domingo, 15 de diciembre de 2013

Capitulo 152


En este año… Creo que viví un montón de cosas lindas. Tengo todo lo que quiero, mis sueños cumpliéndose, mi familia, mis amigos… Me considero una chica con una vida como quiere, como sueña, aunque hay pequeños detalles en los que a veces, te hacen poner mal, trato de pensar en todo lo que tengo, en que no tengo que ser egoísta, y por eso sonrió, por eso vivo, por eso soy yo: Paula.
Paula, una chica de veintinueve años, hija de Miguel y Alejandra, hermana de Gonzalo, novia de Pedro, ¿mamá? De Lola y futura de Gaspar u Olivia. Bailarina desde los tres años –aunque creo, mamá hizo algo cuando estaba en la panza para que ame tanto la danza- y recibida de maestra maternal. ¿Sueños? Tener una familia muy grande, y ya voy haciendo parte de ese sueño, realidad –Aunque este de casi dos meses, amo sentir tener un ser dentro mío- . Los demás, por suerte se me cumplieron: pude triunfar como bailarina en la ciudad de Los Ángeles, para después entrar a la academia de Maximiliano Guerra, y que este mismo me ceda a entrar al Bailando por un Sueño, ahí fue cuando fui reconocida en la Argentina, y jamás me voy a cansar de agradecer a Maxi y a toda su gente por haber logrado este sueño.
Tiemblo y saco la vista de aquel vestido- el mismo que use al bailar en Los Ángeles, el cual fue culpable que me quede colgada- cuando siento que Lola se sienta al lado mío, divertida me mira sin entender porque mi susto.
- Me asustaste tonta – Su risita y que me contagie para dejarle un beso en su manito que anteriormente estaba apoyada en una de mis piernas.
- Es que papá te estaba gritando desde abajo y no respondías. ¿Ya estas lista? – Tiene dos años y once meses y es la nena más inteligente y charlatana que conozco.
- Si amor, guardo esto y estoy –Sonrei, ya parada para guardar aquel vestido en la caja y ponerla donde estaba con las demás.

Veinticuatro de diciembre y pasábamos navidad en casa de mi papá. Pero todos juntos. Toda la familia de Pedro: padre, hermanos y tíos. Y  la mía con papá, Gonzalo, tíos y abuelos.
Estaba demasiado feliz al estar rodeada de toda gente querida, de toda mi gente. Hoy agradecería todo lo que tengo en la vida, porque a pesar de algunas cosas, siempre es bueno mirar al frente y seguir adelante, por vos y por tu familia.
Lola lucía un vestidito color pastel con pequeñitas flores, con sus sandalias blancas y de peinado una media cola. Pepe una de las camisas que más me gusta, y que para mi opinión es la que mejor le queda, acompañada por un jean oscuro y sus zapatillas Pony. Sencillo, pero el más lindo.
Yo me decidí por un vestido suelto, color salmón, unas sandalias negras, un poco altas y un collar que hacia juego con el vestido. Una pequeña carterita.
Moro solo lucia su collar animal print, el chancho también pasaba las fiestas con nosotros, quería cuidarlo de los ruidos de los fuegos artificiales que a él le hacía tan mal, y que yo tanto odiaba.
Entonces salimos los cuatro de casa para ir rumbo a casa de papá.

Estos momentos me ponían algo sensible. Fin de año, recuerdos y melancolía. Pero a la vez me ponía un poco de mal humor, por las cenas de fin de años, y aquellas personas que quieren juntarse a almorzar con vos, cuando se dan cuenta que en todo el año no nos vimos. Patéticos.
Eran sensaciones encontradas que me hacían sentir rara, pero rara bien, a pesar del mal humor que generaban aquellas situaciones desagradables.
Llegamos a casa, porque a pesar de que no viva allí, era mi casa, allí está mi infancia. Fuimos recibidos por Gonza quien después de alzar por un instante a Lola y llenarla de besos y cosquillas, saludo a Pepe y por ultimo me abrazo con cuidado para preguntarme por la pansa. Y que sonría.
- Estamos muy bien, por suerte las náuseas aflojaron –Sonrei - ¿Vos? ¿Cómo estás?

Me acuerdo cuando reunimos a la familia para contarle del nuevo integrante que estaba por llegar. Fue en casa, después de terminar de cenar. Pepe me había dirigido una mirada para que yo asienta y el levante la voz, anunciando que había algo por decir. Lola salto feliz, porque claro que ya sabía, y estaba feliz porque al fin podría decirle a medio mundo que iba a tener una hermanita (según ella, ya era nena). Pedro apretó mi mano un poco nervioso, sabía que la situación era un poco difícil por la presencia de papá, y aunque él lo quiere demasiado y Pedro lo sepa, ¿Cómo le explicaba que iba a estar todo bien? Entonces, por fin me anime y hable.
“-Estamos esperando un hijo” Había dicho nerviosa, para que vea las reacciones de todos. La mayoría sonriendo. La familia de Pepe feliz, con una sonrisa enorme, y fueron ellos los que nos saludaron primero. Papá no había caído todavía, Gonza estaba un poco en shock pero podía ver su sonrisa asomar, Irina fue quien lo hizo reaccionar y me abrazaron a la misma vez. Y que las palabras lindas que me había dicho Gonza, jamás se me borraran de la memoria: “- No lo puedo creer Pochi, felicitaciones. Sabes, el otro día le estaba contando a Irina que amaría ser tío, y ahora me venís con esta noticia… Gracias. Mamá mando a este bebe, lo sé.”  Y como lo amo a este pendejo.
Papa fue quien después de decir “Te voy a matar Pedro” abrazo a esté y yo reí con mis lágrimas en ambas mejillas “Les deseo lo mejor a los dos, a los tres, junto con Loli y el futuro tenista que está por llegar. Da por hecho que es varoncito” Reí, feliz y lo abrace con toda mi fuerza y siguió: “Felicitaciones mi amor, no puedo creer que me estés haciendo abuelo.” Alma de pendejo, después de decirme eso aclaro que iba a obligar al bebe que venía a que le diga Miguel, era muy pendejo para ser llamado abuelo “Te amo pa” Le había confesado mientras me dejaba besos en mi mejilla.

Toda la familia había llegado, inclusive la de Pedro y ya había empezado a pasarla bien.
Papa anuncio que le asado estaba listo, entonces siendo las diez y media todos nos sentamos en la mesa para comenzar la cena.
Y amo estos momentos, en los cuales compartimos la cena con risas y anécdotas las cuales conozco u otras contadas por Horacio que te causaban tanta risa y que a Pedro le daban vergüenza cuando estaba incluido en estas.
Siendo once menos veinte con ayuda de Sonia sirvieron en pocillos las golosinas típicas a la navidad, y bebidas para brindar.
Fue cuando escucharon los fuegos artificiales que se dieron cuenta que ya era veinticinco, navidad. Todos con la copa arriba brindamos y nos deseamos una feliz noche buena.
- Feliz navidad mi amor – Me acerque a él para besarlo dulcemente mientras acariciaba mi pansa, que se dejaba ver un poquito.
- Feliz navidad hermosa – Siguió el beso – Te amo.
- Yo también –Le susurre con una sonrisa.
- Papi – Lola abrazo las piernas de su papa, es que los fuegos artificiales le daban miedo. En ese momento me acorde de Moro y Luca.
- Feliz navidad cosita –Le dije dándole un beso grande en su mejilla.
- Feliz navidad Paupi.
- ¿Vamos afuera? Así después abrimos los regalos. –Ella asintió, pero con una condición: que este en la falda de su papa - ¿Vamos amor?
- Ahora voy, voy a ver como esta Moro y Luca –Sonrei.
Ambos estaban un poco asustados, acurrucados en un rincón del living, pero bien. Me encargue de hacerle algunos mimos y después me dirigí afuera, con los demás.
Papá me abrazo de costado y dejo un beso en mi mejilla. Yo sonreí.
Podía ver a Delfi y Fran jugando con las estrellitas, a Gonzalo peleando con Delfina (mi prima) con las bombitas de ruido, Lola con Pepe mirando los fuegos artificiales en el aire, mis cuñadas charlando divertidas de no sé qué y los abuelos, un poco más alejados de nosotros charlando mientras miraban el cielo.
Fue Iri quien me susurro al oído que los regalos ya estaban acomodados en el árbol, (si alguien creía en Papa Noel… Quiero contarles que… El que deja los regalos en el arbolito son sus papas!!!!!)
Entonces después de decirles a los más pequeños que Papa Noel ya había llagado, todos nos fuimos a abrir los regalos.
Fui yo quien se encargó de repartirlos. Había regalos para todos, inclusive para los abuelos.
- Mira papi – Lola dijo feliz al abrir un regalo y que se encuentre con una de las muñecas que tanto quería
- Guau Loli, que bonita –Dijo su papa - ¿Es la que querías, verdad? –Y ella asintió ya dándole besitos a su beba.
- Acá hay uno para… Iri – Dije al leer el cartelito –Se re porto el gordo eh. –Sonrei.
- Pau, este es tuyo – Papa.
- Gracias –Sonrei.
Al abrirlo me encontré con una pulsera hermosa. Levante la mirada y le sonreí, para después abrazarlo.
Los más chicos ya jugaban con sus juguetes de regalo de navidad, Delfi está en otra con su nueva cámara probándola, feliz. Gonza estaba peleando con Iri quien le insistía que se pruebe la camisa que le había regalado, papá choco con su nuevo cuchillo para los asados, Horacio le mostraba su nuevo reloj a Lola quien le decía que el regalo que ella había recibido era más lindo. La abuela intentaba entender su nuevo celular, el cual era uno de los más básicos, y el abuelo estaba choco con sus nuevos zapatos.
Pepe estaba hipnotizado con su nuevo IPod, sabía que  había estando averiguando y yo me encargue de comprársela. Por ultimo a mí, me llenaron de regalo el doble. Para mi bebe una ropita blanca, toda chiquita, y que al ver esta ropita me emocione, demasiado. A mí me regalaron un par de vestidos y de parte de papá unas medias puntas donde a un costado tenía mi nombre. Cosa que también me hizo llorar, y termine abrazando a papa fuerte.
Eran pasadas la una y media y llegó Alicia con su familia a saludar, entonces nos quedamos charlando con ellos hasta que Pepe me dijo que nos había invitado Hernán a la casa, asi que nos despedimos de los que quedaban para ir rumbo a casa de Hernán. Para después pasar por casa de Eve y dejar el regalito a Juana.
Llegamos a casa alrededor de las cuatro a casa, Lola ya dormida, invite a Pedro a la terraza para tomar un poco de aire, y acá estábamos.
- Creo que fue una de las mejores navidad que pase – Había estado cayada pensando en todo lo que viví esta noche, y la pasamos tan bien, se sintió tanto amor y unión que fue una de las mejores noches. - ¿La pasaste bien?
- Increíble. Estar con mi familia y la tuya… Que se lleven tan bien, te juro que es re lindo –Y sonreímos.
- Me pasa lo mismo – Deje el paquetito de confites de chocolate que estaba comiendo en la pequeña mesa para sentarme en su falda.
- Esa pancita –Dijo mientras me acariciaba la misma - ¿Se portó bien? –Sonreíste.
- Muy bien. Por un momento… Me hizo sentir algo, algo lindo… Y no sé, me emocione por un ratito.
- Quería hacer presencia –Beso mi mejilla – No sabes lo que me dijo Lola.
- ¿El qué? –Siempre tiene algo nuevo Loli.
- Me pregunto a ver si el año que viene, en la próxima navidad iba a estar el bebe con nosotros. Yo le dije que si… Y se puso nerviosa –Yo levante una ceja – Me dijo que el año que viene, seguramente todos los regalos de Papa Noel iban a ser para su hermanito
- ¿Y de dónde saco eso? –Le pregunte divertida.
- Delfi… Seguro le dijo algo. –Sonreí.
-  Seguro le dijiste algo para que se quede tranquila.
- Claro, es una pavada lo que me dijo –Sonreí.
- ¿Te puedo confesar algo? Amo, amo cuando estas en papel de padre. Sin duda Loli te ama.
- Soy muy amado.
- Y creído.
- Jajajajaja. Me sale así, no se… Mi viejo es igual, amo tener una hija, y que este por llegar uno –Sonrei, mordiéndome los labios.
- Te amo lindo, lindo, lindo – Un abrazo por su cuello para que casi lo asfixie.
- Yo también loquita – Me beso dulcemente.

Continuara…
JusPauliter.

2 comentarios:

  1. que lindo cap, me encanto besos subi mas seguido
    P/D: ahora el que todavia cree en papanoel quien es , pobre mi sobrina con 7 años se lo dijeron en el cole la redeccion(que malos que son los nenes de hoy en dia) jajaj besos queria contar eso nada mas ya que pusiste que son los papas..

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  2. que lindo capítulo,me encanto!!!

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