martes, 25 de marzo de 2014

Capitulo 176

Te despertaste temprano, pensando en que tenías que salir de la cama, de tu casa.
Y ya te dio frio pensarlo.
Besaste la mejilla de Pedro y sonreíste al verlo seguir durmiendo.
Te levantaste y fuiste directo a la cocina. Donde te preparaste un rico desayuno, para después meterte en la ducha, para sacar un poco el frio, que te cambies, o eso intentes.
El clásico problema con el corpiño, si otra vez.
Y Pedro que dormía.
‒ Gordo –Le acariciaste su mejilla – Amor, ¿no me prendes? Por fi.
‒ Mmm, bueno –Dijo todo dormido para que vos rías un poquito - ¿Dónde vas que ni “buen día” me dijiste? – Te mordiste el labio ocultando una sonrisa para que después de que te prenda le des un beso dulce y tierno.
‒ Buen día mi amor… Voy a visitas a las chicas de la guardería, ayer le mande un mensaje y dijeron que me esperaban
‒ Mmm bueno. Llévate el auto, ¿o queres que te lleve?
‒ Me lo llevo, vos quédate calentito, ¿trabajas?
‒ En casa –Guiño un ojo – Le dije que me iba a tomar el día, pero me dio unas fotos para editar.
‒ Tu amigo, Hernán –Dijiste divertido – Te tiene cortito eh.
‒ Se agranda el gil –Y reíste para besarlo.
‒ Te amo, en un rato vuelvo, volvemos.
‒ Las amo, cuídate.
Sonreíste, dejaste otro beso en sus labios y después de abrigarte saliste para la cochera en busca del auto.
Y a los quince minutos estabas estacionando en frente al maternal, donde habías trabajado esos dos años tan lindos, y tan importantes para vos.
Llegaste y saludaste a algunas de las chicas que no conocías, para que después de pedir permiso entres a donde estaban tus compañeras desayunando, esperando a que empiecen a llegar los nenes.
‒ Que lindo verte Pau, ¡Y que pansa! Ya casi que estamos –Y vos sonreíste.
‒ Ya no entramos más –Dijiste con una sonrisa.
‒ ¿Futura clienta?
‒ Por ahora, mi idea es estar con ella las 24 hs del días, después no sé, veremos –Sonreíste.
Amaste compartir esa mañana con ellas, volviste a tres años atrás cuando tus mañanas con esos bebes eran hermosas, llena de alegría, de amor, y compañerismo con las demás chicas. Te diste cuenta que extrañabas muchísimo, y te dio unas ganas tremendas de volver a ponerte ese guardapolvo e internarte toda la mañana con risas y canciones infantiles.
Volviste alrededor de las once y media a casa, para encontrarte a un Lola acostada en el sillón, tapada con una manta viendo Discovery, toda pachucha, sin duda estaba por enfermarse.
‒ Hola pimpollin –Sonreíste y dejaste un beso en su frente, seguía con fiebre - ¿Cómo te sentís?
‒ Bien, me duele acá – y se te señalo su garganta.
‒ Mmm, bueno, ¿queres que te prepare algo calentito para comer?  ¿Una sopita de letras? ¿Te gusta? –Y ella asintió con una sonrisa – Dale.
Llegaste a la cocina y te encontraste con Pedro y el delantal de cocina.
- chiflaste divertida- ¡Que cocinero! –Y el rio.
‒ Hola hermosa –Te abrazo para besarte dulcemente - ¿Cómo te fue?
‒ Re lindo, me dieron ganas de volver –Y él te sonrió - ¿Ustedes, que hicieron?
‒ Mmm, miramos tele, y miramos tele, y miramos tele –Rieron – Y después me levante a cocinar, y Lola mira tele… Y básicamente eso.
‒ ¡Muchísimo! –Dijiste para besarlo – Hablando de cocinar, ¿le preparamos una sopita a Loli?
‒ ¿Sopa? ¡Ella!
‒ Si amor, sopa.
‒ ¿Pero Lola? Si jamás le gusto la sopa.
‒ Pero ahora esta pachucha, así que quiere sopa. Shh. –Rieron.
Despues de prepararle la sopa a Lola y de que esos bifecitos a la criolla estén listos, almorzaron para que después vos te encargues de limpiar, y que los alcances a ellos, ya en la cama grande tapados hasta las orejas, con frio.
‒ ¿Sale siesta? –Preguntaste.
‒ ¡Noo! –Dijo Loli.
‒ Dale, un ratito, mirar tanta televisión te va a hacer mal –Dijo su papá.
‒ Pero me aburro durmiendo.
‒ ¿Cómo te vas a aburrir si tenes que dormir gorda? –Dijiste vos riendo.
‒ Me aburro durmiendo. –Y que ahora rían los dos - ¿Jugamos a que tenemos que cantar?
‒ ¿Qué cantamos? –Preguntaste vos.
‒ La del Sapo Firel.
‒ No la sé a esa –Dijo Pepe.
‒ Si, pa… Es la que cantamos siempre: El sapo firel, le gusta comer bichitos bolitas hasta el amanecer –Empezó cantando.
‒ Pero un día Firel, diez bichitos se comió –Canturrio Pepe y te toco la pansa. Vos reíste para pegarle suave en su mejilla
‒ La pancita le dolía pero a nadie convido –Seguiste vos con Lola.
‒ ¡El que come y no convida tiene un sapo en la barriga! Yo comí, convide, ese sapo es de Firel – Cantaron los tres juntos para que rían.
Siguieron cantando esas canciones pegadizas infantiles, hasta que Pedro puso un límite y al fin, pudiste lograr dormir esa siesta tan deseada.
A la nochecita fueron a visitar a Horacio que se había recuperado rapidísimo y que los invito a cenar, así que sin dudar compartieron esa cena con él y tu cuñado Federico.
Volvieron a eso de las once y media a casa, vos con mucho mas sueño del que tenías antes de dormir la siesta.
Y con un antojo.
¡Ensalada de remolacha!

Continuara…

Otro para Pattyyyyy.
JusPauliter.

2 comentarios:

  1. buenísimo,seguí subiendo!!!
    me encanta la nove!!!

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  2. muy lindos los dos cap me encantaro te mando besos espero el siguiente

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