lunes, 30 de diciembre de 2013

Capitulo 157


Despertar, entreabrir los ojos y darte cuenta donde te encontras. 
Sonreír y tantear (todavía con los ojos cerrados) para no encontrar el cuerpo de él. 
Abrir los ojos y que confirmes lo previsto: estás sola en la cama. 
Entonces después de ponerte un remeron (de él) saliste en busca de él. Pudiste escucharlo hablar por teléfono, mientras reía, y supiste que estaba en la cocina. 
Al verte él te sonrió y vos hiciste lo mismo.
- Bueno Fede, en un rato estamos por allá. Saludos – Corto la llamada y se acercó a vos- Hola mi amor. 
- Hola – Sonreíste y lo saludaste con un beso – Feliz año nuevo. 
- Feliz año –Murmuro para después unir nuevamente sus labios con los tuyos. – Tengo algo para vos –Y te mostro aquella bandeja con un desayuno grandísimo para los dos, el cual fue lo segundo (porque el primero fue él) que viste.
- ¡Que rico! Gracias. 
Él se encargó de llevar todo a la mesa del comedor, para que una vez todo listo estén los dos compartiendo aquel desayuno.
- Estuve averiguando los precios de aviones y hoteles, allá en Orlando –Le comentaste después de tomar un traguito de jugo de naranja. – Que rico –Hablándole del jugo. 
- Sonia me enseña todo eso –Sonrieron – Amor, ¿Y? ¿Muy caros? 
Planean vacacionar en Orlando, para claro, llevar a Lola a Disney, y después pasear por las playas más lindas de allá. 
- Hay variedad, pero bueno, siempre lo bueno cuesta, ¿no? Acá hice una listita. –Encontraste aquel papel en donde habías anotado todos los datos de hoteles.
Discutieron algunas cositas, y terminaron de acuerdo con un hotel bastante lindo, el cual enseguida le mandaste un mail para que te lo reserve en la primera quincena de febrero. 
Alrededor de las diez Lola se despertó pidiendo su desayuno, por eso, después que ella desayune y ustedes se duchen, siendo las once salieron a casa de tu papa.
- Papi – Pleno viaje y Loli después de mucho silencio hablo.  
- ¿Qué pasa gorda? 
- Delfi anoche me invito a dormir. –Su prima mayor le tiene un amor enorme.
- ¿Ah, sí? 
- Si… ¿Y puedo ir?
- Mmm, no sé. 
- ¿Por qué no? – Y vos sonreíste. 
- No sé, no sé. 
- Pero papá –Alargo la última A y vos reíste un poquito.
- Voy a hablar con la tía Lu, pero me parece que no. 
- ¡Pedro! – Dijiste entre risas. Porque sabias que la estaba jodiendo, ama pelearla. 
- Shh vos –Dijo divertido. Pero claro que Lola no veía su diversión. 
- Sos re malo – Y su voz ya se había quebrado y vos la miraste, querías comerla a besos. 
Por suerte habían llegado, porque creo que si seguían vos te ibas a largar a llorar con Lola. 
Estas un poquitito sensible. 
Fue tu papa quien te recibió y te abrazo, para después de extender la mano con Pepe alzo a la pequeña para hacerle un poco de cosquilla y que ella ría un poquito.  
- ¿Qué es esa carita? – Ahora estaba en brazos de Irina y Gonzalo detrás de ella pregunto porque su cara de triste.
- Su padre, la pelea –Vos la defendiste. Siempre la vas a defender. 
- No me deja quedarme en casa de Delfi a dormir.
- Y tiene razón, sos muy chiquita. ¿Te queres quedar a dormir con el tio Gonza? Dormis entre medio del tio y Miguel. Y de paso le pegas porque ronca mucho.
- ¿Ronca? –Y rieron.
- Pf, muchísimo. 
- ¿Roncas abuelito? –Porque a ella también le gusta pelear, bueno a su abuelo no más. Se divierte. 
- Yo que iba a convencer a tu viejo para que te deje ir a lo de Delfi, olvídate enana.
- Ufa, malo.
La familia Alfonso no tardó en llegar y ustedes se acomodaron en el patio de tu papa donde estaba la gran mesa (no tan linda como la tuya anoche) para ubicarse y entre todos pasar un lindo momento.
Fue cuando terminaron de almorzar que siguieron en la mesa, todos charlando, vos te levantaste por unas gaseosas y te encontraste con Iri en el living, hablando por teléfono. Le sonreíste desde lejos y fuiste por las gaseosas y unos cubitos de hielo. Al ratito se acercó ella.
- ¿Todo bien Iri? –Preguntaste con una sonrisa.
- Algo así… -sonrío- Peleando un poco con mi mama. 
- Ah sí, debe ser común, ¿no? 
- Chocamos mucho –sonrío- Y ella que es un poco pesada.
- Jajajaja si, todas son iguales
- ¿Te ayudo Pau?
- No, ya estoy –Sonreíste- ¿Y con tus hermanos se lleva bien?
- Eh si, más o menos también. Juli se lleva bien con todos, así que no tiene muchos problemas, pero con Juani que está en esa etapa de rebeldía chocan bastante. 
- Claro… Me pasaba lo mismo, bueno, ahora me sigue pasando con papa, chocamos a veces
- Miguel tiene mucho carácter… 
- Y mama era todo lo contrario… Era toda dulce, con cero problemas, como tu hermana Juli –Y ella te sonrió. 
- Gon siempre me habla de ella, seguro fue una gran madre. 
- Si, una gran madre –murmuraste.
- ¿Qué hacen las más lindas? Te bien a salvar Iri, agradéceme – Gonzalo aparece.
- Hablando de Roma… -Dijo Iri y vos reíste. 
- ¿El burro soy yo? – Pregunto él. “Hablando de Roma, el burro se asoma” 
- Burrito lindo –Dijo ella para dejarle un beso en su mejilla.
- Defendeme Paula. 
- Arréglatela solito chiquito. Voy a dejar esto. 
Cuando llegaste a la mesa la charla se centraba en Lola, su papa, y su tía. Y Delfina, claro.
- Quédate tranquila Loli que yo te llevo igual si no te deja. – Anuncio Luciana y vos reíste.
- ¿Siguen en discusión? –Preguntaste.
- Paupi, decile a papa que me deje.
- Amor, déjala, pobrecita. 
- Nada de dormirse tarde – Declaro con su dedo índice – Y nada de estar peleando, yo sé cómo termina.
- ¿Me dejas? –Su sonrisita.
- ¿Qué decís Miguel? –Le pregunta.
- Yo insisto en que no – Y la cara de Lola de enojada, con sus bracitos cruzados- Jajajajaja mentira hermosa- La alzo para dejarle miles de besos en su mejilla – Si no te dejaba, yo te llevaba.
- Obvio que te dejo boba –Al fin le dijo su papa y ella cambio su rostro por una sonrisa. Y fue a parar a los brazos de su papa - ¿Cómo no te voy a dejar?
- ¿Y por qué me dijiste que no? 
- Yo nunca te dije que no –Beso su mejilla seguidas veces.
Para finalizar el problema, las dos primas se abrazaron y ya planeaban con Fran que iban a hacer cuando llegaran a la casa. 
Ustedes estuvieron toda la tarde en casa de tu papa tomando aire, y tranquilidad. A ambos le gusta vivir en la zona de movimiento, pero a veces se olvidan lo lindo que es la tranquilidad. 
Cuando llegaron a casa, los dos, decidieron salir a cenar a la costa, y quedarse un ratito ahí, disfrutando de estar solos, en silencio…
Disfrutándose. 

Continuara…
Hola!!! 
Se acaba el año y todavía queda novela… Para rato. 
Así que solo decirles GRACIAS por hacerme el aguante este año, por llenarme de comentarios, suelo ser repetitiva, pero… No hay nada más lindo que leer sus comentarios. Gracias enserio.
Nos leemos el año que viene.
Pásenla lindo en familia y amigos, y por un año mejor.
JusPauliter. 

domingo, 29 de diciembre de 2013

Capitulo 156


2014 se asomaba y con él unas lágrimas tuyas.  
- ¡Las doce uvas! –Grito tu tía y ustedes estuvieron de acuerdo. 
Tan solo diez minutos para que otro año empiece y todos reunidos en aquella mesa, que vos misma adornaste, agarraste las doce uvas al igual que el resto de tus amigas.
1. Lo más importante – pensaste- que en mi familia y amigos haya mucha salud. Que logren ser felices, para siempre.
Para vos, la familia y los amigos es lo más importante que tenes, es donde te refugias, en donde compartís cosas muy lindas, como también feas, pero siempre están para acompañarte,  como vos para ellos. Siempre fue y será así. 
2. Seguir haciendo lo que te gusta: bailar. Y en algún momento de tu vida, retomar en alguna guardería, porque también es lo que más queres, es lo que más disfrutas: pasar tiempo con aquellos personajes chiquitos que siempre logran sacarte sonrisas.
Y siempre vas a estar agradecida por tener la posibilidad de elegir lo que a vos te gusta, porque bien en claro tenes que hay muchas personas que no tienen esa suerte. Antes no lo entendías, y te costó… Pero por suerte lo hiciste, y tenes los pies sobre la tierra, con la cabeza que no deja de soñar, y sabes que en algún momento todo aquellos sueños, se van a cumplir. Lo sabes.
3. Sonreír, siempre… Que nadie te borre la sonrisa. 
Una de las características que tenes es que, a pesar de todo, a pesar de todo lo malo sonreís, y eso es lo que te gusta de vos, que siempre seguís adelante, porque siempre hay un motivo para sonreír. 
Vez a tu alrededor, y todos hacen lo mismo, hasta Lola, que no entiende nada que hay que hacer y por eso de vez en cuando abre sus ojitos para ver que sigue, y cuando te vio te sonrió y siguió con sus ojos cerrado, para que vos rías un poquito. ¡Como la amas! 
4. Que tu hijo (o hija) sea sanita.
Aunque en realidad no te importaba si sea sanita o no, sentís que todos son sanitos, porque por algo están acá, por algo viven. Pero claro que para toda madre quiere que sea sanito, no te podes imaginar a tu hijo mal, sufriendo.
5. Que junto a Lola, Pedro y aquel bebe que está en tu vientre, logren ser una familia feliz. 
Desde chiquita que queres esto, y por algo lo cruzaste en la vida, por algo están acá con vos, por algo aquel bebe es hijo tuyo y de Pepe…. Por algo se eligen día a día. 
6. Y ya no se te ocurre más que pedir. Disfrutar de la vida, y llegar hasta viejita con muchos hijos, y nietos, acompañada de tu amor, de Pedro.
Solo faltan cinco minutos y vos vas por la mitad de los deseos, te preguntas si sos la única lenta o están todos iguales. 
7. Que tu papa sea eterno.
Y aunque sabes que no iba a ser así, tenías una leve esperanza que viva por mucho tiempo más. Amas a tu papa, y no te imaginas una vida sin él. 
8. Que logres llegar a los doce deseos antes de las doce.
Vamos un poco complicada. 
9. Que tu bebe se logre ver, para saber que sexo es.
Es lo que más te come la intriga.
10. Que Pedro no se canse de vos, en este periodo de gestación. 
Sabes que sos complicada sin estar embarazada… Imaginate estándolo. Pobre flaco. Te ama mil.
11. Que no falte un poquito más para las doce.
Solo uno, solo uno.
12. Que mis amigos no se cansen de mí, que los tenga para siempre, que no nos separe la distancia, que siempre estén para mí. 

Abrir los ojos y que sean las doce en punto, entonces que los fuegos artificiales se empiecen a escuchar y que todos, empiecen a brindar por un dos mil catorce mejor que el que acaba de terminar, por un dos mil catorce con todos los deseos que pediste realizados.
Miles de sonrisas y golpecitos de copas mientras hacíamos el famoso “chin-chin” y que empecemos a dejar besos en cada uno de nosotros.
- Feliz año nuevo pequeña –Un abracito a Lola y que ella choque su bacito con el mío- Chin-chin.
- Te quiero Paupi.
- Yo a vos mi amor.
- Feliz año Pau –Tu hermano 
- Feliz año Gon –Un beso en su mejilla.
Y después de cruzar toda la mesa, al fin llegas a Pedro y se abrazan.
- Feliz año mi amor –Te susurro.  
- Te amo, feliz año –Tu voz se quebró.
- Por muchos, mucho juntos –Y se sonrieron para fundirse en un beso.
- Para toda la vida ¿no?
- Toda, toda –Y que se sonrían – Te amo mi amor, a vos y a este porotito – Y lo besaste, por culpa de él, que es tan lindo, tan tierno. 
Y desde aquel patio pudieron ver los fuegos artificiales, tan lindos que le ofrecía el cielo. Estuviste al lado de Moro, porque obvio que le tiene pánico. Y después con ayuda de tus cuñadas sacaron algunas golosinas para seguir pasando el tiempo. 
Cerca de la una y media llegaron Eve con Juanita y Guille para saludar a toda la familia. Despues llegaron algunos amigos de Pepe, y se quedaron hasta tarde charlando, la mayoría de la familia ya se había ido, porque al otro día almorzaban nuevamente todos juntos. 
Eran las dos y medias y vos junto a Pepe bajaban de la habitación de Lola después de hacerla dormir, ahora él te propuso quedarse un ratito afuera, porque milagrosamente corría un poquito de viento. 
- Hola –Él se acercó con unas copas. Para el alcohol, para vos uno de agua saborizada de pomelo.
- Hola lindo. – Te saco de donde estabas sentada para que él se siente y que te alce.  – Feliz año nuevo- Chocaron nuevamente sus copas.
- Feliz año nuevo –Y te beso dulce - ¿Cómo la pasaste?
- Muy bien –Sonreíste – Es imposible pasarla mal con todos, se llevan tan bien… Te llena el alma, te juro.
- Me pasa lo mismo, me llena verlos a todos juntos, verla a Lola reír… Verte a vos, con esa sonrisa, tan feliz ¡no podes más de linda amor! –Y que rías. – Amo verte así. 
- Y yo te amo a vos –Lo besaste –Vos me haces feliz.
- Vos a mí, mucho. 
- Ayy, te amo – Lo llenaste de besos por toda la cara para que él te bese de nuevo y que esta vez sea mas profundo.
Y estuvieron de acuerdo en que no hay nada más lindo que empezar el año con lo más lindo que les puede pasar: estar juntos, amándose, deseándose, eligiéndose otra vez.
Que ese “otra vez” promete un “para siempre” 

Continuara…

Espero les guste!!!!
Dejen sus comentarios, por favoooor. 
Es lo único que les pido. 
JusPauliter. 

jueves, 26 de diciembre de 2013

Capitulo 155

Fin de año se acercaba y vos estabas a full, porque este año nuevo la pasan en tu casa, por ende tiene que estar todo a la perfección, porque vos sos así, si nada está bien, no se puede. No con vos.
Aunque tu casa no es demasiado grande, tenes un patio un poco grande, por eso tu papa trajo unas mesas, sillas, para la gran cena, y tu cuñada Sonia te ayudo con los adornos que ibas a poner como centro de mesa. Tenías todo listo, nada podría fallar.
Es lunes treinta y vos estas acomodando unas cosas que te parecían mal para mañana, mientras Lola mira la tele en tu pieza junto a Moro y Pedro hoy temprano salió a trabajar.
Te decías a vos mismas que tenías que ser menos exigente, porque bien sabias que no podías hacer fuerza, ni malos movimientos, o estar nerviosa… Pero ya era tarde, porque hace tres días que venís con este tema, que por cierto, te tiene un poco alterada. Por eso decidiste sentarte en unos de los sillones para descansar un poco, solo un poco, porque después seguirías.
Fue cuando el teléfono de tu casa anuncio una nueva llamada que vos fuiste a atender.
- ¿Hola?
- Hola… ¿Se encuentra Pedro? ¿Pedro Alfonso? –Una voz de mujer adulta.
- Eh, no, él no está en este momento. ¿Con quién hablo?
- Una… Una amiga, ¿en qué momento lo puedo encontrar?
- Él llega al mediodía. Si quiere puede dejarme su nombre y yo digo que has llamado.
- No, no querida. Despues llamo devuelta. ¡Gracias!
- Que tengas un buen día.
Conversaciones raras y esta.
Levantaste una ceja pensando en por qué no habrá querido identificarse, pero después te acordaste de que dentro de la heladera había una ensalada de frutas lo que logro que se evapore tu intriga.
- Paupi – Apareció ella corriendo hacia a vos, con una gran sonrisa.
- ¡Hola hermosa! –Y se sentó en tu falda para que vos dejes un beso en su mejilla.
- Me aburro. ¿Dibujas conmigo?
- Claro, dale –Sonreíste y ella salió en busca de sus lápices de colores y hojas de computadora.
Entonces se sentaron en la mesa del comedor, y mientras pintaban escuchaban la radio la cual pasaba canciones lindas, que las hacia bailar a las dos.
- Pau… ¿Cuándo vamos a conocer a mi hermanito o hermanita? –Su ansiedad.
- Falta mi amor. ¿Pero sabes qué? Cuando volvamos de pasear, que vamos a ir a la playa –Ella asintió- vamos a poder ir a verlo por la computadora.
- ¿Y cuánto falta para que juegue conmigo?
- Mira… Él bebe ahora se está formando, está formando su cuerpito
- ¿Hasta sus piecitos?
- Claro, y después que forme sus piecitos, su carita, todo… Va a poder estar con nosotros –Y que ella sonría.
- ¿Y por qué tarda tanto?
- Porque es poquito a poquito… Pero cuando te das cuenta ya va a estar con nosotros –Y se quedó pensando un ratito.
- ¿Cuándo vos tengas una pansa así de grande mi hermanito va a salir de tu pansa?  - Te mostro con sus manos lo grande que iba a ser tu pansa, y solamente esperabas a que no sea tan grande.
 - Claro mi amor, cuando tenga una pansa grandota es porque tu hermanito, o hermanita ya está listo para estar con su hermanita y sus papás. –Y ella sonrió.
- Igual… no quiero compartir mucho a papa y a vos con mi hermanito –Y sonreíste.
- Nos vas a tener que compartir Loli… Eso no significa que te vas a sentir sola, te vamos amar mucho al igual que tu hermanito.
- Que bueno que voy a tener un hermanito de parte de vos Paupi… Porque yo te quiero mucho mas a vos que a Dolores –Y sonreíste.
Para que te quedes pensando en aquellas palabras… Pensando mucho.
- Paupi… ¿Podemos salir a pasear a Moro?
- Hace mucho calor ahora Lo, si queres vayan al patiecito, después a la tarde vamos a casa de Eve a la pileta.
Preparaste una ensalada de papas (la que solamente come Lola) con unas hamburguesas y al ratito llego Pedro con miles de carpetas las cuales apoyo en la mesa de la computadora para después ir a la cocina para ir a saludarte.
-  ¿Cómo anda mi comprometida y mi porotito? –Te abrazo por detrás para acariciarte tu pancita y dejar besos en tu hombro.
- Hola comprometido. Muy bien estamos, ¿vos?
- Ahora que llegue a casa mucho mejor. ¿Lola?
- En el patio con Moro –Dijiste concentrada en la ensalada. - ¿Cómo te fue?
- Bien… Pesadísimo, pero bien –Se apoyó en el mármol para que vos lo veas por primera vez en ese rato y frunzas el ceño.
- ¿Así de lindo saliste hoy a laburar? ¡Pedro!
- Jajajajaja amor me viste salir así de casa hoy temprano.
- Pero estaba dormida… No vale que salgas tan lindo, solo. A trabajar… Con minas.
- Jajajajaja te amo celosita –Y te beso, vos también – Voy a ver qué hace Lola.
- Antes dame otro beso – Lo frenaste por el brazo para que el sonría y vuelva a vos, cumpliendo tu pedido.

Mientras almorzaban sonó de nuevo el teléfono de la casa.
- Haceme acordar que antes de almorzar lo apague –Pedro se levantó bufando a atender para que Loli con vos rian de él. - ¿Hola?
Y su cara se transformó.

- ¿Quién era? – Sentados en el sillón, después de almorzar y que Lola desaparezca a jugar con la condición que después iban ustedes a jugar con ella.
El después de aquella llamada no había vuelto a hablar, estuvo todo el almuerzo callado, como pensativo, y las únicas que hablaron fueron vos y Lola.
- N-No se…
-¿No me queres contar?
- Es que no se… Era una voz de mujer grande, diciendo… Diciendo que era Ana, mi m-mamá. Mi mamá. – Y te quedaste perpleja.
- Hoy… Temprano llamo una mujer preguntando por vos, pero no quiso dejar el nombre, nada –Levantaste una ceja.
- ¿Enserio? –Asentiste - ¿Qué le dijiste?
- Que no estabas, que vuelva a llamar más tarde. Vos decís que… ¿Qué es una joda?
- No sé –Murmuro- No sé qué pensar.
- Bueno tranquilo… Seguro es algún tarado que te quiere joder. –Besaste su mejilla y el asintió.
- Es que nadie del medio sabe ¿entendes?
- Sabes cómo son los periodistas amor…
- Si, tenes razón – Y te beso para que se sonrían – ¿Vamos con la gorda?
- Dale – Otro beso en su mejilla para que suban juntos al cuarto de la peque.

Tres de la tarde y salieron con Lola a casa de tu amiga Evelina, Pedro quiso quedarse adelantando trabajo, y también no tenía mucho humor como para juntarse con amigos, por la ¿joda? Que le habían hecho. Y te sentirías igual, no es nada lindo que jueguen con eso.
Juana te recibió saltando a tu cuerpo para que la alces, y que recuerdes que lo que estabas haciendo no era nada bueno, pero te puede, Juana te puede.
- ¿Cómo estas mi vida? –Miles de besos en su mejilla.
- Bien –Una sonrisa de ella - ¿Vamos a la pile?
- Ahora vamos… Hola amiga – Terminaste de saludar a tu amiga.
- Pochita, ¿Cómo estás? ¿Cómo esta esa pansa?
- Bien, muy bien –Y tu sonrisa - ¿vos negri?
- Bien, bien. ¡Con calor!
- Está asqueroso.
Vos te encargaste de ponerle los bracitos a Lola para que después juntas a tu amiga y ahijada vayan a la pileta. Y que pasarla bien con ellas sea un hecho.
Rieron y se divirtieron las cuatro en el agua, por suerte a Lola le encantaba el agua, y no le tenía nada de miedo, al igual que Juani.
Mientras ustedes, las grandes (según Lola y Juana) tomaban mate bajo el árbol que les brindaba sombra las más pequeñas jugaban al solcito.
- ¡Contame! ¿Cómo fue? –Porque le habías contado por mensajito la declaración de Pepe, y al ver tu anillo se acordó.
- Ay, es un dulce boluda… Tenía todo armado ¡hasta Maxi y Lara estaban de cómplices! –Y que rian las dos.
- Desde un principio te dije que Pepe era un amor –Sonreíste – Aparte, re original
- Sii, se pasó –Sonreíste. ¿Enamorada? Para na-da.

Cuando llegaron a casa, a eso de las ocho y media Pedro seguía todavía trabajando en la mesa del comedor, por eso ustedes después de saludarlo, se fueron para tu cuarto a mirar la tele.
Y al ratito llego el, para que te deje al medio de él y de Lola.
- Papi ¿seguís triste? – Lola se apoyó en su bracito para poder ver a su papa que estaba del otro lado.
- ¿Yo? No estoy triste amor. ¿Por?
- Porque estabas por llorar cuando estábamos comiendo hoy –Y que ella se dé cuenta de todo.
- Pero no estoy triste… Igual, si queres me podes regalar un abrazo, las dos –Y que sonrías, para que sin dudar, ustedes le regalen aquel abrazo que tanto precisaba – Son tan lindas.
- Vos sos lindo –Le dijiste vos, y que beses su mejilla para que su hija te copie y deje otro beso en su otra mejilla.
- Las amo lindas.
Y que ahora él quede al medio para que las abrace, y ustedes dos apoyen sus cabezas en el pecho de él.
Y que se sientan en paz. Los tres (o cuatro).

Continuara…
JusPauliter.
Casi que me estoy quedando sin fotos jajajajaja. 
Dejen sus comentarios, besos!!! 

martes, 24 de diciembre de 2013

Capitulo 154



Sent
Sentías que el cuerpo se te aflojaba, y a la vez no lograbas entender mucho.
Fue cuando se paró la música que ustedes también pararon, para al instante escuchar un audio: 
“Tenía muchas ganas de hacer esto…” ¿Aquel que hablaba, era Pedro? 
Y aquella duda siguió cuando el radio siguió:
“Esto, venir hasta acá y decirte…” Fue cuando lo viste entrar, aquella voz sin duda era de Pedro, y al que viste también era el, con una pequeña sonrisa, ¿vestido con un esmoquin? Color azul, su pelo todo revuelto y por detrás pudiste ver a Loli con un vestidito tomada de la mano de tu papa. Sentiste morir.
El miro a un costado donde estaba el grabador dándole a entender que apague el audio. Porque ahora era el turno de decirte el frente a frente lo que tenía para vos, y lo que había grabado en aquel audio.
-Decirte todo lo que siento por vos…Decirte que sos la mejor persona que me pudo tocar para que este a mi lado, decirte que no sería nada sin vos, sin tu histeria –Obvio que levantaste una ceja. ¿Te venía a reprochar tus defectos o a decirte algo lindo? No entendías – que me vuelven loco, me enamoran, me enamoras con cada arranque lindo que tenes, con cada pelea –Porque bien se acuerda cuando llego anoche y vos casi que lo matas- ¿sabías que te pones muy linda cuando te enojas? –Y vos levantaste una ceja- Me enamoras con cada canción que tarareas, ¿sabes que sos música, no? 
- ¿Ah sí? ¿Y que soy? –Preguntaste divertida- Una chacarera, un tango…
- Un himno, un himno al amor –Sonreíste- Me enamora tu esencia, vos, completita, con defectos y virtudes, con tu sonrisa, tu risa tan linda que me hace sentir vivo... Vos me haces sentir vivo.
Y que sientas morir con cada palabra, con tanta ternura acumulada en aquel hombre, al cual amas, también con sus defectos y virtudes. 
- Amo que estemos viviendo todo esto lindo, esperando a nuestro hijo, dándole un hermanito a mi hija –Sonreíste- El día que me que dijiste que estábamos esperando un bebe me sentí el hombre más feliz del planeta, y también me di cuenta que quiero pasar el resto de mi vida con vos, claro que si estás de acuerdo. –Sonreíste y levantaste una ceja.
- ¿Entonces?
- Entonces… Entonces bueno, te quería preguntar si –Y que mueras de ansiedad. ¡Daleeeee! Gritabas por dentro- Si ¿Te queres casar conmigo? –Y tu sonrisa, tu emoción y la de él (la de tu papa también). Saco en uno de sus bolsillos un sobrecito con una alianza  y te la mostro para que sonrían y que agarre una de tus manos para que te lo coloque, y después bese aquel dedo – No me respondiste igual…
- Obvio que sí, obvio que quiero mi amor –Dijiste feliz para que él te abrace fuerte y que baje sus manos en tu pancita para acariciarla – Te amo, te amo, te amo –Y se fundieron en un beso dulce, lleno de amor, de pasión para que sientan unos aplausos, y que no quieras separarte jamás de él. 
- Te amo, mucho, mucho –Sus manos grandes en ambas mejilla tuyas, sus frentes encontradas y tus lágrimas que no dejaban de recorrer tus mejillas.
- Yo también te amo, muchísimo –Y que todo sea en susurro. 
Se abrazaron nuevamente para que después veas a los espectadores viéndolos con una sonrisa amplia, que tu papa tenga los ojos cristalinos, Lara con lágrimas en su mejilla, Maxi con una gran sonrisa sin dejar de aplaudir, y Lola feliz, revolucionada, se acercó a ustedes, y los abrazo a ambos. Porque ama su historia de amor.
- ¡Le dijiste que sí! ¡Le dijiste que sí! –Festejo y ustedes rieron. 
- ¿Viste enana? Nos vamos a casar –Dijo su papa.
- ¿Y yo puedo llevar los anillos? –Se sonrieron entre sí.
- Solamente si yo soy el padrino –Salto tu papa con una sonrisa y te abrazo a vos – Felicitaciones mi vida, te deseo lo mejor ¿si?
- Gracias papi –Millones de besos en su mejilla – Te quiero mucho.
- Yo a vos hermosa… Felicitaciones Pepe –Y un abrazo enorme de los dos.
- Pau… Felicitaciones –Dijo Maxi
- Valió ser engañada –Y rieron. 
- Fue todo un plan de Pepe –Dijo Lara –Felicitaciones hermosa, lo mejor para ustedes.
- Gracias Lari –Y la abrazaste.
- Valió la pena dormir anoche en el sillón eh –Y te abrazo por detrás dejando besos en tu cuello.
- Tarado –Dijiste divertida 
- Actuó muy bien amor, admitilo. 
- La próxima te echo bobo
- ¿Se enojó mucho? –Tú papa.
- Pregúntale a Gonza. –Respondió tu… ¡futuro esposo! 
- Paupi –Loli. Y te agachaste a la altura de ella.
- ¿Qué pasa hermosa? 
- No te tenes que enojar con papa, el anoche grabo lo que te dijo para hoy –Y que mueras de amor. Que todos mueran de amor.
- ¿Vos lo ayudaste? –Sonreíste-
- Sii, con Herni y la tía Lu.
- No estoy enojada con papa, anoche un poquito, pero ya está –Sonreíste, y ella también - ¿Me das un abrazo? –Y claro que te lo dio – Te amo hermosa.
- ¿Cuándo llegue mi hermanita me vas a seguir queriendo? –Su eterno miedo.
- Obvio, siempre, siempre. Te lo prometo –Y ella sonrió. 
- Entonces yo también te amo Paupi –Y rieron todos de su ternura.
Cuando salieron de la academia tú papa los invito a almorzar y claro que aceptaron, comieron los cuatro y se quedaron hasta un poquito, pasadas las dos y media. Cuando volvieron a casa Pedro se encargó de dormir a Lola y vos te recostaste en tu pieza con el aire acondicionado, esperando a que Pedro llegue para pasar un tiempo a solas.
- Pau… -Y al ratito te estaba buscando, hasta que entro a la pieza y te vio – Hey, hola –Y su sonrisa que te contagie.
- Hola... Veni conmigo.
Y que te haga caso para acostarse al lado tuyo, que te bese dulcemente y que apoye su cabeza en tu pecho mientras dejaba caricias en tu pansa. Y que te sientas en paz. 
- Amor –Vos.
- Mmm –Porque si, se estaba durmiendo.
- Mírame – Y vos estabas un poco pesada. Pero él te miro y vos sonreíste – Te amo –Le susurraste y él te sonrió.
- Yo también te amo, mucho –Y sonrieron – A los dos los amo –Y dejo un beso en tu pansa.
- Gracias por estar en este momento especial que es para mí… Y para vos también –Sonrieron. 
- Te amo, y siempre voy a estar con vos, y con este porotito… O porotita. –Sonreíste.
- ¡Ayy! Te amo carajo –Y rieron para que se fundan en un beso dulce, apasionado, lleno de amor, para que se fundan el uno al otro, amándose, uniéndose. Siempre.

Continuara… 
Ayy.
Agradezco de corazón todos los que me leen y comentan. Gracias, enserio. 
JusPauliter. 

lunes, 23 de diciembre de 2013

Capitulo 153



Una ráfaga de viento se enfrentó a tu cuerpo y te sentiste tan bien que no te importo que tus pelos despeinen. Sonreíste, porque hacía rato que en la ciudad no corría ni un poquito de aire, y a vos te pegaba mucho más.

Lunes por la tardecita y estabas sentada en el balcón, hacia un ratito tus amigas se habían ido y vos te quedaste sola en casa. Aprovechando el silencio, saliste a disfrutar del poquito aire que corría, para que después Moro se sienta solo dentro de la casa y te haga compañía, que tengas la necesidad de alzarlo y que él apoye su cabeza en tu pancita. Crees en que los perros perciben todo, incluso él bebe que tenes dentro tuyo, es que al apoyarse en vos se quedó tranquilito, como en paz. Y vos también te sentís en paz.

Sonreíste al darte cuenta que Moro había quedado dormido sobre tus piernas y besaste su cabeza, el en cambio se acomodó lo que te hizo reír.
Amas a Moro, es ta tranquilo, tan boludo, tan lindo, tan compañero, siempre, siempre te hace compañía, claro que a veces te cambia por Lola, es que esa nena que lo vuelve loco lo puede completamente.
El cielo en minutos (para vos) se volvió más oscuro y se podían divisar algunas estrellas. Estabas negada a entrar dentro.
Amas quedarte en casa, sola, porque a veces esta bueno sentir el silencio, pero cuando es por mucho tiempo se vuelve insufrible.
Ellos habían ido a la casa de Luciana porque está tiene una pileta y había invitado a la familia. Vos habías querido ir, pero cuando tus amigas organizaron en que iban todas para tu casa no tuviste opción.
Igual, disfrutas mucho la soledad por un ratito.
Te dio fiaca, entonces decidiste comer una ensalada de tomate para después acostarte en la cama con Moro, no sabías cuando iban a llegar, y te preocupaba un poco porque le habías mandado mensajes, hasta llamado y Pedro no había respondido. Decidiste que no tenías que hacerte la cabeza, y aunque te molestaba un poco, te tranquilizaste y te pusiste a mirar la televisión, bueno si mirar se considera hacer zapping, porque a esta altura no hay un programa interesante. Fue cuando encontraste uno de esos programas o documentales en los que pasan partos, y quedo ahí, porque al verlo te saco una pequeña sonrisa, para volverse en un llanto, de emoción, claro.
Tocaron timbre y vos te asustaste, Pedro tiene llave, y no esperabas a nadie, o eso pensabas.
- ¿Quién es? –Preguntaste.
- Pochi… Traje helado –Sonreíste al escuchar la voz de tu hermano y le abriste con una sonrisa para abrazarlo – Hola linda –Beso tu mejilla.
- Hola Gonza, que sorpresa –Tus mejillas todavía seguían mojadas, recordemos tu llanto.
- ¿Llorabas?  ¿Estás sola?
- Estaba viendo un programa y nada… me emocione un poco –Rieron juntos – Pedro y Lola están en casa de Luciana… no me puedo comunicar con él, desde temprano que se fue, y ni un mensaje.
- ¿Probaste con llamarlo? –Asentiste.
- ¿Iri?
- Tenia una cena con sus amigas, y como la tuve que traer a un restaurant cerca de acá, pase por una heladería y te vine a visitar –Dijo sonriente, a lo que te contagio - ¿Cómo esta esa pancita?
- Muy bien, creciendo –Sonreíste.
- Estas hermosa boluda, posta –Y reíste.
- ¿Sabes algo de papa? Hable hoy temprano, dijo que iba a  ir a lo de Pinqui.
- Yo cuando fui hoy a la tarde para casa no estaba, seguro esta allá todavía, no aviso nada.
- Esta en pendejo
Invitaste a tu hermano a la pieza para que juntos se queden charlando mientras tomaban el helado, claro que Moro estaba como loco para que lo convides, lo que no sabe el cachorro es que le hace tan mal.
Eran cerca de la una y Pedro no había venido, tu hermano se negaba a irse y vos ya te pusiste de mal humor. Cuando en eso llega el con una sonrisa mientras cargaba a su hija ya dormida.
- Buenas… Hola Gonza –Su sonrisa. Cara dura.
- Hola Pepe –Tu hermano.
- Hola mi amor –Y que se acerque a darte un beso, y que vos ni respondas a este.
- ¿Te entretuviste mucho?
- Estuvimos hasta hace un ratito en la pileta.
- ¿Y no pensabas avisar? Es la una de la mañana Pedro. Te llene de mensajes… Te llame mínimo cinco veces. Nada me avisaste.
Tu hermano que miraba en silencio
- Bueno, me voy chicos… Ya es tarde, mañana a madrugar –Les sonrió y se despidió de cada uno, vos fuiste quien lo acompañaste hasta la puerta – Lo que le espera a mi cuñado –Dijo divertido.
- Si mañana estoy presa, ya sabes porque –Sonreíste.
- Cálmate Pochi –Dejo un beso en tu mejilla –Nos vemos mañana.
Entraste nuevamente y el bajaba de la pieza de Lola.
- ¿Qué hiciste en la tarde amor? –Levantaste una ceja.
- ¿Además de estar todo el día encerrada en casa esperando que vengas? Nada.
- Así que estuviste todo el día acá… Estaba para pileta.
- Es que no me entere Pedro –Tu ironía - ¿Qué te pasa? ¿Por qué llegas a esta hora?
- Ya te dije… Estuvimos hasta hace un rato en la pileta, Lu hizo unas pizzas y nos quedamos.
- ¿Y no sos capaz de avisarme? ¿Tanto te cuesta?
- Me olvide, no es tan grave.
- ¿No es tan grave? ¡Que no es grave! Pedro era un mensaje, nada.
- Ya te dije que se me paso.
- Bueno, no se te tiene que pasar, soy tu novia, la mama de tu futuro hijo
- Que bien suena –Dijo con una sonrisa.
- Me cansaste, chau.
- ¿Me cansaste? ¿De que Paula? Siempre dramatizas algo.
- ¿Dramatizar? ¿Me estas jodiendo?
- Masvale que dramatizas, por un día que te quedas en casa y yo salgo me haces este escandalo
- No es un escándalo Pedro, te estoy diciendo que me hubieras avisado que te quedabas un rato más en lo de Luciana, sabes que no me molesta
- Es obvio que te molesta, por eso todo esto… Últimamente estas insoportable.
Y que se te forme una “o” perfecta, porque no podías creer lo que te dijo. ¿Vos, insoportable? nada que ver, nada.
- Discúlpame, pero si estoy insoportable como vos decís es porque adentro llevo a tu hijo, por si no te acordas.
- Claro, ahora vas a poner la excusa de que está embarazada, déjate de joder.
Y ya llorabas, no podías creer lo que te estaba diciendo, y sin decir más nada, porque tenías conciencia que pelear no te hacia mal, además de que no te guste, fuiste para tu cuarto y claro que le tiraste su almohada, hoy dormía en el sillón.

A la mañana siguiente te levantaste un poco más tranquila después de tardar horas en dormir, porque claro que te afecto todo lo que te dijo anoche Pedro. Te levantaste para dirigirte al baño y que veas al pasar un Pedro todavía dormido. Te duchaste, para después desayunar, y que Moro te acompañe, para que después salgas junto al el a la reunión que tenías con Maxi, supuestamente tenía algo importante que decirte.

Llegaste y fue Lara quien te recibió con una gran sonrisa y un abrazo acariciando un poco tu pancita y que sonrías.
- ¿Cómo estas Pau? ¡Que hermosa pansa!
- Muchas gracias. Muy bien, ¿vos?
- Bien, bien. ¿Entramos? Maxi te está esperando
- Miedo a lo que tiene que decir –Sonreíste.
- Tranquila, te va a encantar. –Sonreíste.
Maxi también te recibió con una gran sonrisa y felicitándote por la hermosa pancita que tenes. Entonces se sentaron los tres y te preguntaron cómo iban tus días de calores con el embarazo, como habías pasado navidad y si te tomabas vacaciones. En realidad no te interesaba mucho hablar de vos, necesitaba que te digan porque esa reunión y porque tantas vueltas.
- Bueno… ¿Qué tenías que decirme? – Tantas vueltas ya te aburrías.
Entonces ellos cambiaron unas miradas y viste a Lara asintiéndole, y que no entiendas nada.
- ¿Me acompañas? Tengo que ir a uno de los salones, para buscar unas cosas, después te cuento.
Y casi que no te quedo otra.
Entonces salieron los tres, al tercer piso, donde supuestamente Maxi tenía que buscar algo. Y que al entrar al salón te encuentres con Bautista bailando, y que al verlos sonría para parar la música y se acerque a saludarlos.
- ¿Cómo andan? ¡Hola Pauli! Que hermosa estas –Sonreíste.
- Hola Bauti, gracias. ¿Todo bien?
- Si claro –sonrío.
- ¿Por qué no pasan alguna coreo? ¿Te animas Pau?
- Pero… No tenias que ir a…
- Tenemos tiempo para hablar ¿O tenes algo que hacer? –Y que no te dé tiempo a responder que Lara puso el CD con una de las melodías que bailabas junto a Bautista.
Que empieces la coreo, y que te invada una paz al bailar, que cosa que amas.
Fue cuando se paró la música que ustedes también pararon, para al instante escuchar un audio:
“Tenía muchas ganas de hacer esto…” ¿Aquel que hablaba, era Pedro?

Continuara…
AYYYY, mañana el próximo!!! Nada más para decir.
JusPauliter

domingo, 15 de diciembre de 2013

Capitulo 152


En este año… Creo que viví un montón de cosas lindas. Tengo todo lo que quiero, mis sueños cumpliéndose, mi familia, mis amigos… Me considero una chica con una vida como quiere, como sueña, aunque hay pequeños detalles en los que a veces, te hacen poner mal, trato de pensar en todo lo que tengo, en que no tengo que ser egoísta, y por eso sonrió, por eso vivo, por eso soy yo: Paula.
Paula, una chica de veintinueve años, hija de Miguel y Alejandra, hermana de Gonzalo, novia de Pedro, ¿mamá? De Lola y futura de Gaspar u Olivia. Bailarina desde los tres años –aunque creo, mamá hizo algo cuando estaba en la panza para que ame tanto la danza- y recibida de maestra maternal. ¿Sueños? Tener una familia muy grande, y ya voy haciendo parte de ese sueño, realidad –Aunque este de casi dos meses, amo sentir tener un ser dentro mío- . Los demás, por suerte se me cumplieron: pude triunfar como bailarina en la ciudad de Los Ángeles, para después entrar a la academia de Maximiliano Guerra, y que este mismo me ceda a entrar al Bailando por un Sueño, ahí fue cuando fui reconocida en la Argentina, y jamás me voy a cansar de agradecer a Maxi y a toda su gente por haber logrado este sueño.
Tiemblo y saco la vista de aquel vestido- el mismo que use al bailar en Los Ángeles, el cual fue culpable que me quede colgada- cuando siento que Lola se sienta al lado mío, divertida me mira sin entender porque mi susto.
- Me asustaste tonta – Su risita y que me contagie para dejarle un beso en su manito que anteriormente estaba apoyada en una de mis piernas.
- Es que papá te estaba gritando desde abajo y no respondías. ¿Ya estas lista? – Tiene dos años y once meses y es la nena más inteligente y charlatana que conozco.
- Si amor, guardo esto y estoy –Sonrei, ya parada para guardar aquel vestido en la caja y ponerla donde estaba con las demás.

Veinticuatro de diciembre y pasábamos navidad en casa de mi papá. Pero todos juntos. Toda la familia de Pedro: padre, hermanos y tíos. Y  la mía con papá, Gonzalo, tíos y abuelos.
Estaba demasiado feliz al estar rodeada de toda gente querida, de toda mi gente. Hoy agradecería todo lo que tengo en la vida, porque a pesar de algunas cosas, siempre es bueno mirar al frente y seguir adelante, por vos y por tu familia.
Lola lucía un vestidito color pastel con pequeñitas flores, con sus sandalias blancas y de peinado una media cola. Pepe una de las camisas que más me gusta, y que para mi opinión es la que mejor le queda, acompañada por un jean oscuro y sus zapatillas Pony. Sencillo, pero el más lindo.
Yo me decidí por un vestido suelto, color salmón, unas sandalias negras, un poco altas y un collar que hacia juego con el vestido. Una pequeña carterita.
Moro solo lucia su collar animal print, el chancho también pasaba las fiestas con nosotros, quería cuidarlo de los ruidos de los fuegos artificiales que a él le hacía tan mal, y que yo tanto odiaba.
Entonces salimos los cuatro de casa para ir rumbo a casa de papá.

Estos momentos me ponían algo sensible. Fin de año, recuerdos y melancolía. Pero a la vez me ponía un poco de mal humor, por las cenas de fin de años, y aquellas personas que quieren juntarse a almorzar con vos, cuando se dan cuenta que en todo el año no nos vimos. Patéticos.
Eran sensaciones encontradas que me hacían sentir rara, pero rara bien, a pesar del mal humor que generaban aquellas situaciones desagradables.
Llegamos a casa, porque a pesar de que no viva allí, era mi casa, allí está mi infancia. Fuimos recibidos por Gonza quien después de alzar por un instante a Lola y llenarla de besos y cosquillas, saludo a Pepe y por ultimo me abrazo con cuidado para preguntarme por la pansa. Y que sonría.
- Estamos muy bien, por suerte las náuseas aflojaron –Sonrei - ¿Vos? ¿Cómo estás?

Me acuerdo cuando reunimos a la familia para contarle del nuevo integrante que estaba por llegar. Fue en casa, después de terminar de cenar. Pepe me había dirigido una mirada para que yo asienta y el levante la voz, anunciando que había algo por decir. Lola salto feliz, porque claro que ya sabía, y estaba feliz porque al fin podría decirle a medio mundo que iba a tener una hermanita (según ella, ya era nena). Pedro apretó mi mano un poco nervioso, sabía que la situación era un poco difícil por la presencia de papá, y aunque él lo quiere demasiado y Pedro lo sepa, ¿Cómo le explicaba que iba a estar todo bien? Entonces, por fin me anime y hable.
“-Estamos esperando un hijo” Había dicho nerviosa, para que vea las reacciones de todos. La mayoría sonriendo. La familia de Pepe feliz, con una sonrisa enorme, y fueron ellos los que nos saludaron primero. Papá no había caído todavía, Gonza estaba un poco en shock pero podía ver su sonrisa asomar, Irina fue quien lo hizo reaccionar y me abrazaron a la misma vez. Y que las palabras lindas que me había dicho Gonza, jamás se me borraran de la memoria: “- No lo puedo creer Pochi, felicitaciones. Sabes, el otro día le estaba contando a Irina que amaría ser tío, y ahora me venís con esta noticia… Gracias. Mamá mando a este bebe, lo sé.”  Y como lo amo a este pendejo.
Papa fue quien después de decir “Te voy a matar Pedro” abrazo a esté y yo reí con mis lágrimas en ambas mejillas “Les deseo lo mejor a los dos, a los tres, junto con Loli y el futuro tenista que está por llegar. Da por hecho que es varoncito” Reí, feliz y lo abrace con toda mi fuerza y siguió: “Felicitaciones mi amor, no puedo creer que me estés haciendo abuelo.” Alma de pendejo, después de decirme eso aclaro que iba a obligar al bebe que venía a que le diga Miguel, era muy pendejo para ser llamado abuelo “Te amo pa” Le había confesado mientras me dejaba besos en mi mejilla.

Toda la familia había llegado, inclusive la de Pedro y ya había empezado a pasarla bien.
Papa anuncio que le asado estaba listo, entonces siendo las diez y media todos nos sentamos en la mesa para comenzar la cena.
Y amo estos momentos, en los cuales compartimos la cena con risas y anécdotas las cuales conozco u otras contadas por Horacio que te causaban tanta risa y que a Pedro le daban vergüenza cuando estaba incluido en estas.
Siendo once menos veinte con ayuda de Sonia sirvieron en pocillos las golosinas típicas a la navidad, y bebidas para brindar.
Fue cuando escucharon los fuegos artificiales que se dieron cuenta que ya era veinticinco, navidad. Todos con la copa arriba brindamos y nos deseamos una feliz noche buena.
- Feliz navidad mi amor – Me acerque a él para besarlo dulcemente mientras acariciaba mi pansa, que se dejaba ver un poquito.
- Feliz navidad hermosa – Siguió el beso – Te amo.
- Yo también –Le susurre con una sonrisa.
- Papi – Lola abrazo las piernas de su papa, es que los fuegos artificiales le daban miedo. En ese momento me acorde de Moro y Luca.
- Feliz navidad cosita –Le dije dándole un beso grande en su mejilla.
- Feliz navidad Paupi.
- ¿Vamos afuera? Así después abrimos los regalos. –Ella asintió, pero con una condición: que este en la falda de su papa - ¿Vamos amor?
- Ahora voy, voy a ver como esta Moro y Luca –Sonrei.
Ambos estaban un poco asustados, acurrucados en un rincón del living, pero bien. Me encargue de hacerle algunos mimos y después me dirigí afuera, con los demás.
Papá me abrazo de costado y dejo un beso en mi mejilla. Yo sonreí.
Podía ver a Delfi y Fran jugando con las estrellitas, a Gonzalo peleando con Delfina (mi prima) con las bombitas de ruido, Lola con Pepe mirando los fuegos artificiales en el aire, mis cuñadas charlando divertidas de no sé qué y los abuelos, un poco más alejados de nosotros charlando mientras miraban el cielo.
Fue Iri quien me susurro al oído que los regalos ya estaban acomodados en el árbol, (si alguien creía en Papa Noel… Quiero contarles que… El que deja los regalos en el arbolito son sus papas!!!!!)
Entonces después de decirles a los más pequeños que Papa Noel ya había llagado, todos nos fuimos a abrir los regalos.
Fui yo quien se encargó de repartirlos. Había regalos para todos, inclusive para los abuelos.
- Mira papi – Lola dijo feliz al abrir un regalo y que se encuentre con una de las muñecas que tanto quería
- Guau Loli, que bonita –Dijo su papa - ¿Es la que querías, verdad? –Y ella asintió ya dándole besitos a su beba.
- Acá hay uno para… Iri – Dije al leer el cartelito –Se re porto el gordo eh. –Sonrei.
- Pau, este es tuyo – Papa.
- Gracias –Sonrei.
Al abrirlo me encontré con una pulsera hermosa. Levante la mirada y le sonreí, para después abrazarlo.
Los más chicos ya jugaban con sus juguetes de regalo de navidad, Delfi está en otra con su nueva cámara probándola, feliz. Gonza estaba peleando con Iri quien le insistía que se pruebe la camisa que le había regalado, papá choco con su nuevo cuchillo para los asados, Horacio le mostraba su nuevo reloj a Lola quien le decía que el regalo que ella había recibido era más lindo. La abuela intentaba entender su nuevo celular, el cual era uno de los más básicos, y el abuelo estaba choco con sus nuevos zapatos.
Pepe estaba hipnotizado con su nuevo IPod, sabía que  había estando averiguando y yo me encargue de comprársela. Por ultimo a mí, me llenaron de regalo el doble. Para mi bebe una ropita blanca, toda chiquita, y que al ver esta ropita me emocione, demasiado. A mí me regalaron un par de vestidos y de parte de papá unas medias puntas donde a un costado tenía mi nombre. Cosa que también me hizo llorar, y termine abrazando a papa fuerte.
Eran pasadas la una y media y llegó Alicia con su familia a saludar, entonces nos quedamos charlando con ellos hasta que Pepe me dijo que nos había invitado Hernán a la casa, asi que nos despedimos de los que quedaban para ir rumbo a casa de Hernán. Para después pasar por casa de Eve y dejar el regalito a Juana.
Llegamos a casa alrededor de las cuatro a casa, Lola ya dormida, invite a Pedro a la terraza para tomar un poco de aire, y acá estábamos.
- Creo que fue una de las mejores navidad que pase – Había estado cayada pensando en todo lo que viví esta noche, y la pasamos tan bien, se sintió tanto amor y unión que fue una de las mejores noches. - ¿La pasaste bien?
- Increíble. Estar con mi familia y la tuya… Que se lleven tan bien, te juro que es re lindo –Y sonreímos.
- Me pasa lo mismo – Deje el paquetito de confites de chocolate que estaba comiendo en la pequeña mesa para sentarme en su falda.
- Esa pancita –Dijo mientras me acariciaba la misma - ¿Se portó bien? –Sonreíste.
- Muy bien. Por un momento… Me hizo sentir algo, algo lindo… Y no sé, me emocione por un ratito.
- Quería hacer presencia –Beso mi mejilla – No sabes lo que me dijo Lola.
- ¿El qué? –Siempre tiene algo nuevo Loli.
- Me pregunto a ver si el año que viene, en la próxima navidad iba a estar el bebe con nosotros. Yo le dije que si… Y se puso nerviosa –Yo levante una ceja – Me dijo que el año que viene, seguramente todos los regalos de Papa Noel iban a ser para su hermanito
- ¿Y de dónde saco eso? –Le pregunte divertida.
- Delfi… Seguro le dijo algo. –Sonreí.
-  Seguro le dijiste algo para que se quede tranquila.
- Claro, es una pavada lo que me dijo –Sonreí.
- ¿Te puedo confesar algo? Amo, amo cuando estas en papel de padre. Sin duda Loli te ama.
- Soy muy amado.
- Y creído.
- Jajajajaja. Me sale así, no se… Mi viejo es igual, amo tener una hija, y que este por llegar uno –Sonrei, mordiéndome los labios.
- Te amo lindo, lindo, lindo – Un abrazo por su cuello para que casi lo asfixie.
- Yo también loquita – Me beso dulcemente.

Continuara…
JusPauliter.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Capitulo 151


Primero de diciembre 2013.

Agarrada de su mano caminábamos para lo de Yanina. Primera ecografía juntos. Y ambos estamos nervioso, pero la felicidad de triplicaba. Podía sentir su mano sudar contra la mía. Sabía que estaba nervioso, y eso me hizo sonreír. El me miro sin entender mi sonrisa, y claro que triplico al verlo, rompí en carcajada y él quiso taparse la cara, por si tenía algo. Si tenes, sos muy lindo.
Llegamos y nos recibió la secretaria quien me pidió algunos documentos para que después tomemos asiento, así esperábamos nuestro turno. Una revista en mano y que el tiempo se me pase volando –y a vos lentísimo, porque no dejabas de dar vueltas, agarrar tu celular y también, molestarme un poquito-
Para tu suerte Yani salió del consultorio, me sonrió y dijo mi nombre para que nos deje entrar a ambos.
Sentada en la misma silla que la otra vez, me acorde cuando me dijo que tal neurona –la cual no me acuerdo ahora el nombre- se presentaba en mis estudios, y que eso era porque estaba embarazada. También me acuerdo que cuando salí del consultorio para el bar, queriéndotelo contar estabas con tu ex. Pero eso, sin duda es otro tema.
Las preguntas de Yanina llegaron y a pesar de mis náuseas y vómitos estaba en lo normal de un embarazo. Me peso –y solo veinte gramos había aumentado. Es que obvio, no había empezado con mis antojos. Le conté que vivía a Rucula y tomate, porque eran las únicas dos cosas que no me hacían mal, claro que ella rio un poquito y me entendió, ya que en sus dos embarazos había pasado por lo mismo (casualidades). Vos, Pedro, no podías entender como era que Yanina y yo compartíamos los mismos alimentos que no nos hacía mal. Ahora fuimos nosotras la que reímos de él.
Cuando no había quedado dudas de parte mía ni de Pedro –quien con un poco de vergüenza logro preguntar algunas cositas- llego la hora de hacer la ecografía.
Odie aquel gel helado quien fue puesto en mi panza, pero cuando me acostumbre era como un alivio, se sentia bien. Yani fue la encargada de prender un monitor chiquito y que con un aparato apoyado en mi pansa salga la imagen de mi interior. Claro que no entendíamos nada con Pedro, pero al saber que ahí dentro estaba nuestro hijo, nuestras miradas se cruzaron y sonreímos, un poco emocionados. Jamás pensé en que iba a vivir algo así. Y cuando Yanina nos preguntó si entendíamos la imagen, a coro dijimos que no, para reír a causa de los nervios y la felicidad.
- Bueno a ver… Todo esto es el cuerpito – Señalo en la pantalla con el mouse y me sentí morir – Esta es la cabecita, empieza a formarse el cerebro… Los bracitos y piernitas.
Si, ya estaba llorando y cuando levanto la vista a Pedro, el no dejaba de sonreír con algunas lágrimas en sus ojos. Y cuando me encontró mirándolo me sonrió y dejo miles de besos en mi frente.
- Todavía es demasiado chiquito y por eso no se puede ver, falta formarse bien y demás. Esto recién empieza, paciencia.  –Y asentimos a la vez - ¿Alguna pregunta?
- El… El sexo –Yo y mi ansiedad.
- Recién a los cuatro, cinco meses Pochi. Todo a su tiempo, fíjate que no está del todo formado, recién estas en el segundo mes de gestación. –Asentí y sonreí – Bueno, te dejo algunos papeles para que te limpies, los dejo un ratito solos, ahora vuelvo.
Recibí ayuda de Pedro para limpiarme el gel y después, una vez sentada y después de volver del baño nos abrazamos por unos minutos. Sentirlo siempre conmigo es algo impagable y jamás me voy a cansar de agradecer a este hombre por darme todo para poder ser feliz, junto a él.
Cuando salimos del consultorio, volvimos a casa para merendar juntos. Lola estaba en casa de Luciana quien la había invitado a la pileta, nosotros aprovechamos para ir al doctor.
- Amor – Yo. Ya sentada en la mesa esperando que el traiga el equipo de mate, mientras me preparaba unas tostadas con mermelada de tomate –cuando dije que era lo único que me caía bien, es posta.
- ¿Si? –Por fin volvió y se sentó al lado mío.
- Estaba pensando…
- Wow, ¡Como te tiene el embarazo! –Y lo mire con odio para que el ría mientras me acariciaba una de mis mejillas – Te amo. ¿Qué paso?
- Si me jodes así no te cuento nada – Mi sensibilidad a flor de piel.
- Mi amor, te estaba cargando – Se acercó a mí para besarme mi mejilla y robarme un beso- Dale, contame.
- Que… Viste que el otro día, Lola me pregunto si estaba embarazada – Porque tengo la pansa hinchada- Y le tuvimos que mentir… Creo que sería la hora de contarle. ¿Qué decís?
- Que si, obvio. No aguantaba más, y estaba respetando tus tiempo –Sonrei- También le podíamos decir a la familia, ¿no? Seguro a Lola se le va a escapar igual.
- Dale, si –Sonrei.
- Me da un poco de miedo tu papa… ¿Cómo se lo tomara?
- Al principio seguro no va a caer, después seguro te hace algún reproche, pero lo va a aceptar, tranquilo – Y  me miro con cara de pánico, reí – Eu, papa te quiere muchísimo, no va a pasar nada.
- Pero embarace a su princesita.
- Jajajajaja que horrible sonó.
- Si, perdón.  
- Mmm, te perdono si dormimos un ratito la siesta, por fis.
- Obvio, todo para que me perdones –Sonrei divertida.
- Entonces también exijo unos besos.

El sonido de mi celular nos despertó, claro que Pedro siguió con su sueño y yo atendí aquella llamada de Sofí, la cual dijo que este miércoles nos juntábamos todas en su casa a cenar, obvio que acepte, entonces nos quedamos charlando por unos minutos más hasta finalizamos la llamada para que yo me vista para preparar unos mates. Al ratito Pedro se levantó y me vio sentada en el sillón mirando un documental de esos aburrido por la televisión. Aburridos para mí, porque él se embobo mirándolos.
Entre a ducharme y cuando salí habían llegado mi cuñada con sus dos hijos y Lola.
Estoy tan agradecida de que me hayan tocado cuñadas tan copadas, – incluyendo a Irina-. Me pasa que, por ejemplo Meli antes se llevaba muy mal con sus cuñadas, -Bueno, en realidad ellas se llevaban más con Meli- y no sé, me encanta poder charlar con ellas lo mas bien y lograr confianza. Con Iri, al principio me costó, es obvio, porque es mi hermano menor y tan rápido no lo iba a entregar, no antes de conocer a su novia por completo.
Aclaremos: no son celos, es cuidar a mi hermano.
Lu, Fran y Delfi al ratito se fueron de casa para que quedemos los tres solos.
Lola que no dejaba de hablar como tal lorito contándonos todo lo que había hecho con sus primos y lo bien que lo había pasado. Pedro que me miro de costado, sabia a que se debía esa mirada entonces asentí.
- Hija, nosotros también te tenemos que contar algo- Entonces hablo y la enana para de hablar.
- ¿El qué? ¿Algo feo, o algo lindo?
- Algo muy lindo –Dije con mi voz completamente de estúpida. Es que estos momentos me encantan.
- ¿Qué es? Dale Paupi.
- Bueno… -Y empecé – Vas a tener un hermanito, o hermanita –La sonrisa de Pedro, y que me contagie de esta.
- ¿Tenes un bebe en la pansa? –Y asentí con una sonrisa – Pero no se nota, no se ve.
- Jajajaja mi amor, tiene un bebe dentro de la pansa –Su papá beso su frente - ¿Te gusta la idea de tener un hermanito? No dijiste nada.
- Sii, ¿Y cuánto falta para verlo?
- Todavía se está formando en mi pansa, va a comer durante muchos días para estar fuerte y después salir para que esté con nosotros.
- Pero siempre podemos verlo cuando vamos al doctor.
- ¿Él bebe tiene un doctor en la pansa?
- No Loli. Es mi doctora la que me cuida a mí y también al bebe.
- Aaaah – Es que siempre hay que explicarle todo - ¿Y va a dormir conmigo? Porque si es muy chiquito capaz lo aplasto
- Falta para eso, pero va a tener su propio cuarto, como vos también lo tenes. –Dijo su papá.
- Yo quiero que sea una nena, así puede jugar conmigo a la casita. ¿Vos papi, que queres que sea?
- Mmm, no sé, un varoncito, pero me da igual.
- ¿Y vos Paupi?
- Intuyo en que es una nena, pero si es varón también voy a estar contenta –Sonrei.
- ¿Y puedo ir con vos a verlo por la compu? –Me pregunto.
- Claro hermosa, en la próxima vamos los tres. –Dije con una sonrisa.
- ¿Qué les parece si nos bañamos, nos ponemos lindos y salimos a cenar los tres? Así festejamos el nuevo integrante de la familia –Dijo Pedro. Y yo sonreí a más no poder.
“Familia” “Nuevo integrante” Como lo amo, dios.
Claro que ambas estuvimos de acuerdo, a Lola le encantaba pasear, a mí también, y más si íbamos a cenar afuera.
En la cena se habló de mi embarazo, y las preguntas de Lola, le dijimos que mañana a la noche venían toda la familia a cenar, así hacíamos el anuncio de mi embarazo y que si podía, intente guardarlo hasta que llegue el momento y lo digamos. Ella estuvo de acuerdo, pero creímos que era tanta la emoción que manejaba la pequeña que a alguien le iba a contar.
Despues de un rico postre volvimos a nuestro auto, dimos algunas vueltas por el centro y  volvimos a casa. Mañana Pepe trabajaba temprano. Lola y yo nos quedaríamos en casa para que después, a la tarde, vaya con Lola a la clase de danza la cual daba yo. Ella quiso empezar conmigo, y a Pedro no le quedó otra que aceptar.  
- ¿Estás cansado? –Ya ambos en la cama, yo no tenía ni un poquito de sueño, en cambio el, trataba de quedarse despierto mirando la tele.
- Si, me estoy durmiendo –Dijo divertido - ¿Vas a mirar?
- Eh no. –Entonces apago la televisión. – Voy a leer un rato, si no te jode. No tengo nada de sueño.
- No me jode, pero si queres te hago algunos mimos para que reconcilies el sueño –Y ya me estaba abrazando.
- Estas mimoso hoy –Sonrei y acaricie su mejilla.
- Amo mimarte –Me robo un beso –Y besarte, no sabes cuánto –Reí divertida.
- Yo te amo a vos, completito. De pies a cabeza.
- ¿No podes ser más linda, no?  - Sonrei.
- ¿No soy tan linda?
- Sos hermosa, demasiado para mi gusto. Hoy vi como un flaco te miraba… Casi lo corro –Reí fuerte.
- Jajajajaja soy solamente tuya, tuya, tuya, tuya –Y lo bese en cada “tuya” - ¿Me amas?
- Muchísimo –Me susurro en un beso – Muchísimo te amo.
- ¿Enserio? –Y asintió- Yo también te amo, muchísimo.
Me sonrió para que formemos un beso dulce, con amor, con todo de nosotros, con todo lo que sentimos, que sea eterno, y que no podamos parar el tiempo. Que nos volvamos uno, y que no sienta algo tan lindo como estar unida a él.


Continuara…
JusPauliter. 

jueves, 5 de diciembre de 2013

Capitulo 150

- Me
-
- Me gusta Francisco. –Comento el, mirándote.
- Mmm, nah. Esta quemado. ¿Valentino? Es re lindo –Dijiste con una sonrisa.
Domingo a la mañana él y vos desayunando en la cama a pedido tuyo, todavía tenías fiaca y querías disfrutar de estos pequeños momentos. El tema de conversación: Tu hijo/a (y el de él, claro). Nombres.
Y amabas pensar en todo esto, en las cosas lindas que se vienen.
- ¿Gaspar? –Te pregunto.
- Mmm, sí. O Joaquín también me gusta.
- ¿Y si es nena?
- ¿Vos que intuís? –Preguntaste.
- La que tiene que intuir sos vos, vos lo sentís, aunque es muy poco tiempo –Y sonreíste- Yo quiero un varoncito así me da el gusto de enseñarle a jugar al futbol. Pero las nenas, como Lola son mi debilidad.
- A mí me da igual, aunque también, me imagino un calco a Lola y quiero que sea nena a toda costa, aunque el nene también es lindo.
- Mientras sea sano, dirían las abuelas –Dijo el acariciándote tu pancita.
- Eso es lo más importante. Me gusta mucho el nombre Juana… O Isabella, amaría decirle Isa.
- A mí me gusta Olivia. –Dijo él.
- Es re lindo también.
- Vos sos linda –Te beso mucho la mejilla de su lado y vos reíste, porque te causo cosquillas con su barba.
- Espero que cuando este con una panza enorme sigas diciendo lo mismo.
- Obvio que si mi amor, con o sin panza sos hermosa.
- Y vos con o sin estado de levante sos chamúyero –Dijiste divertida para que el actué estar ofendido, rías y lo beses. Amas besarlo.
- Estaba pensando en que… Si queres podemos ir a visitar a tus abuelos hoy, hace mucho no los vemos.
- Te juro que en toda la semana pensé en ir a visitarlos, pero tenía miles de cosas en la cabeza.
- Entonces vamos, podemos decirle a Miguel y Gonza que vayan, si queres.
- ¿Entendes por qué te amo tanto? Amo estos arranques tan lindos tuyos.
-  No sos nadie sin mí, admitilo –Te robo un beso – Y yo sin vos, obvio –Sonreíste – Me voy a duchar.
- Bueno, yo llamo a la abuela y despierto a Loli así vamos a comprar algo para almorzar.
- Dale –Te robo un beso – Podríamos ducharnos juntos igual. La última vez me diste la mejor noticia que me podrías haber dado…
- ¿Y? –Dijiste divertida.
- También fue la últimas vez que hicimos el amor… Ojo, no es un reproche –Reíste.  – Dale –Alargo la “E”
- Jajajaja ok. Entonces espérame que llamo a…- Claro que no te iba a esperar, tenías todo el día para avisar a tu abuela que iban para allá a la tarde.
Te alzo de improviso para que te juntos vayan al baño. Claro que protestaste, pero con unos cuantos besos te olvidaste del porque protestabas.
Entonces, una vez en la ducha se “ducharon juntos” (si el ducharse juntos son besos bajo la lluvia de la ducha) para después vos terminar semi acostada en la bañera y que el este arriba tuyo. Y que entre besos y sonrisas se unan para que se sientan en el mejor estado, amándose como nunca, con mucho amor y ternura. Que te bese tu pancita te puede completamente, y que te emociones a él también le puede completamente. Terminaron abrazados queriendo quedarse así de por vida.
- No podes ser tan linda – Dicen que el  embarazo a la mujer la pone mucho más linda, bueno, es verdad. Embarazada y después de hacer el amor con tu amor te llenaba de felicidad, y eso se podía ver en tu cara, con tu sonrisa amplia y tus ojitos brillosos.
- Te amo, machismo – Lo besaste muchísimo.
- Yo a vos mi amor, mucho- Dijo como pudo, entre besos.
El agua de la ducha, ya fría, corto el clima porque aunque hacía calor, no daba que se enfermen bajo la ducha. Si, cuando digo fría, es porque esta fría. Helada.
Te cambiaste poniéndote algo cómodo y fuiste a despertar a Lola quien abrazaba a su peluche desparramada en su cama. Moro te recibió con alegría y después se acercó a Lola, todavía dormida para dejarle alguno de sus besos perrunos en  toda su carita y que vos rías despacito.
- Buen día remolona – Te sentaste a un lado de su cama y que ella abra despacito sus ojitos. – Mmm, cuanto sueño –Sonreíste mientras ella se estiraba- Hola bonita –Y que ella apoye su cabecita en una de tus piernas pidiendo mimos. Vos dejaste un beso en su frente - ¿Cómo dormiste vida?
- Bien –Su voz ronca todavía dormida y que mueras de ternura, pensando en algún futuro, en tu propio hijo/a.
- ¿Si? Pero seguimos con sueñito.
- Es que dormimos poquito. ¿Despues dormimos la siestita? –Y que rías, porque ya pensaba en su siesta.
- Claro hermosa. ¿Vamos a levantarnos? Así desayunas.
- Sii. ¿Papi?
- Abajo, preparándote la leche –Sonreíste y la ayudaste a bajar de la cama, para que te pida upa, y no pudiste negarte.
- Hey, hola hermosa, buen día –Dijo su papa cuando las vio – Vas  a tener que olvidarte vos de hacer fuerza eh. –Sí, te reto.
- Si papa. –Dijiste divertida y le robaste un beso.
- ¿Por qué no puede hacer fuerza? –Pregunto la más pequeña, toda atenta.  
- Me duele un poco la columna – Dijiste vos.
- ¿Y no se sana? Porque yo quiero que me hagas upa siempre. –Casi que te la morfas.
- Siempre que pueda te voy a hacer upa mi amor. –Dejaste un beso en su mejilla.
Ella tomo su leche y después vos la bañaste. Amaba que la bañes vos, porque siempre se tomaban su tiempo para jugar juntas y charlar de cualquier cosa, ama hablar con vos, y vos con ellas. Todo lindo hasta que aparece su papa con su toalla y empiezan los berrinches que no quiere salir de la bañera.
- Dale gorda, esta helada el agua –Su papa y la tercera vez que le dice lo mismo. Ella no quiere salir ni ahí.
- Un ratito chiquito papi, quiero seguir jugando.
- No, dale.
- Por fis.
- Dale Lola –Y ya está en papel de serio. Vos miras todo desde el marco de la puerta sin omitir sonido.
Ella ni lo escucho y empezó a tararear alguna que otra canción cantándole a su ranita de goma quien siempre la acompaña en sus baños. Claro que el papá se cansó y la saco de la bañera sin importar pataleos, enojos, ni llantos. Vos no podías aguantar verla llorar, por eso te fuiste a la cocina, decidida en cocinar algo para los tres.
Odiabas no tener ese carácter para decirle no, y que te haga caso. Capaz es porque al no ser tu hija te costaba un poco más ponerle límites, y es por eso que a vos no te hacia tantos escándalos como al papa. Pensaste que capaz sería diferente con él bebe que venía, al ser hijo propio sabrías ponerle esos límites, eso esperabas.
A los quince minutos la pequeña llego a la cocina todavía con unas lágrimas en sus mejillas, llorisqueaba en silencio.
- Hey hermosa – Tomo tu atención. Vos te agachaste a su altura y ella te abrazo, estaba angustiada, no le gustaba nada que su papa la rete.
- Papa es re malo. – Y te daba tanta ternura.
- No, no es malo
- Si, es re malo.
- No digas eso Loli. Tu papa te cuida ¿sabes?  Si seguías en la ducha con el agua fría te ibas a enfermar. Y ahora que vienen días de pileta ¿vos queres estar adentro, enferma? –Siempre vas a defenderlo. Y siempre la vas a entrar en razón a Lola.
- Pero yo quería seguir jugando.
- Podes seguir jugando fuera del agua.
- Pero yo quiero en el agua.
- Bueno amor, no se puede hoy. Pronto vamos a ir a casa del abuelo así nos bañamos todos en su pileta ¿sí?- Obvio que no estaba de acuerdo, pero no dijo nada – Anda con papa a darle un abrazo y pedile perdón, vas a ver que no va a estar más enojada.
- ¿Y si sigue enojado? –La amas, demasiado.
- No, vas a ver que no.
Entonces claro que fue con su papa. Creo que no pasaron ni cinco minutos que los escuchaste riendo juntos, seguro él le hacía cosquillas, Loli reía y él se contagiaba.
Llegaste a la conclusión en que no te entraba tanta felicidad en tu cuerpo. Estás en tu mejor momento de la vida, y nadie va a arruinar esa sonrisa plasmada que tenes todos los días desde que te enteraste de tu futuro bebe (o beba), del amor que te brindaban Pedro y Lola, de todo… En general.

JusPauliter. 

Capitulo 149


Sábado por la noche y volvías de la peluquería con tu peinado para la gran fiesta de tus dos amigos. Despues de una mañana movilizada con su ceremonia la cual la mitad lloraste, y reíste de la emoción cuando los abrazaste, fueron con Pepe y Loli a almorzar a la casa de tu suegro, quien los esperaba con un rico asado donde también asistieron tus cuñados. Pudiste observar varias veces que Luciana y Soña tenían charlas serias a escondidas para que cuando te vean cerca saquen sus sonrisas y te incluyan en el tema, claro que en otro.
Todo te había parecido raro, aquel jueves habías visto a Luciana con una señora y si no te equivocabas la habías visto en alguna que otra foto cuando Pedro te mostro a su familia completa, con su mamá.
A la tarde se acostaron un ratito porque a la noche les esperaba la fiesta. Merendaron y se entraron a duchar para que el resto de la tarde organicen sus looks para esta noche.
Llegaron al salón y saludaron a los pocos invitados que habían llegado, pudiste ver a Gastón y Roció entonces fuiste a saludarlos para que te sigan Pepe y Loli.
Los novios llegaron a la media hora. Ella bellísima con su vestido color manteca y él con su traje y esa sonrisa. Se los veía felices, esas miradas que intercambiaban y ese amor que se sentia desde lejos. Cenaron y charlaron con bastante gente, disfrutaron de ver a sus amigos en el mejor estado: completamente enamorados. Antes de que la fiesta empiece ellos dijeron unas palabras de agradecimiento:
- Antes de que sea más tarde… Queremos agradecer –Comenzó Lali- a todos los que están acá, con nosotros. Principalmente a nuestra familia que nos apoyó en todo momento y a nuestros amigos en común. –Concluyo un poco emocionada. Vos sonreíste a más no poder.
- Es muy importante que estén ustedes acá, con nosotros, viviendo un momento tan especial para nosotros. Gracias, enserio. Los queremos mucho.
- Y ahora… A disfrutar la noche –Dijo Lali.
Ellos fueron aplaudidos por todos los invitados para que la música suene avisando que la fiesta había empezado.
- Vamos a bailar Paupi, dale, dale – Lola llego corriendo a vos agarrándote de la mano.
- Dale, vamos –Sonreíste- ¿Vamos amor?
- Claro, no las dejo sola ni ahí. –Te sonrió.
Bailaron entre los tres un montón, entre risas y juegos. Disfrutaron de la noche junto a tus amigos. Verlos felices te hacia feliz a vos.
Alrededor de las cinco y media decidieron volverse, Lola estaba ya dormida en los brazos de su papá, y como ya no quedaba mucho de la fiesta decidieron despedirse de los recién casados.
- ¿Ya se van? –Pregunto Peter quien abrazaba por detrás a su esposa.
- Si, la gorda pesa para que la tenga alzada todo el tiempo – Comento Pedro.
- ¿Cómo la pasaron, bien? –Pregunto Lali.
- Increíble, todo hermoso –Dijiste vos- Hasta me dieron esas ganitas de casarme –Dijiste divertida.
- Mmm, que palo Pepe –Dijo Lali y vos reíste.
- Jajaja bueno. Terminen su fiesta de lo mejor, me encanto estar acá, con ustedes –Dijiste.
- Gracias a ustedes por venir, y por bancarme –Dijo Lali, lo último refiriéndose a tu ayuda.
- Nos estamos viendo chicos –Dijo Peter. Se despidieron de ambos con un abrazo y una que otras palabras lindas para después volverse a su casa.
Cuando llegaste a casa, lo primero que hiciste fue sacarte esos lindos y tan incomodos zapatos que habías comprado y elegido especialmente para este lindo evento. Entraste al baño para que el agua de la ducha caiga en tu cuerpo y así, relajarte para después, encontrarte con Pedro en la cama él ya desvestido y esperándote para dormir.
- ¿Dormís? –Tenías esa duda, ya que estaba todo en silencio. Lola hacía rato que dormía y por suerte no se despertó cuando su padre se encargó de ponerle su pijama de verano, Moro cuando los había sentido llegar a la casa los recibió con alegría para después subir al cuarto de Loli y seguir con su sueño.
- Te estaba esperando, pero algo así –Y sonríete para acercarte lo suficiente a él y besarlo, para que después te quedes en sus brazos. - ¿Dormimos?
- Flojito, dale. Si
- Te amo boba.
- Yo a vos – Besaste una de sus manos que te abrazaban.


Te despertaste al sentir bastante calor en tu cuerpo. Los rayos que entraban por las hendijas de la persiana te encandilaron, y supiste que un hermoso día te esperaba. Sabiendo que no ibas a lograr dormirte de nuevo, siendo las diez y media de la mañana te levantaste para desayunar. Pedro y Lola dormían. Moro al escuchar movimiento cuando vos te levantaste por un desayuno bajo a hacerte compañía y a que lo mimes un poco.
Desayunaste y decidida saliste con Moro a pasear, no antes de dejarle una notita a Pedro, porque si se despertaba antes.
Caminaron unas cuadras y cuando te diste cuenta (porque caminabas en tu mundo) te diste cuanta donde estabas parada. Y una sonrisa chiquita se te transformo. Sin más vueltas cruzaste la calle casi sin mirar, es que estabas tan emocionada.
Te sentaste en una de las hamacas recordando.

Flashback.

El aroma invadió el living, entonces te levantaste sin importarte que tu papa te había ganado en el tema cosquillas, si no hubiera sido por el aroma tenia revancha, pero decidiste que sea un caso perdido.
- Sabía que ibas a venir, chanchita. – Tuvo el tupe de llamarte “chanchita” siempre te llamo así. A vos te encantaban (te encantan) sus tortas fritas, y seguís pensando en que no había (ni hay) tortas fritas como las que ella hacía.
- ¿Puedo comer una? – Tu pucherito y que tú mama muera de ternura. ¿Cómo te decía que no?
- Solo una, son para llevar a la placita amor. – Tu mamá, Alejandra, siempre fue muy cariñosa con vos.
- ¿Vamos a la placita?  - Tu entusiasmo al cielo. Que ella ría y asienta - ¿Y puedo llevar la pelota? – Si, amas jugar a la pelota. A veces sos toda una señorita, otras, como la mayoría, un nene en pinta. Bueno, consideremos que solamente tenes cuatro años…
- Solo si me das un abrazo, gigante, gigante – Tu mama ama tus abrazos, y vos amabas (amas) dárselos.
Despues de cargar todos tus juguetes y algunos de tu hermanito Gonzalo (con tan solo dos años) salieron a la plaza. Como amas estos momentos.
Tus papás se encargaron de tirar la lonita en el pasto detrás de un árbol, para que les de sombra. Entonces vos con tu hermanito se sentaron en esta para que tu mama te de un vaso de plástico con jugo (uno también para Gonzalo) mientras ellos, tus papas, tomaban mate, también saco el taper con las tortas fritas y tu cara cambio inmediatamente: como amabas (y amas) estas masas.
Que comas solamente una y ya le pidas a mamá que te hamaque en aquella hamaca que fue lo primero que viste cuando llegaron. Tu papá se quedó a cuidado de tu hermanito.
- ¿Por qué se siente que estamos volando cuando estamos en las hamacas? – Vos y tus preguntas. Tu mamá te hamacaba, para vos bastante fuerte (pero te encantaba) y pensabas que estabas volando.
- No se Pau… Porque por ahí vas tan rápido que parece que volas. ¿Te asusta? Paro.
- No, es re lindo. Hamácate ma, vas a ver que volas –Y ella te sonrió. Sos tan sabía desde chiquita.
- Pero si te hamaco frenas vos.
- Papá me enseño que hay que mover las piernas para que no pare, dale mami.
- Bueno, esta bien –Jamás te pudo decir que no.
Te encontraste con ella hamacándose, y fue una de las veces que la sentiste feliz, es verdad que se sentia volando. Y a pesar de que le dio un poco de vergüenza, pudo disfrutar y reír junto a vos.

Fin Flashback.

No supiste cómo pudiste recordar ese recuerdo (recordemos la falta de memoria que tenes a causa de aquel accidente brutal para vos y para toda tu familia).
Y en eso, tenes la necesidad de hamacarte, y  lo haces con los ojos cerrados, sintiéndote volar, nuevamente.
Son estos días en que tenes muy presente a tu mamá. Capaz porque es fin de año y siempre en esta época pega la melancolía (a todos) o porque te enteraste que vas a ser mamá, y amarías que ella este con vos, viviente este momento tan importante para vos. Supiste desde un principio en que ella siempre esta con vos, no físicamente, pero podrías jurar que la sentas dentro tuyo, que ella ayudo un poco al destino a que te de esta noticia: ser madre. Y amas que sea así.

Continuara…
Creo que es uno de los capítulos más lindos que escribí, para mi opinión. Me costó muchísimo narrarlo.
Espero que se trasmita algo J
JusPauliter.