Sábado por la noche y volvías de la
peluquería con tu peinado para la gran fiesta de tus dos amigos. Despues de una
mañana movilizada con su ceremonia la cual la mitad lloraste, y reíste de la
emoción cuando los abrazaste, fueron con Pepe y Loli a almorzar a la casa de tu
suegro, quien los esperaba con un rico asado donde también asistieron tus
cuñados. Pudiste observar varias veces que Luciana y Soña tenían charlas serias
a escondidas para que cuando te vean cerca saquen sus sonrisas y te incluyan en
el tema, claro que en otro.
Todo te había parecido raro, aquel jueves
habías visto a Luciana con una señora y si no te equivocabas la habías visto en
alguna que otra foto cuando Pedro te mostro a su familia completa, con su mamá.
A la tarde se acostaron un ratito porque a
la noche les esperaba la fiesta. Merendaron y se entraron a duchar para que el
resto de la tarde organicen sus looks para esta noche.
Llegaron al salón y saludaron a los pocos
invitados que habían llegado, pudiste ver a Gastón y Roció entonces fuiste a
saludarlos para que te sigan Pepe y Loli.
Los novios llegaron a la media hora. Ella
bellísima con su vestido color manteca y él con su traje y esa sonrisa. Se los
veía felices, esas miradas que intercambiaban y ese amor que se sentia desde
lejos. Cenaron y charlaron con bastante gente, disfrutaron de ver a sus amigos
en el mejor estado: completamente enamorados. Antes de que la fiesta empiece
ellos dijeron unas palabras de agradecimiento:
- Antes de que sea más tarde… Queremos
agradecer –Comenzó Lali- a todos los que están acá, con nosotros.
Principalmente a nuestra familia que nos apoyó en todo momento y a nuestros
amigos en común. –Concluyo un poco emocionada. Vos sonreíste a más no poder.
- Es muy importante que estén ustedes acá,
con nosotros, viviendo un momento tan especial para nosotros. Gracias, enserio.
Los queremos mucho.
- Y ahora… A disfrutar la noche –Dijo
Lali.
Ellos fueron aplaudidos por todos los
invitados para que la música suene avisando que la fiesta había empezado.
- Vamos a bailar Paupi, dale, dale – Lola
llego corriendo a vos agarrándote de la mano.
- Dale, vamos –Sonreíste- ¿Vamos amor?
- Claro, no las dejo sola ni ahí. –Te
sonrió.
Bailaron entre los tres un montón, entre
risas y juegos. Disfrutaron de la noche junto a tus amigos. Verlos felices te
hacia feliz a vos.
Alrededor de las cinco y media decidieron
volverse, Lola estaba ya dormida en los brazos de su papá, y como ya no quedaba
mucho de la fiesta decidieron despedirse de los recién casados.
- ¿Ya se van? –Pregunto Peter quien
abrazaba por detrás a su esposa.
- Si, la gorda pesa para que la tenga
alzada todo el tiempo – Comento Pedro.
- ¿Cómo la pasaron, bien? –Pregunto Lali.
- Increíble, todo hermoso –Dijiste vos-
Hasta me dieron esas ganitas de casarme –Dijiste divertida.
- Mmm, que palo Pepe –Dijo Lali y vos
reíste.
- Jajaja bueno. Terminen su fiesta de lo
mejor, me encanto estar acá, con ustedes –Dijiste.
- Gracias a ustedes por venir, y por
bancarme –Dijo Lali, lo último refiriéndose a tu ayuda.
- Nos estamos viendo chicos –Dijo Peter.
Se despidieron de ambos con un abrazo y una que otras palabras lindas para
después volverse a su casa.
Cuando llegaste a casa, lo primero que
hiciste fue sacarte esos lindos y tan incomodos zapatos que habías comprado y
elegido especialmente para este lindo evento. Entraste al baño para que el agua
de la ducha caiga en tu cuerpo y así, relajarte para después, encontrarte con
Pedro en la cama él ya desvestido y esperándote para dormir.
- ¿Dormís? –Tenías esa duda, ya que estaba
todo en silencio. Lola hacía rato que dormía y por suerte no se despertó cuando
su padre se encargó de ponerle su pijama de verano, Moro cuando los había
sentido llegar a la casa los recibió con alegría para después subir al cuarto
de Loli y seguir con su sueño.
- Te estaba esperando, pero algo así –Y
sonríete para acercarte lo suficiente a él y besarlo, para que después te
quedes en sus brazos. - ¿Dormimos?
- Flojito, dale. Si
- Te amo boba.
- Yo a vos – Besaste una de sus manos que
te abrazaban.
Te despertaste al sentir bastante calor en
tu cuerpo. Los rayos que entraban por las hendijas de la persiana te
encandilaron, y supiste que un hermoso día te esperaba. Sabiendo que no ibas a
lograr dormirte de nuevo, siendo las diez y media de la mañana te levantaste
para desayunar. Pedro y Lola dormían. Moro al escuchar movimiento cuando vos te
levantaste por un desayuno bajo a hacerte compañía y a que lo mimes un poco.
Desayunaste y decidida saliste con Moro a
pasear, no antes de dejarle una notita a Pedro, porque si se despertaba antes.
Caminaron unas cuadras y cuando te diste
cuenta (porque caminabas en tu mundo) te diste cuanta donde estabas parada. Y
una sonrisa chiquita se te transformo. Sin más vueltas cruzaste la calle casi
sin mirar, es que estabas tan emocionada.
Te sentaste en una de las hamacas
recordando.
Flashback.
El
aroma invadió el living, entonces te levantaste sin importarte que tu papa te
había ganado en el tema cosquillas, si no hubiera sido por el aroma tenia
revancha, pero decidiste que sea un caso perdido.
-
Sabía que ibas a venir, chanchita. – Tuvo el tupe de llamarte “chanchita”
siempre te llamo así. A vos te encantaban (te encantan) sus tortas fritas, y
seguís pensando en que no había (ni hay) tortas fritas como las que ella hacía.
-
¿Puedo comer una? – Tu pucherito y que tú mama muera de ternura. ¿Cómo te decía
que no?
-
Solo una, son para llevar a la placita amor. – Tu mamá, Alejandra, siempre fue
muy cariñosa con vos.
-
¿Vamos a la placita? - Tu entusiasmo al
cielo. Que ella ría y asienta - ¿Y puedo llevar la pelota? – Si, amas jugar a
la pelota. A veces sos toda una señorita, otras, como la mayoría, un nene en
pinta. Bueno, consideremos que solamente tenes cuatro años…
-
Solo si me das un abrazo, gigante, gigante – Tu mama ama tus abrazos, y vos
amabas (amas) dárselos.
Despues
de cargar todos tus juguetes y algunos de tu hermanito Gonzalo (con tan solo
dos años) salieron a la plaza. Como amas estos momentos.
Tus
papás se encargaron de tirar la lonita en el pasto detrás de un árbol, para que
les de sombra. Entonces vos con tu hermanito se sentaron en esta para que tu
mama te de un vaso de plástico con jugo (uno también para Gonzalo) mientras
ellos, tus papas, tomaban mate, también saco el taper con las tortas fritas y
tu cara cambio inmediatamente: como amabas (y amas) estas masas.
Que
comas solamente una y ya le pidas a mamá que te hamaque en aquella hamaca que
fue lo primero que viste cuando llegaron. Tu papá se quedó a cuidado de tu
hermanito.
-
¿Por qué se siente que estamos volando cuando estamos en las hamacas? – Vos y
tus preguntas. Tu mamá te hamacaba, para vos bastante fuerte (pero te
encantaba) y pensabas que estabas volando.
-
No se Pau… Porque por ahí vas tan rápido que parece que volas. ¿Te asusta?
Paro.
-
No, es re lindo. Hamácate ma, vas a ver que volas –Y ella te sonrió. Sos tan sabía
desde chiquita.
-
Pero si te hamaco frenas vos.
-
Papá me enseño que hay que mover las piernas para que no pare, dale mami.
-
Bueno, esta bien –Jamás te pudo decir que no.
Te
encontraste con ella hamacándose, y fue una de las veces que la sentiste feliz,
es verdad que se sentia volando. Y a pesar de que le dio un poco de vergüenza,
pudo disfrutar y reír junto a vos.
Fin
Flashback.
No supiste cómo pudiste recordar ese
recuerdo (recordemos la falta de memoria que tenes a causa de aquel accidente
brutal para vos y para toda tu familia).
Y en eso, tenes la necesidad de hamacarte,
y lo haces con los ojos cerrados, sintiéndote
volar, nuevamente.
Son estos días en que tenes muy presente a
tu mamá. Capaz porque es fin de año y siempre en esta época pega la melancolía (a
todos) o porque te enteraste que vas a ser mamá, y amarías que ella este con
vos, viviente este momento tan importante para vos. Supiste desde un principio
en que ella siempre esta con vos, no físicamente, pero podrías jurar que la sentas
dentro tuyo, que ella ayudo un poco al destino a que te de esta noticia: ser
madre. Y amas que sea así.
Continuara…
Creo que es uno de los capítulos más
lindos que escribí, para mi opinión. Me costó muchísimo narrarlo.
Espero que se trasmita algo J
JusPauliter.

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