martes, 29 de octubre de 2013

Capitulo 143

Domingo y te despertaron unos besos en la espalda, a lo que vos sonreíste. Y lo empezaste de la mejor manera.
- Hola – Dijiste cuando te diste vuelta para encontrarte con un Pedro todo sonriente quien te beso.
- Buen día – Y como amabas que te bese tu nariz.
- ¿Cómo dormiste? –Sonreíste y lo abrazaste por la cintura para estar más cerca de él y que sus narices se roncen.
- Bien. Siempre duermo bien con vos –Y te mordiste el labio sobrándolo.
- Porque uno duerme en una punta y el otro en la otra –Dijiste divertida para que el ría.
- Bueno, pero si te abrazo me codeas –Reíste –Además, es re lindo despertarme a tu lado, aunque bueno, estés a metros.
- Jajajaja bobo –Lo besaste- ¿Desayunamos? Tengo hambre.
- Dale –Dijo para llenarte de besos toda la cara y que después que vos lo empujes un poquito para levantarte el haga lo mismo y bajen ambos en pijama a desayunar.
Un té con leche para vos, un café negro para él. Masitas dulces para los dos.
Y que cuando terminen de desayunar él salga a hacer quien sabe que afuera y que vos te entres a duchar. Cuando salgas no había rastros de él, entonces lo buscaste por el galpón, supusiste que estaba ahí.
Y no te equivocaste. Estaba como tal nene tratando de prender el cuatriciclo.
- Así te quería agarrar –Dijiste divertida y él te sonrió - ¿Qué haces?
- Tratando de que ande esto, pero me parece que no tiene batería –Sonreíste. Él ya se había bajado y caminaron junto a la puerta del galpón.
- Que bueno, porque te quería invitar a caminar…
- ¿Caminar?  Una carrera hasta el sauce, el que pierde una prenda –Lo miraste divertida y supiste que no te estaba jodiendo en el momento que salió corriendo. Obvio que lo seguiste.
- ¡Tramposo! –Le gritaste para que no te cueste mucho en alcanzarlo y darle un pequeño empujón para que él te agarre y terminen los dos en el pasto,  girando, porque estaban en una bajada, y obvio, riendo. - ¡Pedro! –Dijiste riendo – Soy una señorita, no me podes tirar así.
- Señorita, vos fuiste la que me empujo.
- Vos empezaste.
- Se, se, ahora yo tengo la culpa.
- Obvio –Sonreíste y jugaste con su nariz y la tuya.
- Me acuerdo cuando te pedí de ser mi novia… ¿Te acordas? Estábamos más o menos así –Asentiste y sonreíste al recordar.
- Y fue acá. –Se sonrieron y se besaron, un beso dulce, lleno de amor. Se aman eternamente.
- Tengo una idea –Te dijo feliz. – Ya vengo.
Y cuando quisiste acordar salió trotando para la casa y a los cinco minutos volvió donde estabas.
Te mostro una cuchillita y te agarro la mano para que se acerque a un árbol.
- No… Pedro ¿para qué?  No lo lastimes, pobre – Es que había empezado a sacarle la cascara al árbol.
- Nuestro amor lo va a fortalecer… Ponele –Dijo divertido y vos reíste.
- Tarado. No lo hagas, pobrecito.
- Shh, es un: “Pau y Pepe”, nada más. Déjame –Sonreíste mordiéndote el labio y él te beso para seguir con su trabajo.
- Bueno, pero déjame a mi también hacer algo. Vos pones mi nombre, yo el tuyo.
Y así lo hicieron. El tu nombre, vos el suyo. Y un corazón, claro.
- Tengo hambre –Volvían para la casa, él te hacia caballito, vos dejabas miles de besos en su cachete, él se reía a causa de las cosquillas.
- Mmm, ¿Qué hacemos de comer? Sobro sandwichitos de anoche…
- Nah
- ¿Qué queres comer? No hay mucha variedad, menos acá.
- Tu novia, que piensa en todo puso una bolsa de capelettis por las dudas en el bolso. Reconoce que soy  lo más.
- Reconozco que sos lo más. Escúchame, ¿capelettis con salsa? Algo debe haber acá.
- Capelettis con salsa a lo Pedro Alfonso.
- Ah, ¿yo tengo que cocinar?
- Y con su asistenta, la mejor, la más genia: Paula Chaves.
- Así me gusto más –Llegaron a la casa en medio de un beso.
Vos insististe en que tenías mucha hambre, entonces siendo las once y media se pusieron a preparar sus capelettis con salsa roja. Y a la media hora ya estaban los dos sentados en la gran mesa almorzando. Vos que habías terminado de comer antes de él, te encargabas de molestarlo, para que el ría, y te odie. Estas tan de buen humor, amas pasar tiempo con él, te divierte mucho.
Tres de la tarde y están los dos acostados en el pasto haciendo la nada misma, va… Observando aquel cielo celeste que el día les regalo, ambos en silencio, y no te molestaba, porque aquel silencio no era incomodo, es más, ambos lo disfrutaban.
Y te sentís en paz, porque estas al lado de él, porque no hay nada más lindo, según vos, de estar con él, porque te trasmite amor, te trasmite paz, paciencia,  porque sabes que siempre va a estar para vos, siempre, como vos siempre lo vas a estar para él, porque lo amas, porque se aman, porque se hacen bien el uno al otro, porque no existe amor más puro que el suyo.  Porque te hace sentir la mujer más feliz del planeta, porque amas sus ocurrencias, sus locuras, su humor, sus enojos, su sonrisitas, cuando con una sola mirada te pide que lo abraces, que necesita de vos, porque con una mirada ambos se entienden.
Tus sentimientos estaban a full, y se podía notar, porque con todos estos sentimientos que estabas pensando se te cayeron unas lágrimas, es que te sentías feliz, llorabas de felicidad. Y el, que también estaba colgado en sus sentimientos/pensamientos, se dio cuenta que algo estaba pasando, por eso se apoyó con uno de sus brazos para observarte, y enseguida preocuparse.
- Hey, ¿Qué pasa amor?
-Nada –Sonreíste mientras te secaste las lágrimas – Ni se porque lloro. Va en realidad sí, porque te amo con todo mi corazón.
- ¿Y por eso lloras boba? Yo también te amo, mucho. –Sonreíste.
- ¿Enserio me amas mucho?
- Mmm, digamos que te amo más que River, que la play… Em, si, te amo mucho, mucho –Reíste.
- Perdón, por llorar.
- Sos hermosa –Te beso dulcemente – Te amo, siempre.
- Yo también, siempre –Sonreíste para volver a besarse y luego  abrazarse, el arriba tuyo - ¿vamos arriba? –Le preguntaste tímida. Es que necesitabas de su amor, de su amor en esa forma. Él te sonrió, se paró y te cargo como tal novia mientras vos reías y entraban a la casa. Subieron la escalera entre besos dulces, llenos de amor y un poquito de pasión, porque siempre viene bien un poco de pasión.
Te lleno de besos mientras ahora caminabas de espalda hasta caerte en la cama y que rían de la torpeza para seguir con esos besos que cada vez se volvieron más exigentes para cuando, una vez ya desnudos entregarse el uno al otro en cuerpo y alma como aman hacer.
Y ahora te sentías más feliz que antes, porque estabas en sus brazos, y no había mejor lugar.
El silencio nuevamente reino mientras él te dejaba besos en tu pelo, y vos estés apoyada en su pecho entretenida en escuchar sus latidos.
Fue cuando te levantaste para mirarlo y se sonrieron, se sonrieron mucho y se besaron, completos de felicidad.
Estuvieron un lindo rato juntos en la cama cuando decidieron levantarse para ordenar todo y volver (a su pesar) al movimiento de la Capital.
- No, no, no, no. No me quiero ir –Te quejaste abrazada a él, cuando ya casi estaba todo listo. Solo quedaba cargar las cosas al auto.
- Dale mi amor, prometo que se repite, pronto.
- Pronto ¿Cuándo?
- Mmm no sé, pronto –Dijo divertido –Dale –Te beso por un ratito y te rendiste. Ayudaste a cargar para que después de cerrar todo, salgan a Capital.
El viaje paso volando, vos apoyada en el respaldo, relajada, mientras una de tus manos descansaba en la pierna de él, enredada con una de sus manos.
Pasaron por casa de Miguel para buscar a Moro, los invito a tomar mate, y como estaban sin apuro, y Lola todavía no había llamado para reclamar a su papa se quedaron tomando mates los tres, para después, a eso de las seis de la tarde Pepe avise a Zai que estaba yendo a su casa, esta nos dijo que nos esperaba a cenar, y como no tenían un mejor plan aceptaron, además que les gustaba pasar tiempo con su amiga Zaira.
- Papi –La pequeña, ni bien se abrió la puerta fue corriendo a los brazos de su papa que la recibieron para un abrazo enorme.
- Hola princesita.
- Hola –Dejo un besito en su mejilla- Paupi –Y te pidió que la alces para abrazarte.
- Hola hermosa –Dejaste miles de besos en su mejilla - ¿Cómo la pasaste?
- Bien –Dijo feliz –Jugamos un montón con la tía, y mira que me compro –Entonces la bajaste para que vaya dentro de la casa a buscar quien sabe.
- ¿Todo bien chicos? ¿Cómo la pasaron?
- Bien, muy bien –Dijo Pedro.
- Me alegro, se les nota en la carita que la pasaron bien –Y vos te pusiste colorada, para que ellos rían.
- ¿Cómo se portó? –Pregunto el padre.
- Como una reina. La pasamos muy bien nosotras también, paseamos mucho.
- Te habrá vuelto loca la enana.  
- Mira, mira papi, Paupi –Y vino con un muñeco que lloraba al sacarle el chupete. El miro a Zaira con odio, sabía que había gastado fortuna, ella lo ignoro, lo único que le interesaba era ver a su ahijada feliz.
Cenaron los cuatro juntos, mientras ellas contaban su fin de semana y ustedes también, bueno, algo así.
Volvieron a casa, los tres cansados por igual. Se quedaron un ratito los dos en la pieza de Loli a mirar la tele junto a ella hasta que se quede dormida y bajar para hacer lo mismo, dormir, porque al otro día les esperaba un gran día.


Continuara…
JusPauliter

domingo, 27 de octubre de 2013

Capitulo 142



Sábado y como lo amabas. Sonreíste al recordar que este fin de semana iban a ser solamente ustedes dos, por eso comenzaste levantándote para preparar el desayuno y volver a la cama para despertarlo.
Moriste de amor al verlo totalmente dormido, tan relajado. Y lo amabas, lo amas y lo vas a amar. Para toda la vida.
Te tiraste literalmente arriba de él, para que te rías y el no entienda nada.
- Buen día –Dejaste un beso en su mejilla mientras seguías riendo.
- ¿Era necesario tirarte encima? –Pero te lo dijo también el riendo, contagiado de tu risa.
- Jajajaja perdón, es que lo quería hacer despacito pero las ganas de aplastarte me ganaron.
- Que bien eh –Y te abrazo desde la cintura para que sus miradas se choquen.
- Hola –Sonreíste.
- Estas hermosa – Dijo para después besarte.
- No me mientas si querías besarme hey – Y lo besaste vos – Prepare el desayuno. Café para vos, jugo de naranja para mí, y dos tostadas con quedo para cada uno –Y él te guiño el ojo.
- Sos genia.
- Disfrútame –Lo besaste y te paraste –Dale, arriba.
Rebalsabas de buen humor y tu energía era increíble.
Desayunaron entre risas, porque aman reírse juntos, luego lo invitaste a que se duchen juntos para que el, obviamente acepte y lo hagan entre besos y sonrisas cómplices que jamás faltaban. ¡Y que bien se hacen mutuamente!
Con ayuda de él armaste el bolso para el fin de semana que los esperaba juntos y cuando ya tenían todo listo vos llevaste a Moro a casa de tu papa, para que Pedro se quede con Loli y Juana que seguían durmiendo.
- Hola papi –Y qué lindo fue abrazarlo, hacia bastante no lo veías – Como te extrañaba.
- Yo también te extrañaba hermosa… Estás muy linda –Te beso la frente. Y exageraba tu viejo, no hacía años que no se veían, estabas igual, según vos.
- ¿Cómo andas? ¿El laburo?
- Todo tranqui, muy bien… Pasa hija, preparo unos mates.
- No pa, ya me tengo que ir, pero prometo que el martes pasó ¿sí? Estoy a full con los ensayos, va en realidad estos dos últimos dos días no ensaye.
- ¿Te dieron los días? Qué raro.
- No, en realidad me desmaye el jueves me dieron reposo, estuve haciéndome estudios, pero salió todo bien.
- ¿Cómo no me dijiste nada? Te mataría.
- Porque salió todo bien pa, obvio que te iba a decir.
- ¿Y bailas el miércoles?
- Si, si todo sale bien, y no tengo más mareos.
- Cualquier cosa avísame Pau, no quiero enterarme por otra persona, o contármelo dos días después.
- Si, perdóname. Me tengo que ir, te dejo al chancho.
- Luca va a estar feliz –Reíste y abrazaste a tu papa para despedirte, poner marcha al auto y volver a tu casa.
Cuando llegaste te encontraste con Pepe en la mesa con las dos nenas en la mesa tomando su mamadera y comiendo galletitas.
- Buenos días lindas –Te acercaste para saludarlas y sentarte al lado de Pepe - ¿Cómo durmieron?
- Bien –Dijeron a coro.
- Moro ronco –Dijo tu ahijada y reíste junto a Pepe.
- ¿Dónde ta? –Pregunto Loli por su amado Moro.
- En casa de Miguel –dijo Pedro.
- Ufa.
- Ahora, en un ratito te pasa a buscar la tía Zai amor ¿sí? –Le recordó su papa.
- ¡Sí! Dijo que íbamos a pasear al shopping –En realidad dijo “zopin” pero siempre se hace entender la peque- Y vamos a ir al mc – Ella feliz.
- Que vida la tuya y la de tu tía eh –Comentaste.
- ¿Y mama? –Pregunto Juani después de desayunar vos la vestías.
- Está por llegar hermosa. ¿Cómo la pasaste?
- Bien –Dijo feliz y te abrazo fuerte
- Que lindo mi amor –Dejaste un beso en su mejilla – Entonces podes venir más veces.
- ¿Mañana?
- Jajaja mas adelante seguro mi amor, ¿bajamos? Creo que llego papa y mama.
- ¡Siiii!
- Hola mi amor –Su papa la alzo y beso su mejilla miles de veces. - Por detrás entro Eve a la casa.
-  Hola princesita –Y también dejo miles de besos. Luego saludo a ustedes tres. - ¿Cómo están? ¿Cómo se portó?
- ¡De diez! – Dijiste.
- ¿Así? –Loli mostro sus diez deditos y vos asentiste sonriente.
- Vimos una peli con los anteojos –Dijo Juanita –Y con pochoclos, esos que papa no me dejaba comer porque después me dolía la panza, pero no me dolió papi –Dijo todo rapidito y ustedes rieron
- Buenísimo amor.
- Y después miramos dibujitos, y la tía nos hizo la meme para dormir – La emoción que tenía tu ahijada era increíble, la amas tanto.
- ¡Genial! –Dijo tu amiga
- Cuando quieran…-Dijo Pepe  con una sonrisa – Se portó como una reinita, como Lola obvio –Su hija celosa lo miraba con cara de enojada. Te mata de amor.
- Muchas gracias chicos –Dijo Guille.
- ¿Ustedes la pasaron bien? –Preguntaste.
Siguieron hablando con sus amigos hasta que se despidieron y al ratito llego Zai en busca de Loli quien obviamente iba a volver loca a su tía con todos los chiches que ya le iba pidiendo, ella feliz. También ama a su ahijada.
Almorzaron juntos y después salieron para el campo. El cantándote Ciro y los Persas, vos escuchándolo desafinar, pero muerta de amor. Te tenía boba.
Bajaron sus bolsos, bueno, en realidad el había llevado una mochila con lo justo y necesario, en cambio vos un bolso un poco más grande, es que siempre había un “por si las dudas” y bueno…
Vos te entraste a duchar mientras él se fijaba si estaba todo en condiciones como para dormir, y demás.
Una vez instalados completamente propusieron merendar mates con tostadas afuera en el parque tan lindo que tenía la casa.
- Me encanta este lugar –Te comento mientras se sentaba frente tuyo para que después te pase un mate- Me da tanta paz.
- ¿Hace mucho venís?
- Vine prácticamente toda mi vida. La familia de Agus es muy amiga de la mía, nuestros viejos eran muy unidos… Y bueno, era programa de domingo veranero pasar el día acá, en la pileta, todos juntos.
- Que lindo… Por hecho que la pasaban bien –Sonreíste.
- Si, además como que éramos todos chicos, y era divertido… Viste que ahora los adolescente están mas en la computadora, sea invierno o verano –Asentiste- Para nosotros no existía eso, la pasábamos genial.
- Para mí era igual… Era como que llegaba del colegio, merendaba y salía a jugar con mis vecinitas –Sonreíste al recordar, que lindos momentos aquellos- Y los fines de semana nos íbamos a Lobos, donde también tenía amigas, porque Gonza estaba en la suya y no me daba bola –Rieron juntos.
- Me paso, al ser el más chico, llego un momento en que ninguno de mis hermanos quería jugar –Reíste.
- Y ahora… Estamos grandes, vos con una hija… ¿Ni da volver a jugar con los autitos?
- Jajajaja. No, no da. Pero me encanta mi presente –Sonreíste- No puedo pedir más, o si, pero con lo que tengo es suficiente.
- Si quisieras… Ponele completar al cien por cien tu felicidad ¿Qué seria? –Estos juegos te encantaban.
- Que pregunta difícil… No sé.
- ¡Dale! Por algo lo dijiste. –Sonreíste.
-Bueno, como querer, quiero un viaje lejos
-¿Un viaje te haría completamente feliz? Que simple.
- Nah… Bueno, unas vacaciones no nos haría mal ¿no?
- Obviamente que no.
- Lo que pediría, aunque sea…Cinco minutos, un instante… Abrazar a mi vieja. En este último tiempo, me di cuenta que no sé cómo hice para estar estos años sin ella, sin saber dónde, ni como esta. Y me da un poco de bronca… Mi viejo no hizo nada para buscarla ¿entendes?
- Debe tener sus motivos también ¿no? Me acuerdo que una vez vos me lo dijiste. ¿Te acordas? Cuando yo pensaba que mi familia en realidad no lo era… Y vos me dijiste que no tenía que juzgar, que por algo actuaban así. Siempre hay un porqué.
- Una vez hable con Lu, ella se lo había preguntado, nada concreto –Vos asentiste.
- Bueno, capaz… Pasó algo entre ellos, quien sabe.
- Eso seguro. ¡Me abandonas y te mato! –Dijo con gracia para que vos rías y lo abraces de costado.
- Jamás, y creo que en el intento no duro ni un día lejos de vos –Él te sonrió para después besarse.
La tardecita se hizo presencia y el día seguía increíble, ideal para seguir afuera, así que el propuso cenar afuera en una mesa de camping cerca de la pileta.
- Ah, está limpia el agua –Dijiste sorprendida.
- Si, seguro la limpiaron los familiares. ¿Trajiste la maya no?
- No da para meterse Pepe, no hace tanto calor.
- Ahora no, capaz mañana.
-Sos un nene –Le robaste un beso y fuiste adentro para traer las cosas que faltaban para poner la mesa.
- Vos me preguntaste hoy temprano lo que me haría cien por cien feliz… ¿Y a vos? –sonreíste, y agarro desprevenida.
- Mmm. Primero yo me siento feliz con todo lo que estoy viviendo, tanto como estar con vos, tener salud, mi papa, hermano, sanos, como lo profesional ¿no? Pero siento que por momentos también… Necesito un mimo de mi mama, esas palabras, esos consejos de mama, son incomparable –Sonreíste. Siempre la ibas a recordar de la mejor forma.
- Totalmente de acuerdo –Y se sonrieron – Por eso, siempre pienso en darle lo mejor a Lola, en que ella, que la tiene, y aunque sea una mierda… Que al menos la conozca.
- Capaz que pasando tiempo con Lola, se le afloja un poco esos rechazos que alguna vez tuvo, Lola es divina, yo creo que lo podría lograr. Pero también hay que cuidarla a ella, sobre todas las cosas.
- Sos muy sabia mi amor. Siempre pensas en todo –Reíste –Boba, enserio.
- Las ventajas de terminar el secundario –Lo cargaste, obviamente que él se hizo el ofendido y vos aprovechaste para sentarse en su falda y robarle algunos besos más.
Se quedaron hasta tarde afuera, charlando, porque amabas charlar con él, más si reían o hablaban de cosas lindas.
A eso de las doce y media el sueño los rindió y subieron a la pieza donde dormirían para lograr descansar.


Continuara… 
GRACIAS por tantos comentarios, de todo corazon!! Son lo mas, y es una locura que me lean a mi... O sea, quien carajo soy?? 
Gracias!!

miércoles, 23 de octubre de 2013

Capitulo 141


Sonreíste cuando llegaron los tres juntos. Ella feliz, ellos preocupados, dejaban a su hija por primera vez.  Estuvieron aproximadamente quince minutos diciéndote todo lo que deberías hacer si Juana los extrañaba, si le dolía la pancita, si necesitaba pañales, etc.
Lo cierto que se quedaba solo una noche y la nena estaba feliz, porque se quedaba en lo de su adorada madrina, podría jugar con Lola, y reír con Pepe. Hasta que prácticamente con Pedro los echaron, el mas que nadie los entendía, y vos obvio que también, pero ya estaban un poquito pesados.
- Vayan, dale. Disfruten de su noche –Le dijiste para finalizar y que nuevamente se despidan de su hija, se despidan de ustedes tres y al fin, salgan rumbo a disfrutar.
Pedro miraba tele en la cama mientras vos te duchabas y las nenas estaban en el living jugando con Moro.
Cuando vos estuviste lista, salieron los cuatro, Moro se quedó cuidando la casa.
- ¿Saben que peli vamos a ver? –Preguntaste a las nenas.
- ¿Cuál? –Dijo entusiasmada Loli.
- Enredados, la de la princesa con el pelo largo ¿la conocen? – Pedro se mordió el labio sin poder creer la hora y media que iba a perder y vos reíste divertida.
- Yo la vi –Dijo con un poco de dificultad tu ahijada. – Es re linda – “es de lina”
- Veamos otra entonces –Sugerio Pepe.
- ¡No! Yo no la vi –Dijo cruzándose de brazos su hija.
- Yo también la quiero ver devuelta. –Juana. Y vos sonreíste y dejaste un beso en la mejilla de Pedro.
- Ok –Dijo al fin. Eran mayoría.
Pochoclos, golosinas y gaseosas para disfrutar con la película. Antes de que empiece les sacaste una foto a ellas dos, para recordar el lindo momento.
Cuando finalizo la película, que vale aclarar que en casi toda la película Pedro se rio de los chistes (malos) que hacían, fueron a comer a un mc.
- ¿Y, les gusto? –Preguntaste una vez sentados en una mesa y cenando la comida amada por todo el mundo.
- ¡Siiii! –Dijo Loli- ¿Viste la parte en que todos los hombres malos cantan? Papa se rio un montón Jajajajaja.
- ¿Y cuándo vuelan muchas velas en el aire y la princesa con el príncipe están en el barco? -Juana
- ¡Es re lindo esa parte! –Comento Lola.
Comieron entre risas y después dieron unas vueltas con el auto para volver al departamento. Cambiaste a las dos nenas con su pijama mientras Pedro llevo a Moro a hacer sus necesidades.
- ¿Tienen sueñito? –Preguntaste cuando ya habías cambiado a las dos.
- Un poquito –Dijo Juani.- Mama siempre me da una leche para dormir –Dijo tímida
- Yo también tomo una mema para dormir –Dijo Loli.
- Así es. Ahora se las traigo. ¿Dibus?
- ¡Siiii! –Dijeron a coro.
Les preparaste la mamadera a las dos, para quedarse un ratito con ellas y después cuando llegue Pedro despedirse de ellas para acostarse ustedes también.
- ¿Estas cansada?
- Un poquito. Creo que me quedo sueño de hoy a la tarde.
- Se te nota en la carita.
Ya ambos acostados vos te abrazaste a él mientras él hacia zapping con el control. Hasta que se aburrió, y apago para abrazarte y que queden pegados el uno al otro.
- ¿Te puedo hacer una pregunta? – Te pregunto él. Vos hiciste un sonido con la boca en forma de afirmación, lo sentiste sonreír y hablo- Viste que vos estas con todos estos estudios, y no saben que es lo que tenes – Vos murmuraste un “si” para que redondee- No te pregunte porque por ahí te molestaba…
- Pedro, redondea.
- Si, bueno… ¿Podrías? Qué se yo… ¿Estar embarazada?
- No.
- Fuf –Dijo con alivio- Digo, o sea vos estas a full con el baile, te estropearía todo lo que tenes pensado para tu futuro.
- Un bebe no me dañaría Pedro. ¿No queres no? – Ahora vos estás más alejada a él y tu voz está un poco quebrada.
- Me encantaría formar una familia con vos Pau, yo ya te elegí, como te dije la otra vez… Pero, justo en este momento cuando vos estas en el momento más importante laboralmente… No sé.
- Y si, ponele… ¿Quedaría embarazada? ¿Me dejarías? Claro que no hay muchas posibilidades, la ecografía que me hicieron ayer dijo que todo está normal. Y tengo un pequeño atraso, pero siempre fui irregular.
- Vos tomas las pastillas ¿no?
- Si, las tomo Pedro, quédate tranquilo. Mejor, voy a dormir.
- No te enojes Pau… Solo que pienso en vos.
- ¿En mí? Estas pensando en vos, es obvio que no queres tener más hijos, y lo haces de egoísta, porque claro… Como vos tenes a Lola, sos un egoísta. Yo tengo bien en claro lo que quiero para mi futuro. Yo quiero estas con vos, formar una familia con vos, con Lola… Tener muchos hijos, muchos perros, ser felices juntos, hasta cuando estemos viejitos. El trabajo es lo de menos, es lo de menos si se habla de una familia. Pero me quedo en claro que vos no queres lo mismo –Y hablabas ya llorando y él te miraba sin poder creer lo que le estabas diciendo, claro que él tenía una mezcla de sentimientos: miedo, a que le pase lo mismo que lo que le paso con Dolores, obvio que tenía en claro que vos sos totalmente diferente a ella, pero cuando los recuerdos de esos momentos en que no la paso nada bien, en lo que le costó volver a confiar en él, a confiar en que podía salir adelante y volver a enamorarse, como lo hizo con vos volvían entraba en pánico, y no sabía cómo enfrentar la situación. Pero también tenía ganas de jugarse por vos, por todo el amor que te tiene (se tienen) por ser feliz con vos, y con su pequeña hija, por más hijos con vos, por un casamiento, por una casa, por una familia enorme y todo lo que vos le dijiste, porque él también pensaba en ese futuro, igualito a vos, pero también pensaba en la posibilidad que habías tenido, y pensaba en que si todo resultaba ahora, el sueño que vos tenes de bailar y vivir de eso (que ya está cumplido) se estropee y que le reproches de por vida haber renunciado al baile por formar una familia con él. Cosa que vos jamás harías, ¿Cómo hacérselo entender?
- No soy egoísta –Comenzó, y como siempre, nadie lo pare. ¡No intentes interrumpirlo eh! – Todos los días de mi vida pienso en hacerte feliz, en hacerla feliz a Lola, en que esta pequeña familia resulte como tal, todos los días pienso en ustedes… Porque son ustedes lo más importante que tengo Paula. Y me duele que me digas esto, de que soy egoísta… Porque doy todo por vos. Quiero que seas la mama de mis hijos, quiero tener todos los hijos con vos, quiero casarme con vos, quiero tener una casa enorme con muchos hijitos de Moro… Con Lola ya grande y vos amamantando a uno de nuestros hijos. Te quiero a vos, para toda la vida. Y cuando te digo que me preocupo por tu futuro profesionalmente es verdad, porque sé todo lo que luchaste para estar acá, se todo lo que viviste y se todo lo que amas bailar… Y porque lo sé, y porque te amo con todo mi todo –Le sonreíste emocionada hasta las lágrimas – Quiero que vivas tu momento, quiero que disfrutes al cien por cien. Yo puedo esperar, tengo toda una vida para hacerte feliz.
- Yo no quiero que esperes más. Vos me haces feliz completamente, vos sos mi todo. Amo bailar, con toda mi alma. Pero mas te amo a vos, y no es que por ser feliz con vos, y cumplir todos nuestros proyectos voy a tener que dejar de bailar, como vos no vas a tener que dejar tu pasión, la fotografía. Pensemos y soñemos en grande.
¿En limpio? Le estabas pidiendo casamiento, un bebe, una casa, perros, todo, ya. No te importa NADA, lo amas, amas a su hija, y amas la idea de formar una familia con ellos.
- Yo te amo en grande, en inmenso –Te dijo y vos le sonreíste muerta de amor. ¡No te entraba más amor en el cuerpo! – Y prometo hacerte feliz, todos los días de mi vida.
- Te amo. Y también te prometo hacerte feliz, va de a dos la cosa ¿no?
- De a dos –Y te beso dulcemente, con ternura. Demás está decir que te entregaste a ese beso, a su amor, a su cuerpo, a él haciendo el amor. De la mejor forma.

Continuara…
QUIERO UN PEDRO CHABON!
Espero que les haya gustado, que se yo. Dejen sus comentarios. ¡Como amo leerlas!
JusPauliter.

lunes, 21 de octubre de 2013

Capitulo 140


Saliendo desde casa te maquinaste un poco, claro que ya era normal en vos, hacerte la cabeza, y más cuando estabas a punta de ir al doctor. Eve, que te busco ya de una te dijo que te tranquilices, y vos trataste, y te relajaste un poco en el viaje, porque las canciones, más que el viento choque en tu cara te relaja.
Cuando llegaste Eve te ofreció una sonrisa, que vos se la devolviste y fueron las dos para el consultorio. Natalia te dijo que esperes un momento, que Yani terminaba con otra persona y era tu turno.
¿Y gorda, te atendieron?” – Pedro. Y tus nervios crecieron. Suspiraste y le respondiste.
Amor, recién llegamos. Despues te llamo. Besitos”
-Pedro –Eve rio- Me pone de mal humor su ansiedad.
- Relaja Pochi.
Cuando salió la señora te llamaron a vos, y pediste a Eve que te acompañe adentro.
- Pau, ¿Cómo estás? ¿Mejor?
- No tuve más mareos –Dije sonriente- Ella es Eve.
- Claro, ¿todo bien?
- Si –Ella le sonrió.
- Bueno ¿Me trajiste lo que te pedí?
- Acá esta todo –Sonreíste.
Ella se llevó los estudios, te sacaste sangre y mientras analizaban todo te hicieron la ecografía que mostro que todo estaba en orden. Ni embarazos, ni algún quistecito, nada. Y admití que te sentiste más relajada.
- ¿Qué es entonces?
- Bueno, vamos a tener que esperar a los resultados de sangre. Con suerte van a estar para hoy a la tardecita.
- Bueno, dale. Despues pasó entonces.
- Tomate el día Pau… Cero baile, ¿ok? Todavía no se sabe lo que es, así que relaja. –Asentiste- Y a eso de las ocho te espero ¿dale?
- Bueno, gracias Yani.
Saliste del consultorio y con Eve fueron a su casa a tomar unos mates. Cuando llegaste le mandaste un mensaje a Pedro avisándole que los estudios estaban listos para la tardecita y que estabas en casa de Eve.
Y te llamo.
- Amor – Siempre con una sonrisa vos.
- Pau, ¿Cómo te fue?
- Ya te conté por mensajito. Todavía no se sabe nada, los análisis están alrededor de las ocho.
- Pero ¿Cómo te sentís?
- Bien –Sonreíste, el siempre quería saber cómo te sentías, y te enamoraba, admitilo- Por tomar unos mates con Eve.
- ¿No tendrías que  hacer reposo?
- Amor, me siento bien. –El bufo y vos sonreíste- ¿Ustedes, que hacen?
- Lola duerme, yo trabajo en casa, Moro te busco en la casa, y como no te vio subió devuelta con Lola –Reíste.
- Pobre chancho, lo abandone. En un ratito estoy por allá, ¿sí? Quiero saludar a Juanita. 
- No hay problema, saludos a Eve.
- Bueno, nos vemos gordo.
- Besos, te amo.
- Yo a vos –Sonreíste.

- ¡Esta insoportable! –Ella rio fuerte- Boluda, nunca estuvo así.
- ¡Paula! Encima que se preocupa.
- Pobre, es un sol… Pero exagera mucho.
- Tiene instinto paternal. A mí también me pasa, y a Guille mucho más, se vuelve loco –Reíste. Y por un momento quisiste sentir ese sentimiento.
- Que lindo –Sonreíste sincera.
Diez y veinte y la pequeña de la casa se despertó llorando al encontrarse sola, su mama la trajo hasta donde estabas vos alzada mientras dejaba  miles de besos en su mejillita.
- Mira quien nos vino a visitar Juani. –Ella te miro y vos le estiraste el brazo, pero no, quería a su mama.
- Hola hermosa de la tía –Dejaste un beso en su mejillita. Le hablaste un poquito más que la convenciste en que este en tus brazos. – Tenes todo el cachete colorado –Dijiste divertida.
- Jajajajaja sí, porque duerme de ese lado – Te respondió su mama, tu amiga.
Amabas pasar tiempo con ellas dos, cuando Juanita termino su leche la cambiaste de ropita y junto a tu amiga, las tres salieron a caminar un poquito por la zona.
A eso de las once y media decidiste volver a tu casa, quedando con tu amiga y ahijada que esta noche la esperaban para una noche de cine con Pepe y Loli.
 Pedro y Lola te esperaban con tu almuerzo nutritivo y sano: zapallito revueltos con un bife – te había avisado tu novio por mensaje. Y amabas que te cuide tanto (aunque un poco se pasaba).
- ¡Paupi! –El recibimiento que siempre vas a amar: Ella. Su sonrisa. Corriendo hacia vos. Un abrazo enorme. Un besito en tu mejilla. Sonrisas.
- Hola mi amor –La abrazaste- ¿Cómo estás?
- Bien, te extrañe. ¿Cómo te fue en el doctor? ¿A vos también te regalan caramelitos? –Sonreíste y lo viste a tu novio viéndolas con una gran sonrisa.
- Mmm no, soy un poquito grande para que me regalen y me fue bien –Dejaste un beso en su frente.
- ¿Cuándo yo sea grande no me van a dar caramelos? –Dijo un poco triste. Vos y su papa rieron.
- Falta mucho para que seas grande hermosa… Hola –Le sonreíste a él. Lo abrazaste a él. Lo besaste a él. Le sonreíste a él. Lo amas a él. Toda la vida.
- Hola amor –Sonreíste. Esas palabras dulces siempre presentes.
- ¿Cómo andan? ¡Hola Morito! –Él también te recibió con alegría y vos lo alzaste para que te dejes dar unos besos.
- Che, que después soy yo el que te besa –Reíste fuerte.
- Bueno, celosin.
- Pf, no sabes cuánto, más del perro –Reíste y lo besaste- ¿Comemos?
- Dale.
Junto con Loli pusieron la mesa y vos la ayudaste a lavarte las manos para después volver juntas a la mesa ya con la comida en esta.
- Mm, esta riquísimo –Sonreíste.
- ¿Enserio?
- Si, muy. ¿No Lo?
- No me gusta mucho esto verde –Dijo separando el zapallito a un lado con el tenedor. Típico de nenes no comer verdura.
- Es riquísimo, y tiene huevo –Dijo su papa- Proba. –Y le dio de su tenedor. Ella quedo un poco conforme.
Despues de comer vos limpiaste mientras Pedro preparaba a Lola para el jardín, una vez listos, salieron los tres para acompañar a la más pequeña.
- Chau mi amor, pórtate bien – Le diste un beso y ella bajo a upa de su papa para después saludarlo con un abrazo y entrar acompañada de una de sus compañeritas.
Pedro ya en el auto arranco y dieron unas vueltas hasta que quisieron volver al departamento para descansar un poco. Ambos tenían el día libre.
- Estoy re cansada –Dijiste ya en el ascensor abrazándote de él.
- Ahora nos acostamos y hasta las cuatro y media no nos levantamos.
- Yo puedo seguir de largo –Dijiste divertida- No, mentira. Hasta cuatro y media está bien.
- Morcita. –Te beso dulcemente.
Y a eso de que estabas cansada no lo dijiste por decir. Te cambiaste poniéndote tu pijama de verano y te acostaste seguida por el quien te abrazo desde la espalda.
- Dormir a cucharita garpa todo el año –Dijo en tu oído y vos reíste.
- Mientras que sea conmigo no más, obvio.
- ¿Con quién sino? Lola me abraza a mí, así que imposible –Reíste.
- Te amo bobo.
- Yo también boba –Sonreíste y entrelazaste tus dedos con lo de su mano.
Y te dormiste, se durmieron. Y menos mal que el había puesto la alarma si no, posta que seguían desde largo.
- Mmm. No quiero levantarme –Lo abrazaste.
- Te podes quedar si queres.
- No… También quiero ir con ustedes. –El rio.
- Yo te despierto un poquito más –Dijo divertido y te lleno de besos en toda la cara, se subió  a vos y siguió con los besos, volviéndose un poco más apasionados, hasta que paro, solo porque tenían que buscar a Lola al jardín.
Ambos se vistieron y salieron a buscar a Loli quien con una sonrisa salió corriendo cuando le dieron el permiso y los abrazo. Es que ustedes eran lo único que tenía, y los amaba profundamente. Cuando volvían para la casa entre charla tu celular sonó y en la pantalla apareció el nombre de tu doctora, Yanina.
- Hola, Yani.
- Pau ¿Cómo estás? Te llamaba para avisarte que los estudios se  retrasaron. El lunes ya van a estar.
- Ah bueno, dale. No hay problema. El lunes paso entonces.
- Nos vemos Pau, y perdón por el amague.
- Jajajaja no hay problema, besos.

Continuara…


JusPauliter. 

viernes, 18 de octubre de 2013

Capitulo 139



- Permiso –La voz te tembló. Estabas con miedo, es que no sabía que te pasaba.
- Pasa Pau – Tu doctora, Yanina  te saludo con alegría- ¿Todo bien?
- Si, eso creo. ¿Vos?
- Muy bien… ¿Qué anda pasando, con esa carita de preocupación?
- La verdad no tengo idea
- Sentate, contame dale.
- Desde ayer que empecé con mareos fuertes. Hoy bailando me desmaye… Y estoy preocupada, porque el miércoles que viene bailamos.
- Mmm, vamos  a hacer un chequeo mientras me contas – Te levantaste de la silla y empezó a hacer un control – Contame, Pau ¿Estas comiendo las cuatro comidas?
- Sí, claro. Hago las cuatro sanamente, no soy de comer muchas porquerías. Sacando los chocolates- Reíste y ella lo hizo con vos.
-¡Sos terrible! Entonces, haces las cuatro comidas… ¿Algún golpe? ¿Nada?
- No, que yo sepa.
- ¿Solamente mareos?
- Si, hasta ahora. Bueno, en realidad hoy a la mañana no acabe de tragar agua que tuve que ir al baño.
- Ajam. ¿Posibilidades de un embarazo?
- ¿Las hay? – y tu cara de preocupación.
- Bueno, no sé. Decime vos, ¿se están cuidando con tu pareja?
- Sí. Tomo las pastillas que me recetaste.
- Para acabar con toda duda mañana por la mañana volve para hacer unos estudios ¿sí? Te voy a pedir que me traigas el último estudio que te hiciste de sangre, y una muestra de orina, ¿dale? Mañana hacemos una ecografía con Gabriel para sacar todas las dudas –Asentiste, un poco con miedo- Relaja Pau, no debe ser nada grabe. Eso sí, hace reposo todo el día.
- Es que no puedo Yani, estoy con un montón de trabajo.
- Primero está la salud, y si acabas de desmayarte te van a entender, cuídate Pau.
- Bueno.
- Nos vemos mañana ¿sí? Pedile a Natalia, la secretaria que te de un turno para mañana –Asentiste nuevamente.
Estabas aterrada, tenías bastante miedo de lo que te podría estar pasando, tenías bronca, ¿justo ahora me va a pasar esto? – te reprochaste- Rogabas porque no sea algo grave, ni mucho menos un embarazo. Obvio que amarías ser mama, pero no justo ahora que estas metida tanto en el baile, con miles de propuestas, y que claro… Pedro no quiere saber nada en ser papa nuevamente, no por ahora. Tenías miedo de que si lo estabas, como iba a reaccionar el, capaz se enojaba y te dejaba sola, con tu bebe… ¡Deja de maquinarte! Yanina solo te pregunto si había posibilidades, y obvio que no las había si vos tomabas siempre tus pastillas anticonceptivas.
Cuando saliste del consultorio te sentiste otra vez mareada cuando el calor choco a tu cuerpo. Respiraste hondo, paraste, pero el mareo seguía y unas ganas de devolver otra vez te invadió.
No dudaste y llamaste a Eve para que te busque. Solo tardo diez minutos.
- Pau, ¿Qué paso? – Bajo del auto y te abrazo.
- Estoy re mareada, no sé qué me pasa. –Tu voz débil.
- Veni, que te ayudo a entrar al auto. Vamos a un médico.
- No, recién salgo de lo de Yanina, me dijo de hacer reposo.
- ¿Qué te pasa?
- No sé, mareos… Ganas de vomitar continuamente, desmayos –Ella te miro sin poder creer.
- ¿Qué te dijo Yani?
- Me dio para hacerme estudios, mañana tengo que volver.
- ¿Pedro sabe?
- No… Es que no quería preocuparlo, y tampoco pensé que iba a empezar con desmayos.
- Paula, no importa eso, él tiene que estar con vos. ¿Estas comiendo bien? –Asentiste.
- Sí. Tengo miedo de que sea algo neuronal, otra vez… O peor, un embarazo. –Estaban en tu casa, solas.
- ¿Lo neuronal no estaba curado por completo?
- Si, pero no se…
- ¿Y el embarazo? ¿Posibilidades?
- No sé –Dijiste asustada- Yani dijo que había muchas variantes, capaz no es nada, solo alguna enfermedad que estoy incubando.
- Prefiero un embarazo antes de estar enferma, Pau.
- Pedro no quiere… ¿Y si estoy? ¿Qué voy a hacer? ¿Mira si me deja?
- No hables pavadas Pau, Pedro te ama.
- Me ama, pero no quiere tener hijos conmigo… Algo ilógico.
- ¿Dudas?
- No… Pero. Me siento mal y digo cualquier pelotudez.
- Tranqui Pau, todo va a estar bien.
- ¿Me acompañas mañana? Por favor. Tengo miedo.
- Obvio que sí. Acóstate dale, estas re pálida. ¿Queres que te prepare algo para comer?
- No, no tengo hambre. ¿Juani, la dejaste sola?
- Quedo con el papa – Sonreíste.
- Anda Eve, enserio, yo me arreglo y debe estar por llegar Pedro.
- Cuando llegue me voy, no te voy a dejar sola –Sonreíste y le agradeciste- ¿Mira si me das un sobrinito?
- No jodas tarada.
- Che, que es lo más lindo. No te limites a ser feliz por Pedro, pensa un poco en vos.
- Miles de veces hablamos de esto con él, y me dijo que no quiere tener hijos, no por ahora, para aprovechar bien a Lola.
- Paula, tenes 29 años, ¿Cuándo vas a ser mama, entonces? Aprovecha, que enserio, es la mejor edad.
- No cantes victoria igual.
- No, obvio que no.
Media hora llego Pedro con Lola, y se sorprendió verte en la cama, un poco pálida.
- Buenas… ¿Qué paso?
- Tu mujer anda con mareos, un día de reposo, contrólala – Y como odiaste a tu amiga.
- ¿Enserio gorda? ¿Qué paso?
- Me desmaye hoy en el ensayo… Baja de presión, supongo. –Lola se acercó a vos y te dio un  besito lo que te hizo sonreír.
- ¿Fuiste al doctor?
- Si, mañana tengo que volver para hacerme unos estudios, me acompaña Eve, vos trabajas.
- No te voy a dejar sola si estas así…
- No es nada grave gordo.
- Aparte yo mañana a la mañana estoy al pedo, así que no te preocupes, yo la cuido y cuando salgamos, la obligo a que te llame.
- Bueno… ¿Comiste algo?
- No tengo mucha hambre.
-  ¿Una sopa, al menos? – Sopa en pleno octubre, bien. Asentiste.
- Bueno, los dejo. ¿Me llamas?
- Si, gracias enserio –La abrazaste – Te quiero, saludos a Juanita.
- Serán dados.
Comiste en la cama, porque Pedro lo dijo así, serio y no te quedo otra. Lola te acompaño un ratito en la cama mirando la tele hasta cuando se tuvo que ir al jardín. Cuando estabas intentando dormir llego Pedro y te asusto abrazándote.
- Perdón- te susurro, vos sonreíste y te diste vuelta para mirarlo – Hola hermosa.
- Hola –Un beso en su nariz.
- ¿Cómo te sentís?
- Descompuesta.
- ¿También andas mal del estómago? –Asentiste y empezó a acariciarte tu pansa.
- ¿Puedo dormir?
- ¿Cómo no vas a poder? Veni –Y te abrazo poniéndote en su pecho.
- Te amo –Dejaste un beso en su pecho.
- Yo también mi amor, descansa.
La tranquilidad no te duro mucho que a la media hora estabas en el baño devolviendo, otra vez.

Continuara…
JusPauliter.

Ñacañaca(¿?)

lunes, 14 de octubre de 2013

Capitulo 138


Cuando llegaste a casa Pedro y Lola ya estaban listos esperándote para ir a casa de Lali, entonces vos te duchaste rápido, te pusiste algo fresquito y cuando estabas lista salieron para casa de tu amiga.
Fue Peter quien los recibió con una sonrisa.
- Hey, ¿Cómo andan? – Saludo a Pedro, a Loli y por ultimo te abrazo.
- ¡Felicitaciones! No te había visto –Sonrei.
- Gracias Pauli –Sonrió- No doy más de felicidad.
- Y eso que la tuviste que remar –Rieron – Me encanta que les esté pasando todo esto.
- ¡Hey vos! Deja de robarme a mi amiga –Reíste al ver a Lali detrás de Peter.
- Hola loquita –Se abrazaron
- Al fin te veo Paula. Basta de compromisos, no va a ser cosa que te olvides de mí casorio.
- ¡Jamás! ¿Cómo me voy a olvidar? Estas con un brillo nena, felicitaciones otra vez.
- Basta que me haces poner colorada eu. Ustedes dos al fondo, les esperan las pizzas –Señalo a Peter y a Pepe.
- Y ya te mundanea. Lo que te espera amigo. –Pepe a Peter. Ustedes dos rieron.
- Vos hermosa ¿queres dibujar? Arriba hay miles de lápices de colores.
-  Sii.
- Buenísimo, ahí te los busco.

- ¡Contame! ¿Cómo va la preparación?
- A full, por suerte Peter me ayuda mucho… Viste que algunos le dejan todo a la mujer –Asentiste sonriendo- Sorprendentemente se está re portando.
- Jajajaja buenísimo hey. ¿Muchos nervios?
- Demasiados, pero a la vez estoy relajada. Ya tenemos todo listo, falta que llegue el día y nada más.
- Ay qué lindo La. Se te ve tan bien – Ella sonrió- ¿Y la luna de miel?
- En noviembre, salimos para Europa: Francia, Italia, Venecia… No sabemos bien todavía, pero vamos por un mes.
- ¡Ay qué lindo! –Y la abrazaste.
- Se me ponen la piel de gallina –Y vos reíste- ¿Y vos, todo bien?
- Si, todo tranquilo. A full con el baile, hacemos la exposición el miércoles que viene, así que… ¡Ay, tengo tus tarjetas!
- Buenísimo Pau. Escúchame, el viernes este no, el otro unas amigas organizaron una cena con joda, tipo despedida de soltera… Lo hacemos acá, en casa, ¿no queres venir?
- Si obvio, que genial.
La noche transcurre en risas mientras charlan, en anécdotas y en cosas en común que vivieron. Vos estas cansada y se lo haces saber a Pedro, entonces para las doce y media vos ya estas acostada en tu cama esperando a Pedro que se encuentra en el patio fumando el antepenúltimo de sus puchos. Recordaste que habías intentado secarle ese vicio más de una vez, y que después de una vez te conteste mal, te obligues a no hacerlo más. “De todos modos es mi vida” te dijo aquella vez. Vos te quedaste en silencio pensando que su vida era la tuya también.
- ¿Dormís? –Lo sentiste sentarse en tu cama mientras se ponía el pantalón de su pijama.
- No. – Pero ni te moviste, porque lo querías hacer.
- Mmm, hola –Te susurro mientras dejaba un beso en tu cuello y te rodeaba con uno de sus brazos.
- Amor, quiero dormir.
- ¿Pasa algo?
- Solo que tengo sueño. ¿No molesta sí..?
- Obvio que no –Entonces te dejo otro beso en tu espalda y lo sentiste que se dio vuelta. Es obvio que se había molestado, pero vos no querías otra cosa que dormir, no sabías el porque te sentías un poco débil, y supusiste que era del mismo cansancio.
Pero a la madrugada de este jueves te despertaste sintiéndote horrible, y fuiste por un vaso de agua fría, lo que te hizo peor y fuiste al baño, al inodoro, a devolver.
Te lavaste la cara con agua fría unas cuatro veces y lograste despabilarte para tu mala suerte. Fuiste a la cocina por un té y saliste al balcón en compañía de Moro quien te había escuchado y bajo las escaleras del altillo para estar con vos.
La vista a la ciudad urbana te relajo un poco y cuando entraste para volver a la cama te lo encontraste a Pedro quien se había dado cuenta de tu falta de presencia en la cama que compartían.
- ¿Pasa algo amor?
- No, me desperté toda calurosa y fui a tomar un vaso de agua… Pero me hizo mal y fui por un té.
- Estas un poco pálida – Beso tú frente y vos te abrazaste a él.
- Me desperté con ganas de ver a mi papa. – Esas ganas de abrazarlo, de sentirlo, de hablar con él.
- Mmm, después lo podes llamar –Asentiste- ¿volvemos a la cama?
- Si, dejo esto y voy.
Y dejaste la tasa en la cocina para después plantar un beso en la cabeza de Morito y como si supiese subir de nuevo las escaleras para seguir cuidando del sueño de Lola.
- ¿Enserio estas bien?
- Si, abrázame – Y lo hizo cuando vos apoyaste tu cabeza en su pecho, él te rodeo con sus dos brazos y apoyo sus labios en tu pelo. Levantaste la cabeza para mirarlo y que él te sonría.
- ¿Qué?
- Que te amo.
- Yo también te amo – Sonreíste y lo besaste dulcemente- ¿Dormimos un ratito más?
- ¿Me puedo quedar acá? – Preguntaste cuando apoyaste la cabeza de nuevo en su pecho.
- No hay nada más lindo que te duermas ahí amor.
Sonreíste plena y perdiste el conocimiento durmiéndote.


Diste una vuelta, seguida a otra y empezaste a ver todo doble, de repente perdiste el conocimiento y todo se te volvió negro.
Sentiste que nadie paraba de hablar, todos como apurados, inquietos, y cuando lograste tener conocimiento una punzada en la panza te dejo sin aliento y empezaste a llorar.
Romina te abrazo y sentiste como su cara se había relajado.
No parabas de llorar, y bien no sabías porque.
- Tranquila Pau, tranquila. Fue solo un desmayo. El doctor de la academia está por llegar –Te aviso- Escúchame, trata de tranquilizarte. –Asentiste. Es que no sabías que te había pasado.
Cuando lograste tranquilizarte el doctor llego, te hizo un control y algunas preguntas, pero para vos estaba todo normal, solo esos mareos que empezaron ayer.
- Necesito que te hagas estudios, que vayas a ver a tu médico de cabecera para que él te informe mejor. Puede que algo no anda bien ahí, y mejor prevenir ¿sí?
- ¿En qué sentido…? Yo me siento bien, solo bueno los mareos.
- En el sentido de alimentación, neuronal, hay muchas variantes señorita Chaves. Por eso, mejor que vayas al consultorio de tu medico ¿okey?
- Sí. Gracias.
- Bueno, eso es todo. Haga reposo, aunque sea veinticuatro horas. – Porque vio tu cara de desconcierto. ¿Cómo reposo, cuando faltan apenas cinco días para la exposición?
- Hacele caso Pau, te queremos bien para el miércoles ¿sí? ¡Y anda al médico! –Maxi que había llegado recién.
- Si, lo voy a hacer.
- Bueno, obviamente que el ensayo termina acá –Romí- ¿Andas en auto, Pau?
- Em no, ahora me tomo un taxi, no te preocupes Ro.
- Vamos, te llevo. ¿A casa?
- Voy a pasar por el médico, por eso, no te preocupes.
- Bueno, está bien. Cualquier cosa, avísame, ¿sí? Tenemos confianza.
- Si, gracias Romí, por todo.
Te despediste de Maxi, Lara, Bautista y Romí y saliste para el médico.
Admitamos que un poquito de miedo tenes. Mucho tenes.


Continuara…
JusPauliter.

domingo, 13 de octubre de 2013

Capitulo 137


Día jueves y los dos estaban desayunando en la terraza acompañados por Moro. El día estaba hermoso, por fin se hacía notar la primavera y eso a vos te ponía de muy buen humor, amabas la primavera, las flores, los pajaritos y hasta el calorcito que ya pegaba fuerte.
- Me voy gordo, quédate vos con el auto. Y si queres después me buscas- El que tenía día libre hoy, era él.
- Mándame un mensajito antes, así llego a tiempo.
- Dale, te amo –Lo besaste dulcemente, agarraste a Moro de su correa y juntos salieron en busca de un taxi.
Por suerte habías salido con tiempo, y no te costó mucho encontrar un taxi que te lleve. Hoy eran todas buenas para vos.
Cuando llegaste a la sala de ensayo ya estaba Romí con Bautista charlando animadamente. Saludaste a los dos, y te fuiste a poner tus media puntas para empezar con todo. Hoy el ensayo era de nueve y media a doce y media. Larguito, pero faltaba poco para la exposición.
- Bueno, hoy hay que meterle con todo eh, vamos que falta poquito para que mis bailarines la rompan como saben –Dijo con alegría Romí y vos con tu compañero festejaron lo dicho para después poner manos a la obra.
Diez y media y casi que te caes al piso. Te sentiste mareada y frágil, suerte que Bautista te atajo y sin dudar te hizo sentar en el piso, y junto con Romí te hicieron aire.
- ¿Estas bien Pau? –La couch preocupada.
- Si, capaz una baja de presión. Pero ya estoy bien.
- Voy a buscarte algo para tomar, ya vuelvo
- No Bauti, enserio, ya estoy bien.
- Anda –Le dijo Romí – Flaca, ¿desayunaste?
- Si, mates con galletitas.
- Bien, ¿Y hace días te viene pasando esto, o recién?
- No, recién. Debe ser por el calor Romí, no te preocupes.
- Bueno… Toma el agua –Bauti acababa de llegar- Relaja un poco, descansa y en media hora empezamos devuelta. Traigo algo para que comas, ¿sí? – Y solo asentiste, porque Romí ya había salido en busca de tu alfajor.
Te sentías bien nuevamente entonces empezaron de nuevo y no pararon hasta que fue la hora de irse, te mareaste de nuevo cuando te levantaste de una pero disimulaste agarrándote de una de las paredes. ¿Qué me está pasando? Te preguntaste, suspiraste, soltaste a Moro de la correa y fuiste a encontrarte con Pedro y Lola que te esperaban fuera de la academia.
- Buenas – Pedro y su sonrisa al verte, la tuya al verlo sonreír.
- Hola amor –Lo besaste dulce y delicadamente – Hola hermosa –Y ella beso tu mejilla - ¿Cómo están?
- Bien, papa necesita va ca cio nes.
- ¿Eh? –Reíste. No podías creer que una nena de dos años y medio hable así.
- Jajajajaja así se lo dije yo a ella. Va ca cio nes. Estoy a punto de un estrés.
- ¿Paso algo?
- Además que me dijeron que teníamos que hacer la sesión de nuevo, nada.
- ¿Por?
- Que se yo, están todos locos ahí. Una mina que casi ninguna foto le gusto, entonces como tiene plata y tiempo libre quiere que hagamos de nuevo al sesión, pero esta obvio que a nadie le importa el que hace las fotos, no le interesa si el fotógrafo tiene una vida eh.
- Guau.
- ¿Guau?
- Bueno, tranquilízate amor, ¿sí? Ahora disfruta que estas con nosotras, no se habla tema trabajo ¿ok? Relaja –Dejaste un beso en su mejilla- Escúchame Loli ¿Te parece si invitamos a papa a la plaza a hacer picnic? Almorzamos sandwichitos y después te dejamos en el jardín.
- ¡Siiii!
- Ni una palabra, ya está todo arreglado ¿ok? –Y él te sonrió.

Preparabas los sandwichitos mientras Pedro hamacaba a Lola a solo unos pocos metros de donde estabas vos. Cuando de repente son el celular de Pedro, claro que atendiste.
- Hola
- ¿Pedro? –Una voz femenina.
- Em no, Paula ¿Quién habla?
-  Ah… Em Dolores, ¿está por ahí Pedro? - ¿Dolores? ¿DOLORES? Si, nena. Dolores.
- Si… Ahí te paso… Pedro, para vos. Dolores. –Y él te miro con una cara de desconcierto. Vos te volviste a donde estaban sus cosas, ya maquinándote a mil por hora, necesitabas tranquilizarte, necesitabas hacerlo para no pensar cualquier cosa, porque siempre que lo haces las cosas terminan mal en peor.
A los diez minutos Lola y Pedro vienen de la mano con una sonrisa jugando hasta vos.
- ¿Sandwichitos? – En realidad dijo “saachitos” pero se dio a entender.
- Acá, toma Loli, sentate acá en la lonita –Y ella te sonrió.
- ¿Todo bien?
- No sé, vos dirás.
- Todo bien –Afirmo y vos asentiste.
La única que entablo una conversación fueron vos con Lola, Pedro en silencio y de vez en cuando metía algún comentario, obvio que había pasado algo, y eso te ponía mal, te alteraba. Querías saber ya lo que había pasado en esa conversación con Dolores, que por cierto hace meses que no llamaba, o eso sabias vos.
Despues de ir los tres al tobogán llego la hora de llevar a Lola al jardín, y así lo hicieron, y volvieron los tres (no nos olvidemos de Moro) para el departamento, en silencio.
Vos cuando llegaste te invadió una angustia, que no sabías muy bien por qué pero te encerraste en el baño y lloraste porque lo era necesario, era necesario que te desahogues.
- Gorda ¿estás bien?
Pero ni responderle podías, porque no te salía la voz.
- Amor… ¿Estas enojada por algo que no se? Hey…
Hasta que entro y te vio sentada en el piso llorando con tus ojos todos brillosos, cristalinos y te abrazo para que vos te abraces a él.
- Pau, ¿Qué pasa?
- Tengo miedo – Eso es lo que tenías, miedo, miedo y mucho miedo.
- ¿Miedo? ¿Ah qué?
- No sé.
Estuvieron más de diez minutos abrazados cuando él se separó de vos para sacarte las lágrimas, que te de un beso en la frente y que se pare para después ayudarte a vos. Lavarte la cara e ir al comedor para encontrarte con el sentado en una de las sillas que te haga señas que te sientes junto a él y que te arrime un vaso de agua.
- ¿Es por qué llamo Dolores, no? –
- No
- ¿Entonces qué es? Pau…
- Bueno en realidad sí y no. No sé qué me pasa. Me agarro una angustia de la nada, capaz es por lo de Dolores que justo vengo a atender yo y…
- Quería saber si podía ver a Lola. Le dije que lo tenía que pensar, porque no quería problemas con vos, quería evitar justamente esto: que te sientas mal por mí. Pau ayer cuando te dije que siempre íbamos a estar juntos, era verdad eh. No quiero que nada te ponga mal, no quiero que Dolores ni nadie te haga sentir mal por culpa mía, pero inevitablemente creo que no puedo hacer nada, es la mama de Lola y pienso en el mañana, en cuando crezca Lola… No quiero que me odie como yo odie a mi viejo  ¿entendes? –Asentiste- Sos… Sos el amor de mi vida Pau, y a pesar de que pase tiempo con Dolores por Lola, eso nada va a cambiar, yo ya te elegí a vos, y no hay vuelta atrás.
- ¿Me lo prometes? Porque si vos queres volver a intentar estar con Dolores te juro que yo me abro, enserio… No quiero que sea más tarde y que el sufrimiento sea más grande.
- Te lo prometo, te lo prometo mil veces. Siempre juntos, siempre.
Y sonreíste, lo amaste una vez más, mil veces más.
- Te amo.
- Yo también mi amor, te amo.
Sonreíste- ¿Vamos a pasear a Moro? Esta re lindo.
- Yo pensaba quedarme toda la tarde acurrucado a vos, pero como quieras.
- Te podes acurrucar a mí en la costa, ¿vamos? Por fis.
- Dale –Te beso dulcemente.
- Me lavo la cara, preparo la mochila para después de buscar a Loli me voy a la escuelita.
- Dale gorda, te espero.

Como se te pasaba las horas volando cuando estabas junto a él. Habían salido en auto para la costa, y ahí salieron a caminar con Morito que estaba feliz, el chancho amaba pasear. Luego se sentaron en el pasto bajo un árbol grande, uno al lado del otro.
- Te estas durmiendo –Dijo divertido.
- Es que si me acaricias así el pelo, voy a quedar en coma amor.
- Jajajaja. ¿Estas mejor, no?
- Si… Gracias por contarme.
- Lo iba a hacer.
- ¿entonces? ¿Qué arreglaron?
- Para la semana que viene, seguro el viernes. Tengo bastante trabajo.
- Ajam.
- Amor, si queres venir con nosotros, no hay problema eh
- Prefiero que no. Voy a estar incomoda.
- Como vos quieras – Te beso dulce y corto
- Estaba pensando en que si queres, mañana podemos llevar a Loli y a Juana al cine
- Dale, sí. Buenísimo. –Sonreíste- Como amo esa sonrisa – Y sonreíste más aun- Mira que no me resisto eh – Reíste y sonreíste más. Para que él te apoye en el pasto y se ponga arriba tuyo, besarte en toda la cara causándote cosquilla.
- Basta eu –Dijiste riendo y lo besaste por un largo tiempo.

Continuara…