jueves, 26 de diciembre de 2013

Capitulo 155

Fin de año se acercaba y vos estabas a full, porque este año nuevo la pasan en tu casa, por ende tiene que estar todo a la perfección, porque vos sos así, si nada está bien, no se puede. No con vos.
Aunque tu casa no es demasiado grande, tenes un patio un poco grande, por eso tu papa trajo unas mesas, sillas, para la gran cena, y tu cuñada Sonia te ayudo con los adornos que ibas a poner como centro de mesa. Tenías todo listo, nada podría fallar.
Es lunes treinta y vos estas acomodando unas cosas que te parecían mal para mañana, mientras Lola mira la tele en tu pieza junto a Moro y Pedro hoy temprano salió a trabajar.
Te decías a vos mismas que tenías que ser menos exigente, porque bien sabias que no podías hacer fuerza, ni malos movimientos, o estar nerviosa… Pero ya era tarde, porque hace tres días que venís con este tema, que por cierto, te tiene un poco alterada. Por eso decidiste sentarte en unos de los sillones para descansar un poco, solo un poco, porque después seguirías.
Fue cuando el teléfono de tu casa anuncio una nueva llamada que vos fuiste a atender.
- ¿Hola?
- Hola… ¿Se encuentra Pedro? ¿Pedro Alfonso? –Una voz de mujer adulta.
- Eh, no, él no está en este momento. ¿Con quién hablo?
- Una… Una amiga, ¿en qué momento lo puedo encontrar?
- Él llega al mediodía. Si quiere puede dejarme su nombre y yo digo que has llamado.
- No, no querida. Despues llamo devuelta. ¡Gracias!
- Que tengas un buen día.
Conversaciones raras y esta.
Levantaste una ceja pensando en por qué no habrá querido identificarse, pero después te acordaste de que dentro de la heladera había una ensalada de frutas lo que logro que se evapore tu intriga.
- Paupi – Apareció ella corriendo hacia a vos, con una gran sonrisa.
- ¡Hola hermosa! –Y se sentó en tu falda para que vos dejes un beso en su mejilla.
- Me aburro. ¿Dibujas conmigo?
- Claro, dale –Sonreíste y ella salió en busca de sus lápices de colores y hojas de computadora.
Entonces se sentaron en la mesa del comedor, y mientras pintaban escuchaban la radio la cual pasaba canciones lindas, que las hacia bailar a las dos.
- Pau… ¿Cuándo vamos a conocer a mi hermanito o hermanita? –Su ansiedad.
- Falta mi amor. ¿Pero sabes qué? Cuando volvamos de pasear, que vamos a ir a la playa –Ella asintió- vamos a poder ir a verlo por la computadora.
- ¿Y cuánto falta para que juegue conmigo?
- Mira… Él bebe ahora se está formando, está formando su cuerpito
- ¿Hasta sus piecitos?
- Claro, y después que forme sus piecitos, su carita, todo… Va a poder estar con nosotros –Y que ella sonría.
- ¿Y por qué tarda tanto?
- Porque es poquito a poquito… Pero cuando te das cuenta ya va a estar con nosotros –Y se quedó pensando un ratito.
- ¿Cuándo vos tengas una pansa así de grande mi hermanito va a salir de tu pansa?  - Te mostro con sus manos lo grande que iba a ser tu pansa, y solamente esperabas a que no sea tan grande.
 - Claro mi amor, cuando tenga una pansa grandota es porque tu hermanito, o hermanita ya está listo para estar con su hermanita y sus papás. –Y ella sonrió.
- Igual… no quiero compartir mucho a papa y a vos con mi hermanito –Y sonreíste.
- Nos vas a tener que compartir Loli… Eso no significa que te vas a sentir sola, te vamos amar mucho al igual que tu hermanito.
- Que bueno que voy a tener un hermanito de parte de vos Paupi… Porque yo te quiero mucho mas a vos que a Dolores –Y sonreíste.
Para que te quedes pensando en aquellas palabras… Pensando mucho.
- Paupi… ¿Podemos salir a pasear a Moro?
- Hace mucho calor ahora Lo, si queres vayan al patiecito, después a la tarde vamos a casa de Eve a la pileta.
Preparaste una ensalada de papas (la que solamente come Lola) con unas hamburguesas y al ratito llego Pedro con miles de carpetas las cuales apoyo en la mesa de la computadora para después ir a la cocina para ir a saludarte.
-  ¿Cómo anda mi comprometida y mi porotito? –Te abrazo por detrás para acariciarte tu pancita y dejar besos en tu hombro.
- Hola comprometido. Muy bien estamos, ¿vos?
- Ahora que llegue a casa mucho mejor. ¿Lola?
- En el patio con Moro –Dijiste concentrada en la ensalada. - ¿Cómo te fue?
- Bien… Pesadísimo, pero bien –Se apoyó en el mármol para que vos lo veas por primera vez en ese rato y frunzas el ceño.
- ¿Así de lindo saliste hoy a laburar? ¡Pedro!
- Jajajajaja amor me viste salir así de casa hoy temprano.
- Pero estaba dormida… No vale que salgas tan lindo, solo. A trabajar… Con minas.
- Jajajajaja te amo celosita –Y te beso, vos también – Voy a ver qué hace Lola.
- Antes dame otro beso – Lo frenaste por el brazo para que el sonría y vuelva a vos, cumpliendo tu pedido.

Mientras almorzaban sonó de nuevo el teléfono de la casa.
- Haceme acordar que antes de almorzar lo apague –Pedro se levantó bufando a atender para que Loli con vos rian de él. - ¿Hola?
Y su cara se transformó.

- ¿Quién era? – Sentados en el sillón, después de almorzar y que Lola desaparezca a jugar con la condición que después iban ustedes a jugar con ella.
El después de aquella llamada no había vuelto a hablar, estuvo todo el almuerzo callado, como pensativo, y las únicas que hablaron fueron vos y Lola.
- N-No se…
-¿No me queres contar?
- Es que no se… Era una voz de mujer grande, diciendo… Diciendo que era Ana, mi m-mamá. Mi mamá. – Y te quedaste perpleja.
- Hoy… Temprano llamo una mujer preguntando por vos, pero no quiso dejar el nombre, nada –Levantaste una ceja.
- ¿Enserio? –Asentiste - ¿Qué le dijiste?
- Que no estabas, que vuelva a llamar más tarde. Vos decís que… ¿Qué es una joda?
- No sé –Murmuro- No sé qué pensar.
- Bueno tranquilo… Seguro es algún tarado que te quiere joder. –Besaste su mejilla y el asintió.
- Es que nadie del medio sabe ¿entendes?
- Sabes cómo son los periodistas amor…
- Si, tenes razón – Y te beso para que se sonrían – ¿Vamos con la gorda?
- Dale – Otro beso en su mejilla para que suban juntos al cuarto de la peque.

Tres de la tarde y salieron con Lola a casa de tu amiga Evelina, Pedro quiso quedarse adelantando trabajo, y también no tenía mucho humor como para juntarse con amigos, por la ¿joda? Que le habían hecho. Y te sentirías igual, no es nada lindo que jueguen con eso.
Juana te recibió saltando a tu cuerpo para que la alces, y que recuerdes que lo que estabas haciendo no era nada bueno, pero te puede, Juana te puede.
- ¿Cómo estas mi vida? –Miles de besos en su mejilla.
- Bien –Una sonrisa de ella - ¿Vamos a la pile?
- Ahora vamos… Hola amiga – Terminaste de saludar a tu amiga.
- Pochita, ¿Cómo estás? ¿Cómo esta esa pansa?
- Bien, muy bien –Y tu sonrisa - ¿vos negri?
- Bien, bien. ¡Con calor!
- Está asqueroso.
Vos te encargaste de ponerle los bracitos a Lola para que después juntas a tu amiga y ahijada vayan a la pileta. Y que pasarla bien con ellas sea un hecho.
Rieron y se divirtieron las cuatro en el agua, por suerte a Lola le encantaba el agua, y no le tenía nada de miedo, al igual que Juani.
Mientras ustedes, las grandes (según Lola y Juana) tomaban mate bajo el árbol que les brindaba sombra las más pequeñas jugaban al solcito.
- ¡Contame! ¿Cómo fue? –Porque le habías contado por mensajito la declaración de Pepe, y al ver tu anillo se acordó.
- Ay, es un dulce boluda… Tenía todo armado ¡hasta Maxi y Lara estaban de cómplices! –Y que rian las dos.
- Desde un principio te dije que Pepe era un amor –Sonreíste – Aparte, re original
- Sii, se pasó –Sonreíste. ¿Enamorada? Para na-da.

Cuando llegaron a casa, a eso de las ocho y media Pedro seguía todavía trabajando en la mesa del comedor, por eso ustedes después de saludarlo, se fueron para tu cuarto a mirar la tele.
Y al ratito llego el, para que te deje al medio de él y de Lola.
- Papi ¿seguís triste? – Lola se apoyó en su bracito para poder ver a su papa que estaba del otro lado.
- ¿Yo? No estoy triste amor. ¿Por?
- Porque estabas por llorar cuando estábamos comiendo hoy –Y que ella se dé cuenta de todo.
- Pero no estoy triste… Igual, si queres me podes regalar un abrazo, las dos –Y que sonrías, para que sin dudar, ustedes le regalen aquel abrazo que tanto precisaba – Son tan lindas.
- Vos sos lindo –Le dijiste vos, y que beses su mejilla para que su hija te copie y deje otro beso en su otra mejilla.
- Las amo lindas.
Y que ahora él quede al medio para que las abrace, y ustedes dos apoyen sus cabezas en el pecho de él.
Y que se sientan en paz. Los tres (o cuatro).

Continuara…
JusPauliter.
Casi que me estoy quedando sin fotos jajajajaja. 
Dejen sus comentarios, besos!!! 

4 comentarios:

  1. que lindo,me encanta...no hay dudas es una de mis novelas favoritas!!!

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  2. muy lindo me encanto, te dejo mi pagina para que le pongas MG https://www.facebook.com/EdicionesPyp?fref=ts y veas si hay fotos que quieras y si necesitas que suba mas no dudes en pedirmelo besos

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  3. aunque a nadie les guste, las peleas son la mejor parte :P mas peleas! mas peleas! ah xD MUY buena nove.. escribis super lindo! felicitaciones :)

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