lunes, 24 de marzo de 2014

Capitulo 174


Nueve y media de la mañana en la ciudad Rosarina y después de dar unas vueltas en la cama, frustrada, por querer seguir durmiendo, te levantas y vas al baño, para hacer tus necesidades, lavarte los dientes y que cuando salgas te encuentres con Sofí que está sentada en la cama, sin reacción.
‒ ¡So! –Y se asustó – Jajajaja pensé que estabas dormida.
‒ Algo así –Te dijo con su sonrisa – Buen día Pochi –Y se levantó para dejar un beso en tu mejilla - ¿Cómo amaneció?
‒ Bien, ya sin un poquito de sueño –Revoleaste los ojos – Y con hambre –Y rieron.
‒ ¿Nos cambiamos y bajamos?
‒ Dale.

Bajaron a desayunar junto a Bautista y los demás, para que después, junto a Sofí, suban para dejar todo en condiciones para que mañana cuando sea la hora de marchar ya tengan todo listo.
Cuando terminaron salieron para seguir comprando cositas para Oli, la perdición de ambas, mas tuya, las cosas de bebes.
Almorzaron en un lindo restaurant y después volvieron caminando por la orilla del rio hacia el hotel. El cuerpo no te daba más, entonces vos te acostaste, mientras Sofí se fue para el spa a disfrutar un poco.
Te despertaste a eso de las cinco, y después de prepararte y maquillarte bajaste para encontrarte con Bautista en la recepción y que junto a uno de los chicos salgan para donde se hacían las fotos, no sin antes despedirte de Sofí.
Te sentiste bastante cómoda y cuidada por todo el equipo, como del fotógrafo como el asistente y como Bautista, que antes de entrar te pidió por favor que si te sentías incomoda le digas, y por suerte no tuviste que hacerlo.
Que después de las fotos, tengas un mini break para cambiarte y que salgan otra vez para el canal donde deberían hacer una entrevista, y que no te dé más el cuerpo, que quieras estar en la cama, en tu cama, con Pedro y Lola descansando.
Cuando llegaste al hotel, cenaste con Sofí, y sin dudas te acostaste, para dejarle un mensaje a Pedro que mañana salías alrededor de las seis de la mañana, que lo extrañas, y que lo amas.

Cinco y media  y estás demasiado abrigada, con tus manos en la pansa, con miedo a que se te caiga (si, exagerada ante todo) tomando un café de la confitería del aeropuerto, esperando junto a Sofí que llegue el avión.
‒ Estás chinita –Le dijiste a Sofí, que no daba más del sueño.
‒ Me voy a caer dormida, te juro –Reíste.
‒ Espero que no tarde tanto en llegar el avión, quiero llegar a casa.
‒ Ay yo también, extraño a mi gordo.
‒ Despues soy yo la enamorada –Dijiste y rieron – No das más de tarada amiga.
‒ Bueno eh –Se quejó – Voy por unos chicles para el viaje, ¿queres algo?  
‒ Caramelos, de los de palitos de la selva, por fis… ¡Y un chocolate! –Ella te sobro, es que no podías comer chocolate a las seis de la mañana… O sí.

Al fin el avión había llegado, y después de hacer los trámites y de esperar un ratito más, subieron, para que te sientes y te relajes una vez que el vuelo inicio.
Pudiste dormir un ratito, solo un ratito porque el resto del viaje estuviste hablando y comiendo las golosinas que te había comprado Sofí, y como el viaje no duraba mucho, cuando quisiste acordar ya estabas aterrizando.

Ocho y media y después de despedirte de Sofí que la llevaron a su casa, volvías junto a Pedro a tu casa.
‒ Re lindo, las notas fueron demasiados lindas… Es como que volves al tiempo atrás, y ¡Por qué paso tan rápido!
‒ Muy rápido pasan los años… ¿Y las fotos? –Su miedo.
‒ Ay, re tranqui amor… Muy lindas, pedí que me la manden por mail, aproveche e hice unas para mí, sola…Te van a encantar
‒ Que lindo amor –Te sonrió.
‒ ¿Y ustedes? ¿Me extrañaron, algo? –Dijiste con una sonrisa.
‒ Mas extrañamos a la pansa, pero si, te extrañamos –Una O perfecta y que el ría.
‒ Me dan celos.
‒ Jajajaja tonta, obvio que te extrañamos, a las dos –Acaricio la pansa.
‒ Se portó bastante bien eh
‒ Desde la pansa siempre se portó bien… Ahora hay que ver fuera –Y rieron.
Cuando llegaron a casa vos fuiste recibida por Moro, entonces te sentaste en el sillón para poder hacerle caricias.
‒ Mi chanchito –Besaste su cabeza - ¿Loli duerme?
‒ Se quedó en casa de tu viejo –Y sonrieron – Iri se quedaba en tu casa, entonces quiso quedarse con ellos.
‒ Jajajaja me muero… ¿Y, bien?
‒ Me mando una foto Gon, acostada con Miguel –Y te la mostro.
‒ Papa feliz –Dijiste con una sonrisa – Y te quedaste solito –El asintió y lo besaste.
‒ Con Morito… Vino mamá a cenar, y después la lleve a su casa, y me acosté con Moro, que justo en el medio de la cama se acostó –Y rieron.
‒ Hablando de cama…
‒ Tenes un sueñito, ¿dormimos?  Despues nos invitó tu papa a almorzar.
‒ Dale genial. –Sonreíste y fuiste agarrada de su mano al cuarto.
Donde te pusiste tu pijama y lo abrazaste para sentir su cuerpo, su calor, su respiración.
‒ Te extrañe tanto, te juro. –Le dijiste.
‒ Me paso lo mismo… Es como que estoy tan acostumbrado a levantarme y que estés conmigo, y que cuando me acuestes ya estés en la cama. O llegar a casa y encontrarme con tu risa –Sonreíste- Igual, fue dos días…
‒ ¡Eternos! –Y rieron para que se besen dulcemente.
Y que después de seguir charlando un poquito, lograste dormirte, en tu cama, con él.

Una sonrisa y que se te duplique cuando la veas correr y que te abrace las piernas.
‒ Hola mi amor –Besaste miles de beses su mejilla - ¿Cómo estás?
‒ Bien… ¿Oli cómo se portó? –Sonreíste.
‒ Muy bien –Sonreíste – Hola papá –Lo abrazaste. Para que después dejes un beso en la mejilla de tu hermano y cuñada.
Tallarines con salsita hechos por tu cuñada, y que sientas la gloria, ya que a vos, era fácil de encontrar la gloria en la comida.
‒ ¿Y cómo te trato el abuelo? –Le preguntaste a Loli y le sonreíste a tu papá.
‒ Miramos dibujitos en la cama grande y después comimos caramelos y nos dormimos con Dormilón –Y sonreíste.
‒ ¿Los tres en la cama grande? –Preguntaste y ella asintió.
‒ ¿Ronco mucho? –Su papá.
‒ No, el abuelo no ronca –Y que rían
‒ Se hizo la canchera que iba a dormir con Iri y durmió con papá. – Gonza.
‒ Me hizo el amague la peque –Dijo ella sonriendo.
Despues del postre están todos en el comedor  y una taza de café (la tuya de té) decidieron volver a casa, para que vos sigas descansando.
Y como era de esperar, después de que te acuestes apareció Lola, seguida por Moro quien se posicionó en tu pansa, mientras Loli se acostaba a tu lado y lo miraba preocupada a Moro.
‒ ¿No le hace nada a Oli?
‒ No –le sonreíste – la siente, como vos cuando se mueve.
‒ ¿Y ahora se está moviendo? –Agarraste su manito y la apoyaste justo en donde su hermana daba pataditas y se hacía sentir.
‒ ¡Se mueve mucho! ¿No te duele? –Y apareció Pedro con unos chocolates, vos sonreíste.
‒ No, no duele –Sonreíste.
‒ ¡Papi! –Y que te cruce para sentarse en su falda.
‒ ¡Cuidado gorda! –La reto su papá –Tenes que tener cuidado Loli.
‒ Si, perdón –Y vos sonreíste – Papi…
‒ ¿Qué paso?
‒ Viste que mamá dentro de su pancita tiene una bebe
‒ Tu hermanita.
‒ ¿Cómo se hacen los bebes? –Y a la vez se miraron, para que rían. Sabían que en algún momento iba a llegar esta pregunta - ¿Qué? Malos, ¿de qué se ríen?
‒ No, está bien que preguntes Loli – Dijiste.
‒ ¿Y entonces?
‒ Es complicado –Empezó su papá – Simplemente porque como nosotros dos nos queremos muchísimo, muchísimo… y nuestro amor es tan fuerte, se formó Olivia.
‒ Pero… - Empezó ella y vos la interrumpiste.
‒ Lo que quiere decir papá es que como nosotros dos nos queremos mucho, nosotros formamos a Olivia. Papá tenía una parte de Oli y yo otra, y nos unimos para formar a tu hermanita, ¿entendes?  -Ella asintió.
‒ ¿Y por qué a papá no le creció la pansa también? –Y rieron.
‒ Porque soy yo la que llevo a Oli, la alimento y la cuido… Papá solo nos mima –Y él te sonrió.
‒ ¿Quién quiere chocolate? –Grito él para que ustedes den un “Si” obviamente, y que el tema sea finalizado.
Los extrañaste tanto estos dos días.
Sin dudas… Son tu todo.

Continuara…

Si comentan agradezco!!!!
JusPauliter. 

3 comentarios:

  1. Que linda esta nove!!! me encanta la historia, me re enganche

    ResponderEliminar
  2. Ayyy que lindos y tiernos!!! Me encanto.

    ResponderEliminar
  3. me encanto y me enterneci en la parte final que preguntas me super encanto te mando besos espero el siguiente

    ResponderEliminar