domingo, 13 de octubre de 2013

Capitulo 136


Te despertaste con el sonido del celular, una llamada. Y cuando lograste liberarte de los brazos de Pedro cortaron.
De la academia. Pensaste que por algo importante te llamaban, y más siendo las ocho de la mañana. Entonces llamaste vos.
- Buen día Pau – Y del otro lado se escuchó la voz de Lara.
- Hola, buen día Lari.
- Seguramente te desperté, pero era para avisarte que hoy Romí no puede venir así que no hay ensayo. Igualmente me comento que están súper bien con las coreos, así que no hay mucho problema.
- Si, la verdad estamos bien a tiempo. Gracias por avisar La.
- No hay porque. Le surgió un problema de salud con su hijo, así que pidió que les avise.
- No hay problema, Lari. Entonces nos vemos mañana.
- Dale, perdón por despertarte. Nos vemos Pau.
- Adiós.
Sonreíste feliz. Tu día no estaba tan cargado.
- Que sonrisita – Te dijo Pedro. Vos reíste y te volteaste para abrazarlo.
- No tengo ensayo – Sonreíste.
- Buenísimo, podes amasar toda la tarde.
- Puf. Nunca amaso. Además, no sé si te acordas, pero te hice una torta riquísima para tu cumpleaños nene.
- Por eso mismo, riquísima y no quedo nada. Podría hacer otra.
- Soña –El rio y te abrazo para besarte dulcemente, vos también lo abrazaste con tus piernas y brazos, para también acoplarte al beso.
- No hay nada más lindo que comenzar el día haciéndole el amor a mi amor. – Te dijo entre besos mientras te sacaba tu pantalón del pijama. Vos solo sonreíste y te dejaste llevar.

- Quietita –Te susurro cuando intentaste moverte, para preparar el desayuno. Eran las nueve de la mañana y ustedes acababan de hacer el amor. Vos tenías hambre de unas tostadas con café. Él se quería quedar con vos hasta que sea la hora de irse, no tenía tu suerte y en una hora tenía que estar en su trabajo.
- Tengo hambre Pedro –Te quejaste. Él te corrió de su pecho para que quedes en el colchón y él arriba tuyo.
- Este sábado te invito a cenar.
- ¿A dónde? Pero tengo hambre ahora.
- Jajajajajajaja boba. ¿Qué importa dónde? Nosotros dos, como novios que somos –Sonreíste- Lola se queda con Zai
- ¿Es una cita? –Te hiciste la tonta.
- Obvio.
- ¿Y me vas a cantar?
- Eso era cuando estaba en pleno levante, ahora no.
- ¿Cómo? ¿Pleno levante? ¿Cuándo te dije que ya me habías conquistado?
- Ah, ¿no te conquiste?
- Todos los días me tenes que conquistar Pedro. Así se va el amor si me dejas de conquistar.
- Bueno, igual te tengo bastante tontita –Reiste.
- ¿Y vos que sabes si me tenes tontita? –Él se rio y te beso mucho- Acepto la cita. –Al fin pudiste decir entre sus besos.
- Te amo, creo que te lo dije alguna vez  -Sonreíste.
Desayunaron las tostadas con el café y charlaron hasta que Lola se despertó, él la busco y vos le preparaste su mamadera.
- Bueno, me voy, después te busca papa al jardín ¿sí? –Su hija estaba abrazada a su cuello, es que no lo quería dejar ir. – Dale gordita.
- No quiero que te vayas.
- Pero papa tiene que ir a trabajar. Despues nos vemos ¿si mi amor? Ahora con Pau van a jugar y después se van a casa de la tía Eve a comer con ella y Juanita ¿queres?
- ¿Vos vas?
- No amor, no puedo –Dejo un beso en su cachetito y ella casi que se larga a llorar. Vos la alzaste- Si le haces caso a Pau y te portas bien en el jardín después papa tiene una sorpresa. Pero si te portas bien ¿sí? –Ella asintió- Te amo princesita.
- Yo también papi. –Y moriste de amor.

- ¿Por qué papa siempre trabaja mucho? – Las dos en el baño. Ella en la bañera mientras vos la bañabas.
- Bueno, porque como vos tenes que divertirte en el jardín y compartir él tiene que trabajar.
- ¿Él también juega?
- No mi amor, no juega, pero se divierte sacando fotos, como yo lo hago bailando con las chiquitas en la escuelita
- ¿Yo cuando sea grande tengo que ser como papa? Porque yo quiero bailar.
- Vos podes hacer lo que vos quieras mi amor. Pero ahora vamos a peinarnos así vamos a lo de la tía Eve a comer ¿sí?
- ¿Con Juanita?
- Si –Sonreíste.

Juana y Lola jugaban en el cuarto de la primera, mientras, ustedes charlaban y esperaban a que las milanesas con puré estén listas.
- Entonces ¿el sábado a la mañana la busco? – Como habían quedado tu ahijada se quedaría este viernes a dormir en tu casa.
- Si, no hay problema Eve, búscala cuando quieras –Sonreíste- Supongo que Guille hablo con Pedro, porque también me invito a cenar, el sábado, a la noche –Rieron.
- Jajajaja son unos tarados. Me da intriga ahora.
- ¿Qué esconderán?
- ¿Y la gordita con quien se queda?
- Zai la invito a la casa así que…Va a estar bien, la adora a Zaira.
- Es divina Zai. Che, esto me parece que ya está…
Almorzaron las cuatros entre risas, porque cuando Juana y Lola se juntaban ustedes dos se reían mucho de la locura que tenían esos personajes.
Dos menos veinte, después de ayudar un poco a tu amiga decidiste con Lola salir para su jardín.
- Nos vemos mañana pimpollo –Dejaste un pequeño beso en la mejilla de Juana y te despediste de tu amiga. Lo mismos hizo Lolita y ambas salieron para el jardín.
- Bueno mi amor, después te busca papa, ¿sí?
- ¡Siiii! –Reíste cuando ella dijo con tanto entusiasmo, y te abrazo.
- Pórtate bien, hermosa –Dejaste un beso en su mejilla, ella también dejo uno en la tuya y entro a su jardín.

“Nene. ¿Estás en casa?” Vos. A tu hermano.
“Pochi, si pasaJ
Genial porque hacía mucho no veías a tu hermano.
- ¿Qué haces desaparecida?
- Por las dudas no venís a casa eh. –Tenías toda la razon, y un poco te enojaba, pero se lo dijiste con una sonrisa y lo abrazaste
- ¿Todo bien loca?
- Extrañando al pendejo que tengo como hermano.
- Gracias, yo no puedo decir lo mismo… Digo, lo de pendejo.
- Estúpido.
- ¿Cómo va? ¿Mi cuñado, Loli?
- Pedro trabaja y a Loli recién la deje en el jardín.
- ¿Día libre?
- Ojala, a las cinco entro a la escuelita
- Fuf, pero tranqui igual.
- Si –Sonrei- ¿Y vos? ¿Qué onda el trabajo? ¿Iri, todo bien?
- El trabajo tranqui… Irina supuestamente trabajando.
- Mmm. ¿Paso algo?
- ¿Malhumor? Nada raro de ella –Reíste.
- ¡Algo habrás hecho!
- ¿Ahora la vas a de defender? Me maltrata –Reíste.
- ¡Tarado! Iri se re porta con vos, aprovecha porque nadie te banca como ella.
- Si ya se. Y la adoro, pero a veces se pone tan histérica.
- Bueno, somos mujeres, báncatela.
Y siguieron charlando hasta alrededor de las cuatro, cuando Pepe te mando un mensaje a ver que hacías, y cuando te comento que el estaba en casa, saliste para su reencuentro.
Te despediste de tu hermano, y quedaron en que la semana que viene se juntaban a almorzar con Iri y tu novio.

- Hey, hola –Sonreíste y rodeaste su cuello con tus brazos para unir sus bocas en un beso dulce.
- Hola ¿todo bien amor?
- Ajam, fui a visitar a Gonza
- ¿Qué dice mi cuñado? –Reíste.
- Ahí anda, medio peleado con Iri, dice que andaba con malhumor hoy la flaca.
- Debe ser brava.
- Todos tienen su día
- ¿Y tú día, como anduvo?
- Muy tranqui –Sonrei - ¿El tuyo?
- Por contrario tuyo, a las corridas. También un poco de mal humor, pero ya está.
- No me digas nada, me llamaste para que te ponga de buen humor, lo sé. –El rio- Viste, ya te hice reír.
- Te amo bobita –Te beso dulcemente y claro que vos te uniste a ese beso.
- Yo a vos. Tengo ganas de salir a comer afuera.
- Vamos entonces. Hace mucho no salimos.
- Es verdad, estamos como unos viejos acá, encerrados.
- Entonces hoy a la noche, te esperamos todos lindos con Loli, te duchas, te pones más linda de lo que sos y vamos a cenar.
- Gracias por darme todos los gustos, espero que con tus hijos no sea igual, sino te van a volver loco.
- ¿Vos no me vas a volver loco?
- Ya te tengo loco, tarde – Sonreíste y te beso a lo que te hizo reír y claro que te uniste nuevamente a su beso – Te amo, pero mucho eh.
- Yo también mi amor. Siempre juntos. –Sonreíste.
- ¿No me fallas, no?
- No, nunca.
- Siempre juntos –Sonreíste y lo besaste.


Continuara…
JusPauliter 
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