Te despertaron unos besos por tu
cuello y sonreíste al sentir que esos brazos y esos besos eran de él. Sin ganas
de moverte te apoyaste más en su cuerpo para volver a cerrar los ojos.
- Buen día mi amor. –Claro que él
no quería volver a dormir. Hiciste un sonido con tu boca insinuando que no
querías hablar, sino dormir. Entonces el rio- Dormilona, dame bola- Y pensaste
que era un pesado, pero giraste para encontrarte con un Pedro ya totalmente
despierto, sonriéndote.
- Quiero dormir – Le susurraste
mientras lo abrazabas, y él también te abrazo.
- ¿Enserio? ¿Te vas a perder a
este bombón?
- Sí.
- ¿Cómo es eso? – Entonces empezó
a dejarte miles de besos en tu cuello, a lo que a vos te hizo dar cosquillas
entonces reíste, y claro que él se contagió.
- Pedro –Alargaste la O- Una vez
que puedo dormir.
- Lo siento señorita, yo me estoy
por ir y después no te veo en todo el día, así que masvale que dejes tu sueño
para llenarme de besos.
- Son las ocho de la mañana… ¿Vos
queres que te mate, verdad?
- A besos, capaz. –Y no te quedo
otra, igual digamos que no te negaste mucho.
Besos van, besos vienen una
horita paso y él se tuvo que ir a trabajar.
- No te vayas- Y esa eras vos,
colgada de su cuello.
- Shh que no me quiero ir –Dijo
mientras te besaba- ¿Entonces podes llevarla a la gorda?
- Si, obvio. Pero buscarla
después no voy a poder. Hoy tengo ensayo hasta tarde.
- Para esa hora voy a estar
libre- Te beso dulcemente, otra vez- Te amo, que tengas un lindo día.
- Te amo, vos también que tengas
lindo día –Te sonrió y robo otro beso para después perderse en el pasillo. Vos
sonreír, largar un suspiro de enamorada, porque lo estabas completamente.
Prepararte un café con leche y
unas tostadas con membrillo para desayunar y después entrar a la ducha, salir y
arreglar un poco la casa. Y cuando te queres acordar ya son las diez y Lola se
despierta llorando, porque se despertó sola y eso nunca le gusto.
- Buen día mi amor- Habías subido
para alzarla en tus brazos y que ella se calme- ¿Dormiste bien? –Ella asintió.
- ¿Papa?
- Se tuvo que ir a trabajar
temprano. Pero hoy te busca al jardín así meriendan juntos ¿queres?
- ¿Y vos?
- Tengo que bailar hasta tarde
hoy –Y ella hizo una trompita chiquita. Vos dejaste un beso en su mejilla-
Vamos, así desayunas y después vamos al súper así compramos algo para comer
¿sí?
Este mediodía vos preparaste unas
ricas milanesas acompañada de puré. Y a eso de las una Loli ya con su
guardapolvo y su mochilita, vos con tu mochila y vestida para unas tres horas
de ensayos, Moro que siempre te acompaña, salieron en auto. Pedro decidió ir a
pie y dejarte el auto a vos.
- ¿Morito va con vos?
- Si –Sonreíste.
- ¿Y por qué él no va a un
jardín?
- Porque no hay un jardín para
perritos
- ¿Y por qué no?
- Porque es un animal y los
animales no van al jardín para jugar y aprender.
- ¿Y dónde hacen amiguitos y
aprenden?
- Los amiguitos de Moro somos
nosotros, su familia, y aprenden de nosotros.
- ¿Yo le enseño a Moro?
–Sonreíste y asentiste con tu cabeza- ¿Pero no soy chiquita?
- Claro que sos chiquita, pero no
hay edad para enseñar. Como vos aprendes de papa, de mí, o de la seño Ampi
también nosotros aprendemos de vos. – Y te miro sorprendida. Vos reíste.
- ¿Y qué enseñas de mí?
- Aprendo- Le corregiste- Aprendo
de vos, em por ejemplo a divertirme sanamente.
- ¿Las personas grandes no saben
divertirse sanamente?
- Sí, claro que saben. Pero a
veces se olvidan.
- Yo no me voy a olvidar-
Sonreíste.
- Ojala que no amor. Bueno
llegamos.
La acompañaste hasta la puerta
del jardín donde la esperaba su maestra.
- Pórtate bien ¿sí? Despues te
busca papa.
- Te quiero mucho –Te dijo
después de dejar un beso en tu mejilla.
- Yo también hermosa- Dejaste un
beso grande en su mejilla y después salió corriendo para dentro, con sus compañeritos.
Te despediste de su maestra y volviste al auto con Moro.
Cuando llegaste a la academia
Vane, quien seguía siendo tu couch te recibió con alegría. Tu compañero de
baile: Bauti, el mismo de siempre, te recibió con un abrazo gigante, habían
formado una linda amistad, y no era para menos, después de todos estos años de
bailar juntos y además compartir cenas y tardes de mates junto a Liz y a las
demás chicas.
Cuatro horas de ensayo profundo,
dejando tiempo para solo dos descanso de diez minutos y seguir.
Al finalizar tomaste una botella
de agua y junto a Moro salieron para la escuelita. Te esperaban otras dos horas
de bailes.
Justo cuando entrabas a la
escuelita recibiste un llamado de Eve.
- Hola amiga –Contestaste la
llamada con una sonrisa.
- Hola Pau ¿todo bien?
- Si, entrando a la escuelita
para dar las clases. ¿Ustedes? ¿La gordita?
- Todo bien, Juana duerme, y yo
iba a aprovechar que estoy sola para dormir también… Pero se me fue todo el
sueño- Reíste- Che negri
- Decime
- ¿Este viernes estas muy
ocupada?
- Mmm, supongo que lo normal.
Ensayo y clases. ¿Por?
- Uh, no. Porque con Guille
queríamos ir a cenar, y bueno, había pensado en que la gorda se podía quedar
con vos. Pero la dejo con mi vieja.
- Boluda, que venga. Yo termino a
eso de las siete. Con solo darme una ducha y tomar un café estoy como nueva-
Ella rio.
- ¿Enserio no te jode? Por ahí
quieren estar los tres solos, o tienen planes.
- A ver si te queda claro, Juana
no molesta para nada. Si me decís que venís vos a quedarte a dormir, bueno ahí
tendríamos que pensarlo –Alargaste la E
- ¡Forra!
- Jajajajaja. Hablamos en la
semana… Aunque un almuerzo con mi amiga no me molesta, eh.
- ¡Vos sos la que vivís ocupada!
Yo estoy las veinticuatro horas al pedo- Y era verdad, porque tu amiga no trabajaba
desde unos pocos meses antes que nazca tu ahijada. Aunque cuidar de tu hija no creo que sea
estar al “pedo”.
- Bueno… Mañana nos vamos con
Loli a almorzar con ustedes.
- Las esperamos –Y sonreíste
- Te tengo que dejar negri,
mañana nos vemos.
- Dale, éxitos… Y gracias.
Sonreíste y cortaste para saludar
a las chicas, y entrar al salón para sacar tus medias puntas y esperar a las
pequeñas para comenzar la clase.
Terminaste de dar las clases a
las siete de las tarde, esperabas a que las mamás de Uschi (tu amiga) y Fiore
lleguen para volver a tu casa, al fin.
Flor llego y te saludo con un
abrazo, como siempre, te reprocho que tenían que quedar en cenar y vos
estuviste de acuerdo, así que quedaron que este fin de semana salían a cenar
con Vanesa y Julia tus otras dos amigas que el tiempo las unió nuevamente.
Al ratito llego la mama de
Fiorella y vos diste a gracias a Dios que tu día laboral había terminado. Te
despediste de las chicas que ya se estaban yendo también y saliste para casa.
- ¡Paupi! –Un abrazo, un beso en
su mejilla y que te robe miles de sonrisas.
- Hola hermosa – Y que también lo
reciba a Morito y que se pongan a jugar.
Preguntar por su papa y que el aparezca. Y también te robe miles de
sonrisas – Hola –Lo abrazaste.
- Hola mi amor –Miles de besos. Y
estos recibimientos te volvían plena.
- Te extrañe mucho.
- Y yo a vos –Otros besos- ¿Cómo
te fue? –Salieron para la cocina. El cocinaba pollo con papas al horno.
- Bien… Normal, cansador. –Él
sonrió- Me dijo Maxi que ya están en venta las entradas.
- Nosotros queremos en primer
fila –Sonreís y él te roba un beso dulce- Mi viejo seguro va y Delfi ya me dijo
que quería ir a verte.
- ¿Les preguntas? Así ya encargo
para todos. Papa y Gon con Irina seguro también van.
- Mañana les pregunto – Y lo
besaste.
- ¿Y vos? ¿Cómo te fue?
- Bien, también cansador. Ya
quiero vacaciones, lejos, así no nos molesta nadie – Y sonreíste, porque
estabas de acuerdo – Fotos y publicidades hasta que busque a Loli. Despues
volvimos a casa y vino Herni a tomar unos mates. Nos duchamos, jugué un rato
con la gorda hasta que bueno, me puse a cocinar. Ah, me llamo Lali para ir a
cenar este jueves.
- Dale –Sonreíste – Hace
muchísimo no la veo.
- También me saco en cara eso
–Reíste.
La cena estuvo lista así que se
sentaron los tres para comer.
- ¿Y cómo te fue en el jardín
Loli?
- ¡Bien! La seño nos hizo pintar
con pintura y unas esponjitas en las hojas –Sonreíste- Y después jugamos a la
mancha y después cantamos con la seño Lore.
- ¡Que divertido! Buenísimo Loli.
- ¿Eso es divertirse sanamente? –
Y vos reíste asintiendo. Le tuviste que contar a tu novio sobre la charla que
habían tenido hace unas horas antes con Lola y el rio amando a su hija.
- Por suerte se durmió rápido-
Pepe volvió del cuarto de Loli, él siempre era el encargado de hacerla dormir.
A veces le cantaba, otras le contaba una historia o tenían una pequeña charla.
- Estaba cansada –Le sonreíste ya
desde la cama. Vos también lo estas.
- Si, muchas risas. –Sonreíste.
Lo viste a Moro salir del cuarto, seguro yendo a la cama de Lola. El siempre
cuidaba de sus sueños.
- Todos los días espero este
momento. Estar en la cama con vos –Y el ríe- Enserio, cada vez más largo se me
pasan los días.
- Ya falta poquito para que
tengas esa competencia y estés un poco más liberada. – Él te abrazaba, mientras
vos estabas apoyada en su pecho, relajada - ¿Dormís? – Pregunto después de
varios segundos.
- No, casi –El rio- Hasta mañana
amor –Subiste a sus labios y dejaste tres besos dulces.
- Te amo.
- Yo a vos.
Continuara...
Nuevo look del blog. ¿Que les parece?
Espero les guste el capitulo.
JusPauliter.


.jpg)


