El hecho de que sea viernes te ponía de muy buen humor, aunque, no sabes porque, si no estás trabajando, y sea lunes o domingo Olivia siempre se despierta a las ocho de la mañana, y no hay quien la duerma después. Pero hoy, no era simplemente que llegaba el fin de semana, lo que significaba que Pedro estaría en casa con ustedes, como vos querías que lo sea todos los días de la semana, hoy, después de meses sin verse, habían arreglado con Lali y Peter en cenar juntos. Cuando llamaste a tu amiga, quien por suerte estaba a full de trabajo, por eso que estaba solamente enfocada en eso, enseguida salió de juntarse, organizaron enseguida, y quedaron que a las nueve la esperabas a cenar junto a Peter.
Por eso es que le hiciste una listita de cosas para comprar en el supermercado a Pedro, quien, a pesar de que odie ir, no le quedó otra.
Son las cinco de la tarde, y vos seguís hablando por teléfono con Luciana, quien no para de darte consejos sobre maternidad, y vos, fascinada, la escuchas y te sacas las dudas, amando tener cuñadas tan buena onda como las que te tocaron.
― ¿Loli? –La llamaste desde el living, hacía rato no la escuchabas – Gorda, ¿Dónde estás?
Como no apareció, te levantaste, para ir a su cuarto, y que la encuentres abrazada a su osito. Que sonrías, pero que no dure mucho la sonrisa, al ver su trompita y unas lágrimas por sus mejillas.
― Mi amor, ¿Qué paso? ¿Por qué lloras? –Pero ella, en cambio se tapó su carita con el oso – Hey, ¿me queres contar? –Ella negó –Esta bien… A ver, haceme un lugarcito –Y te hizo caso, te acostaste a su lado y te pusiste cara a cara con ella - ¿Estas triste? – Ella negó nuevamente - ¿Te peleaste con papá? – Pero ella hizo el mismo gesto - ¿Estás enojada conmigo por algo?
― No – Murmuro.
― ¿Entonces?
― Porque te dije que me ayudes a hacer un corazoncito y vos me dijiste que sí, pero después te fuiste con papá, y después con Oli, y no me hiciste el corazoncito, y a mí no me sale. – Entonces te la quedaste mirando, y se te escapo una pequeña sonrisa.
― Es verdad, ¿me perdonas? Se me paso, me olvide…
― Pero yo no quiero que te olvides de mí, porque yo se que mi hermanita es más chiquita y necesita más a la mama que yo
― Hey, que Oli sea más chiquita y necesite más atención no significa que yo me olvide de vos. Cuando vos me dijiste que te ayude, justo papá se iba a hacer los mandados que hoy vienen Lali y Peter a cenar, después Oli se despertó, y bueno… acá estoy. ¿Me perdonas? Sabes que nunca te dejaría de lado, es más, intento estar más tiempo con vos, pero ahora Oli me demanda mucho
― Si, ya sé, porque Oli es bebe y yo soy grande
― Bueno, tan, tan grande, no, pero un poquito más grande que ella sí, y tenes que entender eso, que por más que Olivia nos necesite más que vos, no significa que vos no nos necesites, y junto a papá vamos a estar siempre, siempre con vos –Ella asintió - ¿un abrazote? –Y ella rio para ponerse arriba tuyo y abrazarte fuerte- Hermosa –dejaste un beso en su mejilla - ¿te ayudo con el corazón, dale? –Y ella feliz se bajó de la cama, para llevarte al living y que vos te encargues de ayudarla, y de aconsejarla en cómo seguir su tierno dibujo.
La llegada de Pedro a casa lleno de bolsas de supermercado causo la risa de las dos, y un levantamiento de ceja por parte de él, para que después se contagie un poquito de ustedes.
― ¿Cómo andas las más lindas?
― ¡Bien! Dibujábamos con mamá, ¿no mami?
― Así es, mostraselo a papá.
― No, porque lo tengo que pintar –Ella y su exageración, para que ambos rían.
― Bueno, píntalo y después lo pegamos en la heladera con los demás –Dijo Pepe
Vos te levantaste para ayudar a guardar lo recién comprado, para que mientras, se queden charlando en la cocina.
― ¿Oli duerme?
― Gracias a Dios –Sonrieron – Estaba esperando a que llegues para acostarme un ratito
― ¿Y por qué no te acostaste? –Te abrazo un poquito.
― No quería dejar sola a Lola –Y él te sonrió – Además, cuando vos te fuiste a hacer los mandados, Olivia empezó a llorar, bueno, la cambio, la hago dormir… Y ella había quedado dibujando en el living –Asintió – La encontré en su cama, con una crisis de angustia, no sabes cómo lloraba, amor
― ¿Pero qué paso? –Dijo preocupado.
― Le había dicho que la iba a ayudar con el dibujo, pero después salió lo del supermercado, te ayude, y después Oli que estuve como media hora tratando que se duerma. Y se puso mal, porque no le di bola en el momento, y después, bueno…
― ¿Celos?
― No sé si celos, pero que le está pegando, eso sí… Igual es lógico. Yo sufrí muchísimo, después obvio que pasa.
― Es difícil ser hermano mayor, lo sé por Fede que siempre me lo echo en cara el sin vergüenza –Y que rían – Ya se le paso por suerte, está tranquila –Y vos asentiste, para dejarle un beso en su mejilla.
― ¿Te jode si me acuesto un ratito?
― Me jode si te acostas un ratito y no me das ni un beso –Y reíste para besarlo dulcemente, y que lo abraces – Anda a descansar amor.
― Te amo –Otro beso, y que salgas.
Pero antes de acostarte, que saques a Olivia de su cunita para acostarla con vos, y que duermas pegada a ella.
Te despertaste y lo primero que te encontraste fue con ella y sus ojos claritos enormes viéndote, y moriste de amor, hermosa manera de despertarte. La pegaste un poquito más a vos para dejarle un beso chiquito en su mejillita, y que sonrías cuando ella te agarro un dedo tuyo con su manito pequeña, y que se lo lleve a la boca.
― Chanchita, te despertaste con hambre –le murmuraste – Que bien me hace dormir así, pegadita a vos –Otro beso. Totalmente enamorada – Ay como hace ojitos ella –Y que rías un poquito. Fue su hermana quien se encargó de enseñarle a hacer ojitos- Te amo gordita de mamá – Pero claro, entre que vos la llenabas de besos, la abrazabas, y ella que tenía hambre, se empezó a enojar, y entendiste, que tenías que parar, a tu pesar – Bueno eh, eso te pasa por ser tan linda –Y que rías. Y te encargues de alimentarla.
Que lleguen al living las dos, para que sonrías al ver a Pedro merendando con Lola.
― ¡Buenas tardes! –Dijo Pedro con su sonrisa de enamorado - ¿Cómo durmieron hermosas? –Que Olivia al ver a su papá pida sus brazos y que al instante este con él, quien la llenaba de besos haciéndole cosquillas.
― Muy bien, apretaditas –Sonreíste - ¿Ustedes que hicieron? –Le preguntaste a Loli después de dejarle un beso en su mejilla y que te sientes al lado de ella.
― Dibujamos y después ayude a papá a editar unas fotos de Lali –Trabajo; el había ido a sacar fotos en el recital que está haciendo como solista tu amiga.
― ¿Y, quedaron lindas? –Ahora le preguntaste a él.
― Zafan, pero si… Estaba un poquito lejos –Y le sonreíste. El y su auto exigencia
Siete y media de la tarde, y después de bañar a Oli con ayuda de su hermana, se bañó Pedro, después vos ayudaste a Loli, para que finalices vos, y que siendo las nueve ya estén los cuatro listos, esperando a las visitas, que no tardaron en llegar.
― ¡Hola a la familia feliz! – Lali y que sonrían todos – Hola –Dijo al abrazarte fuerte y que sonrían.
― ¡Hola amiga! Como te extrañaba
― Ay, yo también boluda… Tengo tanto que contarte, y vos a mí –Y rieron.
― Hola a la mamá más linda –Peter y su dulzura, su abrazo - ¿Cómo estas flaca? ¡Flaquísima! –Y que rías
― Ojala boludo. ¿Todo bien?
― Muy bien, ¿vos? ¿Oli?
― Bien, todo muy bien –Sonreíste y ellos vieron a tu hija en su huevito, relajada a punto de dormirse después de su baño.
Junto a Lali intentaron hablar bajito, es lo que más querías, pero hacia tanto que no se veían, tenían tanto por hablar, que habían empezado muy entusiasmadas, hasta que Pepe aviso que las pizzas ya estaban listas, entonces llegaron a la conclusión que si o si tenían que juntarse una tarde para hablar.
― Conseguimos un departamento muy lindo, obvio que nada que ver con la casa de La, pero para nosotros dos era muy grande, nos perdíamos –Dijo Peter divertido.
― La pusimos en alquiler, para que no quede abandonada. El día que decidamos agrandar la familia, ya tenemos casa –Dijo ella, con su sonrisa y su dulzura.
― ¿Y para cuándo? Mira que Oli exige alguna amiguita –Pepe.
― O algún novio –Dijo Peter.
― Eso nada –Y que rían todos, incluso Loli.
― ¿Cómo te está yendo en el jardín hermosa? –Lali.
― Bien, tengo una seño muy buena, me dijo que era una nena muy linda y que iba a ser una hermana mayor de diez –Dijo orgullosa. Ustedes, sus papás con una sonrisa inmensa.
― Eso sin dudas, ¿te gusta Oli de hermanita? –Le pregunto Peter.
― Sii, aunque los despierta mucho a mamá y papá porque llora mucho a la noche. Pero es re linda y buenita.
― ¿Y qué onda? ¿Se turnan para levantarse? – Lali.
― Al principio si, ahora ya no… A veces se despierta y me la trae a la cama, pero no puede hacer mucho tampoco.
― Claro. Pero la llevan bastante bien igual, ¿o no?
La charla siguió para rato, disfrutaste tanto de volverlos a ver y que te lo encuentres tan bien a los dos, como pareja, y como individualmente. Que estén los cuatros en su mejor momento es una oportunidad para un brindis, que todo siga así de bien, y que aunque estén viviendo cosas totalmente diferentes, se tomen un tiempo y tengan ganas de compartir, como los viejos tiempos. Volas a Camboriu, aquellos diez días con Pepe y con ellos, aquellas salidas, aquellos días de playa, y que sonrías porque la pasaron tan bien, nunca pensaste que se iban a ser tan grandes amigos.
― Buenas noche mi amor – Lo observabas desde la puerta, vos ya te habías despedido de Loli, ya te habías cambiado, ya habías hecho dormir a Olivia, e ibas con tu té a la cama.
― Hey, no te escapes eh –Dijo divertido.
― No me escapo, espió –Sonreíste divertida.
― Siempre te encanto espiarme
― Solo cuando hablas con tus hijas… Con Oli no te agarre todavía –Y rieron suavemente.
― Nosotros hablamos telepáticamente
― Claro amor.
― Necesito mimos de mi mujer, porque mañana no sé cómo voy a hacer.
― ¡Ay, es verdad! Yo también necesito mimos de mi hombre entonces, pero no te zarpes.
― Hey, mimos son mimos –Y reíste. Dejaste la taza en la mesita de luz y lo abrazaste para besarlo dulcemente.
― Pau…
― ¿Qué? –Murmuraste.
― ¿Cuánto dura el post-parto? –Y que sonrías.
― Según lo que leí, yo decido, yo me doy cuenta cuando termina…
― ¿Y qué decís vos? ¿Falta mucho?
― Me das ternura –Lo besaste – No se mi amor, ahora siento rechazo… Es como que necesito que mi cuerpo sea completamente para Olivia.
― ¿Ni un poquito para mí? –Te pregunto divertido.
― Por ahora no –Lo besaste dulcemente – Te amo.
― Te amo –Otro beso – Pau…
― ¿Qué?
― Cuando estés lista, ¿me decís?
― Obvio –Le sonreíste.
Terminaste de tomar tu té, para que después te abraces a él, y que se duerman profundamente.
En paz.
Continuara…
JusPauliter

Muy bueno,me encanta!!!
ResponderEliminarmuy lindo me encanto, me dio ternora la pregunta de pepe , me super encanto este cap te mando besotes espero el siguiente
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