domingo, 8 de diciembre de 2013

Capitulo 151


Primero de diciembre 2013.

Agarrada de su mano caminábamos para lo de Yanina. Primera ecografía juntos. Y ambos estamos nervioso, pero la felicidad de triplicaba. Podía sentir su mano sudar contra la mía. Sabía que estaba nervioso, y eso me hizo sonreír. El me miro sin entender mi sonrisa, y claro que triplico al verlo, rompí en carcajada y él quiso taparse la cara, por si tenía algo. Si tenes, sos muy lindo.
Llegamos y nos recibió la secretaria quien me pidió algunos documentos para que después tomemos asiento, así esperábamos nuestro turno. Una revista en mano y que el tiempo se me pase volando –y a vos lentísimo, porque no dejabas de dar vueltas, agarrar tu celular y también, molestarme un poquito-
Para tu suerte Yani salió del consultorio, me sonrió y dijo mi nombre para que nos deje entrar a ambos.
Sentada en la misma silla que la otra vez, me acorde cuando me dijo que tal neurona –la cual no me acuerdo ahora el nombre- se presentaba en mis estudios, y que eso era porque estaba embarazada. También me acuerdo que cuando salí del consultorio para el bar, queriéndotelo contar estabas con tu ex. Pero eso, sin duda es otro tema.
Las preguntas de Yanina llegaron y a pesar de mis náuseas y vómitos estaba en lo normal de un embarazo. Me peso –y solo veinte gramos había aumentado. Es que obvio, no había empezado con mis antojos. Le conté que vivía a Rucula y tomate, porque eran las únicas dos cosas que no me hacían mal, claro que ella rio un poquito y me entendió, ya que en sus dos embarazos había pasado por lo mismo (casualidades). Vos, Pedro, no podías entender como era que Yanina y yo compartíamos los mismos alimentos que no nos hacía mal. Ahora fuimos nosotras la que reímos de él.
Cuando no había quedado dudas de parte mía ni de Pedro –quien con un poco de vergüenza logro preguntar algunas cositas- llego la hora de hacer la ecografía.
Odie aquel gel helado quien fue puesto en mi panza, pero cuando me acostumbre era como un alivio, se sentia bien. Yani fue la encargada de prender un monitor chiquito y que con un aparato apoyado en mi pansa salga la imagen de mi interior. Claro que no entendíamos nada con Pedro, pero al saber que ahí dentro estaba nuestro hijo, nuestras miradas se cruzaron y sonreímos, un poco emocionados. Jamás pensé en que iba a vivir algo así. Y cuando Yanina nos preguntó si entendíamos la imagen, a coro dijimos que no, para reír a causa de los nervios y la felicidad.
- Bueno a ver… Todo esto es el cuerpito – Señalo en la pantalla con el mouse y me sentí morir – Esta es la cabecita, empieza a formarse el cerebro… Los bracitos y piernitas.
Si, ya estaba llorando y cuando levanto la vista a Pedro, el no dejaba de sonreír con algunas lágrimas en sus ojos. Y cuando me encontró mirándolo me sonrió y dejo miles de besos en mi frente.
- Todavía es demasiado chiquito y por eso no se puede ver, falta formarse bien y demás. Esto recién empieza, paciencia.  –Y asentimos a la vez - ¿Alguna pregunta?
- El… El sexo –Yo y mi ansiedad.
- Recién a los cuatro, cinco meses Pochi. Todo a su tiempo, fíjate que no está del todo formado, recién estas en el segundo mes de gestación. –Asentí y sonreí – Bueno, te dejo algunos papeles para que te limpies, los dejo un ratito solos, ahora vuelvo.
Recibí ayuda de Pedro para limpiarme el gel y después, una vez sentada y después de volver del baño nos abrazamos por unos minutos. Sentirlo siempre conmigo es algo impagable y jamás me voy a cansar de agradecer a este hombre por darme todo para poder ser feliz, junto a él.
Cuando salimos del consultorio, volvimos a casa para merendar juntos. Lola estaba en casa de Luciana quien la había invitado a la pileta, nosotros aprovechamos para ir al doctor.
- Amor – Yo. Ya sentada en la mesa esperando que el traiga el equipo de mate, mientras me preparaba unas tostadas con mermelada de tomate –cuando dije que era lo único que me caía bien, es posta.
- ¿Si? –Por fin volvió y se sentó al lado mío.
- Estaba pensando…
- Wow, ¡Como te tiene el embarazo! –Y lo mire con odio para que el ría mientras me acariciaba una de mis mejillas – Te amo. ¿Qué paso?
- Si me jodes así no te cuento nada – Mi sensibilidad a flor de piel.
- Mi amor, te estaba cargando – Se acercó a mí para besarme mi mejilla y robarme un beso- Dale, contame.
- Que… Viste que el otro día, Lola me pregunto si estaba embarazada – Porque tengo la pansa hinchada- Y le tuvimos que mentir… Creo que sería la hora de contarle. ¿Qué decís?
- Que si, obvio. No aguantaba más, y estaba respetando tus tiempo –Sonrei- También le podíamos decir a la familia, ¿no? Seguro a Lola se le va a escapar igual.
- Dale, si –Sonrei.
- Me da un poco de miedo tu papa… ¿Cómo se lo tomara?
- Al principio seguro no va a caer, después seguro te hace algún reproche, pero lo va a aceptar, tranquilo – Y  me miro con cara de pánico, reí – Eu, papa te quiere muchísimo, no va a pasar nada.
- Pero embarace a su princesita.
- Jajajajaja que horrible sonó.
- Si, perdón.  
- Mmm, te perdono si dormimos un ratito la siesta, por fis.
- Obvio, todo para que me perdones –Sonrei divertida.
- Entonces también exijo unos besos.

El sonido de mi celular nos despertó, claro que Pedro siguió con su sueño y yo atendí aquella llamada de Sofí, la cual dijo que este miércoles nos juntábamos todas en su casa a cenar, obvio que acepte, entonces nos quedamos charlando por unos minutos más hasta finalizamos la llamada para que yo me vista para preparar unos mates. Al ratito Pedro se levantó y me vio sentada en el sillón mirando un documental de esos aburrido por la televisión. Aburridos para mí, porque él se embobo mirándolos.
Entre a ducharme y cuando salí habían llegado mi cuñada con sus dos hijos y Lola.
Estoy tan agradecida de que me hayan tocado cuñadas tan copadas, – incluyendo a Irina-. Me pasa que, por ejemplo Meli antes se llevaba muy mal con sus cuñadas, -Bueno, en realidad ellas se llevaban más con Meli- y no sé, me encanta poder charlar con ellas lo mas bien y lograr confianza. Con Iri, al principio me costó, es obvio, porque es mi hermano menor y tan rápido no lo iba a entregar, no antes de conocer a su novia por completo.
Aclaremos: no son celos, es cuidar a mi hermano.
Lu, Fran y Delfi al ratito se fueron de casa para que quedemos los tres solos.
Lola que no dejaba de hablar como tal lorito contándonos todo lo que había hecho con sus primos y lo bien que lo había pasado. Pedro que me miro de costado, sabia a que se debía esa mirada entonces asentí.
- Hija, nosotros también te tenemos que contar algo- Entonces hablo y la enana para de hablar.
- ¿El qué? ¿Algo feo, o algo lindo?
- Algo muy lindo –Dije con mi voz completamente de estúpida. Es que estos momentos me encantan.
- ¿Qué es? Dale Paupi.
- Bueno… -Y empecé – Vas a tener un hermanito, o hermanita –La sonrisa de Pedro, y que me contagie de esta.
- ¿Tenes un bebe en la pansa? –Y asentí con una sonrisa – Pero no se nota, no se ve.
- Jajajaja mi amor, tiene un bebe dentro de la pansa –Su papá beso su frente - ¿Te gusta la idea de tener un hermanito? No dijiste nada.
- Sii, ¿Y cuánto falta para verlo?
- Todavía se está formando en mi pansa, va a comer durante muchos días para estar fuerte y después salir para que esté con nosotros.
- Pero siempre podemos verlo cuando vamos al doctor.
- ¿Él bebe tiene un doctor en la pansa?
- No Loli. Es mi doctora la que me cuida a mí y también al bebe.
- Aaaah – Es que siempre hay que explicarle todo - ¿Y va a dormir conmigo? Porque si es muy chiquito capaz lo aplasto
- Falta para eso, pero va a tener su propio cuarto, como vos también lo tenes. –Dijo su papá.
- Yo quiero que sea una nena, así puede jugar conmigo a la casita. ¿Vos papi, que queres que sea?
- Mmm, no sé, un varoncito, pero me da igual.
- ¿Y vos Paupi?
- Intuyo en que es una nena, pero si es varón también voy a estar contenta –Sonrei.
- ¿Y puedo ir con vos a verlo por la compu? –Me pregunto.
- Claro hermosa, en la próxima vamos los tres. –Dije con una sonrisa.
- ¿Qué les parece si nos bañamos, nos ponemos lindos y salimos a cenar los tres? Así festejamos el nuevo integrante de la familia –Dijo Pedro. Y yo sonreí a más no poder.
“Familia” “Nuevo integrante” Como lo amo, dios.
Claro que ambas estuvimos de acuerdo, a Lola le encantaba pasear, a mí también, y más si íbamos a cenar afuera.
En la cena se habló de mi embarazo, y las preguntas de Lola, le dijimos que mañana a la noche venían toda la familia a cenar, así hacíamos el anuncio de mi embarazo y que si podía, intente guardarlo hasta que llegue el momento y lo digamos. Ella estuvo de acuerdo, pero creímos que era tanta la emoción que manejaba la pequeña que a alguien le iba a contar.
Despues de un rico postre volvimos a nuestro auto, dimos algunas vueltas por el centro y  volvimos a casa. Mañana Pepe trabajaba temprano. Lola y yo nos quedaríamos en casa para que después, a la tarde, vaya con Lola a la clase de danza la cual daba yo. Ella quiso empezar conmigo, y a Pedro no le quedó otra que aceptar.  
- ¿Estás cansado? –Ya ambos en la cama, yo no tenía ni un poquito de sueño, en cambio el, trataba de quedarse despierto mirando la tele.
- Si, me estoy durmiendo –Dijo divertido - ¿Vas a mirar?
- Eh no. –Entonces apago la televisión. – Voy a leer un rato, si no te jode. No tengo nada de sueño.
- No me jode, pero si queres te hago algunos mimos para que reconcilies el sueño –Y ya me estaba abrazando.
- Estas mimoso hoy –Sonrei y acaricie su mejilla.
- Amo mimarte –Me robo un beso –Y besarte, no sabes cuánto –Reí divertida.
- Yo te amo a vos, completito. De pies a cabeza.
- ¿No podes ser más linda, no?  - Sonrei.
- ¿No soy tan linda?
- Sos hermosa, demasiado para mi gusto. Hoy vi como un flaco te miraba… Casi lo corro –Reí fuerte.
- Jajajajaja soy solamente tuya, tuya, tuya, tuya –Y lo bese en cada “tuya” - ¿Me amas?
- Muchísimo –Me susurro en un beso – Muchísimo te amo.
- ¿Enserio? –Y asintió- Yo también te amo, muchísimo.
Me sonrió para que formemos un beso dulce, con amor, con todo de nosotros, con todo lo que sentimos, que sea eterno, y que no podamos parar el tiempo. Que nos volvamos uno, y que no sienta algo tan lindo como estar unida a él.


Continuara…
JusPauliter. 

2 comentarios: