viernes, 28 de marzo de 2014

Capitulo 177


Es sábado, y vos, con Lola están en casa, aburridas y solas. Pedro tuvo que salir a hacer unas fotos imprevistas, por eso se puso de mal humor, por eso un poco que te trato mal, por eso que te pusiste un poco mal, y por eso Lola te abrazo un poquito, y se te paso.
No imagina una Paula triste, de mal humor. Siempre estas para ella, de buen humor, riendo y escuchándola, respondiendo sus preguntas, cuidándola. Por eso es que sos tan importante para ella, por eso es que sos su mamá, y por eso te brinda tanto amor, el que te hace tan bien, y se hace querer como una hija.
‒ Atende Loli –Le gritaste de la cocina al escuchar tu celular, mientras vos preparabas una súper merienda para las dos.
Al ratito la viste hablar por teléfono, diciendo que estabas a su lado, y que ahí te pasaba el celular.
‒ Es la tía Eve –Sonreíste.
‒ Evelina Morante, al fin apareces –Dijiste en tono de reproche, pero con una sonrisa.
‒ Paula Chaves, lo mismo digo, ¿Cómo estás amiga? ¡Lo que te extraño!
‒ Ay, yo también boludita, todo bien, ¿ustedes? ¿Cuándo vuelven?
‒ En realidad llegamos al medio día. Y se me ocurrió llamarte para ver si estabas en tu casa.
‒ Con mi pansa que en cualquier momento no me dan muchas ganas de salir, viste. ¡Veni! Quiero ver a mi ahijada.
‒ Jajajajaja mi vida, ya falta poquiiiito –Y sonreíste, te mordiste tu labio inferior – Escúchame, dejo a mi suegra en su casa y nos vamos con Juani para allá.
‒ Las espero con la merienda y una Loli bailando en el living –Y ella rio.
‒ Allá voy.
Seguiste preparando la merienda incluyendo dos tazas para tu amiga e ahijada, y mientras las esperaban se cambiaron, porque claro, las dos seguían de pijama.
Hasta que toco el timbre y vos fuiste a atender.
‒Ay hola –Abrazaste a tu amiga con una sonrisa - ¡Que linda que estamos!
‒ ¡Vos estas hermosa! ¡Que linda esa pancita! –Y sonreíste.
‒ Hola chiquita, ¿no me saludas? –Y Juanita se acercó a vos para que te abrace y la alces, dejes miles de besos y la dejes nuevamente en el piso - ¿Cómo estas mi amor? –Pero ella te señalo a Moro - ¿Queres jugar con Morito? Ahí viene Lola
‒ Esta con fiaca, recién se despierta de la siesta –Y vos sonreíste.
Mientras ellas jugaban con Moro (o le hacían la vida imposible) ustedes están en le mesa del comedor con sus respectivas tazas de té, en el medio hay unas porciones de torta, facturas y unos bizcochitos salados que tu amiga trajo.
En fin, están como quieren.
‒ ¡Y contame! ¿Qué se siente ya estar en los últimos días? –Eve.
‒ ¿Más gorda? ¿Con más antojos? Yo creí que el tema de los antojos era del cuarto mes hasta el sexto ponele –Y que ella ría – Pero cada vez tengo más ganas de comer boluda. Yo no sé cómo voy a hacer después para volver.
‒ Estas hermosa negrita. Y hay que alimentar a esa bebe. Despues tenes tiempo para bajar esos kilos de más y volver a bailar –Y ella asintió – Yo con Juani aumente casi diez quilos de más, y a los dos meses de empezar con todo en el gimnasio ya había recuperado mi estado.
‒ Pero yo aumente el doble que vos Eve. Y sigo, nadie me para –Este tema te tiene un poco preocupada, pero no lo suficiente para volverte loca.
‒ Vos tenes facilidad de bajar peso Pau, jamás hiciste una dieta, yo vivía a dieta y jamás pude tener el peso que quise.
‒ Estas hermosa vos también, cállate.
‒ Y ¿Cómo te preparas para el parto?
‒ Pensarlo me da nervios, pero, viste que te conté que empecé a hacer clases prenatales –Ella asintió – Se armó un grupo re lindo, y entre todas nos sacamos nuestras dudas o inquietudes, así que re bien, sé que va a ser único… Y se me pone la piel de gallina. –Ella te sonrió.
‒ Te juro que esos minutos son únicos, cuando te la ponen en tus brazos, solo existe vos y ella –Y sonreíste.
‒ Voy a llorar –Rieron.
‒ ¿Pepe, trabaja?
‒ Si, se fue después de almorzar. Con su humor malísimo, le avisaron sobre la hora, y ya habíamos organizado ir a visitar a su hermana en Pilar.
‒ Uh, pobre…
‒ Pobre los que trabajan con él, ¿Quién lo soporta con su humor? –Y rieron.
‒ Paupi, ¿podemos jugar con los títeres? –Llego Lola con uno de los títeres en su mano.
‒ Obvio –Besaste su mejilla – Espera que te armo el escenario –Y ella te sonrió.
Se quedaron con ellas viendo como jugaban, hasta que te toco a vos hacer una mini obra con Lola, y después a tu amiga con Juanita.
Y así pasaron la tarde, entre risas y títeres.
Pedro llego y ustedes reían en el living mientras Lola y Eve bailaban una canción. Lo miraste y reíste, para que él se contagie y te acerques para besarlo.
‒ Hola amor, ¿Cómo te fue?
‒ Bien, entre todo –Te abrazo y dejo otro beso - ¡Como se divierten las chicas! –Hizo su tono más alto para que el resto se dé cuenta que el había llagado, y que al instante Lola salte a sus brazos –Hola hermosa.
‒ ¿Cómo estas Pepe?  Nos agarraste bailando. –Eve saludo a Pepe con un beso en su mejilla.
‒ ¿Viste como baile papi?
‒ Hermosa, muy bien. ¿Cómo va, tanto tiempo Eve?
Despues de insistir, Eve con Guille (que fue llamado para que venga) y Juana se quedaron a cenar con ustedes, para seguir compartiendo y riendo, pasando un lindo momento.
Hasta que ellos, cerca de las once y media decidieron volver a su casa, y que vos, después de ayudar a Loli a ponerse su pijama y quedarte un ratito con ella, vuelvas al living, donde estaba Pedro con su celular.
‒ Hola –Dijiste al sentarte al lado tuyo.
‒ Hola amor, ¿se durmió la leona? –Y vos asentiste con una sonrisa
‒ No costo mucho igual –Besaste su mejilla - ¿Qué hacías?
‒ Me hablaba con Sonia, que dice que mañana nos espera, otra vez –Y vos sonreíste.
‒ ¡Buenísimo! Mañana es domingo, no se trabaja –Y él sonrió.
‒ Te juro que me quedo la bronca –Y vos sonreíste divertida.
‒ Ya está, no te lo van a hacer más… Despues de tu ataque –Que ría, mordiéndose sus labios.
‒ ¿Estaba muy enojado?
‒ Y… Digamos que bastante, ¡hasta yo la ligue!
‒ Ay, si… Perdóname.
‒ Todo bien –Lo despeinaste y él te beso dulcemente.
‒ ¿Vamos a la cama?
‒ Si, dale. Me voy a hacer un té, ¿vos queres algo?
‒ No, besos, después de que tomes el té – Sonreíste, para que lo beses dulcemente y te levantes yendo por tu té.


Continuara…
JusPauliter

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