Te despertaste con el sonido del
celular, una llamada. Y cuando lograste liberarte de los brazos de Pedro
cortaron.
De la academia. Pensaste que por
algo importante te llamaban, y más siendo las ocho de la mañana. Entonces
llamaste vos.
- Buen día Pau – Y del otro lado
se escuchó la voz de Lara.
- Hola, buen día Lari.
- Seguramente te desperté, pero
era para avisarte que hoy Romí no puede venir así que no hay ensayo. Igualmente
me comento que están súper bien con las coreos, así que no hay mucho problema.
- Si, la verdad estamos bien a
tiempo. Gracias por avisar La.
- No hay porque. Le surgió un
problema de salud con su hijo, así que pidió que les avise.
- No hay problema, Lari. Entonces
nos vemos mañana.
- Dale, perdón por despertarte.
Nos vemos Pau.
- Adiós.
Sonreíste feliz. Tu día no estaba
tan cargado.
- Que sonrisita – Te dijo Pedro.
Vos reíste y te volteaste para abrazarlo.
- No tengo ensayo – Sonreíste.
- Buenísimo, podes amasar toda la
tarde.
- Puf. Nunca amaso. Además, no sé
si te acordas, pero te hice una torta riquísima para tu cumpleaños nene.
- Por eso mismo, riquísima y no
quedo nada. Podría hacer otra.
- Soña –El rio y te abrazo para
besarte dulcemente, vos también lo abrazaste con tus piernas y brazos, para
también acoplarte al beso.
- No hay nada más lindo que
comenzar el día haciéndole el amor a mi amor. – Te dijo entre besos mientras te
sacaba tu pantalón del pijama. Vos solo sonreíste y te dejaste llevar.
- Quietita –Te susurro cuando
intentaste moverte, para preparar el desayuno. Eran las nueve de la mañana y
ustedes acababan de hacer el amor. Vos tenías hambre de unas tostadas con café.
Él se quería quedar con vos hasta que sea la hora de irse, no tenía tu suerte y
en una hora tenía que estar en su trabajo.
- Tengo hambre Pedro –Te
quejaste. Él te corrió de su pecho para que quedes en el colchón y él arriba
tuyo.
- Este sábado te invito a cenar.
- ¿A dónde? Pero tengo hambre
ahora.
- Jajajajajajaja boba. ¿Qué
importa dónde? Nosotros dos, como novios que somos –Sonreíste- Lola se queda
con Zai
- ¿Es una cita? –Te hiciste la
tonta.
- Obvio.
- ¿Y me vas a cantar?
- Eso era cuando estaba en pleno
levante, ahora no.
- ¿Cómo? ¿Pleno levante? ¿Cuándo
te dije que ya me habías conquistado?
- Ah, ¿no te conquiste?
- Todos los días me tenes que
conquistar Pedro. Así se va el amor si me dejas de conquistar.
- Bueno, igual te tengo bastante
tontita –Reiste.
- ¿Y vos que sabes si me tenes
tontita? –Él se rio y te beso mucho- Acepto la cita. –Al fin pudiste decir
entre sus besos.
- Te amo, creo que te lo dije
alguna vez -Sonreíste.
Desayunaron las tostadas con el
café y charlaron hasta que Lola se despertó, él la busco y vos le preparaste su
mamadera.
- Bueno, me voy, después te busca
papa al jardín ¿sí? –Su hija estaba abrazada a su cuello, es que no lo quería
dejar ir. – Dale gordita.
- No quiero que te vayas.
- Pero papa tiene que ir a
trabajar. Despues nos vemos ¿si mi amor? Ahora con Pau van a jugar y después se
van a casa de la tía Eve a comer con ella y Juanita ¿queres?
- ¿Vos vas?
- No amor, no puedo –Dejo un beso
en su cachetito y ella casi que se larga a llorar. Vos la alzaste- Si le haces
caso a Pau y te portas bien en el jardín después papa tiene una sorpresa. Pero
si te portas bien ¿sí? –Ella asintió- Te amo princesita.
- Yo también papi. –Y moriste de
amor.
- ¿Por qué papa siempre trabaja
mucho? – Las dos en el baño. Ella en la bañera mientras vos la bañabas.
- Bueno, porque como vos tenes
que divertirte en el jardín y compartir él tiene que trabajar.
- ¿Él también juega?
- No mi amor, no juega, pero se
divierte sacando fotos, como yo lo hago bailando con las chiquitas en la
escuelita
- ¿Yo cuando sea grande tengo que
ser como papa? Porque yo quiero bailar.
- Vos podes hacer lo que vos
quieras mi amor. Pero ahora vamos a peinarnos así vamos a lo de la tía Eve a
comer ¿sí?
- ¿Con Juanita?
- Si –Sonreíste.
Juana y Lola jugaban en el cuarto
de la primera, mientras, ustedes charlaban y esperaban a que las milanesas con
puré estén listas.
- Entonces ¿el sábado a la mañana
la busco? – Como habían quedado tu ahijada se quedaría este viernes a dormir en
tu casa.
- Si, no hay problema Eve,
búscala cuando quieras –Sonreíste- Supongo que Guille hablo con Pedro, porque
también me invito a cenar, el sábado, a la noche –Rieron.
- Jajajaja son unos tarados. Me
da intriga ahora.
- ¿Qué esconderán?
- ¿Y la gordita con quien se
queda?
- Zai la invito a la casa así
que…Va a estar bien, la adora a Zaira.
- Es divina Zai. Che, esto me
parece que ya está…
Almorzaron las cuatros entre
risas, porque cuando Juana y Lola se juntaban ustedes dos se reían mucho de la
locura que tenían esos personajes.
Dos menos veinte, después de
ayudar un poco a tu amiga decidiste con Lola salir para su jardín.
- Nos vemos mañana pimpollo
–Dejaste un pequeño beso en la mejilla de Juana y te despediste de tu amiga. Lo
mismos hizo Lolita y ambas salieron para el jardín.
- Bueno mi amor, después te busca
papa, ¿sí?
- ¡Siiii! –Reíste cuando ella
dijo con tanto entusiasmo, y te abrazo.
- Pórtate bien, hermosa –Dejaste
un beso en su mejilla, ella también dejo uno en la tuya y entro a su jardín.
“Nene. ¿Estás en casa?” Vos. A tu
hermano.
“Pochi, si pasaJ”
Genial porque hacía mucho no
veías a tu hermano.
- ¿Qué haces desaparecida?
- Por las dudas no venís a casa
eh. –Tenías toda la razon, y un poco te enojaba, pero se lo dijiste con una
sonrisa y lo abrazaste
- ¿Todo bien loca?
- Extrañando al pendejo que tengo
como hermano.
- Gracias, yo no puedo decir lo
mismo… Digo, lo de pendejo.
- Estúpido.
- ¿Cómo va? ¿Mi cuñado, Loli?
- Pedro trabaja y a Loli recién
la deje en el jardín.
- ¿Día libre?
- Ojala, a las cinco entro a la
escuelita
- Fuf, pero tranqui igual.
- Si –Sonrei- ¿Y vos? ¿Qué onda el
trabajo? ¿Iri, todo bien?
- El trabajo tranqui… Irina
supuestamente trabajando.
- Mmm. ¿Paso algo?
- ¿Malhumor? Nada raro de ella
–Reíste.
- ¡Algo habrás hecho!
- ¿Ahora la vas a de defender? Me
maltrata –Reíste.
- ¡Tarado! Iri se re porta con
vos, aprovecha porque nadie te banca como ella.
- Si ya se. Y la adoro, pero a
veces se pone tan histérica.
- Bueno, somos mujeres,
báncatela.
Y siguieron charlando hasta
alrededor de las cuatro, cuando Pepe te mando un mensaje a ver que hacías, y
cuando te comento que el estaba en casa, saliste para su reencuentro.
Te despediste de tu hermano, y
quedaron en que la semana que viene se juntaban a almorzar con Iri y tu novio.
- Hey, hola –Sonreíste y rodeaste
su cuello con tus brazos para unir sus bocas en un beso dulce.
- Hola ¿todo bien amor?
- Ajam, fui a visitar a Gonza
- ¿Qué dice mi cuñado? –Reíste.
- Ahí anda, medio peleado con
Iri, dice que andaba con malhumor hoy la flaca.
- Debe ser brava.
- Todos tienen su día
- ¿Y tú día, como anduvo?
- Muy tranqui –Sonrei - ¿El tuyo?
- Por contrario tuyo, a las
corridas. También un poco de mal humor, pero ya está.
- No me digas nada, me llamaste
para que te ponga de buen humor, lo sé. –El rio- Viste, ya te hice reír.
- Te amo bobita –Te beso
dulcemente y claro que vos te uniste a ese beso.
- Yo a vos. Tengo ganas de salir
a comer afuera.
- Vamos entonces. Hace mucho no
salimos.
- Es verdad, estamos como unos
viejos acá, encerrados.
- Entonces hoy a la noche, te
esperamos todos lindos con Loli, te duchas, te pones más linda de lo que sos y
vamos a cenar.
- Gracias por darme todos los
gustos, espero que con tus hijos no sea igual, sino te van a volver loco.
- ¿Vos no me vas a volver loco?
- Ya te tengo loco, tarde –
Sonreíste y te beso a lo que te hizo reír y claro que te uniste nuevamente a su
beso – Te amo, pero mucho eh.
- Yo también mi amor. Siempre
juntos. –Sonreíste.
- ¿No me fallas, no?
- No, nunca.
- Siempre juntos –Sonreíste y lo
besaste.
Continuara…
JusPauliter
1/2

No hay comentarios:
Publicar un comentario