miércoles, 25 de junio de 2014

Capitulo 193


Te despertaste ya movilizada, sabes que hoy es un día especial para vos como también para tu papá y hermano (además del resto de la familia). Lo primero que hiciste fue pensar en ella y en su sonrisa, en todo lo que hizo por vos, en cómo te apoyo con tu sueño y en cómo te ayudo a cumplirlo, en las veces que se pelearon, y que a las pocas horas estén abrazándose, diciéndose lo mucho que se querían, y quieren. Y también pensaste en cómo fue aquel día que nunca pudiste olvidar, en cómo y cuándo te dijeron que ella ya no estaba, y en cómo se te derrumbo el mundo.

•FlashBack•
Te despertaste después de aquel sueño horrible, con lágrimas en tus mejillas y con mucho miedo y angustia.
Amagaste a sentarte, pero el dolor te invadió todo el cuerpo y te quejaste. Enseguida lo vez a él, a aquel hombre que dice ser tu papá, y que no dudas en que lo es, siempre estuvo a tu lado.
Él te mira, y sus ojos están cristalinos, no soporta verte así, no cae en que paso, y no sabe cómo va a seguir adelante, no, no lo sabe.
― ¿Mi mamá? – Fue con ella con quien soñaste aquel sueño que te espanto, no entendías porque no estaba a tu lado como lo estaba tu papá, y por eso se lo preguntaste varias veces, pero el evitar ese tema, tu papá lo tenía muy claro.
― ¿Soñaste feo? –Su voz es dulce.
― Quiero a mi mamá –Te alteraste, estas cansada a que no te hablen de ella, la queres acá, con vos.
― Mi amor… -Y el desespera, no sabe cómo manejar la situación. 
― ¡No me toques! ¡Quiero a mi mamá! ¡Ya! ¡Llámala que venga! –Y le gritaste, lo asustaste y por sus mejillas rodaron lágrimas. Lo mataste.
― Tu mamá no puede venir Pau –Te murmuro,  unos segundos después, un poco más tranquilo 
― ¿Por qué no? ¿No me quiere? ¿No quiere verme así? Sin poder caminar, y sin acordarme de ella, ¿es eso? – Todo te supera, la situación en sí - ¿Por qué? –Tu voz se quebró, y él se acercó para abrazarte, pero vos lo sacaste. Solamente queres a tu mamá.
― Pau –suspiro- Déjame estar con vos, sé que esto es muy difícil y que no entendes mucho, pero quiero que sepas que estoy acá para estar con vos, para ayudarte a recuperarte, y para darte todo mi amor como padre que soy – Tus lagrimas no cedían - ¿Si? No te enojes conmigo, se que es injusto todo lo que estás viviendo, pero trata de calmarte y yo te voy a poder ayudar a entender las cosas 
― Perdón –Y él te sonrió – Pero solo quiero a mi mamá, quiero que me abrace, que me consuele, quiero verla. ¿Es eso no? 
― ¿El qué?
― No me quiere ver, ¿no? 
― No, no es eso mi amor. –Él se sentó a un costado tuyo, te agarro la mano y suspiro, estaba decidido a hablar - ¿Te acordas que ella viajaba con vos? –Negaste – Volvían de Rosario cuando tuvieron el accidente. – Su mano transpiraba y sus ojos se volvieron a llenar de lágrimas – Ella después de tres días internada falleció, Pau –Y no sabías si habías escuchado bien – No te queríamos decir nada por tu estado mi amor, fue terrible la noticia para nosotros y los médicos nos pidieron por favor que no te digamos nada, hasta que te recuperes 
― ¿Murió? –Murmuraste vos.
― Sí –Dijo el, con su voz quebrada, ya llorando, para que te abrace fuerte, y vos también lo abraces.

Unos tres días después, volvías de la mano con tu papá del pasillo. Desde aquel momento no preguntaste nada más, tenías miedo de que te digan algo peor, aunque que te hayan dicho que tu mamá haya muerto no lo superaba nada. Ese mismo día, le pediste a tu hermano, Gonzalo una foto de ella, y a la noche, le rezaste a Jesús, para que este bien. Y sin dudas lo estaba.
― ¿Papá? –Le dijiste vos, parando el paso, obligándolo a que el haga lo mismo.
― ¿Qué pasa? 
― ¿Decís que en algún momento voy a poder acordarme de todo lo que viví con ella? 
― Lo vas a hacer –Te dijo el – Vas a poder, yo te voy a ayudar, todos te vamos a ayudar a salir adelante. 
― ¿Mi mamá me quería mucho? 
― Te ama, muchísimo. Y te juro que desde donde este te va a mandar fuerzas, nos va a mandar fuerza a todos, para que esta pequeña familia que quedo salga adelante –Y le sonreíste chiquito - ¿Te puedo dar un abrazo? 
― Por favor
Y que sin duda te abrace fuerte, necesitaba tanto de vos.
― Te amo hija –Beso tu cabeza – Gracias por ser fuerte y estar acá con nosotros, no sé qué haría si no. 
Y lo volviste a abrazar.

•Fin FlashBack•

Cuando uno es pendejo, no se da cuenta los grandes padres que tiene, no se da cuenta lo mucho que hacen por uno, dan la vida por nosotros, dan todo.
Vos, en aquel momento no entendías nada, estabas mal, el haberte enterado que tu mamá había fallecido, que no podías ni hacer un paso que te caías, que no podías volver a bailar, te había cambiado la vida drásticamente, y sin duda si no fuera por tu familia, en especial por aquel hombre que hoy, vos darías la vida por él, y por tu hermanito, aquel que en ningún momento te fallo, no estarías acá como estás, muchísimo mejor, pudieron bailar y haber recuperado la memoria, caer en cuenta de la gran persona que habías perdido, y volver a superarlo de a poco, como lo habías hecho antes.
Siempre dijeron que a la familia no se la elije, pero pensas en que vos si la hubieras elegido, hubieras elegido a los que tenes hoy como familia. Sin dudas, son lo mejor que tenes, junto a Pepe y tus dos hijas, no los cambias por nada, por nadie.
Recordar aquel día te hizo llorar un poquito, por no decir que estas en el sillón aferrada a tus piernas, con aquella misma foto que te había dado Gonza, llorando a mares, la necesitas tanto, tanto, a veces tratas de hacerte la fuerte, de pensar en algún motivo positivo del porque ya no está, pero en momentos, como hoy, no encontras ninguno y solamente queres un abrazo de ella y que te diga que todo va a estar bien, como en aquel sueño, el mismo día que te enteraste que ella ya no estaba.
Lo viste aparecer con su pantalón de pijama y su pecho al descubierto, su cara de dormido y su sonrisita chiquita, para que vos, al menos intentes sonreír. Que se acerque a vos para sentarse a tu lado, y que sin decir nada te abrace de costado, dejando un cálido beso en tu mejilla, y que sonrías, llorando devuelta.
― Hey, mi amor… Tranquila –Te murmuro él para que vos hipes en su brazo, y que no lo puedas controlar.
― Te juro que pienso en todo y no sé, me da mucha angustia, mucha impotencia
― Shh –Beso nuevamente mi mejilla – Tranquila… Pensa que está mejor en donde este, que te quiere ver feliz con esa sonrisa hermosa que tenes, recordándola bien, no así.
― Te juro que no puedo
― Si podes, a ver, mírame – Y le hiciste caso, él te sonrió, y te seco las lágrimas – Decime, ¿Qué te decía o que hacia ella cuando estabas angustiada o triste? –Y te pusiste a recordar.
― Me hacía apoyar mi cabeza en una de sus piernas –Palmeo sus piernas para que me apoye en ellas, y que sonría chiquito.
― ¿Qué más?
― Siempre me decía que las cosas pasaban por algo, y que tenía que enfrentarla con mi sonrisa, porque mi sonrisa era más fuerte que los problemas –Y él te miro con una sonrisa.
― Que suegra sabia –Y sonreíste - ¿Y daba resultado lo que te decía? –Asentiste.
― Siempre le hacía caso.
― Entonces no dejes de hacerle caso y sonríeme otra vez –Te sentaste en su falda, para abrazarlo por el cuello, y que le sonrías ampliamente para que se la contagies.
― Te amo muchísimo
― Yo también te amo muchísimo mi amor –Lo besaste delicadamente – Y nunca dejes de sonreír. Siempre hay un motivo para sonreír ¿no?
― Sí. Gracias por estar, siempre –Volvieron a besarse.
Esta tarde, después de aquella misa, te quedaste hablándole un momento a tu mamá, le agradeciste lo cuanto que te dio y te sigue dando, y también le dijiste que nunca la ibas a olvidar, que es fundamental para tu vida, y que la amas, con todo tu ser.

Continuara…
Ay, que capitulo difíciiiiiil.
Muchas gracias por sus comentarios, sigan, por favorrr.
JusPauliter

3 comentarios:

  1. Q capitulooooooo.....queda tan poco de la nove y me acuerdo cdo la empezaste a subir besos

    ResponderEliminar
  2. que lindo cap muy sentido me encanto, te mando besos espero el siguiente

    ResponderEliminar
  3. me encanto el capítulo!!!

    ResponderEliminar