sábado, 8 de marzo de 2014

Capitulo 170



Mate, masitas, cama, tu amiga.
¿Qué más?
Hoy, justo hoy, empezar el octavo mes de tu embarazos, ya no das más, ya queres tenerla con vos, conocer su carita y tenerla en tus brazos.
Mientras tanto, estás en tu cama (obvio) con el mate, masitas y Sofí que te vino a visitar y a traerte unos regalitos para vos y tu hija.
‒ ¿Y cuándo te estarías yendo a Rosario, Pochi? –Y vos rodeaste los ojos. Tema de discusión con Pedro, y hace un mes que sabes que ibas a viajar.
‒ Este viernes – Hoy, miércoles – Supuestamente viajo con Pedro, supuestamente, porque anda con un humor desde que se enteró que viajaba.
‒ Jajajajaja, ¿por?
‒ Que se yo, no sé qué piensa que voy a bailar o… no sé. Pero no quiere saber nada con que viaje.
‒ Igual, que se yo, no es para menos gorda… Estas a punto de parir, ponete en su lugar, Dios no quiera, pero ¿mira si te descompones en el viaje?
‒ ¡Ay, So!
‒ Bueno, es una posibilidad, justo en estos meses que son claves, puede como si no adelantarse mi chiquita –Y sonreíste cuando acaricio tu pansa.
‒ Bueno, deja que pase el viaje y después si, que haga lo que quiera… -Y que se sonrían – Encima, anda nervioso con todo este tema de la madre, del padre que anda un poco mal de salud, todo junto…
‒ Ay, si, pobre… ¿Cómo te cayo la madre?
‒ Bien, es divina… igual que Horacio –sonreíste – el otro día vino a merendar con él y Lola y yo justo llegue, así que me senté con ellos… Charlamos un montón, y me dio tips para el parto.
‒ Y, si no te los da ella que pario cinco hijos boluda –Y rieron juntas.
‒ ¡Sofí! Igual, es verdad
‒ ¿Loli? ¿Bien?
‒ Si, se re porta… Además la primera vez Ana le regalo un vestido, así que, ya la compro. –Y rieron.
Estuvieron largo tiempo charlando, hasta que ella tuvo que irse y vos te levantaste para, además de mover un poco el cuerpo, ducharte y quedar en el living viendo Fox Life.  
Cuando te diste cuenta ya iba a llegar Pedro con Lola, seguramente con hambre, así que improvisaste una merienda, y justo cuando estabas llevando todo al comedor, ellos llegaron.
‒ Hola Paupi, hola Oli –Dejo un pequeño beso en tu mejilla y otro en tu pansa.
‒ ¿Cómo estas hermosa? ¿Cómo te fue?
‒ Bien, hoy jugamos a que éramos todos hormiguitas, hasta la seño –Dijo divertida.
‒ Que rico eso –El que te sonrío al ver todo lo que habías preparado.
‒ Supuse que iban a llegar con hambre… ¿Y a vos como te fue gordo? –Le acomodaste el cuello del buzo.
‒ No tan bien como a Loli, pero zafo –Y sonrieron para que el deje un beso en tus labios - ¿Vos, Oli? ¿Bien?
‒ Demasiado… Vino Sofí, tomamos unos mates, ella se fue, aproveche a ducharme… Mire un poco te tele y les prepare la merienda –sonreíste.
‒ Sos la mejor –Te beso – Le dije a papá que venga a cenar, ¿no te jode?
‒ Obvio que no tonto –Sonrei - ¿Qué cocinamos?
‒ Yo me encargo, no te preocupes –Y sonreíste.

Reíste del chiste malísimo, muy malo, de tu suegro para levantarte en busca de más agua para vos. Sonreíste al escuchar más carcajadas de él junto a Pedro y que un poco te contagies.
Lo buscaste con la mirada y él te sonrío para que vos le sonrías, que se tilden por un momento y que le murmures un “te amo” para que sus sonrisas se borren enseguida.
Que salgas lo más rápido posible y que trates de ayudar, pero claro, él no te dejo.
‒ Llama la ambulancia Pau –Dijo desesperado agarrando a su papá, llevándolo al sillón.
Y marcaste mientras las manos te temblaban el número de la ambulancia.
Lola que estaba en shock, mirando a su abuelo con dificultad para respirar que Pedro le haga aire y que vos, lo primero que hagas es agarrar a Lola y llevártela al cuarto.
‒ ¿Qué le paso a mi abuelito? –Dijo ella, asustada.
‒ No se mi amor, pero tranquila, va a estar bien ¿sí? –Ella asintió – Veni, quédate acá, yo lo voy a ayudar a papá y vuelvo… Ya vuelvo mi amor –Y ella asintió.
Acariciabas la frente de Horacio, mientras Pedro daba miles y miles de vueltas, puteando a la ambulancia.
‒Tranquilo amor, no le hace bien verte así…
‒ ¡Es que no se apuran!
‒ Ya van a venir… Tranquilo. ¿Por qué no le avisas a alguno de tus hermanos? –Y que justo llegue la ambulancia.
Ayudo a los enfermeros a cargarlo a Horacio en la ambulancia y volvió a vos.
‒ Amor, me voy con él, ¿sí? Te llamo
‒ Tranquilo, te amo… Y avisa a tus hermanos –El asintió y se fue.

Acostadas en la cama grande, ella apoyada en tu pecho mientras vos acaricias su pelo… El silencio y la preocupación de las dos invade, vos queres mostrarte segura y positiva, pero el miedo que tenes es enorme.
‒ Mami –ella te murmuro - ¿va a estar bien el abuelo, no?
‒ Claro que si hermosa… Hay que pensar que si, y vas a ver que se va a recuperar.
‒ ¿Y por qué le paso eso?
‒ Mmm, porque estos días para el abuelo no fueron tan  lindos, estaba un poco nervioso, y se puso mal
‒ ¿Si yo me pongo nerviosa me pasa eso? –Y sonreíste.
‒ El cuerpito del abuelo es mucho más grande que vos, por eso le afectan mucho más las cosas que a una nenita curiosa de tres años, llamada Loli –Y que ella ría- Vamos a pensar en otra cosa, así podemos dormir, ¿sí?
‒ ¿Podemos contar una historia linda?
‒ Dale… ¿Queres empezar? –Y ella asintió.
Entonces empezó su historia y vos la seguiste, rieron juntas y después de seguir charlando, ella quedo dormida.
“¿Alguna novedad amor?”
“Estamos esperando amor, quédate tranquila, dormí… Cualquier cosa te llamo.”
“No me gusta dejarte solo, ¿queres que llame a Eve que se quede con Lola y vaya?”
“¿Estás loca? Quédate ahí, tranquila… Estoy con Fede y en un ratito llegan los demás. Te amo, dormí”
“Te amo

Continuara…
Bueno, aquí estoy…. Quiero sus comentarios, gracias. Ah.
En serio, comenteeeeeeen!

JusPauliter

3 comentarios:

  1. ay tini aca no puedo comentar con alegria, tristeza tristeza :(:(:((((((((((((((((((((( MAÑANA VUELVE ZAIRA era para poner energia positiva okno

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  2. Pobre pepe,ojala horacio se recupere pronto.

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  3. hay que desesperante cuando esperas una ambulancia y nunca llega, bueno espero el proximo y que no sea nada hgrabe besos

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