Entraste lo más serena que pudiste
al sanatorio, aunque las contracciones empezaban a hacer presencia y un poco
que te retorcías del dolor.
Tuviste la suerte de que te atiendan
enseguida. Bueno, “que te atiendan” Te llevaron en una silla de ruedas a una
especie de cuarto, sola, sin Pedro.
Y como estas tranquila, y queres tomártelo
con calma, sacaste los cosméticos de tu cartera que siempre estuvo en tu falda,
para ponerte un poco de maquillaje por la cara.
Solo vos podes.
Otras mujeres, en tu lugar estarían
tiradas en una cama, inhalando y exhalando, y esperando a que llegue alguna
enfermera.
En cambio vos, estas entre todo lo
que se puede tranquila, con tus maquillajes y una fotito que siempre llevas en
tu cartera con tu mamá.
Sentiste que este momento tan
importante para vos como es estar por dar a luz a tu hija, era importante que
de algún modo ella este con vos, y así lo decidiste. Guardaste esa fotito en
uno de los bolsillos con aquella especie de camisón, y cuando quisiste acordar
una enfermera te estaba buscando.
Reclamaste por Pedro, querías que
este con vos, pero ni mira de él.
‒ ¿Tienes hijos? –Le preguntaste a
la enfermera y ella te sonrió.
‒ Dos gemelas; Guadalupe y
Valentina.
‒ ¿Ya son grande?
‒ Están por cumplir dos años –Y te
sonrió, vos también.
‒ Yo soy primeriza –Comentaste, y
un poco que la voz te tembló.
‒ ¿Y ya sabe el sexo del bebe?
‒ Olivia, una beba.
‒ Que hermoso nombre… Se la ve
tranquila igualmente para ser primeriza.
‒ Me dijeron que me lo tome con
tranquilidad, y sorpresivamente, estoy tranquila –Le sonreíste – El tema de la epidural…
¿Es verdad que duele tanto?
Lo siguiente fue muy rápido, te
recostaron en una especia de camilla, y al instante apareció Pedro con su
mameluco azul, el cual te sonrió y se puso al lado tuyo.
‒ ¿Cómo estás? –Te murmuro.
‒ Bien –Sonreíste - ¿Le avisaste a
papá? –El asintió.
‒ Tranquila, está viniendo con
Gonza e Iri que pasan a buscar a Lola por casa de Nilda… Ahora solo hay que
concentrarnos en esto y en qué minutos Oli va a estar con nosotros –Vos sonreíste.
‒ Te amo – Lo besaste dulcemente
para que el murmure un “yo también”.
La partera, quien se presentó como
Belén apareció y te sonrió diciéndote que todo iba a estar bien, luego viste
que apareció Yani y ya estabas del todo relajada. Sabías que en manos de ella,
todo iba a salir perfecto.
El trabajo de parto empezó.
Vos agarrada de la mano de Pedro
quien te ayudaba a pujar, entre sonrisas y llantos.
Jamás pensaste que iba a ser tan
emocionante esto, jamás pensaste sentir un dolor tan lindo y placentero, el
miedo del no poder estuvo siempre, de que si algo salía mal y afectaba a tu
bebe, sentías que si le pasaba algo te ibas a morir.
Jamás pensaste que al quinto puje
escuches un llanto desgarrador y que te tiemble todo, que suspires, sonríes y
al mismo tiempo no dejes de llorar.
Jamás pensaste que ese llanto te
iba a ser tan feliz, que ese llanto era de tu hija, de Olivia, de que al fin, después
de tantas ansias, ya estaba con vos en tus brazos.
El sentirla, olerla, besarla y que
al instante que este en brazos tuyos se calme, era algo inexplicable, algo increíblemente
hermoso, el amor que sentiste al mirarla por primera vez a los ojos y que ella
te esté mirando también.
No podes dejar de besarla, de
acariciarla, de ver a Pedro y sus lágrimas con su sonrisa, de que jamás se haya
despegado de ustedes, de que las esté abrazando, de que estén los tres
juntitos, siempre.
‒ Es hermosa –Le murmuraste – Sos hermosa
mi amor…
‒ Las dos son hermosas… Soy muy
feliz ¿sabes? Inmensamente feliz.
‒ Yo también, gracias… por darme
la oportunidad de empezar a construir una familia –Un beso eterno con él y que
este de expectante la pequeña Olivia que estaba a punto de dormirse.
‒ Las amo –Acaricio la mejillita
de tu hija y vos le sonreíste.
‒ Felicitaciones papis –Apareció Yani
y vos sonreíste- Es una preciosura Oli, ¡Y ya agarro la teta! –Ustedes rieron.
‒ Es increíble –Comentaste – Y si
empezamos así, ya tranquila… Es la gloria –Vos sonreíste.
‒ Me alegro mucho por ustedes. La
gordita esta 100% sana, con un peso normal. Ahora una enfermera se la va a
llevar para que la higienicen bien, y a la media horita esta con vos en el
cuarto, ¿dale?
‒ Perfecto… Gracias Yani –Ella te sonrió,
dejo un beso en tu frente y se fue.
Están los tres en un dormitorio,
vos le das la teta a Olivia, mientras Pedro habla por teléfono.
No podes entender lo tranquila que
es Olivia, lo tan linda que es, ves sus rasgos y es igual al padre. Pero la ves
mejor y es igual a vos, sus ojos son verdes, clarísimos y su poquito pelo
rubiecito. Tiene una nariz de porotito, igualita a la de Lola, y su boquita es
tuya, finita y hermosa.
‒ Ahora viene tu papá con Lola, le
dije que queremos un poco de privacidad, ¿está mal? –Te murmuro.
‒ Claro que no, lo que más quiero es
estar tranquila, con ustedes, disfrutar de estos primero momentos, los cuatro. –Y
él te sonrió, y se acercó a ustedes para tener un primer plano de su hija
tomando la teta.
‒ Es tu calco. –Dijo él.
‒ Yo la veo igual a vos… Esa
naricita. Te juro que me dan ganas de aplastarla de un abrazo –Y él te sonrió.
‒ Es preciosa… ¿Queres que la deje
en la cunita? Así estás más cómoda y podes descansar.
‒ ¿Decís? –Y él te sonrió – Bueno,
está bien. Pero ponerla más cerquita… Cuidado la cabecita amor.
‒ Si –Te sonrió. La imagen de él
con tu hija en brazos era increíble. Hermosa.
‒ ¡Papi! –Llego Lola y grito como
si nada. Y al instante le pidieron que se calle, y ella se tapó su boquita.
‒ Gorda, está durmiendo tu
hermanita. –Su papa – Hola Miguel –Y los viste abrazarse.
‒ Felicitaciones Pepe… Hola mi
amor –Y fue a abrazarte- ¿Cómo estás?
‒ Hola pa, bien, feliz –Tu sonrisa.
‒ Me imagino, yo también… A ver mi
nietita –Y sonreíste – Ah, pero es igual a vos amor.
‒ ¿Decís? Mírale la nariz… Y Loli,
¿te gusta tu hermanita? –Le preguntaste con una sonrisa.
‒ Es chiquita –Y vos sonreíste
‒ ¿Viste? –Dijo su papá.
‒ Bueno, lo dejo a Gonza e Iri que
quieren saludarlos y así se quedan tranquilos… ¿Loli vuelve?
‒ Es mejor que si –Dijo Pedro -
¿Queres volver con el abuelo? Mañana a
la mañana volves y te quedas más tiempo con nosotros.
‒ ¿Por qué me tengo que ir?
‒ Porque no hay cama para dormir
mi amor. Anda con el abuelo, y mañana cuando quieras venir, me llamas y te
busco o te lleva el tío, ¿dale? –Y ella asintió, a su pesar – Te amo –Se abrazaron
- ¿Queres darle un besito a Oli? –Y ella asintió con una sonrisa. Entonces con
sumo cuidado dejo un besito en su frente.
‒ Uno para mí –Le pediste,
entonces ella se subió con cuidado a la
cama y te abrazo para dejarte un beso en la mejilla y que salga con tu
papá.
Despues de la visita de tu hermano
con tu cuñada se quedaron nuevamente los tres solos, vos le hiciste un
lugarcito a Pedro en la cama y se quedaron en silencio, mientras Olivia estaba
nuevamente en tu pecho, después de ser cambiada por una enfermera, estaba cómoda
en tu pecho, con sus bracitos enrollados no sabes cómo, y su cabecita de
costado a punto de dormirse, mientras miraba a su padre.
‒ La paz que trasmite este
silencio y esto de estar los tres, solos… -Pedro.
‒ Es hermoso esto –Sonreíste.
‒ Yo sigo pensando que fue ayer
cuando me dijiste que estabas embarazada. –Y sonreíste al recordar aquel día.
‒ Todo gracias a esa hormona –Dijiste
divertida - ¿Vos viste lo que es? Tan chiquita, tan tranquila, tan linda, y es
nuestra, mía.
‒ Y mía. –Sonreíste – Es preciosa
mi amor.
‒ ¿Nos podemos quedar un ratito más
así, los tres?
‒ Obvio. Pero después a descansar,
¿sí?
‒ Te amo. –Lo besaste dulcemente.
‒ Yo también, muchísimo, a las dos
–Y sonreíste.
Sin dudas, hoy, 23 de Agosto,
fecha inolvidable para vos. Tu vida daba un vuelto de 360° y se sentia tan
bien.
Te sentís tan bien. Tenes a Pedro
que es el amor de tu vida, el padre de tu hija, quien te entiende y te apoya en
todo.
A Loli que con tan solo tres años
ese personaje tan lindo te hace feliz, la amas como a nadie.
Y hoy, al fin, tenes en tus brazos
a la pequeña Olivia, tu hija, la cual con tan solo mirarte te llena de amor.
Con apenas tres horas de vida te revoluciona el mundo, sentirla, tenerla,
olerla, amamantarla, escucharla llorar, todo es tan hermoso.
Te sentís tan bien con el título
de madre.
Continuara…
Ahora si que necesito sus comentarios!!!
Estamos en la tapa final de la novela, y se vienen capítulos muy, muy lindos.
Así que por favor, comentennnn.
JusPauliter.








