Saliendo desde
casa te maquinaste un poco, claro que ya era normal en vos, hacerte la cabeza,
y más cuando estabas a punta de ir al doctor. Eve, que te busco ya de una te
dijo que te tranquilices, y vos trataste, y te relajaste un poco en el viaje,
porque las canciones, más que el viento choque en tu cara te relaja.
Cuando llegaste
Eve te ofreció una sonrisa, que vos se la devolviste y fueron las dos para el
consultorio. Natalia te dijo que esperes un momento, que Yani terminaba con
otra persona y era tu turno.
“¿Y gorda, te atendieron?” – Pedro. Y tus
nervios crecieron. Suspiraste y le respondiste.
“Amor, recién llegamos. Despues te llamo.
Besitos”
-Pedro –Eve rio- Me pone de mal humor su
ansiedad.
- Relaja Pochi.
Cuando salió la
señora te llamaron a vos, y pediste a Eve que te acompañe adentro.
- Pau, ¿Cómo
estás? ¿Mejor?
- No tuve más
mareos –Dije sonriente- Ella es Eve.
- Claro, ¿todo
bien?
- Si –Ella le
sonrió.
- Bueno ¿Me
trajiste lo que te pedí?
- Acá esta todo
–Sonreíste.
Ella se llevó
los estudios, te sacaste sangre y mientras analizaban todo te hicieron la
ecografía que mostro que todo estaba en orden. Ni embarazos, ni algún
quistecito, nada. Y admití que te sentiste más relajada.
- ¿Qué es
entonces?
- Bueno, vamos
a tener que esperar a los resultados de sangre. Con suerte van a estar para hoy
a la tardecita.
- Bueno, dale.
Despues pasó entonces.
- Tomate el día
Pau… Cero baile, ¿ok? Todavía no se sabe lo que es, así que relaja. –Asentiste-
Y a eso de las ocho te espero ¿dale?
- Bueno,
gracias Yani.
Saliste del
consultorio y con Eve fueron a su casa a tomar unos mates. Cuando llegaste le
mandaste un mensaje a Pedro avisándole que los estudios estaban listos para la
tardecita y que estabas en casa de Eve.
Y te llamo.
- Amor –
Siempre con una sonrisa vos.
- Pau, ¿Cómo te
fue?
- Ya te conté
por mensajito. Todavía no se sabe nada, los análisis están alrededor de las
ocho.
- Pero ¿Cómo te
sentís?
- Bien
–Sonreíste, el siempre quería saber cómo te sentías, y te enamoraba, admitilo-
Por tomar unos mates con Eve.
- ¿No tendrías
que hacer reposo?
- Amor, me
siento bien. –El bufo y vos sonreíste- ¿Ustedes, que hacen?
- Lola duerme,
yo trabajo en casa, Moro te busco en la casa, y como no te vio subió devuelta
con Lola –Reíste.
- Pobre
chancho, lo abandone. En un ratito estoy por allá, ¿sí? Quiero saludar a
Juanita.
- No hay
problema, saludos a Eve.
- Bueno, nos
vemos gordo.
- Besos, te
amo.
- Yo a vos
–Sonreíste.
- ¡Esta
insoportable! –Ella rio fuerte- Boluda, nunca estuvo así.
- ¡Paula!
Encima que se preocupa.
- Pobre, es un
sol… Pero exagera mucho.
- Tiene
instinto paternal. A mí también me pasa, y a Guille mucho más, se vuelve loco
–Reíste. Y por un momento quisiste sentir ese sentimiento.
- Que lindo
–Sonreíste sincera.
Diez y veinte y
la pequeña de la casa se despertó llorando al encontrarse sola, su mama la
trajo hasta donde estabas vos alzada mientras dejaba miles de besos en su mejillita.
- Mira quien
nos vino a visitar Juani. –Ella te miro y vos le estiraste el brazo, pero no,
quería a su mama.
- Hola hermosa
de la tía –Dejaste un beso en su mejillita. Le hablaste un poquito más que la
convenciste en que este en tus brazos. – Tenes todo el cachete colorado
–Dijiste divertida.
- Jajajajaja
sí, porque duerme de ese lado – Te respondió su mama, tu amiga.
Amabas pasar
tiempo con ellas dos, cuando Juanita termino su leche la cambiaste de ropita y
junto a tu amiga, las tres salieron a caminar un poquito por la zona.
A eso de las
once y media decidiste volver a tu casa, quedando con tu amiga y ahijada que
esta noche la esperaban para una noche de cine con Pepe y Loli.
Pedro y Lola te esperaban con tu almuerzo
nutritivo y sano: zapallito revueltos con un bife – te había avisado tu novio
por mensaje. Y amabas que te cuide tanto (aunque un poco se pasaba).
- ¡Paupi! –El
recibimiento que siempre vas a amar: Ella. Su sonrisa. Corriendo hacia vos. Un
abrazo enorme. Un besito en tu mejilla. Sonrisas.
- Hola mi amor
–La abrazaste- ¿Cómo estás?
- Bien, te
extrañe. ¿Cómo te fue en el doctor? ¿A vos también te regalan caramelitos?
–Sonreíste y lo viste a tu novio viéndolas con una gran sonrisa.
- Mmm no, soy
un poquito grande para que me regalen y me fue bien –Dejaste un beso en su
frente.
- ¿Cuándo yo
sea grande no me van a dar caramelos? –Dijo un poco triste. Vos y su papa
rieron.
- Falta mucho
para que seas grande hermosa… Hola –Le sonreíste a él. Lo abrazaste a él. Lo
besaste a él. Le sonreíste a él. Lo amas a él. Toda la vida.
- Hola amor
–Sonreíste. Esas palabras dulces siempre presentes.
- ¿Cómo andan?
¡Hola Morito! –Él también te recibió con alegría y vos lo alzaste para que te
dejes dar unos besos.
- Che, que
después soy yo el que te besa –Reíste fuerte.
- Bueno,
celosin.
- Pf, no sabes
cuánto, más del perro –Reíste y lo besaste- ¿Comemos?
- Dale.
Junto con Loli
pusieron la mesa y vos la ayudaste a lavarte las manos para después volver
juntas a la mesa ya con la comida en esta.
- Mm, esta
riquísimo –Sonreíste.
- ¿Enserio?
- Si, muy. ¿No
Lo?
- No me gusta
mucho esto verde –Dijo separando el zapallito a un lado con el tenedor. Típico
de nenes no comer verdura.
- Es riquísimo,
y tiene huevo –Dijo su papa- Proba. –Y le dio de su tenedor. Ella quedo un poco
conforme.
Despues de
comer vos limpiaste mientras Pedro preparaba a Lola para el jardín, una vez
listos, salieron los tres para acompañar a la más pequeña.
- Chau mi amor,
pórtate bien – Le diste un beso y ella bajo a upa de su papa para después
saludarlo con un abrazo y entrar acompañada de una de sus compañeritas.
Pedro ya en el
auto arranco y dieron unas vueltas hasta que quisieron volver al departamento
para descansar un poco. Ambos tenían el día libre.
- Estoy re
cansada –Dijiste ya en el ascensor abrazándote de él.
- Ahora nos
acostamos y hasta las cuatro y media no nos levantamos.
- Yo puedo
seguir de largo –Dijiste divertida- No, mentira. Hasta cuatro y media está
bien.
- Morcita. –Te
beso dulcemente.
Y a eso de que
estabas cansada no lo dijiste por decir. Te cambiaste poniéndote tu pijama de
verano y te acostaste seguida por el quien te abrazo desde la espalda.
- Dormir a
cucharita garpa todo el año –Dijo en tu oído y vos reíste.
- Mientras que
sea conmigo no más, obvio.
- ¿Con quién
sino? Lola me abraza a mí, así que imposible –Reíste.
- Te amo bobo.
- Yo también
boba –Sonreíste y entrelazaste tus dedos con lo de su mano.
Y te dormiste,
se durmieron. Y menos mal que el había puesto la alarma si no, posta que
seguían desde largo.
- Mmm. No
quiero levantarme –Lo abrazaste.
- Te podes
quedar si queres.
- No… También
quiero ir con ustedes. –El rio.
- Yo te
despierto un poquito más –Dijo divertido y te lleno de besos en toda la cara,
se subió a vos y siguió con los besos,
volviéndose un poco más apasionados, hasta que paro, solo porque tenían que
buscar a Lola al jardín.
Ambos se
vistieron y salieron a buscar a Loli quien con una sonrisa salió corriendo
cuando le dieron el permiso y los abrazo. Es que ustedes eran lo único que
tenía, y los amaba profundamente. Cuando volvían para la casa entre charla tu
celular sonó y en la pantalla apareció el nombre de tu doctora, Yanina.
- Hola, Yani.
- Pau ¿Cómo
estás? Te llamaba para avisarte que los estudios se retrasaron. El lunes ya van a estar.
- Ah bueno,
dale. No hay problema. El lunes paso entonces.
- Nos vemos
Pau, y perdón por el amague.
- Jajajaja no
hay problema, besos.
Continuara…
JusPauliter.

ayyy que lastima,yo quería que pau este embarazada!!! muy bueno,seguí subiendo!!!
ResponderEliminarhay y yo pense que se venia el bebe , hay que seguir esperando
ResponderEliminarMe encanto que ternura Jus pero tipo que quería bebe jajajaj tendremos que esperar o por hay viene y es una pequeña trampa jajajaja
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