El día está muy lindo, por eso, aprovecho a levantarme, después de que obviamente, Oli se encargue de despertarme, para preparar el desayuno tanto como para Pepe, como para Lola, así, una vez listo, los despierte, y que sin dar muchas vueltas salgamos a pasear en este sábado tan soleado ideal para andar al aire libre.
Tenía todo planeado, estaba decidida a irme a disfrutar el día, y si ellos no querían, mal por ellos, yo me iba a ir igual con Oli.
Pero por suerte, estuvieron de acuerdo, por eso es que después de que ellos estén listos, saliéramos para el parque de acá de Palermo, que por suerte era bastante grande y pudimos encontrar un lugar despejados, para pasar un día tranquilo.
Te encargaste de ayudar a atar los cordones a Loli, para que después salga a correr con Moro (que obviamente se sumó a la salida familiar), Pepe fue quien los siguió, después de dejar un beso en la mejillita de Oli y uno en mis labios. Yo, aproveche que quede a solas con Oli y después de poner una mantita en el pasto, nos acostamos las dos, ella feliz de ver tantos colores, que de a poco se van sumando a su visión y yo, feliz de verla, señalando y balbuceando, no entendías como podía crecer tan rápido.
La hora del almuerzo llego y nos agarro en plena sesión de fotos hecha por el hombre de la casa y fotógrafo. Pepe se entusiasmó mucho, al ver que Oli estaba tan despierta y divertida, por eso es que aprovechamos y sacamos varias fotos de los cuatro, junto a Morito.
Loli que encontró una amiguita con quien jugar, desapareció junto con Moro, obvio que no muy lejos; “vayan, pero quédense jugando cerquita” le había dicho su papá, y obvio que obedeció.
Ahora estamos nosotros dos solos, Oli termino dormida en mis brazos, y para que este más cómoda la acosté en su cochecito, ahora estábamos los dos, recostado en la mantita, el uno al lado del otro, el silencio. Pero claro que no duro mucho, porque si hay algo que me caracterice es que disfruto el silencio, pero mucho más hablar.
― Gordo…
― ¿Qué pasa mi amor? –Que sonría, para que él también lo haga y que ría – Apa, no te la esperabas eh –Y que ría nuevamente.
― Jajajaja tarado –Lo besaste dulcemente - ¿Hablaste con Dolores? –El asintió.
― Nada grave, como llega navidad, me pregunto a ver si podía regalarle algo que le gusto para Loli
― Amor, pero falta todavía, estamos en noviembre – Y me levanto una ceja - ¡Ya en noviembre! – Si, recién caigo – Ay, Pedro. Tenemos que ponernos las pilas ya
― Bueno, te sigo contando –Asentí – me pregunto eso, de que a ver si le podía regalar alguna cosa, obvio que le dije que sí, que se yo. –Asentí nuevamente- Y me dijo que si me parecía, si estaba de acuerdo de que podía ir a visitar a Lola más seguido, no sé, dos veces o una por semana.
― Que bien amor –Sonreí – Hay que hablarlo con Lola
― ¿Te parece que está bien?
― Me parece que se dio cuenta de que, a pesar Lola ya no la considera una mamá, por es obvio –él estuvo de acuerdo – tienen bastante onda, y a Lola le va a hacer bien, aunque no entienda mucho, y a ella también le va a hacer bien. El día que decida volver a rearmar su vida, y porque no, tener hijos, no va a pasar lo mismo que ya paso con Loli, de los errores se aprenden dicen
― Es verdad – me dijo, con su sonrisa – Me dan ganas de llenarte besos acá no más –Y que riéramos juntos, para que lo abrace y nos recostemos en la mantita para que nos besemos dulcemente, abrazadisimos – Sos tan linda
― Vos sos lindo, muy lindo. ¿Y sabes qué?
― ¿Qué?
― Solo mío sos –Y me sonrió para besarme – Un porciento de Loli y otro un porciento de Oli, el otro noventa y ocho por ciento, solo mío
― Jajajajaja te amo –Volvió a besarme - ¿Vos, sos solo mía?
― Mmm, el cincuenta lo ocupa Oli, un veinticinco Lola, y el otro veinticinco todo tuyo.
― ¡No vale eso!
― Y bueno querido, que queres si tu hija me consume
― Jajajajaja pobrecita
― ¿Quién decía no? Que terminemos enamoradísimos, formando una familia tan linda.
― ¿Cómo terminemos? –Dijo él, y sonreí – Todavía faltan tres hijos más
― Y los perros amor –Obvio, yo
― Y los nietitos, y terminar viejitos juntos –Sonrei –Recién empezamos.
― Igual, vamos por buen camino. Me acuerdo cuando recién, recién empezábamos –Mi sonrisa y la de él - ¿Te acordas cuando lo hicimos por primera vez?
― Vos morías de miedo, ¿obvio que quien la tenía clara? Pepito
― Ah, anda gil –Obvio que me hice la ofendida.
― Jajajajaja te amo –Me beso dulcemente – Me acuerdo, obvio que me acuerdo. Fue muy lindo, nunca lo había hecho en un salón de baile
― Tenías que estar con esta belleza de bailarina –Sonrei
― Y para toda la vida. Amor, se podría repetir eh
― Más adelante, capaz –Dijiste vos, divertida.
― Me vas a volver loco Paula – Y que ría fuerte, para besarlo dulcemente, con mucho amor.
― Te amo.
― No, yo.
La tardecita había empezado a llegar y nos encontró a Pepe y a Oli en al mantita en plena charla, a ella se le dio por balbucear, y largar carcajadas con su papá mientras él, eterno enamorado de ella la hacía reír y le hablaba. Nosotras, con Loli jugábamos a lanzarle la pelota a Moro, que no se cansaba de jugar con nosotras
Cerca de las ocho, decidimos volver, ya había empezado a anochecer y las nenas, principalmente Loli estaba bastante cansada, Oli había aprovechado el vientito puro para hacerse una linda siestita
Cuando llegamos a casa, ayude a bañar a Loli, para que después sea el turno de Oli, y que una vez listas se queden acostadas las dos juntas viendo dibujitos, mientras Pepe se duchaba y yo, veía que podríamos cenar.
Amamantaba a Oli, ya con su pijama y yo con el mío, cuando llego Loli a la cama y se acostó a mi lado
― Hola mi amor –Dije con mi sonrisa, y ella apoyo su mentón en mi brazo viendo atentamente como su hermanita se alimentaba
― ¿No se aburre de comer siempre lo mismo? –Me pregunto y yo sonreí.
― Mmm, digamos que no tiene opción –dije divertida- Pero en unos pocos días ya va a poder comer otras cositas, no como las que comemos nosotras pero sí.
― Se está durmiendo –Dijo ella con su sonrisa.
― Si, tiene sueñito, ¿vos tenes sueñito?
― Si, corrimos mucho con Morito hoy –El chancho ya dormía hace tiempo
― ¿La pasaste bien gordita?
― Si –dijo con una sonrisa – aparte, Mica es re buena, me convido galletitas
― Que lindo mi amor.
Pepe llego a la cama, y después de un poco de discusión con Lola llegaron a un acuerdo en que miraba tele con nosotros y después se iba a su camita.
Pero obviamente que se durmió antes, y que a mí me dio lástima que la despierte, así que se quedó con nosotros, y Oli, que como hace unas semana duerme entre medio de nosotros, y hoy, obviamente no iba a ser la excepción.
Así que, salió colecho entre los cuatro, cosa que ame, y Pepe no tanto.
― Que descanses gordo
― Igualmente mi amor
Era obvio que íbamos a despertar las tres solas en la cama, y Pepe en la camita de Loli.
Igualmente, nos amó, y nos sacó una foto durmiendo las tres, porque si, un poco se enojó, pero se le cayó la baba al vernos.
Continuara…
Dejen sus comentarios, por favooooor.
Ultimos capitulos!!
JusPauliter

Que lindos y tiernos son!!
ResponderEliminarNo quiero que termineeee!! Es una de las novelas que mas me atrapo!
No dejes de escribir...
Beso
@06_Laury
me super encantaron los dos me encanto. espero el siguiente besos
ResponderEliminarHermosos ambos capítulos
ResponderEliminarque lindos capítulos,me encantaron!!!
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