Nueve de la mañana y ya no podes
pegar un ojo, te da bronca, pero no te queda otra que levantarte. Lola y Pepe
duermen y queres llenarlo de besos. Pensas en prepararle un súper desayuno de
cumpleaños a Pepe entonces empezas a prepararlo. Al ratito por sorpresa aparece
Loli en la cocina.
- Hey, hola princesa – Te pones a
su altura para dejarle un beso en su mejilla - ¿Cómo dormiste? –Te pidió que la
alces.
- Bien –Y deja un besito en tu
mejilla.
- ¿Vamos a prepararle el desayuno
a papa?
- ¿Y le vamos a dar el regalito?
- Claro. Si queres busca el
dibujito que le hiciste así se lo entregamos.
- Pero es feo
- A mí me encanta, y seguro que a
él también –Entonces un poco conforme con lo que le dijiste salió a buscar su
dibujito: dos personitas agarradas de la mano representando a ella y a Pepe, y
a pedido de ella vos habías escrito “Feliz cumple papa. Te amo mucho” Luego te
había incorporado en el dibujo porque también te amaba, y eras su familia.
Ya con el desayuno listo, Loli
agarro las bolsas con el regalo y las dos caminaron para despertar al
cumpleañero.
- A la cuenta de tres –Y le
mostraste tres dedos tuyos- Le cantamos el feliz cumpleaños ¿si? –Se lo
murmuraste para que ella asienta, sonría y se sienta feliz. – Uno… Dos… Tres. Que lo cumplas feliz –Empezaron las dos
con muchas ganas. Lo viste saltar de un susto, ustedes rieron y siguieron- que los cumplas feliz –Ahora él estaba
sentado en la cama mirándolas con una gran sonrisa- que los cumpla papa, que lo cumpla feliz – Y la enana feliz
aplaudió y su padre murió de amor.
- ¡Feliz cumple papi! – Le dijo
toda tierna, él la subió a la cama para que se abracen fuerte.
- Gracias mi amor –Y te miro con
una sonrisa inmensa, te amaba tanto. Estas pequeñas cosas lo volvían
completamente loco, completamente feliz. Dejaste la bandeja en la mesita de luz
para tomarlo de las mejillas y besarlo dulcemente.
- Feliz cumpleaños mi amor –Le
susurraste sonriendo después de dejas un pequeño beso más.
- Te amo –Y sonreíste mucho.
- Loli, dale sus regalos.
Ella te hizo caso y entrego las
dos bolsas.
- ¡Que linda! Me encanta, muchas
gracias –Dejo un besito en la mejilla de su hija y un piquito en tus labios.
- El perfume lo eligió Lola.
- Y te hice un dibujito, Pau me
ayudo a escribir porque yo no sé. –Y cuando lo vio otra gran sonrisa se les
escapo y sin previo aviso agarro a Loli y la atrajo a él para dejarle miles de
besos en toda su cara y que ella ría suplicándole que la deje. Y que vos
también rías.
- Gracias, son tan lindas –Vos le
sonreíste.
- ¿Desayunamos?
Y claro que lo hicieron con mucha
risa juntos, se divirtieron. A la hora del almuerzo Pepe las invito a almorzar
por la costanera, entonces se vistieron para la ocasión y salieron para allá.
La tarde llegó acompañada de
visitas: familiares, amigos y compañero de trabajos que llegaban a saludar a
Pedro por su cumpleaños. Vos, te sentaste a una punta junto a Luciana que había
venido con su familia para no molestar.
Delfi, Fran y Lola jugaban en el
living, mientras su abuelo Horacio les hablaba y ellos reían.
Disfrutaste de ver a Pepe con los
suyos, tan contento y suelto, en un momento ustedes dos intercambiaron miradas,
se sonrieron y no faltó decir más nada, con las miradas que se habían
intercambiado habían dicho todo. Se aman eternamente.
La tardecita asomaba entonces los
invitados se iban despidiendo, hasta que quedo Zai y bueno, ustedes dos. Pedro
le pidió disculpa a Zai que se metía a duchar ya que tenía una cena, entonces
aproveche y la invite a cenar con nosotras.
- ¡Siiii! – Loli dijo con
alegría- pero quiero que papa también se quede.
- Sale a comer con unos amigos
papa, Loli –Zai.
- ¿Y por qué no se queda con
nosotras?
- Porque sus amigos los invitaron
a cenar, entonces nosotras nos tenemos que quedar acá en casa.
- ¿Y otro día podemos ir con la
tía Zai a cenar? También con papa yo y vos.
- Obvio mi amor, cuando quieras.
- ¡Mañana! –Y ustedes dos rieron.
- Gorda… - Pedro te llamaba desde
su cuarto.
- Voy – Gritaste para que te
escuche y saliste a donde estaba el. De pasada lo viste a Moro que jugaba con
una botella, y pobre, no tenía ni un juguete. Pobre. - ¿Qué pasa amor?
- ¿Cuál? – Dos camisas una más
linda que la otra.
- Mmm. ¡Esta!-Señalaste la
izquierda.
- Bueno, gracias –Sonreíste y
dejaste un pequeño beso en sus labios y volvías al living cuando él te agarro
del brazo para atraerte más a él- Gordo… Esta Zai esperándome –Dijiste entre
besos.
- Te extraño. Ni un beso me das,
nada –Reíste.
- Sos un mentiroso. ¿Quién te
despertó con el desayuno y te lleno de besos? Además de Lola. ¿Con quién
almorzaste? Lola no cuenta eh –Y rio-
- Te amo, posta que te amo.
Mucho.
- Yo también gato, te re amo
posta –Y rieron. Entonces lo besaste un ratito- Me voy con Zaira que tu hija la
está volviendo loca –Se escuchaba a Zaira reír.
- ¿Por qué se reían? – Lola
atenta a todo.
- Tu papa está loco –Dijiste
divertida y dejaste un beso en su mejillas - ¿Nosotras que comemos?
- Algo livianito –Zai y su dieta
de todo el año.
- ¡Hamburguesas con papas fritas!
– Papas fitas. Como le costaba la R. Ustedes rieron.
- Gorda ¿vos queres que la tía se
ponga como una vaquita?
- ¿Despues vas a hacer muh? –Y
ustedes dos rieron.
Alrededor de las nueve y veinte
Pedro se despidió de ustedes y vos después llamaste al delivery del mc para
comprar su combo. Tres cajitas sorpresas y helado para las tres, así lo pidió
la más chica. Claro que ustedes no se negaron mucho.
- Chinchín – Lola y su costumbre, esa que se
la pegaste vos.
- Chinchín Pitufina – Su madrina
choco su vaso con el de ella.
- Chinchín Paupi.
- Chinchín mi amor.
- ¿Despues podemos ver una peli
de princesas? –Sus preferidas.
- Si después de cenar te entras a
bañar, si – Vos.
- ¡Siiii! -Amaba el agua, y quedarse jugando en ella el
doble.
Entonces después de ser bañada
por su madrina y cambiada se sentaron en el sillón, poniéndose cómodas para ver
“Barbie y las doce princesas”. Vos pensaste que esa película no podía ser más
aburrida, y agradeciste que la más chica había quedado dormida para mirar a
Zaira y ponerse de acuerdo en sacarla.
Dejaste a Loli en su cama tapada
y abrazada a Dormilón para bajar.
- ¿Un café negri? –Le ofreciste a
Zai.
- Bueno dale. ¿Mañana madrugas?
- Por suerte no. Pero a la tarde
estoy a full- Un lunes lleno de baile te esperaba.
- Fuf, yo también. Fotos, y más fotos-
Vos sonreíste.
- Ya falta poquito para las
vacaciones. ¿Te tomas?
- Seguramente, sí. Hace bastante
no me tomo un descanso- Asentiste.
- ¡Te lo mereces!
- ¿Y todo tranqui con Pepe? –Te
pregunto. Ya estaban sentadas en el sillón disfrutando de su café.
- Por suerte –Y sonrieron- Hace
rato no nos peleamos, no nada. Todo amor y paz- Rieron esta vez.
- Buenísimo –Rieron- Pepe es un
santo. ¿Y con la gorda?
- La amo- Sonrieron- Aunque tiene
su carácter, viste.
- Jajaja sí. Bueno, Pedro también
tiene carácter –Asentiste- Y Dolores, bueno…
- Debe tener bastante.
- Y… Yo no la conocí mucho, pero te das
cuenta.
- Sí.
- ¿Bien con ese tema, no? –Tema
Dolores.
- ¿Dolores? –Ella asintió- Si, o
sea… Normal. Desde ese día en que Pepe se juntó a hablar con ella no hablamos
más. Yo tengo en claro lo que paso y lo que es Dolores para Pedro: la madre de
su hija –Ella asintió –Y… Creo que siempre va a estar presente para él, y mucho
más para Loli, supongo.
- Tiene el derecho de conocer a
su madre, aunque vos sos como una madre para ella. –Sonreíste.
- Si, y ella para mí es como una
hija. Pero el día que ella venga y pregunte por su mama ahí va a tener que
hablar con su papa seriamente. –Y te dio la razón asintiendo con su cabeza.
Zai se despidió alrededor de las
doce y media y vos sin sueño decidiste ponerte el pijama para acostarte y
terminar de leer aquel libro que habías dejado aquella vez que Pedro había
interrumpido. Claro que preferías a Pedro.
Media hora y apagaste las luces
para dignarte a dormir.
Continuara…
JusPauliter.

buenísimo el capítulo,me encanto!!! seguí subiendo...
ResponderEliminarbuenicimo me encanto
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