- ¡Contame! ¿Cómo te fue? – Vos. Tu amiga empezó a grabar una novela que en pocas semanas salía a la televisión por canal Trece.
- ¡Ay, genial!  El elenco es genial, rodeada de grosos estoy. Y ahí es cuando me pregunto por qué carajo me contrataron a mí.
- Vamos, no te hagas la humilde.
- Boluda, yo trabaje para ser modelo, no actriz. Obvio que me encanta, pero… Estar con todo ese ambiente –Sonrió plena.
- ¿Y Lali? ¿Qué onda? –Ella también actuaba.
- Es una copada mal –Sonreíste- Me mando a decirte que no seas guacha y que vayas a visitarla. – Hace banda no se ven.
- Ay sí, me tengo que pasar, hace un montón que no nos vemos…. Andará a las corridas con el casamiento – Y ya habían puesto fecha, el próximo mes eran mujer y marido con tu adorable amigo, Peter.
- ¿Y vos, como anda esos ensayos? – Te mordiste el labio, feliz.
A la media hora los chicos avisaron que las pizas estaban ya hechas, así que pusieron la mesa, luego ya estaban los seis en la mesa: Pedro al medio de vos y Lola. Porque ahora siempre se sentabas así. Y al lado tuyo estaba Guille, al medio Juanita en su silla alta, antes de Lola, y del otro lado su mama, tu amiga.
La cena fue mayormente hablando de trabajo: Guille estaba feliz porque le habían subido su sueldo después de presentar un buen trabajo a su jefe. Eve también estaba feliz por la tira que recién empezaba a grabar. Pedro también estaba muy contento con todos los trabajos que hacia: En Ideas del Sur seguía siendo el fotógrafo del Bailando por un Sueño, La Cocina del Show y ahora también lo era en un programa nuevo, luego tenía  bastante trabajo fuera de la empresa, cubriendo en desfiles y trabajando para marcas de ropa importantes.
La noche concluyo con un rico postre que había traído Eve, y después, solo porque mañana era sábado y no había que levantarse temprano se quedaron hasta tarde hablando.
Fue cuando Juana se quedó dormida en brazos de su papa decidieron volver, y despidiéndose de ustedes lo hicieron.
Lola había quedado dormida en uno de los sillones, así que Pepe la subió al altillo (ahora su pieza) para después de cambiarla baje y se acerque a vos, abrazarte mientras terminabas de lavar lo que usaron esta noche para cenar.
- Hola –Te susurro y tu piel se erizo, entonces él se rio.
- Bobo, no te había escuchado.
- Te extrañe hoy –Ya habías terminado y después de secarte tus manos fueron al sillón, el apoyo su cabeza en tus piernas mientras vos despeinabas su pelo. – No nos vimos mucho hoy.
- Si… Yo también te extrañe – Te agachaste un poquito para dejar un beso en su nariz. Despues enredaron una de sus manos.
- Me olvide de contarte que hoy hable con mi viejo y quiere que vayamos a almorzar todos juntos. Él ya se encargó de decirle a tu viejo y Gonza.
- ¿Y qué les dijeron?
- Obviamente que sí, hasta van a hacer el asado juntos – Se llevaban tan bien.
- Ah bue –Rieron- ¿Entonces vamos?
- Y… Creo que no nos queda otra. Los viejos ya organizaron.
- Jajajaja es verdad. Yo no sé vos, pero tengo tanto sueño… Me voy a ir a la cama.
- Se nota, tenes una carita – Sonreíste, él se sentó en tus piernas y ahora reíste, te estaba aplastando un poquito, pero lo abrazaste y besaste dulcemente- No quiero quebrarte las piernas y que después me odies.
- Jajajajaja mejor baja entonces.
Los besos siguieron en la cama hasta que se cansaron y te abrazaste a él para dormir.

Continuara…
Espero sus comentarios y que les haya gustado.
JusPauliter.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Capitulo 131

El sonido de tu celular te despertó, y luchaste con unos brazos y piernas que te abrazaban. Sonreíste, giraste para pedirle por favor que te libere y todo al revés, te apretó más a él.
La llamada se cortó.
Pau: Mi amor –Y tu dulzura a la mañana. Y eso que habías dormido poco y estabas de buen humor. Claro que ibas a estar de buen humor con lo lindo que terminaste el día anoche, haciendo el amor con tu amor. El gruño y te hizo callar. Vos reíste- Dale tonto.
Pepe: Es muy temprano para que molesten a esta hora – Pensaste lo mismo. Ni Lola se había despertado. Te soltó y vos después de dejarle un beso en su brazo agarraste tu celular para ver quien había llamado.
Evelina.
Pau: Era Eve… - Pero él ya se había dado vuelta y ya dormía. Te mordiste el labio inferior y sabiendo que no ibas a pegar un ojo te levantaste para preparar unos ricos mates.
Una vez que ya estabas instalada en la mesa del comedor con la notebook (porque sin música, ni compañía no te quedaba otra) te dignaste a llamar a tu amiga.
Eve: ¡Pochi! –Y dijo tu nombre con alegría, y sonreíste.
Pau: Hola negri- Vos también la saludaste con alegría
Eve: ¿Todo bien? No llame otra vez porque por ahí había interrumpido, viste – Y te reíste fuerte. Tu amiga siempre te hacia reír.
Pau: No interrumpiste nada, salvo el sueño, pero nada grave.
Eve: Menos mal –Rieron- Aunque ya son las once, viste…
Pau: Anoche nos quedamos hasta tarde, bueno, no tanto… Tipo cuatro en el cumple de Delfi.
Eve: ¡Ay cierto! ¿Y cómo les fue?
Y así comenzó la charla de aproximadamente media hora hasta que el llanto de Lola las interrumpió y ella porque en unos meses iba a ser mama te dijo que la vayas a atender, que después te esperaba en su casa a tomar mate “con las otras locas” según denomino tu amiga. Le mandaste un beso y cortaron.
Subiste para encontrarte con la pequeña y sus ojos hinchados de dormir y unas lágrimas. Moriste de amor, era tan linda las veinticuatro horas del día.
Mantuviste una pequeña charla con ella, obviamente que como ella no decía ni una palabra (salvo esas que te dejan callada a vos, si una nena de apenas un año te llama “mama” y te deja perpleja) Y ya quería que sea un poco grande para charlar con ella, porque amabas hablar, y más con chiquitos.
Su mamadera empinada mientras ella estaba muy cómoda en tu falda mientras ambas estaban sentadas en el sofá. Y  por un momento volaste cuando vos tengas tus propios hijos, de sangre (porque Lola era como tu hija también) y te emocionaste. Creo que ver a tu amiga con su panza que estaba creciendo a pasos agigantados te ponía un poco sensible.
Escuchaste a Pedro acercándose y ya su hija se desesperó, se quiso bajar de tus brazos y vos con cuidado la dejaste en el piso, entonces los dejo a los dos mudos porque se acercó a su papa caminando y este la recibió con sus brazos abiertos. Dejo miles de besos en su carita y te sonrió.
- ¡Dejo la maña de lado! –Dijiste sonriendo.
Pepe: Era hora, también –Y no dejaba de darle besos – Hay que tenerla vigilada ahora –Asentiste y te acercaste a ellos para dejar un beso en los labios de Pedro- Hola –Y se sonrieron. Lola que seguía en brazos de su papa agarro sus mejillas y también dejo un beso en la nariz de su papa.
Rieron mucho.
Pau: Celosita, bien que Pau te mima y te hace la leche mientras papa duerme –Le reprochaste. Él te sonrió.
Pepe: Te ama –Y sonreíste.
Pau: Yo también –Y ahora el quedo afuera – Bueno a los dos –Y te sonrió- ¿Mates? O pasamos al almuerzo. Ya son doce y media.
Eligio la segunda opción y con ayuda de él pelaron unas papas, condimentaron la carne picada e hicieron el pastel de papa, que a él tanto le gustaba. Lola que ya tenía sus dientecitos también comió de él, y le encanto, como al papa.
Despues de lavar los platos vos te entraste a bañar mientras ellos ocupaban tu cama mirando la tele. Cuando saliste te hicieron un lugarcito y te quedaste al lado de tu novio, mientras Lola estaba sentada sobre su estómago haciendo el típico caballito, reían juntas mientras Pedro sufría. Es que la pequeña saltaba con fuerza.
Y sin duda eran tu mejor compañía.
Ahora Lola estaba cansada y miraba la tele al lado de su papa (él estaba al medio), vos lo abrazabas a punto de dormirte.
Pepe: ¿Bajo un poquito? –El tele, para que vos duermas.
Negaste –No amor, ahora tengo que salir para casa de Eve –El frunció la nariz no quería que lo dejes solo- Guille se va a trabajar y la deja sola, así que nos vamos a tomar mate con las chicas para allá.
Pepe: Bueno –Y dejo un beso en tu nariz- Yo supongo me voy a ir a casa… Y por ahí me voy a visitar al viejo.
Sonreíste- No me molesta que se queden acá tonto.
Pepe: Ya se… Pero así nos bañamos, tampoco te vamos a invadir.
Pau: No me invaden, me encanta que estén acá, conmigo –Y sos tan sincera. Te sonrió y dejo un beso dulce en tus labios. Gruñiste, porque te tenías que levantar y activaste. – Voy a activar sino me quedo acá toda la tarde –Y él te sonrió, pensando que no sería mala idea. Es que te quería para él, siempre.
Y cuando te estabas por ir, ellos que ahora estaban en el living jugando entre ellos les sonreíste, te pusiste una campera, ya lista para ir a lo de tu amiga.
Pau: Bueno… ¿Salimos juntos?
Pepe: Dale.
Pau: Cuando vuelva a casa te llamo así si queres vienen y se quedan otra vez. –Ya fuera
Pepe: Dale amor, nos vemos. –Se besaron por un ratito y te agachaste a la altura de Lola que estaba agarrada de su mano para dejarle un pequeño beso en su mejilla.
Pau: Te amo–Y otra vez lo besaste.
Pepe: Yo también –Se sonrieron y cada uno fue en busca de su respectivo auto.

Llegaste a casa de Eve y que se abracen fuerte, bueno no tanto por su pancita. Que la acaricies y que mueras de amor.
Pau: ¡Estas hermosa amiga!
Eve: No me mientas, todo el mundo me miente. Ya sé que estoy echa una vaca- Reíste de ella.
Pau: Estas hermosa, enserio… Tenes una carita –Y sonrieron- ¡Decime! Dale. No me entretengas.-El sexo de su hijo/a.
Eve: Veni. –Te sonrió y te llevo a su cuarto. Te sentaste en su cama. A los segundos se sentó al lado tuyo y te mostro una ecografía donde se veía a penas un cuerpito que se estaba formando- Te presento a Juana, tu ahijada.
Pau: ¡Jodeme! ¡Es nena! Mi amor –Largaste la O de la última palabra y ya la estabas abrazando llena de emoción – Ay qué lindo. ¡Felicitaciones!
Eve: A vos que vas a ser la madrina –Y le sonreíste. No lo podias creer.
Pau: Ay, muchas gracias… Por elegirme y regalarme una ahijada, dicen que es lo más lindo, después de tener un hijo ¿no? ¡Gracias amiga! Te quiero tanto –La abrazaste nuevamente – De mas esta decirte que esa nena va a ser la más mimada ¿ok? –Ella rio porque no le quedaba otra, sabía que ibas a cumplir. Y se abrazaron dos veces más, porque vos no caías del todo.
La ronda de mates ya hacía rato circulaba por las cuatro amigas: Una ya con una hija adorable, otra embarazada de ya cuatro meses, la otra de novio, muy feliz y vos también, de novio muy feliz.
Meli, Eve, Sofí y Pau. O Pochi, como te decían ellas.
Se conocían hace un montón, desde años y prometiste que nunca las ibas a cambiar, a pesar de la distancia (como te toco con Meli) Y ellas también prometieron lo mismo, por eso conservaban la amistad desde hace quince años, por eso eran tan unidas, y por eso siempre estaban la una para la otra, siempre. Sin importar el porqué.
Meli y Sofí estaban felices por las dos nuevas. Que él bebe que tenía en el vientre su amiga era una beba, Juana, y que vos ibas  a ser su madrina. Te felicitaron, te abrazaron y cargaron a la embaraza que en el próximo embarazo les tocaba a una de ellas.
Alrededor de las 19.00 te despediste de tus amigas explicando que estabas un poco cansada ya que anoche no habías dormido mucho (picarona), que necesitabas una ducha, comer, y dormir. Obviaste que lo ibas a hacer junto con Pedro.

Continuara…
En el próximo capitulo la novela cambia drasticamente, adelantando un poco el tiempo, así la cosa es mas interesante.
Espero disfruten el capitulo.
JusPauliter.

martes, 3 de septiembre de 2013

Capitulo 130

Horas previas para el cumpleaños de Delfi fui de acá para allá, haciendo llamadas para ver si todo estaba bien. Llama al chico de la barra, después al DJ, a los fotógrafos, al representante de los chicos (Teen Angels), etc., etc.
Es que Delfi es como una hermana, y mi tía también andaba a las corridas.
Despues de pasar por el shopping y buscar el vestido de Lola, los lleve a su casa para después volver a la mía y que me entre a duchar, para después esperar a Sochi.
Que por suerte no tardó en llegar y como lo profesional que era hizo un gran trabajo en mi pelo como en make up en solamente dos horas. Vestirme para retocarme un poquito más y espera a Pedro con Lola para ir juntos.
Sochi se fue y yo iba y venía con la cartera en la mano, para ver que era necesario llevar. 
Cuando toco el timbre apareció él con su traje y Lola con el vestidito hermoso.
Pau: ¡Que tragedia! –Le dije divertida. El me sonrió.
Pepe: ¡Es horrible esto! –Desde un principio estaba negado a usarlo. Hasta que se enteró que Gon también iba de traje- ¡Estas hermosa! –Y le sonreí.
Pau: ¡Ustedes también! Esta hermosa la gorda –Le sonreí
Pepe: Si, que no me la miren mucho eh –Reí.
Pau: Ay, Pedro. 
Pepe: A vos tampoco te pueden mirar.
Pau ¿Perdón? –Sonreímos y deje un beso chiquito en sus labios- ¿Vamos?

Viaje tranquilo hasta el salón de fiesta, charlábamos de cualquier cosa, trataba de relajarme y no ponerme histérica, ¿es que Pedro nunca va a poder manejar más rápido?
Respirar hondo y recordar que una linda noche me espera junto a Delfi y toda mi familia, amigos.
Que al fin hayamos llegado, sonreír y bajar junto a Loli quien quiso ir caminando agarrada de nuestras manos. 
Entrar y que solo algunos invitados hayan llegado. 
El salón era un sueño, decorado a la onda de Delfi, grande… Demasiado. Era ideal para un cumpleaños de quince. 
Miles de invitados estaban esperando a la cumpleañera, ya casi que no faltaba nadie. Nosotros estábamos en un rincón charlando con papa y Gonza que había venido con Irina. 
Cuando se abrieron las puertas, una música empezó a sonar y ella entro, hermosa, sonriente… Era una princesita.  
Un eterno abrazo, unas palabras lindas, tres besos en su mejilla. Sonreír emocionada. 
¡Es que amo a esta pendeja! 
La fiesta concurrió en primero, después de saludar todos a la cumpleañera, ella se sacó las fotos con sus amigos más allegados. Fue entonces, que al finalizar una voz por parlantes nos anunció que nos sentemos en las mesas asignadas para que la cena comience. Despues de un primer plato la voz volvió a sonar, entonces se abrió un cortinado que daba lugar a una pista de baile donde empezó a sonar una música bien movida para comienzo de la noche. Nadie se podía quedar sentado, así que todos disfrutamos de dos bailes para que después nos volvamos a sentar y seguir con el segundo plato de la cena. Nuevamente una música empezó a sonar y entonces Delfi y mi tío bailaron el vals, entonces obligue a papa, Gonza y Pepe a que la saquen a bailar, y aceptaron, a su pesar, pero bailaron con la cumpleañera. Ella me guiño el ojo cuando empezó a bailar con Pepe. Yo reí.  
La pista se despejo, Delfina subió por unas escaleras y a los pocos minutos salió vestida con un vestido diferente y un grupo de chicas las siguió para que bailen tres coreo de hip hop. 
El postre llego y después de una media hora más o menos, me llamaron para que vaya a cambiarme. Ansiosa, fui a donde me dijeron y ahí esta Delfi quien ya estaba cambiada, también ansiosa.
Nos sonreímos y ella corrió a abrazarme.
- ¡Ay chiquita! Estás hermosa
Delfi: Muero de nervios boluda –Reí.
Pau: Tranqui, todo está perfecto… Y falta le mejor –Me miro extraña- ¡Nuestro baile! –Obviamente que no le iba a decir. Ella rio y me apuro para que me cambie. 
Una vez listas, nuevamente la música sonó, otra vez un hip hop y salimos a disfrutar, a romperla. 
Obviamente amaba bailar, pero muchísimo más con ella. 

El cumpleaños siguió con un video de la familia, amigos de la cumpleañera que no dejo de llorar en ningún momento, luego una de sus amigas le entrego un oso enorme y termino de quebrarse. 
Es como si estuviera viviendo nuevamente mi fiesta… Fue así de perfecta, o al menos lo sentí yo así. Con todos mis amigos, familia y en aquel entonces mi amor, quien todo tímido me había sacado a bailar el vals, después de pedirle la mano a papá. Y yo morí de vergüenza. Y de amor. 

Era todo música, todo baile, ella disfrutaba con los suyos mientras yo saque a bailar a Pedro y a Loli.
Pepe: ¿Ahora si estas más relajada?  - Él tenía alzada a Lola en uno de sus brazos y con el otro me atrajo a su cuerpo. Yo solo sonreí. 
Pau: Siempre estoy relajada –Y él me miro sin poder creer lo que estaba diciendo- ¡Bueno hey! Reconozco que un poquito nerviosa estaba –El me sonrió- Bastante- Y ahora rio-  Pero está saliendo todo bien, ¿no? –Entonces me hizo una cara que me hizo desesperar - ¿Ah, no? ¿Qué falta? Voy a hablar con la tía para solucionar –Y el empezó a reírse, para después dejarme un pequeño beso.
Pepe: Está saliendo todo perfecto mi amor… Relaja, y bailemos –Me hizo sonreír. 
Pau: No me gustan tus chistes, son malísimos gordo. 
Pepe: Tengo que renovarlo –Asentí y apoye mi cabeza en su hombro. Desde el otro hombro me miraba Lola divertida a lo que me hizo reír mucho. 
Pau: Tu hija es muy loca amor –Dije entre risas – Juro amarla.
Pepe: ¿Qué hizo? ¡No me dejen afuera! Yo las amo a las dos –Sonrei.

El clima nuevamente estaba tranquilo, las luces estaban un poco baja y de fondo la música sonaba, lográndose escuchar a penas por el bullicio del “¿Y ahora qué?” Ni la cumpleañera se lo esperaba. 
Cinco banquetas, todo el mundo fue obligado a sentarse mirando aquellas cinco banquetas. 
- Bueno, ya está todo preparado, ahora… ¿La quinceañera está preparada para su sorpresa? –La voz nuevamente del parlante –Toda esta sorpresa es un regalo de principalmente tus padres y el resto de la familia ¿sí? Así que a disfrutar Delfi, ¡Que son tus quince! –Alentó.
Y en fracciones de segundo una de las canciones de la banda comenzó a sonar y una multitud chicas, junto a Delfi gritaron de la emoción. Así comenzó “No te rindas” interpretada por los Teen Angels. 
- Bueno –Comenzó a hablar Gastón después de finalizar la canción. Sonrió- Que placer estar acá… ¡Felices quince Delfi! –Y creo que murió de felicidad.
Peter carraspeo y todas las chicas gritaron. Junto a Pepe nos reímos. 
- ¡Felices quince! –Dijo con mucha alegría - ¿Estas lista para bailar? – Pregunto y Rochi se acercó a ella para tomarle la mano y que se sume a ellos cinco.
- ¡A decir que sí! –Gritaron los cinco juntos y nuevamente empezó a sonar. La gente entendía que no se podía sumar, además de que había seguridad, claro, y no querían arruinarle el momento a Delfi.
Y después de cinco canciones más llego la hora de despedirse.
- Bueno, Delfi –Dijo mi amiga, tomada de la mano de Del, es que le daba ternura como estaba- Espero hayamos logrado mínimo algo de lo que querías –Y mi prima no dejaba de asentir con la cabeza, mientras lagrimas recorrían sus mejillas.
Nico: ¡Y baila muy bien eh! 
Rochi: ¿Vamos con la última? 
Y ahí la vimos disfrutar al 100 % bailando con los chicos y cantando. Sonriendo a más no poder.

- ¡Gracias por venir chicos! – Unos de seguridad me dejaron pasar con Pepe a donde estaban los chicos.
Lali: Me encanta Delfi, es un amor –Sonrei.
Rochi: Además, está bueno… Nunca habíamos estado en un cumpleaños.
Gas: Bueno, voy a sacar algunas fotos y me voy, me esperan unos amigos.
Peter: Vaya Gas. Nosotros también nos vamos ahora, ¿no?
Lali: Si, también nos esperan unos amigos.
Despues de despedir a los chicos nos volvimos a la fiesta. 

Pau: ¿Bailamos? – Tres de la mañana, estábamos sentados en nuestra mesa mientras charlábamos con uno de mis tíos. Lola había quedado hace rato dormida en los brazos de su papa- Justo viene mi tía, se la podemos dejar a ella. 
Pepe: ¿No le molesta? –Sonrei y me pare para preguntarle.
A los cinco minutos estábamos en la pista mientras sonaba una canción electro. Imposible no reírte viendo a Pedro bailar después de tres canciones diferentes. ¡Usaba los mismos pasos! 
Pepe: ¡Sos una tarada! –Y se hacia el enojado – Sabes que no pego una con el baile y te me reis.
Pau: Jajajajaja –Y lo rodee con mis brazos su cuello para dejarle un beso chiquito para que se le vaya un poquito el enojo. Hacia bastante me estaba riendo- Perdón, perdón. No te enojes. 
Pepe: No sé, no sé. –Y vos le sonreíste.
Pau: Ay él. Mira, no te hagas el vivo que un poquito ofendida estoy- Ya sé, no tenía cara. 
Pepe: ¡Que pavada! Fuiste vos quien me llamaste hoy al mediodía para que te acompañe a casa de tus viejos por tu cuñada… Hablando de eso, ¿Te cayó bien, no? 
Pau: No se… Le hace algo a mi hermano y la mato. –Y el rio para besarme nuevamente.

Alrededor de las cuatro menos cuarto decidimos volver para casa, estaba decidido: ellos se quedaban a dormir en casa.

Continuara…
JusPauliter.