lunes, 21 de octubre de 2013

Capitulo 140


Saliendo desde casa te maquinaste un poco, claro que ya era normal en vos, hacerte la cabeza, y más cuando estabas a punta de ir al doctor. Eve, que te busco ya de una te dijo que te tranquilices, y vos trataste, y te relajaste un poco en el viaje, porque las canciones, más que el viento choque en tu cara te relaja.
Cuando llegaste Eve te ofreció una sonrisa, que vos se la devolviste y fueron las dos para el consultorio. Natalia te dijo que esperes un momento, que Yani terminaba con otra persona y era tu turno.
¿Y gorda, te atendieron?” – Pedro. Y tus nervios crecieron. Suspiraste y le respondiste.
Amor, recién llegamos. Despues te llamo. Besitos”
-Pedro –Eve rio- Me pone de mal humor su ansiedad.
- Relaja Pochi.
Cuando salió la señora te llamaron a vos, y pediste a Eve que te acompañe adentro.
- Pau, ¿Cómo estás? ¿Mejor?
- No tuve más mareos –Dije sonriente- Ella es Eve.
- Claro, ¿todo bien?
- Si –Ella le sonrió.
- Bueno ¿Me trajiste lo que te pedí?
- Acá esta todo –Sonreíste.
Ella se llevó los estudios, te sacaste sangre y mientras analizaban todo te hicieron la ecografía que mostro que todo estaba en orden. Ni embarazos, ni algún quistecito, nada. Y admití que te sentiste más relajada.
- ¿Qué es entonces?
- Bueno, vamos a tener que esperar a los resultados de sangre. Con suerte van a estar para hoy a la tardecita.
- Bueno, dale. Despues pasó entonces.
- Tomate el día Pau… Cero baile, ¿ok? Todavía no se sabe lo que es, así que relaja. –Asentiste- Y a eso de las ocho te espero ¿dale?
- Bueno, gracias Yani.
Saliste del consultorio y con Eve fueron a su casa a tomar unos mates. Cuando llegaste le mandaste un mensaje a Pedro avisándole que los estudios estaban listos para la tardecita y que estabas en casa de Eve.
Y te llamo.
- Amor – Siempre con una sonrisa vos.
- Pau, ¿Cómo te fue?
- Ya te conté por mensajito. Todavía no se sabe nada, los análisis están alrededor de las ocho.
- Pero ¿Cómo te sentís?
- Bien –Sonreíste, el siempre quería saber cómo te sentías, y te enamoraba, admitilo- Por tomar unos mates con Eve.
- ¿No tendrías que  hacer reposo?
- Amor, me siento bien. –El bufo y vos sonreíste- ¿Ustedes, que hacen?
- Lola duerme, yo trabajo en casa, Moro te busco en la casa, y como no te vio subió devuelta con Lola –Reíste.
- Pobre chancho, lo abandone. En un ratito estoy por allá, ¿sí? Quiero saludar a Juanita. 
- No hay problema, saludos a Eve.
- Bueno, nos vemos gordo.
- Besos, te amo.
- Yo a vos –Sonreíste.

- ¡Esta insoportable! –Ella rio fuerte- Boluda, nunca estuvo así.
- ¡Paula! Encima que se preocupa.
- Pobre, es un sol… Pero exagera mucho.
- Tiene instinto paternal. A mí también me pasa, y a Guille mucho más, se vuelve loco –Reíste. Y por un momento quisiste sentir ese sentimiento.
- Que lindo –Sonreíste sincera.
Diez y veinte y la pequeña de la casa se despertó llorando al encontrarse sola, su mama la trajo hasta donde estabas vos alzada mientras dejaba  miles de besos en su mejillita.
- Mira quien nos vino a visitar Juani. –Ella te miro y vos le estiraste el brazo, pero no, quería a su mama.
- Hola hermosa de la tía –Dejaste un beso en su mejillita. Le hablaste un poquito más que la convenciste en que este en tus brazos. – Tenes todo el cachete colorado –Dijiste divertida.
- Jajajajaja sí, porque duerme de ese lado – Te respondió su mama, tu amiga.
Amabas pasar tiempo con ellas dos, cuando Juanita termino su leche la cambiaste de ropita y junto a tu amiga, las tres salieron a caminar un poquito por la zona.
A eso de las once y media decidiste volver a tu casa, quedando con tu amiga y ahijada que esta noche la esperaban para una noche de cine con Pepe y Loli.
 Pedro y Lola te esperaban con tu almuerzo nutritivo y sano: zapallito revueltos con un bife – te había avisado tu novio por mensaje. Y amabas que te cuide tanto (aunque un poco se pasaba).
- ¡Paupi! –El recibimiento que siempre vas a amar: Ella. Su sonrisa. Corriendo hacia vos. Un abrazo enorme. Un besito en tu mejilla. Sonrisas.
- Hola mi amor –La abrazaste- ¿Cómo estás?
- Bien, te extrañe. ¿Cómo te fue en el doctor? ¿A vos también te regalan caramelitos? –Sonreíste y lo viste a tu novio viéndolas con una gran sonrisa.
- Mmm no, soy un poquito grande para que me regalen y me fue bien –Dejaste un beso en su frente.
- ¿Cuándo yo sea grande no me van a dar caramelos? –Dijo un poco triste. Vos y su papa rieron.
- Falta mucho para que seas grande hermosa… Hola –Le sonreíste a él. Lo abrazaste a él. Lo besaste a él. Le sonreíste a él. Lo amas a él. Toda la vida.
- Hola amor –Sonreíste. Esas palabras dulces siempre presentes.
- ¿Cómo andan? ¡Hola Morito! –Él también te recibió con alegría y vos lo alzaste para que te dejes dar unos besos.
- Che, que después soy yo el que te besa –Reíste fuerte.
- Bueno, celosin.
- Pf, no sabes cuánto, más del perro –Reíste y lo besaste- ¿Comemos?
- Dale.
Junto con Loli pusieron la mesa y vos la ayudaste a lavarte las manos para después volver juntas a la mesa ya con la comida en esta.
- Mm, esta riquísimo –Sonreíste.
- ¿Enserio?
- Si, muy. ¿No Lo?
- No me gusta mucho esto verde –Dijo separando el zapallito a un lado con el tenedor. Típico de nenes no comer verdura.
- Es riquísimo, y tiene huevo –Dijo su papa- Proba. –Y le dio de su tenedor. Ella quedo un poco conforme.
Despues de comer vos limpiaste mientras Pedro preparaba a Lola para el jardín, una vez listos, salieron los tres para acompañar a la más pequeña.
- Chau mi amor, pórtate bien – Le diste un beso y ella bajo a upa de su papa para después saludarlo con un abrazo y entrar acompañada de una de sus compañeritas.
Pedro ya en el auto arranco y dieron unas vueltas hasta que quisieron volver al departamento para descansar un poco. Ambos tenían el día libre.
- Estoy re cansada –Dijiste ya en el ascensor abrazándote de él.
- Ahora nos acostamos y hasta las cuatro y media no nos levantamos.
- Yo puedo seguir de largo –Dijiste divertida- No, mentira. Hasta cuatro y media está bien.
- Morcita. –Te beso dulcemente.
Y a eso de que estabas cansada no lo dijiste por decir. Te cambiaste poniéndote tu pijama de verano y te acostaste seguida por el quien te abrazo desde la espalda.
- Dormir a cucharita garpa todo el año –Dijo en tu oído y vos reíste.
- Mientras que sea conmigo no más, obvio.
- ¿Con quién sino? Lola me abraza a mí, así que imposible –Reíste.
- Te amo bobo.
- Yo también boba –Sonreíste y entrelazaste tus dedos con lo de su mano.
Y te dormiste, se durmieron. Y menos mal que el había puesto la alarma si no, posta que seguían desde largo.
- Mmm. No quiero levantarme –Lo abrazaste.
- Te podes quedar si queres.
- No… También quiero ir con ustedes. –El rio.
- Yo te despierto un poquito más –Dijo divertido y te lleno de besos en toda la cara, se subió  a vos y siguió con los besos, volviéndose un poco más apasionados, hasta que paro, solo porque tenían que buscar a Lola al jardín.
Ambos se vistieron y salieron a buscar a Loli quien con una sonrisa salió corriendo cuando le dieron el permiso y los abrazo. Es que ustedes eran lo único que tenía, y los amaba profundamente. Cuando volvían para la casa entre charla tu celular sonó y en la pantalla apareció el nombre de tu doctora, Yanina.
- Hola, Yani.
- Pau ¿Cómo estás? Te llamaba para avisarte que los estudios se  retrasaron. El lunes ya van a estar.
- Ah bueno, dale. No hay problema. El lunes paso entonces.
- Nos vemos Pau, y perdón por el amague.
- Jajajaja no hay problema, besos.

Continuara…


JusPauliter. 

3 comentarios:

  1. ayyy que lastima,yo quería que pau este embarazada!!! muy bueno,seguí subiendo!!!

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  2. hay y yo pense que se venia el bebe , hay que seguir esperando

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  3. Me encanto que ternura Jus pero tipo que quería bebe jajajaj tendremos que esperar o por hay viene y es una pequeña trampa jajajaja

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