Horas previas para el cumpleaños de Delfi fui de acá para allá, haciendo llamadas para ver si todo estaba bien. Llama al chico de la barra, después al DJ, a los fotógrafos, al representante de los chicos (Teen Angels), etc., etc.
Es que Delfi es como una hermana, y mi tía también andaba a las corridas.
Despues de pasar por el shopping y buscar el vestido de Lola, los lleve a su casa para después volver a la mía y que me entre a duchar, para después esperar a Sochi.
Que por suerte no tardó en llegar y como lo profesional que era hizo un gran trabajo en mi pelo como en make up en solamente dos horas. Vestirme para retocarme un poquito más y espera a Pedro con Lola para ir juntos.
Sochi se fue y yo iba y venía con la cartera en la mano, para ver que era necesario llevar.
Cuando toco el timbre apareció él con su traje y Lola con el vestidito hermoso.
Pau: ¡Que tragedia! –Le dije divertida. El me sonrió.
Pepe: ¡Es horrible esto! –Desde un principio estaba negado a usarlo. Hasta que se enteró que Gon también iba de traje- ¡Estas hermosa! –Y le sonreí.
Pau: ¡Ustedes también! Esta hermosa la gorda –Le sonreí
Pepe: Si, que no me la miren mucho eh –Reí.
Pau: Ay, Pedro.
Pepe: A vos tampoco te pueden mirar.
Pau ¿Perdón? –Sonreímos y deje un beso chiquito en sus labios- ¿Vamos?
Viaje tranquilo hasta el salón de fiesta, charlábamos de cualquier cosa, trataba de relajarme y no ponerme histérica, ¿es que Pedro nunca va a poder manejar más rápido?
Respirar hondo y recordar que una linda noche me espera junto a Delfi y toda mi familia, amigos.
Que al fin hayamos llegado, sonreír y bajar junto a Loli quien quiso ir caminando agarrada de nuestras manos.
Entrar y que solo algunos invitados hayan llegado.
El salón era un sueño, decorado a la onda de Delfi, grande… Demasiado. Era ideal para un cumpleaños de quince.
Miles de invitados estaban esperando a la cumpleañera, ya casi que no faltaba nadie. Nosotros estábamos en un rincón charlando con papa y Gonza que había venido con Irina.
Cuando se abrieron las puertas, una música empezó a sonar y ella entro, hermosa, sonriente… Era una princesita.
Un eterno abrazo, unas palabras lindas, tres besos en su mejilla. Sonreír emocionada.
¡Es que amo a esta pendeja!
La fiesta concurrió en primero, después de saludar todos a la cumpleañera, ella se sacó las fotos con sus amigos más allegados. Fue entonces, que al finalizar una voz por parlantes nos anunció que nos sentemos en las mesas asignadas para que la cena comience. Despues de un primer plato la voz volvió a sonar, entonces se abrió un cortinado que daba lugar a una pista de baile donde empezó a sonar una música bien movida para comienzo de la noche. Nadie se podía quedar sentado, así que todos disfrutamos de dos bailes para que después nos volvamos a sentar y seguir con el segundo plato de la cena. Nuevamente una música empezó a sonar y entonces Delfi y mi tío bailaron el vals, entonces obligue a papa, Gonza y Pepe a que la saquen a bailar, y aceptaron, a su pesar, pero bailaron con la cumpleañera. Ella me guiño el ojo cuando empezó a bailar con Pepe. Yo reí.
La pista se despejo, Delfina subió por unas escaleras y a los pocos minutos salió vestida con un vestido diferente y un grupo de chicas las siguió para que bailen tres coreo de hip hop.
El postre llego y después de una media hora más o menos, me llamaron para que vaya a cambiarme. Ansiosa, fui a donde me dijeron y ahí esta Delfi quien ya estaba cambiada, también ansiosa.
Nos sonreímos y ella corrió a abrazarme.
- ¡Ay chiquita! Estás hermosa
Delfi: Muero de nervios boluda –Reí.
Pau: Tranqui, todo está perfecto… Y falta le mejor –Me miro extraña- ¡Nuestro baile! –Obviamente que no le iba a decir. Ella rio y me apuro para que me cambie.
Una vez listas, nuevamente la música sonó, otra vez un hip hop y salimos a disfrutar, a romperla.
Obviamente amaba bailar, pero muchísimo más con ella.
El cumpleaños siguió con un video de la familia, amigos de la cumpleañera que no dejo de llorar en ningún momento, luego una de sus amigas le entrego un oso enorme y termino de quebrarse.
Es como si estuviera viviendo nuevamente mi fiesta… Fue así de perfecta, o al menos lo sentí yo así. Con todos mis amigos, familia y en aquel entonces mi amor, quien todo tímido me había sacado a bailar el vals, después de pedirle la mano a papá. Y yo morí de vergüenza. Y de amor.
Era todo música, todo baile, ella disfrutaba con los suyos mientras yo saque a bailar a Pedro y a Loli.
Pepe: ¿Ahora si estas más relajada? - Él tenía alzada a Lola en uno de sus brazos y con el otro me atrajo a su cuerpo. Yo solo sonreí.
Pau: Siempre estoy relajada –Y él me miro sin poder creer lo que estaba diciendo- ¡Bueno hey! Reconozco que un poquito nerviosa estaba –El me sonrió- Bastante- Y ahora rio- Pero está saliendo todo bien, ¿no? –Entonces me hizo una cara que me hizo desesperar - ¿Ah, no? ¿Qué falta? Voy a hablar con la tía para solucionar –Y el empezó a reírse, para después dejarme un pequeño beso.
Pepe: Está saliendo todo perfecto mi amor… Relaja, y bailemos –Me hizo sonreír.
Pau: No me gustan tus chistes, son malísimos gordo.
Pepe: Tengo que renovarlo –Asentí y apoye mi cabeza en su hombro. Desde el otro hombro me miraba Lola divertida a lo que me hizo reír mucho.
Pau: Tu hija es muy loca amor –Dije entre risas – Juro amarla.
Pepe: ¿Qué hizo? ¡No me dejen afuera! Yo las amo a las dos –Sonrei.
El clima nuevamente estaba tranquilo, las luces estaban un poco baja y de fondo la música sonaba, lográndose escuchar a penas por el bullicio del “¿Y ahora qué?” Ni la cumpleañera se lo esperaba.
Cinco banquetas, todo el mundo fue obligado a sentarse mirando aquellas cinco banquetas.
- Bueno, ya está todo preparado, ahora… ¿La quinceañera está preparada para su sorpresa? –La voz nuevamente del parlante –Toda esta sorpresa es un regalo de principalmente tus padres y el resto de la familia ¿sí? Así que a disfrutar Delfi, ¡Que son tus quince! –Alentó.
Y en fracciones de segundo una de las canciones de la banda comenzó a sonar y una multitud chicas, junto a Delfi gritaron de la emoción. Así comenzó “No te rindas” interpretada por los Teen Angels.
- Bueno –Comenzó a hablar Gastón después de finalizar la canción. Sonrió- Que placer estar acá… ¡Felices quince Delfi! –Y creo que murió de felicidad.
Peter carraspeo y todas las chicas gritaron. Junto a Pepe nos reímos.
- ¡Felices quince! –Dijo con mucha alegría - ¿Estas lista para bailar? – Pregunto y Rochi se acercó a ella para tomarle la mano y que se sume a ellos cinco.
- ¡A decir que sí! –Gritaron los cinco juntos y nuevamente empezó a sonar. La gente entendía que no se podía sumar, además de que había seguridad, claro, y no querían arruinarle el momento a Delfi.
Y después de cinco canciones más llego la hora de despedirse.
- Bueno, Delfi –Dijo mi amiga, tomada de la mano de Del, es que le daba ternura como estaba- Espero hayamos logrado mínimo algo de lo que querías –Y mi prima no dejaba de asentir con la cabeza, mientras lagrimas recorrían sus mejillas.
Nico: ¡Y baila muy bien eh!
Rochi: ¿Vamos con la última?
Y ahí la vimos disfrutar al 100 % bailando con los chicos y cantando. Sonriendo a más no poder.
- ¡Gracias por venir chicos! – Unos de seguridad me dejaron pasar con Pepe a donde estaban los chicos.
Lali: Me encanta Delfi, es un amor –Sonrei.
Rochi: Además, está bueno… Nunca habíamos estado en un cumpleaños.
Gas: Bueno, voy a sacar algunas fotos y me voy, me esperan unos amigos.
Peter: Vaya Gas. Nosotros también nos vamos ahora, ¿no?
Lali: Si, también nos esperan unos amigos.
Despues de despedir a los chicos nos volvimos a la fiesta.
Pau: ¿Bailamos? – Tres de la mañana, estábamos sentados en nuestra mesa mientras charlábamos con uno de mis tíos. Lola había quedado hace rato dormida en los brazos de su papa- Justo viene mi tía, se la podemos dejar a ella.
Pepe: ¿No le molesta? –Sonrei y me pare para preguntarle.
A los cinco minutos estábamos en la pista mientras sonaba una canción electro. Imposible no reírte viendo a Pedro bailar después de tres canciones diferentes. ¡Usaba los mismos pasos!
Pepe: ¡Sos una tarada! –Y se hacia el enojado – Sabes que no pego una con el baile y te me reis.
Pau: Jajajajaja –Y lo rodee con mis brazos su cuello para dejarle un beso chiquito para que se le vaya un poquito el enojo. Hacia bastante me estaba riendo- Perdón, perdón. No te enojes.
Pepe: No sé, no sé. –Y vos le sonreíste.
Pau: Ay él. Mira, no te hagas el vivo que un poquito ofendida estoy- Ya sé, no tenía cara.
Pepe: ¡Que pavada! Fuiste vos quien me llamaste hoy al mediodía para que te acompañe a casa de tus viejos por tu cuñada… Hablando de eso, ¿Te cayó bien, no?
Pau: No se… Le hace algo a mi hermano y la mato. –Y el rio para besarme nuevamente.
Alrededor de las cuatro menos cuarto decidimos volver para casa, estaba decidido: ellos se quedaban a dormir en casa.
Continuara…
JusPauliter.

muy bueno el capítulo,ojala se vayan a vivir juntos pronto...
ResponderEliminarque lindo cap !!!! que e vallan a vivir juntos
ResponderEliminarme encanta que tengan un bebe varon seria lindo
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